Disclaimer: Code Lyoko no me pertenece, solo los uso para mi fic, el cual hago gratis por diversión y no por una paga.

Llamado de la Jungla

Capítulo 4: El Rey del Cielo

Volviendo del paseo al acuario, a eso de las 2 de la tarde, los cinco elegidos corrieron a buscar a Dulcea a la Ermita. Cabe decir que ya empezaban a acostumbrarse a entrar a los terrenos de la Ermita y verse usando sus trajes de entrenamiento, aunque se dieron cuenta no solo que aun llevaban los brazaletes, sino que el de Aelita había cambiado: el cristal se había vuelto azul, y bajo este se podía distinguir la imagen de un delfín saltando. También notó que su traje en sí había cambiado: el cuero del peto se había vuelto azul, al igual que la falda de tela, y la banda que llevaba en la cabeza se había vuelto azul, solo las bandas y el metal del peto seguían con su color anterior. La guerrera quedó muy feliz al saber que los chicos habían encontrado un nuevo cristal.

-Estoy realmente orgullosa de ti, Aelita-dijo alegre la mujer-contigo, ya son dos los que han obtenido su forma de Guerrero Animal-agregó.

-Oye, Dulcea-empezó Jeremie-los chicos y yo queríamos preguntarte …-empezó a preguntar, pero la rubia se le adelantó.

-¿Por qué solo usan sus trajes de entrenamiento cuando están dentro de la Ermita?-preguntó retóricamente la mujer, a lo que los cinco chicos asintieron-simple, es por el campo de fuerza mágico que creé, mientras estén dentro, usan sus trajes, pero apenas salen recuperan sus trajes normales, excepto cuando vayan a buscar un nuevo cristal-explicó.

-Entonces la ropa no será un problema-razonó Jeremie, a lo que Dulcea asintió.

-Que bueno, porque no creó que a mi papá le hubiera gustado verme con la faldita-agregó Hiroki, a lo que todos rieron, pero Dulcea pronto puso cara seria, lo que preocupó a los chicos.

-¿Qué pasa, Dulcea?-preguntó Ulrich.

-Hay algo que deben saber de los cristales, chicos-fue la respuesta de la rubia-algo realmente importante-agregó, preocupando a los elegidos.

Mientras en el Laboratorio, el Doctor Willow tenía frente a el a Sissi, Herb y Nicolas, teniendo ellos a cada lado a dos Pirañatrones, mientras que Transom y Mullion estaban al lado de su amo.

-A ver si entendimos-empezó Sissi desafiante-usted quiere … ¿Qué?-preguntó desconfiada.

-Que se unan a mí, y me ayuden a recuperar los Cristales Animales-fue la respuesta de Willow.

-Y, ¿Por qué deberíamos?-preguntó Sissi.

-Con esos cristales, yo revolucionaría al mundo-explicó el Doctor Willow-háganlo en nombre de la ciencia-fue la propuesta, aparentemente calmada, del doctor, pero al ver que no hacía efecto en la Delmas, Mullion rápidamente agregó:

-O sino, háganlo por sus vidas-dijo con su característico sadismo, que hizo que los dos chicos temblaran de miedo. Solo Sissi se mantuvo impávida, solo su labio temblante delataba su miedo por la amenaza del hombre.

-Aceptamos-fue todo lo que dijo la pelinegra, a lo que el hombre y la mujer sonrieron satisfechos.

Mientras tanto, en la Ermita, los guerreros se miraban unos a otros, impactados por la revelación que su mentora les había hecho.

-¿O sea que el resto de los Cristales …-Jeremie no pudo terminar.

-Están dispersos alrededor del globo-terminó Dulcea.

-Pero, el Cristal del Delfín …-empezó Aelita, pero la rubia la interceptó.

-Solo fue una casualidad, dijeron que estaba en el acuario, ¿verdad?-preguntó a los chicos, a lo que en respuesta asintieron-bueno, lo más seguro es que uno de los peces se lo tragara en otro punto del mundo, eso explicaría como llegó allí-explico la guerrera(N/a: que también es psiquica XD).

