¡Hola! Muchísimas gracias otra vez nypsy por tu comentario. Si te soy sincera aun no he decidido bien como sera que conoce a Grimmy pero se que no falta mucho para que lo haga así que no te preocupes. Enserio gracias por tus comentarios siempre me hacen feliz y me motivan para no dejar esta historia. La verdad estoy medio batallando con la inspiración y le ruego a los dioses que no me la quiten porque amo esta historia.
Este capitulo es corto pero solo es una pequeña cosa para que se den cuenta como están las cosas en Karakura después ya empezare a incorporar ambos reinos en un capitulo aunque mayormente me centrare en Hueco Mundo y solo un poco en Karakura. También voy a empezar a meterme mas en las emociones de los personajes intentando narrar mas y esas cosas. Bueno ya sin mas aquí esta el capitulo, espero lo disfruten.
Capitulo IV
Había pasado una semana desde la última vez que había salido de la casa. Aun no lograba asimilar la ausencia de su amiga. De alguna manera seguía pensando que en cualquier momento Orihime la llamaría para desayunar alguna de sus horribles combinaciones de comida. Cubrió su cara con las cobijas mientras soltaba un suspiro de frustración. No había recibido noticias de ella desde el día en el que se había ido y había tenido que detenerse a sí misma más de una vez para no ir a reportar su desaparición. Tenía que confiar en ella y esperaría hasta que se comunicara en algún momento u otro.
Sus pensamientos se vieron interrumpidos por el llamar de la puerta principal. Salió fastidiada de la cama y camino con el pesar del mundo hasta la puerta. Había pensado no abrir la puerta pero entonces la gente comenzaría a sospechar al no verlas por la ciudad y no atender a la puerta.
—Buenas días señorita —era uno de los mensajeros de Ichigo. Tatsuki le asintió en respuesta y el hombre continuo. —Su majestad Kurosaki solicita su presencia y la de la joven Inoue esta tarde en el castillo —la pelinegra volvió a asentir. —Tenga una buena mañana —hizo una reverencia y se retiró.
Se recargo en la puerta después de haberla cerrado. Tenía que ir si no iba seguro Ichigo mandaba a todo un grupo de shinigamis a su casa para averiguar que pasaba. Por lo menos tenía toda la mañana para pensar que les diría.
Llego tratando de que no notaran su presencia y así se evitaría todas las preguntas lo más que pudiera. Se fue a una esquina del salón en donde estaba la mesa con aperitivos tomado un par de galletas y una taza de té. Tal vez cuando se acercaran podría decir que tanto comer le causo dolor de panza y así podría evitar por un día más las preguntas.
—Tatsuki —se congelo en su lugar y tuvo la suerte de no haberse ahogado con las galletas. Tomo un poco de té para humedecer su seca garganta y se voltio encontrando su mirada con la del pelirrojo.
—Hola Ichigo —le sonrió. Tomo un puño de galletas y camino hasta uno de los sillones ignorando por completo al chico.
—¿Por qué huyes? —pregunto al alcanzarla.
—No huyo —frunció el ceño. Sabía que de cierta manera lo estaba haciendo y eso la hacía sentirse débil pero no le encontraba otra solución que no fuera huir. Paso de largo del sillón donde pensaba sentarse y continúo caminando llamando la atención de todos los presentes.
—Das a entender todo lo contrario —la alcanzo justo antes de que pudiera salir al patio. —¿Dónde está Inoue?
Había llegado el momento que tanto había temido. Le había prometido a Orihime que les diría a todos pero eso no quería decir que era fácil. Se dio la vuelta y noto que no solo Ichigo esperaba la respuesta si no que todos sus amigos ahora lo hacían. Frunció levemente el ceño y empezó a hablar.
—No se sentía bien —mintió. Tal vez así se los quitaría de encima por unos días y podría excusarse de ahí diciendo que iría a verla.
—No ha ido a trabajar en una semana y nadie en la ciudad la ha visto —Tatsuki rechino sus dientes y desvió su mirada de la seria del pelirrojo.
—Te digo que está enferma —dijo con fastidio.
—Inoue no es de las que se encierran por una simple gripa —Ichigo frunció el ceño ya desesperado por saber que pasaba. —Ya no mientas —Tatsuki exploto. Ya la tenía harta el hecho de que Ichigo la cuestionara y más porque de cierta manera era su culpa que Orihime no estuviera.
—Se fue, okey. ¿Contento? —lo volteo a ver enojada hallando su mirada y la de todos los presentes en shock.
—¿Cómo que se fue? —pregunto con tristeza y confusión en el rostro. No podía ser cierto que Inoue ya no estaba, seguro solo era algún tipo de confusión de Tatsuki. La pelinegra rodo los ojos al percatarse de la idiotez de su amigo.
