ADVERTENCIA, ESTE ES UN CAPITULO MUY FUERTE Y MUY CRUEL, ALTO CONTENIDO SEXUAL, VIOLENCIA FÍSICA Y PSICOLÓGICA HACIA GRELL, ESTÁN ADVERTIDOS.


Una semana había pasado desde que William y Grell se habían visto por ultima vez, nada se sabia de la parca roja. William tenia un mal presentimiento, y para su mala suerte no podía acceder al registro de Grell para saber que le pasaba a su amigo.

Lamentablemente para William una carta le confirmo sus presentimientos, era tarde, faltaba poco para la hora de salida de William, de pronto un golpeteo se escucho en la ventana, el gerente volteo y pudo ver una paloma, el no pudo evitar sonreír William amaba a las palomas, eran seres muy eficientes respecto a las labores encomendadas, ademas de que inspiraban tranquilidad, pero en esta ocasión el ave no traía buenas noticias, William tomo la nota de la pata del ave, despidió al pichón y se dispuso a leer.

Para el Señor William T. Spears, gerente del despacho de la sociedad de shinigamis división Londres.

Me complace informarle que su pelirrojo empleado y "amante" el "señor" Grell Sutcliff es verdaderamente eficiente en la cama, jamas me había encontrado con alguien tan DELICIOSAMENTE APRETADO, es como si ustedes nunca tuvieran relaciones, ahora entiendo el porque de su interés en salvarle la vida en repetidas ocasiones, aunque no entiendo el amor que este le profesa a usted.

Pero no se preocupe, la tortura del señor / señora acabara pronto, es triste verlo llorar, su bello rostro tan hinchado por las lagrimas y los golpes me ablandan el "corazón".

Por cierto, seguro se preguntara ¿quien soy?, bueno, solo le diré... "Una vida a cambio de otra", usted mato a mi pareja, aunque debo agradecer y recalcar que el cambio fue bastante bueno.

Saludos cordiales de su amigo el Diablo.

El shinigami se quedo paralizado, ¿en que se había metido el estúpido Grell?, el tenia razón, la tarde que las alarmas sonaron en el edificio Grell estaba con ese demonio en el baño, aunque el mensaje de la nota no le especificaba a William ¿quien se había llevado a Grell?.

William se dispuso a investigar, fue al departamento de Grell y se encontró con que la puerta estaba abierta, el segador entro y lo que vio y olio le molesto mucho, era la peste de un asqueroso demonio, William siguió el olor hasta la recamara, de repente sintió miedo de encontrarse a la pelirroja con un demonio entre las piernas, pero lo que vio fue peor y le revolvió el estomago. Había sangre y semen, la sangre era de Grell, podía olerlo y algunos mechones de cabello rojo, ¿que le había pasado a Grell? ¿el demonio lo había violado y Grell trato de defenderse?.

William tomo uno de los mechones rojos entre sus dedos enguantados y lo acaricio contra su mejilla.

-¿Donde estas Grell?.

Ahora lo importante era saber ¿ a donde se habían llevado al pelirrojo shinigami?, ¿cual de todas esas alimañas malditas se había atrevido a mancillar el bello cuerpo de Grell?.

-"Michaelis".-Fue lo primero en la mente de William, tal vez el podría dar información sobre el paradero de Grell.

William se dirigió a la finca del molesto conde Erl Ciel Phantomhive y su perro mayordomo, el shinigami no tenia que tocar la puerta, podía abrir el portal dentro de la mansión. En cuanto el shinigami estuvo dentro comenzó a buscar a su pelirrojo.

-Señor Spears, ¿a que debemos su visita?, no le basta a su molesto empleado venir a irrumpir la paz de mi Bocchan si no que ahora usted viene también a molestar.- El mayordomo estaba a espaldas del shinigami que inspeccionaba una habitación.

-¿Donde tienes a Sutcliff, alimaña maldita?.- William invoco su Death Scythe y la llevo hasta el cuello del demonio aprisionándolo contra una pared e hiriéndolo un poco.