-Pero, de ser así el caso, ¿Cómo encontraremos los cristales restantes?-preguntó Hiroki preocupado.

-Simple, a través de portales mágicos, que tanto yo con mi bastón, y ustedes con sus brazaletes, podemos abrir-explicó la rubia, antes de quedarle mirando al espacio, con rostro ausente, extrañando a los demás.

-¿Dulcea?-preguntó curiosa Aelita.

-Creo que tendremos que ponerlo en práctica-dijo Dulcea, extrañando a los chicos-siento la presencia de un nuevo cristal-dijo finalmente, sorprendiendo a nuestros héroes.

Mientras tanto, volviendo al Laboratorio, Sissi observaba desdeñosa como Transom y Herb trabajaban, ya que estos perfeccionaban tres nuevos cristales para que los nuevos reclutas salieran inmediatamente. La pelinegra solo veía con asco las tres masas de baba amorfa en los contenedores de liquido viscoso.

-Y … ¿Se supone que con esto haces los cristales que usan para combatir a Ulrich y a sus amigos?-preguntó a la mayor.

-En efecto, linda-dijo la mujer con una sonrisa de satisfacción-y para ustedes tres tengo algo muy especial-agregó-puercoespín, pez león y erizo, que ante todo poseen púas venenosas, lo ideal para anular a chico y a la chica-explicó.

-Creí que los erizos y los puercoespines eran la misma cosa-dijo Nicolas confundido.

-Los puercoespines son roedores, tonto-le recriminó el pelinegro de lentes. Transom ignoraba la ridícula disputa entra su tres nuevos "compañeros", ya que para ella terminar los cristales era prioritario. Finalmente, cada una de las masas de baba se agrupó, tomando las tres forma esférica. Cuando los sacó del liquido viscoso, estaban listos: uno era de color marrón, y tenia dentro la figura de un puercoespín; el segundo era color durazno, con la imagen de un pez león; y el tercero era verde moco, y tenía la imagen de un erizo. Transom chilló triunfal.

-Y, ¿Cómo usamos estas cosas?-dijo Sissi, tomando el Cristal del Puercoespín y viéndolo con escepticismo.

-Básicamente son copias de los cristales verdaderos, es decir por los que nos peleamos con sus … "amigos"-explicaba la mujer, haciendo énfasis sarcástico en la palabra "amigos"-solo deben invocar su espíritu, y se transformarán-explicó. Sissi se le quedó mirando al cristal marrón en su mano, cerró fuertemente el puño y se concentró.

-Espíritu del Puercoespín-dijo con calma, y una luz marrón la envolvió. Cuando esta se disipó, Sissi había sufrido un cambio: ahora era más alta, y tenía el pelo peinado en picos, parecidos a las púas de un puercoespín, y usaba un atuendo de ropa de cuero negro, que constaba en un top, pantalones, botas, guanteletes, correas de cuero cruzadas en su estómago, nudillos con púas en las manos y antifaz de tela negra. La pelinegra rió complacida-de esto es lo que hablaba-dijo triunfal. Casi de inmediato, Herb y Nicolas tomaron un cristal cada uno, Herb el color durazno y Nicolas el color moco, y los tomaron con firmeza.

-Espíritu del Pez León-dijo Herb con decisión.

-Espíritu del Erizo-agregó Nicolas con cara seria.

Entonces, una luz durazno envolvió a Herb, y una luz verde moco a Nicolas, y cuando se dispersaron, ambos chicos habían cambiado: El de lentes usaba unas mayas color durazno, con hombreras, cinturón, botas y brazaletes de metal blancos, en las hombreras sobresalían unas púas, y tenía una especie de cañón de dardos en el brazalete derecho, tenía el pelo en punta y usaba gafas de visor; el pelirrojo también tenía el pelo en punta, solo que las puntas parecían tintadas de blanco, su traje era también mallas, solo que las suyas eran verdes, guantes negros en los que destacaban púas, botas negras, cinturón negro y antifaz negro, parecido al de Sissi.

