Hola chicas! Como se los prometi, aqui les traigo la actualizacion de la historia. Espero vaya siendo de su agrado y me sigan acompañando a lo largo de ella. Quiero agradecer a todos los que se dan un tiempesito para leerla y dejar un reviews. Muchas gracias a Candy667, Guest,Laura Grandchester, Liz Carter, Rose Grandchester, Celia, Becky, Cc73. (Disculpen si llego a omitir alguno.) Y a los que siguen esta historia anonimamente.
Lascanciones que les voy haciendo referencia por favor escuchenlas, ya que ellas pueden darle una pista de lo que quiero expresarles. Tanto por la letra y el modo en que interpretan la cancion. Son grupos muy talentosos.
Sin mas que decir les dejo el siguiente capitulo.
Tu eres mi felicidad, esta vez no te dejare escapar...
Capitulo 4
New York
La casa parecía muy sombría, todavía no era muy tarde por noche, apenas las 9:00, pero siendo una mujer viuda, no era bien visto que saliera sola a tales horas, mas sin embargo esto lo ameritaba, no podía dejar pasar más tiempo, ya sospechaba que ese actor sete de cuarta no cumpliría su palabra de velar por su pobre e indefensa hija.
La casa que antes llena de vida, por su Susy, ahora lucia triste a causa de su condición. Cada día que pasaba se sumía mas en la depresión, y aunque antes las visitas del arrogante Ese, le devolvían la alegría, esta se esfumaba apenas el cruzaba de nuevo la puerta.
Entro a su casa, y la mucama muy nerviosa que al ver que su patrona llegaba corrió hacia donde se encontraba ella.
Ángela... Porque tienes esa cara ¿Qué pasa?
Señora!… La señorita Susy, está muy alterada. Ha reusado tomar su cena y los medicamentos. Apenas salió y ella solo se la pasa preguntando por usted, sabe que ha ido a buscar a su prometido el joven Graham. Y al no darle respuesta se ha puesto agresiva. Y nos ha corrido de su alcoba.
Yo me hare cargo, puedes retirarte.
La mucama asintió y desapareció después por el pasillo. Suspiraba otra vez no sería fácil convencer a su pequeña Susy.
Sabía que tenía que mentirle sobre la actitud indecente y arrogante del joven actor, y aunque se llenara de rabia por ello tenía que hacerlo. No quería que su hija sufriera.
Camino muy despacio hasta llegar a su habitación, respiro nuevamente y entro en ella. Todo estaba en tinieblas, solo se llegaba a mirar la silueta en la cama de ella.
Susy . .. Estas dormida? Le dijo casi en un susurro.
Ella no le contesto.
Se acerco y quiso tocarla, a lo cual ella reacciono agresivamente con un manotazo.
¡No me toques!.. Contesto Susana al notar la cercanía de su madre.
Déjame sola… dijo en un susurro ¿Por qué no me dejan en paz? Estoy tan cansada..Que quieran mentirme.. El .. No quiso venir, porque no desea verme.
No, no es eso Susy.. Contesto su madre casi al instante.
No es cierto! –le grito- Entonces ¿porque él no vino?.. Dime madre ¿ahora como lo excusaras?
No Susy… -Desvió la mirada la señora Marlowe-
Solo fue que no pude verle, Robert los tiene muy absorbidos con el fin de temporada, no debes de preocuparte, seguramente el vendrá mañana.
No me mientas madre! El … el.. No desea verme .. El me odia.. Me odia! Y yo le odio por ello. Le contestaba Susana con sus ojos llenos de lágrimas.
Susy.. Debes de tranquilizarte hija esto te hace daño.. –trato nuevamente de acercarse- pero ella le grito tan fuerte que se fuera que no pudo más que salir de ahí.
La cena termino sin novedad.
Había personas a las cuales no les conocía, sonriéndome de esa manera tan falsa que hacía solamente ponerme nerviosa, a tal grado que no quería moverme o hablar por miedo de avergonzar a Albert.
