Su expresión se tornó gélida al escucharme, su sonrisa se desdibujó y sus ojos se clavaron en los míos como un puñal que quisiera alcanzar mis entrañas para torturarlas ante mi atrevimiento a preguntarle acerca de su vida. Contuve la respiración por un momento, sin bajar la mirada, pero sabía que ella estaba ahí por una razón y que por algún motivo no quería que se conociera.

Sus labios se abrieron casi imperceptiblemente, suspiró con lentitud y después formuló una pregunta con un atisbo de diversión en la voz que me dejó alucinando:

-¿Es que realmente desea que se lo cuente soldado? Hay cosas que son mejor no saberlas. ¿No ha pensado en que sea yo la traidora y que después de contarle todo vaya a asesinarlo?

Mi sonrisa se ensanchó nuevamente ante esa posibilidad, era peligrosa pero encantadora, así que me acerqué a ella sobre el escritorio improvisado dejando nuestros rostros muy cerca

Entonces máteme mi teniente, pero yo quiero saber.

En un momento, mi teniente se acercó a mi mordiendo mi labio inferior y volvió a tomar distancia cruzándose de brazos mirando mi rostro perplejo:

-Yo también puedo jugar sucio soldado. Ahora, qué quiere saber?- Aún con mi cabeza confundida al no haber reaccionado ante su movimiento seductor sabía que quería saber primero

-Su nombre mi teniente, no toda la vida la llamaré así si planeo poseerla en algún momento- Después de esa confesión, esperaba que se enojara o que simplemente callara, pero fue lo opuesto, sonrió retándome y respondió:

-No creo que pueda tocarme ni un poco soldado, tendría que someterme y eso, ningún hombre lo ha hecho desde que era niña, pero será divertido verlo en acción. Su sonrisa se ensombreció y dijo seriamente: -Si investiga mi nombre por su propia cuenta, quizás tome en cuenta su confesión tan altanera… Sasuke...

Escuchar mi nombre en esos labios, subió la temperatura de mi cuerpo, la ansiaba ahí, en ese momento a pesar de la sombra de la guerra que se cernía sobre nosotros, pero mantuve mi postura, había algo que deseaba también, su historia.

Bueno mi teniente, yo sabré como me las arreglo para conocer su nombre, pero lo que si pido conocer por usted es lo que la trajo a este mundo tan lleno de inmundicia y desesperación.

Ella volvió a ponerse rígida, era algo que no le gustaba contar, pero después de todo me había obligado a hablar de mí, me lo debía. Parece que mis ojos revelaron lo que pensaba, así que la mujer de ojos grises comenzó a hablar:

Yo vivía en la zona de la costa, mi familia era acomodada y todos creían que éramos el ejemplo a seguir, la realidad era otra. Cuando se cerraban las puertas de esa casa, mi madre se convertía en una sombra penando ahogándose en el alcohol y mi padre abusaba de mí como si fuera un objeto cualquiera. Ellos querían que me casara y siguiera siendo la muñeca de ornamenta en una familia mediocre, llena de los lujos a los que me tenían acostumbrada. Pero no quería eso, así que me escapé y me juré a mí misma no volverme a doblegar, y menos ante hombres como ese bastardo, así que entré al ejército para entrenar, para volverme fuerte, para aprender de la vida aunque fuera de la manera más dura, y así caí aquí, en este lugar, siendo su líder ahora, para ayudarle o aplastarlo soldado, la guerra es un juego donde ganas o pierdes y yo, pienso ganar". Su sonrisa se vislumbró entornando su rostro, era una línea delgada pero llena de orgullo y de una diversión oscura, y eso, simplemente me fascinó.

No iba a forzarla a hablar más, así que asentí reconociendo su esfuerzo y agradeciendo que me lo contara, pero los dos nos quedamos mirando por un largo rato, la química estaba ahí y lo sabíamos.

Como si fuéramos ajenos a todo los dos nos acercamos, mi boca se unió a la suya, sus dedos se entrelazaron entre mi cabello que jalaba con firmeza, nuestras lenguas comenzaron una batalla que tenía una promesa implícita de la fundición de nuestros cuerpos en ese momento rozándose con arrebato… Pero después, los dos fuimos conscientes de lo que estábamos haciendo, nos separamos con la respiración agitada, escuchando el ruido de las voces de los soldados que quedaban vivos y de los escombros que nos rodeaban, haciéndonos caer en esa realidad turbia en la que nos encontrábamos.

En silencio me di la vuelta dejándola atrás, no era el momento, aún no, los dos lo sabíamos, estábamos metidos en un juego que nos gustaba, un juego de poder con un escenario desolador como la guerra, nuestros sentimientos se formulaban entre rencor, deseo y fuerza, era algo que sabía bien, demasiado bien. Ella no hizo nada por alcanzarme, los dos debíamos reponernos de lo que habíamos pasado, el fuego intenso del deseo carnal que podía nublar nuestro juicio.

De vuelta a la realidad, ayudé a mis compañeros a recoger las armas y provisiones que nos quedaban, era momento de trasladarnos, mi teniente no estaba contenta con llevarnos a todos, incluyendo al traidor, pero no quedaba otra opción, estaba oscureciendo y las emboscadas no se harían esperar. Todos formamos filas, éramos muy pocos pero era mejor estar organizados, caminábamos uno tras de otro, con el cansancio a cuestas, pero debíamos llegar a un nuevo sitio que pudiera servir como fortaleza y nuestra líder sabía a dónde llevarnos. El camino se volvía cada vez más extenuante, el hambre y la sed se hicieron presentes, los gritos de ayuda a lo lejos se extendían en las ciudades que estaban siendo atacadas, pero por más impotencia que sintiéramos, no podíamos acercarnos a ellas o sería el fin de nuestra tropa, dejando así desprotegida el área que nos correspondía, por lo que debíamos hacer un sacrificio por un bien mayor, si, la guerra te vuelve duro, frío, y no tienes otra opción que hacerlo.


Después de unas largas vacaciones y una semana pesada en la Universidad, este ha sido el capítulo de hoy, espero les guste a todos. Con mucho gusto, recibiré sus reviews y trataré de respoderlos.

Por ahora puedo decir que pondré un poco más de guerra antes de un encuentro entre Sasuke y Sakura, quiero torturarlos un poco a los dos antes de sucumbir ante sus deseos, pero pronto habrá acción SasuSaku, se los aseguro.

Un abrazo a todos!

Nos leemos en la próxima!