Hola! Quiero dedicar este capítulo a uno de mis escritores favoritos de FF: Leandro-Sensei: Wow su review lo recibí como si me lo hubiera escrito el mismísmo Gabriel García Márquez (en serio) así que gracias por animarme a escribir...por cierto, si, soy yo...la que dejó de escribir reviews para escribir fanfics, irónico no?
Disclaimer: Los personajes de Ranma y la historia de Mulán no me pertenecen...por lo demás...que lo disfruten
El deber está en mi corazón
Capítulo 4: Indicaciones
Se dio cuenta que iba tarde, muy tarde para ser exactos…se les citó a primera hora en el campo de entrenamiento y al parecer no había logrado llegar a tiempo. Cuando vio que estaba cerca de la entrada al campamento bajó de su caballo pero notó grandes columnas de humo que subían del mismo.
-No puede ser…- pensó mientras corría hacia la entrada solo para ver a todo el ejército imperial muerto, decenas y decenas de compatriotas suyos habían sido asesinados despiadadamente. Mientras corría buscando sobrevivientes se encontró cara a cara con nada más ni nada menos que el mismísimo Saffron quien, con espada en mano, le tomó por el cuello y le dijo con una voz que le erizó todos los vellos de su cuerpo: "Di tus últimas palabras, sucio chino"
Lo soltó de forma ruda en el suelo y justo cuando la espada de Saffron estaba por clavarse en él, un cuerpo se atravesó salvándole, pero muriendo al instante. Cuál fue su sorpresa al ver que su salvador fue nada más ni nada menos que…
-¡AKANEEEE! –Abruptamente Soun se despertó de la peor pesadilla que había tenido en su vida, a su lado, Noriko se levantaba totalmente sorprendida pues era la primera vez en casi 30 años de matrimonio que su esposo la despertaba de esa manera en la madrugada
-Soun, cariño, tranquilo…fue solo un mal sueño – su mujer trataba de calmarle
-Mi amor eso fue terrible, y fue tan real…yo…debo ver a Akane –ni bien lo dijo salió corriendo hacia el cuarto de su pequeña, seguido por su esposa, ambos entraron con cuidado pensando en no despertar a su retoño, pero al estar más cerca notaron que su cama se encontraba vacía
-¡Akane no está!-exclamó Noriko, llevando sus manos hacia su boca, aun sin poder creer que su hija no estuviera en casa a esas horas. Mientras tanto su padre analizaba la situación:
-No…no…esto no puede estar pasando… ¿la habrán secuestrado?, ¿habrá huido?, no…ella no nos haría esto…menos hoy que debo ir a la guerra…a no ser que…
Nuevamente Noriko corrió detrás de su marido que salió en veloz carrera al armario donde guardaba su vieja armadura y su espada, encontrándolo vacío.
-No, no, no, no puedes hacer eso hija no…
-¡Soun detente! ¿A dónde vas ahora?
Temblando, el padre fue hasta su cuarto, tirando cosas alrededor y rogando a todos los dioses que la carta de reclutamiento se encontrase en su poder aun.
-Soun…mira…-sollozando, Noriko le mostró a su amado esposo lo que había encontrado justo en la mesa, la peineta…la peineta de Akane
Derrotado, el padre cayó de rodillas, y solo una expresión salió de sus labios:
-Akane… ¿Qué has hecho…?
Los cascos de los caballos sonaban de forma intimidante por todo el valle de Oytak, detrás de ellos yacía lo que hace unas horas era la próspera ciudad de Kashgar, ahora reducida a cenizas y fuego. Los Hunos avanzaban de forma implacable, no dejando ciudad, aldea o persona en pie mientras se acercaban con paso firme hacia el palacio del Emperador.
Toda la comitiva, con Saffron a la cabeza, hacía temblar hasta al más valiente con su sola presencia.
De forma abrupta y con solo un movimiento de su mano, el líder detuvo a su ejército y con solo una mirada envió dos de sus soldados a inspeccionar el campo, encontrando los mismos a dos espías chinos, obviamente enviados por el Emperador
-Así que…su "Emperador" ha enviado a dos ratas para husmear como le dejaré sin reino en muy poco tiempo- dijo Saffron con una mueca muy parecida a una sonrisa
-No te saldrás con la tuya Saffron-dijo uno de los soldados tratando de sonar decidido pero su voz le tembló –el…el Emperador te detendrá
-¿Detenerme? ¿Ese anciano?, jajajaja, cuando China construyó esa muralla pensando "detenerme" lo único que logró fue que lo tomara como un reto personal, así que…ve y dile al viejo que simplemente he aceptado su invitación
Los soldados fueron liberados e inmediatamente comenzaron a correr, dispuestos a llevar el mensaje pero al mismo tiempo aliviados de haber corrido la suerte de ser encontrados por los Hunos y salir ilesos.
