CAPÍTULO 4
PHILOMENA

Dark se sentó en una mesa y con un gesto de sus garras hizo aparecer un mantel y algunas tazas. Flurry indicó a su compañero que tomasen asiento en un lateral de donde estaba el líder, puesto que en principio no debían sentarse frente a él a menos que así se lo ordenaran.

—Sunflower. ¿No es así?

—Sí, señor. Esto… ¿Señor Caudillo?

—Mejor Caudillo a secas. En fin… ¿Nos conocemos según tú?

—No mucho pero… un poquito. Usted me salvo de niño junto con mi madre y hermana.

— ¿Cuándo fue eso?

—Hace años. Yo era pequeño. Usted estaba peleando contra la princesa Celestia y…

— ¡Ya no es princesa!—interrumpió Dark.

—Perdón. Usted estaba peleando contra Celestia.

—Eso está mejor, mucho mejor.

—Sí, Caudillo. El caso es que algunos de los ataques casi nos matan a mi familia y a mí pero… usted evitó que muriésemos.

—Mmm. Recuerdo a una madre con dos niños que casi muere como resultado de los ataques de esa loca y traidora de Celestia. Tú debías ser uno de esos niños.

—Sí, Caudillo.

En ese momento entró Kalimi con la merienda. La sirvienta sirvió un chocolate caliente para los tres, junto con un surtido de pastas y algunos bollos. Seguidamente se retiró sin decir una palabra.

Sunflower estuvo a punto de coger un suizo pero Flurry le palmó el casco indicándole que se esperase. Este comportamiento extrañó al chico pero igualmente hizo caso a su amiga.

—Bueno, chicos. Podemos empezar a comer—concedió Dark Soul siendo el primero en servirse una ensaimada.

— ¿Ya puedo?—preguntó Sunflower.

—Ahora sí—respondió Flurry bebiendo un poco de chocolate. La chica sabía que nadie debía empezar a comer antes que Dark.

—Dime, chico. ¿Qué tal se apaña Flurry en clase?

—Es de las mejores. Saca unas notazas.

— ¿Y tú?

—Bueno, yo estoy repitiendo curso. Pero este año pienso aprobar.

—Ya. Pero supongo que no solo se trata de aprobar sino de aprobar con buenos resultados.

—Sí, claro—respondió el chico no muy convencido. Sus notas no eran tan buenas como las de su compañera.

— ¿Y tu familia?

—Desde que los juguetes se instalaron en Canterlot mi madre ha tenido más éxito con su tienda de flores. Ahora compran tanto ponis como muñecas. A las muñecas que les gustan las flores para adornar sus vestidos o para algún evento. Mi hermana mayor estuvo un tiempo trabajando en casa de una Barbie, pero en cuanto ahorró dinero se despidió para ingresar en la universidad.

—Mmm. Universitaria.

—Eso no es todo. Su hermana aspira a ser médico. ¿Verdad?

—Sí.

—Mmm. Médico. Veo que ella tiene las cosas claras. ¿Y tú?

— ¿Yo?

— ¿Qué quieres ser, chico? Tu hermana quiere ser médico y Flurry profesora pero tú… ¿Qué quieres hacer?

—Pues… yo… aún no lo he decidido.

—O sea que no tienes ningún objetivo de cara al futuro.

—Bueno… tampoco es eso, señor, digo… Caudillo.

— ¿No? Bien, entonces ¿Cuál es tu objetivo?

—Pues… yo… no lo sé aun.

— ¿Qué sabes hacer?

—Mmm. Pues… no se me ocurre.

— ¿Sabes cocinar?

—Un poco.

— ¿Labores domésticas?

—Según mi madre se me dan fatal.

— ¿Atención al público?

—Mmm. Quizás, soy muy sociable.

—A ver. Imagina que estas detrás de un mostrador, de un mostrador de un… una cafetería por ejemplo. Flurry es tu clienta. Salúdala.

—Hola.

—No. Ella es una clienta y por tanto una extraña. Tienes que ser más formal.

—Mmm. Buenas tardes, señorita.

— ¿Y?

— ¿Qué?

—Eres un empleado de una cafetería. Has saludado a una clienta y entonces…

—¿El qué?

—Ay. Le ofrecerías un asiento y si es posible una mesa, le preguntarías qué desea tomar y le aconsejarías sobre las ofertas, bobo. Mira, déjalo. Lo tuyo no es la atención al público, y no eres tan sociable si no se te ocurren esas cosas.

—…

—Veamos… ¿Qué tal se te da la halterofilia?

—¿Qué? No. Si yo estoy muy sano.

—Muy gracioso.

—Se refiere a si eres bueno levantando pesas—aclaró Flurry.

—Ah, eso. Pues no sé…

—Si eres bueno con eso podrías ser mozo de almacén, reponedor o cualquier otro oficio físico.

—O quizás un atleta, amo.

— ¿Tú crees? Mmm. Eso requeriría de mucho entrenamiento, tiempo y disciplina.

— ¿Amo? Dijo que le llamáramos Caudillo.

—…

« ¿Acaso Flurry no les ha dicho a sus compañeros de clase que ella es mi esclava personal? Que discreta»

—A fin y al cabo yo soy el amo absoluto de toda Equestria, así que la expresión de Flurry es correcta.

—…—el semental empezaba a sentir miedo de aquel gato y no sabía por qué.

— ¿Quieres saber una curiosidad? Eres la quinta persona que ha comido en esta mesa. El personal del palacio tiene su propio comedor cerca de la cocina. Esta mesa normalmente se reserva para cuatro personas: Yo, Zafiro, Creepy, aunque este último a menudo prefiere comer en su casa, y Flurry. A Zafiro y a mí nos gusta pasar tiempo con ella ¿Verdad, niña?

—Sí, mi Caudillo.

—Entonces…— Sunflower miró a Flurry— ¿Tú eres su protegida?

