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Lo sé, no es lunes, es jueves. Lo sé, no es 19 es 22
Pero, lo importante es que actualicé, ¿verdad?
No voy a poner excusas, la verdad es que tuve tantas cosas que hacer, que el fic me dio flojera. Fue como, luego lo hago, luego lo hago, hasta que paff llegó el lunes y no tenía nada, y como me estrese me bloquee, como me bloquee menos pude seguir, hasta que el martes se me ocurrió algo mejor de lo que había planificado y le agradecí a mi flojera por haberme permitido hacer algo mejor a lo planeado originalmente, este capitulo no estaba en mis planes originales, pero creo que fue necesario para lo que quiero hacer, por eso es que ya no serán cinco capitulos sino seis :)
Sin más demoras los dejo con el capitulo.
Recuerden que si ven algo raro o algun error tipografico o ortografico me avisan y yo lo corrigo. Siempre suele pasarme que veo el cap perfecto y cuando lo subo empiezo a notar errores -.-"
Ya... sigo mi chachara abajo o/
Sire~
Capitulo publicado: 22 de Marzo 2018
Ley de Confraternización
IV
Hombre Desconfiado
…
Ash Ketchum se encontraba tirado en su cama mirando el techo. No había podido dormir casi nada esa noche, y agradecía que fuera jueves. Tener batallas pokémon sin duda lo harían despegarse de toda esa basura que lo rodeaba. Estaba enojado, furioso y se negaba a aceptar que todo lo que había pasado en su vida los últimos años eran falso. ¿Alguna vez realmente lo amo? ¿O es que el amor que aquellos ojos azules le demostraban se fue apagando y nunca se dio cuenta? ¿Sería acaso ese el motivo por lo que ella quería un hijo? ¿Para ver si aquel amor revivía?
No sabía cómo sentirse, quizás salir a correr le despegaría esas dudas.
Se levantó de la cama, se puso ropa deportiva y despertó a Pikachu para que saliera a correr con él.
Pero los planes no iban a resultar como él esperaba, porque cuando abrió la puerta de su habitación, iba ingresando a la sala Misty, quien arrastraba la maleta con la mirada un tanto perdida, en cuanto sus ojos hicieron contacto, Ash supo que su regreso antes de tiempo era por él. Lo podía ver en la mirada verde de aquella mujer que tanto adoraba. La culpa.
—Ash… —susurró, y bajó la mirada de golpe. El mencionado apretó los labios sin saber que decir, sabía que ella debió tener sus motivos para ocultarle aquellas cosas, pero una parte de él se sentía traicionado ¿acaso estaba mal? ¿Acaso no debía sentirse así cuando la persona en quien más confiaba había pagado por su libertad como si se tratara de una fianza? ¿No había sido bastante humillado ya?
Aunque no quería discutir con ella, por todo lo que había hecho por él, no pudo evitarlo. Estaba harto de quedarse callado mientras otros hacían y deshacían con su vida.
—¿Por qué? —le preguntó apretando los puños— ¿Por qué no me has dicho nada sobre la verdadera cara de la mujer con la que me casé?
—Quizás para evitar esto —contestó, por lo que Ash la observó como con un suspiro se dejaba caer, nada femenina, al sillón de la sala—. Cada vez que investigaba algo, me aparecía algo totalmente desagradable —frunció el ceño—. Tampoco encontraba la forma de decirte eso, tipo, ¿sabes Ash te casaste con una idiota de primera? —lo observó de reojo—. Lo siento, pero paso. Sea como sea, es la mujer que tú elegiste, y creí que deberías enterarte cuando todo estuviera ya resuelto… lamentablemente no conté conque Owen te daría esa información a ti.
—Vaya modelo de maquillaje que resultó —comentó. Avanzó hasta donde estaba Misty, y se sentó a su lado—. ¿Qué le costaba decirme la verdad?
—Quizás le dio vergüenza —supuso Misty ladeando la cabeza hacia la derecha, mirando un cuadro del océano, que tenía en la pared.
—Quizás no tenía suficiente confianza conmigo, después de todo, era un perdedor —y tras esas palabras, Misty lo miró enojada, el moreno había bajado la mirada y apretaba sus puños.
—¡No Ash! —Misty tomó el rostro de éste con ambas manos—. Entiendo que estés frustrado, que las cosas que te enteraste ayer te superaron, pero no puedes dejarte caer otra vez, no quiero verte así otra vez. Por eso mismo, decidí volver anoche mismo.
—Pero tus cosas… —Ash, que aún tenía la cara tomada por Misty, la observó con algo de pena.
—Hoy… solo me importas más tú —le afirmó, para luego soltar su rostro y poder abrazarlo.
—Gracias —fue lo único que pudo decir.
…
Como día Jueves que era, ambos ya con la mente más relajada, desayunaron para luego encaminarse al gimnasio Celeste. Hoy era día de batalla, y ambos la necesitaban.
—¡Beltrán me tiene harta! —protestó la líder de gimnasio, quitándole la seguridad a la puerta de entrada— ¡Si solo pudiera encontrarle una cosa, ya lo hubiera despedido hace rato!
—¿Por qué no puedes? Casi pierdes el contrato con Gary —le recordó.
