Notas al final
Declaimer: Free! No me pertenece, es de sus respectivos autores. Yo solo hago esto sin fines de lucro porque nadie en su sano juicio me pagaria. La historia es de mi propiedad.
Advertencias:
Faltas de ortografia~
Comedia de caidad dudosa~
El lector podria morir de aburrimiento~
Esto podria darte diabetes, consulta a tu medico.
Sin más~ ¡Enjoy!
мaĸoтo eѕ мío
Haru abrió los ojos sintiéndose un poco desorientado. La habitación en la que se encontraba estaba a obscuras totalmente, pero pudo reconocer que no era la suya, pues la cama en la que se encontraba no estaba pegada a la pared, o al menos eso sintió.
Tanteó el colchón a su derecha y se detuvo cuando tocó un pedazo de piel que reconoció al instante. Era la espalda de Makoto desnuda, una corriente eléctrica le recorrió el cuerpo cuando una serie de recuerdos le llego a la memoria. Y un sonrojo apareció en sus mejillas ante la sola idea de todo lo que Tachibana le había hecho la noche anterior. Esperó unos segundos más a que su vista se acostumbrara a la obscuridad de la habitación de Makoto y luego contempló al dueño de esta.
Makoto dormido era tan hermoso y perfecto que parecía que el mismo Miguel Ángel o Canova lo había esculpido en Mármol. Especialmente en su bien trabajada espalda, donde aun en estado de reposo sus músculos sobresalían.
Después de deleitarse un rato con tal imagen Haru se levantó y se dirigió al baño del castaño para preparar el agua y meterse a la bañera. Porque ya todos sabemos que al nadador de estilo libre no le importa el lugar, si hay una bañera o un contenedor lo suficientemente grande para su cuerpo, se quitara la ropa en milésimas de segundo y entrara a su amada agua.
…
Algunas horas después cuando el sol comenzaba a asomarse por un pequeño espacio que había entre las cortinas de Makoto y la pared de su habitación, el castaño lentamente abrió los ojos con una gran sonrisa en el rostro esperando encontrarse el desnudo cuerpo de Haruka a su lado, pero para su sorpresa (aunque en el fondo ya se lo esperaba) él era el único en su cama.
Soltó un suspiro y se incorporó para quedar sentado y poder estirarse cómodamente. Últimamente cuando se quedaban a dormir juntos Haruka se estaba levantando antes que él, y no es que no le gustara dormir más, si no que odiaba despertar y sentir la cama sola a su lado.
La puerta de la habitación de Makoto se abrió, sacando al antes mencionado de sus pensamientos y por ella entró su amante de ojos azules con gotas escurriéndole de su cabello, deslizándose por su rostro para luego caer de su barbilla a su bien formado pecho, dejar un camino húmedo ahí y después perderse en la toalla color verde que le envolvía la cintura. Los ojos de Makoto se obscurecieron un poco ante la sensación de deseo que esa imagen le provocó.
—Mierda…— murmuró el recién llegado.
Makoto lo miró confundido.
—Esperaba llegar a la habitación antes de que te levantaras, lo siento—se disculpó.
—No te preocupes, la intención es lo que cuenta Haru-chan
—Por favor, deja eso del 'chan'
Makoto sólo sonrió ante la petición de éste.
…
—¡Haru-chan! ¡Mako-chan! ¡Listos para grabar el video! —Gritó Nagisa con la voz cargada de emoción.
Makoto y Haruka estaban atravesando la entrada del edificio del club de natación Iwatobi, no el de la escuela, sino aquel en el que aprendieron a nadar y donde se hicieron amigos. Atrás del rubio iba llegando Rei con todo el equipo necesario para grabar un video profesional. El pobre apenas y podía dar pequeños pasos, pues parecía mula de carga con tantas cosas, y lo peor de todo es que el energético de su novio no se había ofrecido a ayudarlo porque iba comiendo uno de sus dulces. Aquello no era hermoso en una relación.
Se habían reunido ahí para grabar la presentación que Makoto expondría en el concurso de Mrs. Iwatobi boy para la parte de la propuesta escolar.