« ¿Su protegida? ¿Soy su protegida? No. Es ilógico. Fue él quien mató a mi padre, esclavizó a mis tías y me separó de mi madre. ¿Cómo voy a ser considerada su protegida? No tiene sentido» pensó Flurry.

—…—la aludida miró a Dark en busca de una respuesta.

—Se podría decir que sí porque incluso mis dos discípulas no pueden entrar aquí, menos aún comer aquí.

— ¿Se refiere a Starlight y Trixie, mi Caudillo?

—Sí, niña. A ellas. En fin, que te tienes que buscar una ocupación, niño.

—Estudio.

—Bien hecho pero no basta.

—Mmm.

—Ya sé. Todos los días después de tus clases vendrás aquí y ayudarás al personal. Kalimi te buscará alguna tarea.

— ¿Y si no quiero?

— ¿Perdón? ¿Te atreves a contradecirme a mí?—la expresión de Dark se endureció.

—Amo, él vendrá aquí encantado. Solamente está reflexionando. ¿A que sí, amigo?

—No. No dije eso. No quiero trabajar sin haber terminado antes mis estudios.

—…—Dark hizo chasquear sus garritas y de pronto Sunflower notó que no podía hablar. El chico comenzó a hacer aspavientos—Mira, niño. O eres un rebelde hacía mí, o eres tonto y no enteras de nada. Me da igual lo que tú quieras o no quieras, eso no cuenta. Aquí solo importa lo que quiero yo.

—Amo, por favor amo… él no pretendía.

—Hace tiempo que no hago esto pero veo que tendré que usarlo.

—Amo ¿A qué se refiere? Por favor, no le haga daño.

—Cállate, mascota. Recuerda la primera norma.

—Sí, amo—Flurry bajo la cabeza en señal de sumisión pero tenía miedo de lo que podría pasarle a Sunflower.

Dark tocó con su garra derecha la cabeza del chico. Los ojos de este último se quedaron en blanco. Apareció una huella de gato en su frente. Dark la tocó y al poco quedó oculta, seguía estando ahí pero ya no se veía.

— ¿Te sientes mejor, niño?—Sí, amo Soul—dijo con voz de zombi.

— ¡Amo! ¿Qué le ha hecho?

— ¡Silencio, niña!—se volvió hacía el semental—Vendrás aquí todas las tardes cuando salgas del colegio, empezando por mañana. Al venir pregunta por Kalimi, es la encargada del personal doméstico, ella te dirá tus tareas. Explícaselo todo a tu madre.

—Sí, amo Soul.

—Cuando tengas que preparar algún examen comunícamelo. O que Flurry me informe.

—Sí, amo Soul.

—Habla con voz normal. Me estás poniendo nervioso.

—Sí, amo Soul—murmuró con voz normal.

—Bien. Puedes irte a tu casa y cierra la puerta al salir.

—Sí, amo Soul. Adiós, Flurry, nos vemos en clase.

Sunflower se marchó.

—Tienes muy mal gusto para escoger a tus amigos, mascota. Que muchacho tan maleducado e inútil. Tiene suerte de que haya sido amable con él.


EN PONYVILLE
Pound Cake aterrizó frente a la pastelería de Sugarcube Corner. Tenía ya dieciocho años y su lomo llevaba una silla de montar para caballos, sobre la cual iba sentado un muñeco humanoide del tamaño de las CMC, con su "piel" color carne, ojos celestes; estaba vestido con una camisa roja con mangas largas, unos pantalones azules, unos guantes azules, unas botas negras y un sombrero negro de copa no tan alto, tenía báculo negro con un orbe celeste que brillaba un poco y tenía un símbolo en espiral rojo en dicho orbe. Respondía por Brix Soldieryera el gobernador del pueblo. El gobernador se sujetaba con unas riendas ajustadas a Pound a modo de bozal, el cual le impedía abrir la boca. El muñeco se bajó y le quitó las riendas y la silla al semental.

—Buen trabajo, Pound.

—Gracias, amo—hace una reverencia.

—Mmm—consultó un reloj de pulsera—Está a punto de venir tu instructor de vuelo. Le esperaremos aquí.

—Sí, amo.

Al poco tiempo llegó un avión militar de juguete.

—Buenos días, señor Brix. Hola, muchacho—saludó el avión.

—Buenos días, señor.

—Hola—saludó Brix.

— ¿Listo para tu práctica, chico?

—Sí, señor.

—Bien. Elévate y muéstrame lo que practicamos ayer.

Tanto el pegaso como el avión se elevaron.

Pound Cake se puso a hacer varias volteretas en el aire bajo la supervisión de Brix y del avión militar. El avión desde el aire comenzó a dispararle aire comprimido, el pegaso trataba de esquivar los disparos, uno de ellos le dio, haciéndole tambalearse, pero logró estabilizarse en el aire. El avión dejó de disparar.

— ¡Ahora haz un giro de 180 grados!

—…

—Muy bien. Ahora otro pero más deprisa.

—…

—Demasiado lento.

—…

—No. ¡Cuidado!

Pound estuvo a punto de caerse al suelo. El instructor tuvo que moverse rápidamente para cogerle con la boca desde la crin de su cola. Al sentirse agarrado el pegaso logró estabilizarse en el aire y el avión le soltó.

—Eso estuvo cerca. Tienes que controlar tu velocidad.

—Sí, señor. Me esforzaré.

— ¡Pound, baja!—ordenó el gobernador.

—Ya has oído. Aterriza pero no de cualquier manera. Primero elévate un poco rápido, luego ve poco a poco disminuyendo la velocidad según te aproximas al suelo.

Pound se elevó hasta los setenta metros y se quedó parado en el aire, para entonces el avión ya había aterrizado junto a Brix. El pegaso iba a descender cuando de pronto salieron casi de la nada tres aviones militares que le rodearon.

¡Alto! Ha sobrepasado los setenta metros de altura.

