Capítulo cuatro: La prueba final

00: 59: 55

El genio se encontraba terminando de instalar el "Fragmentransportador Neutrón". Una pila de tazas de café vacías estaban en su mesa, y frente a él estaba el reloj en reversa.

-La instalación del software ya está por terminarse, y termine con una hora de sobra. -El perro robot se acercó a su amo, con una expresión de preocupación y le ladro algo triste. – Lo sé, me he de ver terrible. Pero no quiero problemas legales con los Vortex, y la extraño.

De pronto, Jimmy vio por el video que sus amigos tocaban su puerta, el activó la puerta y dejo entrar a ambos, como de costumbre, cayendo de las alturas.

- ¡Jimmy, Jimmy! ¿Ya supiste lo de Cindy y Betty?

- No solo lo se Carl, sino que lo presencie. Ayer que estaba a media clase de asesoría con Betty, no tengo ni idea de cómo se enteró, pero Cindy llego muy molesta, y empujo a Betty a la cabina del Fragmentransportador, cambiando sus cuerpos. ¡Hubieran visto su cara de molestia cuando se dio cuenta! – Jimmy comenzó a atacarse de risa.

- ¡Y eso que no las viste interpretándose! -Dice Sheen mientras ríe aún más. - Intentaron engañarnos, pero no pudieron con nuestra astucia, bueno sobre todo la de mi amorcito.

- ¡Eso no lo supe! ¿Qué más hicieron?

- No pues, La mayor parte del día, Cindy se perdió. Pero el entrenador la hizo entrar a gimnasia. ¡Te la imaginas actuando toda dulce y tierna! – Los dos chicos ríen intensamente mientras Carl los ve con preocupación.

- ¡Eso es lo que le pasa a esa chica por ser tan desconfiada y celosa! Siempre tan impulsiva, se termina metiendo en problemas. Les confieso que, acá entre nos, dormí un poco de más a propósito para darle una lección.

- ¡Muy buena esa Jimmy! Las chicas deben saber quién manda. – Sheen y Jimmy continúan carcajeándose.

- Pues sí, pero lo malo es que. Betty actuando de Cindy fue muy amable con todos los chicos, ahora todos la acosaran otra vez. Además de que escuche a Nick que iría a desearle "suerte" a su novia en la prueba de porristas. – La sonrisa de Jimmy se va quitando de poco en poco, mientras Sheen se sigue riendo.

- ¡Ese Dean! Creí que ella bromeaba con eso. Pues esto ya está terminado. ¡Vamos chicos!

- ¡Esto va a estar súper Sheen!

- Lo sé, y más ahora que el cabezón está realmente motivado. Espero que a mi reinita le esté yendo bien apoyando a Betty en la cena.

Libby y Betty se encontraban en la habitación de Cindy. La morena había quedado encargada de que la imagen y el prestigio de su amiga se respetarán.

-Y sí, creo que ya estás. Ya luces como mi amiga, pero veamos si puedes actuar como tal. "Cinthia, ¿Gustas un poco de mantequilla?" – Dijo Libby, intentando imitar a la sofisticada Señora Vortex.

- "No gracias madre, no quiero grasas en mi dieta" – Dice Betty con gran seriedad y elegancia. - ¿Crees que ya me salió bien? Incluso ya me aprendí la galería de los vinos.

- Yo creo que ya está bien, además las hojas de presentación de familia de Cindy fueron de gran ayuda. Bueno solo nos faltó el Señor Vortex. Pero tal vez no haga falta, el…

- ¡Cinthia, ya llego tu abuelo! – Grita Sasha desde abajo.

- Pues si no, ya no importa. ¡Vamos! Recuerda, muy seria y todo saldrá bien.

Ambas chicas bajaron las escaleras, Betty tratando de imitar "la sofisticación de Cindy". En la puerta se encontraba Sasha y un hombre de unos sesenta años. Era alto y de tez pálida. Su cabello estaba perfectamente bien arreglado; la parte inferior estaba canosa y por encima tenía un cabello negro muy brillante, y un verde profundo en sus ojos. En la frente tenía un gran bigote. Vestía un muy costoso y elegante traje. Usaba un bastón para poder caminar. Pero lo que más resaltaba en este hombre, era lo dura que era su expresión. Al primer contacto visual que tuvo Betty con él, sintió un gran escalofrío en todo su cuerpo.

