Hola chicas, bueno primero gracias por seguir leyendo este fic, aunque hasta donde se solo dos personas lo leen pero gracias! Ahí va el capitulo 4, me inspire un poquito y aquí esta, me gustaría saber sus opiniones tomatazos incluidos, no puse personaje secundario al fic porque la verdad no estoy muy segura aun de cómo ira a terminar así que acepto sugerencias! Besos y de nuevo gracias x leer.

Cap 4

Las chicas habían terminado de empacar, y estaba sentadas conversando en la habitación de Candy.

-así que Cesar, no es cierto Candy?-

-eh? Que dices Annie?-

-jaja, no te hagas la tonta, vi la cara con la que te miro cuando entraste al comedor esta mañana y no te creo si me dices que no te diste cuenta de lo guapo que es-

-bueno no es feo, tengo que aceptarlo, pero, esta con Tanya no es cierto?-

-y tu besaste a Albert! Y según tu no significa nada así que…-

-Annie! Siempre dándole a la cosas mas importancia de la que deberías! Además. No sabemos nada de el, además de que se llama Cesar y es el pupilo del embajador.

-dirás tu no sabes mas de el, su padre fue un general español y era uno de los mejores amigos del embajador, además

-era? –Candy la interrumpió – que ya no son amigos?-

-No Candy, lo que pasa es que el general Albacete y su esposa murieron en un accidente hace como 5 años y desde entonces el embajador lo tomo bajo su tutela.

-Oh, que lastima (entonces es huérfano como nosotras pensó)

Unos leves toques en la puerta llamaron la atención de las chicas.

-adelante-

-Candy, digo se;orita-dijo Dorothy, notando la presencia de Annie

- oh vamos Dorothy, no te tienes que poner tan formal solo porque yo estoy aquí, no soy la tía abuela-

-bueno, dijo venia a avisarles que ya todos esperan en el lobby-

-en serio? Rayos se nos paso la hora!- dijo Candy mientras tomaba su maleta a toda prisa y bajaba las escaleras corriendo, Annie la siguió, Dorothy bajo detrás de las dos con la maleta da Annie.

-Candice! Una señorita no corre por la casa!-

-Perdón tía-decía Candy mientras paraba en seco, provocando la risa de todos

-súbete al coche de Albert-

-si tía-

Candy, Tanya y Cesar iban en el auto de Albert; Annie, Eliza y Neil en el de Archie (pobre Annie) y la tía abuela, los Señores Leagan y el embajador en el auto de los Leagan. Candy iba en el asiento delantero con Albert, hubiera querido hablar con el durante el viaje pero, con Tanya y Cesar en el asiento trasero iba a ser imposible, tal vez antes de la cena?

-Bueno Candice, cuéntanos sobre ti- La voz de Tanya la saco de sus pensamientos

-eh?

-pues, mi padre es amigo de la familia Andley desde hace mucho tiempo y por el conozco por lo menos de nombre a casi toda la familia, pero nunca menciono tu nombre, así que me…miro a Cesar sonrio y corrigio, nos gustaría saber mas de ti.

-Bueno, yo creci en un orfanato, es un lugar muy hermoso llamado el hogar de Pony, junto a otros niños cuidado por nuestras dos madres la señorita Pony y la hermana Maria, luego fui adoptada por los Leagan y bueno finalmente por el tio abuelo William- dijo mientras sonreía mirando a Albert.

-el tio abuelo? Oh..William!- dijo entendiendo la sonrisa de Candy, - oh, eso explica porque mi padre no nos comento acerca de ti, supongo que no te conoció-

-No lo hizo-dijo Albert, - Candy no participo en eventos de sociedad hasta hace poco, al poco tiempo de que pasara a ser parte de esta familia envie a todos mis sobrinos a estudiar al colegio San Pablo en Londres-

-Si, escuche mucho sobre ese colegio, es mas Cesar también estudio ahí cierto?- Dijo Tanya codeando a Cesar que había permanecido callado hasta el momento.

-Si- contesto el –pero creo que soy un par de años mayor que ud. Señorita, disculpe el atrevimiento. Cuantos años dijo que tenia?

-jaja- rio Candy,- no es ningún atrevimiento y tengo 19 años, y bueno de todas maneras no estuve demasiado tiempo en el colegio-

-La guerra supongo-

-la verdad…-

-Si la guerra- termino Albert, en tono cortante, Candy lo miro sorprendida esperando una explicación a su reacción tan seca pero el seguía con la vista fija en el camino. Pequeña confías demasiado en la gente, pensó, había decidido terminar así la conversación pues nunca podía saber como iba a reaccionar la gente al conocer a Candy, era cierto que ya nadie de la familia tenía problemas con que ella fuera adoptada o que se hubiera escapado del colegio y ahora fuera enfermera, pero Tanya y Cesar eran personas desconocidas para Candy y no quería arriesgarse a que su princesa sufriera mas por prejuicios tontos.

