Neville Longbottom veía a Snape, yo digo ¿porque no? Él era raro: oscuro, parecía un murciélago y era malo.

El daba miedo, de formas muy interesante: capa negra, voz baja y sonora, bastante silencioso al caminar, podía pasar por detrás tu yo y escuchar todo sin que te dieras cuenta.

Snape lo hacía sentir más inseguro de lo que ya era.

A lo que Neville un día concluyo, que estaba bien

Uno se tiene que sentir mal en algún puno de la vida para saber cómo se siente estar feliz.