-¡Tienes que gritar para todo Sasha! ¿A tu marido no le alcanza para contratar servicio doméstico?

Betty se intimidó al escuchar hablar al Señor Vortex. Era la persona más intimidante que hubiera conocido. Un leve codazo de Libby la hizo volver en sí.

- Buenas noches Abuelo. – Betty se puso frente a él, e hizo una pequeña reverencia. - ¿Cómo se encuentra?

- El vuelo estaba retrasado, y tuve que escuchar a Sasha todo el camino, ¿Tu qué te puedes imaginar?

Betty se quedó pasmada ante esa respuesta sin saber que responder. El señor Vortex no se parecía en nada al dulce abuelo de su infancia. Solo deseaba tener su cuerpo de vuelta más que nunca. Tras de ellos, un hombre alto y calvo, que vestía traje, venía con las maletas.

-¡Padre, es un gusto verte a ti también! – Saludo cortésmente "Cindy".

- ¿Disculpe Señorita?

- Ah…, Cinthia, ¿Por qué le dices "padre" a Sebastián?

- No, mmm, me refería a que, "Que padre que ya entro con las maletas", muero de hambre, ¿Pasamos al comedor? – Los señores Vortex la miraban con rareza, mientras ella sonreía con nerviosismo.

- Pues no me sorprendería que el si fuese el padre. – El Señor Vortex le dio una última mirada despectiva y se fue seguido por Sasha al comedor.

- Sabía que me arrepentiría de no haber leído la hoja del Señor Vortex- Dijo Libby mientras terminaba de bajar las escaleras.

00: 47: 45

Por su parte, Cindy estaba en el área de porristas en la cancha de americano de la Preparatoria. Su mirada la denotaba decidida; ella hacía su rutina de calentamiento cuando sintió que la empujaron por detrás.

-Lo siento novata, pero estas estorbando la entrada. – Madison Cox y su séquito de porristas la empujaron hasta hacer caer a "Betty" al suelo. -No esperes consideración en el equipo, si es que si quiera puedes entrar.

- No te preocupes Madison, no la necesito. Me gustan los retos. – Cindy se levantó y se limpió la falda. – "Cómo voy a disfrutar borrarle la sonrisa a esta creída"- Dijo entre murmullos.

- ¿Qué dijiste mocosa? – Ambas chicas quedaron una frente a la otra con mirada retadora, mientras las demás porristas cuchicheaban entre sí.

- Bien chicas, el partido está por comenzar, ¡Las quiero a todas en sus puestos! Cox, al frente.

- De hecho, entrenadora, me gustaría más que fuera Elizabeth quien liderará a las chicas hoy, ¿No sería esa una mejor prueba? Sé que no fue esa la rutina que te dimos, pero ¿Crees que podrás improvisar algo? Es un partido muy importante y…

- ¿Qué dices Quinlan?

- Yo, pues… no estoy preparada… pero creo que puedo intentarlo – Fingió temor Cindy.

- Así quedamos. ¡A sus posiciones muchachas!

- ¡Estás perdida novata! – Madison tomó sus pompones y se dirigió a la cancha.

- Eso ya lo veremos.

- ¡Madison, espera! Ya no la alcance. – Dice el chico mientras se quita su casco de fútbol.

- ¡Harry! ¡Qué gusto verte! Madison se acaba de ir a la cancha.

- Mmm, ¿Nos conocemos?

- Algo así, espera. – Cindy saca de su bolso deportivo una chicharra y la apunta a Harry, dejando al chico un poco aturdido.

- Pero… ¿Por qué me duele la cabeza?

- ¡Harry no hay tiempo de nada! ¡Tienes que ganar el partido de hoy!

- ¡Cierto el partido!

- Y llamarás a Cindy Vortex hoy y te disculparás por plantarla el baile de primavera del año pasado.