Según su placa no tiene aún el permiso de vuelo, solo la autorización de vuelo bajo permitido a nivel municipal.

Baje a tierra firme.

—Es lo que pensaba hacer.

Menos humos.

Pound aterrizó junto con los tres aviones. El instructor se acercó.

¿Qué pasa aquí?

¿Usted está a cargo de este pegaso?

—Le estaba dando una lección de vuelo.

Ya. A setenta metros sin el permiso definitivo.

— ¿Qué sucede, señores?—se acercó el gobernador.

—Señor Brix. Usted es testigo de que este pegaso ha sobrepasado los cuarenta metros de altura permitida y aún no tiene el permiso de vuelo definitivo.

—Lo tendrá en cuanto se examine.

—Pero hasta entonces voy a tener que multar al pegaso, y a usted también—miró al instructor.

— ¿A mí?

—Usted ha admitido ser el responsable del pegaso. Serán cien bits por cada uno de ustedes.

—Pues ahora no llevo dinero—reconoció el instructor— ¿Y tú, niño?

—No, señor—admitió Pound.

Entonces, tendrán que venir con nosotros al cuartel de Wing Future, cerca del aeropuerto.

Al final tuvo que ser Brix quien pagase doscientos bits para evitar dos detenciones. Los controladores aéreos se fueron, quedando a solas el instructor, a quien Brix tuvo que decirle que dejase de disculparse tropecientas veces con él.

—Mejor háblame de los progresos del muchacho.

—Mmm. El chico se esfuerza. En estos últimos ocho meses ha desarrollado cierto grado de fuerza y un poco de musculatura, pero no termina de lograr ciertos giros y piruetas, ni de controlar su velocidad. Creo que le falta flexibilidad y control. Lo que no entiendo es por qué usted le escogió como su montura personal. Cualquiera de los aviones del pueblo podríamos…

—No. No te ofendas pero le prefiero a él. Le he visto crecer desde que era un bebé y le tengo cariño.

— ¿Qué tiene que ver una cosa con otra?

—Para ti puede que nada pero para mí es importante. Me identifico con él y su familia.

—Usted se esperó a que yo llevase un año entrenándole antes de montarle por primera vez.

—Temí que si no estaba preparado sufriera un tirón o alguna lesión. Tenía que esperarme a que su cuerpo se fortaleciera. Todo eso no importa ahora. Mírale, ¿Podrá pasar las pruebas del permiso de vuelo?

—A la larga sí pero necesita trabajar más—miró al semental—No podrás sacarte el permiso de vuelo con semejante técnica voladora—le informó el avión.

— ¿Has oído a tu instructor? ¿Qué piensas hacer?

—Seguiré esforzándome, amo.

—Así debe ser.

—Sí, amo.

—No va a ser fácil, señor Brix, pero conseguiré que vuestro chico pase las pruebas del permiso de vuelo.

—Bien. Lo dejo en tus alas.

—Amo, en cuanto a eso… Muchos pegasos de Ponyville no requieren de un permiso para volar—dijo Pound a Brix.

—Sí lo necesitan, especialmente para cuando salen del pueblo. Cierto es que tenemos un acuerdo con Wing Future para que nuestros pegasos puedan volar en el pueblo, siempre que no sobrepasen los cuarenta metros de altura, salvo los que han conseguido el permiso. Pero tú no vas a optar por el camino fácil. Aceptaste ser mi transporte, ahora debes prepararte para ello. En realidad todos los pegasos del pueblo deberían sacarse el permiso de vuelo, muy pocos lo han conseguido, pero tú vas a lograrlo.

—Sí, amo.

Cloudsdale ya no existía. Había sido destruido completamente durante la guerra entre Dark Soul y las ex-princesas de Equestria. Tras su destrucción se construyó un aeropuerto en tierra firme, situado al norte de Canterlot, que fue llamado "Aerolíneas Ken". También se construyó al lado el cuartel de la PESA (Patrulla Estatal de Seguridad Aérea), que controlaba el vuelo de los aviones y de los pegasos, identificaba y sancionaba las infracciones aéreas, y disponía de un servicio sanitario y de emergencias contra los accidentes. Para albergar al personal del PESA se construyeron una serie de edificios alrededor, con el tiempo eso dio lugar a nuevas edificaciones quedando como resultado una nueva ciudad llamada Wing Future, esta ciudad había concedido una licencia a Ponyville para que sus pegasos pudiesen volar dentro de los límites del pueblo y a una altura máxima de cuarenta metros aunque no se hubiesen sacado el permiso definitivo de vuelo. Sin embargo, este permiso no tenía validez fuera del pueblo porque solo era municipal, por eso aquellos pegasos ponyvillenses que volasen fuera de Ponyville sin el permiso definitivo eran multados, y si la falta se repetía varias veces podían ser detenidos durante una semana, pero normalmente nadie era tan tonto como para arriesgarse. Wing Future cobraba a Ponyville una cuota anual a cambio de este permiso. Además "Aerolíneas Ken" era el único aeropuerto de Equestria, aunque había otros en algunos territorios aliados.

Los que se sacaban el permiso podían volar por toda Equestria y sobrepasar los cuarenta metros de altura pero muy pocos lograban obtenerlo. Al conceder el permiso a Ponyville muchos pegasos de Wing Future se mudaron al pueblo para aprovechar dicha legislación, eso hizo que poco a poco Wing Future fuese vaciándose de ponis, ya casi solo quedaban aviones de juguetes y muñecos, pero ellos no eran buenos con ciertas tareas de mantenimiento, comercio, trabajos artesanos y demás. El gobernador de Wing Future, Ken, extendió el permiso a su ciudad en un intento de volver a traer ponis a su ciudad de las nubes, más aun cuando varios aviones y juguetes se quejaron de que al mudarse varias familias de ponis ya quedaban muy pocos potrillos con quienes jugar. Así que Ken, aparte de extender el permiso, también hizo toda una campaña de publicidad intentando atraer a más ponis a su ciudad, algunos habían vuelto pero no todos. Sin embargo, Ken no se decidió a retirar el permiso a Ponyville porque a cambio les cobraba una cuota anual, y ese dinero había sido invertido en mejoras para la ciudad.