—Pues eso, se fue, ya no está. ¿Cómo te lo explico para que lo entiendas? —no era posible que su ceño se frunciera más pero en esos momento ella deseaba que si fuera posible.
Ichigo se tomó un momento para asimilar lo que su amiga había dicho. No era posible que la pelirroja ya no estuviera con ellos, tenía que ser una mentira. Se dio la vuelta y paso su mano por su cabello mientras caminaba de un lado a otro intentando encontrar una respuesta. Tal vez solo había salido de vacaciones por un tiempo o había ido a visitar a algún familiar o amigo fuera de la ciudad.
—¿A dónde fue? —pregunto Chad haciendo que Ichigo dejara de caminar y dirigiera su vista a la pelinegra esperando una respuesta.
Tatsuki dejó caer sus hombros y bajo la mirada con tristeza. —No lo sé —en eso no tenía que mentirles pues ni ella misma sabia en donde se encontraba. Suponía que no le había dicho porque sabía que no dudaría en ir a buscarla unas semanas después de su partida. —No me dijo.
El coraje corrió por las venas del Kurosaki. No estaba enojado con Tatsuki, aunque de cierta manera tenía la culpa, estaba enojado con la situación. ¿Qué tal si algo le pasaba por estar sola en el mundo? Ella necesitaba de alguien porque no tenía en su corazón la voluntad de herir a los que la herían. Su corazón era tan grande que él se había prometido siempre protegerla pero ahora aquella chica ya no estaba y eso le ocasionaba un extraño dolor en el pecho. El solo imaginar su vida sin la sonrisa súper nova de la pelirroja hacia que su corazón doliera. Nunca se había imaginado que llegaría un día en el cual ya no la vería.
—¿Porque dejaste que se fuera? —le pregunto enojado. Sabía que no era todo culpa de Tatsuki pero necesitaba desquitarse con alguien. La pelinegra lo fulmino con la mirada haciendo que el inconscientemente tomara un paso hacia atrás.
—No me vengas con que ahora te importa lo que Orihime haga o deje que hacer —Ichigo se acercó más a la morena con el ceño más fruncido de lo normal.
—Siempre me ha importado —Tatsuki soltó una pequeña risa que sorprendió a todos los presente.
—No parece —rodo los ojos. Como era posible que Ichigo fuera tan hipócrita diciendo que se preocupaba por ella cuando el había sido el que le había roto el corazón a la pobre chica.
—¿Qué estas insinuando? —¿es que acaso Tatsuki dudaba de que Inoue le importaba? Que no veía todo lo que había hecho por ella, demonios hasta dejaría de ser rey por esa chica.
—Nada —dejo las galletas y té-que había olvidado traía en las manos- en la mesa y se dirigió a la salida. Estaba segura de que si se quedaba otro momento rompería algo o más bien le rompería los huesos a cierto rey.
—No te vas a escapar de esto Tatsuki —la tomo del brazo impidiendo que saliera de la sala.
—Suéltame Ichigo —le digo seriamente con un poco de veneno en sus palabras.
—Tienes que decírmelo todo para poder ir a buscarla —el coraje aumento a mil por hora en la morena jalando su brazo con tanta fuerza que juraría se le había jalado algún nervio.
—¿¡Para que le sigas arruinando la vida!? —ya no podía más, tenía que decirle todas sus verdades o juraría su cuerpo explotaría en un millón de pedazos.
—Hola chicos —todos los presentes-a excepción de Ichigo y Tatsuki- desviaron la mirada hacia la dueña de esa voz. —¿Pasa algo? —pregunto al sentir la tensión en el aire.
—No pasa nada —Tatsuki vio con enojo al Kurosaki y se dio la vuelta. —Adiós Rukia —camino a un lado de ella y se marchó del lugar dejándolos a todos confundidos.
Ichigo observo a su amiga hasta que desapareció de su vista. ¿A qué se refería Tatsuki con eso de seguir arruinando su vida? Desvió su mirada a la pequeña pelinegra que se encontraba confundida en la entrada de la sala. Con todo eso se le había olvidado que ese día había planeado pedirle matrimonio a la Kuchiki.
Espero les haya gustado el capitulo. Ya Ichigo comienza a ver su errormuahahaha. Intento subir capítulostodos los díasantes de que entre a la escuela porque despuésde eso se que tendrépoco tiempo y luego llega el verano y ni hablar, hasta mi cuerpo se olvida de mi propia alma hahaha. Bueno la verdad es que se me ha ido la olla asíque me retiro. Si tienen cualquierduda o sugerencia no duden en decirlas.
Gracias por leer y hasta el próximocapitulo.
