Capitulo 03

Yo protejo a Hinata y Hanabi Hyuuga.

Lamentablemente la reunión de Hinata con Naruto no paso a mayores debido a la insistencia de su maestro de entregar como era debido a su alumno en las manos de Hikari.

Al principio Hinata no supo que decir al ver que la despedida entre Naruto y sus amigos fue más emotiva de lo que esperaba. De hecho tanto el como Lee soltaban lagrimas de tristeza ante su separación, mientras se envolvían el uno al otro en un fuerte abrazo que partiría en dos a cualquier ser vivo normal.

Gai por su parte lloraba destrozado viendo la escena mientras de su cuerpo emergía un curioso Genjutsu que envolvía al trío en una gran playa imaginaria, que demostraba un hermoso atardecer. Las dos Hyuuga que ahora observaban atónitas la escena, jamás se enteraron de que en ambas se habían desatado el mismo tic nervioso cuando su ojo izquierdo comenzó a temblar profusamente ante las acciones de Naruto.

Lo más peligroso de ese parecido, es que los pensamientos que cruzaban por sus cabezas al desatar tal tic, fueron peligrosamente similares. Ambas querían asesinar a estos extraños por convertir a Naruto en otro de su especie.

- Ejem. – Hikari interrumpió de inmediato al ver que ya pasado un tiempo el trío de hombres aun seguían lamentando su separación. Los primeros treinta minutos fueron enternecedores… las tres horas extra solo hubo una palabra en la cabeza de Hikari que podía definir tal escena.

Perturbadora.

Y así tan rápido como empezó, todo había terminado entre ellos, mientras limpiaban las lágrimas de sus mejillas con tal de seguir adelante en sus vidas.

- Lee, no te perdonare si no te gradúas en la academia, espera y veraz que podré vencerte en una lucha uno a uno con solo taijutsu. – expreso firme el rubio mientras posaba agresivamente ante un igualmente emocionado Rock Lee. – Yosh Naruto, las flamas de juventud aun arden fervientes en ti, no me dejare derrotar, cuando llegue la hora, ambos nos confrontaremos en combate. - respondió emocionado el joven de verde.

- LEE. -

- NARUTO. -

- LEE -

- NARUTO. -

- LEE -

-YA BASTA…- grito enojada Hikari al no poder soportar mas el acto que se realizaba justo al frente de ella, de hecho incluso hubiese arremetido en contra de Gai con tal de cumplir la amenaza que había hecho años atrás, claro, de no estar sosteniendo en sus brazos el horrorizado cuerpo inconciente de su primogénita.

Los hombres presentes, temiendo que sus vidas estaban en serio riesgo de entrar a una oleada de dolor, guardaron silencio y con la mayor decencia posible, terminaron su despedida lo mas rápido permisible, con tal de evitar la ira de esa peligrosa mujer que de alguna forma, era mucho mas aterradora que las bestias salvajes que enfrentaron en el bosque de la muerte semanas atrás.

Al marcharse finalmente los intrusos, Hikari procedió a ordenarle a Naruto como si fuese un simple vasallo; el cargar el cuerpo traumado e inconciente de su heredera a sus aposentos, con tal de iniciar con la difícil tarea de desprogramación que tenia por delante.

Naruto por su parte, solo pudo temer lo peor al regresar al cuarto principal, solo para encontrarse ante la visión mas aterradora que jamás halla tenido en su vida.

Su madre le esperaba atenta y enojada en su GI de batalla, esperando comprobar que esos dos años, no fueron en vano como hasta ahora estaba pensando.

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Dos días habían transcurrido y Naruto aun se encontraba maltrecho de la paliza recibida por parte de su Madre, por alguna razón el que bromease aun mas en la batalla sobre las flamas de la juventud lograron soltarle unos cuantos tornillos a la Hyuuga.

De hecho no eran las magulladuras lo que incomodaban al rubio, era el hecho de que aun sin las pesas, y utilizando todo su poder, conocimiento y experiencia. No pudo asestarle un solo golpe en su gloriosa anatomía.

Más incomodo aun, hacia días que por alguna razón en su cabeza circundaban ideas extrañas sobre las chicas, detalles que antes jamás había notado, ahora le resaltaban a la vista, antes solo lo pasaba por alto, no tenia porque detallar o preguntarse el porque las chicas tenían bultos en su pecho, lo mas importante era sobrevivir a la muchedumbre, pero ahora que había crecido cómodo, bueno, tan confortable como te permita el estar una bolsa de dormir en medio del campo de entrenamiento numero 23, el lugar mas aislado y recóndito dentro de la aldea.

Había desarrollado una atracción mundana hacia las chicas que juraría no es natural, por suerte podía controlarlo, pero en los pocos viajes de regreso al pueblo por suministros: los olores, las siluetas y todo lo concerniente a las chicas comenzó a enloquecerlo en gran medida. Al menos mientras estuviese activado su "limite sanguíneo" como así recuerda, su madre le había llamado a sus engrandecidos sentidos.

