Disclaimer: Los personajes no me pertenecen son de la gran señora Stephanie Meyer. La historia si es mía.

Una brisa caliente sacudió mi cabello haciendo que se me aplastara en mi cara. Di un respingo al notar que ese aire caliente estaba impregnado de humedad y… ¿tierra? No, no parecía tierra, sino arena de desierto. A mis pulmones les costaba un enorme esfuerzo para respirar. El calor resultaba abrasador, sentía que me prendían fuego. Uf.

Abrí mis párpados. Lo primero que noté fue que no estaba en mi habitación o en mi casa, lo segundo que noté es que yo estaba en un desierto. ¿Qué hacía ahí? ¿Cómo llegué hasta aquí? Debo estar soñando o algo parecido.

Retiré de mi cara mi cabello húmedo y me paré. Estaba acostada en la arena. Sudaba, y mucho. Gotas de sudor goteaban desde mi barbilla y caían en mi pecho, debajo de mi vestido blanco de seda. ¡Un minuto! Yo no tengo vestidos de seda, y menos blancos. ¿De dónde habrá salido?

Estaba sola, bueno, estoy en un desierto, casi nadie viene a un desierto. ¿Cuánto habrá pasado desde la última vez que llovió aquí? Como un año, más o menos, ésta arena necesita un buen chapuzón de agua.

Miré hacia mis alrededores. No había nada, como en los típicos desiertos. Caminé en dirección al norte, sin saber con qué o quién me podía encontrar, con paso decisivo.

Los pies me ardían, la arena estaba hirviendo, parecía que caminaba en rocas volcánicas o algo parecido. Sentía que la piel de mis pobres pies se me despellejaba, se me estiraba y luego se rompía. ¡Qué horrible! Tomé una bocanada de aire y seguí caminando, ignorando las llamas que sentía en mis pies. Los pulmones se me llenaron de arena cuando inhalé y exhalé el aire.

Tanto mi cabello como mi cuerpo estaban empapados en sudor y arena de desierto. Era muy incómodo, no creo que aquí haya oasis sino ha llovido en un año. Si hubiera oasis, manantiales o algo parecido, lavaría y refrescaría mi piel neblinea con esa transparente agua.

Mi boca estaba seca. Tenía sed por montones. Aguanta, Bella, me obligué a decir.

De pronto una brisa refrescante y fuerte inundó el desierto. Las nubes corrían con desesperación por el cielo, y éstas ocultaron el brillante y amarillento sol, por causa del fuerte viento. El cielo cambió al azul al gris perlado. Lo que falta aquí es que llueve. ¡Por favor, que llueve!

Corrió una segunda brisa fuerte y la arena flotó por los aires, nublándome la visión por completo. Cerré los párpados automáticamente para que no me entraran arena en los ojos.

Sentí unas gotas frías y relajantes recorriendo mi cara y el resto de mi cuerpo. Abrí los párpados. Si, estaba lloviendo; también había niebla por todas partes del desierto.

Estaba disfrutando de ésta lluvia. El agua me había quitado toda pista de sudor y arena de mi cuerpo y en mi cabello. Mis pies se relajaron, ya no caminaba en rocas volcánicas. Podía seguir aquí todo el día.

Varios truenos sonaron en el desierto.

Mi corazón latió desembocada mente cuando un relámpago cruzó el cielo hasta chocar con la arena de desierto. Cálmate, Bella, sólo fue un rayo.

Mis ojos se abrieron como platos al ver, otra vez, al chico moreno caminando hacia a mí. Definitivamente esto tiene que ser un sueño.

Empecé a caminar poco a poco hacia él sin mirar hacia atrás ni pestañar, por tener miedo a que Jacob desapareciera. Quizá estoy exagerando un poco. Respiré y exhalé por la nariz. Estiré mi brazo izquierdo estirando, también, mi mano, mi ángel hizo lo mismo con su brazo derecho.

Los dos paramos de caminar al mismo tiempo, parados al frente del otro. Entrelazamos nuestros dedos de las manos que aún estaban alzadas al aire. Se sentía tan bien, tan real. Su piel, al contrario de la mía, estaba calurosa como siempre. Nos miramos fijamente a los ojos.

–Un día sin ti es como un año sin lluvia –murmuré–, y ahora que te veo ya puedo ver llover.

Nos miramos con discreción, como si un ciego mirara por primera vez, pero es que yo no lo veo desde hace tanto.

–No llores, Bella.

Y escuchar su angelical y cálida voz me hacía derretirme y sacar lágrimas de sangre.

–No estoy llorando, sólo es la lluvia –eché una risita la cual él coreo conmigo–. ¿Esto es un sueño, no?

Asintió.

–Era tan bueno para ser cierto –mi voz fue perdiendo esa fuerza que me impulsaba a seguir adelante en esta miserable vida.

–No, mi amor, no te pongas triste.

Di otro respingo al oír por primera vez, desde su muerte, que Jacob me llama mi amor.