-Increíble-dijeron ambos chicos. Transom solo rodó los ojos. En eso una alarma empezó a sonar, mientras un monitor mostraba lo que sucedía.

-Parece que podrán estrenar sus nuevos poderes-dijo Transom revisando el monitor-se ha activado un nuevo cristal-anunció finalmente.

-¿Iremos en una misión?-preguntó Herb emocionado.

-Si-fue todo lo que contestó la pelirroja-pero les advierto, si saben lo que les conviene, no fallen-les advirtió-ahora, tomen a algunos Pirañatrones y váyanse-les dijo despectiva, a lo que los tres chicos obedecieron, pero Sissi antes de irse le enseño la lengua como niña malcriada (N/a: Lo que, en retrospectiva, es).

Mientras tanto en la Ermita, Dulcea se encontraba ante un gran mapamundi, intentando encontrar la localización exacta del cristal. El proceso era así: ella utilizaba un péndulo de cuarzo, el cual cuando sintiera la presencia del cristal señalaría su posición exacta. Finalmente, el péndulo se detuvo en un punto en el mar al noroeste de Taiwán, marcado en el mapamundi como "Islas Paracelso".

-Islas … ¿Paralizadas?-preguntó Hiroki extrañado-¿Dónde quedan esas?-preguntó, Jeremie en respuesta se puso a investigar en su laptop (N/a: que, aceptémoslo, hasta se lleva al baño XD)

-Las Islas PARACELSO-dijo enfatizando el nombre de las islas, que Hiroki había dicho mal-son un grupo de islas y arrecifes en el Mar de China Meridional. Son parte de las Islas del Mar de China Meridional, aproximadamente a un tercio de distancia entre Vietnam central y el norte de Filipinas-explicó Jeremie, citando lo que había encontrado en Internet sobe el, hasta ahora, desconocido lugar.

-Y … ¿Cómo se supone que llegaremos hasta allá?-preguntó Aelita preocupada.

-Por avión no, eso es seguro-señaló Odd-apenas tenemos dinero para … que nos lleven al aeropuerto-agregó, haciendo que todos le dedicaran una mirada asesina. Dulcea solo rió por lo bajo ante la ocurrencia de Odd, llamando la atención del equipo. La rubia solo tomó su cayado, golpeó la punta contra el suelo con fuerza y, de pronto, una especie de portal, dejando atónitos a los cinco guerreros.

-Como verán, a esto me refería cuando dije que usaríamos portales para ir hasta donde están los otros cristales-explicó Dulcea-lo que a mí me vieron hacer con mi cayado, ustedes pueden hacerlo con sus brazaletes-agregó.

-¿Y este portal nos llevara a las Islas … Paralizadas?-preguntó Hiroki.

-Paracelso-le corrigieron todos.

-En efecto, Hiroki-fue la respuesta de Dulcea. Sin más los cinco chicos atravesaron el portal, encontrándose a si mismos en una isla, justo como indicaba el mapa.

-¿Estas son las Islas Paracelso?-preguntó Odd. Jeremie consultó su computadora.

-Estas son, según el rastreador global, estamos en la Isla Pattle-respondió el chico de lentes.

-¿Y por dónde empezamos a buscar?-preguntó Aelita curiosa.

-Podríamos preguntar a los nativos-sugirió Hiroki-aunque creo que les parecería muy raro el como vamos vestidos-agregó, señalando que el y los demás aún usaban los trajes de entrenamiento.

-No será posible, Hiroki-le dijo Jeremie-las Islas Parecelso están deshabitadas, solo la Isla Pattle y la Isla Duncan tienen puertos en ellas-le explicó.