— ¿Qué os digo siempre a todos sobre el trabajo? ¿Cuáles son los principios laborales básicos?

—Dedicación, disciplina, respeto mutuo, salud y seguridad, amo.

—Exacto. Necesitarás todo eso para superar las pruebas del permiso de vuelo. Además si no tienes buena condición física te lesionarás cuando tengas que trasladarme a mí, y eso no quiero que ocurra. No quiero que te lastimes.

—Comprendido, amo.

—Bien. Ve a ducharte. Tu madre te necesita en la tienda.

—Sí, amo. Con su permiso me retiro.

Pound se metió dentro de la pastelería.

—Ah. Le conozco desde que era un bebé. Quiero ver cómo intenta superar sus límites pero no quiero verle lesionado.

—No se preocupe. No sé cuándo pero con el tiempo el chico se sacará el permiso de vuelo—respondió el avión instructor.

—Me necesitan en la pastelería. ¿Quieres tomar algo?

—Gracias pero no.

—Entonces adiós.

—Adiós, señor Brix.

Brix Soldier entró en el Sugarcube Corner. Al verle la señora Cake, que se encontraba detrás del mostrador, se reverenció y algunos clientes se levantaron de sus mesas para saludarle.

—Hola, amigos. Continúen comiendo tranquilamente, que voy a la cocina a prepararles más dulces—respondió Brix sonriendo.

Pumpkin atendía las mesas y se limitó a darle los buenos días al gobernador, ella no podía inclinarse sin arriesgarse a que la bandeja se le cayese, pero le hizo una seña para que la acompañase al almacén y Brix la siguió. No era la primera vez que dicho lugar se empleaba para tener una conversación privada. Brix decía que allí se almacenaba de todo, incluso sentimientos y confesiones. Lo cierto es que ese espacio a menudo era usado para tener conversaciones privadas.

—Bienvenido, amo—se reverenció—Ahora que no tengo pedidos entre los cascos puedo ser más formal.

—Bueno, tampoco hacen falta tantos formalismos. Te he visto crecer desde que eras una bebita.

—Sí, amo. Lo sé.

—Tienes cara de querer pedirme algo y creo que sé qué es.

— ¿Lo sabe?

—Estudiar en Canterlot.

—¿Mis padres…?

—Me lo dijeron. ¿Estás segura? Quizás no pases las pruebas de admisión. Y suponiendo que las pases ¿Qué será de este sitio si te vas?

—Seguirá igual. Están mis padres, mi hermano y Pinkie. Por cierto, que ella se ha ido al Spa con Rarity.

«Hice bien en hipnotizar no solo a Pinkie sino también a sus amigas y a casi todo el pueblo. Hubiese sido muy triste que Pinkie perdiese a sus amigas, Applejack se enfadase para siempre con Rarity. Hay que estar contentos y hacer amigos. Trabajo duro, amigos y fiestas, eso es lo importante. Mmm, Rarity. Es la única que no fue hipnotizada, bueno, tampoco la abuela de Applejack pero ella ya murió de mayor. Bueno, será mejor que conteste»

— ¿Qué te han dicho tus padres?

—Que le pidiese permiso, que de ninguna manera me dejarían si usted no lo aprobaba primero.

—Buena respuesta.

—Entonces…

—Si ellos están de acuerdo entonces... ve. Irás el próximo curso.

— ¿En serio? ¡Guau!—le abrazó de golpe—Gracias, gracias, gracias—…—se separó de golpe—Perdón, me descontrolé.

—Me gustó ese descontrol—suelta una risita—Pero no será tan sencillo. Te doy permiso con dos condiciones. Primera, en el caso de que suspendas las pruebas de ingreso regresarás aquí enseguida para continuar trabajando con tus padres hasta la siguiente convocatoria. Segunda, te presentarás a dichas pruebas todos los años que se convoquen hasta que las superes. Si quieres estudiar en la academia de Canterlot no te dejaré tirar la toalla, deberás comprometerte en serio, de no ser así no vayas.

—Por supuesto, amo. ¡Voy a ir a por todas!

—Bien. Pero aún quedan varios meses para el próximo curso. De momento vuelve a atender las mesas. Yo iré a la cocina.

—Sí, amo—Coge la bandeja—Y gracias. Le quiero—se marchó a servir las mesas.

Brix se puso un delantal y se metió en la cocina a preparar más pasteles y postres. Nadie cuestionaba que el gobernador del pueblo fuese pastelero, e incluso a veces camarero. En la cocina se encontraba el señor Cake.

—Buenos días, amo Brix.

—Hola. ¿Cómo va todo por aquí?

—Ya ha visto que tenemos algunos clientes en mesa y otros en barra, pero faltan magdalenas. Estoy haciendo más. ¿Qué tal el ayuntamiento?

—Una pesadez. Deja que te ayude con la masa—se pone a la tarea—Puro papeleo pero lo peor fue la noticia que me dio Mare.

— ¿Su secretaria?

—Sí y mi sustituta mientras yo estoy aquí. ¿Te acuerdas de la tormenta eléctrica de hace dos días? Pues uno de los rayos destruyó el tobogán del colegio de primaria. He ordenado la construcción de uno nuevo, no merecía la pena una reparación. Dos días, el tobogán se destruyó hace dos días pero me informan ahora, y mientras los pobres potrillos sin poder jugar en él.

— ¿Pumpkin ha hablado con usted?

—Prefiero el tuteo y sí. Ha hablado y le he dicho que sí.

— ¿La va a dejar irse?

