Capítulo 3:
JPVO:
Era como una droga, no podía parar, algo me pasaba, tenía algo dañado en el cerebro…es que no podía solo seguir besándola, después de haber besado a Megan, su teléfono comenzó a sonar pero ella no se detuvo, de un momento a otro me tiro al suelo, provocando así que me golpeara con su mesita de noche, susurre un ¨aush¨ y ella se levanto rápido.
-Estas bien?, lo siento no era mi intención, no recordaba mi practica de baile-dijo mientras enrollaba su sabana y oía como los pasos subían por las largas escaleras, rápidamente palmeo para que las luces se prendieran y pude notar que estaba mas pálida de lo normal pero tenía un leve sonrojo, yo reí por lo bajo y ella me miro histérica.
-Vamos ven, debes irte, mi madre no me perdonara esto-vino hacia mí y empezó a jalarme del brazo llevándome hasta su balcón.
-Mira esa rama, puedes treparte y salir sin que te vean por la parte trasera-susurraba.
-Estás loca? Quieres que haga eso? Que tal me caiga o me rasguñe la piel?-me miraba confusa y con una chispa de resignación y enojo.
-Agh, entonces anda metete en mi armario-dijo resignada, me enrollé en una sabana y me metí a su oscuro armario, seguido se escucho la puerta del baño a la par con la del cuarto.
-Alice, nena, estas retrasada para la clase de baile-se escucharon los toquecitos en la puerta.
-Haa, haa, haa-repetía incesantemente.
-Que pasa Alice?
-Ammm, si madre lo sé, es que quiero tomarme un baño, me siento sucia-
-Alice, que te sucede? déjame entrar a hablar con tigo.
-No-se escucho como algo caía y se rompía.
-Diablos!-grito furiosa Alice.
-Alice! Que son esas palabras señorita, me abres ya esta puerta o la tumbo-amenazo su madre.
-Ha, madre, no te abriré, esto lo puedo solucionar sola, estoy bien lo entiendes? bien!-recalco la palabra.
-No me hables en ese tono-de pronto se escucho como tiraban algo contra la puerta y caían miles de vidrios al piso.
-Mary Alice Cullen, que ha sido eso?-grito su madre y empezó a golpear la puerta fuertemente, de pronto se escucho como abrían la ducha y su madre le pegaba mas fuerte a la puerta.
-Alice sé muy bien que alcanzaste a oírme-grito su madre, ya me alcanzaba a imaginar cómo estaba la cara de Alice.
-No te oigo mamá!-grito exageradamente Alice.
-Señorita salga en este instante del baño-rugió su madre, yo instintivamente retrocedí unos pasos de la puerta y me choque con unas prendas de Alice para luego agarrarme de no sé qué y hacerlo caer al piso, provocando así un gran ruido.
-¿Alice realmente donde estas?-pregunto su madre ahora nerviosa.
-Mama te he dicho que estoy en el baño-cerro la ducha y se escucho como abrían las puertas corredizas.
-Bueno, quiero que salgas de inmediato señorita-volvió a su tono rígido.
-En un momento madre-soltó exasperada-pero sal tú, me quiero vestir.
-Alice te bañaba hasta los diez años, sal ahora mismo.
-¡Mama!-grito Alice y casi estallo a carcajadas, lleve mis manos a la boca y escuche como abrían la puerta.
-Sal por favor, por favor, por favor-hablo Alice.
-Que me escondes Alice-pregunto pensante su madre.
-Nada madre, es que…-divago un poco-quiero estar sola-dijo y su madre salió sin más, se escucharon los pasos hasta el armario y lo abrió.
-¡CASI DESTRULLES MI ARMARIO TARADO!-grito ella, su cara estaba más roja de lo normal y sus ojos estaban rojos e hinchados.
-¿Estabas llorando?-pregunte atónito.
-No, me callo Shampoo idiota-me hablo fríamente.