—Lo de Gary fue la primera falta que cometió —le respondió con una mueca de fastidio— el tipo siempre actúa impecable, no me ha dado motivos para justificar un despido.
—Ya veo…
—En fin, vamos a ver cuántas medallas se te escaparon de las manos el martes —comentó con una sonrisa, dirigiéndose hasta la caja fuerte del gimnasio pokémon. Tras ingresar el código, la puerta de ésta se abrió dejando ver que el portamedallas, el cual contaba con las veinte insignias azules que ella había dejado— ¿Olvidaste la clave? —lo interrogó.
—No —respondió con una sonrisa—, en realidad gané todas las batallas el día martes…
—¿De verdad? —cerró la caja fuerte y se acercó a él—. ¿No te has oxidado?
—Ya ves que no —afirmó con un poquito de superioridad.
—Genial, porque hoy haremos batallas dobles y quiero que seas mi partner —le indicó guiñándole el ojo—. Vamos…
El anuncio de que el gimnasio Celeste llevaba a cabo batallas dobles, corrió tan rápido, que incluso retadores ajenos a la liga Pokémon esperaban por su turno de enfrentar a la líder y a su compañero.
La mayoría de los retadores salían con las manos vacías del recinto de combate, todas fueron batallas impresionantes, pero esta última les estaba costando bastante.
El entrenador que mostraba frente a él un Venusaur, había acabado con el Politoed de Misty y solo se encontraba frente al Decidueye de Ash. Éste por algún motivo extraño, se sentía incómodo, algo en el entrenador al que se enfrentaba, no le gustaba para nada, así que decidió acabar la batalla con rapidez.
Sin darle tiempo a un ataque, activó el poder Z volador en su Decidueye, el cual se elevó rápidamente para caer en picada limpia sobre Venusaur dejándolo debilitado sobre el campo de batalla.
—¡Eso! —festejó, chocando su mano con el ala del pokémon búho. Pero lo siguiente que vio le dejó un desagradable sabor de boca. Su compañera se acercó toda "¿coqueta?" al retador que acababa de vencer, para ofrecerle una medalla cascada por el simple hecho de que la había derrotado a ella.
Aquello lo ofendió totalmente, pero el siguiente paso fue aún peor. La escuchó reír aún más coqueta girando su cabello sobre el hombro derecho, mientras el entrenador de ojos verdes y cabello castaño le daba un papel. Frunció los labios y entrecerró sus ojos. No quería ser parte de ese coqueteo descarado entre esos dos, así que regresó a su pokémon y salió de ahí. Tenía que calmar sus pensamientos, pero estaban bastante revueltos como para aplacarlos fácilmente.
En cuanto notó que tenía a Pikachu a su lado, decidió regresar al departamento, darse una ducha helada y esperar que aquel sentimiento insoportable se fuera como llegó, solo.
…
Cuando Misty regresó al departamento dos horas después, estaba tan embelesada que poco le prestó atención al malhumor de su compañero. Lo ignoró totalmente entrando en su habitación a descansar para retomar su trabajo en la oficina al día siguiente.
…
Debido a la poca importancia que había demostrado Misty por el malestar de Ash, éste decidió hacer de cuenta que nada había sucedido, incluso le pidió a Tom si tras dejar a la jefa en la oficina, podía llevarlo a la cafetería cercana, ya que tenía algo que cumplir antes de entrar a trabajar.
Misty lo miró un tanto desconfiada, pero no se lo prohibió, bajó del auto para ingresar al edificio dejando que ambos se fueran a hacer vaya a saber qué. Cuando llegó hasta su piso se encontró con un pequeño ramo de flores que adornaba el escritorio de su secretaria.
—¿De dónde sacaste eso? —preguntó sorprendida, pero se quedó aún más, cuando Bárbara le comentó que eran para ella— ¿Para mí?
—Sí —Victoria miró el arreglo un tanto desconfiada—, no dijeron el nombre, solo que usted sabría de quien son.
La pelirroja dejó su bolso blanco en el escritorio de Victoria para examinar bien el arreglo, una sonrisa no tardó en aparecer en sus labios pintados de rojos, para luego dar paso a su habitual seriedad. Tomó la tarjeta que tenía el adorno y leyó de ella.
«Me encantaría continuar la plática de ayer, me honrarías si pudieras asistir esta noche al restaurante "SunShine" a las nueve. Te espero»
Iba a decir algo cuando las puertas del ascensor se abrieron y Ash llegó exclamando con una enorme sonrisa.
—¡Lo prometido es deuda! —con una bandeja con vasos de cafés— Oh —exclamó cuando vio parada a Misty todavía ahí, pero su sonrisa murió cuando observó el arreglo floral en manos de la pelirroja— ¿Y eso?
—Son de Gustavo —respondió y antes de que Ash dijera algo, ella continuó—. No te preocupes hermanito —le dijo mirando la bandeja donde Ash traía tres vasos de café, para sus dos asistentes y claramente para él. Sentirse algo excluida la incomodó de cierta forma, pero no se lo haría notar—, no saldré con él… al menos no todavía —y acto siguiente, desapareció tras las puertas de su oficina, llevándose el arreglo floral.