- ¡Si yo la llamaré! – Harry aún se frotaba la cabeza.

- Pero que sea pasado de las nueve, más o menos, asegúrate de que Jimmy Neutrón este ahí.

- Sí… De acuerdo.

- Bien, ¡Ahora ve a ganar!

- ¡Sí! ¡Gracias desconocida! – Harry se pone su casco y va hacia su equipo.

- Ja, ¡Dos pájaros de un solo tiro.!

- ¡Cindy al fin lo termine! – Jimmy corre hacia su novia y esta oculta rápidamente la chicharra.

- ¡Pues ya era hora genio!

- Bien, ahora vayamos a mi laboratorio, con suerte aún podemos llegar a la cena con tu abuelo.

- ¿Cómo sabes que vino?

- Sheen y Carl me lo contaron cuando veníamos hacia acá. Solo que se fueron a comprar hot dogs a las gradas.

- ¡Quinlan! Es la última vez que te lo advierto, ¡A la cancha! – Gritó la entrenadora.

- Lo siento Neutrón, pero tengo que hacer esta estúpida audición antes.

- ¡Pero tu abuelo!...

- No te preocupes, Libby está manejando la situación. Ahora con tu permiso. – Cindy tomo sus pompones y tomo su lugar en la cancha. Jimmy fue a sentarse con los chicos, que comían como tres órdenes de Hot dogs.

- Creí que Cindy estaba ansiosa por ir a controlar la cena en su casa Jimmy.

- Yo también Carl, pero creo que mi pequeña quiere primero callarles la boca a todos.

Era el partido más importante del año, ya que los búfalos al fin habían llegado a la final, luego de dieciocho años. La inauguración debía ser impresionante. Después de la presentación de los narradores, la canción de "Hey Mickey" comenzó a sonar. Las porristas salieron una a una por la cancha en formación recta, comenzaron a hacer un circulo, mientras las demás daban piruetas, Madison sobresalía de entre todas ellas por su agilidad. Nadie sabía dónde estaba Betty, por lo cual hacían la rutina que habían ensayado previamente.

- ¿Pero en dónde está Cindy?

- Tal vez ella se arrepintió Jimmy.

- No gordo, ella no es de las que se arrepiente. – Dijo Sheen mientras devoraba su cuarto Hot dog.

De pronto, del tercer piso, y a mitad de la canción, Cindy salió disparada en su ya conocido salto triple con mortal al frente, cayendo en medio de las porristas, dejando completamente impresionados a los presentes.

- ¡Vamos chicas! Continúen – Dijo "Betty" a sus compañeras que se habían quedado inmóviles.

Las chicas continuaron siguiendo a Betty y ya no a Madison, y tras varias maromas y una pirámide perfecta, las porristas terminaron la gran inauguración. Las chicas se acercaron de nuevo al área de bancas para continuar con sus ánimos del partido. La entrenadora se acercó rápidamente a Cindy.

-Es la primera vez en veintiún años que no veo una gracia como tal en una rutina de porristas, ¡no desde la gran Judy Russell!

- Bueno entrenadora, cuando tiene razón la tiene.

- No veo ni el menor de los problemas en que te unas al equipo.

- ¡Pero entrenadora! ¡Ella será apenas de primer semestre! Normalmente para ingresar al equipo como porrista debes ser al menos de segundo.

- Tienes razón en eso Cox. Es por eso que ella será una porrista, sino" la nueva capitana de porristas". Admitámoslo Cox, ya no dabas piruetas como antes. – La entrenadora se va con el resto de las chicas.

- ¡Esto no ha terminado aquí Quinlan!

- Yo creo que… si, ya es suficiente por hoy para ti, con tu permiso. – Cindy toma el bolso deportivo y voltea para ver que Jimmy ya está atrás de ella.

- Te luciste Vortex.

- Bueno, ¿Qué puedo decir? Cuando una es buena en algo, ¿Debe demostrarlo no? ¿Qué hubiera hecho la gente que sabía del intercambio si me veían haciendo una mala audición?

- Solo éramos nosotros.

- Sheen es muy hablador. Además, Madison Cox ya me lo debía. Aunque… Tú debes saber mucho sobre eso.

