Como sabéis los personajes no son míos son todos obra de la reina JK. Si hay algún error en la ortografía lo siento de veras, espero que no se me haya escapado nada. Muchas gracias a todos aquellos que me dejasteis un review o la mandasteis a favoritos, de verdad me animan mucho.
Este capítulo se me ha quedado mas largo de lo normal pues decidí añadirle algunas escenas mas que en un principió no pensaba poner para compensar la espera (pues no pude subir la actualización antes debido a las fiestas) y como mi regalo de navidad.
Sin más desearon FELIZ NAVIDAD, y a leer.
"De como Lucius Malfoy descubrió que Pansy Parkinson era una arpía digna de la casa Slytherin y sintió pena de Draco por una vez en la vida"
Lucius observaba con gesto de clara incomodidad la situación en la que había estado obligado a participar. Por motivos obvios como eran la vuelta del Señor Tenebroso, los Malfoy dieron una cena de celebración una vez el curso escolar había finalizado. Era difícil de creer pero si, su hijo había terminado el cuarto curso de Hogwarts, y con honores.
Parecía que había sido ayer cuando el pequeño Draco se había subido al Expreso de Hogwarts por primera vez. Sin duda el tiempo pasaba volando... Pero no era esa melancolía lo que tenía a Lucius en ese estado, no, ni siquiera el hecho de que el día en que su hijo llegó a casa finalizado el curso había azotado de mala forma su baúl en su habitación gritando- menos mal que no me enviasteis a Durmstrang, no soportaría aguantar al descerebrado de Krum 24h durante meses...- eso descolocó al matrimonio Malfoy.
Sabían que su hijo era fiel seguidor de Krum y que para el rubio, Krum era una especie de ídolo deportivo. El día de los mundiales de Quidditch el joven estaba emocionadísimo porque podría conocer al joven buscador, pero algo había pasado ese día que recuerda casi como ayer.
Flash back
Lucius Malfoy y su mujer hablaban cordialmente con Cornelius Fudge, el ministro de magia en el palco del Ministerio, observaba de reojo a su hijo, vigilando que se comportara como un Malfoy y no como los pordioseros que tenían justo al lado. Sí, Arthur Weasley había sido invitado también al palco (cosa que Lucius aún no entendía) y había llevado a toda su prole con el, incluyendo a Potter y a la sangre sucia Granger.
En realidad, lo que Lucius vigilaba era el comportamiento de su hijo para con esa chiquilla, aún tiene pesadillas con las escenas que vio el curso pasado en la enfermería y tiembla solo de pensar que su hijo pueda hacer una tontería y dejarles en evidencia. Miró a la joven, con esa maraña de pelo y esas ropas tan poco elegantes... parecía tan pordiosera como los Weasley, podría pasar por una mas de las comadrejas. Y a sus lados sus fieles guardaespaldas: comadreja hijo y Potter, siempre protegiéndola, siempre a su lado.
Draco observaba sin pestañear a la chica que le devolvía pequeñas miradas tímidas cuando nadie se daba cuenta, miradas que su hijo devolvía acompañadas de una boba sonrisa que casi hacen a Lucius vomitar. Alguien debía parar tan patético espectáculo.
-¡Draco!
Su hijo se giró asustado, mirándole con el temor de un niño que ha sido pillado en una travesura - ¿si padre?
-Vamos, sentémonos, el partido va a empezar y no querrás perderte al señor Krum - el rubio seguido de su mujer se sentó al lado del ministro y al lado de Narcissa, Draco, mantuvo su atención en el partido.
Por desgracia para él, el juego terminó co Krum atrapando la snitch pero con Irlanda como campeona, Narcissa vio la desilusión en los ojos de su hijo y acariciándole la espalda susurró:
- Bueno, han jugado muy bien, además el equipo búlgaro subirá en unos momentos, podrás conocer al señor Krum.
-¿De verdad?- preguntó Draco con recobrada alegría, viendo a su madre asentir.
Al poco tiempo, el equipo búlgaro hizo su aparición cabizbajo pues era mucho lo que habían perdido, Lucius vio la mirada de admiración de su hijo para con el búlgaro y sonrió. Al menos ahora mismo la atención de su hijo no estaba en cierta castaña que revoloteaba por el palco. No era tonto, ni mucho menos ciego, Lucius había visto a su hijo mirar de cuando en cuando a la castaña, e incluso juraría que le había visto tirarle un papelito en forma de juego de adolescente enamorado.
Desechando ideas tontas y las ganas de tirar a su hijo en dirección a los aros de gol Lucius estuvo atento al partido. Y ahí estaba ahora, viendo a su hijo admirar a Viktor Krum. La verdad es que el joven era admirable, era alto, fuerte, casi como un oso. Unas cejas tupidas enmarcaban esos pequeños ojos, su rostro duro, impasible, su andar digno aún cuando había perdido... era todo un sangre pura.