Era muy temprano por la mañana cuando llego Dorothy a ayudarme a vestirme para ir a desayunar.
-Candy… Candy… -Me escuchaste.. –Me dice Dorothy mientras pasa la mano frente a mi rostro, como tratando de cerciorarse de que estoy ahí.
-Perdón Dorothy- ¿Qué me decías?
-Que pasa Candy? Estas muy distraída, ¿puede que sea por el joven Edward?
-No.. No es nada de eso .. -le contesto con determinación- Solo es .. No.. no sé cómo explicarlo Dorothy, es todo tan extraño… simplemente creo que no encajo aquí.
Dorothy toma el cepillo y se acerca a mí y comienza a ayudarme a desenredar mi cabello.
-Candy es normal que te sientas así, veras que con el tiempo esos sentimientos desaparecerán (me mira con ternura) –Bueno volviendo a lo de antes, la Sra. Emilia pide que pases a su alcoba después del desayuno. También el joven William pidió que le avisaras cuando bajaras a desayunar, para tomar sus alimentos contigo.
-Gracias Dorothy- Agregue.
Candy, se me olvidaba decirte que hoy llego un arreglo floral para ti. Me parece que el joven Edward lo envió.
-¿Un arreglo foral… para mí?
Miro hacia el espejo y veo como Dorothy asiente con la cabeza.
Sí que es extraño ya que apenas ayer le conocí.
-Al parecer le ha prendado del corazón, señorita Candy.
-Dorothy… No digas tonterías.. -Le digo mientras siento que mi cara cambia de color a causa de sus palabras.-
-Yo solo digo lo que miro Candy.. Además ¿Sería tan malo que eso ocurriera?
Dorothy me guiña un ojo, mientras me insta para que baje a desayunar.
Al llegar al pasillo, veo pasar a Albert de prisa. Voltea y se dirige hacia mí.
Candy.. Me temo que no podre acompañarte a desayunar, surgió un pequeño inconveniente, en la oficina, pero te prometo que volveré antes de la cena.
Antes de salir me da un beso en la frente, y sale con el Sr. Johnson.
Ante la petición de la tía Emilia no podía postergarla, así que cuando termine de desayunar me dirigí a su habitación como ella me había pedido y al llegar me di cuenta que ya me esperaba.
Los nervios me asaltan, tan solo de mirarla trato de disimularlos. No sé porque en esta momento me llega el recuerdo de la carta que le escribí hace más un año pidiéndole disculpas por lo sucedido después de dejar New York.
-En esa ocasión, Simplemente no obtuve respuesta-
Ella se encontraba de pie, mirando por la ventana que daba al balcón.
-Candice, Acércate por favor.
Avanzo para acercarme a donde se encuentra ella.
-Candice… Estoy enterada de lo ocurrido con William..
–Con un ademan me invita a sentarme en el diván que se encuentra en su habitación, mientras ella hace lo mismo en una mecedora.
Y quiero decirte que te lo agradezco.. Te agradezco que me lo hayas regresado con bien Candice.
Mira hacia el ventanal, y noto que al igual que a mí me pasa, ella busca las palabras adecuadas para dirigirse hacia mí.
- A partir de ahora en adelante quiero que me tomes en cuenta como parte de tu familia, así como yo lo hare, siendo una parte importante de la familia Andley. Y como tal quiero que me demuestres que eres capaz y sigas adelante en tu educación para convertirte en una dama. Quiero que tomes tu lugar ante la sociedad como una Andley encaminándote a un buen matrimonio. Hazlo por William, el te tiene en muy alta estima, no le decepciones.
A partir de ahora, quiero que tomes algunas clases, idiomas, piano, etiqueta.
La modista Andrea Ludwing, vendrá en el transcurso del día para confeccionarte un guardarropa nuevo, así como la señorita Edith Dawson que será tu profesora en francés. Y he contratado a el señor Frank Robledo que será tu maestro en piano.
