Hola! nuevamente por aqui, dejando otra viñeta... espero no decepcionar a nadie...

Saludos a mis hermanas... las extraño un monton...

Disclaimer: Nada es mio, solo la historia... que mas quisiera yo...

Vivan los Sly!

Enjoy!

TOM RIDDLE JR./VOLDEMORT

Siente el hechizo impactarse contra su pecho.

La mueca en sus labios se congela, y mientras clava sus ojos en la pequeña figura del chico Potter, éstos se abren de una manera cómica. Mientras cae hacia atrás, y comienza a deshacerse, su consciencia sabe que esta muerto.

Abre los ojos en un lugar desconocido. La gran y blanca nada se abre a su alrededor. Da varias vueltas sobre sí mismo, intentando encontrar algo a lo que aferrarse pero desgraciadamente para él, ya no hay nada.

De improviso, es consciente de su cuerpo. Se mira las manos, tratando de recordar cuándo fue la última vez que observó el color de su piel. Sus manos, de dedos finos y delgados, han perdido el tono verdoso que siempre acompañó a su piel durante los últimos años. Observa sus brazos, cubiertos por un fino vello oscuro. Sigue el recorrido hacia arriba, hasta donde sus ojos le permiten. Se toca el rostro y su nariz, elegante y aristocrática, se encuentra nuevamente en su lugar.

Se toca la cabeza, ahora llena de cabello oscuro. Cierra los ojos, que ahora deben ser nuevamente oscuros, idénticos a los del despreciable muggle que era su padre. Sin temor a equivocarse sabe, que ahora es nuevamente idéntico a él. Observa hacia el frente, repentinamente asustado, aunque él diga lo contrario. No recuerda su nombre pero sabe que es un hombre importante, un gran mago.

Camina despacio, siempre hacia el frente, pero la nada sigue ahí, haciéndose cada vez mas grande a medida que camina. Se detiene en seco cuando, unos metros adelante, divisa un pequeño bulto tirado en el suelo. Corre hacia el, y a medida que se acerca, un extraño temor comienza a inundarle.

Se arrodilla junto a él, descubriéndole un poco, y lanza un grito de horror en cuanto ve a la criatura, descarnada y llena de sangre, gimiendo quedamente. Se ha quedado impresionado, tanto, que ni siquiera se ha percatado de que la criatura le habla.

Sus palabras resuenan en la nada. No entiende que le dice, pero no es necesario. Percibe sus sentimientos. El horror, el dolor, le envuelven como un manto, dejándolo aterido como si estuviera en medio de una nevada.

De improviso, frente a él aparece una figura menuda. Sus ojos se clavan en ella, tratando de recordar de quien se trata. Detalla lentamente sus cabellos rubios, sus ojos azules, su menudo cuerpo. La chica esta vestida igual que la última vez que la vio, con ropa muggle extremadamente sucia. Sus ojos muertos se clavan en los suyos, y es entonces que comprende.

Es ella.

La primera.

Y cuando la comprensión se apodera de su cerebro, comienzan a aparecer uno a uno, cada uno de ellos con la misma apariencia de la última vez que los observó.

Su padre y sus abuelos muggles…

El maldito y loco viejo Gaunt…

La despreciable y asquerosa anciana Hepzibah Smith…

Potter y la Sangre Sucia de su esposa…

Y detrás de ellos, cientos de cuerpos sin rostro, mirándolo fijamente con sus ojos muertos.

Levanta una mano hacia el frente, como si quisiera protegerse de ellos, como si quisiera lanzar alguno de esos hechizos oscuros en los que es tan diestro. Nada sale de sus manos. Un chillido se escucha, rivalizando con el profundo silencio. A sus pies, la cosa ensangrentada gime y chilla de dolor. Y entonces el dolor le acomete a él tambien, y siente como de su garganta se escapa un sollozo.

Levanta el rostro solamente para ver como cada uno de ellos alza su mano hacia él, señalándolo. Un dolor indescriptible le recorre el cuerpo, su cuerpo muerto, piensa aterrado, al comprender que no escapara de ahí. A su alrededor, los muertos caminan hacia el, con las manos alzadas, tratando de tocarlo.

Lo encierran en medio, lo tocan con sus manos frías, lo estremecen con sus voces muertas, lo aterran con sus ojos vacíos. Lentamente lo van encerrando entre sus cuerpos, hasta que se siente recostado en el suelo.

Intenta ponerse de pie, pero no lo consigue, mientras sigue escuchando el chillido aterrado de la cosa. Trata de buscarla con los ojos, pero no puede, no puede volverse. Horrorizado, se da cuenta finalmente que él es la cosa que sangra, y gime y llora desgarradoramente.

Y entonces comprende hasta que punto se forzó a si mismo en su maldad. Hasta que punto ha hecho irreparable su pérdida. Él, que siempre buscó escapar de su terrible miedo. Miedo a la muerte, miedo a lo que pasaría con todo su poder, con todo su potencial.

Y mientras gime y llora nuevamente, y mientras los ojos de los cientos de muertos a su alrededor se clavan en su cuerpo sangrante, mientras sus voces rotas le recuerdan sus horrores, finalmente comprende la verdad.

Que finalmente terminó haciendo exactamente lo que tanto luchó por evitar.

La terrible y odiosa verdad de la cual siempre quiso escapar.

Esta muerto.

Completamente muerto, igual que su alma.

Entonces se permite entonces soltar una única lágrima, la única que llorará…

Por toda la eternidad…


Bueno, hasta aqui por hoy...

Gracias mil por leer...