-No te entiendo Alice, casi tienes sexo con migo hace menos de cinco minutos y luego ¿me tratas como pañuelo reciclado?, ¿qué crees que soy?-me levante lentamente con un nudo en la garganta, tanto por verla llorar como por la forma en que me hablaba.
-No sabes porque lo hacía…-murmuro y un sollozo desgarrador se escapo de su garganta.
-Si no me lo quieres decir, no te obligare-le hable indiferente.
-Vete-susurro y soltó otro sollozo.
-Si eso es lo que quieres-pause y me trague ese pequeño nudo que cada vez se apoderaba mas de mi habla-lo haré-y me encamine hacia donde estaba mi ropa, me puse los pantalones y la camisa, encima puse mi chaqueta, y mi calzado-Adiós Alice-me gire y la vi-tu pie si era muy pequeño-reí y recordé el problema con Megan-te pido perdón antes de que los chismes te hagan de esta noche un infierno-y me acerque a la ventana.
-Tenia miedo-susurro y me gire para verla.
-¿Miedo de que?-mi ceño se frunció levemente.
-De ti-contesto con la vista en el suelo, jugaba con el cordón de su bata de baño y me acerque un poco.
-No soy un súper héroe pero trataría de nunca lastimarte-ok, no podía seguir ocultándolo-tal vez desde mañana-me miro confusa y se acerco un poco, nuestros pies se rozaban.
-¿A qué te refieres?-inquirió con su fina ceja arqueada, casi me intimidó.
-No sé si lo vallas a entender-susurre.
-Ve al grano-hablo duramente.
-Se que empezamos al revés, que nos conocimos de niños que nos separamos y que míranos ahora, estas casi desnuda frente a mí y yo intentando huir de tu casa sin que tu madre me vea-reí irónicamente-quería que supieras que esta tarde el beso me dejo confuso, nunca me he enamorado…-sonreí al imaginarme caminando por los pasillos con Alice…-así que nunca entenderé el porqué te quiero tanto…Alice, llevo mucho tiempo tratando de acercarme a ti…no entendía la frivolidad con la que me hablabas, solo sabía que no permitiría que te fueras de nuevo.
-No estas yendo al punto-dijo como si todo lo que le hubiese dicho no le valiera.
-Si esto…-nos señale- ya sabes, esta estupidez, no va a continuar, quería que supieras que Megan intento besarme después de la clase de aritmética, decía que no me merecías y que no debería perder mi tiempo con una pequeña que parecía duende que además era virgen y no tenía nada que entregarme-sus ojos rojos desaparecieron en el momento en el que palmeo para que las luces se apagaran.
-No debiste haberme besado-susurro pero no la pude encontrar, era cierto que era de día y la ventana abierta dejaba que la luz entrara pero no la podía ver, mis ojos…no lo podía creer…también estaban húmedos de las acidas lagrimas que caían libremente.
-Adiós-susurre, me acerque a la ventana y mire el árbol con detenimiento, trate de tomar la rama pero mi pie se deslizo y caí libremente ¨¡mierda!¨ fue lo único que grite, vi la pequeña cabeza de Alice asomada por el balcón con los ojos abiertos como platos.
APVO:
La había besado, ya no podía con esto, si lo quería…mucho, tal vez demasiado para ser tan solo un querer de amigos, o tal vez hermanos, lo mantendría en secreto, no dejaría que nadie ni lo supiera ni lo sospechara, a partir de ahora no sería la misma Alice de todos los días, la que se calla con un chocolate o un te quiero, ahora seria Alice la dura, la que no sentía, por la que todos los hombres sufrirían.
-Adiós-susurro, y lo siguiente que escuche fue como algo partía la rama y un pequeño ¨mierda¨ que se acallo cuando lo vi caer como bulto de papas en el piso.
-¡Diablos! Jasper!-grite eufórica, abrí rápidamente la puerta de mi cuarto y baje rápidamente las escaleras mientras oía pasos detrás de mí.
-Que pasa Alice?-esa era la voz de Bella, toque el piso de la sala y me percate que iba en toalla y descalza.