-disculpe tía.. Pero ..
-Candice no hay pero que valga…
Si bien tengo entendido tú onomástico esta próximo.
Si tía- logro contestar-
Entonces, siendo así, brindaremos una fiesta en tu nombre y en ella haremos tu presentación ante sociedad, y la prensa como miembro de la familia Andley.
También quiero comunicarte que he hecho los cambios pertinentes ante el notario. Ya ante la ley ya no eres más la hija de William, si no su hermana, así que Candice no quiero que desaproveches esto que te estoy brindando.
-No tía.. .no lo desaprovechare.- logro apenas decir.
La tía Elroy vuelve su mirada otra vez hacia la ventana, y ese sentimiento de incomodidad regresa.
-Puedes retirarte Candice-
-Si – contesto más para mí, en un susurro. Y me dispongo a salir de ahí.
-Candice… gracias.. Fue lo último que escucho decir ya que en ese momento llego Dorothy a anunciar que la señorita Ludwing había llegado.
El día transcurrió entre telas de distintas texturas y colores, mientras la señorita Ludwing tomaba medidas y me apretaba aquí y allá con telas y alfileres. Las flores que ese día envió Edward, pude verlas ya entrada la noche, retire la tarjeta y la guarde.
Al siguiente día otro arreglo floral había llegado, al igual que el anterior este contenía una tarjeta. Llego el señor Robledo para darme las lecciones de piano. Me lleve casi toda la tarde con él mientras me explicaba sobre los valores de las notas y cada sonido que daban las teclas del piano. Entre do-re-mi.. La tarde paso y al final que me pidió que tocara solo unas cuantas notas y yo no pude más que tocar la melodía completa de la partitura. Esa melodía era la que repace varias veces con Terry
Albert que se encontraba cerca de la estancia donde se encuentra el piano, sorprendido llego al lugar para lograr escuchar con detenimiento como interpretaba la melodía.
-¿Señorita, si usted sabe tocar el piano, no veo la razón que requiera mis servicios?- Me pregunto el Sr. Robledo .Al cual respondí.
-Solo se tocar esta pieza.
Albert se acerco apenas aplaudiendo hacia donde me encontraba tocando. Tomándome de los hombros miro al señor Robledo, totalmente complacido.
-Por favor continúe con la lección señor Robledo.
Y así comenzaron a pasar mis días en Chicago, entre la Señorita Dawson, mi tutora de Idiomas y el Señor Robledo. Mientras en las mañanas pasaba el tiempo tomando lecciones con la tía Emilia sobre las buenas costumbres y el comportamiento de una dama.
Una semana después.
New York
Se encontraba en el estudio, reflexionando sobre los gastos que a causa del accidente de su hija aumentaron. Aunque el actorcete de cuarta pagaba los honorarios de los médicos y medicamentos, ella pagaba las enfermeras que le cuidaban en su casa, no quería que Susy estuviera mal cuidada.
Sentía que todo se le venía encima, desde la muerte de su esposo y ahora mas con la convalecencia de su hija. Miraba los estados de cuenta, y que en ellos no quedaba mucho dinero delo que le había dejado su esposo. Las deudas que un día contrajo el, ella tuvo que solventarlas y ello casi la lleva a la ruina. Menos mal Susy se casaría pronto con el arrogante Ese, pero todavía había la posibilidad de que ello no ocurriera. Con el renuente actuar del joven actor.
Se sentía muy agobiada.
Miro el calendario que estaba sobre el escritorio, 15 de abril. El final de temporada se aproximaba ya que este se había fijado para el 7 del mes siguiente, solo unas cuantas semanas más quedaban y todavía no habían fijado la fecha de la boda.
Sabía que tenía que jugar bien sus cartas, y de alguna manera asegurar el futuro de su hija y no dejarla desprotegida.