— ¿Por qué no? Si es lo que ella desea… La Academia de Canterlot está considerada la mejor escuela de Equestria; especialmente desde que la traidora de Celestia dejó de estar al mando y el Gran Dark Soul se hizo cargo de ella, antes era solo para unicornios pero ahora no. Ahora estudian toda clase de ponis e incluso juguetes. Ahora además de magia también se enseña historia, lengua, matemáticas avanzadas, cursos de vuelo para pegasos, clases de agricultura y muchas otras materias. Mmm, quizás Pound podría matricularse en las clases de vuelo para prepararse para las pruebas de Wing Future.

— ¿Quiere enviar lejos a los dos niños?

—Tutéame, pesado. Ya no son niños. Tienen casi dieciocho años, tienen que formarse y buscar su camino, especialmente la niña.

—…

—Pound no parece tener tantas ganas de abandonar el nido y hacer otra cosa pero Pumpkin sí. Aunque si no quieres que la niña se marche prohíbeselo. Tú eres su padre.

—Mi esposa y yo acataremos su decisión, amo. Si usted cree que eso es lo mejor para la niña…

—Mete estas magdalenas en el horno por favor.

El pastelero obedeció.

— ¿Qué planes tiene para Pound, amo? Yo prefiero que él se quedé aquí.

—Sí, yo también dado que él no parece querer abandonar el nido. Es mejor que se quede aquí como pastelero y como mi montura personal. ¿O te molesta que lo use de transporte? Por favor, sé sincero. ¿Te molesta o le molesta a tu esposa?

—No, amo.

— ¿Quisierais que se dedicase a otra cosa?

—No. A menos que usted quiera buscarle otro trabajo.

—Ve fuera y tráelo aquí. Ya vigilo yo el horno.

El señor Cake salió de la cocina y regresó al poco tiempo con su hijo, el cual se reverencio ante Brix.

—Pound, respóndenos a una pregunta.

—Sí, amo.

—Sabes que tu hermana quiere estudiar en Canterlot ¿Y tú?

—No, amo. Yo no quiero.

— ¿Te gustaría dedicarte a otro oficio, aparte de los pasteles y demás dulces?

—No, amo.

— ¿No has pensado en estudiar fuera? Por ejemplo… podrías sacarte el permiso de vuelo e intentar entrar en los wondercolts.

—No es mi intención, amo—mira a su padre—No tengo ganas de irme, papá. Estoy bien aquí ayudando en la pastelería y sirviendo al amo Brix.

—Entonces, hijo. Continuarás siendo el sirviente personal del amo. ¿Eso es lo que quieres?

—Sí, padre.

—Bien. Yo encantado, chico—respondió Brix.


EN CANTERLOT
Sunflower se había marchado a su casa pero en el salón continuaban presentes Dark Soul y Flurry. La adolescente miraba al gato con una mezcla de rencor y miedo. En cambio el gato miraba a la yegua con una expresión divertida.

—Presiento que tienes algo que decirme, niña. Habla.

—No puedo.

— ¿No? ¿No puedes? ¿No puedes responder a tu amo?—chasquea las garras y de pronto Flurry es amordazada con un bozal pero éste se desvanece en tan solo tres segundos—Dark suelta una risita.

—Primera regla. No debo contradecirle ni cuestionarle en nada. No se me permite opinar.

—Je, je, je, je, je… Buena respuesta—chasquea las garras y de pronto ambos aparecen vestidos con un uniforme militar—Me alegra observar que empleas las reglas con disciplina, soldado—hace desaparecer los uniformes—Pero ahora soy yo quien te ordena que respondas de forma sincera. Ya sé—hace aparecer un reloj de arena—Este reloj es de diez minutos, durante este tiempo queda anulado temporalmente la primera regla—pone el reloj en marcha—Ahora puedes hablar sin rodeos. ¿Quieres un micrófono?—hace aparecer un micrófono levitando frente a Flurry pero ella lo hace a un lado.

—Mmm. Le puso un sello de huella de gato a mi amigo.

—No le va a pasar nada malo a ese chico, mascota—hace desaparecer el micro—Solamente tendrá que aprender a trabajar. Aunque está visto que eres pésima escogiendo a tus amigos—hace aparecer un sombrero de papel en la cabeza de la yegua en donde ponía "suspendida en hacer amigos útiles"— Es la primera vez que traes a alguien al palacio y resulta que es un idiota, no, idiota no, un inútil que es peor.

—Sunflower es una buena persona.

—Eso no quita que sea un inútil—hace desaparecer el sombrero de papel.

—Creí que el sello era solo para unicornios y alicornios pero no para terrestres.

Dark Soul se queda callado un momento.

—¡Miau! ¡Al fin!—abraza a la yegua para sorpresa de esta—Al fin te interesas por algo de mí.

Chasquea las garras y de pronto la habitación queda convertida en un aula escolar. Flurry sin saber por qué estaba sentada en un pupitre y vestida con una bata de guardería, de color rojo con volantes blancos y en la parte de la espalda tenía un dibujo del propio Dark Soul en su forma de gato negro, en la parte delantera tenía un dibujo de Flurry con un bocadillo de viñeta de cómic que decía "Soy propiedad de Dark Soul". Frente a ella estaba Dark al lado de una pizarra.

—Muy bien, clase. Vamos a hablar sobre el sello de gran y poderoso Dark Soul, o sea yo mismo—Suelta una risita—El sello tiene la apariencia de una huella de gato porque, bueno… yo soy un gato y es más lógico pensar que es una huella de gato. ¿Hasta aquí han entendido?

—Sí, amo. ¿Me puedo quitar esta bata?

—Aun no. Sigamos. En realidad la huella se puede usar con muchos seres menos contra seres del caos. Contra los portadores de los poderes del caos no sirve porque no resulta compatible con este tipo de magia, pero hay muy pocos usuarios de este poder. Señorita Flurry, a la pizarra.