- Viktor, me gustaría presentarle a los señores Malfoy, Lucius y Narcissa - el matrimonio estrechó la mano que el búlgaro les ofreció con cara seria - y este es su hijo, Draco - el joven Malfoy estrechó con fingida calma la mano del cazador, el apretón fue fuerte, firme al igual que su cara, que se mantenía con un gesto estoico hasta que los ojos de Viktor vieron algo tras la cabeza del joven Malfoy.
Por primera vez un atisbo de sonrisa se asomó en la cara del búlgaro y sus ojos brillaron como quien ve a una veela. Las miradas se dirigieron hacia donde Krum observaba embobado y entonces Lucius la vio. Hermione Granger junto con los gemelos Weasley.
-Ah Viktor - rió el Fudge, el ministro de magia - no solo tu equipo ha traído como mascotas a las veelas, tu has encontrado a tu veela particular - Lucius y Draco torcieron el ceño, el primero con asco, el segundo con odio - esa jovencita es Hermione Granger, estudia en Hogwarts como el joven Malfoy ¿no es así hijo?- le preguntó directamente el ministro, los ojos de Krum le miraron por primera vez con interés - ¿está en Gryffindor no?
Draco asintió y Krum sonrió volviendo a dirigir la mirada hacia Hermione- Es una chica rrealmente herrrmosa- para Lucius su voz, sonó como un gruñido que tiempo después descubriría que había salido de los labios de un malhumorado Draco.
Tiempo después pasó todo lo de los mortífagos con los muggles, la huida del campamento y la marca tenebrosa así que no tuvo oportunidad de hablar mucho más con su hijo
Fin flash back
A pesar de tan extraña escena, eso no era lo que tenía incómodo a Lucius, no, como dijo antes su incomodidad viene de la mano de la cena y del especial mal humor y mutismo de su hijo. En el poco tiempo que llevaba fuera de Hogwarts, Draco no había hablado nada acerca de las clases y mucho menos de Granger. Nada, ni una sola palabra.
¿Debería estar contento no? Pues no, no lo estaba. No es que no escuchar el absurdo y constante parloteo de su hijo le molestara, al contrario ¡claro que le gustaba no tener que aguantar historias tontas! Pero estaba hasta la coronilla de aguantar el mal humor de Draco, se levantaba con el ceño fruncido, cada poco bufaba y su cara estaba desfigurada en un gesto digno de alguien que huele constantemente el trasero de un troll. En pocas palabras, su hijo se había vuelto un amargado y un cascarrabias.
Y por si eso fuera poco, en un intento de animarle Narcissa había decidido organizar una cena con sus más allegadas amistades con la excusa de celebrar la vuelta del Señor Tenebroso. ¡Pamplinas! Narcissa había montado semejante circo para poder invitar a los Parkinson y los Zabini y por ende a sus hijos y así intentar animar a Draco.
Pero como no, todo se había ido a freír espárragos, ya que Draco lo que menos ganas tenía era de cenar con Pansy Parkinson y ahora Lucius entendía porqué. Era gritona, caprichosa, mal hablada y muy muy MUY estúpida. Sí, estúpida, con todas las letras. Es decir, la vergüenza de los sangre limpia.
Al principio le pareció buena idea, el sabía que la joven bebía los vientos por Draco, además era sangre limpia, es decir, una buena candidata a ser la futura señora Malfoy, pero al poco, cuando la vio llegar en ese pomposo vestido negro y esta se agarró al brazo de su hijo como un pulpo mientras gritaba un "Draquitooooo que contenta estoy de verte mi rey" Lucius, sintió pena de su hijo.
En todo lo que llevaban de cena Pansy no había parado de hablar y hablar y hablar, lo que tenía mareado a Lucius, si seguía así llamaría a Twinky la nueva elfina para que le clavara el cuchillo de la mantequilla en el cuello y así le liberará de tal castigo. Narcissa por el contrario estaba encantada con la muchacha. Las mujeres presentes en la cena estaban hablando sobre no se que nueva colección de ropa y no se que mas poción alisadora ¿para que diablos necesitaban esa poción si ya tenían el pelo mas liso que la crin de un caballo?
-Oh Cissy querida- gritó de repente la chillona voz de Pansy- ojala conocieras a Granger, esa sangre sucia si que necesita esa poción alisadora- todos los comensales le dirigieron una mirada a la morena, Lucius comenzó a sentir un tic en su ceja y Draco trataba de disimular que casi se ahoga con la sopa cuando Pansy nombró a Granger.
- Si que la conozco querida - comentó tranquilamente Narcissa, pues sabía que un paso en falso y Lucius mandaría sus buenos modales al diablo- pero no creo que sea un tema para hablar en la mesa.