Lo que el castaño haría para la propuesta era ultra secreto. O al menos eso fue lo que Nagisa les hizo pensar al club de admiradoras que Makoto se había ganado el viernes al haber sonreído tan hermosamente frente a toda la escuela. Porque según las teorías de Rei, si mantenía el secreto las personas se interesarían más y todo sería magníficamente hermoso el día de la presentación, y para evitar errores o sonrisas homicidas Haruka se había tenido que inyectar para que su gripa no fuera un problema y pudiera acompañarlos a las grabaciones.
Así que ahí estaban, Makoto comenzando a ponerse nervioso, Haruka distraído pensando en lo suertudos que son los cangrejos por su inmortalidad para poder estar siempre en el mar, Nagisa dándole órdenes a su mula de carga persona… digo, a Rei.
Algunos minutos después y ya con todo el equipo de grabación acomodado no quedaba ni un solo lugar en el club de natación que no estuviera siendo grabado. Y si los cálculos de Nagisa no fallaban con suerte al final del día ya tendrían algo de material MakoHaru que lo ayudarían a llevar a cabo su gran y espectacular plan maestro para el final de la competencia.
—Bien Makoto-sempai, los niños ya están llegando para que les des clases de Natación— le informó Rei con tono de asistente personal profesional mientras acomodaba sus lentes y sostenía una agenda en su mano— le sugiero que vaya a cambiars… ¡Auch! —fue interrumpido por un codazo que le propino Nagisa para que recordara lo que minutos antes le había pedido— Oh y que Haruka-sempai lo acompañe para… p-para ¡Que no se pierda!
Nagisa estampó la palma de su mano ante la excusa tan patética y débil que había inventado su novio. Makoto lo miró confundido pero no protestó, tiempo con Haru era tiempo con Haru.
Cuando el chico delfín y el chico orca llegaron a los vestidores Makoto rápidamente se cambió y Haru lo esperó en silencio. Mientras recordaba vagamente como su primer beso con Makoto había ocurrido ahí, una sonrisa comenzaba a formarse en su boca cuando sintió como los labios del otro se juntaban suavemente con los suyos.
—Casi olvido nuestra tradición Haru. Menos mal que la recordé a tiempo— murmuró Makoto mientras se separaba lentamente de Haru esperando a ver su reacción.
Nanase por su parte se permitió esbozar una sonrisa arrepentida por su falta de memoria. ¿Cómo había podido olvidar que él y Makoto habían prometido darse un beso igual al primero cada vez que estuvieran en esos vestidores?
Makoto sólo sonrió dulcemente al ver la cara de su amante. Le encantaba cuando Haru se permitía expresar algún tipo de emoción. Entonces lo tomó de la mano y salieron en dirección a la alberca donde un grupo de pequeños infantes con inocencia de doble filo esperaban al más alto de ellos dos.
—Suerte— le deseó Haru, dándole un pequeño y rápido apretón a la mano de Makoto para luego dirigirse a donde se encontraban Nagisa y Rei.
Makoto se quedó viendo como su novio se alejaba mientras un sentimiento cálido inundaba su corazón.
— ¡Mako-chan! ¡Es tarde! — Nagisa comenzó a empujarlo hacia adentro para que el castaño finalmente entrara al área de la alberca— ¡Los niños te esperan! ¡Aquí está tu libreto! ¡Son pocas líneas Mako-chan! ¡Así que no te vayas a equivocar!
¿Libreto? Makoto lo miro confundido y luego dirigió su vista a las hojas que el pequeño le había entregado. Un escalofrío le recorrió la espalda. Apenas iba a comenzar a leerlo cuando este fue arrebatado de sus manos.
—Nada de libreto Nagisa, al natural— ordenó Haru.
Nagisa sólo asintió un poco decepcionado pero no discutió, porque nadie sabía más de Makoto que el propio Haruka.
Cuando los infantes vieron pasar por la puerta al entrenador de ese día todos soltaron exclamaciones de felicidad y jubilo ¡El entrenador Tachibana había vuelto con ellos! Pero nadie estaba tan emocionado como el hermano menor de Kissumi, el pequeño Hayato.