-Grell san siempre causando problemas ¿no?.- dijo Sebastian entre risas.

-no se a que te refieres shinigami, pero Grell hace mucho que no viene aquí, pensé que por fin le había dado lo que tanto quería y al fin decidió dejar de acosarme.-Dijo el demonio en tono burlón, pero sus sonrisa se borro rápidamente en cuanto William le lanzo el mechón de cabello de Sutcliff y un camisa con sangre, Sebastian os observo por un largo rato, luego las llevo a su nariz y pudo percibir el aroma de otro demonio, olio el sexo, la sangre y el miedo de Grell.

-Quiero encontrar a Grell, Demonio, y ya que se trata de los de tu especie, me parece que seras de ayuda, pero si te rehúsas a colaborar me temo que tu amo pagara las consecuencias.-William haría lo que fuese, no importa que, con tal de rescatar a Grell.

Sebastian no estaba muy feliz, pero el tenia educación y "gratitud", ¿cuantas veces Grell lo había ayudado sabiendo que seria castigado?, Sebastian ayudaría a William, pero lo haría por el pelirrojo, no por su jefe, a el lo odiaba.


Ya estaban los dos hombres adultos en la oficina del joven conde, aunque Sebastian quisiera, no podía hacer nada sin la autorización de su amo.

-Bocchan, este shinigami quiere hacerle una petición.

-Sebastian, no tengo tiempo para tonterías, no quiero a estos shinigamis en mi casa, entrégale a ese bicho raro y que se valla.- dijo el niño sin alzar la mirada de sus documentos.

-Ese es el problema Bocchan, Grell san ha sido raptado y su patrón requiere mi ayuda.

-¿Que quiere exactamente.- El niño suspiro con fastidio.

-Conde Phantomhive, mi empleado el shinigami Grell Sutcliff ha sido raptado por un demonio, y ya que su mayordomo es de la misma especie y es cercano a Sutcliff me parece que sera de ayuda en su búsqueda - William odiaba a este mocoso y a su sirviente, pero para encortar a Grell los necesitaba, ya pagaría Grell cuando lo encuentre por obligarlo a humillarse nuevamente, tener que reverenciar a estos seres infernales roba almas era lo mas bajo en lo que había caído, prefería comandar un masacre con ángeles genocidas que trabajar con Michaelis.

-Sebastian, trae de regreso sano y salvo al shinigami Grell...

-..."Es una orden"... .- Ciel no estaba muy de acuerdo, no le agradaba mucho el rojo segador, pero el y su familia eran personas de palabra, hombres de "Honor", después de todo le debía un favor al shinigami, más de uno en realidad y el hombre rojo le recordaba a su tía difunta.

-...Pero, no importa lo que pase, si yo te llamo deberás regresar en ese instante, sin demora.-claro era que el conde no arriesgaría su comodidad solo por el shinigami.

-"Yes, my Lord" .- ¿Que clase de mayordomo seria si no pudiera rescatar a Grell y servir a su amo al mismo tiempo?.

-Tenemos un trato demonio.- William dijo y se dio la vuelta, no quería permanecer ni un instante más ahí, ademas aun tenia mucho trabajo por realizar, ya arreglado lo del rescate de Grell el podría terminar sus deberes tranquilo.


Pero William olvidaba algo, "SI EL PRÍNCIPE SE QUIERE CASAR CON LA PRINCESA EL PRÍNCIPE DEBE RESCATARLA DE LAS GARRAS DEL DRAGÓN, JAMAS DEBE ENVIAR A UN CABALLERO EN SU NOMBRE".


El frío hizo despertar a Grell, le dolían los huesos de tanto temblar, el ambiente era húmedo y helado, cuando el shinigami estuvo consiente de su realidad, se dio cuenta de que sus lentes, sus valiosos e importantes anteojos no estaban, no podía ver bien, se encontraba en un cuarto obscuro recostado en el suelo, desnudo, "¿donde diablos estaba?".