—¿Qué le pasa? —exclamó Ash confundido, entregándole el café mocka a Victoria y el frapuccino de fresa a la rubia.
—Es que no le trajo café a la jefa —comentó burlona Victoria. Ash la miró confundido y luego miró la bandeja.
—Éste es de Misty —le indicó mostrándole el vaso de Latte que aún le quedaba en ella.
—¿Y el suyo?
—Mi batido de chocolate estaba tan delicioso, que me lo acabé en el trayecto de la cafetería al ascensor del edificio —se rio colocando la mano en la nuca—. Me gusta esto de comprar por internet y que te lo tengan listo para cuando uno llega.
—Así es la tecnología ahora —comentó Victoria poniéndose de pie, con su Tablet en mano—. ¿Entro? —le dijo señalando la puerta— Puedo dárselo yo si quiere.
—No —negó con la cabeza—, voy yo —y tras eso, entró a la oficina de Misty sin siquiera llamar a la puerta— Tu Latte Caramel —le indicó dejándolo en su escritorio, Misty quitó la vista de su computadora solo unos instantes para verlo.
—Si realmente lo compraste para ti, llévatelo —respondió, para luego mirar el monitor otra vez.
—No me gusta el Latte Caramel y lo sabes —le recordó. Misty volvió a mirarlo sintiéndose totalmente avergonzada. Ash tenía razón, a ella le encantaban todos los tipos de Latte, pero Ash los odiaba.
—Gracias —dijo tomando la taza.
—De nada —y sin más, salió de la oficina donde se sentó entre los escritorios de Bárbara y Victoria— ¿Qué haremos hoy?
—Como regresamos antes —comentó Victoria—. No hay mucho trabajo para nosotras.
—Oh —exclamó Ash cruzándose de brazos.
Las mujeres se observaron por un par de segundos y luego Bárbara se decidió por hablar por las dos.
—¿Por qué la jefa y tú se tratan de hermanos? —Ash frunció el ceño, ¿por qué tenían que preguntarle sobre eso?
—Nos criamos juntos, así que prácticamente somos como hermanos —comentó, tratándose de quitar el asunto de encima, pero aquellas muchachas parecían conocerlo muy bien.
—Ash, sabes que lo que nos digas, no saldrá de aquí —le aseguró Bárbara.
—Ok —resopló buscando la forma de poner con palabras sencillas—. Esta hermandad se rige por la "Ley de Confraternización" —explicó—. Pertenecemos a un grupo grande de amigos de viaje. Sinceramente, nunca vi a mis amigas como más que eso. Amigas. Me gustaba apoyarlas, cuidarlas y ayudarlas en lo que estuviera a mi alcance, pero nunca pasó nada más. Nunca existió esa sensación de que había algo más. Quizás Misty no lo recuerda, pero es quien bautizó a esto como una "hermandad", donde pese a que somos un grupo grande, nadie se metía con nadie —sonrió y miró a sus compañeras de trabajo— De los diecisiete que somos, nunca hubo relaciones o amoríos dentro del grupo. Hubo un caso, pero yo no estaba ni ahí con romper la dichosa "ley de confraternización" Solo somos un gran grupo de hermanos. Una gran familia de compañeros de viaje. Y de ahí, comenzó el chiste...
—Pero —Victoria se acercó un poco a él, como si estuviera susurrándole—, la jefa usa el termino con mucho sarcasmo.
—Es que ella no cree que nunca me metí con ninguna de nuestras amigas. Le he dicho muchas veces que la ley de confraternización era sagrada para mí. Mis amigas solo son mis hermanas, nunca podría mirarlas como mujeres.
—¿Y realmente no pensó romper esa ley por nadie? —preguntó Bárbara.
—Sinceramente —Ash la observó, luego miró a Victoria que también esperaba ansiosa su respuesta—, nunca lo pensé. Cuando conocí a mi ex, traté de no meterla tanto en el grupo, de no meterla en la hermandad para poder intentar algo con ella. Pero ahora, en pleno divorcio, les confesaré que sí, me están dando ganas de mandar la ley al carajo en ciertas ocasiones.
—¿Por la jefa? —ante la pregunta de Victoria, Ash se fue a blanco. ¿Qué era lo que él había dicho? ¿Qué era lo que ella le estaba diciendo?
—Eso explicaría el tono de la jefa al usar "hermano" y las miradas que se dan —acotó Bárbara para confundirlo aún peor.
—Yo… —Ash no siguió hablando, se levantó de golpe y corrió al ascensor para salir de aquel piso, dejando a ambas asistentes de Misty con una curiosa sonrisa en sus rostros. Después de todo, eran años de trabajo y fidelidad al lado de su jefa.
…
Ash Ketchum iba bajando en el ascensor con la cabeza apoyada en una de las paredes del mismo, en ese momento no podía comprender que era lo que pasaba con él. ¿Por qué había dicho eso? ¿Por qué había salido corriendo, literalmente?
—¿Qué te pasa Ash? —se dijo cuando bajó del ascensor. Suspiró y con los hombros caídos se dirigió a recepción. Flor, la chica que trabajaba de recepcionista, era una entrenadora pokémon con la que conversaba de batallas Pokémon y, en ese momento, necesitaba pensar en ataques y defensas más que en la batalla que tenía en su corazón.