En cuanto el pequeño vio a Makoto sus pupilas se dilataron, sus manos comenzaron a sudarle y su corazón comenzó a latir tan rápidamente como si de las alas de un pajarito se tratara. Un hermoso sonrojo apareció en sus mejillas.
— ¡Hola! —Saludó Makoto alegremente a todos— vine a visitar a Natación Iwatobi y…
—¡Makoto-sempai! ¡Entonces se equivocó de clase! — le señaló un pequeño llamado Yuuki— porque aquí no hay nadie llamado así. Yo me llamo Yuuki, ella se llama Kaede, él se llama Hayato, pero no hay ninguno llamado Natacion Iwatobi.
Makoto no pudo evitar soltar una carcajada al escuchar las ocurrencias del pequeño Yuuki, así que mejor le explicó lo que él quería decir:
—No, a lo que me refiero es que he venido a verlos a ustedes, porque quiero darles clases de natación como parte de un proyecto escolar en el que estoy participando.
Los niños asintieron entusiasmados, menos Hayato, que estaba demasiado nervioso como para poder hacer algún movimiento que llamara la atención del castaño. Quería pasar desapercibido para que esté no notara las reacciones que le causaba.
Aunque bueno, nuestro distraído Makoto jamás las hubiera notado. Para eso se necesitaba a alguien demasiado observador y que supiera reconocer los signos del Mako-enamoramiento, esa incurable enfermedad que le daba casi a todo el mundo pero que muy pocos sabían reconocer. Para eso se necesitaba ser Haruka Nanase, un enfermo y experto en todo a lo que el Mako-enamoramiento se refería.
Así que en cuanto vio como el hermano pequeño de Kissumi reaccionaba ante el mayor, su detector de pretendientes de Makoto añadió un número más a su contador de enfermos del Mako-enamoramiento. Esperaba que el pequeño no intentara nada con su castaño, porque sería caer muy bajo tener que marcar su territorio con un infante.
La clase comenzó con normalidad, dándole a Nagisa todo el material que necesitaba y más. Como Makoto mirando a Haru de reojo, o este último dedicándole pequeñas sonrisas al castaño para infundirle confianza en lo que estaba haciendo. O Makoto estirando y trabajando sus músculos en pequeñas acciones como ayudar a los niños a salir de la alberca y Haru comenzando a morder levemente su labio cuando veía el cuerpo del de orbes verdes hacer esto.
Hayato por su parte se pasó toda la clase armándose de valor para poder enseñarle a Makoto lo mucho que había mejorado en su nado de espalda. Así que cuando los niños comenzaron a salir de la alberca para der por terminada la clase, el pequeño de cabellos rosáceos se acercó a su entrenador y le tocó la pierna suavemente para llamar su atención. Makoto lo miró y le sonrió con ternura.
— ¿Qué pasa Hayato-chan?
Al pequeño se le subieron los colores a las mejillas y su corazón comenzó a latir tan rápido que pensó que se le iba a salir del pecho.
—Ma-Makoto-sempai… y-yo quisiera q-que me vi-viera na-dar—tartamudeó Hayato en un hilo de voz que el castaño apenas alcanzó a escuchar.
— ¡Claro!
Makoto lo tomo de la mano y se acercó a la piscina con él. Le sonrió al pequeño para que se animara. Éste sólo le dirigió una mirada llena de vergüenza y se lanzó a la alberca. Aun no sabía hacer el clavado del estilo de espalda, así que tendría que comenzar sin este.
Cuando comenzó a nadar estaba tan nervioso que realmente no estaba prestando atención a su alrededor. El pequeño sólo pensaba en lo orgulloso que Makoto estaría de él. Sentía el corazón latiéndole en los oídos, así que cuando Makoto comenzó a gritarle que se detuviera por que iba a estamparse contra la pared contraria a la que había empezado de la piscina Hayato no escuchó nada.
