Capitulo IV. Juego Peligroso
- Son 350 yenes.
- Tome – Dije pasándole el dinero mientras tomaba las bolsas del supermercado encaminándome a la salida.
Compre algunas cosas que había podido observar no estaban disponibles en el refrigerador de Shaoran, tal vez se molestaría no le gustaba que gastara en cosas que al final se las quedaría el, pero a mi me gustaba de vez en cuando darle algo para el, además esto que había comprado era para la cena de esta noche.
Al salir vi para el cielo. El sol ni siquiera podía ser admirado, pues las nubes del invierno lo escondían tras ellas. Llovería pronto, de eso no había duda. El cielo azul tenía días que no aparecía en la inmensa ciudad de Tokio, y hacia mucho frío, en ese momento una ráfaga de viento se vino hacia mí causándome un escalofrío.
Corrí con las bolsas hacia mi auto, necesitaba calor. Me estaba congelando, al llegar a mi descapotable rojo; lo abrí mientras entraba las bolsas rápidamente en el asiento del copiloto, le había puesto la capota para entrar en el supermercado, últimamente la delincuencia estaba muy fuerte. Cuando pude cerrar la puerta, y encender la calefacción me detuve un momento de mis acciones quería calentarme antes de comenzar a conducir por la inmensa ciudad atestada de gente de un lado para otro. Familias, padres, hijos, tíos, amigos, novios, etc.
Un rato después mi móvil empezó a sonar con la típica música de Shaoran, así que lo tome sin ni siquiera mirar la pantalla.
- ¿Sakura?
- Si, soy yo Shaoran ¿Qué pasa? – Dije mientras comenzaba a salir del parqueo donde estaba ubicada.
- Tomoyo quiere vernos ahora, en su casa.
- ¿Ahora? – Gruñí. No estaba de ánimos, quería preparar una rica cena.
- Si, ahora. Estoy de camino, nos vemos allí.
En ese momento colgó. Ubique el móvil en el asiento del copiloto junto con las bolsas que había adquirido unos minutos antes, cambie de dirección a la que debería tomar. Tendría que ir donde Tomoyo y salir lo mas rápido que pueda de allí, antes de que Shaoran se de cuenta de mi macabro plan.
Esta noche será mi primera vez, es decir, me voy a acostar con Shaoran esta noche. El no sabe todavía pero eso que importaba, lo iba a seducir; tenía días practicando esta noche. Nada podría arruinarme mi plan, de eso nada. Entre en la gran fila de autos que se ubicaban en la avenida que iba en dirección a la inmensa casa de Tomoyo, suspire.
Hoy era la noche de navidad, por eso tanto alboroto en la gran ciudad.
Entonces gire y ahí estaba. El primo de Eriol que había conocido hace una semana en los preparativos de la boda, el se encargaría de la cocina, pues era un gran chef de un restaurante famoso, además de ser muy guapo. Con su pelo plateado, y sus ojos azules llenaban a uno de felicidad, tenía un aura, una personalidad tan increíble.
- Hola, Yukito.
- Venia del parque, y como me dijiste que trabajas aquí pensé en saludarte, y traerte estas bolas de arroz que tengo por aquí.
- ¡OH! Muchas gracias, no debiste molestarte.
- Conocí a un amigo tuyo.
- ¿En serio, a quien? – Pregunte confundida.
- No se su nombre, simplemente se que para el eres muy especial me dijo cosas muy bonitas de ti.
- ¿OH si? Entonces debe ser una persona que me quiere mucho.
- No tengo duda de eso – Me sonrío.
Anoche no pude evitar preguntarme muchas veces quien seria esa persona, en realidad lo que dijo Yukito no fue nada del otro mundo, pero algo me decía que se me estaba escapando algo. Tomoyo no era porque el había dicho un amigo de genero masculino, tampoco Eriol pues el estaba fuera de la ciudad ayer, y Shaoran estaba en una reunión… ¿Quién es?, masculle.
Logre divisar la calle de Tomoyo después de media hora en aquel complicado tráfico que albergaba la ciudad. Las calles estaban rodeadas de nieve por las aceras, si que había nevado mucho anoche. No se había dado ni cuenta, anoche llego muy cansada del trabajo que ni siquiera ceno, sino que entro directamente a acostarse.