—Sí, amo. ¿En serio tengo que llevar esta bata o babi escolar?

—Sí, pesada. Tienes que llevarla un rato. Aparte te queda linda.

«Esto es ridículo. Soy la única alumna de este aula o lo que sea» pensó la poni.

— ¿Sabe por qué usted no fue sometida al sello de la huella de gato?

—No, amo.

«Porque no hizo falta. En su lugar me amenazo con lastimar a mi madre si yo no le obedecía»

En principio se pensó en ponerle una huella. Si se le colocase una sería de lo más sumisa y devota con respecto al gran Dark Soul, pero digamos que paso algo. Hubo un motivo por el cual no se pudo colocarle el sello de la huella de gato.

— ¿Usted pensaba hechizarme a mí?

—Sí pero no se pudo porque usted ya tiene un sello.

— ¿Cómo dice, amo?

—Voy a volver al tuteo, ya me aburre el usted. Aunque sea más formal para un profesor es aburrido.

—…

—La magia que ahora empleas no es ni la mitad de tu máximo poder. Tu verdadero potencial está encerrado. Tus padres temían tu poder porque no podías controlarlo siendo un bebé, pero en vez de enseñarte decidieron limitarte. Al principio no sabía nada de esto pero luego te investigué.

— ¡Miente! ¿Por qué miente?—Mmm—Flurry se llevó los cascos a la boca—seguía llevando la bata escolar.

—No. No miento porque no tengo necesidad de ello. Además mentir es malo—suelta una risita.

—Le gusta atormentarme—baja la cabeza.

—Tú ya tienes un sello. Colocarte otro sobre el primero hubiese sido muy difícil. Para eso sería necesario que ambos sellos hubiesen sido complementarios entre ellos. De no ser ambos complementarios tu seguridad hubiese corrido peligro, podrías haber sufrido varios efectos secundarios, e incluso en el peor de los casos ahora serías una especie de vegetal sin emociones o incluso estarías en coma.

— ¿Quiere decir que no me puso una huella de gato para protegerme?

—Sí. Y luego hubo algo más, un "comentario" de Creepy, pero eso no tiene importancia. Incluso si eso no hubiese sucedido no podía ponerte un sello o un hechizo de hipnosis sobre ti, no sin arriesgar tu seguridad.

—Amo, intenta ponerme contra mis padres pero yo sé que mi madre me quiere.

—Tu madre te quiere pero no es una buena mamá.

—Es una buena madre.

— ¿Lo es? Vale, entonces ¿Por qué trató de escaparse dos veces seguidas llevándote consigo? Y antes de eso ¿Por qué durante la batalla del Imperio de Cristal contra mí te dejó sola en una habitación?

— ¿Cómo sola?

—Ordené tu rapto y tus captores no encontraron ninguna resistencia, ni siguiera a una niñera o guardia vigilándote.

—No. Eso no… No lo creo.

—No tengo necesidad de mentirte. Incluso durante esa batalla tu madre eligió perseguir al ladrón del corazón de cristal en vez de ir detrás de tus captores.

— ¡MIENTEEE! ¡Todo es mentira! ¡Puras mentiras! ¡Le gusta atormentarme!

—Bueno… era normal que reaccionases así, creo—hace que la habitación vuelva a la normalidad y desapareció la vestimenta de la yegua.

—…

—…

Durante unos segundos nadie dijo nada. Dark Soul se daba cuenta de que Flurry estaba desahogándose, diciéndole a la cara todo lo que se había callado durante aquellos años como su esclava.

—Veo que no me crees. Crees que lo del sello y todo lo demás han sido mentiras mías. ¿Verdad? Muy bien, tendré que demostrártelo.

— ¿Cómo va a demostrarlo?

Dark miró el reloj y vio que faltaban unos dos minutos.

—Muy simple—se transformó en alicornio—No lo he hecho hasta ahora porque en el fondo eres mi esclava personal. Pero creo que será interesante ponerte a prueba—la palpó el cuerno con el casco delantero derecho.

— ¿Qué está haciendo?

—Mostrártelo—Dark iluminó su cuerno y de pronto se produjo una especie de holograma, en él se podía ver una especie de esfera rosa fucsia, alrededor de la cual había una especie de cadena.

—Esa esfera es tu poder reprimido y esa cadena el sello.

—Tiene… tiene que ser otra cosa… otra cosa…

—Para que te convenzas voy a romper ese sello. Voy a liberar tu poder. Aguanta porque esto te va a doler.

Dark iluminó el cuerno de Flurry. La chica sintió dolor, como si le quemasen el cuerno. Al poco Flurry empezó a lanzar rayos por toda la habitación destrozándola.

— ¡Amo! ¿Qué me ha hecho? ¡NO PUEDO PARAR!

—Concentrarte. Es tu poder y puedes dominarlo.

—Aaaaaaaaaaaaaaah.

Uno de los rayos salió despedido hacía el techo atravesándolo y haciendo que se derrumbase parte de él. Dark tuvo que usar su magia para crear una barrera y que él y Flurry no se viesen lastimados por el derrumbe, poco después la niña logró detenerse.

—Ah, ah, ah, ah…

De pronto tres guardias femeninas aparecieron corriendo en la habitación.

La primera era una hermosa yegua unicornio de pelaje plateado y larga melena dorada igual que su cola. Ojos color rubí y una cutie mark de una espada con ala, tenía puesto una armadura negra que cubría su pecho hasta su cadera dejando expuesto sus flancos, tenía unas zapatillas con forma de garras de gato y un casco negro con unas orejas de gato en ellas, también tenía una huella de gato de color dorado en el pecho, se llamaba Ember Paint y era la capitana de la guardia.

La segunda era una versión femenina de Shining Armor y respondía por Gleaming Shield era la sub capitana.

