Cap. 4

La puerta se abre, despacio, sin el menor ruido.

El sol aun no ha penetrado en la habitación, lo que les da cierta ventaja.

Maldicen por lo bajo a Odín, por hacerlos despertar a sus "prometidos".

Ambos rubios se adentran en sumo silencio, algo realmente sorprendente viniendo del mayor.

Se deslizan casi pegados a la pared, acción no muy lógica teniendo en cuenta que tienen que despertar a sus invitados.

Un suave suspiro los hace detenerse.

Fijan la vista en una de las camas, se miran y avanzan hasta ella.

Su sorpresa es mayúscula al encontrar dos matas oscuras por encima de las mantas.

Draco alza una ceja y jala un poco la manta.

Loki y Harry duermen cómodamente, el uno abrazado al otro.

Parecen dos ángeles, una paz casi imposible de describir parece rodearlos. En sus finos labios hay un divertido mohín y Harry parece muy cómodo entre los brazos de su hermano.

Ambos sienten su garganta secarse, y, por un instante, el intenso deseo de despertar todas las mañanas junto a uno de ellos los invade.

Sacuden la cabeza y hacen una mueca. ¿En qué diablos están pensando?

Alargan la mano, dispuestos a cada uno despertar a uno de ellos. Sus dedos rozan la pálida piel descubierta de los brazos pero los retiran de con prontitud.

¡Están helados!

Draco piensa con rapidez como despertarlos sin quemarse, debido a la frialdad de la piel de los jóvenes.

Thor mira los ventanales, donde una gruesa cortina roja impide a los rayos del sol entrar.

Le indica a Draco y ambos caminan a ella.

Abren las cortinas y se giran, dispuestos a irse.

Informaran a sus padres de que los dejaron bañándose y, si llegan tarde, podrían mofarse. Infantil, pero divertido.

Thor coloca la mano en el pomo pero se detiene.

¿Y si los gemelos suelen despertar de forma vergonzosa?

Las palabras de Loki hacia su padre, crueles y filosas, llenan su mente y piensa que, aunque es una actitud meramente infantil, sería divertido poder burlarse de él.

Se gira hacia Draco y gesticula con los labios, sin articular sonido, su idea.

El menor piensa que no es buena idea, que su hermano es infantil y burdo. Pero el vivido recuerdo de los gemelos insultando a los Aesir lo embarga.

Si, Siff insulto a los Jotuns primero, pero eso no les daba derecho de insultar la raza de sus... Futuros esposos, ¿cierto?

"Cosa que hizo alguien que consideras una amiga" dice una voz en su cabeza, pero la ignora.

Draco señala la esquina más oscura, desde la cual tendrían una vista perfecta de los gemelos. Se deslizan hacia ella y esperan.

Por suerte no tienen que esperar mucho.

Los débiles rayos del sol acarician el pálido rostro de los gemelos, como tímidos dedos que no desean perturbar el sueño de los jóvenes.

Un gruñido llena la habitación, seguido un suave bufido.

Frente a sus ojos se desarrolla la escena más graciosa y tierna que en un milenio de vida se han permitido observar.

Loki se despereza, dando pequeños empujones con sus brazos y piernas a Harry, que simplemente se da la vuelta y se acomoda dándole la espalda.

Loki se sienta, restregándose los ojos, el cabello rizado y enredado cayendo delicadamente por su rostro. El moreno pestañea, incomodo por los rayos de sol. Gruñe y se retira el resto de las sabanas.

Viste un simple pijama rojo borgoña, con serpientes plateadas bordadas que se deslizan por todo su cuerpo.

El moreno se pone en pie, toma el borde de las sabanas y las jala. Harry, que está envuelto en ellas, termina en el suelo con un golpe seco.

Se levanta de un salto, su pijama verde esmeralda con leones dorados algo desarreglado, sus revueltos cabellos negros más largos que el día anterior apuntando en todas direcciones le dan un aspecto bastante rebelde a su adormilada y algo molesta expresión.

—¡Loki!—reclama elocuentemente, alejando el pelo de su rostro

El otro moreno simplemente señala la ventana.

—Ya es de día, lirón—sonríe ligeramente

Harry gruñe, peinando su cabello con sus dedos. Loki rueda los ojos, se acerca a él y le indica tomar asiento. El menor le obedece. Loki se arrodilla a su espalda, un as verde brilla en sus dedos, los cuales pasa por el largo cabello negro, peinándolos y acomodándolos.

Una vez satisfecho, hace un gesto y el cabello de Harry parece acortarse, hasta rozarle por debajo de las orejas, igual que el día anterior.

Harry se recuesta contra el pecho de su hermano y suspira.

—¿Cinco minutos más?—pregunta, inocentemente

Loki rueda los ojos, lo empuja y baja de la cama.

—Si te quedas dormido, pondré en práctica contigo un hechizo nuevo—amenaza, entrando al baño

Harry ríe, divertido. Loki no hará tal cosa, lo conoce.

Se acerca al armario que está en la habitación y de el saca los trajes que tenían el día anterior, junto a las túnicas.

Extiende todo sobre la cama, toma su varita, murmura algo y de inmediato los colores cambian.

La túnica verde se vuelve roja, y el dorado de este se vuelve plateado. El suéter verde esmeralda se vuelve negro con rojo y se achica un poco.

La túnica roja, en cambio, se vuelve verde esmeralda con dorado, se alarga un poco y su aspecto de chaqueta militar cambia; el suéter rojo transmuta en una camisa blanca con bordes negros.

Harry parece satisfecho con su trabajo y sonríe ampliamente.

—¿Rojo o verde?—pregunta hacía la puerta

—Rojo—responde la voz amortiguada de su hermano

Harry toma una toalla, que está perfectamente doblada sobre la otra cama y camina a la puerta del baño. La abre justo cuando Loki va a salir. Le extiende la toalla y entra.

Loki se envuelve en ella y se acerca a la cama, observando los cambios efectuados por su hermano.

En la esquina oscura, Thor no puede evitar devorar con la vista al moreno.

A él no le gustan los chicos. Ni remotamente.

En todos sus años de vida (al menos desde que su padre lo reconoció formalmente como mayor de edad -y un poco antes-) solo había estado con mujeres.