-Sí, solo de oír su nombre me dan arcadas- dijo Lucius con un gesto de asco.
Pansy rió escandalosamente - la verdad es que si, es bastante asquerosa, y fea y su cuerpo, por dios ni siquiera se si es una chica de verdad- y volvió a soltar otra carcajada.
-Pues a mi me parece mona- dijo la voz de Blaise recibiendo una mirada reprobatoria de su madre.
-Pues deberías cerrar el pico-contestó Draco, participando por primera vez en la conversación- los dos- y miró a Pansy con gesto de enfado.
La chica le miró y con un gesto claro de indiferencia dijo- oh vamos Draco cariño, no te enfades, yo debería estar enfadada contigo.
Draco enmudeció y miró a la chica con un gesto de advertencia mientras Blaise se desternillaba de risa.
-¿Y por qué estas tu enfadada con mi hijo señorita Parkinson?- preguntó Lucius, no sabía porque pero la mirada de su hijo le hizo sospechar, el que hubiera hablado por primera vez en mucho tiempo le había causado una curiosidad que estaba dispuesto a solucionar - ¿te ha hecho algo mi hijo? Seguro que no fue más que una tontería... las mujeres dramatizáis demasiado las cosas.
Pansy se cruzó de brazos- hombre, si para ti, despreciar mis cuidados por los de otra es una tontería - Lucius rodó los ojos, mujeres...-o invitarme como segunda opción al baile porque a quien el señorito quería llevar fue con otro, mucho, mucho mas apuesto, famoso y rico que el, es una tontería...- Narcissa miró con un gesto de reproche a su hijo- o mejor aún, si plantarme en pleno baile para ir a discutir o a dios sabe que con dicha chica, si se le puede llamar así, dentro de una carroza es una tontería - el rostro de Draco estaba del tono de las amapolas que Narcissa tenía en el jardín y Blaise ya no pudo reprimir la carcajada llevándose un regaño de su padre- si todo eso y mas son tontería pues supongo que no debería estar enfadada ¿no?
Lucius miraba furioso a la chica, acababa de humillar a su hijo frente a sus padres y el resto de invitados. Eso no lo iba a tolerar por más sangre pura que esta fuera. Además, ¿quién le había dado permiso a semejante víbora de tutearlo?- bueno quizás esa chica mereciera mucho la pena, quien sabe, tal vez podría ser la futura señora Malfoy - la cara de Pansy se deformó por la ira y Lucius miró a su hijo-¿te interesa mucho esa chica? tal vez podríamos hablar con sus padres...- comentó con apenas interés Lucius mientras bebía un poco de vino.
Pansy sonrió con maldad- sería bonito ver a Hermione Granger convertida en Hermione Malfoy.
Ese comentario consiguió dos cosas: la primera que todos quedaran mudos mirando a Draco con los ojos abiertos. La segunda, que Lucius Malfoy escupiera todo el vino que estaba bebiendo.
-¡Lucius por Merlín!- gritó Narcissa avergonzada- ¡Twinky!- la elfina apareció al segundo- limpia este desorden- en menos de un pestañeo la elfina limpió todo y se retiró.
Narcissa, con toda la calma del mundo volvió a hablar - a ver Pansy cuéntanos un poco sobre eso ya que, aquí Draco - dijo con tono de reproche mirando de reojo a su hijo que estaba a punto de sufrir una embolia cerebral - no nos ha contado nada de Hogwarts, además seguro que hay una explicación razonable.
Pansy asintió, bebió de su copa y comenzó a hablar en un tono melodramático - pues veras Cissy, todo empezó cuando el profesor Moody transformó a Draco en hurón.
Flash Back
Draco estaba en el suelo del baño de prefectos, en sus ojos aún brillaban las lágrima de la humillación y la vergüenza - ese asqueroso de Moody me las pagará, ¡mi padre se va ha enterar de esto!- Pansy había entrado sin que el se diera cuenta, era su oportunidad de ganarse el afecto del chico. Justo cuando iba a dar un paso alguien entró haciendo que la chica se escondiera en un rincón.
-Draco... - la voz de una castaña resonó en todo el baño- ¿estás ahí?
-¿Qué quieres Granger? - preguntó de mala manera haciendo a la chica fruncir el ceño.
La chica se cruzó de brazos- ¡oye! he venido preocupada por ti ¿y así me recibes?- se acercó a el agachándose a su altura.
-No necesito tu compasión.
Hermione sonrió con dulzura y le acaricio la cabeza - ¿sabes? como hurón eres muy mono...- Draco le miró de mala forma - lo digo enserio, me entraron ganas de abrazarte.
La cantarina risa de la joven hizo que el corazón de Draco se acelerara- hazlo...- Hermione paró de reír- abrázame- y tomándole del brazo la apretó contra si, enterrando su avergonzado rostro en el hueco del cuello de la chica.