-Shun- dijo Saffron a su arquero con una sonrisa socarrona - ¿Cuántos mensajeros se ocupan para dar un mensaje?
Con la misma sonrisa burlesca, Shun tensó su arco y apuntó hacia donde corrían los espías –solo uno, mi señor
-Mi general, ¿me mandó a llamar?
-Así es capitán Saotome, tome asiento. Me imagino que ya sabe por qué le he enviado a buscar
-He escuchado acerca de la invasión de los Hunos, toda China lo sabe, y me imagino que me requerirá junto a usted para enfrentarnos a ellos
-En lo de los Hunos si tiene razón, pero no le he llamado para que vaya conmigo a la guerra, su encomienda será de mayor relevancia. Capitán, le he seleccionado para que adiestre a las nuevas tropas que se han reunido de todas las ciudades y aldeas de China, las mismas servirán como refuerzo para el ejército que se encontrará en las afueras de la ciudad de Huquan, allí detendremos a Saffron y evitaremos que llegue a la capital. Como puede ver necesitamos que estén listos en tiempo récord ya que nuestra ventaja sobre unos guerreros tan hábiles como los Hunos será un ejército mayor al de ellos
-General es un honor, pero… ¿Usted cree que podamos hacerles frente con soldados novatos?
-Siéndole sincero no lo sé, lo que sí puedo afirmarle es que en todo mi ejército no podría encontrar a un mejor soldado que usted para entrenarles, alguien que maneje tan bien las tácticas y técnicas de un verdadero guerrero chino, y en quien puedo depositar toda mi confianza. Además sé que viene de un largo linaje de guerreros y no dudo que dará lo mejor para mantener el honor de su familia y de su país
-General, yo…
-Buen día, General Saotome
La plática se vio interrumpida por el mensajero del Emperador quien cruzó la tienda de campaña y se sentó al lado del general sin siquiera prestar atención a que acababa de cortar una importante conversación
-Happosai, tiempo sin verle, lamento que tenga que ser en estas circunstancias
-No se preocupe por eso Genma, he venido de parte del Emperador, él sabe que usted parte hoy mismo hacia el campo de batalla y que dejará a alguien a cargo de la instrucción de los nuevos reclutas, por lo que me ha solicitado que yo personalmente supervise los entrenamientos y el desempeño tanto de los reclutas como de su instructor
Este comentario provocó una mueca de desagrado en el rostro del joven capitán, de más está decir que el "viejo libidinoso" (como suele llamar Ranma a Happosai) no es de su agrado, y dicho sentimiento es totalmente recíproco
-Muy bien Happosai, pues he aquí el Capitán Saotome, él se encargará de entrenarles
-¿Capitán este niño malcriado?...no lo sé Genma, pensé que desearías poner a alguien más experimentado, no a un novato con ínfulas de gran guerrero –dijo viendo al joven de forma despectiva e inmediatamente quitando su vista, como si el solo hecho de mirarlo fuese ofensivo
-Viejo…-dijo Ranma entre dientes pero fue detenido por la voz del general
-Happosai, me conoces y sabes que jamás pondría a alguien que no fuese capacitado para el puesto, te doy mi palabra de que el capitán es la mejor elección, y tú mismo podrás verlo con tus propios ojos
El anciano rodó los ojos pero decidió no decir más, realmente le tenía cierta estima a Genma y además la decisión obviamente ya había sido tomada
-Bueno caballeros yo debo partir, llevaré a las primeras tropas para detener el avance de los Hunos, confío en que en mi ausencia ustedes se llevarán bien, por el bienestar de China
Hizo un asentimiento de cabeza para despedirse de su amigo Happosai y al pasar frente a Ranma colocó la mano en su hombro y le dijo casi susurrando –confío en usted capitán
Salió de la tienda y subió a su caballo con una agilidad tal, que avergonzaría a cualquier jovencito, echó una última mirada a ambos hombres y antes de partir dijo adiós, siendo seguido por todas las tropas del ejército imperial
Ranma le siguió con la vista hasta que se perdió en el horizonte
-Buena suerte…padre
N/A: Uff...cada vez más difícil esto...bueno hoy no hubo Akane pero ya apareció Ranma...en el próximo finalmente empieza lo bueno. Gracias a todos por su apoyo, especialmente a Amy Saotome Tendo, tus reviews me animan siempre, espero me comenten si les gusta o no, que esperan o si hay algo en lo que pueda mejorar...ustedes son los clientes. Nos vemos en el próximo! (Si, de verdad será "próximo")