Altas, bajas, rellenitas, flacas, morenas, rubias, pelirrojas, castañas, vírgenes sin experiencia y expertas en el tema.

Mujeres desde Alfheim hasta, incluso, Midgard. Salvo Jotunhëim, todo tipo de mujeres han pasado por su cama.

Jamás considero a ningún hombre atractivo, y menos si su piel es azul (o se torna de ese color, valga el caso).

Pero Loki tiene un algo que hace que su sangre arda, y no solo en su rostro o sus venas.

Traga grueso y admira el pálido cuerpo del joven, la forma en que los húmedos cabellos negros caen alrededor de su rostro, y como, bajo la luz del sol que se cuela por la ventana, su piel parece brillar, llamándolo.

Es un cuerpo estilizado y espigado, con músculos poco desarrollados, pero bien puestos. Músculos que se tensan y relajan con cada uno de sus movimientos, y que se marcan un poco, agregándole un aire de guerrero a esa imagen de... Bueno, de hechicero que tiene.

Loki se viste con rapidez, pasando los dedos por la túnica rojo borgoña.

Dirige sus pasos a un espejo algo alejado y se mira, de todas las formas posibles. El rojo resalta la palidez de su piel, pero no parece agradarle mucho.

A Thor le gusta como se le ve, despierta una pequeña bestia dentro de él. Una bestia ansiosa de arrancarle la ropa y devorarlo, en todo el sentido de la palabra.

Draco, notando la mirada embelesada de su hermano mayor (una que conoce demasiado bien), le pellizca con fuerza. Thor abre la boca para protestar, pero el sonido de la puerta del baño los distrae.

Harry sale, envuelto en una toalla igual de esponjosa que la entregada a su hermano ora unos minutos. Se acerca con rapidez a la ropa sobre la cama y procede a cambiarse.

En ese corto lapso de tiempo, Draco no despega los ojos de la delgada figura. Siente un tirón en la parte baja de su anatomía y un fuerte sonrojo inunda sus mejillas.

Comparado con su gemelo (porque si, Draco no es ciego y lo vio) Harry parece más delicado. Prácticamente no tiene ningún músculo, pero aun así, puede apreciar cierta fortaleza en sus extremosidades.

Aunque la piel de Harry es pálida, parece mínimamente bronceada. Un brillo casi dorado que, junto al de su hermano que parece blanco como la nieve, lo hace ver divino.

"Los Jotuns son dioses para los midgardianos" se recuerda.

Harry abrocha su camisa y se coloca la túnica.

A diferencia del rojo para con Loki, el verde realza la belleza de Harry, resaltando sus ojos y brindándole cierto aire... Maquiavélico, igual que a su hermano.

Harry se acerca a Loki y ambos se observan.

—No importa lo que hagas, el rojo nunca me quedara—murmura el mayor, frunciendo el ceño

—Te ves bien, Loki—responde su hermano, riendo

Thor está más que de acuerdo.

Loki bufa y se gira hacia él. Pasa sus largos dedos por el enredado cabello de su hermano y hace una mueca.

—Tu pelo es un desastre

—Gracias

Ambos se retan con la mirada y luego ríen.

Loki guía a Harry a la cama, lo sienta y se sienta tras él.

Antes de proceder a hacer algo en el nido de pájaros que tanto su padre como su hermano llaman cabello, realiza un leve giro de muñeca y las puertas se abren de par en par, iluminando aun más la habitación.

Harry arruga la nariz, gesto que lo hace ver adorable, y mira a su gemelo intrigado.

Loki no dice nada y parece sonreírle a las sombras, donde un avergonzado Thor y un sorprendido Draco no saben qué hacer.

Loki hace que su gemelo le dé la espalda a la puerta y procede a peinarlo.

Momento que los Odínson aprovechan para salir.


Lucius hace una mueca, impaciente.

Laufey se ve muy tranquilo, comiendo como todo un príncipe. Ah, esperen, lo es.

James discute con Odín cosas de guerra, tema que le fastidia sobremanera, y sus hijos están demasiado estoicos esa mañana.

Ni siquiera Thor, el más ruidoso al comer (aun siendo un príncipe, por Merlín, es igual a su padre), parece querer hacer el más mínimo ruido.

Las puertas se abren y los gemelos Potter entran. Ambos perfectamente peinados, con todo el cabello hacía atrás (aunque algunos mechones rebeldes caen sobre su frente) amarrado por una cinta, roja la de Harry y verde la de Loki.

Ambos vestidos exactamente igual: una túnica verde esmeralda con bordes negros, que no llegan más allá de sus rodillas, dejando ver sus pantalones negros, algo acampanados y mangas largas y algo abombadas y el cuello algo alto.

Parecen túnicas imperiales chinas, en realidad, salvo por el hecho de que no son sostenidas al frente, sino que caen totalmente lisas, como si no tuvieran un broche.

—Ya era hora—masculla Lucius, molesto

—Buenos días—saludan a la vez, una radiante sonrisa en sus labios

Al rubio le parece que se burlan de él, pero no tiene tiempo de reclamar, pues todos se ponen en pie.

—Ya que llegaron, nos vamos—anuncia Odín

Harry ladea la cabeza y los mira con interés. Su padre, bastante alto y espigado, parece una miniatura junto a Odín, y eso que el Aesir solo le saca cabeza y media.

La imagen es bastante divertida, a su parecer.

Por otro lado, Laufey y Lucius son prácticamente de la misma altura, tal vez Lucius es un poquitín más alto, pero su padre lo compensa.

Lo que llama la atención de Harry, en realidad, es el contraste de las ropas asgardianas, con las finas telas de las túnicas de sus padres. Los reyes y príncipes de ese vasto reino podrían vestir con las mejores ropas, pero para él se ven demasiado pesadas e incomodas.

¡Ja! Y él quejándose de las túnicas. "No es que me deje de gustar la ropa muggle" piensa, medio sonriendo.

Odín encabeza la caminata hacia el Bifröst, Lucius a su lado, sus hijos detrás y los Potter terminando la fila.

Demasiadas personas, para el gusto de los gemelos, pero no es como si fueran a estarjuntos todo el tiempo que los Aesirs estén en Gryffindor.

Unos sirvientes traen 8 hermosos corceles y los Potter alzan una ceja.

¿El día anterior no habían ido caminando?