Iba a saludarla cuando se cruzó con alguien que le resultaba conocido, observó que portaba la credencial de visitante, así que lo dejó pasar y se acercó a Flor con una sonrisa, pero se detuvo a medio camino, para volver su mirada al sujeto que estaba esperando el ascensor.
Estaba seguro que era Gustavo.
Ash corrió un poco hasta la recepción y casi se patina en el hall, haciendo que la joven de ojos verdes y cabellos dorados se asustara un poco.
—¿Estás bien? —le preguntó Flor, Ash se paró frente a ella tratando de acomodar la chaqueta de su terno y se apoyó en la mesada, un tanto alterado.
—Sí, necesito hacerte una consulta —señaló las puertas de entrada al edificio—. Ese tipo que acaba de entrar, ¿buscaba a la jefa?
—No —negó la chica un tanto confundida—. Vino al piso nueve, así que su pase de invitado solo le habilita hasta ese piso. De todas formas, salvo por ustedes tres, nadie más tiene acceso al piso de la presidenta.
—Ya veo —Ash se cruzó de brazos pensante.
—¿Y qué tal la batalla de Lorelei de anoche? —le preguntó para cambiar de tema, pero Ash ya no tenía la batalla en la mente, tenía a ese sujeto que visitaba la empresa y no por Misty.
…
El fin de semana llegó sin variaciones del lado de Misty, ella no perdió su rutina de colocarse el buzo que Ash le había regalado años atrás, y mirar todo el día televisión. La única diferencia es que esta vez, el entrenador no se quedó con ella. Había decidido salir con Brock y Tracey para tratar de calmar sus pensamientos, y encontrar un poco de apoyo en sus mejores amigos… o eso esperaba.
—¿Te estás divorciando? —Brock casi se ahoga con la cerveza que estaba a punto de beber.
—Sí, se supone que en menos de dos meses más o menos estaría divorciado —comentó antes de echarse un par de maníes a la boca.
—Pensamos que estabas bien con ella —Tracey lo observó, realmente no se veía afectado por su situación—. ¿Y tú cómo estás?
—Bien —respondió moviendo los hombros—, estoy trabajando en tres sitios, la paga es buena y gracias a eso tengo saldadas las deudas que me dejó esa.
Brock y Tracey se miraron preocupados, conocían muy bien a Ash, debería estar pésimo por su situación, pero actuaba como si aquello hubiera sido lo mejor. Y lo de los tres trabajos lo encontraron aún más alarmante. ¿En que estaría metido su amigo?
En una revisada por encima al moreno, notaron que había cambiado su cabello y su forma de vestir. ¿Tendría alguna patrocinadora? Sacudieron la cabeza rápidamente para omitir esos pensamientos, Ash no era de ese tipo de personas… aunque situaciones extremas requieren soluciones extremas, dicen.
—No sé qué demonios piensan —dijo Ash de pronto. Tanto Brock como Tracey lo observaron, parecía que les hubiera leído la mente—. Si tanto quieren saber que estoy haciendo, trabajo para Misty.
—¿Qué?
—Los lunes trabajo como guía en el acuario Pokémon, los miércoles y viernes trabajo en la oficina como apoyo de las asistentes personales de Misty y, los martes y jueves la ayudo en el gimnasio Pokémon.
—Wow —soltó Brock acomodándose en la silla para volver a beber de su chop—, nunca me imaginé verte trabajando con Misty.
—¿Y cómo le hacen para no matarse? —cuestionó Tracey, pinchando una aceituna.
—Curiosamente, nos llevamos mejor de lo que esperaba para estar viviendo juntos —ante eso, ambos hombres se atoraron— ¿Qué?
—¿Viven juntos? —Brock era el más shockeado por aquella información— ¿Y tu famosa ley de Confraternización?
—Intacta —respondió mirando la cerveza de su vaso antes de beberla—. Estamos viviendo como dos lindos hermanitos —el claro tono irónico de sus palabras no pasó desapercibido para ninguno de los dos—. Aunque ahora me preocupa.
—¿Por qué? ¿Le pasó algo? ¿Está bien? —Tracey fue el primero en preguntar, y aunque Ash lo miró fastidiado por su excesiva preocupación, le respondió de todas formas.
—Hay un tipo detrás de ella que no me da buena espina, siento que está aliado con alguien de la empresa que a Misty le cae mal.
—Ash —Brock se apoyó contra el respaldo de su silla—, ¡Estamos hablando de Misty! ¿Crees que la van a ser tonta?
Ash podría dudarlo en otro tiempo, pero las cosas que le había contado Susy, no lo dejaban en paz.
—Misty sabe cómo defenderse sola, Ash —le recordó Tracey—, no deberías preocuparte tanto por ella. Preocúpate de ti, y de tu divorcio. Ella sabrá qué hacer.
—¿Ustedes creen? —preguntó desconfiado.
—Totalmente —afirmaron ambos—. Estamos hablando de la mujer de hielo de los negocios, Misty no es tonta.