A Makoto, Nagisa y Rei estuvo a punto de darles un infarto, porque un golpe en la cabeza contra la pared, a la velocidad del nado de espalda y siendo apenas un niño no podía significar nada bueno. Makoto se lanzó a la alberca para tratar de detener al pequeño que se encontraba ya muy lejos, Nagisa escondió su cara en el pecho de Rei y éste último sólo pudo murmurar lo poco hermoso que dejaría la reputación de Makoto aquel incidente. Ya todos estaban resignados a que ese día acabaría de lo peor. Y Hayato estaba a nada de darse uno de los peores golpes que pueden existir en lo que a natación se refiere.
Cuando de repente Haru salvó el día.
A la velocidad que sólo Nanase puede tener cuando se trata de meterse al agua, el de orbes oceánicos llego a donde se encontraba Hayato (no es que hubiera estado muy lejos de ahí), se agachó y lo levando segundos antes de que el de cabellos rosáceos se hubiera pegado en la cabeza. Salvo el día.
Hayato lo miró confundido y después observó lo que pasaba a su alrededor. Cuando se dio cuenta de lo que había estado a punto de pasar sintió que se quería morir. Su demostración había quedado arruinada y opacada por haber sido tan distraído.
Un sollozo se abrió paso a través de sus labios y amargas lágrimas comenzaron a salir de sus ojos. Y nuevamente antes de que todos pudieran reaccionar Haruka salió de ahí con el niño en brazos.
El de orbes azules como el océano llevó a Hayato a la primera habitación que encontró, que resultó ser el cuarto donde se guardaba el material para las clases de natación. Lo depositó en el suelo, sobre una tabla de goma y limpió las lágrimas que opacaban el tierno rostro de Hayato. Cuando el pequeño se hubo calmado un poco Haruka le habló:
—No tienes por qué llorar. Lo que hiciste fue de valientes.
Hayato lo miró confundido y sorbió su nariz en un intento de contener su llanto.
—No espero que lo entiendas ahora, pero lo que hiciste fue algo admirable. —Continuó Haru— Cuando yo tenía tu edad y también venía a clases de natación yo me esforzaba para que Makoto me dijera que era el mejor en el agua y que sólo quería nadar conmigo, en ese entonces él hacía que me sudaran las manos y que el corazón me latiera muy rápido— le dijo mientras ponía su mano derecha sobre el pecho del pequeño, justamente donde los latidos de aquel órgano tan importante eran más fuertes— tal vez sepas a que me refiero ¿no es cierto?
Una pequeña sonrisa apareció en el bonito rostro del menor, después asintió con energía. Él sabía muy bien cómo se sentía eso.
—Bueno, con el tiempo me di cuenta de el a Makoto le pasaba lo mismo conmigo, y esa es una de las mejores sensaciones que pueden existir. Así que cuando tenía tu edad, por pensar en eso también estuve a punto de chocar contra una pared, así que entiendo cómo te sientes. — Haru le dedicó una larga mirada antes de continuar— Y ahora sólo puedo decirte Hayato-san, que encuentres a alguien que te cuide en todo momento dentro y fuera de la piscina.
—Pero yo quiero a Makoto-sempai— murmuró el pequeño.
—Entiendo eso, y sólo te puedo recomendar que lo quieras como un entrenador que siempre te apoyara, pero por experiencia te puedo decir que es mil veces mejor tener a un compañero para nadar. Alguien que te inspire y haga que te quieras superar en todo momento.
Hayato entendió a lo que el mayor se refería y le preguntó:
— ¿Alguien como Yuuki-chan? ¡El nada estilo libre! ¡No estilo de espalda como yo!
Haruka sonrió levemente y le dijo su último consejo:
—Te puedo asegurar que las mejores relaciones siempre se dan entre nadadores de espalda y de estilo libre. Y ahora que ya estas más tranquilo es hora de que regresemos a donde están los demás, que deben estar preocupados por nosotros.
—Gracias Nanase-sempai— le susurró el pequeño mientras le daba un fugas abrazo y se sonrojaba nuevamente por la vergüenza.