Ya casi estaban en Lakewood (Albert manejaba muy rápido) así que Candy decidió cambiar de tema para aliviar un poco el ambiente de tensión que ahora se sentía dentro del auto, no entendía porque Albert había sido tan cortante, incluso le había parecido un poco grosero, una cosa mas a la lista de cosas de las que tenían que hablar, si llegaban a tener la oportunidad.

-Albert, entraras por el portal de las rosas cierto?-

-Claro pequeña, supongo que te mueres de ganas de ver si alguna dulce Candy sobrevive el frio-

-Dulce Candy? -Preguntaron Tanya y Cesar

-Si, mi sobrino Anthony creó una rosa para Candy en su cumpleaños y las nombro dulce Candy-

-Si! Dijo Candy emocionada, aun están allí! Mírenlas!- dijo señalando por la ventana, abrió la ventana para intentar tocarlas con las puntas de los dedos mientras pasaban entre los rosales, con lo cual todo el auto se inundo de aroma a rosas.

-Son hermosas- dijo Cesar, alternando la mirada entre las rosas y Candy que sonreía feliz mientras estiraba los dedos tratando de alcanzar las rosas.

Llegaron a la puerta de la mansión donde la servidumbre los esperaba afuera de la casa. Candy fue la primera en bajarse del auto y saludo a todos con familiaridad. Cesar la miro algo sorprendida pues no era usual que una señorita de sociedad fuera tan amable con la servidumbre, pero definitivamente no había nada usual acerca de Candy, la señorita Candice White Andley era una caja de sorpresas y el estaba ansioso por conocer mas de ella.

El auto de Archie llego a los pocos minutos, poco falto para que Eliza y Neil se lanzaran del auto en movimiento, Eliza incluso abrió la puerta antes de que el auto se detuviera por completo (como no se cayó jiji) y bajo con muy mala cara, Neil bajo después de su hermana, seguidos de Archie que se dio la vuelta para abrirle la puerta a Annie y ayudarla a bajar. Se notaba que Archie trataba de contener la risa y Candy trataba de adivinar porque.

Eliza entro hechando chispas a la mansión sin saludar a nadie seguida de su hermano, Albert y Candy la vieron pasar al lado de ellos y luego volvieron la mirada hacia Archie tratando de adivinar que paso.

-Pues, íbamos conversando en el auto, y como siempre Eliza estaba alardeando de cuanto dinero tenían los Leagan y cuantos vestidos se compraba etc, etc; y pues me pareció la oportunidad perfecta para hacerle notar que, cuando Annie y yo estemos casados ella será mucho más rica que Eliza ya que ella es la única heredera de los Brighton y yo el único heredero de los Cronwell- dijo Archie riendo

-Y solo por eso se puso así?- pregunto Candy

-No, eso no es todo- respondió Archie mirando a Annie- quieres terminar la historia tu cariño?

-esta bien, bueno- continuo Annie- también le dijimos que cuando nos casemos estábamos pensando que además de tener nuestros propios hijos, nos gustaría adoptar un niño o niña del hogar de Pony, y deberías haber visto su cara cuando Archie le pregunto si no quería ser la madrina del niño que adoptáramos- dijo mientras volvía a reir.

- Esta vez todos rieron con ellos, incluso Tanya, que sabia la importancia que le daba Eliza al linaje y alcurnia así que para ella ser madrina de un niño adoptado seria una verdadera ofensa.

En ese momento llegaba el auto de los señores Leagan, una vez que todos bajaron y entraron a la mansión la tía abuela tomo la palabra

-Los esperamos a todos en la terraza a la 1.30 para almorzar, es un día hermoso y ya que es invierno no se si tengamos otra oportunidad de comer al aire libre mientras estemos aquí-

Luego se dirigió a Dorothy (algunos sirvientes habían viajado también a Lakewood)- Dorothy, por favor habla con el mayordomo para que asignen damas de compañía a Eliza y Tanya, tu estaras a cargo de Candice y la señorita Brighton y asegúrate que las habitaciones para los Leagan estén preparadas no tiene sentido que se vayan a su mansión si solo estaremos en Lakewood por 10 días.

-en seguida señora-

Dicho esto todos se retiraron a sus habitaciones. Annie y Candy tenían cuartos contiguos y la verdad pasaban mas tiempo en la habitación de Candy así que estaban pensando en pedirle a la tía si podían compartir la habitación, no es que faltaran cuartos en la mansión, solo que eran pocas las oportunidades que tenían de convivir como cuando estaban en el hogar y no querían desperdiciar ni un minuto de su tiempo juntas.

A la 1.30 todos bajaron a la terraza, la mesa estaba puesta, era un dia precioso, había unos pocos rastros de nieve en el jardín, pero estaba soleado y a pesar de ser invierno, no hacia frio. Ya que era una comida en el jardín no seria tan formal, habían terminado la comida y se quedaron sentados en la mesa platicando.