Pansy entre las sombras no podía creer lo que veía y una furia se desató dentro de ella - Draco Lucius Malfoy ¿¡QUE ESTÁS HACIENDO!?
La pareja se separó de golpe y Draco sintió la furia crecer pues habían roto el momento mas feliz de su vida, hasta ahora -¿Que quieres Pansy?
-Aléjate de el sangre sucia- gritó la morena ignorando a Draco- no eres digna de el.
Hermione se puso en pie y se enfrentó a ella- ¿que te duele más? ¿Que yo esté aquí con el o que nunca te haya abrazado como lo hace conmigo?
La ira de la Slytherin no se hizo esperar e intentó abofetear a la castaña siendo detenida por una fuerte mano- basta Pansy, ¡lárgate!
La chica le miró con los ojos llorosos- yo quería cuidarte...
-No necesito tus cuidados, ¡y ahora lárgate!- Pansy con toda la furia de su ser se dio la vuelta y salió por la puerta del baño dando un gran portazo, lo que hizo asustarse a la Gryffindor -Lo siento... - y volvió a abrazar a la chica, quedando uno en brazos del otro un par de minutos mas.
Fin Flash Back
El padre de Pansy miraba a Draco con llamas en los ojos - ¿como osas despreciar a mi hija por una sangre sucia mocoso?
-¡oiga! ¡Muestre respeto!- escupió Draco- además que no se queje, fui a ese estúpido baile con ella como siempre deseó, llevaba semanas arrastrándose así que no se de que se queja.
-¡Yo no me arrastraba!- gritó colérica Pansy- y si, me invitaste, ¡pero no porque tu querías! además ni siquiera me lo pediste, prácticamente me obligaste.
Flash Back
Draco caminaba a toda prisa por los pasillos de Hogwarts, no se lo podía creer, era imposible, ese estúpido Neanderthal ¿como se atrevió? ¿Como osaba invitar a su chica al baile? Draco paró en seco ¿su chica? ¿Desde cuando la sangre sucia era su chica?
Bueno eso no importaba, lo importante es que ese imbécil no merecía ir con ella, ese estúpido con complejo de jugador de quidditch, ese estúpido primate que ni siquiera sabe pronunciar su nombre, ese, ese al que el admiraba y ahora detesta, era el que había invitado a Hermione Granger a ir al baile con el y eso lo tenía furioso.
Esa idiota no debería ir al baile con nadie, con nadie que no fuera el ¡maldita sea! ¡Como se atrevió! Pero eso no quedaría así, no señor, si ella tenía cita para el baile el también la tendría, con chasquear un dedo podría tener a cualquiera pero no quería a cualquiera, quería a alguien que esa sangre sucia odiara e iba directo hacia ella.
Entro en la sala común de Slytherin y la vio sentada leyendo la revista corazón de bruja- ni siquiera puede leer algo decente...- pensó mientras se acercaba a ella arrebatándole la revista- Pansy, iras al baile conmigo y no se hable mas.
Dejando a una Pansy anonadada y feliz tras de si, Malfoy salió en dirección a la biblioteca, donde por accidente se encontraría con la dueña de su enfado y le dejaría caer como quien no quiere la cosa que el ya tenía pareja y que era mucho mejor que ella. O sí, iba a disfrutar ver su estúpida carita enfadada mientras discutían.
Fin del flash back
Lucius escuchaba atónito la historia, no entendía como esa cena había llegado a semejante punto, es decir, con una Pansy furiosa, una Narcissa avergonzada, un Draco el doble de enfadado de lo normal, un Blaise desternillado de risa, unos señores Parkinson ofendidos y unos Zabini mudos.
Y mientras, el allí, como si no existiera, como si fuera un simple mueble del salón al que nadie hacía caso. Estaba por hablar cuando la voz de Draco retumbó por la habitación.
-¿Qué mas dará con quien o con quien no quería ir? ¡Al final fui contigo! ¡Incluso bailamos! así que no entiendo tantas tonterías ahora ¡niñata caprichosa!
-¡OYE MUCHACHO DESCARADO RESPETA A MI HIJA!- Grito el señor Parkinson.
Narcissa miraba apenada a los Zabini que intentaban hacer a su hijo callar - lo siento mucho yo no...
-¡FUISTE CONMIGO PERO AL FINAL TE LARGASTE CON ELLA Y TE LA TIRASTE EN UNA CARROZA EN EL PATIO DE LA ESCUELA- Los comensales se quedaron estáticos y Narcissa se llevo una mano a la boca.
Draco enrojeció hasta las orejas - ¿¡estas demente!?
-¡Claro que no, esto muy cuerda! ¿Te refresco la memoria?
Lucius que tras esa información sintió que algo le había seccionado el alma, es mas, parecía que su casa estaba llena de dementores en ese momento - no se la refresques a el, cuéntamelo a mi.