Miro que en su escritorio se encontraban apiladas varias cartas. Entonces alargo el brazo y tomo el paquete. Mientras revisaba los remitentes, encontró uno muy en particular ya que nunca había recibido alguno con ese sello.
El sello insigne de los Grandchéster.
Con rapidez busco entre los papeles el abre cartas y saco el contenido.
Después de unos minutos ella palideció. No podía creer lo que venía escrito en la misiva. Y tratando de encontrar algo que delatara que esa carta era más que una farsa le volvió a leer a detalle, como si con eso pudiera cambiar su contenido.
Londres Inglaterra 6 de marzo de 1916
Sra. Marlowe.
El motivo de la presente misiva, para mí es muy desagradable. Ya que en esta le pido de la manera más atenta que me es posible, que desista del compromiso entre su hija la Srta. Susana Marlowe, Con mi hijo Terrence Graham Grandchéster.
Ya que tal compromiso se hizo sin mi debido conocimiento y aprobación.
Sé muy bien, de muy buenas fuentes que usted y su hija saben muy poco sobre mi hijo, su familia y linaje. Y por ello hago de su conocimiento, que Terrence ostenta este apellido y es el próximo en la línea de sucesión para heredar el Ducado de Grandchéster, y que para mí es sumamente importante que el regrese a su país natal y así asumir su cargo jurándole lealtad a la reina.
Sin contar que el ya tiene un compromiso ya concebido de nacimiento que no puede romperse.
Por tal motivo en los próximos días me embarcare con destino a New York, solo con el propósito de hacerle regresar y no obstante no me iré sin mi primogénito a mi lado.
Si hace caso omiso a la misiva, lamento informarle que tomare medidas legales pertinentes, para presionarle y desista de su cometido.
Le informo de igual manera que si usted piensa en recurrir a mi hijo, que a partir del 8 de Mayo del presente año, Terrence Graham Grandchéster, estará vetado de todos los teatros del país y ya no podrá ejercer su oficio, destinándolo solo a la miseria.
Espero no tener que llegar a tales actos y desista a la brevedad.
Me despido de usted esperando una buena respuesta.
Sir. Richard Greum Grandchéster
Duque de Grandchéster.
Suspiro largo y profundo tratando de tranquilizarse, sus manos temblaban ante la impotencia. Si era real la carta ella no podría en contra de ese hombre y de toda la realeza británica, entonces volvió a releer el contenido buscando una solución, que no le conllevara más problemas. Entonces se dio cuenta que todo lo que había planeado se iría abajo, todo el tiempo invertido y el sacrificio de su hija no serviría de nada.
No podía creer el despliegue de arrogancia de parte de aquel hombre. Y recordó el comportamiento del joven, ahora todo tenía sentido, siendo el hijo de un Duque, aquel actorcillo de cuarta, era lógica su arrogancia.
Con lo poco que le quedaba de la fortuna de su difunto esposo, sabía que no podía encararle, y se sentía humillada, ya que tan despectivamente hacían a un lado a su frágil y desdichada hija, que no tuvo más que el error de enamorarse de ese aristócrata malcriado.
Tomo el calendario de su escritorio y constato que el Duque estaría llegando en una semana más. La presión hizo presa de ella, no sabía cómo debía de enfrentar esa situación tal vez ese malcriado habría buscado ayuda en su padre y eso le llenaba de rabia o tal vez todo esto era una mentira y solo buscaba la manera de deshacerse de su hija, para poder ir a buscar a esa mujer sin clase, de la cual se había enamorado ese estúpido arrogante.
¿Cómo debía enfrentar a su hija? ¿Cómo podía quitarle el derecho de ser su esposa, después de su sacrificio?
Se recargo en la gran silla, tratando de poner en orden sus ideas cuando un gran estruendo la saco de ese trance. Salió del despacho y busco el origen del sonido. Las mucamas corrían en dirección de la habitación de Susy, llamo a una de ellas para que le informaran que es lo que pasaba.