Haru lo tomó de la mano y juntos se dirigieron a la alberca donde todos los esperaban con el corazón latiéndoles a mil por hora. Cuando ambos llegaron Makoto se acercó corriendo a ellos. Mientras que por otro lado Nagisa y Rei se escabullían silenciosamente al cuarto que era el centro de control de todas las cámaras que habían instalado para ver qué había pasado en ese pequeño cuarto de utilería. Haruka les había dado mucho, mucho material para poder llevar a cabo su gran plan maestro.
Cuando Makoto llegó a donde estaban Haru y Hayato el más pequeño le hizó una reverencia, luego se disculpó por haber sido tan distraído y haberlo preocupado. Makoto le dedicó una deslumbrante sonrisa y le dijo que no pasaba nada, pero que ya era hora de irse porque mientras él y Haru habían estado hablando sus demás compañeros ya se habían ido. Todos excepto Yuuki, que se había quedado muy preocupado por él y que lo estaba esperando en los vestidores.
El corazón del más pequeño dio un brinco al escuchar esto, luego se despidió haciendo una reverencia y se dirigió a los vestidores a encontrarse con su amigo nadador de estilo libre. Una sonrisa de ilusión iba abriéndose paso en sus labios.
Cuando el menor desapareció del campo de visión de los mayores, Makoto tomó la mano de Haru y lo miró a los ojos.
— ¿Qué le dijiste Haru? —preguntó mientras trataba de leer los pensamientos del otro.
—Que Makoto es mío
Makoto lo miró sorprendido y luego soltó una hermosa risa, de esas que provocaban que el corazón de Haru se acelerara.
El de cabellos negros miro hacia otro lado para que Makoto no supiera lo que estaba pensando, por lo que el castaño aprovecho y le estampo un beso en la mejilla. Pero antes de que pudieran pasar a un contacto más directo (y deseado) por la puerta entro un resplandeciente Nagisa que casi se ponía a bailar de la felicidad seguido de un lloroso y conmovido Rei que lloriqueaba por lo hermoso que era el amor y la inocencia de los niños.
—Es todo por hoy— canturreó el rubio mientras se posicionaba entre sus dos mejores amigos y los abrazaba por la cintura a ambos— pueden irse a casa, Rei y yo terminaremos de limpiar todo. No se desvelen y el Lunes levántense temprano— luego miró al mayor de todos y le dijo— ¡Y nada de dormir en la bañera, no queremos que te enfermes nuevamente Haru-chan! ¡Nos vemos el lunes! ¡Y no te preocupes por el video! Rei-chan ya estudio toda la teoría sobre edición de videos y Photoshop así que ponerlo en práctica no puede ser tan difícil.
— ¡Quedara hermoso Makoto-sempai! ¡Usted no se preocupe!
…
Cuando el sol salió marcando el inició del lunes Makoto ni siquiera recordaba que ese día tendría que pararse nuevamente ante toda la escuela para presentar su video. Su día comenzó tan normal como siempre, y la rutina era la misma hasta que llegó el momento de sacar a Haru de la bañera, ya que este no se encontraba adentro, sino que cuando Makoto salió de su casa el de orbes oceánicos ya estaba afuera de la suya esperando al castaño. Makoto lo miro un poco confundido. No se detuvo a cuestionarlo, simplemente lo saludo dándole un pequeño beso en los labios y después se comenzaron su camino a la escuela, como todos los días.
A las 12 del día Haru estaba perdiendo los nervios. Las presentaciones de Miss Iwatobi Girl iban atrasadas así que los jueces del concurso de chicos aún no habían llegado. Makoto era el primero de ese día, aunque eso no era lo que le preocupaba. No, el problema era que ya eran las 12:10 y ni Nagisa ni Rei se habían aparecido con el video que presentarían. El pobre castaño estaba a diez segundos de tener un ataque de pánico. 5 segundos más y perderíamos a Makoto.
— ¡Makoto-sempai! ¡Haruka-sempai! — se escuchó la voz de Rei a lo lejos.