- Yo… no tengo idea. ¡Vamos a tu casa! Debemos asegurarnos que todo esté bien allá.

- Claro, disimula Neutrón, ya hablaremos, apenas recupere mi cuerpo. Por cierto, no sabía que tu mamá había sido porrista. – Los dos comienzan a caminar hacia el estacionamiento.

- Si, estuvo entre sus muchas facetas de juventud, fue realmente buena, pésima la de mi papá de jugador de Futbol.

- ¡Ja! Me imagino que debió ser tan mala como la tuya en béisbol.

- Recuerdo que tú también eras parte del pésimo equipo.

- Pero, era mejor tú.

00: 15: 05

La cena luego del error de Betty transcurría con más "tranquilidad". En la mesa del comedor, se encontraba Jerome en la cabeza de la mesa, Sasha a su derecha, y frente a ella, estaban Betty y Libby. El Abuelo había pasado la última media hora de como el "tenía un trabajo de verdad" y de lo próspero que era el Viñedo De los Vortex en los últimos quince años.

-La sequía del ochenta y siete casi acabo con la cosecha. Fue muy difícil restaurarla. Al contrario, la del noventa y uno fue la mejor.

- ¡La del año de mi nacimiento abuelo!

- Si, no fue el mejor año en todo. – Todos los presentes guardaron silencio, hasta que Libby se atrevió a hablar.

- Y, Señora Vortex, creí que su hermana Susie iba a venir.

- No le fue posible, estaba ocupada en uno de sus entrenamientos.

- Así es, mi hija está entrenado a una joven promesa francesa, para los próximos juegos olímpicos. ¡Es el orgullo de la Familia Vortex! Pero hablando de ausentes, ¿Cuál es la excusa con la que salió tu marido esta vez?

- No hay excusas esta vez padre, le asignaron un reportaje muy importante esta vez. Para realizarlo, fue a una casa de modas en Milán, a unos desfiles.

- Y ¿Esta vez sí fue solo?

- ¡Cómo siempre padre! Cinthia, ¿Por qué no le dices al abuelo con que promedio vas a graduarte de la secundaria?

- Con un promedio de excelencia, tengo un promedio de noventa y nueve.

- Clásico de esta rama de la familia, nunca pueden completar nada.

- Pues, somos descendientes directos tuyos, abuelo. Tal vez no tengo cien, pero aunque no lo notes, son excelente en deportes, música, baile, entre muchas otras cosas. Ahora debo retirarme, Libby y yo tenemos asuntos pendientes. Libby.

- Con su permiso Señor y Señora Vortex, fue un placer conocerle. -Las chicas se dirigen a la entrada principal.

- Cindy me envió un mensaje, dice que Jimmy ya reparó la máquina y viene para acá. Exceptuando tu pequeña confusión, fue una buena actuación.

- Con una familia como esa, ahora sé por qué es que Cindy no sonríe.

- Mi amiga ha pasado por cosas difíciles, me gusta pensar que es una guerrera. Es muy inspiradora para mí.

- Yo también la comprendo en eso de tener una madre complicada. -El deslizador de Jimmy se estaciona frente a la casa club. - ¡Crucemos llegaron los chicos!

00: 00: 54

Las chicas entraron al laboratorio, mientras Jimmy encendía el Fragmentransportador y hacia sus ajustes.

- ¡Entonces dices que pasaste la audición!

- Y, no solo eso… ¡Quedaste como la líder de las porristas!

- ¡En tu cara Madison Cox! – Dijeron ambas al unísono mientras chocaban sus manos.

- Lamento interrumpir su celebración damas, pero la máquina ya está lista, necesito que cada una se ponga en su respectiva cabina.

- Esa cosa no nos va a mezclar como el hámster y tú, ¿Verdad?

- ¡Un hámster! – Pregunto asustada Betty.

- ¡No por supuesto que no! Tengo la opción de decidir cómo se realice la fragmentación, y esta vez está probado. Lo probé con los chicos.

- Por cierto, ¿Dónde quedaron ellos Jimmy? - Preguntó Libby.

