Los personajes no me pertenecen son de Stephenie Meyer.

NOCHE SIN LUNA

CAPITULO 4

Edward POV

No importaba cuantas horas tardara en llegar a Italia, lo importante era llegar y poner fin a mi sufrimiento, sabía que mi familia se enteraría tarde o temprano, tal vez antes de lo que imaginaba, con el don de Alice, pero no podrían hacer nada para que cambiara de opinión y si querían intentarlo, no lo lograrían, no llegarían a tiempo y no tenían forma de comunicarse conmigo, mi celular estaba tirado en alguna calle de Brasil. Sé que sufriría por mi decisión, incluso no la comprenderían, pero no estarían solos, cada uno de ellos estaría con el amor de su existencia y quizá con el tiempo entenderían mi decisión pues todos sabían lo que era amar y más en nuestra naturaleza el encontrar el amor era algo tan definitivo como la muerte en los humanos, el dolor que provoca amar a una persona y no estar con ella nos desquicia y nos impulsa a hacer cosas insospechadas (como en mi caso) y por todo esto sabía que algún momento ellos entenderían mi decisión, su dolor era innegable pero pasaría, en cambio el mío nunca iba a desaparecer, así no tenía sentido vivir; si Bella ya no estaba en este mundo no había nada que me retuviera, solo sería un fantasma dentro de un cuerpo, un estorbo en la vida de cada miembro de familia, lo mejor era desaparecer.

El viaje hasta Volterra fue largo y todo una pesadilla, no podía evitar que a cada minuto los recuerdos de mi Bella, mi dulce y frágil Bella, llegarán a mi mente.

Llegando a Italia comencé a planear el cómo iba a hacer mi petición a los Vulturis para que acabaran con mi sufrimiento; no los conocía en persona pero gracias a los recuerdos de Carlisle era como si los hubiera tratado en persona: eran soberbios, aún más que la realeza de los humanos en el siglo XV, esperando que todos acataran sus ordenes sin objetarlas, así que si se negaban a ayudarme tendría que idear un plan "B", de algo estaba seguro: no iba a salir de Volterra vivo y mi sufrimiento terminaría, a más tardar, mañana.

Entre a Volterra a primera hora de la mañana un poco nervioso por lo que me esperaba pero convencido de mi decisión y sin dudar en ningún momento.

Fue como cosa de magia, apenar me había adentrado en la ciudad cuando me percaté de su presencia: eran dos.

-Hola podemos hacer algo por ti- me preguntó uno con cordialidad.

"Más de lo que les puedo decir por el momento" dije para mi. Hice una rápida lectura de sus pensamiento, solo encontré preocupación a que yo fuera a dar problemas, ya fuera a los Vulturis o en las calles.

-Hola, vengo en paz y solo quiero una audiencia con los Vulturis.

-Esa es una petición difícil de cumplir, como sabrás los señores están muy ocupados, pasaremos tu petición y tal vez en unos días te puedan atender.

-No creo que eso sea posible, necesito hablar con ellos ahora, es de gran importancia para mí.

-Mmmm, tendrás que decirnos de que asunto se trata para valorar su importancia y así hacérselo saber a nuestros señores.

-No pretendo ser grosero, pero preferiría hablar personalmente con ellos, es un asunto personal.

Intercambiaron una mirada, para después valorar mis palabras, en su mente podía oír sus cavilaciones, su decisión era diferente a cada segundo, hasta que por fin hablaron entre ellos:

-Tú qué opinas Demetri.

-No estoy seguro de que a los señores les agrade que los interrumpamos y más si no sabemos el motivo de la visita, sabes cómo son sus reacciones Félix.

Decidí interrumpir su intercambio de opiniones.

-Perdón que los interrumpa, el motivo de mi visita es muy personal, no es para perturbar la paz de nuestra ciudad ni mucho menos a sus señores, tal vez puedan darme audiencia si saben que fui creado por Carlisle Cullen: soy Edward Cullen.

Volvieron a intercambiar una mirada y por sus pensamientos supe que los Vulturis hablaban de mi familia con regularidad, esperaba que no nos consideraran una amenaza, no había razón de ello, pero uno nunca puede estar seguro de las intenciones de otras personas y menos si son los Vulturis. Afortunadamente Félix y Demetri llegaron a una decisión.

-Está bien, te anunciaremos con los señores pero no te aseguramos que te puedan recibir- me dijo Félix.

-Y esperamos que entiendas y acates la decisión que ellos tomen – completó Demetri en tono amenazador.

-Claro no pienso hacer ninguna tontería- les dije aunque en realidad eso era lo que planeaba hacer con tal de que los Vulturis me recibieran, todavía no sabía que era lo que iba a hacer pero algo se me ocurriría.

Me guiaron entre las calles, hasta llegar a una especie de torre, una vez dentro me dijeron que los esperara en una especie de recepción, donde se encontraba una humana, lo cual me pareció extraño si se toma en cuenta que todos los vampiros que viven ahí se alimentan de sangre humana, no pude resistir la curiosidad y leí su mente, me sorprendió que su mente estuviera llena de anhelo por que los Vulturis le hicieran el "honor" de convertirse en una de ellos.

