Capítulo 3: Recuerdo. Parte 1
Capítulo listo, el siguiente el próximo martes.
El muchacho tomó una bocanada de aire y dejó salir un suspiro.
─ Está bien. ─ Con esa respuesta, Lincoln ya podía tener más confianza en él.
El padre abrió la puerta, y tal como esperaba, dejó ver algo que sorprendió por completo a su hijo.
Habían algunos papeles tirados por toda la habitación, una puerta que de seguro conducía hacia un segundo baño, un escritorio de donde de seguro salieron volando aquellos papeles, y claro, más cosas que no mostraban mucha relevancia. La razón de eso, es que todo para la vista de Lemy era de segundo plano.
¿Qué era lo principal que vio entonces? Una cama, pero no una cama cualquiera, era sin lugar a duda la cama más grande que haya visto en toda su vida, en esa cosa cabían más de diez personas si se atrevía a usar la lógica.
El pobre ante esa vista tenía la boca por los suelos.
─ Ah...aba...papá... ¿q-que es esto? ─ Apenas si pudo articular esa pregunta.
─ Esa es mi cama. ─ Respondió con un tono más tranquilo.
─ ¿T...tu cama? ¡Ahí cabemos todas mis hermanas y yo con facilidad! ─ No se lo creía.
Lincoln no pudo evitar sonreír ante la cara de sorpresa del muchacho.
─ Eso es porque no duermo solo. ─ Y con esas palabras, ya las sospechas aumentan, si es que aún quedaban como sospechas.
De ahí, Lincoln simplemente se acercó a la gran cama y se sentó, haciendo una señal para que su hijo viniera e hiciera lo mismo. Lemy tuvo que salir por segunda vez del shock para hacer caso a la petición de su padre; al final se sentó junto a él.
Pero el silencio perduró, algo que el padre esperaba, al final tuvo que romperlo, ya que la experiencia con las tres mayores antes de su hijo se lo dictó.
─ Aun necesitas que te explique, ¿verdad?.─ Ya debía saber la respuesta.
─ Por favor. ─ En tan solo dos palabras su voz cambió, parecía un niño pequeño, como de seis e incluso cuatro años más bien.
Ahora los papeles de sorpresa se habían invertido, Lincoln no esperaba reacción de su hijo con tal forma de hablar. Más sin embargo, no era el momento para ver tal detalle, él sabía que solo podía atinarse a hablar.
─ Supongo... que debo iniciar con la razón de. ─ Tocó el colchón. ─ Esto. ─ Ver nuevamente a Lemy le hizo entender que continuara.
Tuvo que suspirar para continuar.
─ Sé que tú, Liby, Lacy, Lupa y Leia, más que todo Liby, piensan que sus madres, tías y yo les ocultamos algo, y no mentiré, es cierto. ─ Miró al frente.
El silencio se materializó de nueva cuenta, Lincoln ya esperaba esto, por lo que siguió contando.
─ Tu padre, el de Loan, Lacy, Lizy y el de todas las demás, bueno, ninguno está muerto, pero tampoco están vivos, porque en realidad, ninguno existe. Si, tienes un padre al igual que las demás, y bueno, soy yo. ─ Quedó callado de nuevo, esperando a ver que reacción sacaría su hijo.
Pero no hubo ninguna, así que tuvo que seguir.
─ Tus hermanas más grandes saben de esto, y debido a lo que pasó ayer, es necesario que tú también lo supieses. ─ Concluyó mirando a Lemy.
El joven roquero mantenía su vista al frente y parecía tener la mirada perdida en el horizonte, pero claro, escuchó hasta la última palabra que su ahora padre biológico soltó.
─ ¿Y...que...es lo que...ocurrió...ayer? ─ Apenas y pudo soltar esa pregunta, estaba en un gran estado de shock.
En un intento para calmarlo más, el padre colocó una mano en el hombro de su hijo.
─ Fue a las cinco de la tarde, cuando estaba saliendo de mi trabajo. ─ Y de aquí, empezó el relato de Lincoln.