–Extraño que me digas así.

–Coincido contigo –me sonrió.

Esa sonrisa brillante, mostrando sus perlas blancas, hizo que mi corazón latiera como un tambor. Extrañaba esa sonrisa.

–Tienes mucho que explicarme –le informé con voz áspera y ácida. Solté su mano con brusquedad.

–Lo haré… a su tiempo –tomó mi mano con delicadeza la puso en su pecho–. Pero, antes que todo, quiero que sepas que estoy contigo en tus días buenos y en tus días malos.

–Tu corazón… late –mascullé entre dientes con incredulidad–, y estás muerto.

Su sonrisa se ensanchó, parecía que se iban a romper las mejillas.

–No late en la tierra, pero si late en el cielo y en tus sueños.

–¿Por qué, Jacob? ¿Por qué nunca me dijiste que tenías cáncer? Yo te hubiera podido ayudar, ¿no lo crees?

Ahora sentía cómo las lágrimas corrían por mis mejillas. Las lágrimas son muy diferentes a las lágrimas de lluvia.

–Todo a su tiempo –volvió a recordarme.

–¿Eso es una señal o qué? –estaba histérica, no lo iba a negar.

–No, pero cuando escuches y veas cosas que no son de tu mundo voy a estar ahí para ti. Serán señales las que te voy a enviar.

¿Él me va a enviar señales? Como si eso fuera posible. Pero, no entiendo, ¿cómo me va a enviar señales?

–Pronto lo vas a descubrir y entenderás todo –mi ángel devolvió su cabeza hacia atrás, luego de un minuto la devolvió hacia a mí.

–¿Qué pasa?

–Nada... Tengo que irme –dijo con aire despreocupado pero sus ojos decían otra cosa.

–¿Qué? No. No me dejes. Por favor –supliqué–. Por favor.

–Es hora de despertar –susurró.

Abrí los ojos.

No podía creerlo, tenía sueños con Jacob, era mi segundo sueño con él. ¿Acaso mi cerebro reproduce esos sueños sólo porque extraño a Jacob? ¡Por favor, denme una respuesta!

Jacob, pensé, te amo.

Suspiré.

Bueno hoy es un nuevo da y tengo que seguir adelante.

¿Qué tengo para hoy, escuchar y ver más cosas sobrenaturales o…? ¡Au! Miré mis pies, estaban rojos y despellejados; ¿pero cómo es posible? Yo no he caminado por rocas calientes o ese tipo de cosas. ¡Au! ¡Me arde horriblemente!

Reviví una parte de mi sueño en mi mente…

Los pies me ardían, la arena estaba hirviendo, parecía que caminaba en rocas volcánicas o algo parecido. Sentía que la piel de mis pobres pies se me despellejaba, se me estiraba y luego se rompía. ¡Qué horrible! Tomé una bocanada de aire y seguí caminando, ignorando las llamas que sentía en mis pies. Los pulmones se me llenaron de arena cuando inhalé y exhalé el aire.

¿Sería posible? En mi sueño me ardían los pies por la arena de desierto y la piel se me despellejaba. Y estoy despierta –o eso pienso yo– y tengo mis pies justo como en mi sueño. Toqué la planta de mi pie izquierdo, ¡ay!, arde hasta el infierno.

Tomé mi celular y marqué el número de Renée. Contestó al tercer timbrazo.

–Hola, mi amor. ¿Cómo estás?

–Mal –es lo único que se me vino a las cuerdas vocales.

–¿Por qué? ¿Qué te pasa? –ella se alarmó.

–Mis pies se están despellejando por si solos y me arden horriblemente.

–¿Cómo pasó?

–No lo sé; me acabo de despertar, no me he movido de la cama.

–Tranquilízate, mi amor. Phil y yo ya vamos para allá –cortó la llamada.

Empecé a hiperventilar, todo mi cuerpo estaba empezando a sudar. Tranquilízate, Bella, tranquilízate.

Como pude me paré de la cama, sin ponerme las sandalias, y caminé hasta la puerta de mi habitación. Me resbalé. Oí una risa macabra.

Se me cerraron los ojos, todo se puso negro y me dejé ir.

Hola!

Aquí otro capítulo, qué les pareció? A mí me encantó, es corto pero es uno de mis favoritos. Se me ocurrió cuando estaba escuchando A Year Without Rain y la versión en español de Selena, también me inspiré en Skyscraper y su versión en español de Demi. Tremendo sueño el de Bella, no? Jajaja, soy muy loca! :D

Pues como verán, hoy es mi cumpleaños! Happy Birthday To Me :D Jajaja. Quisiera que mi mamá estuviera viva para compartir este especial con ella, es difícil que tu mamá esté muerta… Cuando cumplí siete añitos se murió, no compartí mucho con ella… Bueno, hoy no me puedo entristecer, es un día especial.

Las canciones al perfil, como siempre xD Y comenten, si? :D

Bye! ;)