¡Ohayo!
Los personajes en este fanfic pertenecen a Naoko Takeushi.
La historia es idea mía.
De ante mano agradezco por sus comentarios, correcciones y el simple hecho invertir su tiempo en leerme.
¡Gracias!
Capitulo 3
Faltaban solo diez minutos para que lita y su padre llegaran a la residencia Tsukino, serena había mejorado como ama de casa pero aun así solía olvidar las cosas como de costumbre, sin embargo estas ves un ser que habitaba en su corazón le ayudaba en el despiste que cometió.
-gracias mamá!!-susurro mientras una lagrima se escapaba de sus iris azules y su mente viajaba a un agridulce recuerdo de su niñez…
Open flash back
Diez años atrás cuando la pequeña serena contaba con tan solo 6 años de edad su padre le entrego un broche de diamantes, rubís y esmeraldas a su hija, no era un regalo común para una niña de su edad sin embargo en el testamento de su madre había quedado plasmado que al cumplir 6 años se le fuera entregado el lujoso broche y junto con el una carta de fina escritura…
Mi querida estrella
Si estás leyendo esta carta es porque yo no estoy a tu lado, se que te eh hecho mucha falta y viera querido evitar todo el dolor que mi ausencia te causa, pero no puedo, sin embargo quiero que sepas que acá desde donde yo estoy siempre velo por ti, se todas y cada una de las cosas que sientes o anhelas… quizá no pueda abrazarte como tú lo sueñas pero cada brisa que te toca son besos y carisias que yo te envío. Hija mía cuando quieras hablarme solo mira el cielo y yo te escuchare, nunca estarás sola, se que tu padre te dará todo el amor que te mereces y también se que algún día cuando tengas a una persona especial contigo sabrás usar el regalo que te eh dejado me refiero a el broche que has recibido junto a esta carta, el fue creado con un sueño muy especial. Este broche es un cello de amistad, quizás ahora no comprendas lo que digo pero se que cuando sea el momento y encuentras a ese ser especial con quien sellar ese sentimiento, entenderás y sabrás usarlo.
Hija mía se que esto quizá no te reconforte pero te lo eh dejado con todo mi amor y espero que algún día me perdones por haberme ido de tu lado cuando tu mas me necesitabas.
Posdata: las estrellas son las flores del cielo…encuentra con cautela tu estrella en la tierra.
Con Amor… Mama.
Close flash back
Serena se había quedado sin palabras, solo sentía corres las lagrimas por su claro rostro mientras recordaba aquel agridulce día, los minutos habían pasado y ella seguía acariciando aquella pequeña flor de pronto un llamado a su puerta la hizo volver a su realidad…
-hija estas lista lita ya ah llegado.
-ah si papá ya voy un minuto por favor-pidió la rubia secándose las lagrimas mientras corría a su buró por aquel único regalo que tenia de su madre –eh encontrado mi estrella en la tierra madre y ahora ya se para que es tu regalo.
La rubia coloco aquella caja en su bolso y tras retocarse el leve maquillaje, salio a toda prisa, en el recibidor ya se encontraban Midori, Kenji, koichi y lita, esta ultima se veía aun mas radiante y preciosa que años atrás, sus quince primaveras habían llegado y con ellas el desplegué total de su cuerpo, la dulce pequeña que una vez jugaba ah ser una mujer, ya no necesitaba jugar pues lo era, era perfecta y deslumbrante. Toda una dama, ese día llevaba un precioso vestido en tono morado uva que sin duda quedaba perfecto con su clara piel, llevaba a juego unas zapatillas negras que aun que no era altas debido a su ya notoria estatura la hacían lucir esbelta y sensual.
-por dios lita estas preciosa.
-gracias-dijo lita abrazando a su amiga con leve rubor.
-bueno ya estamos todos-dijo alegre Midori mientras tomaba su sombrero una pequeña canastilla-anden vámonos o perderemos valioso tiempo.
Todos obedecieron y en minutos partían a su festejo, koichi y kenji platicaban de negocios y obvio sobre lo orgullosos que estaban de sus hijas, kenji se había convertido en el padrino de comunión de lita y koichi a su vez en padrino de fin el curso de serena así que de alguna forma ahora compartían a sus bellas hijas, por su parte Midori, serena y lita iban en la parte trasera de la camioneta jugando póker, juego en el que siempre ganaba Midori
-hay no es justo ni por ser mi cumple me dejas ganar-decía la castaña con puchero.
