Ese día dormí igual que el anterior y lo raro fue que me desperté muy temprano, eran las 7 de la mañana cuando mire el reloj me imagino que es porque el día anterior estaba más que cansada por el viaje y acomodar todas mis cosas, después de un rato me aliste, hice el desayuno, cuando termine cogí uno de mis libros favoritos, orgullo y prejuicio de Jean Austin, salí para los jardines de murillo no me quedaría en la casa con un día tan bonito afuera, y en los jardines de murillo encontré una fuente muy bonita y al rededor se encontraban varias bancas me senté en una de ellas, y abrí mi libro, lo comencé a leer, cuando iba por la parte de que el señor Darcy convence a su amigo para ver otras posibilidades para sus futura esposa, alguien me interrumpió.
- Hola chica, disculpa tú me puedes ayudar a ¿encontrar una dirección?
- Claro, siempre y cuando este a mí alcance, pues tengo poco tiempo de haberme mudado por acá. – le dije sin apartar la vista de mi libro, cuando alce la vista me encontré con una muchacha muy linda, tiene cara de duendecillo, un peinado donde las puntas del cabello se dirigen a todas las direcciones, con un la piel casi tan blanca como la mía, ella me sonrió y me pude dar cuenta que tenía una sonrisa con los dientes perfectos, me dio un papelito, donde estaba la dirección y para mi sorpresa es la casa que está al lado de la mía.
- Oh! Disculpa, no me he presentado, mi nombre es Mary Alice Cullen, pero me gusta que me digan Alice. – me brindo una sonrisa muy cariñosa.
- Mucho gusto Alice, soy Isabella Swan, y me gusta que solo me digan Bella.
- Oye ¿cuántos años tienes? ¿A qué escuela vas? ¿Tienes novio? ¿Dónde vives? – me bombardeo con tantas preguntas que no supe que contestarle.
- Oye cálmate y vamos por paso, pues tengo 17, soy nueva acá vivo al lado de esa dirección; y no tengo novio – no me dejo terminar cuando ella siguió.
- Que bien seremos vecinas yo también tengo 17, tengo dos hermanos uno es mi mellizo se llama Emmett y parece un niño berrinchudo, nos mudamos con nuestro hermano mayor que tiene 26 años, se llama Edward pero es un cascarrabias, estamos con él pues nuestros padres viajan muchos y como se van a acabar las vacaciones.
Y siguió hablando hasta que llegamos a la casa, allí estaba un camión de mudanza y otro que traía varios coches, cuando toco la puerta nadie le contesto, así que llamo a su hermano y le dijo que llegaba en la noche, así que la invite a pasar el resto del día conmigo.
A eso de las 3 de la tarde la llamo Emmett para ver donde estaba, así que también lo invite a que pasara un rato en la casa, al ratico llego Jacob, decidimos salir a pasear un rato, pues todavía era temprano y su hermano llegaba hasta después de 8, asuntos del trabajo.
Fuimos a comer de nuevo a un restaurante cercano y después nos fuimos a los jardines por la paz y la tranquilidad, Jacob y Emmett se enfrascaron en una conversación de puros autos, y Alice me hablo muchísimo del mundo de la moda, cosa a lo que no le preste atención y solo asentía cuando era necesario.
A las 7:30 regresamos a mi casa, su hermano no había regresado, así que lo llamaron de nuevo y esta vez les dijo que no llegaría, Alice discutió con él porque no tendría donde quedarse, yo les ofrecí mi casa, como todavía tenían el camión de la mudanza allí bajaron todo y lo dejaron en mi sala, los autos si se los llevaron pues en mi garaje no cabían, pues eran 9 autos en total, claro en el garaje cabían más de la mitad pero si bajaban uno tenían que bajar todos.
Pasaron varios días entre risas y diversión, ya es 30 de enero y Edward el hermano de Alice y Emmett no aparece, bueno a ellos no les molesta nada de eso pues Emmett se la pasa con Jacob en la casa jugando videojuego y Alice intenta convencerme de que la deje cambiar mi vestuario, se podría decir que nos hicimos muy buenos amigos parecemos hermanos los cuatro, hoy saldríamos al centro comercial, pues tendría que comprar ropa nueva y los útiles para la escuela.
Cuando fuimos Alice se volvió loca comprando de todo, claro me ayudó mucho a elegir ropa que combinara y que me quedara como a mí me gustaba, claro que ella de vez en cuando me intentaba convencer de que comprara una minifalda o un top muy pero muy escotado; así pasamos la tarde, Emmett convenció a Jacob para ir jugar los nuevos videojuegos, se despidieron diciendo que se irían en taxi, pues como solo trajimos mi renaultwind, como teníamos muchas bolsas Alice se quedó con el pretexto que no cabía en el carro. Mentira como si no la conociera se fue, fue a comprar en las tiendas que no visitamos, eso solo lo puede hacer ella.
Cuando llegue a la casa me encontré con un joven tocando la puerta, baje del coche, dejando el poco de bolsas dentro, cuando me acerque, me pude dar cuenta que tenía el cabello color bronce con ligeros toque en dorado, tiene buen cuerpo; cuando me coloque de tras de él.
- Disculpe en ¿Qué lo puedo ayudar? – él se voltio, y me perdí en sus ojos eso ojos color esmeralda, más hermosos que he visto en mi vida, estaba tan concentrada, que cuando hablo puedo decir que escuche cantar a los ángeles.
- Sabe si hay alguien en la casa, necesito al dueño.
- No joven no hay nadie todos salieron – no me dejo terminar cuando se fue, tampoco me dio tiempo de decirle que yo era la dueña, pero bueno, en otro momento será.
