Ni el libro ni la serie me pertenecen.


I don't want your flowers (but I'll eat your heart)

IV

Will es lo suficiente inteligente para darse cuenta que el Dr. Lecter no estaba tirando una piedra cuando le afirmó que lo encontraría interesante. No necesita su truco de fiesta para notar el interés del hombre.

Lo único que pide es que esto no acarreé más trabajo para él. Ya tiene el plato lleno con sus clases y su propia investigación, ¿sabes?

Ahora, si Jack recibe el memo sería realmente encantador. ¿Acaso no es suficiente información las tres hojas detalladas con todo lo que vio y sintió del caso? ¿También necesita una postal de las Bahamas con la dirección del asesino?

… no es como si lo hubiese averiguado.

Todavía.

Hay un detalle que al parecer nadie se ha dado cuenta sobre el Alcaudón.

¿Cómo diablos un hombre lo suficiente desesperado para asesinar a adolescentes similares a la hija que no quiere dejar ir puede acercarse a las víctimas lo suficiente como para que nadie sospeche nada antes de su desaparición?

Ningunas de las víctimas tienen algo común además de cómo se ven y el rango de edad. Excepto que todas son estudiantes –no de la misma escuela- y según lo que ha podido averiguar ha habido varios encuentros estudiantiles entre diferentes instituciones.

No está sorprendido cuando encuentra que hay una coincidencia de una única institución que ha tenido estos encuentros con todas las demás escuelas de las víctimas. Desde allí es cuestión de acceder a la página de la secundaria y comenzar a mirar las fotos de las últimas actividades.

Se detiene sobre una foto de un grupo de chicas donde figura la anteúltima víctima junto a una chica con su misma coloración. Por un momento se pregunta porque demonios los del FBI no se han dado cuenta de esto y luego recuerda quien dirige el grupo encargado del caso. Al viejo Jack nunca le ha gustado mucho la tecnología, menos cuando las páginas como Tattle-Crime han desvirtuado su investigación y/o arruinado los casos un par de veces.

(Freddie Lounds es una arpía y Will nunca la va a considerar como una periodista. El hecho de que haya publicado algunas cosas sobre él hace algunos años y tuviese que recurrir a un abogado es solo una parte de esto.)

La fotografía no tiene nombres pero Will no lo necesita.

Llama a un viejo número y espera a oír el sonido de conexión antes de decir— Necesito tu ayuda con algo.

La voz al otro lado de la línea resopla.


El nombre de la chica es Abigail Hobbs y es hija de Louise Hobbs, ama de casa, y Garret Hobbs, un fontanero… y cazador.

Teniendo en cuenta que poco o nada de las víctimas ha aparecido hasta ahora tiene sentido que su asesino sea un cazador, piensa. Ellos saben cómo aprovechar cada parte.

Esto es solo una teoría, claro, basado en coincidencias sorprendentes y la buena suerte de saber googlear y tener amigos en ciertos lugares. Will está confiado de sus propias habilidades pero teniendo en cuenta que le ha dicho a Jack que se vaya a la mierda y no está en el caso no puede aparecer y decirle su teoría.

Bueno, a veces la gente se va, ¿sabes? Casi como si se lo hubiese tragado el mar.


Un par de horas más tarde el Dr. Lecter lo llama.

Un matrimonio que reportó a su hija como desaparecida el día anterior la ha hallado esa mañana en su cama, arropada como si estuviese dormida, sin latido de corazón.

Lo importante es que hay una nueva víctima y por primera vez está completa.

Will va porque faltar le dará un dolor de cabeza más grande que hacer caso omiso. Lo único bueno es que los únicos en la escena son Katz, Jack, que está ocupado lidiando con una pareja –los padres, posiblemente- y el Dr. Lecter, cuyos ojos le dicen que está satisfecho que haya venido.

Como si lo hubiese hecho por él.

Un poco lleno de ti mismo, Hannibal, se burla en su mente, ignorando el pequeño detalle acerca de que ha usado su nombre. Will pasa de él y se adentra a la casa, frunciendo un poco el ceño cuando el olor del doctor parece seguirle. Alfas y sus jodidos aromas.

El dormitorio queda en el piso de arriba y cuando entra se encuentra con la adolescente acostada en su cama, metida hasta la barbilla bajo la manta. Realmente parece que solo está durmiendo y él ni siquiera necesita meterse mucho para notar el amor.

Escucha los pasos a sus espaldas pero todo se queda en silencio hasta que Will deja escapar el aire de su boca y se da vuelta, encontrándose con los ojos granate a pocos centímetros de él.

Se queda muy quieto, mirando sin parpadear, y agradece por primera vez que Hannibal tenga un sentido tan grande sí mismo que sus pensamientos siempre estén apretados dentro de su cabeza. De todas formas es muy difícil apartar la vista de la mirada tan insondable.

(Es un poco agradable estar con alguien en silencio, una parte traidora de su cerebro piensa.)

— ¡Graham! —la voz de Jack suena desde la puerta y hace añicos toda tranquilidad. Es muy bueno que el hombre no pueda ver el rostro del psicólogo, porque lo más probable es que cambiaría cualquier pensamiento agradable que el agente tuviese sobre él— ¿qué has encontrado?

— Fue el Alcaudón —responde, intentando –y fallando- pasar delante del alfa con disimulo. Al menos es un buen escudo contra la molesta mirada del jefe de Comportamiento.

— ¿Por qué la dejó? —es una pregunta válida y Will sería un tonto si no la hubiese esperado.

— Hay algo… mal en ella. Dile a tu equipo que se fije si estaba enferma—sugiere, compartiendo una última mirada con el Dr. Lecter, que se ha movido hasta estar a su lado, solo un poco más delante de él, antes de decir—. Creo que se las está comiendo y por eso no hemos encontrado nada de las otras víctimas. Él estaba… arrepentido por no poder honrarla—sus ojos barren en silencio a la adolescente antes de moverse hacia delante, aprovechando la sorpresa de sus palabras para pasar a ambos alfas.

— Maldita sea—oye murmurar a Jack y casi siente pena por él. Por muy tonto que se haya comportado el hombre y su severo caso de "ruta de un solo sentido" con todo lo relacionado con el Destripador el agente se siente genuinamente mal por la muerte de todas esas chicas.

Supuso que al menos hacía de él una mejor persona que Will.

Pero Will nunca había se había engañado pensando en sí mismo como un buen hombre.


Dos días después se reporta la desaparición de Garrett Hobbs por su esposa, casi al mismo tiempo que Katz encuentra una pista sólida en la última escena del crimen que lo lleva al susodicho. La hija tiene todas las características de las víctimas, y no hace falta revisar mucho la casa para encontrar partes humanas hasta en los almohadones.

Por supuesto, esto es cuando Jack llama a Will para examinar a Abigail Hobbs.

Bueno, no, llama al Dr. Lecter para que le hable y el psicólogo decide que es un buen momento para visitarlo.

Cabe destacar que no lo es.


Y hasta aquí llego por hoy c:

Gracias por leer y marcar 3

Ackerman Lightwood Murasaki: Los planes de Hannibal tienen planes (? Y Alanna volverá a aparecer pronto, no en un platillo me temo xD Gracias por comentar 3

Hasta lueguis :D