-tía, puedo pasear por el jardín?- pregunto Candy

-si claro-

-le molesta si la acompaño señorita Andley?- preguntó Cesar

-Claro que no, y llámeme solo Candy joven Albacete-

-esta bien Candy, entonces llámeme solo Cesar-

Los dos se pusieron de pie y se dispusieron a pasear por el jardín, Albert estaba a punto de levantarse cuando sintió la mano de Tanya sobre la suya

-William, hace mucho tiempo que no vengo, me mostrarías la mansión?-

-eh.. si desde luego-

Albert guio a Tanya de vuelta a la casa no sin antes darle una ultima mirada a Candy, Cesar no parecía una mala persona pero no lo conocía bien y no le gustaba la idea de que Candy estuviera paseando por los jardines sola con el, tal vez debería pedirle a Archie que vaya con ellos. Donde estaba la formalidad de la tía abuela cuando la necesitaba? Porque no los envió con un chaperón? Aunque un chaperón hubiera significado que Cesar estaba cortejando a Candy y ese no era el caso pensó, bueno igual alguien debió acompañarlos.

-Así que eres la hija del señor William-dijo Cesar

-Se podría decir- contesto Candy- el y yo éramos amigos desde antes de que me adoptara y mucho antes de que yo supiera quién era el realmente, y cuando yo trabajaba en el hospital lo volvi a a a ver y-

-trabajas en un hospital?-

-Si, ahora estoy de vacaciones pero trabajo en el hospital Santa Juana de Chicago, y voy a ayudar cada vez que puedo a una peque;a clínica-

-vaya eso si que es una sorpresa, siendo miembro del clan Andley no necesita trabajar-

-lo se, pero lo hago por que me gusta ayudar a los demás, incluso vivía en un departamento en Chicago sola, pero Albert me pidió que me mude a la mansión de Chicago con el resto de la familia después de revelar su identidad, y la verdad no le pude decir que no-

-Albert?-

-Sí, el señor Andley, su nombre es William Albert Andley, y bueno como te dije yo lo conocí hace mucho tiempo, y siempre lo llame Albert-

-ya veo, la relación de uds tampoco es precisamente de padre a hija no?-

-la verdad que no, nunca lo fue, el un gran amigo…mi mejor amigo-

-entiendo, por eso lo acompañas a las fiestas?- pregunto ruborizandonse (que te pasa Cesar, como se te ocurre hacerle una pregunta tan directa?)

Candy se sorprendió por la pregunta y mas aun por el sonrojo de su acompañante pero aun así contesto – si bueno, Albert no tiene novia y entre su trabajo y el mio es poco el tiempo que tenemos para pasar juntos así que a veces vamos juntos a fiestas-

-entiendo-

El viento agito el cabello de Candy y ella sintió un poco de frio, se abrazo a si misma, Cesar lo noto se quito el abrigo y se lo ofreció a Candy.

-Que desconsiderado soy, tienes frio y yo sigo manteniéndote aquí, por favor toma mi abrigo y regresemos a la casa-

Candy acepto el abrigo –Gracias, si regresemos a la casa-

Entraron a la mansión y todos se encontraban en el salón de te, Candy seguía teniendo puesto el abrigo de Cesar, lo cual no paso desapercibido para Archie y Albert, intercambiaron una mirada suspicaz, y luego miraron a Candy pidiendo una explicación. Candy (tan inocente como siempre jiji) no entendía porque la miraban de esa manera, se sintió incomoda y pidió permiso para retirarse. Llego a su cuarto y se disponía a cambiarse, Dorothy la ayudo a quitarse el abrigo y le dijo

-Candy, nunca antes había visto este abrigo, y te queda un poco grande, es tuyo?-

-No, es de Cesar, me lo presto cuando paseábamos por el jardín, iré a devolvérselo!-

-Espera Candy, sigues vistiendo tu vestido de día y la cena se servirá dentro de media hora, yo me encargare de devolvérselo, con suerte nadie se fijo que el abrigo que traías puesto no era tuyo-

-Que? Y que tiene de malo que no fuera mío? Acaso creerán que me lo robe? Y como que mi vestido de día, ahora tengo que usar dos vestidos al dia? Que extra;os que son los ricos!-

Dorothy rio con la reacción de Candy, lo cual no le simpatizo mucho a la rubia pues no entendía muy bien porque su amiga se reia, luego contesto –Por supuesto que no pensaran que te lo robaste Candy, pero el que un caballero te de su abrigo es un gesto.. digamos un poco personal, y si tienes que usar dos vestidos al dia, se que en Chicago el se;or William no es muy formal pero no puedes presentarte a cenar con el mismo vestido con el que almorzaste especialmente si hay invitados en la casa-

-Insisto en que los ricos son muy complicados y no creo que el gesto de Cesar haya tenido otra intención que la de ser amable-

-bueno, como tu digas Candy, ahora vamos a elegir tu vestido para la cena, no querras darle el gusto a la señorita Leagan para hacerte pasar un mal rato-

-obvio que no! Esta bien Dorothy me convenciste vamos a elegir un vestido y me arreglare un poco así esa víbora digo mi querida prima (jiji) no tendrá nada motivo para molestarme.