Rita..¿Puedes decirme que pasa?.
La chica se detuvo para rendirle una explicación.
-Perdóneme señora, pero la Señorita Susana, está muy alterada, acaba de correr a golpes a la enfermera que le administraba su medicamento.
Rita podrías decirle a las demás muchachas que abandonen la recamara de Susy, yo me hare cargo.
-Si señora- hizo una reverencia y se alejo buscando a las demás empleadas.
Espero unos minutos y fue a la habitación de su hija y al entrar vio el juego de té y un florero hecho trizas. Las cortinas todavía no habían sido abiertas, siendo un poco de luz el que lo iluminaba. Y su hija le daba la espalda, sentada a la orilla de su cama.
Hacía más de una semana que estos ataques iniciaran en su hija. Y el muy cabrón de su prometido, no había acudido para verle, llevaba 20 días sin poner un pie ahí, en su casa. Cada vez era peor, ya no sabia que palabras decirle a su hija.
Dije que quería estar sola, ¡Que! Acaso ¿Su grado de idiotez no les permite comprender ni siquiera esta orden?-Le grito Susana-
-Susy.. Soy yo hija, no me digas que no soportas mi presencia.
-No tengo deseos de hablar madre, por favor vete.
-Susy.. Yo..
-Vete madre.. Si no traes a Terry contigo, mejor no vengas.
Susy..
-Déjame en paz... largo..
Ya estoy harta de que no lo entiendan. Tu …Madre, Terry, las mucamas, las enfermeras. Todos me miran con lastima y tristeza ya estoy cansada de eso.. Yo .. No .. Yo no soy así. Dímelo madre ¿cuando me convertí en algo que de lastima?.. ¡Dímelo!. Estoy harta y tan cansada de todo que hay veces en que me cuesta mucho respirar, aun no entiendo como llegue a convertirme en esto.
Sus ojos llenos de lagrimas buscaban los de su madre, tratando de encontrar alguna respuesta, algo que pudiera calmarla y seguir adelante, pero su madre al no poder contestarle solo agacho la mirada. Ella también estaba consternada.
Acercándose con mucho cuidado, llego hasta donde se encontraba ella y la rodeo con sus brazos, tratando de darle un poco de apoyo a su destrozada alma..
Susana continuo..
Porque no puedo simplemente dejar de quererlo..
Le odio y le amo tanto… madre que clase de alma corrompida soy. Le amo tanto porque sé que es fuerte y su corazón amable, tanto que prefirió quedarse conmigo a irse con esa mujer que amo, cuando le veo actuar, miro como su esencia deja todo el dolor de lado y se convierte en alguien nuevo, ahí arriba del escenario es tan libre y eso me ayuda a querer seguir adelante, buscando solo que su corazón me acepte. Pero solo pasa poco tiempo y le vuelvo a odiar con tal pasión solo al recordar que el nunca me ha regalado una mirada con amor ni deseo, es tan parco, tan frio, tan distante y es ahí donde me doy cuenta que no deja de pensar en ella. Que aun estando conmigo, su corazón sigue con ella y eso es lo que hace que le odie mas.. a tal grado que quisiera que desapareciera..
La Sra. Marlowe, al escuchar las últimas palabras de su hija, supo que no podría ir en contra de los deseos de su hija. Ella se encontraba muy mal y dejarlo ahora solamente haría crecer su dolor.
-Yo .. Yo no sé qué hacer madre, siento que ya no estoy totalmente en mis cabales, cada día que pasa es tan doloroso si no le veo. Yo .. En realidad no se qué hacer.
Susana lloro abrazada de su madre que solo escuchaba todo lo que su pequeña llevaba guardado, lloro hasta quedarse dormida.
Siendo muy cuidadosa la Sra. Marlowe, la acomodo y salió de ahí tratando de no hacer ruido.
No hemos nacido para vivir
Simplemente aparentando
Escondiendo nuestra verdadera cara..