La tercera era una unicornio con ojos amarillos, su melena era de color naranja claro y el pelaje era de color gris, su cutie mark era una lanza dorada atravesando un escudo. Tenía puesta una armadura blanca con líneas negras en los bordes que llegaba hacia su cadera dejando expuesto sus flancos, en sus cascos tenía unas especies de zapatillas con garras y un casco en su cabeza con orejas de gato, en su lomo, estaba una funda pequeña que estaba un arma aunque no se notaba que clase de arma era, respondía por Aural Spear.

—Amo, ¿Qué ha sucedido?—habló Aural angustiada.

—Yo lo sé—habló Ember.

Antes de que nadie pudiese decir nada Ember Paint se movió como un rayo empujando a Flurry contra la pared y poniéndola una daga en el cuello al mismo tiempo que le sujetaba el cuerno.

— ¡Traidora! Primero tus tías y ahora tú. Lo sabía. La misma sangre traidora corre por tus venas.

— ¡Ember!—chilló Dark.

—Has intentado agredir al amo y lo vas a pagar.

— ¡Ember Paint, quieta!—chillo el caudillo.

—…

—Retírate de Flurry.

—Pero… amo… yo…

— ¡AHORA!

La aludida obedeció.

—A ver, os lo digo a las tres. Aquí nadie ha agredido a nadie.

—Entonces ¿Qué ha pasado, amo? Este lugar está destrozado.

—Eso no te importa, Ember. No cuestiones a tu amo—respondió Dark con tono autoritario.

—Pero…

—Ni peros ni peras. Yo agregaré este desastre con mi magia. Flurry es mi protegida y nadie más que yo puede tocarla. ¿Está claro?

—Sí, amo—Ember bajó la cabeza.

—Si nos necesita para algo, amo—habló Aural Spear.

—Cualquier cosa, mi caudillo—intervino Gleaming Shield.

—Pues, mira… Sí.

Hace chasquear las garritas haciendo que toda la habitación vuelva a la normalidad en un instante, como si nada hubiese ocurrido.

—Aural, lleva a Flurry a su cuarto y sé amable con ella. Gleaming, sigue haciendo la ronda de vigilancia. Ember, quédate conmigo.

—Sí, amo.

Se quedaron solos Ember Paint y Dark Soul.

—Quítate todo y túmbate en el sofá. No creo que haga falta explicarte para qué.

— ¡SÍ! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Siiiiiiiií!


ESA NOCHE

EN PONYVILLE
Brix Soldier entró en el edificio de la alcaldía donde lo recibió Mare, al antigua alcaldesa que ahora era su secretaria y sustituta.

—Bienvenido, amo—hace una reverencia.

—Buenas noches, Mare. ¿Has cenado?

—Sí, amo.

— ¿Qué tal sigue ella? ¿Ha cenado?

—Hoy no. Lunar estuvo aquí y la dejó sometida a un estado de inconsciencia.

—Iré a verla. ¿Dónde está?

—En la habitación que usted la asigno y a su pareja.

Dark se acercó a una de las habitaciones y entró sin llamar. Le recibió Bon Bon con una reverencia y un "buenas noches".

—Me han dicho que ha venido Lunar.

—Sí. Dijo que no puede tratarla toda de golpe. Que necesitará varias sesiones.

Brix miró hacía la cama donde estaba Lyra inconsciente y arropada.

«Lo siento. Nunca quise usar contigo un hechizo de máximo nivel, ni con nadie. Se me fue la mano»

—Esta mañana aún era como una marioneta. Mare y yo teníamos que decírselo todo, que se duchase para que se lavase, que comiese para que almorzase, etc. Pero esta tarde vino Lunar, creo que usted el contacto hace unos días. Dijo que no podía ayudarla de golpe pero que podía dejarla así para que no se lastimase, que vendría la próxima semana todas las tardes para tratarla, si usted lo permite.

—Pues claro que lo permito. Yo mismo la escribí pidiéndole ayuda. La próxima vez que venga avisadme de inmediato. He de hablar con ella.

—Sí, amo. Pero Lyra… ya lleva un año así— respondió Bon Bon soltando algunas lágrimas.

—Tardará un tiempo en recuperarse pero se va a poner bien. Te lo prometo.

«Fue mi culpa. Al principio en ella tuvo poco efecto mi hechizo y hace un año se libró de mi control. Tuve que volver a hechizarla pero esta vez con más fuerza, demasiada. Hace un año que la convertí en un títere. Luego intenté suavizar la hipnosis pero no pude y por eso necesito a Lunar. Ella es una experta» pensó Brix.

EN CANTERLOT

Flurry Heart se preparaba para acostarse en compañía de Zafire. La adolescente no se atrevía a usar sus poderes dado que temía que se volviesen a descontrolar y destrozase medio palacio, e incluso podía herir accidentalmente a alguien. Por otro lado la conversación con Dark Soul la había dejado llena de dudas sobre su madre. Zafire noto que algo le preocupaba a la niña y aunque ésta última en principio no quería hablar del tema al final la adulto le ordenó contárselo todo. Flurry le habló de su tarde en compañía del amo Soul.

—Entiendo. No te preocupes por tu amigo. No creo que Dark quiera hacerle ningún daño o ya lo habría hecho. Tendrá que trabajar un poco pero eso será todo.

—Eso dice el amo pero temo por él.

—No temas. Si Dark te ha dicho que no va a lastimarlo es que no va a lastimarlo. El amo no miente.

—Mi madre… ¿Cree que ella es mala?

—Mala no. Mmm, ha cometido errores pero eso no la hace mala, imprudente sí pero no mala.

—…

«Que tengo que ser yo quien hable bien de esa locatis de Cadence, que fastidio. Pero no quiero ver a la niña tan disgustada» pensó Zafire.

Zafire abrazó a la joven.

—Mi niña… en vez de ver de verlo todo malo ¿Por qué no intentas ver lo bueno?

— ¿Qué es lo bueno?