- Buenas noches, Sakura.
- ¡Hola, Sakura! – Saludo la hermana de Shaoran, Shiefa.
Yo no podía evitar sorprenderme de la belleza de aquella chica. Con su pelo chocolatado pero mas claro que el de Shaoran, y obviamente mas largo. Sus ojos verdes no tan verdes como los míos, pero si tenían un verde precioso. Eran cuatro hermanas, y no podía decidir quien de las cuatro era más hermosa, pero sin duda alguna Shaoran fue el único varón, y el más guapo de la familia.
- Buenas noches, Shiefa, Shaoran – Salude mientras me dirigía por el pasillo sin fijarme en ambas personas, estaba muy cansada. No tenia cinco minutos tirada sobre mi cama con toda la ropa, y hasta los zapatos cuando Shaoran se sentó a mi lado pasando su mano por mi espalda, que bien me sentía pensé en ese momento. Las manos de Shaoran sobre mi cuerpo me hacían reaccionar siempre había sido así desde que tengo memoria, aunque esto Shaoran no lo sabia.
- ¿Qué has hecho que estas tan cansada? – Me pregunto mientras me quitaba los zapatos, y todo aquello que tuviera a mí alrededor en la cama. Sabía que le molestaba que hablara de algo malo para ella misma, aunque sea una broma. Se giro para quedar de frente a el cuando sintió que le pasaba por encima para acostarse a su lado, y entonces se encontró con su mirada chocolate que tenia unos extraños brillos ámbares que le encantaban.
- En la mañana desayune contigo, luego trabaje con seis pacientes durante la mañana, a la hora de la comida el primo de Eriol, Yukito me hizo la visita me comento sobre un amigo que se había encontrado, y en la tarde salí con tu hermana, volví al consultorio y atendí a dos pacientes mas pero la ultima era un total desastre, yo ella ya me habría suicidado.
- Nunca digas eso.
Sus pechos chocaban en el torso de su mejor amigo, pero eso no importaba. El cansancio de repente desapareció, y solo estaba fijada en esa mirada tan ardiente que le estaba dedicando su mejor amigo, entonces le tomo del rostro con sus manos pero en ese momento interrumpió, su hermana con una llamada, y cuando el regreso ya ella estaba dormida, porque se había levantado con la ropa de pijama puesta.
Que noche, pensó mientras aparcaba frente a la casa de Tomoyo. Se bajo del auto al mismo tiempo que otro auto que podía reconocer perfectamente se ubicaba detrás del suyo en la acera, así que espero que el conductor bajara para entrar juntos.
- ¿Trafico? – Pregunte mientras el me saludaba con un beso en la mejilla, y una mano en la cintura.
- No, venia de las afueras de Tokio – Me sonrío colocando bien el gorro que traia puesto.
- Sobre anoche…
- Ni me lo recuerdes, estuve a punto de caer – Me interrumpió apartándose de mi para caminar hacia la puerta principal de la casa conmigo pisándole los talones.
- Shaoran, por favor, no me hagas seducirte.
Lo escuche reírse con ganas luego de oír mis palabras. Me llene de rabia. Puse mis manos en sus hombros que se movían al compás de su risa, entonces el se giro y mis manos terminaron en su fuerte y amplio torso. Me miro con esos ojos con mucha gracia en sus pensamientos.
- ¿Seducirme? Sakura te quiero, por eso no lo haré contigo.
Quise defenderme diciéndole que era un favor a su mejor amiga, que no le pedía amarme ni enseñarme todos sus trucos, solo quería dejar de ser virgen, pero entonces en ese momento Eriol abrió la puerta con una sonrisa para nosotros.
- Shaoran, Sakura – Nos saludo, y nosotros respondimos olvidando nuestra conversación de hace unos segundos.
Entramos por la puerta principal que conducía a una hermosa sala de estar donde estaban sentados Yukito, Yue, mi hermano Touya, Nakuru y unas chicas que eran mis amigas en la primaria. ¿Qué hacían todo aquí? Nos preguntamos Shaoran y yo en una mirada rápida.