-Bien, menos charla y más acción-dijo Ulrich-tenemos un Cristal Animal que encontrar-le dijo a su equipo, y nuestros cinco héroes se pusieron a seguir la señal del cristal, que tenían por el brillo de sus cristales. Finalmente, llegaron a un claro, pero se llevaron una sorpresa al ver a los Pirañatrones escarbando la tierra, mientras eran supervisados por tres guerreros con espinas.

-¿Transom y Mullion?-preguntó Odd curioso. Ulrich negó con la cabeza.

-No, parecen más jóvenes-respondió el castaño-además, de ser Transom-agregó, refiriéndose a la joven-sería pelirroja como ella-finalizó.

-Entonces, ¿Quiénes son?-preguntó Aelita.

-Vayamos a averiguarlo-sentenció Ulrich, antes de ir a hurtadillas a investigar, seguido por sus amigos.

Mientras esto pasaba, Sissi y sus compinches supervisaban a los Pirañatrones mientras buscaban el cristal.

-¿Seguro que se encuentra aquí?-le preguntó la francesa al de lentes. El sacó el escáner y lo revisó con minucia.

-Según el escáner que la señorita Transom me dio, este es el lugar donde se encuentra el Cristal del Halcón-afirmó el chico.

-¿Y tu cómo sabes que es exactamente el del halcón?-preguntó Sissi, pero cuando Herb iba a contestar, ella solo agitó la mano con aburrimiento-¿Sabes qué? Olvídalo, no me interesa saber-dijo finalmente con aburrimiento.

-Bien, como decía, este es el lugar donde se encuentra el Cristal del Halcón-continuó diciendo el Guerrero Pez León-solo es cosa de que los Pirañatrones escarben un poco más-agregó.

Mientras los tres malos discutían, nuestros héroes se acercaban a donde estaban ellos, dispuestos a intentar averiguar quienes eran, cuando Jeremie, de pronto, sintió que alguien lo llamaba. No era una voz humana, sino más bien como los canturreos de un pájaro.

-Chicos, ¿Ustedes también oyen eso?-preguntó el de lentes a sus amigos, que solo lo vieron extrañado.

-¿Oír qué, Jer?-le preguntó preocupada Aelita al chico que le gustaba. Pero Jeremie no pudo explicarlo porque justo en ese momento, los malos lo descubrieron.

-Vaya, vaya, miren lo que encontré-dijo la de traje de cuero a sus compañeros-un grupo de curiosos-agregó con malicia.

-Y creo que es obvio lo que hacemos con los curiosos-agregó el de mallas durazno.

-Si-dijo simplemente el de mallas verdes(N/a: tan expresivo como siempre no?).

-Pirañatrones, ataquen-ordenó la pelinegra.

Acatando sus ordenes, los robots-piraña atacaron a los guerreros, quienes de inmediato se pusieron a la defensiva, demostrando una vez más que los Pirañatrones no eran nada para ellos. Ulrich golpeaba aun Pirañatron, y casi de inmediato le daba una fuerte patada a otro; Odd los esquivaba con gracia, antes de golpearlos y derribarlos; Hiroki, aprovechando su baja estatura, esquivaba a los robots mientras les hacía barridos, derribándolos con facilidad; Aelita y Jeremie, demostrando ser buenos peleando en equipo, peleaban espalda con espalda, sorprendiendo a Sissi y a sus amigos por lo bien que el par de "nerds", como Sissi los llamaba, se defendían de sus tropas. Finalmente, la pelinegra perdió la paciencia, ya molesta por lo fácil que los Pirañatrones eran vencidos por sus rivales, tomó el Cristal del Puercoespín.

-Bien, me harté-dijo antes de lanzar el cristal al aire, a lo que este empezó a brillar-Puercoespín, acaba con esto-ordenó, y apareció un enorme puercoespín color marrón, que erizó furioso sus espinas. Herb y Nicolas también sacaron sus respectivos cristales.

-Pez León, intoxícalos-gritó Herb.

-Erizo, a toda velocidad-dijo Nicolas. Y con luces color durazno y verde moco, aparecieron un pez león de rayas durazno, y un erizo de pelaje verde moco. Sissi miró molesta al pelirrojo.