-no seria justo si lo hago… además ya deberías de confiar mas en la suerte pierden por que nunca se arriesgan…miren niñas la vida es como este juego uno siempre tiene que andas adivinando y muchas veces topamos con un comodín-mostrando el que aun tenia lita en su mano – sin embargo llegara el día que el comodín ya no aparezca y solo aparezca la pareja que tu esperabas-mostrando un par de 7.-serena y lita habían escuchado la frase con mucha cautela sin embargo no era exactamente en un juego lo que meditaron, si no el dura que sonaba una vida así.
Al cabo de casi una hora, todos llegaban a uno de los campos privados de la familia Tsukino, el lugar había sido mandado a decorar con lirios y alcatraces además de algunas azucenas cerca del lago que había en el lugar se habían colocado algunos puntales y sobre estos se habían anudado algunas sedas en verde que habían lucir aun mas hermosas las flores en las esquinas, mas parecía un altar de matrimonio que una simple mesa de día de campo.
Midori y las chicas sacaron todo cuanto habían llevado para la comida, todo en definitiva manjares de ensueño, por un momento serena sintió miedo de exhibir el pastel que había hecho para lita pues su padre al desconocer ese pastel había preparado uno muy bello de dos plantas mientras que el suyo era solo de una… mientras lita acomodaba los platos y las servilletas Midori se dirigió al auto donde serena se preguntaba si dar el pastel o no.
-¿que tanto piensas hija?-al llegar miro el pastel que iba envuelto en un aparador de cristal.-por dios que preciosura.-¿No me digas que lo has hecho tu?-pregunto incrédula y orgullosa la peli verde.
-si-respondió serena apenada-pero no lo daré, mi pastel no es tan bello como el que a traído mi padrino.
-estas loca! Este pastel es más hermoso que todos sobre la tierra, estoy segura que a lita le hará más ilusión comer este pastel hecho por ti que uno hecho por su padre.
-hay mamá por favor como dices eso el..
-su padre –la interrumpió-pero tu eres su amiga y nunca habías hecho algo como esto, y ella lo sabe de sobra…-riendo pícaramente ya que sabia que serena era un desastre en la cocina-así que por lo tanto un pastel echo por ti no iguala a ningún otro.
-pero.
-hay ya nada de peros lo sacas tu o lo saco yo-serena se quedo en silesio y bajo la cabeza, por lo que su madrastra tomo el molde de vidrio.
-no espera!-pidió la rubia –al menos saquémoslo hasta que hayan comido por favor.
-esta bien-volvió a colocar el estuche en su lugar y ambas volvieron a la mesa.
-a comer!-grito serena pues sus padres habían estado a algunos pasos de ellas intentando pescar algo en el lago.
La comida era tan deliciosa como su apariencia, todos comieron hasta quedar satisfechos, tras la comida llego la tan ansiada hora del pastel Midori golpeaba con el pie bajo la mesa a serena, para que sacara su pastel pero esta no hacia la mas mínima seña de hacerlo así que se puso en pie y sin que serena se diera cuenta fue por el pastel, al par de minutos volvió con el en brazos.
-bueno chicos creo que deberán dejar el pastel de koichi para después-dijo la peli verde al notar que estaban por partir el otro.
-¿pero que eso? Pregunto serena al ver el precioso pastel que esta portaba.
-mamá! –grito serena con las mejillas sonrosadas.
-nada de mamá ven tómalo y dáselo a lita.-serena obedeció aun que el color no desaparecía.
-lita yo… cuando yo cumplí 15 años tu me hiciste mi pastel y bueno yo te prometí que cuando tu cumplieras 15 yo te aria uno bueno pues… yo… espero que te guste-logro decir casi sin voz.
-esto es…-lita no podía hablar las lagrimas le impedían articular palabra nunca nadie excepto su padre habían hecho algo tan dulce por ella.
-¿tan feo esta?-pregunto serena desalentada al ver llorar a su amiga.
-no seas tonta… es divino.-lita no lo pensó y abrazo a serena conmovida por el dulce detalle, en el acto casi se cae el pastel que la rubia sostenía pero Midori logro rescatarlo.
Ya mas relajados pero igual de alegres comieron el pastel, para alegría y celebración de todos, el pastel era delicioso después de tantos años al fin serena podía cocinar algo delicioso.
Continuara…
((Próxima actualización Martes 17 de septiembre))