-Hooo! Que Mierda!-grite exasperada.
-Alice! Que es lo que sucede?-pregunto Edward con enojo.
-Solo…-piensa-cosas!-valla respuesta coherente no Alice?
-Sí, y yo soy Britney Spearce-replico Bella, rodé los ojos y corrí de nuevo hacia la gran puerta de cristal.
-Jasper intentaba salir del cuarto y resbalo de una rama-dije tratando de sonar sin importancia.
-Y QUE HACEMOS AQUÍ PARADOS?-ahora fue Bella la que grito.
-Primero, dejen de gritar, y segundo…-medite un poco-hay dios, que lio…mi madre no sabe que él estaba aquí, lo escondí en el armario, no estaba en una actitud presentable para volverlo a ver-finalice sonrojada a más no poder mientras Bella se partía a carcajadas y la cara de Edward pasaba por todas las tonalidades.
-Mi madre te va a desheredar Alice-regaño Edward.
-Distráiganla!-grite y salí por aquella puerta, el frio choco en mi cara casi congelándola y mis piernas temblaron, rodee la casa mientras decía cualquier tipo de maldiciones por las insignificantes pero molestas piedritas que se enterraban en mi pie, y las gotas que ahora caían por mi mejilla, estaba lloviendo! Llegue al lado de Jasper y este yacía en el piso, mi corazón dio un vuelco y me acerque rápidamente.
-Ho mierda Jasper, en que pensabas?-grite asustada, en el lado izquierdo de su cabeza la sangre fluía libremente manchando mi toalla, en su bolsillo vibraba lo que parecía ser su celular, lo tome y decía-Edward Cullen-así o más formal?, rodé los ojos y conteste con histeria notable en mi voz
-Que sucede Edward?-
-Mama va para allá-cito nervioso.
-COMO QUE VIENE PARA ACA?-grite mas eufórica de lo normal.
-Alice, no pudimos contenerla, dijo que había escuchado un golpe y debía salir!-grito de vuelta el.
-Y que le has dicho?-pregunte más calmada jalando a Jasper de un brazo para ponerlo debajo del árbol y así que no se mojara.
-Mary Alice Cullen, que está sucediendo aquí?-sentí como mi rostro perdía color alguno y el celular se resbala de mis manos.
-Mama, yo, emm-diablos! maldecía internamente mientras quitaba a Jasper de encima mío.
-Como esta? Ho dios mío, que le ha pasado al chico-su reacción atonto mis sentidos procesando una respuesta estúpida.
-Se cayó-respondí ahora resignada.
-Alice-me miro rodando los ojos-eso es obvio!-casi grito, se acerco y sus ojos casi salen de sus cuencas.
-Santo dios, Jasper!-grito ahora y sus ojos estaban por derramar lagrimas.
-Dame el teléfono!-me grito enojada, recogí el teléfono y se lo entregue, marco el numero de mi padre y casi después de dos timbres contestaron.
-Carlisle Cullen al habla, que se le ofrece?-atendió mi padre con voz aterciopelada, como la de siempre.
-Carlisle!-el tono de preocupación de mi madre casi alcanzaba mis limites provocándome así la gracia para querer alejarme de allí. Casi jure escuchar un cálmate de la otra línea y un Alice o Bella están en problemas?
-No! Es Jasper lo recuerdas, cayó desde el balcón de Alice, eso supongo-me dirigió una mirada furtiva y su cara volvió a la preocupación.
-No-lo que siguió fue ponerle los dedos en su yugular y comprobar lo que yo creía, si aún vivía, eso era obvio no podía morir…o sí?, tragué saliva sonoramente y el abrupto pensamiento hizo eco en mi cabeza, me vi de negro en un funeral, ágilmente me levanté y corrí hacia la casa, en este corre y corre, un vidrio se enterró en mi pie haciéndome frenar en seco y gritar.
-Edward!-grite más fuerte.