…
Una semana había pasado y estaba preguntándose seriamente si las palabras de sus amigos eran verdaderas. Porque la persona que tenía en frente, vestida tan ridículamente perfecta en un día sábado tenía un gran letrero pegado en la cabeza que decía «Tonta»
—¿Y a dónde vas? —le preguntó dejándose caer en el sillón.
—Voy a almorzar con Gustavo —respondió con una sonrisa. Ash solo la miró sin decirle nada, por lo que ella decidió seguir hablando—. Me ha enviado arreglos florales toda la semana, y esos chocolates de ayer, ya no me da la cara para seguir negándome —terminó ocultando las manos detrás de ella, como si aquel acto cursi que realizaba su cuerpo, fuera a evitar que él cambiara el papel de tonta por uno gigante que dijera «Idiota»
Y fue ahí, cuando la culpa lo golpeó con fuerza, Misty lo había apoyado, lo había alentado y lo había ayudado a sobre pasar todo lo que vivió con su ex mujer, no podía permitirle eso.
—Por cierto, Misty —dijo, haciendo que ésta lo mirara. Ash se puso de pie y se paró frente a ella— Hay algo que aún no te he dicho y —apretó los labios—, temo que… —pero no pudo seguir hablando, el celular de Misty sonó indicando una llamada entrante— Rayos… —protestó cuando la pelirroja se alejó de él para responder el teléfono.
—Ya, ok. Si, yo voy saliendo —dijo al teléfono mientras tomaba un chaleco de hilo y se lo colocaba sobre el vestido lila que lucía, el vestido ancho que apenas pasaba de sus rodillas estaba firmado con un cinturón fino morado. Misty solo le sonrió a su amigo y se despidió con un gesto de la mano con el teléfono aún pegado en la oreja— Nos vemos luego —gesticuló y salió del departamento.
Ash se quedó de piedra, se había ido. Así sin más, corriendo a encontrarse con un tipo que probablemente la estaba engatusando, dejándolo con las palabras en la boca.
Soltó el aire por la nariz y tomó su celular.
«Misty va a salir con ese sujeto, observarlo.»
Tras enviar el mensaje, espero un par de segundos hasta que recibió la respuesta.
«Por supuesto»
Ash sonrió ante la respuesta de Tom, en él, tenía un aliado seguro para cuidar de Misty, mientras ésta estaba en la luna.
…
Y vaya que lo estaba, las siguientes semanas fueron para Ash una especie de montaña rusa que no podía detener. Tras terminar de dar las guías en el Acuario Celeste, tenía que salir corriendo a las oficinas a ayudar a Bárbara y a Victoria porque Misty había decidido salir a almorzar todos los días con este tipejo nuevo al que ya ni las chicas soportaban. Los martes y jueves ahora los tenía libres porque Misty competía junto con Gustavo en el gimnasio… y los miércoles y viernes la oficina era todo un escenario digno de novela literaria al igual que los fines de semana.
Realmente Gustavo tenía un aura muy pesada y, aun así, Misty parecía embelesada por él. ¿Cómo es no se daba cuenta? ¿Tan necesitada de afecto estaba?
Se odiaba por pensar así, pero es que no encontraba otra explicación. Lo desesperaba.
Un domingo que Misty salió con Gustavo, Ash no había podido dormir porque Tom no estaba con ellos. Había visto moverse las manecillas del reloj de pared que Misty tenía en el living, una hora tras otra. Cuando llegó cerca de la medianoche, y se encontró con aquellos ojos marrones que la miraban acusantes, solo sonrió tomando camino hacia su habitación para dormir, sin siquiera desearle buenas noches.
Fue por eso que Ash ese lunes no corrió a la oficina tras terminar la rutina del Acuario Celeste, decidió revisar en su habitación los papeles de su divorcio que ya se había puesto en marcha.
Según ese papel, en dos semanas más tendría que juntarse con su, entonces, ex mujer, para firmar los papeles finales y ser completamente libres de una vez por todas, y prácticamente como si la hubiera invocado, recibió un mensaje de ella.
«Recibí los papeles del divorcio. Quiero que nos juntamos en mi trabajo para firmar e intercambiar los documentos. Te envió la información del lugar y la hora en dos semanas.»
Ordenes. Aquel mensaje estaba lleno de ordenes como si aún estuvieran casados. Ni siquiera era capaz de mandar un hola. Sacudió la cabeza y tiró el celular sobre la cama junto con los papeles.
¡Complicadas mujeres! Y después se preguntaban porque había creado la dichosa Ley… ¡Ahí estaba la razón!
El día martes le llegó a Ash un mensaje de Misty diciéndole que saldría por dos días a ciudad Camino Dorado para terminar con los asuntos pendientes que tenía en esa región y ya no podía aplazar más. Por lo que él tenía que hacerse cargo del gimnasio una vez más.
Y esa idea le encantaba, necesitaba batallas para despejar su cabeza.
…
El día miércoles encontró a Ash con una extraña energía renovada, había salido a correr muy temprano en la mañana, así que cuando llegó Susy, él ya estaba bañado y cambiado esperando por su desayuno.