- Asaltando el puesto de nachos, luego del de Hot dogs. ¡Ahora ya sin más pérdida de tiempo!

Jimmy encendió la máquina y ambas cabinas se cerraron, muchas luces se encendieron de los paneles, y después de medio minuto, una alarma sonó y las puertas se abrieron. "Proceso de Fragmentación completada", se escuchó la voz de Vox. Libby y Jimmy esperaban intrigados el resultado final.

- ¿Cindy? ¿Eres tú? – Pregunto Jimmy con incertidumbre.

- ¡Mis manos! ¡Mi ropa! ¡Si soy!

- ¡Yo también ya soy yo!

- ¡Al fin! ¡Te dije que resultaría! – Jimmy se lanza a abrazar a Cindy, pero ella comienza a ahorcarlo.

- ¡Te dije que cuando recuperara mi cuerpo me la pagarías!

- ¡Pero si todo fue tu culpa!

- Parece que ya todo volvió a la normalidad – Libby veía divertida la escena.

- ¡Sí y me alegra volver a ser yo!

- Bien, pero cuando termine con Neutrón, aun deberás contarme los detalles de la cena.

- Creo que ahora yo soy la que está perdida. – Dijo Betty algo nerviosa. Las chicas, y Jimmy aun entre los brazos de Cindy, reían alegremente al ver terminada su extraña jornada.

Más tarde esa noche, Jimmy y Cindy acompañaron a Betty hasta su casa. Ambas se fueron contando como habían sido sus últimas pruebas. Jimmy las esperaba en el deslizador.

- ¡No puedo creer que le hayas dicho a Sebastián "Papá"!

- Es que Libby y no alcanzamos a leer las hojas de todos y… -Betty intentó disculparse con temor, hasta que la sorprendió la carcajada de la rubia. - ¿Estás?... ¿Te estás riendo?

- ¡Claro que sí! Casi puedo imaginarme la cara de mi madre y la de mi abuelo. La verdad, las cosas con ellos nunca estarán bien, así que, ¿Qué más da?

- Creo que jamás te había visto reír.

- Bueno, ya no importa. Debo volver a casa a terminar con la visita.

- De acuerdo. Gracias por cubrir lo de mis empleos y la audición.

- No te preocupes, eso lo hice más por mí que por ti. Antes de irme. – Cindy entrega una tarjeta en la mano de Betty. – En la televisora en la que trabaja papá, necesitan un primer asistente. Sería solo por las tardes y te pagarían más que con esos dos empleos horribles que tienes. Como tú ya tienes quince, puedes aplicar.

- ¡Oh muchas gracias Cindy! – Betty abraza efusivamente a Cindy

- ¡No vuelvas a hacerlo! ¡Nunca! – Betty se separa rápidamente.

- Lo siento.

- Esto es como pago para asegurarme que no dirás a nadie todo lo que viste.

- Puedes estar segura. Aunque, realmente espero, que pronto puedas enfrentar a tu mamá y hacer público lo tuyo y lo de Jimmy.

- Si lo tomaré en cuenta. Adiós. -Betty entra a su casa y Cindy sube al deslizador con Jimmy.

- ¡Pero si ya hasta se abrazan y todo!

- ¡No comiences Nerdtron! Mejor, comienza a explicarme, ¿Qué tienes que ver con la cancelación de mi cita con Harry en el baile de primavera?

- ¿Yo? No tengo nada que ver.

El deslizador se aleja con la pareja, que va, como de costumbre, discutiendo.

FIN


Y con este extenso capítulo, esta historia llega a su fin. Me siento muy satisfecha porque es mi primer long fic de Jimmy Neutrón, y me alegro tener reviews, como ya lo había comentado antes, no estoy acostumbrada. Si mi tiempo me lo permite, próximamente estaré publicando el siguiente long, que es una idea muy especial, una gran aventura para Jimmy y sus amigos, que espero puedan leer. Quiero dar un agradecimiento especial a: "K. FanNeurtex" por sus palabras y siempre estar pendiente de la historia.Como despedida, muchísimas gracias a todos por leerme.