-Edward!-volví a gritar, se asomo por su ventana-vamos sirve de algo, lánzame una camisa tuya o de Bella, y las llaves del auto-enseguida la camisa bajaba volando y las llaves se estrellaban contra el piso, empecé a desamarrar mi toalla y lo mire-ya! Eso era todo, puedes entrarte-grite, la lluvia que ahora caía era demacrante, mi toalla ya estaba empapada y la camisa de Edward que aun estaba en el suelo debajo del techo aun seguía seca-me resguarde y me quite la toalla, alborote un poco mi cabello, y encontré el problema, mi ropa interior estaba casi que escurría gotas y mi pie ardía casi hasta hacerme llorar, lo revise y retire el vidrio que era lo bastante grande como para hacer salir toda la sangre que estaba saliendo, cerré los ojos conté hasta diez con la respiración contenida y me puse la camisa más calmada, rodee la casa por todo el borde tratando de no apoyar el pie, además para evitar cualquier infección ,y llegue a mi auto, me subí en él y entre al jardín, llegue donde Esme se encontraba resguardada y tome a Jasper por el brazo jalándolo dentro del auto, no era fuerte, pero tenía que intentarlo. Ya adentro puse en marcha el auto y mi madre grito.
-¡ESPERA! TAMBIEN QUIERO IR-entorné los ojos y detuve el auto, vino rápidamente, escurría agua y su cara redonda me dio pesar.
-¡ARRANCA!-grito.
-¡Ho si, si claro!-puse el auto en marcha y unos cuantos minutos más estuvimos entrando a la sala de urgencias.
-Paaapiii, paaapiii-gritaba tratando de obtener la atención de Carlisle que estaba de espaldas hablando con una enfermera, Jasper aun estaba en el auto.
-¿Dónde está?-pregunto ya en frente nuestro.
-Aun en el carro -dijo mi madre, mi padre me miro atento de arriba abajo.
-Deberías ir a cambiarte, mis princesas no andan así-cito Carlisle, era cierto que la camisa de Edward llegaba a medio muslo, que mi cabello alborotado aun escurría, y que mis pies descalzos tenían una buena presentación pero era cierto, ni yo soportaba verme así. Entonces recordé el pie.
-Auuuu-chille y Carlisle me miro preocupado, ya los enfermeros de confianza habían entrado a Jasper a la sala de urgencias y mi madre ya les había dado algunos de los testimonios de lo que había sucedido.
-Que pasa princesa?-me tomo en brazos fácilmente y me puso en una camilla, el piso untado de sangre donde antes había estado de pie frente a él, lo alarmo recostándome en la respectiva camilla y llevándome al mismo sitio donde habían llevado a Jasper.
-¿Que te duele nena? ¿Dime qué te pasa?-la cara de Carlisle era el total desconcierto.
-Alíviate pa, solo fue un vidriecito-hable como niña mimada para que se calmara un poco, y funciono, corrió la cortina y reviso mi pie, lo toco y emití un pequeño ¨Oye!¨ él se disculpo y dijo algo como ¨Es profundo¨, cerré los ojos, mantuve la respiración, y conté hasta diez, de nuevo mi ejercicio de relajación.
-Que sucede pa?-me atreví a preguntar.
-Necesitas una sutura-explico, palidecí totalmente y estruje entre mis manos las sabanas de la camilla.
-¿¡Qué!?-abrí mis ojos como platos-Paaapiii, sabes que odio las agujas-chille como toda niña consentida que era.
-Alice, deja el berrinche, a la próxima la piensas antes de salir descalza a la calle-me grito, mis ojos se abrieron y los de él también, nunca se había atrevido a gritarme pero los niveles de estrés de ambos casi rozaban el cielo.
-Te mandare a la enfermera-susurro.
-¡No!-demande-quiero que lo hagas tu!-chille-me siento más segura-susurre
-Debo ir a ver las placas que le han tomado a Jasper-y sonrió.
-Pero…
-Pero nada Alice-ahora hablo fuerte.