—Para apurar el paso—dice Draco, como leyéndoles la mente—¿le tienen miedo a los caballos?—agrega, burlón

Harry sonríe con inocencia y acaricia la crin del caballo que le tocara montar, tan negra como su propio cabello.

—No pueden ser más complicados que los Thestrals—responde con voz suave

El rubio lo mira confundido. Thes... ¿Qué?

Loki parece divertido, pero insta a su hermano a subir. Hace demasiado calor en esas tierras para su gusto.

Están por subir cuando una figura no muy lejos de ellos los distrae.

Una mujer, realmente bella, de largos cabellos castaños y limpia mirada azul camina hacia ellos, su vaporoso vestido bailando al viento.

—Altezas—saluda, haciendo una reverencia

Loki y Harry la miran, confundidos.

Lucius, que aun no ha montado su corcel, a unos pasos de ellos, gruñe ligeramente y aprieta su agarre alrededor del brazo de Odín.

El rubio parece divertido por la actitud de su esposo. Laufey parece genuinamente interesado en la mujer.

—Frigg, un gusto verte de nuevo—saluda el moreno, como si la conociese de toda la vida

La mujer clava sus ojos en él, sorprendida. El terror brilla en sus orbes azules unos segundos, antes de reconocer la altiva figura. Suspira casi aliviada.

—Laufey Riddle—saluda, haciéndole otra reverencia

—¿Qué deseas, Frigg?—pregunta Lucius, achinando sus ojos

Que nadie jamás diga en su presencia que esta celoso, piensa Draco, sorprendido por la actitud de su padre para con la amable vidente.

—Quería conocer personalmente a los prometidos de los príncipes, alteza—responde, sin alterarse ni un poco

Gira hacía los gemelos, que aun están sorprendidos y la miran cautelosos.

—Prospero futuro, altezas—murmura, haciendo otra reverencia, esta vez alzando sus manos donde hay dos piedras preciosas—para su protección y la prosperidad de su futuro matrimonio

Los chicos miran las gemas. No son muy grandes, de un profundo azul con destellos plateados y extraños dibujos en negro.

Ambos toman una cada uno y sienten la magia picar en su piel. No es una energía con intenciones de lastimarlos, por lo que le sonríen a la mujer y la guardan en sus túnicas.

—Muchas gracias—dicen a la vez, haciendo una corta reverencia

Los azules ojos se aclaran unos segundos, para luego brillar intensamente. Frigg hace una reverencia y se retira.

Los gemelos montan con increíble ligereza en su caballo y le sonríen a Odín, listos para irse.

Y así lo hacen.

Harry mira sobre su hombro a la mujer, que es rodeada por otras tres jóvenes.

Parece ser el único que nota el anhelo en sus claros ojos al posarse en Odín, y como Lucius le regala una sonrisa altanera desde su grupa.


La alteración en las defensas del castillo le indica que los reyes están de vuelta. Sonríe perrunamente y corre al Salón del Trono, donde su esposo y cuñado (aun le es difícil pensar en quien fue su hermano de travesuras como su cuñado) seguramente están.

Su hermano se le une en uno de los pasillos y ambos llegan justo a tiempo. Entran por una puerta alterna y suspiran.

Se dirigen hacia sus respectivos esposos y, los cuatro, esperan frente a las puertas principales.

Estas se abren de par en par y lo primero que ven son dos cabelleras imposiblemente negras.

—¡Padrino!—gritan a la vez los gemelos, echando por la borda todo el protocolo real

Corren hacía ellos y los abrazan como si fueran siglos sin verlos cuando, para ellos, solo fueron unas pocas horas.

Sirius abre sus brazos y apretuja a Harry contra su cuerpo. Se ve tan pequeño...

—19 años enseñándoles protocolos, ¿y lo dejan a un lado en minutos?—masculla Severus, abrazando cariñosamente a Loki -lo mejor que puede con su abultado vientre- contradiciendo sus adustas palabras—¿por qué tenían que ser tan malditamente Potter? ¿Es qué no hay nada Riddle en sus genes?

Harry ríe, y su risa parece iluminar el sobrio Salón del Trono.

—Oh, vamos Sev, con Antares no eras tan amargado—saluda James, avanzando hasta ellos con rapidez

Parecen haberse olvidado de sus invitados, que miran la escena entre sorprendidos y contrariados.

—Y hablando de él, ¿dónde está metido?—pregunta Laufey, abrazando a Remus y luego a Severus

—Haciendo trastadas, seguramente, igual que su padre a esa edad—refunfuña, cruzándose de brazos

—¿Quién te dijo que yo hacía trastadas?—Sirius tiene el descaro de parecer ofendido

—Tengo un cuñado, ¿sabes?—rueda los ojos

Sirius sonríe y mira a su hermano, el cual se encoge de hombros.

Sus ojos fijos en las figuras que aun están en la entrada. Más específicamente en una alta figura rubia vestida totalmente de verde con una armadura plateada.

Laufey, interceptando su mirada, es el primero en recordar que tienen invitados.

—Sirius, Severus, Regulus y Remus—dice, sonriendo levemente—les presento al gran Odín Borson(1), Padre de Todo, regente de Asgard—dice con cierto tono burlón, señalando a Odín

El susodicho se adelanta, arrastrando a su esposo. Sus hijos les siguen, aun sorprendidos por la actitud tan falta de protocolo de los gemelos.

Los cuatro hacen una pequeña reverencia, los dos embarazados con algo de dificultad.

—Un placer conocerle al fin—dice Remus, sonriendo cálidamente

Lucius siente su corazón latir desesperado. Odín lo nota. Regulus también.

—Malfoy—saluda el de ojos azul violeta, pasando sus brazos por la cintura de Remus, pegándolo a su pecho

Un claro gesto de posesión que divierte a Sirius.

Odín, en cambio, aprieta su agarre sobre la cintura de su esposo, que no despega los ojos del prominente vientre de Remus. La culpa y los celos hormigueando en sus dedos.

—Black—devuelve el saludo, con su aire frío plagado en cada palabra

El ambiente parece tensarse, aunque los gemelos Potter parecen los únicos no afectados.