- Con gusto.
Blaise miró a sus padres aún sonriendo- uuuh esto se va a poner interesante.
Flash Back
Pansy estaba sentada en una silla mirando la pista de baile llena de gente, las parejas bailaban y ella solo deseaba que Draco la sacara a bailar. Solo habían bailado una vez en toda la noche y ella quería más, necesitaba más. Ella sentía que esa era la noche, la gran noche donde ella y su Draco comenzarían algo.
Pero no, ahí estaba ella, sentada al lado de un Draco con cara de malas pulgas- Draco cielo ¿estás bien?- el rubio asintió-¿bailamos?- recibió una negación con la cabeza. La chica suspiró y miró en dirección a donde el chico miraba, la sangre sucia bailaba con Viktor Krum, no entendía como alguien como el estuviera interesado en esa rata de biblioteca- oh vaya así que es eso ¿te molesta que Granger viniera con Viktor?
El chico resoplo- cállate Pansy
En ese momento escucharon como el trío dorado comenzaba a discutir, eso atrapó la atención de Draco y en cuanto los vio salir por la puerta, este se levantó dejando a Pansy atrás - oye, Draco ¿a donde vas?- pero no recibió respuesta.
Así que ofendida como estaba decidió no ir tras el, si el en verdad quería estar con ella volvería, no se iba a arrastras, claro que no, ella era una Parkinson, los hombres besaban el suelo por donde ella pisaba y Draco Malfoy no sería la excepción. Y así pasaron 5, 10...30 minutos sola, en ese salón lleno de parejas felices bailando.
-Bueno- dijo levantándose dignamente- será la ultima vez que le busco- y salió fuera del comedor. No vio a nadie, solo un par de parejas dándose el lote como si no hubiera un mañana - esos podríamos ser nosotros ¡tonto! - suspiró la chica.
Salió al patio buscándole con la mirada, había varias carrozas aparcadas, realmente no sabía de donde habían salido pero no le importó, prestó especial atención a una que se movía mas frenéticamente que ninguna - par de salidos - la verdad es que quien quisiera que estuviera ahí dentro lo estaría pasando en grande.
Ella sabía que debía buscar a Draco pero no podía evitar la vena cotilla que vivía en ella, así que decidió esperar hasta ver salir a la pareja que posiblemente estaban en el mejor revolcón de sus vidas, soltó un grito de entusiasmo y vergüenza cuando vio una gran mano apoyada en el cristal del carruaje. Oh sí, fuera quien fuesen serían el cotilleo del mes. Pasaron otros 10 minutos hasta que al fin la puerta se abrió. Pansy tuvo que ahogar un grito, esta vez de asombro y agazaparse bien en su escondite, pues se negaba a creer lo que veía.
-¡Ni una palabra de esto Malfoy!- gritaba Hermione Granger con el moño desecho y los zapatos en la mano. Tras de ella un Draco despeinado, con la ropa arrugada y la capa en la mano salía tras de ella.
-¡Já! Fué tu culpa.
-¿Mi culpa? Perdona ¡el que me arrastró hasta aquí gritando no se que tonterías sobre Viktor fuiste tu!- gritó enfrentándose al chico mas roja aún de lo que había salido del cubículo - me debes una disculpa.
Draco resopló y empezó a andar- me voy a mi habitación ya he tenido bastante, deberías hacer tu lo mismo nena, quizás oigas la disculpa en sueños.
Hermione resoplo indignada y le dio en la espalda con el zapato - maldito celoso arrogante.
La Slytherin solo pudo quedarse quieta mientras sentía las lágrimas bajar por su rostro.
Draco la miraba indignado y rojo- ¿pero que dices? ¿¡Te estas escuchando!?
El padre de la chica gritaba como loco- TU SABANDIJA COMO OSAS PLANTAR A MI NIÑA, ¡A MI PRINCESA! PARA REVOLCARTE CON UNA SANGRE SUCIA.
-¿¡Yo no me he acostado con Granger!?
-MIENTES, TRAIDOR.
Draco en ese momento quería tirarse de los pelos- ¡SU HIJA ESTA COMO UNA CABRA, YO NO ME REVUELCO CON LA PRIMERA QUE SE ME CRUZA AUNQUE SU HIJA SE META EN MI CAMA TODOS LOS MALDITOS DIAS!
La señora Parkinson se levantó ofendida-¡¿COMO TE ATREVES?!
-INSINUAS QUE MI NIÑA ES UNA CUALQUIERA- gritó el padre de Pansy
-No lo insinúa, lo afirma- dijo Blaise con gracia mirando a la chica- y yo también, Pansy se mete en los pantalones de cualquiera.
-¡Blaise! Por el amor de Merlín-gritó la madre del moreno.