-¡No me dejare!-grite y saque la lengua a sus espaldas, el se fue dejándome allí, me recosté en la cómoda camilla y lo que siguió fue oscuridad.
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El cosquilleo en mi pie hizo que me levantara, todo era blanco, las cortinas, las sabanas de la cama…sip, estaba en una habitación del hospital, la puerta se abrió y entro mi madre.
-¿Que pasó mami?-
-Bueno, ¿en qué sentido lo preguntas?-cerro la puerto y vino a mí.
-¿Qué paso con Jasper?-pregunte y mis mejillas se encendieron, mi madre rio y me tomo la mano, puso una silla en frente y se sentó mirándome fijamente.
-El está bien, tu padre dice que tuvo suerte, aunque aun esta inconsciente, su hermana ya está aquí y Emmet también-su respuesta me atonto y quede en shock.
-Ro…Rosalie?-pregunte ahora con temor, no era que me odiara pero no le agradaba del todo.
-Sí, ella-me miro dubitativa-¿pasa algo con ella?-tanto me conocía?
-Bueno ma, creo que tendré que contarte todo-después de todo era mi mama, complete mentalmente.
-Te escucho-sonrió.
-Bueno…emm no se cómo empezar-me reí quedadamente y suspire, mi madre rio y me apretó la mano.
-En la escuela, o más bien cuando chicos, Jasper y yo nos conocimos los recuerdas?-asintió a la pregunta y suspire de nuevo, ya empecé ya terminare-no nos veíamos desde hace más o menos diez u once años, y hoy llego, lo vi en la escuela, puede que lleve mucho tiempo, pero hoy tuvimos un acercamiento, no sé si me sigas-asintió y me miro fijamente, empecé a recordar todo-el está en una de las bandas más famosas de Forks, Fallen Angels se llama, solo escucho su música, es muy bello como llegan a expresar todo lo que sientes tu y ellos, cuando chicos tuvimos una relación muy linda, llegaba a ser sofocantemente divertida, llena de sorpresas, expresando un mundo nuevo desde una perspectiva diferente, solo…un juego de niños, sin complicaciones…-cerré los ojos y lleve mi mente hasta los recuerdos de ayer-ayer, tuve que ir a la dirección, tengo una presentación el sábado…mañana, antes de entrar me saludo, y hablamos, de una forma no muy amigable, y seguí mi camino, pero en la clase de arte, el estuvo ahí, conversamos un poco, hicimos unos cuadros, y debo admitir que me sentí cómoda, era como volar madre, el era tan especial y cuidadoso, pero tenía miedo, tengo miedo mami, que tal que no sea todo color de rosa, no hay nada de ese color…-frene en seco y me atosigue con las palabras, no quería contarle más.
-Hija-puso sus manos en mi cara-no tienes porque tener miedo, es la pista del fracaso, la mayoría de los jóvenes fracasan al no intentarlo, al no disfrutarlo, y al no vivirlo, el amor es un mapa princesa, un mapa que no todos se graban ya que en algún momento de tu vida lo pierdes y tienes que haberte aprendido el camino para llegar a la x que marca el destino, el amor es vital en nuestra vida, sin amor no hay vida…atrévete princesa, atrévete y déjate llevar, solo será una vez…el amor te muestra muchas experiencias-me beso la frente y me quede estática, de los muchísimos consejos que mi madre me había dado en esta vida…indudablemente este había sido el mejor, la mire de nuevo a los ojos y vi la chispa de alegría que siempre tenían.
-Cuando puedo salir de aquí? Ayer falte a la clase de baile, además hoy falte a la escuela…y Jasper, que pasa con Bella y Edward?-las preguntas salían de mi boca sin control y la preocupación invadía mis sistemas preguntándome como estaba Jasper.
-sonrió-Ellos fueron a la escuela normal, trataran de conseguir tus apuntes con tus compañeros de clase-dijo segura.