—Que bueno verte de nuevo, Lucius—saluda Remus, sonriendo cálidamente, ignorando deliberadamente la actitud de su esposo

—Lo mismo digo, Lupin—contesta

—Ahora soy Black—ríe con suavidad—pero como somos 4 los que llevamos ese apellido, llámame Remus, por favor

"Como en los viejos tiempos" piensan a la vez.

Lucius siente su boca secarse. ¿Por qué Remus no puede odiarlo? ¿Por qué tiene que ser tan... Bueno con él?

—Te sienta el embarazo—señala, sin pensarlo realmente

Remus sonríe más ampliamente, dejando a la vista sus caninos anormalmente filosos, sus ojos acaramelados reluciendo intensamente.

—Gracias—acaricia su vientre de forma inconsciente y desvía sus ojos hacía los otros dos rubios, cuyos ojos no dejan de seguir la conversación—¿tus hijos?

Lucius mira a los jóvenes, como si recién recordara que están allí.

—Sí, Thor y Draco—presenta, señalándolos

Ambos se adelantan y hacen una inclinación de cabeza.

—Un placer—Remus extiende su mano—Remus Lupin-Black, el es mi esposo, Regulus Black—señala el moreno a su espalda

Los chicos los saludan, algo acongojados.

—Sirius Black y Severus Snape-Black—presenta Sirius, señalándose correspondientemente

—Un placer—Draco sonríe forzadamente

Los ojos de Sirius brillan juguetones y jala a Draco a su lado, pasando un brazo por sus hombros y despeinándolo.

—Jo, oxigenado, ¡es idéntico a ti!—dice, con voz alegre

Regulus rueda los ojos y Remus ríe con suavidad. Laufey hace un mohín molesto y James suelta una carcajada.

—Yo espero que tu hijo no haya heredado tus malas pulgas, Black—escupe, sus ojos filosos como dagas

—Desgraciadamente Antares es de pies a cabeza un Black—refunfuña Snape

—Severus, tú también te ves bien—dice Lucius

Se suelta de su marido y lo abraza. Dioses como le extrañaba!

—No te fue tan mal por allá—dice, sonriendo con complicidad

Lucius se encoge de hombros, en un gesto tan vano que ni siquiera parece que lo hizo.

—¿Dónde están Harry y Loki?—pregunta Sirius, mirando a todas partes

James hace una mueca y suspira.

—La biblioteca, seguro—dice

—O el patio de entrenamiento—agrega Regulus, rodando los ojos

—O haciendo alguna de las suyas—continua Remus, divertido

Ambos son un caso.

—Si nos permiten, nosotros podemos buscarlos—dice Draco, ansioso por salir de allí

El tal Sirius Black aun no lo suelta y se está desesperando por la familiaridad con la que lo trata.

—No es mala idea—señala Remus—así de paso conocen el castillo

Draco asiente, se suelta de Sirius y jala a Thor.

Le parece que ese mago esta algo loco.


Harry observa a su hermano y no sabe si reír o hechizarlo.

Se había dado cuenta de la desaparición de Loki y lo siguió sin pensarlo dos veces. Lo encontró cerca del jardín principal y no podía creer lo que veía.

Aun no puede creerlo.

Oh, bueno, tal vez si, viniendo de Loki.

—Sabes, no sabía que eras metamorfomago—dice, observándolo atentamente.

Aunque es mejor decir "observándola".

Bueno, si sabía de esto, pero si su hermano no le había dicho antes...

Loki sigue siendo Loki, salvo porque su cuerpo ahora es más estilizado y curvilíneo, con dos senos de proporciones perfectas al frente y su cabello largo hasta media espalda y rizado.

La túnica sigue siendo la misma, salvo que parece haberse adaptado a las nuevas curvas, y su rostro, de facciones aristocráticas, ahora es más fino y femenino.

Pero en teoría, sigue siendo su hermano.

—Quería probar algo—asegura, y su voz es tan fina y limpia como la de una mujer

Tal vez algo más seductora que de costumbre.

Harry nuevamente siente deseos locos de reír y hechizar...la.

—¿Y cómo de llamarte ahora? ¿Loika? ¿O algo así?—la verdad no sabe de dónde sale el nombre, pero le parece divertido

—Jazmín suena bien—sugiere, divertida

Harry suspira para luego sonreír. Jazmín... Como James en femenino(2).

Ya sabía que Loki podía cambiar su cuerpo a placer, y sabe que es algo independiente de la metamorfomagia. Algo con respecto a su parte Jotun, si mal no recuerda.

Él, en cambio, es algo así como el más normal de la familia. Genial.

—Bien, Jazmín—paladea el nombre y se da cuenta que no suena tan mal, incluso le queda—¿cuánto tiempo estarás así?

—Un ratito—asiente

Harry suspira y niega.

Es peligroso dejar a un mago como Loki cerca de libros sobre transfiguraciones.

Draco es el primero en verlo, pero se extraña de la compañía.

Thor es el segundo, y sus ojos se abren desmesuradamente al observar a la mujer (dioses, esta tan buena.) que acompaña al pequeño príncipe.

Se acercan y logran captar un poco de la conversación, no que quieran, claro.

—...¿Por qué no lo intentas, Harry?—pregunta la mujer, y su voz es tan melodiosa que piensan que debe ser algún tipo de creatura capaz de hechizar con su voz

—Deja que tío Remus te vea, Jazz—responde Harry, eludiendo a la pregunta

La joven ríe y pasa sus brazos por la cintura de Harry.

Parecen muy íntimos, y Draco sienten una punzada en el pecho. ¿Qué diablos es eso que siente...?

—Oh, hola—Harry se gira y los saluda, sonrojado

Jazmín sonríe maléficamente.

—Buenas tardes—saluda, pestañeando exageradamente.

Thor parece babear por la morena, que sigue firmemente pegada a Harry.

—¿Quién es la señorita?—pregunta el rubio, coqueto

Draco rueda los ojos y Jazmín reprime una mueca. Abre la boca, lista para responder, cuando una cabellera castaña con destellos rubios aparece en su campo de visión.

"Diablos" piensa.

—Harry has visto a...—las palabras de Remus, que se acerca a ellos con una cálida sonrisa, se cortan

Observa a "Jazmín", hace una mueca y bufa. Reconocería el olor de su cachorro donde sea.

Lleva una mano a su rostro y se pellizca el puente de la nariz, en un gesto que les recuerda mucho a Severus.