—Listo —exclamó Susy con una sonrisa, mientras servía frente a Ash el plato de hot cakes con miel, un huevo frito y ensalada, junto con una taza de café con crema batida encima.
—Hoy estás inspirada —exclamó Ash con una sonrisa sentándose a disfrutar de aquella comida.
—Es que es mi último día —le informó, Ash la observó esperando notar algún tono de tristeza en su mirada, pero no, lucía tranquila y contenta. Eso lo extrañó.
—¿Por qué? —preguntó.
—Mi mamá ya está bien, está sana y no tiene problemas en reintegrarse al trabajo —le informó—, así que yo voy a poder a mi vida de simple estudiante —celebró levantando los brazos contenta.
—Oh, si es así, déjame invitarte la cena para celebrar —propuso Ash, causando que la joven de cabellos oscuros se acercara a él un tanto emocionada.
—¿Lo dice en serio?
—¡Claro! —afirmó—. Es mi forma de agradecerte por lo que has hecho por mí estos días…
—Es mi trabajo —comentó bajando la mirada algo avergonzada.
—Tu trabajo era con Misty, no conmigo, así que —Ash cerró los ojos y le sonrió— Gracias por tu esfuerzo.
…
Cuando Ash subió al auto que lo transportaba hasta las oficinas, pudo notar algo de hostilidad en Tom, en aquellas semanas había aprendido a observar a las personas.
—Tom —cuando éste preguntó que necesitaba Ash confirmó el tono molesto en su voz—, voy a ir a cenar con Susy en la noche, ¿quieres venir? —y como si hubiera adivinado, la razón, el rostro del chofer se relajó y lo miró a través del espejo retrovisor.
—No gracias, la señorita Misty llega esta noche, tengo que ir a buscarla al aeropuerto.
—Oh, bueno —soltó acomodándose en el sillón—. ¿Aún no has visto nada sospechoso?
—Pues no —respondió—. Si bien la actitud del señor Gustavo no termina de cuadrarme, la señorita ha estado muy tranquila.
—Quizás mis sospechas estén infundadas…
—Quizás no —dijo cuando frenó de golpe haciendo que Ash casi chocara con el asiento de adelante.
—¿Qué te pasa? —exclamó enojado, para luego prestarle atención. Tom observaba por su ventanilla así que Ash también lo hizo. Gustavo estaba por entrar a la empresa, sabiendo que Misty no estaba ahí— ¡Es nuestra oportunidad! —festejó.
…
Cuando Ash Ketchum se había despertado esa mañana, había sentido que iba a ser un gran día, y lo fue.
Tenía en su celular la prueba irrefutable de que sus sospechas eran ciertas. Gustavo tramaba algo en contra de su amiga y él no lo iba a permitir, así que, tras una agradable velada con Susy en cortesía por su despedida, regresó al departamento de Misty, para esperarla.
Estaba tan de buen humor que entró tarareando una canción, sin percatarse de que la dueña de casa estaba sentada en el sillón cruzada de brazos y con clara señal de molestia en la cara, hasta que ésta carraspeó.
—¡Misty! —dijo sorprendiéndose—, te esperaba en una hora más —comentó observando el reloj de su muñeca.
—Se adelantó el vuelo —respondió tan seca, que Ash no tardó en sentarse en la mesa de centro para quedar frente a ella— No te sientes en mi mesa —le pidió, para luego tomarlo por los dos brazos y tirarlo contra el sillón, dejándolo sentado a su lado.
—Auch —se quejó sobándose ambos brazos—, ni con todo ese dinero que tienes, se te va lo bruta.
—Siempre fui poderosa físicamente —dijo moviendo sus dedos índices hacia la derecha—, ahora lo soy -además- económicamente —completó moviendo los dedos, ahora hacia la izquierda—. De todas formas, no dejo de ser poderosa. Ahora tú dime, ¿Dónde andabas? Te hacía en la casa.
—Fui a comer con Susy —y antes de que refutara algo, agregó—. Me contó que hoy era su último día de trabajo y se me ocurrió invitarla a cenar, no quería comer solo.
—Ay, pobrecillo —dijo frunciendo los labios—, no quería comer solo.
—No voy a pelear contigo —dijo Ash acomodándose en el sillón para poder sacar el celular del bolsillo de su pantalón.
—No estoy peleando —dijo la pelirroja moviendo sus manos frente a ella, el moreno de ojos cafés solo la miró de reojo y se puso a buscar entre sus archivos, el video que le había enviado Tom esa tarde, y el que él grabó.
—Necesito hablar contigo de algo serio así que deja de jugar —la notada tan seria en Ash, hizo que Misty dudara de tirar otra broma. Optó por hacer silencio.
—¿Qué paso?
—Esta mañana vimos a tu querido "amigo" —acotó haciendo comillas con sus dedos— en la oficina, nos extrañó porque tú no estabas. Aunque yo ya sospechaba que se veía con alguien en la oficina, o que conocía a alguien. Nunca me imaginé con quien era.
Misty miró a Ash con seriedad, para luego tomar el celular que éste lo ofrecía. Claramente salía Gustavo con… Beltrán.
«¿Vas tan mal?» empezó el video del viejo enfrentando a Gustavo «¿Por qué no te ha contado nada? Llevas semanas cortejándola.»
