Disclaimer Inuyasha no me pertenece sino a Rumiko Takahashi, la historia si es de mi autoría pertenece a #Reto Camino al Infierno, 7 días del foro ¡Siéntate! # espero les guste, y en mi perfil está el Link del foro por si quieren ir a revisarlo.
Ira
Un monje de pelo negro amarrado en una coleta, saludaba cortésmente a los viajeros que pasaban por ahí, caminaba rápidamente ya que necesitaba la explicación de cierta Taijiya, apresuro su paso para llegar al sitio donde estaban acampando, su cara mantenía una expresión neutra, mientras que su cabeza era un tornado de emociones. Cuando llego, la busco hasta encontrarla sentada en un prado de flores junto a su gata.
-Querida Sango ¿Podemos hablar un momento?, es de suma importancia-pregunto el monje, poniéndose delante de ella.
-Claro Excelencia, dígame ¿Cuál es su pregunta?-dijo Sango acariciando a kirara
-Pues…
-Señores por favor, ayúdennos hay un monstruo atacando la aldea-dijo una anciana aldeana.
Ven a Alla-DIJO Sango tomando do Hiraikotsu.
-Pero Sango…-dijo viendo como la chica corría hacia una niebla espesa y desaparecía.-Bueno se lo preguntare después-dijo siguiéndola con una cara molesta, muy raro en él.
El monstruo era un gusano gigante, que escupía fuego y espinas con veneno. El monstruo ya los había visto e iba a atacar a la chica sino fuera sido por el monje que se interpuso.
-No dejes que te ataque Sango, tengo algo muy importante que preguntarte-dijo Miroku con la ira reflejada en sus ojos.
Sango se atrevió a volar cerca de él para atacarlo con su Hiraikotsu, pero el monstruo le escupió fuego haciendo que Kirara se estrellara con el suelo.
-¡Sango!-grito escandalizado, yendo a donde ella se encontraba, tomándola entre sus brazos.-Sango por favor no me dejes, aun tienes que tener hijos conmigo-pero no le respondía.
Viendo su única oportunidad, le toco el trasero a Sango, recibiendo aliviado, una gran cachetada.
-Parece que nunca vas a cambiar Monje Pervertido-dijo Sango tosiendo con un poco de sangre.
-Tal vez si cambie, pero necesito a alguien que me de unas buenas cachetadas para entrar en razón-de pronto se escuchó un grito, a lo que ambos voltearon, recordando así al monstruo que allí estaba.
Sango hizo el intento de levantarse, pero se encontraba muy lastimada y solo consiguió caerse de nuevo, Miroku viendo el estado de la chica, hizo lo que su corazón mandaba, así que se quitó el collar que mantenía a su agujero sellado, absorbiendo así al monstruo. Cayo de rodillas en el suelo por el increíble veneno que contenía aquel demonio.
Sango al ver esto, olvido su propio dolor y corrió a socorrer al monje.
-Excelencia por favor ¿Dígame que está bien?-dijo con lágrimas en los ojos.
-No te preocupes yo estoy bien-aunque su cara denotaba todo lo contrario, no pudo soportarlo más por lo que se desmayó.
-EXCELENCIA-grito ya sin poder contener las lágrimas, pero ella también cayó encima del monje, lo último que vio fue a una chica de pelo azabache que gritaba su nombre.
Abrió sus ojos lentamente, mientras estos se acostumbraban a la luz, se levantó de donde estaba, de golpe sintió una punzada en la cabeza, seguida de un dolor en el brazo izquierdo.
-Oh Sango veo que ya despertaste-dijo una azabache entrando al lugar-¿Cómo te sientes?
-Pues me duele el brazo-dijo viendo una venda en este.
-Es por la espina del monstruo-dijo Kagome mientras suspiraba.-Creo que jamás me perdonare no haber estado ahí, y todo porque el tonto de Inuyasha quería comer más Ramen.-Por cierto Miroku te está buscando, está cerca del lago.
-Gracias Kagome-dijo la chica levantándose del todo y saliendo de allí con dirección al lago, aún estaba adolorida, pero a ella le había picado una abejita en comparación con el monje.
Llego al lago y vio a este sentado cerca de la orilla, se sentó a su lado en silencio, ya que vio que él estaba meditando.
-Excelencia ¿Se encuentra usted bien?-pregunto preocupada.
-Si Sango, pero estoy aquí ya que quiero preguntarte algo-dijo volviéndose serio y levantándose.-¿Por qué estabas hablando con el joven Kaito?-pregunto posando su mirada en ella.
Sango se quedó unos momentos sin decir nada,
-¿POR ESO ARRIESGO SU VIDA?, ¿PARA PREGUNTARME SEMEJANTE ESTUPIDEZ?-dijo Sango escandalizada.
-Sango eso no es ninguna estupidez es algo realmente serio-dijo reprochándola.
-Pues si tanto le interesa saber, él solo me pidió que ayudara a su hermana a arreglarse para su boda-dijo molesta.
El monje dio un suspiro de alivio y Sango se sonrojo violentamente, pensando que tal vez le habían dado celos por ella, aunque no le duro ni 2 minutos, ya que por allí había pasado una joven, y Miroku ni tarde ni perezoso, le había preguntado si quería tener un hijo con él. Sango esta vez enrojeció de la furia, tomando a Miroku de la oreja y llevándoselo a otra parte.
Yumi-chan-Pues aquí está el cuarto capítulo espero les guste, por cierto la escena del monstruo se me ocurrió viendo una caricatura jajaj si lo se soy una niña ¬¬ pero que puedo decir, espero me dejen comentarios a ver qué les pareció sin más nos leemos. \(U.U)/.
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