El nadador de estilo mariposa estaba en la entrada del auditorio donde se realizaría el concurso de los chicos y a sus espaldas se podía ver el auditorio donde se estaba llevando a cabo en concurso de las chicas. Por lo que los mayores pudieron ver la presentación que estaba en ese momento tenía a todos con los sentimientos a flor de piel, pues las chicas que se alcanzaba a ver tenían pañuelos para secar sus lágrimas y aun así sonreían levemente, como si lloraran de felicidad, o de ternura o algo por el estilo.
A Haru le entraron ganas de asomarse a ver quién estaba presentando un video tan bueno como para tener al público en tal estado. Pero se reprimió pues no podía dejar a Makoto a su suerte en ese momento.
Rei se acercó a ellos y les entrego un CD.
— ¿Y Nagisa? — preguntó Makoto mientras tomaba el disco en sus manos.
—Nagisa esta… em... En ¡el baño! Si en el baño.
Haruka lo miro sospechosamente pero antes de que pudiera decir algo las puertas del auditorio donde se encontraban se volvieron a abrir para dar paso a los jueces del concurso de Mrs. Iwatobi boy y a las chicas que aun venían llorosas de la otra presentación. Entre la multitud también se encontraba Nagisa que venía con una gran sonrisa en su rostro. Destilaba felicidad por todos sus poros. Como si hubiera ganado una competencia o algo por el estilo.
Sin perder más tiempo los jueces llamaron al primer concursante que en esa ocasión era el castaño. Éste subió al escenario se presentó brevemente y paso a poner el video, rogando en su interior porque Rei no se hubiera emocionado a la hora de poner brillitos y maripositas en los efectos especiales.
El video comenzó con Makoto presentándose a los infantes y explicándoles de que se trataba lo que estaba haciendo. Luego venían cortas escenas donde les enseñaba a hacer diversos ejercicios y actividades para finalizar con Hayato haciendo su nado de espalda para impresionar a Makoto. Obviamente cortando la parte donde casi se pega contra la pared de la piscina.
Makoto pensaba que el video ya había terminado pero unas escenas que no fueron grabadas el sábado comenzaron a reproducirse. En estas se podía observar a Makoto y a Haruka nadando en la piscina de la escuela, ayudándose, haciendo competencias y la imagen favorita de todo el mundo: Makoto ofreciéndole su mano al más bajo para ayudarlo a salir de la alberca.
Nagisa se limpió las lágrimas imaginarias pues se encontraba muy orgulloso de lo que su Rei-chan podría lograr en un día.
Makoto sonreía feliz y Haruka estaba un poco sorprendido por el final del video.
Los jueces tenían grandes sonrisas en el rostro y levantaron su calificación.
Nuevamente era un promedio de diez cerrado.
El club de natación soltó un suspiro y se permitieron relajarse unos momentos. Hasta que Nagisa recordó la prueba del día siguiente… ¡¿Cuál era el talento de Makoto?
Hola guapuras! ¡Losé! ¡Losé! Atraso Monumental, y bueno, para las que no hayan leido mi fic '¿Qué es Nagisa?' (¿Porque no lo han leido? ¿Ya no me quieren?) ahí explique por que mi ausencia. Idiomas, escuela (13 materias), entrenamientos (basquet, voliy, natación y atletismo) mas tareas y ya son semanas de examenes. Bueno, es un milagro que siga viva~ así que lamento informarles que las actualizaciones ya no seran cada semana, pero no se preocupen! De dos semanas sin actualizar no pasa :3 Me organizare no se preocupen y ya comenzare a escribir los One-shots que algunas ya me pidieron ^^ Y las que no, estoy abierta a pedidos o asi~
No tengo mucho que decir, el capitulo quedo medio larguito 4000 palabras! Estoy orgullosota de mi! XD
Ojala les guste mucho y me dejen muchos reviews! Que yo les dejare a ustedes muchos tambien!
Sin más que decir: ¡Nos leemos pronto!
PD: Por cierto, haran sus fics en conmemoración al 11 de septiembre? Hay que hacer algo para que no pase desapercibido! Ojala y se animen! Obvio comentare cada fic que tenga que ver con el 11 de Septiembre XD
Atte: LaLa-Chan (Kasumi Yami no amaya)
"тe eхтraño coмo ѕι ғυeraѕ algo мío"