-Al fin despertó la señora.- el demonio iba entrando a la habitación, traía consigo una jarra con agua.

-¿Sabes shinigami?, siempre he sido un hombre curioso, me gusta hacer experimentos... -el hombre se arrodillo junto a Grell y comenzó a acariciar su rostro mientras hablaba.

-...he oído que ustedes son inmortales, ¿es eso posible?, creo que ni siquiera yo lo soy, ustedes necesitan dormir, comer, descansar para sanar correctamente ¿no es así?, ¿que pasa si te privo de esas cosas banales?, ¿eres vulnerable al corte de tu guadaña?, ustedes, "Dioses de la muerte" son tan vulnerables como cualquier ser humano.- El demonio bajo sus caricias del rostro del segador al cuerpo del mismo.

-No me toques,.- Grell se alejo del toque del diablo y trato de invocar su guadaña pero no pudo, todas esas noches que el diablo lo visito le había robado su energía a través del sexo, el demonio lo tenia todo planeado.

-Como quieras.- El demonio se levanto y se marcho, no sin antes arrojarle la jarra de agua al shinigami, empapando el lugar donde yacía recostado.

Grell no tenia miedo, estaba consternado, pero no tenia miedo, ¿cuantas veces su vida había corrido peligro y William siempre llegaba para salvarlo?, todo era cuestión de esperar, "esperar," algo realmente difícil para alguien tan hiperactivo como el.


Grell no tenia idea por si mismo de cuanto tiempo había pasado, si lo sabia era por el demonio, que se burlaba de el a diario.

-Una semana más shinigami, ¿piensas seguir esperando a tu amante?, creo que incluso el es más desalmado que yo jajajaja.- El moreno se burlaba de las esperanzas del pelirrojo. Aunque las burlas siempre serian mejor que el castigo y los "experimentos".

El demonio no le daba alimentos a Grell, solo le brindaba pequeñas cantidades de agua no siempre limpia, lo tenia encadenado a un muro en el frió suelo y cada vez que el pelirrojo intentaba dormir, el demonio lo despertaba de forma cruel, cuando se dio cuenta que el fuego no le hacia nada al pelirrojo comenzó a herirlo con navajas o con lo que tuviera a la mano, estaba llevando al limite la resistencia del semidiós.

-Si supieras cuanto te quiero, eres realmente hermoso a pesar de tu deplorable condición me sigues gustando, eres como tener dos amantes a la vez, .- Dijo el hombre mientras acariciaba los muslos del shinigami, Grell cerro sus piernas, juntandolas apretadamente para evitar que el demonio las pudiera abrir más y violarlo como lo había estado haciendo todos los días desde que lo rapto. Pero obviamente el demonio era más fuerte en estos momentos, logro abrirle las piernas lo suficiente, las coloco en sus hombros y lo perforo de una sola vez, Grell aguanto el gritar, pues la ultima vez que lo hizo el demonio había mancillado su boca hasta el cansancio, ahogándolo repetidas veces bajo la amenaza de que si sentía sus dientes se los arrancaría uno por uno, a pesar de que ya le había roto algunos por los golpes, el shinigami no pudo evitar derramar algunas lagrimas, ¿donde estaba William?, ¿porque no venia a ayudarlo?. De repente el demonio golpeo su próstata más que placer el pelirrojo sintió un dolor mortal y no pudo evitar gritar en esta ocasión, la verdad ya no le importaba, lo único que quería era que todo terminara, quería morir incluso si era necesario para dejar de sentir.

-Will!

-William!

-Will por favor.!- Grell se retorcía bajo el demonio mientras gritaba el nombre de su jefe, se desgarro la garganta de tanto gritar, grito hasta que perdió la voz, tenia la esperanza de que tal vez William lo escucharía y llegaría a matar a este bastardo pero no fue así, William nunca llego, semana tras semana, violación tras violación William jamas se apareció.