Como es que lo haces?
Nos hicimos mucho daño,
Incluso perdimos la esperanza
y la abandonamos más de una vez
Aún así ... aqui estamos...
Arranquemos nuestras mascaras
no seas mas...una marioneta..
Adaptacion Marionett - Ayumi Hamasaki
Llevaba ya algunos minutos mirando la puerta de aquella casa, donde vive la que era su prometida, rebuscando en su mente las palabras para terminar con esa farsa. Sabía que no sería fácil hablar con Susana, pero no por ello retrasaría sus planes. Bajo del auto y camino a la puerta. Acomadandose un poco el saco, tardo un solo un poco entonces...
Llamo a la puerta, y en pocos instantes le abrió el ama de llaves, dejándole pasar a la residencia.
Apenas había dado unos pasos cuando noto que la Sra. Marlowe descendía por las amplias escaleras que daban a las habitaciones.
Buenas tardes- Dijo Terry saludándole, tratando ser amable con la señora, pero por alguna extraña razón, le costaba mucho.
Deben de ser buenas ya que se ha dignado a venir –le contesto molesta la Sra. Marlowe. Mientras se acercaba a donde se encontraba el.
Terry que trataba de mantenerse tranquilo ante aquella mujer, no pudo más que contestarle igual que ella -Disculpe si le ha molestado mi ausencia, pero debo recordarle que tengo asuntos que debo atender, los cuales no le conciernen señora.
Los cuales conllevan a su falsa vida de actor?
Si usted así lo dice Señora, pero al menos esta vida falsa de actor ha podido brindarme un sueldo, del cual ustedes también disponen, ¿si no me equivoco? Tal vez piensa que este sueldo es insignificante al compararlo con su vasta fortuna.
Es usted un maldito arrogante, que juega a ser actor. Dígame!, hasta donde usted quiere llegar con toda esta treta.
Señora, si usted cree que soy arrogante por decir lo que pienso, debo reconocer que si lo soy, pero respecto a mi profesión, trato de mejorar día con día. Yo no me ando con juegos señora.
Mejorar dice.-La señora Marlowe le mira despectivamente.-Al contrario de los aduladores que trae detrás, le diré que no lo ha logrado, ser el mejor. Porque el papel más importante de su vida, lo ha hecho una basura, una reverenda porquería.
Sera porque el papel de mi vida, el guion aun está cambiando, no termina por ser escrito.
Déjese de juegos, Lose todo señor Grandchéster.
La mirada de Terry que tenia tintes de ironía cambio a mostrarse totalmente seria.-Disculpe.. ¿Cómo me llamo?.
Grandchéster, ¡¿No es el nombre de su familia, o dígame usted si es que miento?!.
Apretó los puños, ya que sintió un gran coraje al pensar que le estaban investigando.
-De verdad me sorprende señora, el que pueda saber eso, pero es una lástima que también este equivocada, he renunciado a ese apellido desde hace mucho tiempo, y si piensa que al saberlo le dará beneficios, debo decirle que no le servirá de nada.
Entonces, dígame señor, ¿Que debo de esperar de usted? Usted que no ha sido para sincerarse con mi hija, que tal como lo veo, es un total desagradecido y un cobarde, que no cumple con su palabra.
Creo que ese asunto no le concierne.
Claro que me concierne, ella es mi hija, la cual se sacrifico por usted, por si no lo recuerda. Ella, la que perdió su carrera de actriz .. Ella, la que usted tiene engañada sobre su familia y abolengo, ella arriesgo su vida por protegerle, dígame ¡¿Cómo puede vivir con semejante saña?!, Pudiéndole dar a ella la vida que se merece al convertirla en su esposa.