-¡YA ESTA BIEN!-Gritó Narcissa fuera de si, demasiada información, demasiada, se sentía mal por preguntarle a esa chica, debería haberse callado como siempre le enseñaron "calladita estás mas guapa", pero no, esa necesidad de animar a su pequeño la había llevado a tal desastrosa situación.
La mujer observó a Lucius, que en ese momento estaba quieto, muy quieto. Casi ni pestañeaba, miraba a su hijo fijamente con una extraña sonrisa en la cara, una sonrisa que puso los pelos de punta a su hijo. Lucius Malfoy estaba en shock.
-Lucius...-dijo Narcissa con mucho cuidado.
-Te mato...-la voz de Lucius sonaba tranquila, casi susurrante como si no pasara nada, su sonrisa aún no se borraba de su rostro- jeje si...si... te mato- Draco palideció al mirar el rostro sonriente de su padre, que poco a poco se transformaba en uno de ira, de amarga ira y verguenza. Tembló al verle sacar su varita y lánzale un hechizo que esquivó por los pelos- ¡YO TE MATO DESGRACIADO!
-¡LUCIUS!- grito Nacissa
-¡No yo lo matare por ti!- gritó el señor Parkinson
-¡POR ENCIMA DE MI CADAVER!-Gritó Narcissa.
La mesa se volvió un campo de batalla, ya nadie sabía a quien atacaba ni porqué, Blaise, Pansy y los señores Zabini miraban la escena, agachándose de vez en cuando para no recibir el hechizo. Pasados 5 minutos, Blaise suspiró y miró a una divertida Pansy - deberías decir la verdad.
La chica le miró- oh vamos aguafiestas- dijo agachándose para no recibir un "Desmaius" proveniente de Lucius- es divertido- La mirada dura del chico hizo que rodara los ojos y suspiró - esta bieen.
Se levantó y con su voz chillona dio el mayor grito que Blaise jamás habría escuchado, era peor que Dumbledore cuando el comedor se alborotaba- YA BASTA ERA UNA BROMA ¡UNA BRO-MAAAA!
Todos frenaron en seco mirando a la chica.
-Repite eso- dijo Lucius sin dejar de apuntar a Draco con su varita, el cual estaba más pendiente de la señora Parkinson.
Pansy bufó molesta volviendo a sentarse- es cierto que estoy enfadada con Draquito pero lo demás es todo mentira, quería hacerle enfadar un poco, ya sabéis avergonzarle...- y miró al rubio que la observaba como si la quisiera ahogar en la sopa- vamos Draquito cielo no te enfades, te dije cuando me plantaste en el baile que me vengaría.
El señor Parkinson volvió a apuntar a Draco- ¡PUES ES VERDAD QUE TE DEJO POR GRANGER!
Pansy rió a carcajadas- ¡Claro que no! Draquito con la sangre sucia- y rió exageradamente como si le acabaran de contar el mejor chiste del mundo- que locura. Eso fue un rumor que hicieron correr Blaise y Nott para molestar a Granger y sus bobos amigos.
Draco rojo de furia se levantó- me largo ¡ya no aguanto mas a esta loca! ¡ME LARGO!
Todos en la mesa vieron al heredero Malfoy salir por la puerta mientras ellos se sentaban en sus puestos, avergonzados. La seora Parkinson miró a su hija con enfado - Pansy querida, tu bromita ha costado cara, ¡que bochorno he pasado por tu culpa!- y ahora miró a Narcissa- oh Cissy querida cuanto lo lamento- Narcissa negó como intentando quitar importancia.
-Pansy- dijo severamente el señor Parkinson- creo que debes una disculpa a todos.
La chica bufó- si, si lo siento, pero entenderme, estaba muy enfadada, Draquito me plantó en el baile para irse a dormir, ¡A DORMIR!
Un silencio incómodo llenó la habitación, Lucius Malfoy estaba tentado a mandarle la maldición mortal a la chica, esa tonta había causado todo ese revuelo porque Draco se había ido a dormir ¡dormir! Casi mata a su hijo por una bola de mentiras mal intencionadas de esa arpía. Definitivamente, Pansy Parkinson no le caía bien y jamás, repite, ¡JAMÁS! permitiría a su hijo casarse con ella... aunque visto lo visto su hijo mas que querer casarse con ella posiblemente querría enterrarla viva.
Lucius sintió pena por su hijo, mucha pena, le había atacado injustamente por culpa de esa mentirosa, esa bruja que merecía ser quemada en la hoguera como antiguamente hacían los muggles con ellas. Definitivamente, necesitaba disculparse con su hijo, pero nunca directamente.
El era un Malfoy y los Malfoy nunca pedían perdón. Así que haría con Draco como hacía con su mujer cada vez que metía la pata. Le compraría algo grande, bueno y caro. Carísimo. Miró de mala manera a los Parkinson, esa familia había criado a una verdadera Slytherin. Mala, fría, mentirosa, calculadora, egoísta y caprichosa. Lucius estaba aniquilando con la mirada a la joven cuando la voz de Blaise retumbó en la sala.