—Loki James Potter Riddle—sesea, achinando los ojos—¿cuántas veces te he dicho que no juegues con los hechizos de transfiguración?

Y como si fuera un contra hechizo, Loki vuelve a ser el mismo en uno parpadeo. Aun así no despega su brazo de la cintura de su hermano, quien simplemente atina a sonreír apenado.

—Y tu Harry, apoyándolo—Remus gruñe y suspira

—Yo no hice nada—protesta

Loki boquea sorprendido. Que buen hermano. Harry reprime una sonrisa, Loki, casi, le había echado la culpa por lo que le paso a Lady Siff. Bien, en parte si fue su culpa, pero Loki había empezado.

—Como sea—Remus suspira—Severus pide que busquen a Antares, ya casi es hora de comer

Y dicho esto, da media vuelta y se va.

Cuando los gemelos están seguros de que Remus no los escuchara, dejan escapar una sonora carcajada, apoyándose el uno en el otro. Es una lástima que ya no puedan hacer la broma en la que estaban pensando.

Draco y Thor no pueden reaccionar, pasmados por lo acontecido. El rubio mayor respira hondo y pasa saliva. Y pensar que el creyó que se trataba de una verdadera mujer.

Aunque Loki no esta tan mal como hombre tampoco...

—Padre debió haberles dicho que les mostrásemos el palacio—dice Harry, recuperándose un poco, sus mejillas adorablemente sonrojadas por la risa

—No exactamente—responde Draco, haciendo una mueca

Harry se encoge de hombros, se suelta de Loki y da media vuelta. El mayor lo sigue, pensando en una buena broma.

La verdad está aburrido y no tendría ninguna clase hasta la próxima semana.


Para sorpresa de los Odínson, Harry empezó a explicarles cosas sobre el castillo y su reino, con breves interrupciones por parte de Loki, que parecía aburrido.

Llegan a lo que parece el centro del jardín. Un lugar realmente hermoso, rodeado de múltiples flores de diversos colores y uno que otro banco.

Harry se deja caer en uno de los bancos, Loki se sienta a su lado, apoyándose en su hombro.

A la vista de los Odínson parecen cansados, pero en realidad ambos admiran la belleza del lugar.

Uno de sus favoritos, sin duda.

De pronto, un haz dorado pasa volando frente a ellos, y antes de darse cuenta, Harry ya está de pie, sobre el banco, sosteniendo entre sus dedos una pequeña pelotita dorada, que parece aletear desesperada unos segundos, antes de que sus pequeñas y hermosas alas doradas se detengan.

Los Aesirs pestañean, sorprendidos.

Draco abre la boca para preguntar, la curiosidad picando bajo su piel, pero se ve interrumpido por una mancha roja que cruza a su lado y se detiene frente a Harry.

—¡Harry!—grita, sorprendida, una joven de aparentemente no más de 13 años

Tiene el cabello de rojo intenso y unos brillantes ojos grises, la cara redonda y llena de pecas, con un adorable sonrojo debido a la carrera.

Viste, para sorpresa de los Aesir, un pantalón de aparentemente cuero, un suéter de mangas cortas azul y sobre este hombreras.

—Lirio Gabrielle Evans Black—se escucha otra voz, femenina y totalmente autoritaria

Todos se giran, encontrándose con unos penetrantes ojos verdes, no tan encendidos y profundos como los de los gemelos Potter, pero si muy parecidos a los de ellos.

Por un breve segundo, Draco y Thor piensan que la mujer podría ser la madre de los gemelos, pero el cabello rojo, rizado y largo desbarata ese pensar.

La piel cremosa y bañada en pecas de la mujer esta algo enrojecida, pero no parece ni furia ni la carrera.

—Hola Lily—saluda Harry, sonriendo—Lirio, ¿qué te ha dicho tu madre de jugar cerca de los jardines centrales?

Parece un regaño a simple vista, pero la sonrisa traviesa en los labios del chico lo desmiente.

—Estaba tratando de detenerla con un hechizo—hace un puchero adorable, mirando con sus ojitos grises de forma tierna a Harry—¿me la devuelves?

Harry parece dudar, en cambio, juega con la pelotita entre sus dedos, desesperando a Lirio.

—Oh, vamos Harry, dale la dichosa snitch—dice la mujer, divertida

El moreno ríe y se la entrega. La chica chilla y lo abraza con fuerza.

—Qué bueno que volviste—dice, emocionada

Loki alza una ceja. ¿Él es invisible o qué?

—¡Lily!—otra voz femenina les llega

Una elegante mujer rubia, camina hacia ellos, su piel de porcelana y sus ojos grises son los rasgos que más sobresaltan de la mujer.

Lleva un vestido azul cerúleo que resalta todo en ella y contrasta perfectamente con los pantalones gastados y el suéter verde de la mujer pelirroja.

—Cissa, los chicos ya volvieron—dice Lily, inclinándose sobre ella y besando su frente con cariño

Los Odínson pestañean. La pelirroja es un poco más alta que la rubia, la rubia parece una muñequita a su lado. En cambio, parecen que son algo. Pero eso no ha de ser posible, ¿verdad?

—¡Loki, Harry!—dice la rubia, sonriendo ampliamente

—Lady Narcissa—Loki se pone en pie y, cual caballero galante, toma su mano y la besa delicadamente

—Deja tus chulerías con mi esposa, Potter—gruñe Lily

Medio en broma medio enserio. Uno nunca sabe con los hijos de James Potter, y aunque Loki es calcado a Laufey, sin duda su personalidad es muy parecida a la de su padre.

Narcissa rueda los ojos y abraza a Loki, luego a Harry y por último posa su limpia mirada sobre los rubios.

—¿Quiénes son?—pregunta, ladeando la cabeza

—Thor y Draco Odínson Malfoy—responde Loki—príncipes de Asgard

"Y nuestros prometidos" agrega mentalmente con una mueca

—Ellas son Lady Narcissa Black-Evans y Lily Evans—dice Harry, señalándolas—y su adorable hija mayor, Lirio Black

—¿Malfoy?—pregunta Narcissa, sus ojos brillando intensamente

—Sí—responde Draco

—Eres idéntico a Lucius—dice, maravillada—¿él está aquí?