Entre sueños Susana oía la voz de Terry discutir con su madre. Fue eso lo que le saco de trance, y queriendo llegar a donde se encontraba su prometido, tomo la muleta para salir evitar que este se fuera. Habiendo salido de su habitación y recorría el pasillo, cuando pudo escuchar claramente lo que su madre y su prometido discutían, ella consiente del carácter explosivo de Terry quería parar la discusión pero al escuchar las palabras de él, simplemente no pudo dar un paso más, quedando escuchando en el pasillo.
-Aunque usted quiera no puedo darle ese tipo de vida a Susana, porque yo mismo renuncie a ella para abrirme camino al comenzar mi carrera de Actor. Si bien dice que debo de estarle agradecido, le estoy y mucho, pero no por ello le pienso seguir con esta farsa de compromiso.
Ya que por más que yo quiera no puedo guardar más que sentimientos de agradecimiento, No de amor hacia su hija. Y el casarnos solo hará que yo le haga más desdichada y que tal vez le odie.
Desde aquella noche de invierno No sabe cuánto he deseado regresar el tiempo, todo esto fue un error, desde un principio no debió ocurrir. Ese amor que dice, me profesa su hija, no debió ser. –Cerro los ojos tratando de calmarse y encontrar las palabras adecuadas para dirigirse en ese momento.- He tratado por todos los medios en aferrarme a cumplir mi promesa (a ella – mi pecosa,) y como ve no he desamparado a Susana, he cuidado de ella, pero ya estoy cansado de mentirle profesando un amor que no existe. (Hoy me doy cuenta no estoy dispuesto a sacrificarme. )- Concluyo Terry-
-Es un miserable, como puede referirse así sobre el sacrificio que hizo mi hija por usted, ella que por amor sacrifico su vida, quedando lisiada, ¡Ella que lo ha dado todo por usted!
-Un amor maldito del cual no quisiera saber nada –Contesto Terry casi para el- Cosa que a la señora Marlowe no pasó desapercibida la cual no tolero soltándole una cachetada. Terry le miro con ira, la cual también se reflejaba en los ojos de aquella señora. Cerrando los puños aun más fuerte. El se contuvo.
-No dejare que disuelva este compromiso, para que usted corra detrás de esa corriente enfermera. -Le grito la Señora Marlowe-
-Esa mujer que llama corriente enfermera, fue la también la que salvo a Susana, ella que prefirió hacerse a un lado, con tal de que su hija fuera feliz. Si corro o no tras de ella ese será mi problema.
Susana no podía moverse de donde se encontraba, deseo no haberse despertado, solo aguantaba las lagrimas mientras apretaba fuertemente la muleta. Trato de darse vuelta para regresar a su habitación y hacer como si no hubiera escuchado nada, pero al hacerlo la muleta resbalo, cayendo también ella haciéndose notoria su presencia.
Ambos miraron hacia la escalera encontrando a Susana de rodillas en el piso. Ella trataba de contener las lágrimas.
-Susy! hija.. La señora Marlowe corrió hacia ella..
-Susana.. Dijo Terry que miraba hacia donde ella lloraba. –Yo no quería que te enteraras de esta manera, pero al parecer así se dieron las cosas. Terry avanzo lentamente hacia donde se encontraba ella.
-Al llegar junto a Susana él, la tomo en sus brazos y la condujo a su habitación, la señora Marlowe miraba indignada como su hija ocultaba su cara en el pecho del actor. Al depositarla en su cama, Terry tomo sus manos.
-Creo que has escuchado todo, verdad?
Ella asintió..
- Terry.. Yo No… quise en verdad espiar… yo… de verdad Te amo.. por favor, no me abandones.. yo cambiare.. Terry.. -Le decía desesperada Susana-
Las gruesas lagrimas de Susana caían una tras otras sobre sus mejillas Ella temblaba.. Terry acaricio sus manos tratando de calmarla.
-No es que cambies tu Susana, o de que yo cambie, simplemente que desde antes de conocernos he tenido estos sentimientos, los he tratado de acallar durante mucho tiempo, pero eso no es justo ni para ti, ni para mí. Creo que mereces a alguien que pueda amarte sin límites, y no alguien como yo que solo te ha engañado con algo que no siente. El vivir juntos, el intimar contigo solo sería una mentira, ya que en todo momento pensaría en ella.