- Llego el monstruo, y el mocoso – Anuncio nuestra llegada mi hermano con su tonto saludo de siempre.
/ POV Shaoran /
Ese tipo. El que estaba al lado de Touya, y el otro raro, era el que estaba en el parque la mañana pasada. Estaba jodido. Ya sabía el motivo de esta reunión, Tomoyo como buena casamentera se ha enterado e intentara unirnos a mí y a Sakura en este preciso instante delante de todos. ¿En que maldito segundo decidió decirle sus cosas a un extraño?
Eriol nos hizo la señal de que tomáramos asiento al lado de las amigas de Sakura; si no mal recuerdo son Chiharu, Naoko y Rika. Eso no le preocupa en realidad estaba muerto de miedo, es decir, si sabia que le gustaba Sakura, también que la quería pero no estaba preparado para decirlo. Comencé a ver el salón donde nos encontrábamos aunque tantas veces habíamos venido allí.
Todo era un color amarillo pastel, con grandes ventanas al frente que daban camino al patio trasero de la casa, los muebles era de un color verde con una pequeña mesa marrón en el centro que todos rodeábamos esperando que comenzara Tomoyo a decir el motivo de mi muerte. Sonreí ante ese pensamiento.
- Les voy a presentar a los desconocidos, son Yukito y Yue, primos de Eriol y encargados de nuestra boda.
Yukito, era exactamente, como había descrito exageradamente simpático, pero tan simpático que lograba agradarte sino estuvieras en mi situación de que había contado todo lo que habías dicho la mañana pasada. Lo iba a matar, pero entonces me fije en el tal Yue.
Raro, esa era su descripción. No tenia ninguna expresión en su rostro, era muy serio todo lo contrario a Yukito, con su largo pelo de un color plateado y sus ojos azules, casi pálidos, pero eso no le quitaba lo guapo porque todas las chicas del salón lo miraban con admiración. Ni un actor que fuera, gruñí para mis adentros al mirar a Sakura sonrojada mientras le miraba.
- ¿De que quiere hablarnos, Tomoyo? – Cuestione fastidiado. Quería sacar a Sakura de los ojos de ese maldito rápidamente.
- ¿Saben bailar?
- ¿Qué? – Pregunto Sakura saliendo de su ensoñación por el modelo aquel.
- Todos los aquí presentes tenemos que saber bailar para el día de nuestra boda, por tanto Yue nos enseñara.
- No dije eso – Comento el tipo de repente atrayendo nuevamente las miradas enamoradas de todas las chicas, hasta de Tomoyo. Hasta su voz les gusta, pensé enojado.
- No lo escuchen es un tanto orgulloso, pero estará encantado de ayudarte Tomoyo – Lo defendió mi chismoso personal.
- Yo se bailar, si quieren le enseño a Sakura – Sugerí. Mientras mas lejos este de ese tipo mejor, pensé para mis adentros.
- Yo también se bailar, Shaoran.
- Mejor todavía nos vamos, un placer – Intente levantarme pero Tomoyo no me dio tiempo.
- Ustedes no los traje para que aprendan a bailar, se que saben bailar lo que me preocupa es su situación actual, los necesito mas unidos que nunca para mi boda por tanto, Yukito se encargara de ustedes – Rió mientras mi sangre bajaba a mis pies.
- ¿Nuestra situación actual? Suena como si fuéramos una pareja.
- ¿Verdad que si? Yo pensé lo mismo anoche, que bueno seria que lo fueran. Ahora vayan con Yukito al patio trasero para que arreglen su situación mientras nosotros aprendemos a bailar con Yue.
- ¿No puedo quedarme aquí? – Quiso rogar mi mejor amiga, pero la tome suavemente del codo llevándola conmigo para el patio trasero donde estaría colgado del cuello dispuesto a morir.
Las horas pasaron rápidamente hasta que me tomo todo el resto de la tarde salir de aquella casa. Sakura se había escapado diciendo que tenia un importante cliente y que no podía cancelarlo, así que me he quedado solo mientras todas las mujeres esperan que Yue les enseñe a bailar personalmente. No podía entenderlo, ¿Qué le veían?