-Bueno, ¿quién quiere postre?
Los padres del moreno miraron avergonzados a su hijo- ¡Blaise Zabini!
-¿Qué? Solo quería romper la tensión- dijo con fingido enfado.
Los Zabini se miraron entre ellos, definitivamente la cena había sido peculiar, y no perderían el tiempo en contarlo por ahí a todo aquel que se cruzara y tuviera interés en escucharlo, pero definitivamente no volverían a una cena en la que participaran los Malfoy y los Parkinson. Nunca.
Pansy se levantó y dijo- creo que será mejor que me disculpe con Draquito.
Blaise se levantó siguiendo a la chica- mejor los acompaño por si acaso, no vaya a ser que se maten- Narcissa asintió y salió por la puerta.
La cena transcurrió con normalidad, parecía que lo que acababa de pasar no hubiera sido importante. Era como si llevaran una apacible cena toda la noche y eso Lucius no lo soportaba. Es cierto que el era un cínico y que las apariencias eran lo primero, pero esto era demasiado descaro, incluso para el, así que soltando una maldición en un murmullo se levantó- perdón si no continúo presente en esta "maravillosa" cena- dijo con sarcasmo- pero se me ha atragantado la comida. Buenas noches- y sin esperar a que contestarán salio de la sala.
Lucius caminaba por su mansión, solo, tranquilo, embriagado por la oscuridad y los sonidos de la noche. No podía creer lo que acababa de pasar, como habían acabado por las mentiras de una niña celosa. A Lucius le recorrió un escalofrío, definitivamente una mujer celosa era lo peor del mundo. Pobre de su hijo, jamás tendría paz en su vida mientras esa niña siguiera a su lado en Hogwarts.
Dobló una esquina y se adentró en una zona de la casa en la que casi nadie entraba, por ende una de sus favoritas, pero una vez mas la suerte no estaba al doblar la esquina, no, allí en una sala Draco y sus dos amigos estaban enfrascados en una conversación que no llegaba a la discusión pero no era amistosa.
-¡¿Pero estas loca?!- Draco estaba por saltarle al cuello- Podrías haberme metido en un lío ¿como insinúas que me cepillé a Granger en una carroza?
Blaise le miró con los brazos cruzados- no lo insinuó, lo afirmó.
-Gracias Blaise- escupió Draco con una mezcla de sarcasmo y rabia.
-Vamos Draco, no es para tanto además podría haber dicho muchas cosas que si fueron verdad pero me las callé, porque tu eres mi amor y jamás te haría daño- al escuchar esto, Lucius se escondió en las sombras para no ser detectado y poder escuchar bien- vale que no te acostaste con ella, ni te mimó cuando te convertiste en hurón, al menos no tanto como dije...pero si te enfadaste porque Krum la llevó al baile.
Draco bufó- no me enfade porque Krum la llevó al baile, me enfadé porque la muy imbecil se sentía superior al resto cuando no lo es, Krum es un sangre pura que no se que le vio a esa, esa... ¡Ag! la odio.
-Le vio lo mismo que tu y que yo, que debajo de ese uniforme de señora mayor hay un cuerpo que enciende la vela a cualquiera- habló Blaise con calma- además desde que se le arreglaron los dientes hay que admitir que la chica...
-Una palabra mas Blaise...- amenazó Draco.
Pansy harta de verse ignorada se cruzó de brazos- bueno a lo que íbamos, que lo siento pero estaba muy enfadada, así que si no quieres que me vaya de la lengua ¡no me cabrees mas!
-¿Que vas a decir? ¿Que me la tiré también en la biblioteca? ¡No! que te deje plantada en un trabajo para irme a besuquearme con ella- las burlas del rubio enfurecieron a la morena que se acercó peligrosamente a el con un gesto de superioridad.
-No Draco, me cabreas otra vez y toda la comunidad mágica sabrá que estuviste llorando 10 minutos cuando te enteraste que estaba hundida en el lago negro porque formaba parte de la segunda prueba del torneo- Draco palideció- aún escucho tus patéticos sonidos "oh dios Hermione si no consigue sacarte...si ese idiota no puede... ¿con quien discutiré Hermione?- se burló la joven imitando a la llorosa voz de Draco haciendo que Lucius sintiera que le faltaba el aire ¿su hijo llorando por una sangre sucia? no podía ser cierto... - sabes que tengo pruebas... tanto de eso como del abrazo que le diste cuando finalizó la prueba.
El rubio tragó seco- ¿que quieres Pansy?
-Que seas mi novio.
-¡Nunca!- la chica le miró con burla- pídeme otra cosa, lo que quieras... menos eso.