«Ella no suelta nada» Gustavo llevó su mano a la nuca «Solo habla de Pokémon cuando está conmigo, del día, que sé yo. Habla puras cosas estúpidas, como si fuera tonta o algo»
Ash notó como las manos de ésta se tensaron ante lo que oía, así que decidió acercarse un poco más y rodearla con el brazo por la espalda. Misty apoyó la cabeza en su hombro mientras observaba como aquellas dos personas hablaban de ella con tan poca delicadeza.
«¡Te doy esta semana para que me consigas información que pueda serme útil para desestabilizar la confianza que tienen en ella» lo amenazó Beltrán «¡Por último consigue llevártela a la cama, ese material también podría sernos útil»
«Eso sí sería divertido, tiene un físico espectacular.» comentó Gustavo con una sonrisa.
Ante aquello Misty bajó el celular, Ash la abrazó esperando poder consolarla de alguna forma, sin embargo, lo único que consiguió de ella, fue una risa.
—¿Qué? —se separó de ella un tanto confundido— ¿Por qué la risa? ¡Te juro que intenté decírtelo, pero luego terminé por no decírtelo hasta tener pruebas, no quería quedar como un celoso, o algo por el estilo y.…! —no pudo seguir hablando puesto que Misty lo estaba abrazando, había cruzado ambos brazos por detrás de la nuca de Ash y lo afirmaba junto a ella con fuerza— ¿Misty?
—¡Gracias Ash! ¡Muchas Gracias!
—¿Por qué? —le preguntó— Si sé que debí decirte todo esto antes, antes de que salieras con él y…
—Ash —Misty se separó de él un poco, aun manteniendo sus brazos sobre los hombros de su amigo—, yo ya sabía todo esto. Lo mandé a investigar.
—¿Qué?
—Cuando él se puso tan insistente, me di el trabajo de investigar quien era. Es amigo del hijo de Beltrán. Así que supuse que algo así pasaría, solo le seguí el juego un poco, a ver hasta donde querían llegar.
—¿Y por qué no me dijiste nada? —Ash estaba molesto, prácticamente había estado haciendo el ridículo.
—Porque no quería que nadie sospechara. Ni mis asistentes saben esto —le confesó.
—¿Y por qué me das las gracias entonces?
—Porque ahora, gracias a ti, tengo material para deshacerme de Beltrán de una vez por todas —volvió a abrázalo—. Gracias Ash, un millón de gracias.
—De nada —dijo observándola de reojo para luego responderle el abrazo—. No podía quedarme sentado solo viendo.
—Eres el mejor.
…
Después de todas las cosas que habían pasado esa semana, Ash y Misty había optado por quedarse ese jueves en casa, flojeando, viendo tele y comiendo comida chatarra. Tenían un plan que terminar de efectuar, y otro que debía iniciar y tenían que juntar energías para eso.
…
El viernes a primera hora, Ash conoció a Toña, la mamá de Tom y Susy. La señora era muy parecida a Susy, pero sin duda tenía el porte y la seriedad de su hablar se asemejaba mucho a Tom.
—Estoy a su entera disposición —dijo con una leve reverencia—. Mis hijos me han hablado de usted y estaba ansiosa de conocerlo —Ash se sintió algo apenado por las palabras de aquella señora, por lo que corrió su mirada.
—Gracias —respondió.
Misty se tomó del brazo de Toña y le informó de las cosas que habían cambiado y de las cosas que quería que le prepara para cenar esa noche.
Cuando todo estuvo listo, ambos se encaminaron hacia la oficina, las cosas estaban tan distendidas entre ellos, que hasta Tom notó el cambio agradable en el ambiente.
Enfrascados en una conversación bastante entretenida sobre las batallas Pokémon que Misty presenció en Johto, ingresaron a las oficinas ganándose la mirada de mucha gente del personal. Misty iba tomada del brazo de Ash y éste la miraba con una sonrisa tan cálida que si no supieran sobre su termino de llamarse "hermanos" pensarían que eran una pareja.
Aunque claro, había alguien que desconocía totalmente esa ley.
Gustavo quien estaba en el hall de entrada portando un ramo de flores de diversos colores, se veía molesto, así que se acercó a la pareja que venía entrando, con el ceño fruncido.
—¿Qué significa esto? —preguntó indignado. Misty se miró con Ash, fingiendo total y absoluta ignorancia.
—¿Significa? —Misty lo miró ladeando un poco la cabeza, causando que ésta quedara apoyada en el hombro de Ash—. Nada, es Ash —lo presentó.
—¡Esto no parece nada! —continuó elevando la voz y Misty no estaba dispuesta a pasar ese bochorno en su propia empresa así que con una sonrisa se separo de Ash y se acercó a Gustavo.
—Si te digo que es nada, es nada —le repitió—. Así como lo nuestro, no es nada —y sin esperar oir respuesta, con un gesto a Flor, ingresó al edificio con dirección a los ascensores.
—¿Qué? —protestó. Acto siguiente, algo lo tomó por el hombro y le azotó tal golpe en la cara, que cayó de trasero al piso— ¿Qué haces idiota?