Me encamine a mi auto, luego de un rato lleno de despedidas. Entre en la amplia avenida, gracias a Dios a esta hora debido a la cena de Navidad no había mucha gente en la calle, por tanto no había trafico. Llegue a mi apartamento en menos de diez minutos, ya quería ver a Sakura.
Al entrar al apartamento me bajo la sangre del rostro, a los pies. Allí estaba Sakura preparando la mesa para cenar; esta noche mi hermana no estaría con nosotros por cuestiones de noviazgo con un japonés, pero eso no importaba sino lo sensual que se veía el cuerpo de Sakura en esa ligera tela negra, que dejaba admirar sus largas piernas y el aumento de piel en el inicio de su trasero tan bien formado, entonces ella se dio cuenta de mi presencia y me sonrío, pude ver sus perfectos senos escondidos bajo la tela negra pero no lo suficiente para dejar de admirarlos, abajo de estos habían unos diamantes parte de la decoración de aquel vestuario que caía en cascada por el plano estomago de su mejor amiga, entonces subió a su pecho nuevamente; tirantes llevaban hasta su espalda que dejo admirar en ese momento cuando se giro para ir a la cocina, que podía verse perfectamente desde la puerta principal… Que bella, pensé para mis adentros.
- ¿Te quedaras ahí parado sin hacer nada? – Entonces fijo su mirada verde en mi, y se acerco con preocupación - ¿Estas bien? Te noto algo pálido.
¿Qué le decía? Tenia sus manos en mi rostro, podía besarla en este momento y hacerla MIA, terminando por fin con este sacrificio tan grande que estaba haciendo. ¡Dios! Tenia casi dos semanas sin sexo, y Sakura se me acercaba de esta manera. Respire profundo, la tome de los hombros con toda la dificultad del mundo, y la separe un poco de mi.
- Estoy bien, solo me quede pensando.
Pase a su lado caminando hasta mi habitación, cuando llegue cerré la puerta tras de mi, apoyándome en ella al instante. ¡Gracias a Dios, Sakura no se dio cuenta! Mi querido ¨amigo¨ de allá abajo estaba encendiéndose ante la imagen que estaba creando en mi cabeza, no podía darme ese lujo, no ahora. Sakura Kinomoto estaba cumpliendo su promesa de esta tarde, me estaba seduciendo, y yo no era mas que un idiota por estar cumpliendo sus expectativas. Tome aire, me quite el saco que cargaba encima lo tire en aquella amplia en la que podríamos perfectamente cumplir nuestras fantasías, Sakura y yo. ¡Idiota! No podía pensar ese tipo de cosas en este momento, así que salí de la habitación, y me senté en la mesa esperando que Sakura terminara de servir.
- Te ves mejor, ya me estaba preocupando – Murmuraba mientras se sentaba en la mesa con una pierna encima de la otra dejándome admirar su trasero ¡Cuenta desde cien hacia atrás!
- Eres una chica muy sensible, solo estaba pensando – La volví a mirar esta vez a su rostro - ¿Duermes con… eso?
- ¡OH si! Me lo compre anoche, es tan cómoda me siento como si estuviera… - Se quedo pensando, y me miro sonriente – Desnuda.
- ¿Desnuda? Buena palabra – Puntualicé mientras tomaba un poco de vino de un solo sorbo.
Asintió ante mi respuesta, y se dispuso a cenar al igual que yo pero mientras esperaba no pude evitar ver el movimiento de su cuerpo al irse sirviendo, y no pude evitar preguntarme mientras abría un par de botones de mi camisa verde ¿Cómo seria sus movimientos, conmigo sobre ella? ¡Basta!- Shaoran – Mire ante el llamado, su rostro estaba a centímetros del mío, podía sentir su respiración mi rostro, sus labios estaban tan cerca de los míos que podía sentir su sabor desde esta distancia - ¿Shaoran? – Volvió a llamar, y reaccione.
- ¿Si?
- ¿Estas bien? Te has tomado tres copas de vino en menos de cinco minutos.
- Estoy perfectamente, algunos problemas en la empresa, nada mas – Comente mientras giraba mi rostro al frente para servirme un poco de almejas a la italiana, la cena que había preparado MI Sakura ¡NO es tuya!