-¿A toda velocidad? ¿Es una broma?-preguntó molesta por la ocurrencia de su seguidor.

-Pensé que se vería bien-fue todo lo que el tonto dijo en su defensa.

-Gran cosa, nosotros también podemos hacer eso-dijo Ulrich confiado mirando a Aelita, quien sonrió y asintió. Ambos sacaron sus respectivos cristales, pero cuando iban a activarlos …

-No lo permitiremos-dijo el de mallas claritas-Pez León, Púa Tóxica-le ordenó a su animal, y el pez volador disparó un par de espinas, que alcanzaron a los dos guerreros, dejándolos paralizados.

-¿Qué pasa? No me puedo mover-dijo Aelita asustada, forcejeando por moverse.

-¿Qué nos hiciste, maldito?-preguntó Ulrich molesto al chico malo. Este solo rió.

-La Púa Tóxica del Pez León tiene la característica de paralizar a su oponente-explicaba el chico.

-Sin moverse, no pueden activar sus cristales-agregó el de mallas verdes.

-Y por tanto, son presa fácil-dijo la pelinegra con una sonrisa de malicia.

-Olvidan que no son solo ellos dos-dijo Odd con decisión, mientras el, Jeremie y Hiroki se ponían en posición de pelea.

-Y creo que ustedes olvidan que no solo tenemos un animal-dijo la líder antes de chasquear los dedos, a lo que el pelirrojo asintió.

-Erizo, Rueda Filosa-ordenó, y en respuesta el erizo verde se enrolló y empezó a girar como una bola, y sus espinas empezaron a brillar, lo que creó una gran explosión al impactar contra los chicos.

-Puercoespín, Bomba de Espinas-ordenó al roedor gigante, quien erizó todas sus espinas, las cuales salieron disparadas todas de golpe, mandando a volar a los tres guerreros. Ulrich y Aelita solo vieron impotentes como esos tres lastimaban a sus amigos. Entonces, la chica de pelo negro se le acercó a la pelirosa.

Jeremie, al ver que su amada Aelita estaba en problemas, corrió a ayudarla, incluso se abalanzó sobre la chica misteriosa, pero para su infortunio, a ella solo le bastó darle un fuerte golpe con sus nudillos con picos para quitarlo del camino, tirándolo de nuevo en la tierra. Pero Jeremie no estaba dispuesto a dejar que esa bruja robara los Cristales Animales, mucho menos dejaría que lastimara a Aelita … cuando lo escuchó: era el potente grito de un halcón, y luego, un destello blanco a tan solo unos centímetros de donde se encontraba. El rubio alargó la mano, y recogió la fuente de la luz, y quedó sorprendido al ver que era el cristal: este era traslúcido, lo que sin duda representaba su color blanco, y la figura en el centro era la de un halcón en vuelo, con las garras dispuestas para atacar. Aún más decidido que nunca, Jeremie se levantó y encaró a los tres villanos, quienes quedaron mudos al ver lo que el chico de lentes tenía en la mano.

-Creo que esto es lo que estaban buscando-dijo enseñándoles el cristal, antes de cerrar la mano con fuerza y acercársela al rostro-Espíritu del Halcón-anunció triunfal, y una luz blanca lo envolvió. Cuando se disipó, Jeremie había cambiado: ahora usaba un traje ninja completamente de color blanco, que incluía una especie de bufanda blanca en el cuello, cuyos extremos sobresalían del cuello, haciéndolos parecer una especie de capa (N/a: tipo la bufanda que lobomon de digimon 4 lleva). Como arma, el llevaba una larga cadena de metal con una hoz en una punta, y un kunai en la otra punta-Guerrero Cielo, listo-anunció Jeremie terminada su transformación a Guerrero Animal.

-¿Ahora es ese nerd quien ganó el cristal?-preguntó furiosa la Guerrera Puercoespín.

-Parece que si-contestó Jeremie, alistando su cadena para pelear.