Lucius temía la respuesta de la chica, quizás le pediría que dijera ante Hogwarts que eran pareja, o que fuera a su padre a pedirle su mano, se esperaba cualquier cosa de esa arpía. Definitivamente sentía mucha lástima por su hijo.
-Bueno, hay un collar precioso en una tienda del callejón Diagón, vale unos 600 galeones- miró a Draco- lo quiero pero mi padre no quiere gastarse tanto dinero en mi así que...
Draco suspiró, mejor eso que ser su novio- está bien, tendrás tu collar- la chica dio un grito de emoción.
-Perfecto cielo- y le abrazó con fuerza. Una vez se separó de el salió de la habitación dando saltitos de alegría, Pansy Parkinson siempre se salía con la suya y con Draco Malfoy no sería la excepción
Lucius no podía respirar de la rabia, si su hijo había cedido a tal chantaje es porque lo que había dicho Pansy era cierto, es decir su hijo había llorado por una sangre sucia. ¿Que más había pasado este año? ¿Celos de su hijo por Viktor? ¿Por eso el ahora agradecía tanto no ir a Durmstrang? No sabía que pensar, su mente había entrado en bucle ¿que hacer? ¿Que decir? ¿Que creer?
-Draco, amigo, estás en problemas...
-Lo se, espero que con el collar esté lo suficientemente contenta para que se calle lo que queda de verano.
Blaise asintió- ¿que pasó en la carroza? Porque Nott y yo os vimos salir de ella- Draco le miró rojo- vamos, yo soy tu amigo sabes que jamás diré nada ¿te la tiraste?- el rubio negó- ¿os besasteis?- Draco asintió- ¿os besasteis mucho y ella se asustó y por eso tuviste que parar?- recibió otro asentimiento- ¿querías tirártela en esa carroza?- el rostro de su amigo se puso aún mas rojo y volvió a asentir- pero ella... no quiso ¿verdad?
Draco suspiró- si... se asustó, dijo que aún éramos muy jóvenes- Blaise bufó mientras susurraba un "tonterías" - mejor, nos habríamos arrepentido...
Lucius desde las sombras acababa de entrar en una espiral donde solo escuchaba a su hijo reír y decir que amaba a Hermione Granger, es mas juraría que veía a pequeños Dracos a su alrededor bailando y cantando diciendo que quería tener hijos con la sangre sucia. Le iba a dar un patatús, lo sabía, este era el último día de Lucius Malfoy en la tierra y si sobrevivía lo suficiente para alcanzar su varita sería el de su hijo.
¿Pena? ¿Disculpas? Su hijo se iba a cansar de esperar sus disculpas, la pena y el remordimiento se fueron tan rápido como llegaron las palabras de su hijo con Blaise, pero no se quedó sin sentimientos, unos viejos amigos conocidos como ira y odio llegaron para ocupar la mente y corazón de Lucius Malfoy. Pero debía pensar en frío, no podía matar a su hijo así como así, con tanto ajetreo había olvidado que su señor había vuelto, estaba otra vez aquí y definitivamente sería el quien le ayudara a enderezar de nuevo a Draco, de llevarle por el buen camino.
Así que un poco mas calmado salió de la habitación, pero antes de doblar de nuevo la esquina escuchó a Blaise decir - bueno, será una sangre sucia, pero admitámoslo está como para comérsela...- un sonido de dolor retumbó por el pasillo haciendo a Lucius frenar en seco-¿por qué me pegas? hasta Nott ha notado que este año Granger estaba espectacular, por lo visto no solo tu tienes ojos en la cara- su risa pervertida casi hace a Lucius vomitar- cuidado Draco hay mas serpientes de las que crees acechando a la leona.
Lucius se quedó estático en medio del pasillo oscuro, no lo entendía, no lo llegaba a comprender, ¿por qué? ¿Por qué sus desgracias siempre iban acompañadas de la mano de esa niña? siempre ella, siempre la misma, siempre Hermione Granger. Lucius movió la cabeza alejando los pensamientos homicidas que nacían en su cabeza.
Era el momento, estaba decidido, le pediría a su señor ayuda con Draco, y rezaría a Salazar, Merlín y todos los grandes magos de Slytherin para que le ayudaran en la ardua tarea. Porque por lo que descubrió esta noche, Hermione Granger era la perdición de la serpientes, esa sangre sucia debía ser aniquilada de raíz de la vida de su hijo.
Caminaba lentamente por la casa cuando la voz de Pansy sonó por todo el pasillo como el grito de una sirena - Dracooooooooooo mi amoooor, que me vooy ¡dame un besito!
Lucius se llevó las manos a los oídos, pues esa chillona voz casi le revienta los tímpanos. Suspiró. Y Pansy Parkinson. También debía aniquilar a la arpía gritona de Pansy Parkinson. Quizás antes que a Granger.
