FINAL 3
- No pienso ser auror. Sólo quiero paz y tranquilidad. Te amo, Hermione; y quiero estar contigo el resto de mi vida.
- Siempre has querido ser auror. No quiero ser la causa por la que no cumplas tu sueño, Harry –respondió ella con esfuerzo por la tristeza que le embargaba al tener que romper el corazón del joven mago, además de enternecida por su tenacidad.
- Es lo único que me veía capaz de hacer. Veía esa profesión como la llave para sobrevivir a Voldemort. Ahora ya no es necesario.
- ¡Pero aún quedan todos sus seguidores! ¡Alguien tiene que combatirlos!
- Y ese alguien no seré yo. Yo… mis planes dependen de ti, Hermione. Quiero estar contigo. Quiero ayudarte en tus planes de igualdad para todos. Quiero ayudarte a combatir el desprecio y el racismo que asolan el mundo mágico haciendo algo que gracias a ti descubrí que se me daba bien.
- ¿Lo… lo qué?
- La enseñanza. Sabes perfectamente que a mí me da igual todo y todos en el mundo mágico, que primero me alaban, después me odian, después me vuelven a alabar porque me necesitan… No tardaran en odiarme de nuevo y tacharme de 'señor oscuro', sucesor de Voldemort. Intentarán meterme en Azkaban y quedarse con toda mi herencia. Puedo que no hoy, ni mañana… pero lo harán. Así que tengo que aprovechar este tiempo para hacer algo me proteja. Estoy dispuesto a ayudarte a reformar este mundo, a ayudarte con todos los planes que me habías comentado cuando estábamos solos en la tienda. Gastaré lo que me queda de fortuna en crear una nueva escuela, un colegio al que llevar a todos los hijos de muggles y mestizos en cuanto demuestren tener magia. Donde les enseñaremos no sólo magia, también materias muggles. Física, química, matemáticas, literatura, filosofía, gimnasia… Les enseñaremos igualdad, fraternidad, libertad. No defenderemos a los que se portan mal, como hacen aquí en Hogwarts; no dejaremos que la injusticia quede impune. Si los sangre limpia no nos quieren, pues nos alejaremos de ellos.
- No todos los sangre limpia merecen ese trato.
- No, pero sí la inmensa mayoría. Claro que admitiríamos a algunos sangre limpia, porque dudo que Neville o Luna o algunos otros vayan a criar a sus hijos siguiendo ese dogma, pero el resto no querrían meter a sus hijos en un colegio que enseñe 'tonterías' muggles. Para cambiar el mundo debes cambiar la mentalidad de la siguiente generación. Dumbledore nunca lo hizo en su creencia de que castigando a los que se portaban mal los alejaría de la 'luz'. Pero la decisión es tuya, Hermione. Te amó y te ofrezco todo lo que tengo. Mi fama, mi dinero y mi persona para amarte y ayudarte a cumplir tus sueños. No más guerras, no más batallas, no más duelos ni carreras contra la muerte.
- ¿Y tus sueños? –murmuró Hermione con un hilo de voz.
Harry le cogió de la mano y le alzó la cabeza para mirarla con amor a los ojos.
- Mi gran sueño siempre ha sido tener una familia. Mi propia familia. Sin ti ese sueño no es nada. Cuando estaba con los Dursley mi única meta era abandonarlos y no volverlos a ver. Ir a algún lugar lejos de ellos donde poder formar mi propia familia y criar a mis hijos de una manera completamente opuesta a la que crecí yo. Cuando llegué a Hogwarts mi meta se convirtió en sobrevivir, pura y llanamente. ¿Cómo cumplir el resto de mis metas si no estoy vivo? Cierto, también tenía otras ilusiones, otras metas de lo que algún día me hubiera gustado ser, pero puedo cumplirlas dentro de 30 años; ahora que sé que viviré para entonces. Mi prioridad eres tú.
El silencio los volvió a envolver, mientras se seguían mirando a los ojos profundamente.
- ¿Qué… qué harías si no quisieras estar conmigo? –preguntó ella insegura y rompiendo el silencio.
Harry se separó un poco de ella, mirando hacia el suelo con ojos tristes; pero respondió con tono firme.
- Me iría al mundo muggle. Siempre me ha gustado cocinar y me iría a algún lugar donde estudiar hostelería. Más adelante intentaría abrir mi propio local. Eso es algo que también podría hacer estando contigo, aunque fuera dentro de 30 años.
Armándose de valor se acercó de nuevo a ella y ante su sorpresa la besó. Un beso cargado pasión y al que ella, consciente o inconscientemente respondió con igual o aún más pasión, si eso es posible. Un beso en el que Harry intentó poner todo su amor por ella. Un beso que expresaba todo, sin decir absolutamente nada.
- Tú decides, Hermione –dijo Harry separándose de nuevo de ella una vez que el beso terminó-. No soy ciego. Sé que me amas. Me lo has demostrado por la forma en que me miras, por cómo late tu corazón cuando me acerco a ti, por cómo solías sonreírme al verme, por cómo siempre te has desvivido por ayudarme, por cómo me has respondido a este y a todos los besos que hemos compartido en aquella tienda, por cómo te acurrucabas en mi pecho en esas largar noches de frío, por esa bella sonrisa que aparecía en tu rostro cuando te despertabas a mi lado. La cuestión es: ¿me amas lo suficiente como para querer estar conmigo en lo bueno y en lo malo?
¿Qué responderá Hermione? ¿Aceptará a Harry (FINAL 3.1) o lo rechazará (FINAL 3.2)?
Este fue el primero de los finales que escribí. Próximamente el 3.1 y 3.2
Quiero creer que aunque corto, es emotivo