-Gran cosa, Transom y Mullion dijeron que solo debemos vencerlo para quitarle su cristal-dijo el chico pez-llevo queriendo hacer esto desde hace mucho-agregó, apuntando con su brazo hacia Jeremie. De su cañón salieron varios dardos, que el chico ninja bloqueo fácilmente con su cadena, dejando atónito a su oponente.

-Mira como se hace-dijo el de mallas verdes, apuntando con sus dos brazos hacia el rubio. Sus guantes con pinchos dispararon una veintena de agujas, que Jeremie esquivo con mucha facilidad, algunas bloqueándolas con su cadena.

-¿Eso es todo?-preguntó sarcástico el francés. Sissi gruñó molesta.

-Son un par de inútiles-les gruñó a sus dos compañeros, antes de lanzarse a atacar a Jeremie con sus nudillos con picos, intentando asestarle un golpe, pero por desgracia para ella el rubio era demasiado rápido. Finalmente, esbozo una sonrisa prepotente cuando lo alcanzó, pero esta se deshizo cuando Jeremie explotó en una nube de humo, la cual al disiparse le mostró que todo lo que tenía era el traje ninja de Jeremie: fue un señuelo (N/a: Tipo jutsu de sustitución). Para cuando se dio cuenta, Jeremie, con traje y todo, apareció frente a ella, propinándole una patada que la mando a volar. Los amigos del rubio miraban impresionados como su amigo, que normalmente no era bueno en los combates, derrotaba solo a los tres malos.

-Dios, ¿Cuándo se volvió Jeremie tan bueno?-preguntó Hiroki asombrado.

-Creo que en el momento en que vio que Aelita corría peligro-explicó Ulrich, y Aelita solo se sonrojó por su comentario.

-Creo que es hora de llevar las cosas al siguiente nivel-dijo Jeremie, sacando el cristal traslúcido-Halcón, levanta vuelo-gritó lanzando el cristal al aire, que quedó envuelto en una luz blanca. En el interior del cristal, la silueta de un halcón chibi aparecia, siendo envuelta por un vendaval de viento, que al disiparse mostraba como crecia. Entonces apareció un enorme halcón blanco, que lanzó un potente grito, como anunciando que estaba listo para pelear.

-Gran cosa, el cuatro-ojos tiene un pajarote, nosotros tenemos tres animales-dijo Sissi molesta-Bomba de Espinas-le ordenó al su animal, el cual de inmediato lanzó su ataque.

-Púa Tóxica-le dijo Herb al pez león.

-Rueda Filosa-gritó Nicolas al erizo, y ambos animales lanzaron sus ataques contra el halcón. Los tres celebraron al ver que los tres ataques habían alcanzado al halcón, pero su celebración duró poco cuando el pájaro blanco explotó en una nube de humo, de la cual cayo un tronco viejo, el cual tenía incrustadas las espinas de los tres animales, es decir, fue otro señuelo. Sin darles tiempo de reaccionar, el halcón reapareció de la nada, atacando a los tres animales con sus alas, sin darles ni tiempo de contraatacar.

-Es imposible-dijo la de traje de cuero atónita.

-Claro que lo es. Hora de acabar-le dijo a su animal-Halcón, Ataque Ninja-ordenó, y el halcón empezó a volar a toda velocidad, en cierto punto del vuelo creo se duplico dos veces, luego los ahora tres halcones se duplicaron dos veces más cada uno, por lo que ahora había nueve pájaros, uno real y ocho clones, que volaron alrededor de los tres animales enemigos, lanzándose atacarlos a alta velocidad. El viento que el halcón levantó con su ataque fue tal que mando a los tres Guerreros Malvados a volar muy lejos, justo antes de destruir a los tres animales, y por tanto también los cristales a los que pertenecían. Cuando Sissi y sus compinches aterrizaron, a casi dos kilómetros de donde se encontraban los chicos, se dieron cuenta de que eran normales otra vez. Al abrir cada uno la mano, los fragmentos de lo que alguna vez fueron los Cristales Artificiales cayeron al piso. Sissi dio un gruñido.