-Terry..
-Creo que todo está dicho Susy, no puedo casarme contigo. Pero no por ello te desamparare, seguiré cubriendo los gastos del hospital, o de lo que te haga falta.
-Susana aparto sus manos del agarre de Terry. Él le miro pero ella le rehuyó la mirada, sus manos temblaban, por ello cerro los puños apretando su falda, cerró los ojos mientras trataba de contener sus lagrimas. –
-Terry.. No debes de hacer eso, no deseo ni tu dinero ni tu lastima, ya me las ingeniare con mi madre sobre los gastos. Y sobre el compromiso, no es que tú lo hayas roto, si no que yo te libero de él. No soy débil como todos piensan, así que vete, voy a estar bien.
Susana.. Yo ..
Vete Terry.. No quiero volver a verte.. ¡Vete!
Terry salió de la habitación y fuera de esta se encontró de nuevo con la señora Marlowe. Antes de abandonar por completo la casa ella le dijo.
-¡Es usted un estúpido!, Pretende deshacer el compromiso que lo une a mi Susy, por buscar a una mujer que probablemente ya este casada, o que tal vez le odie por abandonarla. De verdad que es un iluso, si cree que dejare que eso ocurra, ni usted, y ni siquiera su padre o familia me harán desistir de tal compromiso, no me importa contra quien debo de luchar así que usted sabrá a lo que se atiene.
Ya no tengo nada más que decir, así que dígale a su padre que desista y No envié más misivas, porque no cambiare de opinión.
Creo que usted está equivocada, yo no vine porque mi padre me haya pedido que disuelva el compromiso, he venido por mi cuenta, porque sé que no podre hacer feliz a su hija, y por el respeto que ella merece, prefiero dejarme de mentiras sobre un compromiso que nunca debió de haber sido. Si gusta seguir con su jueguito tonto, búsquese a otro que yo no estoy dispuesto a hacer su voluntad. Y sobre la misiva que haya recibido de mi padre, no sé nada al respecto pero tenga por seguro que no volverá a ocurrir.
Entonces salió de aquel lugar
Al llegar a su auto, se detuvo un momento para pensar en lo ocurrido, era libre, mas sin embargo el método le dejo mal sabor de boca. Lo que le preocupaba era el hecho de la carta que le había mandado el Duque a la Sra. Marlowe. ¿Qué demonios le escribió? ¿Por qué después de tanto tiempo volvía el Duque a meterse en su vida.
Condujo como alma que lleva el diablo a casa de su madre, ella tenía que explicarle algunas cosas.
Llegue hasta el cielo..
Mi amor No pudo alcanzarte.
Globos multicolores… desaparecieron en el cielo.
Haciéndose cada vez mas pequeños.
Estoy sola.. No tengo a donde ir
Pero tú tomaste mi mano.
Noche sin estrellas
No mirare atrás en la sombra de mi pasado
Quiero sentir tu calidez
Lagrimas que caen, aun si estoy perdida
No dejare de amarte…
A veces fracasamos, nos convertimos en cobardes
Pero seguramente encontraremos algo ahí
Toma mi mano
Ya que los dos somos tan frágiles e imperfectos
Así siempre estaremos juntos
Noche sin estrellas
Aunque las quejas puedan cruzar mis labios
Quiero creer en tu amor
Amor interminable, puedo amar hasta tus errores
Te amo sin querer..
Tu eres .. Mi estrella brillante.
Starless Night -Olivia Lufkin
Las canciones que se mencionaron en este capitulo, las puedes encontrar en Youtube subtituladas.
Marionett - Ayumi Hamasaki
Starless Night -Olivia Lufkin
Espero sus comentarios ..
Sakurai-Alighieri