—Sí, Cissa—asiente Loki

La sonrisa que se dibuja en los labios de la mujer le provoca escalofríos a Draco.

La mujer hace una pequeña reverencia de despedida y corre hacia el castillo, toda su elegancia echada a la borda por el pequeño gritito infantil que escapa de sus labios.

Lily rueda los ojos y se ve plenamente tentada a seguir a su mujer, cuando dos pequeños niños llegan hasta ellos corriendo.

—Mami, mami, ¡mira lo que hizo Antares!—chilla emocionada una niña, de enormes ojos verdes y largos y rizados cabellos rubios

El niño a su lado sonríe de forma chulesca (más parecido a Sirius de lo que a cualquiera le gustaría), mostrándole a Lily tres hermosos huevos de un rojo brillante que se encuentran en una pequeña canasta.

Loki y Harry pestañean con rapidez.

—Son huevos de Ashwinder—dice orgulloso, sus hermosos ojos negros brillando intensamente, el cabello de igual color cae de forma desordenada sobre su rostro

Draco y Thor están muy desconcertados. ¿Ashwinder?

—Muy bien Antares, ahora déjame congelarlos—Lily saca una larga varita de su pantalón, apunta los huevos y murmura algo

Un rayo azul choca contra ellos y de inmediato el color rojo brillante se apaga, siendo cubierto por una fina capa de hielo.

—Llévaselos a Severus, y tal vez te perdone por ensuciar tu ropa—dice Loki, divertido

El niño se gira y sus ojos brillan.

Suelta la canasta, que es sostenida rápidamente por Lily, y salta sobre él, abrazándolo con fuerza.

—¡Loki!—ríe el niño, encantado

La pequeña rubia, en cambio, posa sus ojitos verdes sobre Harry, alza los brazos y sonríe tímidamente.

El moreno la carga, abrazándola con cariño y besando su rubia cabellera.

—Qué bueno que volviste, Harry—dice la pequeña, besando sus mejillas con cariño

—El gusto es mío por verte de nuevo, Gardenia—ríe con suavidad y la estrecha entre sus brazos

—Antares Black—dice Loki hacía sus invitados, girando el niño para que los salude

—Un gusto—dice el pequeño, mirando ceñudo a los hombres frente a él

Son muy altos, y no le gusta la forma en la que el de ojos azules mira a su Loki.

—Y ella es Gardenia Black, mi pegajosa hermana—dice Lirio, con fastidio

La rubita hace mohines, los ojos llorosos.

—Mami, Lirio dijo que soy pegajosa—dice de forma lastimera—dile que es mentira

—Lirio, ¿por qué no llevas a Antares y a tu hermana al comedor?—ordena Lily

En sus ojos se puede leer claramente que tendrán una seria conversación luego.

La pelirroja carga a su hermana y toma a Antares de la mano. Hace una pequeña reverencia hacia los príncipes y se va.

—Así que—Lily mira a los rubios de forma picara—¿ustedes son dioses?

Ellos se miran unos segundos frunciendo el ceño.

—El Dios de Trueno y el Dios de la Guerra y la Inteligencia—dice Thor, con cierto orgullo pero cierta cautela

—¿Dios del Trueno y Dios de la Guerra y la Inteligencia?—murmura, burlona—buena suerte con los Príncipes de la Travesura y el Engaño

—¡Lily!

La mujer ríe, alborota el pelo de los gemelos y se retira.

Mejor buscar a su mujer antes de que Padre de Todo la descuartizase.


Harry se apoya contra el alambrado, una manzana roja en sus manos, el cabello suelto al suave viento del atardecer.

Loki se recuesta a su lado, de espaldas, con una manzana verde, los negros cabellos acariciándole las mejillas, los ojos puestos en el infinito.

Ambos se habían negado a ir a comer, alegando que no tenían apetito.

Draco y Thor, a una distancia prudente, los observan.

Cada hebra de cabello, cada gesto, la expresión serena de sus rostros y la pose despreocupada de sus cuerpos.

Son bellos.

Más que eso.

Son realmente hermosos, como dos dioses de negro, blanco y verde, perdidos entre tanta belleza, los árboles y flores a su alrededor, el sol colándose entre las colinas, los rayos dorados bañando su piel y las nubes rosáceas completando el cuadro.

De pronto, así, la posibilidad de casarse con ellos no es tan mala.

Ambos son guapos, inteligentes y su sentido de humor y personalidad es bastante atrayente.

Los Potter, por otro lado, piensan en varias cosas y nada a la vez.

Loki contempla la posibilidad de zafarse de ese matrimonio. O al menos que Harry lo haga. A menos que su hermano no se enamorase de su futuro esposo, y viceversa, siente que Harry podría sufrir, mucho.

En su opinión es demasiado bueno para casarse a la fuerza.

Harry, en cambio, añora unos ojos acaramelados y una sonrisa encantadora en unos labios cincelados.

Suspira pesadamente y desliza sus ojos por el campo abierto, mordiendo su manzana.

Sus ojos se posan en el contorno de una enorme creatura y sus ojos se iluminan.

Se separa del alambrado y, con gran agilidad y nada de esfuerzo lo salta.

Loki lo mira, interrogante.

El menor señala lo que ve y el mayor sonríe ampliamente.

—¿A dónde van?—pregunta Thor, curioso, cuando Loki también salta el alambrado

Los morenos lo miran y sus ojos se iluminan.

—A saludar a un viejo amigo y visitar a su mascota—dice Harry, sonriendo encantadoramente

Draco entrecierra los ojos. Algo traman, puede sentirlo.

—¿Han visto un dragón alguna vez?

Las palabras de Loki parecen ser las palabras mágicas, pues ambos rubios volcán toda su atención en él, realmente interesados.

Sin dudarlo, ambos saltan el alambrado y siguen a los gemelos.

—Se llama Norberto, es un Ridgeback Noruego, aunque yo preferiría que fuera un Colacuerno—dice Harry, a la carrerilla caminando ansiosamente

—¿Un qué?—la confusión en la voz de Thor le causa cierta gracia a Loki

—Ridgeback Noruego—contesta—es un tipo de dragón

—¿Existen distintos tipos?