En eso momento apareció otro vampiro más pequeño que Félix y Demetri, se hacerco y me miró:

-¿Eres Edward Cullen?

-Sí-

-Soy Alec, sígueme los señores te recibirán como un deferente a su antiguo amigo Carlisle.

-¡Vaya, gracias!- conteste realmente sorprendido, pensé que me iban hacer esperar más tiempo.

-A mí no tienes que agradecerme, fueron mis señores los que aceptaron, espero te sepas comportar con el debido respeto-

-No te preocupes- le respondí y para saber a que atenerme leí sus pensamientos que estaban llenos de dudas y recelos hacía mí, además de que estaba haciendo planes para contenerme si me ponía impertinente, lo cual me hizo gracia, precisamente era eso los que iba a hacer para lograr mi objetivo, era mi "plan B".

Llegamos a una estancia grande y redonda llena de sillas, más parecidas a tronos, que estaban por encima del resto de la habitación, era exactamente una habitación de audiencia como salen en las películas.

-Mi querido amigo, es una grata sorpresa el verte aquí- dijo Aro con alegría.

Aunque yo no me confiaba de su tono, en su mente había más asombro y dudas del motivo de mi visita que alegría. Miles de preguntas se formulaban en su mente, y también en las de Marco y Cayo, pero los tranquilizaba el que estuviera solo así no corrían peligro, si llegaba el momento se podrían deshacer fácilmente de mí, su guardia estaba más que capacitada para estas situaciones.

-¿Pero algún motivo tendrá tu visita?- dijo Cayo más receloso que los demás.

-Espero que no sea ninguna desgracia que le haya ocurrido a mi gran amigo Carlisle- pregunto Aro con preocupación.

-No, no te preocupes, él y toda mi familia está bien, es un asunto personal el que me ha traído aquí con la esperanza de que me puedan ayudar.

-¿De qué asunto se trata?- cuestionó ahora Marco.

-Sí dinos y veremos si está en nuestras manos ayudarte. – me dijo Aro.

-Bien…- en ese momento me puse nervioso, pues el fin de mis sufrimientos dependía de que mis argumentos fueran convincentes, en sus mentes podía ver que no me ayudarían tan fácilmente.

-Yo me enamore perdidamente de una humana – sus caras de sorpresa y reprobación no se hicieron esperar- sé que les parecerá algo absurdo y masoquista pero así es. Era la persona más encantadora que he conocido en mi existencia, su nombre esa Bella. Cuando supo lo que yo era en verdad no salió corriendo, se quedó a mi lado y me dio su amor y comprensión, para mí todo fue tan hermoso; cada día tenía un sentido nuevo al descubrir algo nuevo de ella. Además de que era la única persona a la que no he podido leerle la mente, eso fue lo primero que me desconcertó y a la vez me motivo a acercarme, el conocerla y descubrir por medios naturales a saber cuáles son sus pensamientos, sentimientos y demás. Cada segundo que pasaba era un reto, su sangre esa sumamente apetitosa para mí; junto a ella descubrí mi verdadera fortaleza y salió a la superficie mi lado humano, ese que pensé que había perdido, mi lado sentimental que no estaba a flote y por eso no encontraba a ese ser especial con el que quisiera pasar mi vida.

-Todo parecía como un cuento de hadas pero la desgracia nos alcanzo muy pronto para mi gusto; cierto día que jugábamos beisbol, mi familia y Bella como espectadora, llegó un pequeño aquelarre y resulta que a su jefe le pareció muy apetitosa mi Bella, fue en eso momento que se desató la cacería, afortunadamente logramos detenerlo antes de que la matara pero logró herirla de gravedad, gracias a la oportuna intervención de Carlisle pudo salir viva de esta situación. A partir de ese momento fui consciente del peligro en el que ponía a Bella al estar a mi lado y el de mi familia, aunque mi egoísmo fue más fuerte y seguí con ella, creo que ustedes pueden entenderme bien al conocer el amor hacía sus parejas.

-Fue el día de su cumpleaños, el pasado septiembre, cuando tuve que despertar de mi maravilloso sueño, mi burbuja de felicidad se rompió de la forma más cruel; mi hermana Alice le organizó una pequeña fiesta en mi casa, estaba abriendo los regalos cuando un desafortunado incidente pasó, se cortó el dedo con la envoltura del regalo y salió una gota de sangre que al momento desató la sed de mi hermano Jasper que sin poderse contener se lanzó hacía ella, yo para intentar ponerla a salvo la aventé con demasiada fuerza y cayó en la mesa, rompiendo los platos y cortándose el brazo, sangrando más que al principio. Ahí fue cuando me di cuenta de que nuestra relación era imposible, yo y mi familia éramos un peligro para ella, decidí dejarla alegando que no la amaba y solo había sido un capricho para mí.

