Hola.
No tengo nada que decir así que empecemos, solo que esta semana no fue la mejor de todas así que si ven un poco apagados los capítulos u oscuros, es por eso y a parte de que estas "fiestas" últimamente no han sido muy buenas
Hipo quien se encontraba con Astrid en su cama, trataba de despertarse pero algo lo impedía, no sabia que era, el dolor o algo mas.
Astrid ya se había despertado y estaba viendo la cara de Hipo, todos sus rasgos, aunque casi toda la cara de Hipo era casi perfecta se encontraba con algunos rasguños y moretones chicos que se imaginaba que eran de los golpes y rasguños de la anterior tarde.
Pero de repente vio que le salían gotas de su cabello y su cara empezó a sudar pero lo raro era que no podía abrir los ojos ya que se veía que intentaba abrirlos, se quedaba inmóvil llego al punto de empezar a decir cosas sin sentido como: -n-no puedo- o –ya quiero despertar- todas las susurraba pero entre cada palabra siempre decía susurrando casi sin voz –Astrid-
Cuando por fin abrió los ojos los tenia rojísimos, estaba sudando como nunca lo había hecho, se le veían demasiadas lagrimas y un dolor profundo en los ojos.
Astrid asustada se levanto rápidamente de la cama y quito la sabana y la cobija que les tapaba, para luego ir por algún medicamento que sirviera para la fiebre que era lo que mas se acercaba a lo que tenia, pero ella sabia que era algo mucho mas peligroso que la fiebre.
Ella se preguntaba seguidamente donde estaban los padres del chico quienes no habían regresado desde hace tiempo.
Encontró pastillas y algunas cosas mas, que les servirían al chico.
Cuando entro a su cuarto encontró a un chico que estaba tirado en el piso casi agonizado con algunos rasgos de sangre, casi sin voz grito su nombre.
Astrid quien ya estaba demasiada nerviosa decidió mejor ir por una enfermera o alguien que lo atendiera, ya que ella no era alguien experta para curar heridas tan grandes.
-Hipo espera, resiste-
Salió de la casa y al salir no se esperaba lo que había pasado, todo el lugar estaba inundado, el agua llegaba a un metro de altura aproximadamente.
Lo bueno que el agua no podía pasar a la casa ya que tenia escaleras que evitaban el paso.
Ella mas preocupada por Hipo entro a la casa de nuevo y busco algo para poder pasar el agua sin quedar atascada o agarrar una infección, así que subió al segundo piso y encontró un pantalón impermeable al igual que unas botas que Hipo tenia en su cuarto y se las puso lo mas rápido que pudo, aunque era algo de lo mas raro ya que si no fuera una tormenta no podría pasar de ninguna forma el agua, se notaba que el chico si que estaba preparado para lo que fuera.
Astrid bajo las escaleras se puso una charra que estaba cerca de la entrada afortunadamente y salió de la casa para después empezar a pasar por el agua, se empezó a encontrar varias personas con casas completamente dañadas y en mal estado, en ese momento pensó en los padres de Hipo, puede ser que por esta inundación se hayan quedado resguardándose en algún lado.
Pero parecía que a Astrid le importaba mas Hipo que sus propios padres ya que ella si se había arriesgado por el bien del chico y los padres no, pero pensar eso era completamente ingrato ya que no podía juzgar a sus padres.
El agua se empezaba a poner helada conforme avanzaba y cada vez empezaba a ser mas grande la altura de la inundación, lo que preocupaba mucho mas a Astrid.
Se paso mas de veinte minutos tratando de encontrar a una persona que se viera con inicios de que supiera de medicina o que fuera doctora, en un lugar con demasiadas casas con un buen estado se encontraba un hospital lo que le aliviaba a Astrid.
Rápidamente se acerco a unas escaleras para ingresar y salió del agua, entro al hospital corriendo temiendo que no llegara con Hipo a tiempo o le haya pasado algo.
Buscó a un doctor o a alguien dentro, lo que le tomo algo de tiempo ya que era un lio, todos preocupados ya atendiendo a la mayoría de la gente que se encontraba en el hospital.
Astrid quien se desesperaba cada vez mas y mas le preguntaba a cada doctor y todos la ignoraban, tiempo después encontró a una chica con el uniforme que todos los doctores y enfermeras tenían.
Se veía que era principiante ya que no sabia que hacer se veía confundida y sin saber nada de cómo reaccionar o atender a la gente.
Era una chica de cabello negro, ojos cafés claros, tenia una cara muy fina y era demasiado bonita, un cuerpo en condiciones, se veía que hacia ejercicio y como de edad de 17 años maso menos
Astrid no tenia de otra manera mas que convencerla de llevarla a la casa de Hipo.
Así que tomo aire y se acerco a hablarle y tratar de convencerla.
-Oye, amiga- le toco el hombro.
La chica volteo a verla –en que puedo ayudarle, señorita-
-bueno, es que tengo a un amigo que tiene un problema que en realidad no se que es, pero era tanto el dolor que no pudo venir, así que me preguntaba si podría ir a revisarlo-
La chica dudo un poco, pero asistió –claro, te sigo, llévame con el chico-
-Gracias, en verdad- sonrió.
Astrid corrió entre todo el lio de doctores y pacientes hacia la salida, y constantemente le decía que se apurara.
Cuando habían llegado a la entrada se apuraron a abrirla y en ese momento se acordó de que la chica no tenia ningún tipo de protección.
-Espera…- rápidamente pensó en algo y se el ocurrió que ella podría pasar sin ningún tipo de protección, aunque era algo demasiado arriesgado, ella sentía de que debía hacer todo lo que pudiera para salvar al chico.
Se empezó a quitar el pantalón y las botas y le pidió sus zapatos que traía la chica –Ten, los necesitaras para no tener ningún inconveniente- le ofreció sus botas y el pantalón.
-Pero… tu las necesitaras mas-
insistió la chica.
-No, agárralas, no tenemos tiempo, necesitare también tus zapatos._
-Ok_ la chica se quito sus zapatos y se los entrego a Astrid, así que se empezó a poner las botas y el pantalón.
Al haber terminado, Astrid respiro hondo y do un paso a adelante y entro al agua.
Al principio sintió un clima demasiado helado al punto de poder congelarse y morir ahí mismo, pero ella se esforzaba por no terminar de esa forma.
Así que empezó a caminar hacia el lugar que ella recordaba que era el camino.
Ella debía salvar a Hipo o nunca se lo perdonaría ella misma.
Bueno, aquí termina este capitulo, espero que les haya gustado y si quieren dar sus criticas "constructivas" o "destructivas" son bien recibidas y si encuentran algún error háganme el favor de decírmelo ya que si esto sucede lo actualizare ya que no quiero esta historia sea mala y por lo menos que sea algo entendible y entretenida.
Hasta la próxima