—Tienes a tus amigos del colegio, a tu madre, al amo y a mí. Tienes gente que te quiere, incluido el amo aunque no te lo creas.

—El amo no me quiere. Usted sí pero él no.

—Te equivocas. Le importas, por eso te permitió educarte en la academia de Canterlot, por eso no te puso un sello, por eso te dio un cuarto individual cuando normalmente las habitaciones del personal son compartidas entre varias sirvientas. También es por eso que te ha otorgado un voto de confianza dándote esa misión en Ponyville, hay juguetes que llevan con él más años de los que tú tienes y nunca les ha confiado ningún encargo. Ahora ha liberado tu poder restringido, pese a que al ser tú su esclava debería haberte dejado el sello.

—No sé qué pensar.

—Ahora no es momento de pensar sino de que te duermas. Pasado mañana irás a Ponyville. Irás sola por decisión del amo Soul. Sé lista. Si tienes éxito te ganarás su confianza.

La joven se acostó y Zafire la arropó.

—Gracias, ama. La quiero.

—Y yo a ti, mi niña—la acaricia la cara. Descansa. Apagaré la luz al salir.

Dark estaba en su dormitorio. Se encontraba solo dado que había mandado a Celestia y Luna a los calabozos porque no deseaba estar en su compañía. El gato abrió la ventana, sacó un silbato dorado y lo sopló. Al poco tiempo una ave fénix de color amarillo y rojo entró en la habitación.

—Buenas noches, mi amo—dijo la fénix inclinando la cabeza.

—Ha pasado mucho tiempo, Philomena. ¿Qué tal tu familia?

—Muy bien, y todo gracias a usted.

—No hice nada.

— ¿Nada? Usted me dio la facultad de hablar, me liberó de mi cautiverio y me ayudó a encontrar a mi pareja, a él también le dio el don del habla. Nuestros pequeños lo han heredado. Por todo eso le estoy tan agradecida, mi amo—hace una reverencia.

—Bueno… te he llamado para encargarte una cosita.

—Por supuesto, mi señor.

—Mañana le llevarás una carta a Brix Soldier, el gobernador de Ponyville. Podría ir cualquier otro pero así tendrás algo que hacer para mí.

—Por supuesto, mi amo.

—Bien. Espera un momento.

«Hasta ahora no pensaba que el hechizo de voz que puse sobre Philomena y su pareja fuese hereditario»

Dark abrió un cajón y sacó un sobre de su interior. Philomena cogió la carta con el pico y se marchó.

Poco después apareció Zafire en el dormitorio de Dark. Iba vestida con un vestido rosa y unas orejas de gatita. Dark fue a saludarla pero ella le puso el casco en la boca para callarlo, a continuación sacó un pequeño casete y lo encendió. Al tiempo que la música sonaba ella bailaba la danza del vientre. Al finalizar cogió al gato y lo empujó sobre la cama, posicionándose ella encima de él.

—Transfórmate y hazme tuya.

Dark adoptó su forma alicornio.

FIN DEL CAPÍTULO 4.


Hola, bronies y lectores/as:

Ember Paint le pertenece a Black Spyro y Aural Spear es propiedad de Light Fire Blue. Ambos personajes aparecen en el fanfic de "Oscuridad nuestra alma". Consulté previamente tanto con Spyro, Fire y Comet antes de incorporar estos personajes en el capítulo. Gracias por dejarme usarlos.

De entrada en este capítulo quise jugar con el liderazgo de Dark Soul, y un poco con su relación con Flurry. Ella dice que debido a la primera regla no puede responder las preguntas de su amo, cierto, acordémonos que la primera regla dice "no desobedecer ni a cuestionar nada a Dark", por eso es necesario que él la autorice a hablar para que pueda sincerarse.

No tenía pensado romper el sello de Flurry hasta más adelante, pero no quiero que este fic tenga muchos capítulos.

Al principio pensé que Sunflower fuese una especie de consentido de Dark, pero luego pensé que era mejor que Dark pusiese firme al chico. De todos modos el muchacho no aparecerá demasiado ni tampoco Philomena. Ésta última se unió a Dark porque él le dio la capacidad de hablar e incluso le ayudó a formar una familia.

¿Les gustaría saber más sobre cómo Philomena pasó a estar al servicio de Dark Soul?

Si han leído "Oscuridad de nuestra alma" de Comet Galaxy sabrán que Brix Soldier es el gobernante de Ponyville, aquí se le llamó gobernador civil. En el fanfic de Galaxy Brix hipnotizó a los ponyvillenses, incluida Pinkie Pie, para que aceptasen su liderazgo y el de Dark Soul, y supuestamente para que olvidasen los horrores de la guerra, también sabemos por Galaxy que Brix al igual que Pinkie Pie es un amante de las fiestas y los dulces, por eso no es de extrañar que viva con los Cake. Tampoco es de extrañar que Pumpkin necesitase el permiso de Brix para estudiar en Canterlot, pues ella al igual que todo el pueblo está sometida a la autoridad de él, aunque en principio no se puede decir que Brix abuse de su autoridad.

Pound hizo de transporte de Brix. ¿Qué les pareció? La idea es que al ser casi todos los aldeanos hipnotizados unos se vieron más afectados que otros. En el caso de Pound el hechizo hipnótico le afecto más que a su hermana. Pumpkin también se vio afectada pero menos y sus padres pues en plan intermedio. En el caso de Lyra ella en un momento dado se libró temporalmente del hechizo, cuando Flurry tenía 16 años, pero enseguida Brix se lo volvió a lanzar y en esta segunda ocasión se le fue la mano.

Sabemos por la serie que Flurry es unos meses menor que los gemelos Cake, así que si en este fanfic ella tiene 17 años, entonces ellos tendrían unos 18.

Magdalenas. En MLP las llaman "muffins".

Eso es todo por ahora.

Un saludo.

Nos leemos.