Con las manos en sus bolsillos y un aspecto despreocupado recostado de aquella pared, Shikadai mira a Boruto jugar baloncesto. Sonríe como nota dos puntos, y hace un gesto de victoria discreto. Nota que un pequeño niño a su lado le mira raro, pero él solo se hace el desentendido.
Al terminar el entrenamiento, Boruto se acerca a banca para tomar una toalla y cercar su sudor, en eso nota su presencia y sonriendo se acerca rápido alzando su mano.
— ¡Shikadai! — y como su mente tuviera controlado que recordar, su osadía de hace días llega a ella y hace que sus mejillas se calientes al terminar de acercarse, pero sin dejar la sonrisa de lado—. Viniste.
— Te dije vendría. Estuvo rudo ¿no?
— Nada que yo no pueda aguantar — guiña un ojo. Shikadai se sonroja involuntariamente y solo le dedico una suave sonrisa—. Iré a ducharme, solo hay dos regaderas, así que aguanta — se aleja tomando su bolso del banco en el proceso.
Shikadai suspiró, fue el ultimo en ingresar, así que sería el ultimo en salir.
Una extraña sonrisita apreció de pronto en sus labios.
...
Boruto quitó su ropa sudada y abrió la regadera, era el ultimo que quedaba en el cuarto de baño. Podría haberse bañado en su casa, pero en realidad tenía pensando invitar a Shikadai a comer y pasear en el parque luego del entrenamiento, y no quería sentirse pegajoso u oler mal a su lado.
Sus mejillas se sonrojaron y recostó la frente de la pared. Eso que sentía por Shikadai, que al principio no entendió pero ni le molesto, crecía cada vez más y más en su pecho. Y le gustaba que fuera así.
Aun recordaba cuando lo abrazó como más que un amigo, y beso en su mejilla por primera vez.
Y ese día que casi se besan...
Suspiró, sintiéndose algo excitado de pronto.
Se echó jabón y sacó con el agua rápidamente, al estar listo cierra la llave y sale para ubicarse en frente a un banco donde dejó su bolso, saca una muda nueva de ropa y la toalla enroscada en su cintura la quita para pasarla por su cuerpo.
Se coloca su ropa interior y los pantalones, cuando va a tomar la camisa siente que algo lo jala desde atrás, y cuando lo gira mira sorprendido a un Shikadai, quien sonrosado le mirada agitado.
Cuando quiso decir algo, ni le dio tiempo a Boruto. Shikadai lo arrinconó contra la pared y sin más miramientos aprisionó sus labios contra los de un absorto Boruto.
Quién por nada del mundo espero ocurriera.
¿Le sorprendió? obvio si.
¿Le molesto? obvio no.
¿Le gusto? obvio eso era un sí, no, más bien le fascino a su cuerpo. Había cerrado sus ojos y pasando su brazos por su espalda correspondió al beso, que el azabache de pronto volvió demandante.
Ambos no eran muy expertos, ambos eran unos muchachos de casi veinte años que ni habían dado un beso tan apasionar como ese. Así que si, estaba siendo mucho mejor de lo que pensaron sería alguna vez el primer beso entre ambos.
Al separarse, ambos se miran agitados y sonrosados hasta las orejas, y sin despejar los ojos del otro.
— Me descobre tu osadía de hace dos días — habla juguetón y sonríe de lado.
Boruto solo parpadea absorto, pero en sus iris se reflejaba lo encantado que lo dejó.
Y ríe al final.
Ambos ríen al final por su pronta felicidad.
...
El próximo es el ultimo : ( Como un pequeño epilogo