-Diablos, Jeremie debió destruir a nuestros animales-dedujo Sissi furiosa.

-¿Y ahora qué?-preguntó Nicolas confundido.

-Herb, enciende el teletransportador de Transom y sácanos de aquí-le ordenó la pelinegra al cuatro-ojos, quien obedeció y los teletransportó de vuelta al Laboratorio, solo para ser castigados por Willow.

Al ser destruido el pez león, Ulrich y Aelita finalmente pudieron moverse, y junto a Odd y Hiroki corrieron a felicitar a Jeremie el cual, luego de que un pequeño vendaval blanco lo envolviera, volvió a la normalidad. Jeremie también notó que su brazalete cambió como los de Ulrich y Aelita: el cristal seguía siendo traslúcido, pero tras el se mostraba la silueta de un halcón.

-Eso fue increíble, Jeremie-le dijo Aelita orgullosa, dándole un beso en la mejilla, haciendo al de lentes sonrojarse levemente.

-Nueve y vamos tres, es muy buena racha-dijo Ulrich con una sonrisa de medio lado. En eso Odd abrió los ojos como platos.

-Oigan, ¿Cómo volveremos a casa?-preguntó espantado.

-Guerreros, ¿me oyen?-oyeron la voz de Dulcea, que venía de sus brazaletes. Ulrich contestó.

-Si, Dulcea, te escuchamos-respondió a su mentora-Jeremie recibió el Cristal del Halcón, pero no sabemos como regresar a casa-agregó preocupado.

-Simple-empezó a decir Dulcea-cualquiera de ustedes puede abrir el portal, solo es cosa de concentrarse y decir el lugar al que quieren ir-les explicó a los Elegidos, quienes se miraron unos a otros y, finalmente, Ulrich fue quien decidió intentarlo. Dio un paso al frente, levanto el brazo izquierdo, con los dedos extendidos y separados.

-Ermita, Paris, Francia-dijo Ulrich, y todos quedaron anonadados al ver que aparecía un portal idéntico al que hizo aparecer Dulcea. Al cruzarlo, efectivamente se encontraron en la Ermita, donde Dulcea los esperaba con una sonrisa en el rostro.

-Estoy muy orgullosa de ustedes-les dijo a sus cinco discípulos-con este son tres los cristales que hemos salvado de esas personas-agregó dichosa.

-Dulcea, hay algo que debes saber-dijo Ulrich de pronto, extrañando a la guerrera.

-Las personas con las que nos enfrentamos, no eran Transom y Mullion-continuó Aelita.

-Lo que significa…-iba a decir Odd, pero la rubia se le adelantó.

-O que hay otras personas buscando los cristales, o se han hecho de aliados-dedujo Dulcea, antes de mirar por la ventana con mirada preocupada, seguida de los cinco guerreros.

Mientras, en el Laboratorio, no solo Sissi y su pandilla eran castigados con electrochoques, sino también Transom, a lo que Mullion protestó furioso.

-¿Por qué la castiga también a ella?-le preguntó colérico a su superior-Fueron los mocosos inútiles quienes fallaron-agregó, mirando a Sissi y a sus compañeros con desdén.

-Ella fue quien creó los cristales, fue su culpa que los cristales fallaran-dijo en respuesta del Dr. Willow, antes de aumentar la descarga. Mullion solo pudo guardar silencio, viendo molesto como su compañera era castigada injustamente. Juró entonces que Ulrich y sus amigos pagarían caro…

Continuará…

Otro capitulo, otra moneda, siendo metafórico. Ojala les guste y dejen muchos comentarios.

anónimo: me da gusto que te guste mi fic, en caso de que tengas quejas, dudas o comentarios, avísame quieres?

ikaros-san: tranquila, habrá más yaoi en el futuro, solo que por ahora me divertiré poniendo a Odd y a Ulrich como un par de cabezones ;p.