—10 sangres puras, sin contar los híbridos

—¡Ahí está!—Harry acelera el paso, emocionado

Los Odínson aprecian una enorme creatura entre los árboles, recostada cómodamente y con la enorme cabeza entre las patas.

El sol arranca un brillo extraño de sus negras escamas y su enorme cola se mueve de un lado a otro, su respiración pesada exhalando algo de fuego sobre algo.

—¡Norberto!—grita Harry corriendo hacia el dragón

Loki es el primero en percibir el peligro.

No podría explicarlo nunca, pero una corriente eléctrica lo recorre desde la raíz del pelo hasta la punta de los pies, cosquilleando bajo toda su piel, sus alarmas internas saltan y algo dentro su cabeza le grita que no es recomendable acercarse.

—¡Harry no!

El grito llega tarde.

Harry no se encuentra a más de 2 metros cuando el dragón parece darse cuenta de su presencia.

Contrario a lo que Harry piensa y espera de un saludo ''amigable'', el dragón se pone en pie con todo su tamaño y le gruñe antes de abrir la boca y expulsar una gran bola de fuego.

Loki llega a su lado en un segundo y lo jala, pero la bola los roza a ambos en el brazo izquierdo.

En cambio, Draco y Thor más atrás no reaccionan a tiempo y las llamas los golpean a ambos en el pecho, derritiendo sus armaduras.

Un grito de dolor escapa de sus labios, mezclado con el rugido del dragón y una voz a la distancia llamándolos por su nombre.

Loki y Harry se ponen en pie y corren hacía los Aesirs.

Ambos sostienen a uno cada uno, se toman de las manos y piensan en el Salón del Trono. Lo último que ven antes de cerrar los ojos y desaparecer son tres formas ovaladas y negras, que parecen refulgir por las pequeñas llamaradas que caen hacia ellas.

Tres huevos de dragón.


James respira hondo, pero la tonalidad rojiza de su rostro lo delata. Está furioso.

En realidad, su furia es tanta que su magia parece desbordarse y cada cuadro y estantería se sacude en su habitación.

Laufey en cambio parece muy tranquilo, lanzando hechizos curativos sobre los brazos de sus hijos y colocando Esencia de Díctamo(3) en las heridas de estos.

Satisfecho con el resultado, aunque algo contrariado por la marca rojiza que queda de la herida (y que posiblemente no estaría al otro día debido a su naturaleza Jotun, pero aun así no le gusta), procede a vendar.

—Estoy muy decepcionado de ti, Loki—dice James, cuando Laufey se levanta de la cama, dejando a sus hijos sentados en esta—¿cómo se te ocurre llevar a los Aesirs con una dragona recién desovada?

El aludido lo mira, incrédulo.

—Fue un accidente—dice, indignado—no sabía que cuidaba de sus huevos, en realidad, ni siquiera sabía que era una dragona

—Nada que suceda estando tu cerca es un accidente—replica, masajeando sus sienes

Se siente tan cansado, y a los ojos de sus hijos, se ve más viejo que de costumbre.

Los gemelos no se sienten culpables, no fue intencional ni fue premeditado. Y ni su padre ni nadie los haría sentir mal.

—Aunque no lo creas, James, no todo lo que sucede cuando estoy cerca es premeditado—sesea, achinando los ojos

Harry sigue la discusión con la mirada, una opresión instalándose en su garganta.

—¿Me dirás que no fue tu idea llevar a los Odínson con Norberta?

—¡¿Cómo iba a saber que es dragona y no dragón, cuando hace dos días era macho?!—se exalta, poniéndose en pie

Un sollozo por parte de Harry detiene lo siguiente que piensa decir James.

Ambos se giran a mirarlo y sus corazones se encogen. Harry solloza suavemente, el pelo cubriéndole el sonrojado rostro, las lágrimas irritando sus mejillas. Laufey tiene una cierta sensación de Deja Vú.

—Fue... Fue mi culpa—hipa, limpiándose el rostro, sin mirar a su padre—no... No pensé en que Norberto podría reaccionar así

James suspira y pasa una mano por sus revueltos cabellos.

Laufey no emite palabra, mirando intensamente a Harry, reprimiendo la sonrisa que quiere perfilarse en sus labios.

—Harry—Loki se acerca y lo abraza

—No Loki, no quiero que cargues con la culpa de mis acciones—dice Harry, alejándose de él y sollozando con algo más de fuerza

—Ya no llores, Harry, anda, vayan a disculparse y directo a su habitación—ordena James, acongojado

Harry lo mira, sus ojitos cual esmeralda brillando intensamente, de forma lastimera.

—¿Estás enojado con Loki?—pregunta con voz trémula

James lo mira y su corazón se derrite.

—No, ni con él ni contigo—susurra

Se acerca a ambos, revolviendo su pelo.

—Anda, vayan a disculparse y a descansar

Ambos asienten, se ponen en pie y salen.

"Merlín, que manejable" piensa Laufey, acercándose a su esposo y abrazándolo.

Fuera de la habitación, Loki observa a su hermano. Se acerca a él para consolarlo pero la risita que escapa de sus labios lo detiene.

—¿Harry?

La risa de su hermano se convierte en carcajada y sus ojos brillan maliciosamente.

—Acabo de librarte de un castigo monumental, me debes una—declara, sonriendo ampliamente

Ni rastros de sus lágrimas.

Loki boquea, sorprendido.

¿Desde cuándo Harry es tan bueno en el chantaje emocional y la manipulación?

"Hay que andarse con cuidado" piensa, divertido "he creado un monstruo".


Lucius aprieta sus labios y sus ojos brillan maléficamente. "Esos mocosos..."

Severus lo mira de reojo y en sus negros ojos Lucius ve todo lo que necesita para calmarse: "no hagas nada".

Unos toques en la puerta hacen que los 5 pares de ojos se dirijan a ella.

Esta se abre y pueden ver a los gemelos Potter asomarse.

—¿Podemos entrar?—pregunta Harry, sonriendo tímidamente

—Es su castillo—responde Severus, volviendo su vista al irritado pecho del mayor de los Odínson

Los gemelos entran silenciosamente y caminan hasta estar frente a ellos.

Thor se encuentra recostado en una enorme cama, Draco no está muy lejos, sentado en un diván, sus rubios cabellos, ahora más cortos, acariciando sus hombros desnudos, un vendaje cruzando su pecho.