-Ok, pero cuando puedo irme a casa?-insisti, ella me miro con pesar y me enoje un poco por eso.
-Probablemente mañana o pasado, lo tuyo no es tan grave, Jasper tendrá que estar alrededor de dos o tres semanas mas-me miro fijo-que era lo que estaban haciendo-mis ojos empezaron a pesar y mis mejillas se enrojecieron-para que haya paso eso debieron estar jugando o haciendo cosas imprudentes al lado de tu balcón-apunto.
-Bueno-piensa Alice, piensa-En realidad-no sabía que decir eso era fijo, pero como decirle a tu madre ¨intentaba perder mi virginidad con un hombre virgen, con el que me bese esta tarde¨, entonces lo reconsideré, si le decía lo que realmente había sucedido, tal vez me tachara de loca y cosas parecidas.
-Ho claaroo madre, si quieres la verdad eso diré-hable sonando lo mas sarcástica que pude-intente perder mi virginidad con Jasper, no funciono tu subiste y callo por el balcón-bufe, rodé los ojos y fije los ojos en la ventana, el día era un poco soleado pero la temperatura no alcanzaba los 20°. Mi madre apretó un poco la mano que por poco y sudaba y me hizo mirarla, su mirada era tierna, la puerta se abrió y entro mi padre.
-Princesa-cuchicheo, gire mi cara enfadada-que pasa Alice?-pregunto él con voz juguetona-acaso te dieron caldo de alacrán en la mañana?-bromeo, intente contener la risa pero no lo logre, me reí histéricamente, mi padre se acercó y empezó a hacerme cosquillas en el abdomen, mis gritos resonaban en la habitación y mi madre se reía de la escena.
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TRES SEMANAS DESPUES
Jasper había salido ileso del gran golpe que había sufrido por la caída de mi balcón y nuestra relación se había estrechado mas, éramos amigos, los mejores. Aun recordaba la extensa charla que habíamos tenido en el jardín de mi casa
**Flash-Back**
-No quiero que si nos volvemos a separar una amistad de años termine así-hablo por fin después de haberme sostenido la mirada por más de lo que para mi eran mil siglos.
-Jasper, nuestra amistad no es de años, es de días, y mira todo lo que ha pasado, francamente creo que lo único que hacemos es llamar problemas, somos imanes de líos, los atraemos como si fuésemos metales, no lo vez? No lo sientes? No lo escuchas?-mi voz casi alcanzaba la histeria y sus ojos se ausentaban por momentos, era como si quisiera expresar algo pero no podía porque estaba bajo llave, como si fuese el más grande tesoro, sus ojos no se atrevían a mirar a los míos, todo era tan dramático que creía estar narrando una novela.
-Pero Alice-se acerco un poco más, tratando de buscar mis labios.
-No Jasper, no mas-finalice, intente alejarme pero su mirada pegada en el suelo me removió el corazón, me recordaba a el niño del parque al que se le había caído su helado, el niño que había resbalado del rodadero y había partido su brazo, me recordaba el indefenso chico que no sabía escalar un árbol y había caído de mi balcón, su imagen como carne fresca entre leones y su mirada dolorosa me hizo dar vuelta y acercarme para abrazarlo, este me respondió efusivamente y me levanto en el aire, no quería que significara algo más pero sabía que muy pronto lo sería, me miro fijamente pero su mirada no expresaba solo cariño, sabía que había algo mas, algo más que tenia que descifrar, sin olvidar la tonta promesa que me había hecho de mantener bajo llave mis sentimientos, y ahí fue donde me di cuenta, que la única que tenia secretos no era solo yo.
-Te adoro Alice-susurro mientras me apretaba aun mas a él, me recosté en su regazo y duramos horas sentados en el verde césped hablando de todo y nada, al final del día me sentía inquieta, hiperactiva, feliz…al final de día me di cuenta que Jasper era más que un conocido, era mi mejor amigo, el mismo de toda mi infancia…trataría de no cambiar eso.
**Fin Flash-Back**