Un día antes.
P.O.V Lincoln.
Cumplía ya unos largos veinte años trabajando allí, y mis amigos me invitaron a festejar mi veinteavo aniversario que tengo como escritor y novelista. Claro, al principio me negué a hacer algo como eso debido a un cierto inconveniente de hace ya varios años.
Salía ya estando acompañado de cuatro personas.
─ Chicos, aunque me alegra que hagan esto por el tiempo que he trabajado, en verdad no quiero hacerlo. ─ A pesar de los años, Lincoln no ha cambiado en algunas cosas. Una de ellas, salir del grupo de sus cuatro amigos.
─ Ya sabemos de eso Lincoln, pero esta vez será diferente. ─ Un intento de su mejor amigo, Clyde, para convencerlo.
─ Si, amigo. No ocurrirá lo mismo que la otra vez. ─ No cabe decir que todos harán lo posible para convencerlo, y Liam lo demostraba.
─ ¿Cómo podría confiar en esas palabras, eh?. ─ Pero Lincoln seguía manteniéndose firme.
─ Porque nosotros confiamos en la tuya muchas veces. ─ Y Rusty sacó la artillería pesada.
Y en esos momentos, dejé de caminar, me giré lentamente y vi como los cuatro me miraban de brazos cruzados.
─ ¿Ya entiendes, verdad viejo? ─ Tanto Zach como los demás estaban sonriendo.
Levanté una mano y abrí la boca en un intento de decir algo al respecto.
─ yo... ─ Nada más salió.
Solo suspiré y bajé la mano al no encontrar una excusa
─ Odio cuando me hacen esa trampa. ─ Se acercó a sus compañeros luego de ceder.
Tomamos un taxi y fuimos a un bar para festejar, estuvimos ahí durante un largo tiempo. Tres horas exactamente. Cuando se hicieron las ocho empunto salimos de ahí.
─ Viejo *hic* no creí que te tomaras tantas. ─ El nivel de alcoholemia en Clyde era: 0.5, en cierta forma bebió algo.
─ Casi que nos dejas *hic* sin nada. ─ El nivel de alcoholemia de Rusty era: 0.3 no bebió mucho por suerte.
Aunque no parezca, yo tengo un serio problema con las bebidas alcohólicas. Si tomo una, entro en un descontrol total y pido más hasta un cierto punto, y ese punto es... Bueno, que pierda el juicio, incluso supero el nivel normal de alcoholemia.
De hecho, según me dijeron, traía una botella vacía en la mano.
─ Ohhhh...*hic* vamos compadres...*hic* no es para...*hic* para tanto...*hic* o si, mens? ─ El nivel de alcoholemia en Lincoln era: 3.1 tenía razón, rompe los niveles.
─*Hic* ni se te ocurra pedirle al taxista... *hic* que tú seas el conductor. ─ El nivel de alcoholemia en Liam era: 0.8, medalla de plata por ser el segundo que tomó más.
─ Si, es en serio. No quiero tener que pagar por la demanda del taxista, del policía y de la fiscal. ─ El nivel de alcoholemia en Zach era: 0, algunos si se controlan.
Un segundo taxista llegó y nos recogió del bar. No cabe decir que en todo el viaje trataba de convencer al conductor de que me dejara conducir.
─ O...*hic* oiga conductor...*hic* s...se ve *hic* muy cansado...¿Por...*hic* por qué...no *hic* deja que...conduzca yo?. ─ Esbozó una sonrisa.
Te podrías imaginar el dolor de cabeza que hacía, jeje.
─ *Hic* le digo...que le pagaré...mu *hic* mucho más. ─ Vaya que era insistente.
Le debo dar mis respetos al conductor, hizo muy bien en no bajarnos.
─ Por décima vez Señor Loud, no voy a dejar que conduzca con tanto alcohol que usted ha ingerido. ─ Por suerte el hombre era consciente. ─ ¿Alguno no puede intentar callar a este hombre? ─ Preguntó con clara molestia hacia los otros.