-Desde entonces he padecido el mayor sufrimiento que puedan imaginar, ha sido peor que morir e ir directo al infierno, pero mi pequeño consuelo era saberla a salvo de eso se trataba todo esto, de que pudiera hacer su vida como humana sin el peligro que represento.

-Y hace dos días sucedió lo que más temía pero que nunca espere que hiciera: se suicido- no pude continuar, la voz se me quebró. El hacer un recuento de nuestra historia era necesario, pero para mí fue devastador.

-Amigo mío, siento tu dolor pero aún tengo demasiadas dudas y, por sus caras, creo que mis hermanos también, para simplificar las cosas permíteme que tome tu mano para ver la historia en mi propia mente.

Le tendí mi mano sin pronunciar ninguna palabra, en cuanto la tomo todos los acontecimientos vividos con mi Bella pasaron por mi cabeza como si fuera una película, ¡todos!, desde el primer momento en que la vi en la cafetería, aunque eso no fue todo, también vio mis pensamientos y las pláticas que tuve con mi familia (junta o por separado).

Toda mi intimidad quedó al descubierto, vi la sorpresa reflejada en su rostro.

-Edward, es increíble lo que acabo de ver. Hermanos este chico se enamoró no solamente de una humana, sino de "la tua cantante".

La reacción a esa declaración paso de la sorpresa a una sonrisa casi despectiva por parte de Cayo y Marco, pero lo que más me irrito fue las sonrisas de la guardia y sus pensamientos estaban llenos de palabras despectivas como "que desperdicio", "pobre chico tan iluso", "se nota que no sabe nada de ser vampiro", por lo que preferí ignorarlos lo mejor que pude.

-Bueno ya conocemos la trágica historia de nuestro amigo, pero aún no comprendo en que podemos "ayudarte" nosotros, ¿por qué te molestaste en venir hasta aquí?- pregunto Marco tratando de ocultar su irritación sin lograrlo.

-Y nunca pensaste en transformarla para que así no existieran esos absurdos problemas relacionados con su mortalidad – pregunto Cayo con un tono venenoso e incrédulo.

-¡Por supuesto que no! – Contesté totalmente indignado – ella era lo más importante para mí, con qué derecho la iba a condenara a esta existencia. No mi Bella tenía que disfrutar de su humanidad y ser feliz.

-Permíteme recordarte que tarde o temprano iba a morir, suicidándose (como sucedió) o en su vejez. Como eso es algo que a nosotros no nos afecta, no veo la diferencia y tampoco entiendo porque estás aquí- me dijo Marco con hastío.

Intenté con todas mis fuerzas no poner atención a sus pensamientos; en este momento no quería un enfrentamiento con su guardia, ese podría ser mi plan B.

-Acudo a ustedes, porque son los únicos que me pueden ayudar a cumplir mis propósitos. Quiero morir, si mi Bella ya no existe yo tampoco voy a seguir en este mundo. –

Todos me miraron con sorpresa y pude comprender, gracias a sus pensamientos, cuanto valoraban su inmortalidad, por eso no entendían lo que les pedía, por más que amaran a alguien nunca renunciarían a vivir eternamente.

-Vaya amigo mío, lo que nos pides es difícil – dijo Aro muy sorprendido – a caso no has pensado en mi gran amigo Carlisle, en cómo le afectará cuando se entere de que su hijo murió y todo lo que pude desencadenar como una lucha por vengarte. –

-Parecería que no conoces lo suficiente mi padre para tener esos temores – le dije a Aro- pero le he escrito una carta explicándole toda la situación, sé que el entenderá y no tomara ninguna represalia hacia ustedes, él mejor que nadie sabe de mi forma de pensar y comprenderá porque hice esto. –

La estancia se lleno de silencio y fue Aro el que lo rompió.

-Edward creo que comprenderás que nos pones en una situación bastante comprometida, por un lado si accediéramos a tu petición, aún con la carta, nadie puede ver cual será su reacción, al fin y al cabo es un vampiro, por eso te pedimos que nos permitas deliberar, no nos tardaremos demasiado no te preocupes.

-Si claro. –

-Mientras puedes esperar en una de las recamaras de invitados.-

Le hizo una seña a un vampiro de su guardia, que de inmediato se acerco y me guio fuera de la estancia, subimos por unas escaleras de mármol, y llegamos a un pasillo con muchas puertas, mi guía se detuvo en la primera.

-Aquí es, la habitación tiene su propio baño para que puedas refrescarte, por el momento no podemos ofrecerte alimento porque hasta mañana llega Heidi con las presas. –

-No te preocupes, así estoy bien, gracias.-

-Vendré por ti cuando mis señores me lo ordenen, ponte cómodo.-

Asentí con la cabeza y se retiro dejándome solo.


Hola de nuevo, muchas gracias a tods los que han leído mi historia espero que les guste. Este es el penúltimo capítulo.

Espero que dejen su comentario, critica o felicitación =)

Nos leemos la siguiente semana ;)