Harry muerde sus labios, pasando sus ojos de la irritada herida de Thor al vendaje de Draco. La culpa ahora sí que carcome su conciencia.

—Vinimos a pedirles disculpas—empieza, tomando aire—de haber sabido que Norberta en realidad era hembra y acababa de desovar no les hubiéramos dejado acercarse

Una mentira blanca, no le hace daño a nadie.

—Eso no quita que por su culpa un dragón casi rostiza a mis hijos—interrumpe Lucius—¡un Ridgeback Noruego!

—No fue nuestra culpa—gruñe Loki, dando un paso al frente

—Claro que no, Príncipe de las Travesuras—sesea de forma despectiva, achinando los ojos

Loki enrojece de furia. Muy rey podrá ser ese hombre, pero no permitiría que lo insultase en su propia casa.

—¿Podrían dejar de pelear como niños?—dice Severus, cansado—Loki, pásame la Esencia de Murtlap(4) que deje sobre el buro

El moreno aprieta sus labios y obedece. Cuando alarga el brazo, la manga de su túnica, totalmente destrozada, se mueve y Thor logra ver un vendaje algo extenso en su brazo y un par de guantes negros cubren sus manos.

Loki vuelve junto a Severus, mientras que Harry se sienta silenciosamente junto a Draco, que respira forzosamente debido al dolor.

—Esto aliviara el dolor—susurra, entregándole un pequeño vial

El rubio lo mira, alzando una ceja, desconfiado. El vendaje en su brazo izquierdo llama su atención.

—Si quisiera matarte, utilizaría algo mejor que un veneno—asegura, rodando los ojos

Draco lo toma y bebe de un trago el amargo brebaje. De inmediato, el dolor cesa, haciéndole respirar con alivio.

Harry le sonríe ampliamente y Draco se queda embobado. ¿Por qué a cada momento ese joven le parece más guapo?

—No creo que el Murtlap ayude mucho—dice Loki, extendiéndole el vial a Severus, llamando la atención de Draco

El mayor gruñe y lo mira.

—Entonces, Sanador Potter, dígame que hacer—refuta irónicamente

Thor sigue la discusión, sin entender.

Loki rueda los ojos ante la voz de su padrino. Se retira los guantes, que en ningún momento los demás habían notado que tenía, sus manos se vuelven azules y, con cuidado, las desliza por la herida.

Al contacto con la fría piel, Thor gruñe, pero, para su sorpresa, las cicatrices que habían empezado a formarse en su pecho luego de que las llamas lo quemaran empiezan a alisarse.

Severus suspira. La magia Jotun que Laufey les enseña a los gemelos a veces es muy útil. No debería olvidar eso.

Las manos de Loki vuelven a ser pálidas, toma la Esencia de Murtlap de las manos de Severus y la aplica el mismo a la herida.

Lucius y Odín lo observa atentamente, Severus se aleja un poco y Harry no presta atención a nada, demasiado entretenido con no quedarse dormido.

Cuando Loki termina el mismo lo venda, como una forma de pedir disculpas sin palabras, resuelve Severus, sonriendo suavemente.

Thor observa a Loki atentamente, recordando vagamente las palabras de su padre la noche anterior.

"Como no les dejo opción al casarse, les permitiré elegir a su prometido" sin duda, el quiere que Loki sea su consorte.

No puede imaginarse junto a Harry. Loki tiene algo en él...

Las manos del moreno lo distraen.

Puede apreciar pequeñas quemaduras en estás, algo difusas seguramente por algún hechizo.

Cuando Loki termina, y antes de que se aleje de él, Thor lo sostiene.

El moreno lo mira y alza una ceja.

—Gracias—susurra el rubio, acariciando suavemente con sus dedos las cicatrices

Loki siente una corriente eléctrica recorrerlo y sus mejillas se tiñen de rosa. Pasa saliva y separa sus manos con delicadeza de las enormes y calientes manos de Thor.

—Que tengan buena noche—dice en cambio

Se gira, dirige sus pasos hacía Harry, quien parece muy cómodo recostado en el hombro de Draco.

Loki no mira al rubio, demasiado avergonzado por su sonrojo. Despierta a Harry y lo jala hasta ponerlo en pie.

—Buenas noches—alcanza a decir el menor, medio adormilado, antes de ser arrastrado por su gemelo

Lucius bufa y Odín sonríe, mirando a Thor, que sigue observando sus manos. Posa sus ojos en Draco, que parece demasiado absorto con el aroma que impregno Harry en su piel, al recostarse sobre él.

Bueno, si sus hijos se enamoran de los Potter, la boda no sería tan obligatoria.

Continuara...


(1)Odín Borson: según la Mitología Nórdica, Odín es hijo de Bor

(2)"Jazmín... Como James pero en femenino": no creo que James tenga una versión femenina, de ser así, agradecería que me informaran; Jazmín me parece más adecuado, pues se parece mucho a "James"

(3)Esencia de Díctamo: Cura heridas sangrantes. Que no allá mencionado la sangre no quiere decir que no sangraran, como el fuego de Norberta solo los rozo... La herida no cauterizo.

(4)Esencia de Murtlap: Calma y cura las heridas. Pensé que ésta, para el caso de Thor, servía más que el Remedio para Quemaduras por la siguiente razón: debido a la armadura, la quemadura no era tan grave, como para utilizarla.

Quiero aclarar que lo de Norberta, NO FUE INTENCIONAL XD en verdad los gemelos no sabian que era una dragona :3

RR:

Lady Angel Yue: me alegra que te encante, XD punto para que Jane aparezca (?) si *w* los gemelos son lo maximo!

ingridsilla: si te dijera que hasta yo me sorprendi me crees? XD

Fernanda: no podria abandonarla D: es mi primer Crossover! XD caracter les sobra! yo creo que seran Thor y Loki... pero quien sabe! si, a mi tambn me hace feliz leer los RR XD jo! gracias!

Ale-are: jeje me alegra que te guste :3

TheSaku: como no amar a los gemelos? XD si! Siff se merecia mas e.e pero bueno xD me alegra que te gsutara! uff si XD necesitare muuuucha inspiracion XD

Nos leemos!

Psd: que piensan de una visita al Londres Muggle? y nuevamente, creen que Jane Foster deberia aparecer?