─ *Hic*Zaaaach. ─ Los tres que consumieron rápidamente actuaron.
Je, recuerdo que el pobre había suspirado cuando lo llamaron.
─ Condenados. ─ Por no beber le cayó la responsabilidad.
Los minutos pasaron y cuando finalmente hicieron que dejara de intentar tomar el mando de conductor, todo quedó en canciones y ridas; incluso el conductor se animó a unirse. Claro, fue con tal de perder el tiempo al menos.
En fin, yo vivía más cerca que ellos, por lo que fui el primero en bajar del auto. Zach tuvo que pagarle extra al conductor para que no se fuera y no los dejara a ellos por lo que hice en el trayecto.
Clyde y Rusty por otra parte, ellos me llevaban como podían hacia la casa, a pesar de que ellos eran los otros más ebrios, mientras que Liam sacaba mis llaves y abría la puerta de la casa con notoria dificultad.
─ Parece que *hic* tus esposas…no *hic* han llegado, viejo. ─ Una suposición rápida.
Con un último esfuerzo me lograron colocar en el sofá, y de ahí se despidieron y me dejaron dormir un buen rato. Pero, mi estado me decía que dormir iba a ser lo último que haría esa noche; tu madre y casi todas tus tías estaban afuera con la mayoría de tus hermanas, no recuerdo bien para que era, creo que fueron al centro comercial o a Lechelandia a divertirse.
Sin embargo, si habían personas en casa aparte de mí, y esas personas eran tu tía Lily y tus hermanas Lacy, Lyra, Lulú, Leia y Loan. Y creo que no debo recordarte las razones del porqué algunas de ellas no fueron a cualquiera de esos dos lugares que te mencioné.
Me puse de pie y apunte de caídas, pasos torpes y tambaleos terminé llegando a mi cuarto, y ahí se encontraba tu tía Lily.
Sin previo aviso para ella, abrí la puerta.
─ Q…*hic* queridita…ya *hic* ya llegué. ─ Cayó al suelo apenas concluyó.
A pesar del embarazo de tu tía, ella se levantó de la cama, me cargó y me acostó en ella.
Creo que estuve como unos cinco minutos inconsciente, ya que cuando abrí los ojos estaban ella y tu hermana Loan.
─ Lincoln, hermano, ¿te encuentras bien?. ─ Estaba acostada, tenía que guardar reposo por el embarazo.
─ Eh…papá. ─ Los nervios ya eran muy evidentes.
En un intento de verse intimidante, tu hermana se cruzó de brazos, pero era notorio que temblaba.
─ ¿Co…cómo te sientes?. ─ Miró unos momentos la puerta y volvió a ver a su padre. Era obvio que sentía temor de que alguien los viese.
─ ¿Por qué…habría *hic* de estar mal? ─ Seguía bajo la influencia del alcohol.
─ Oww, linky ¿Cuántas te tomaste? ─ Acariciaba la mejilla de su esposo mientras decía eso.
No recuerdo bien la charla entera con ambas. Luego de eso, en algún punto mientras tu tía dormía y tu hermana Loan ya no se encontraba en el cuarto, terminé por levantarme y caminar hacia la puerta. Aunque haya reposado, simplemente seguía igual.
Entré a la cocina y con dificultad me serví un vaso de agua. Bebí todo y miré el reloj, apenas y eran las ocho con cuarenta minutos de la noche, según lo poco que recordé en la charla, tu madre y las demás que seguían afuera de la casa llegarían a las nueve.
─ ¡Vaya *hic* qué tiempo más lento!. ─ Más consecuencias por haber consumido el alcohol.
Sin embargo y como ya debes saber, alguien entró de imprevisto para mí a la cocina. Y estoy muy seguro de a quién me estoy refiriendo.
─ ¿Papá? ─ Que increíblemente esperada e inesperada aparición hizo Lacy.
Fin del P.O.V de Lincoln.
Fin del capítulo 3
Reviews abiertas como siempre, hasta la próxima.