Ash que con una sonrisa movía los hombros y la cabeza para ambos lados, se agachó un poco para que pudiera escucharlo solo él.
—Agradece que soy una persona amable, porque si conocieras a mi yo vengativo —le dijo enseñándole sus dientes blancos y brillantes— ya estarías en la calle como la basura que eres, con otro de éste —terminó enseñándole el puño cerrado.
—¡Iré con la oficial! —protestó poniéndose de pie— ¡No voy a dejar que un donnadie me trate así!
—Oh entonces —sin poder controlarse, volvió a darle otro golpe, esta vez, del lado izquierdo, volviéndolo a botar— ve parejo a demandarme —le dijo, y volvió a agacharse—. Yo tengo un lindo videíto tuyo con Beltrán, hablando de llevarse a Misty en la cama… —susurró—. Mi violencia se paga con multa, pero lo tuyo con hartos años de cárcel… —se volvió a parar para llamar la atención de Flor que lo miraba atónica— ¡Flor! ¿Puedes llamar a la oficial Jenny? —tras sus palabras volvió a mirar a Gustavo, quien demostraba el terror en sus ojos verdes.
—¡No hace falta! —se puso de pie, para luego salir corriendo del lugar.
—¡Bravo Ash! —exclamó Flor moviendo los puños frente a ella.
Ash sonrió, y aunque le dolían un poco los nudillos por la fuerza empleada, miró a la recepcionista y le hizo el símbolo de la victoria con la mano derecha.
¡Por Arceus que se sentía feliz después de haberlo golpeado!
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El Rinconcito de la que escribe:
¿Y qué tal? Qué les pareció este capitulo de larga duración, espero que no los haya confundido mucho por el paso del tiempo, cualquier duda me la hacen llegar por review, por pm o en mi página "Los Castigaré en el nombre de los Pokémon de Agua" :)
Ahora los reviews!
Brocki: ¡Hola! Y sí, la vida es triste y cruel a veces, pero ya viene la venganza de Ash y la aceptación de lo que siente :D ¡Gracias por leer!
sgtrinidad9: La idea de este fic, siempre fue enfocarme en Ash y en como se siente, por eso es que Misty es como el personaje de acompañamiento. Fue un experimento y me gusta como me esta quedando!
El plan que tienen contra ella sale en el proximo capitulo, donde la conoceran todos. Pero ya di indicios... ¡Saludos!
mimato bombon kou: ¡Lo siento! No pude subirlo para tu cumpleaños, pero mis mejores deseos para ti, y espero que la hayas pasado muy bien en tu día :) Y que vengativa niña jajajja xD Y en el cap de nuevo, regresa la chispa entre ellos y quizás explote jajaja ¡Saludos!
darkdan-samax2: Con respecto al reviews del cap 2, si, es la idea que Misty no deja de ser ella, a Ash le quedó claro en este capitulo ajajaja y con respecto al capitulo 3: ¡Si! El jueguito de ellos lo saben porque ambos no son muy cuidadosos que digamos como se tratan y cosas que se dicen... xD ¡Owen no es tan malo! Es Beltran el villano! jajaj ¿Y qué es lo que piensas? xD Ya me dejaste con la intriga... ¡Saludos!
pelacachi: Jajja no lo puse tal cual, pero si recordé poner algo de eso en el capitulo! ¡Saludos! y Gracia por leer!
Flor Algaraaz: En esos pequeños guiños está lo importante. ¡Gracias a ti, por leer!
Sil Lisbeth: ¡Ash sabe hacer las cosas precisas en los momentos precisos! ¡Gracias por leer!
Pokéshipping-Fan-Nalu: ¡Felicitaciones por tu cumpleaños! Y sí, no sé que onda con Fanfiction que a veces no manda la confirmación de la subida -.-" Espero que hoy todos puedan recibir su notificación. ¡Saludos!
LadyKya0: ¿Puedes pasarme las conversas, para material de estudio? jajajaja ¡Misty no es tonta y tiene planeada una jugada maestra contra la ex de Ash, incluso en el inicio del capitulo que sigue la va a dar de conocer dejando a todos sorprendidos ¡Ni Ash sabe lo que planeó! Pero si sale como lo tengo en la cabeza, será entretenido... ¡Gracias por leer!
AlaskWinter: ¡Lo de la corbata es un clásico de clásicos (?) Misty tiene planeado algo, pero es para el capitulo que sigue, y Ash, pues conoce a Misty solo tenía que imitarla un poco ahahaha pero le ha salido re bien, cosas como esta son importantes para lo que pasará después en el último capitulo. ¡Gracias por leer!
Pokeshipping Fun2018: ¡Gracias por leer!
Azaak Damian: ¡Pelona no, pero la campaña que hará será muy divertida! xD Ash y Misty estaran jugando todo el capitulo que sigue :) ¡Gracias por leer!
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¡Y Gracias a todos los que leen... aunque no me dejen reviews ¬¬ !
xD
Ya, el siguiente capitulo "Hombre en Acción" está programado para el Lunes 2 de Abril. Espero poder escribir algo en semana santa y que el boom del capitulo 22 de Sakura no me deje absorta y me impida continuar esto jajaja.
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Matta ne!