Sentí su mirada sobre mí, y volví a preguntarme como seria ser observado desde abajo por esos ojos verdes que tanto me gustaban; Entonces sentí la molestia entre mis piernas, estaba perdido. Tenía un enorme problema con mi amigo de allá abajo, y Sakura estaba endemoniadamente sensual para mis ojos, y para la propia satisfacción de mi problema. Comía sin saborear realmente, sabia que Sakura me estaba hablando sobre lo extraño que me estaba comportando esta noche pero en realidad, solo necesitaba una ducha bien fría.
- ¿Y que dices si terminamos esta noche con broche de oro?
No pude evitar mirarla cuando escuche esa pregunta con ese tono tan sensual de entre sus labios. ¿Broche de oro? ¿Noche? ¿Terminamos? Esas palabras revoloteaban por mi mente cada segundo como si fuera una grabadora que las estuviera repitiendo, no sabia que expresión tenía en el rostro pero parecía que le satisfacía enormemente a mi mejor amiga; Entonces me reí, y a ella se le desapareció la satisfacción de su hermoso rostro.
- Es la noche de Navidad, cenamos una rica cena italiana con un vino de los años ochenta, creo que esta noche no pudo ser mejor.
- Yo si se como hacerla mejor – Ronroneo, e increíblemente eso me gusto.
- Yo… - La mire y no pude seguir hablando.
El silencio invadió por un momento el espacio. La contemple mientras colocaba mis manos alrededor de sus perfumados cabellos castaños levantando despacio su rostro porque era mas alto que ella, la cercanía era inminente, ojos con ojos, busque su mirada hasta quedar perfectamente reconocido en el mas ansiado Deja vu; Me acerque hasta rozar sus tibios labios cerrando nuestros ojos ante el contacto mas suave, labios con labios, sin prisa, despacio. Nuestros alientos se mezclaron hasta formar un nuevo sabor jamás probado, con una de mis manos la acerque mas a mi, quería sentir su cuerpo contra el mío a pesar del espacio que nos separaba, ella me respondió rodeando mi cuello con sus pequeños brazos, nos estábamos complaciéndonos mutuamente jugando con nuestro paladar, subiendo la intensidad de esa unión tan personal, y sin llegar a mas nuestros labios se separaron quedando nuestras respiraciones mas agitadas que nunca.
Era nuestro segundo beso, y debo admitir, que el mejor que he tenido. Nos quedamos allí mirándonos mientras escuchábamos los fuegos artificiales de la ciudad, explotando por el lago, eso no nos importaba. Yo solo pensaba en lo delicioso de ese beso, y en el peligroso juego que me encontraba en este momento, entonces ella me sonrío.
Continuara…
¡Hola a todo el mundo!
Mucho tiempo, no? .. EHmmm aquí les dejo este capitulote 3, 140 palabras.. ¡! No se pierdan en sus pensamientos para el proximo capitulo, de verdad no lo hagan ¡! No exageren, esta historia va para largo (no mas de 18, porque no me gustan las historias tan largas xD)
¡Espero les guste! Agregue de todo un poquito, aparecieron Touya y Yue, en la proxima trataremos mas con ellos, Shaoran demostro que es mas hombre que amigo xD, hubo mas accion en nuestros personajes queridos (celos, beso xD), Sakura uso su cuerpo para seducir (no fue una seduccion fuerte, porque la chica es virgen y las vírgenes no servimos pa' eso!), y el pobre Shaoran se dio cuenta del problema de su confesion a Yukito lol. PD: Comentarios a criticas ¡Las amo! ¡y mi mejor critica! LMUndine: ¿He mejorado, cariño? Intento cumplir tus expectativas, y trate de corregir mis errores, espero tu respuesta y que te guste el capitulo :D
Cainat06: ¡Grax! Tal vez no es como esperabas, pero necesito de alguna forma que sea asi para que la historia quede genial ¿comprendes? .. Si te das cuenta intento unir todas las ideas pero tranquilizate, que por eso no se le hara mas facil el plan a Sakura, ni tampoco la vida mas facil a Shaoran xD
¡Gracias a todas, y todos por sus comentarios!