Peor aun, el estar aislado con dos hombres aumentaba mucho mas el estrés dentro de su pecho, al punto de que era casi necesario al menos intentar espiar a las chicas que se solían divertir en el riachuelo cercano, claro que tal conducta contrajo sus beneficios y contratiempos, el primero de ellos fue que Maito Gai no soportaba ese tipo de conducta en sus discípulos, el respeto por las mujeres era algo que el tenia muy bien incrustado en su cabeza, y para él sus alumnos no debían ser la excepción.

Al comienzo los castigos solo eran 300 lagartijas, o 1000 saltos, y así continuaba la cifra en aumento a medida de que era capturado en el acto. Cuando no pudo soportar mas tal "injusticia" para con el, la chispa de Kitsune que late en su sangre no tardo en buscar venganza por medio de las bromas. Creando así tras unas cuantas horas de trabajo, el Oiroke no Jutsu, técnica que no tardo en comprobar en contra de su Sensei a la hora de esquivar un castigo al ser capturado ese día. Claro, que lamentablemente el grito de Gai en conjunción de las carcajadas del rubio, habían alertado de su presencia a las enojadas chicas, que no dudaron en descargar su enojo en toda la anatomía del prematuro pervertido.

Quien diría que solo basto una paliza bien merecida sobre su cuerpo, para que Naruto pusiere mas atención en sus acciones, y claro decidiera entrenar un poco mas sus sentidos, con tal de que esta conducta y sensaciones, no vuelvan a nublar su juicio.

OH, eso si, el Oiroke no Jutsu fue usado reiteradamente por el malévolo chiquillo, que no dudaba en usarlo contra cualquier hombre o mujer que se cruzara en su camino. Para su suerte, cada uno de ellos jamás comento lo ocurrido, temiendo una reprimenda a la hora de llegar al trabajo u hogar, a nadie le gustaba la idea de haber sido engañados por el diablillo.

¿Quién creería que una técnica creada para evadir castigos, pudiese ser tan eficaz?

Regresando a la actualidad, nuestro pequeño rubio intentaba en vano ignorar la tentación que cruzaba por su piel, de nuevo sus sentidos estaban saliéndose de control, la ciudad estaba llena de aromas incitantes además de inadvertidos para todo ser humano. La mayoría eran demasiado fuertes como para siquiera ser placenteros, pero a medida que los frecuentabas, podías aprender a diferenciarlos, incluso identificarlos de ser posible. Peor aun, el regreso a la mansión Hyuuga fue completamente agotador.

Las mujeres antes reprimidas en el clan, paseaban a sus anchas por todo el lugar, claro aun conservando su gracia y educación en forma. Más para el chico no era más que una tortura a sus sentidos, la innumerable cantidad de aromas, sentimientos y sensaciones que cruzaban por su cuerpo al caminar por la inmensa estructura eran indescriptibles, a su vez que un tormento.

Lo peor de todo es que por alguna razón, muchas chicas comenzaban a observarlo de manera extraña cuando el caminaba cerca de ellas, con su limite sanguíneo activado. De hecho, Emi-sama había insistido para su horror en ayudarle a bañarse cuando el fue a su habitación con el objetivo de saludarle. Al principio fue desconcertante, de hecho incluso tuvo que escapar como alma que llevaba el diablo de algunas de ellas, sobretodo de sus enojados novios, maridos y parejas.

Pero Emi era distinta, por alguna razón siempre era capaz de localizarle, y a medida que más se acercaba a él, más atrevidas eran sus acciones, como si el olfatearlo la estuviese volviendo completamente loca. De inmediato arrojo una pequeña cantidad de chakra a su olfato, con tal de constatar si efectivamente era su olor lo que estaba ocasionándole problemas.

- ¡QUE DEMO!... – el chico no pudo concluir sus palabras al ser interceptado por una ahora encolerizada Hikari, que parecía reprenderlo por las acciones cometidas, aun cuando sean inconcientes.

La enojada mujer no tardo en arrojar al chico a la fuente del pez Koi, conociendo que en esta época el agua debía estar prácticamente helada, el resultado fue inmediato, Emi había despertado del trance que la envolvía, solo para averiguar aterrada que estaba acosando sexualmente al chico que ella misma se había encargado de cuidar dos años atrás.

- KAMI… ¡LO SIENTO NARUTO, NO QUERIA, HIKARI-SAMA, NO SE QUE ES LO QUE ME OCURRIO, JURO QUE NO VOLVERA A PASAR! – La chica se detuvo de inmediato al ver que Hikari solo tenía ojos para reprender al chico mientras este emergía del agua, temblando como nunca. – ¿Naruto, que clase de comportamiento es este? Es acaso esto obra de Maito, es esto lo que has aprendido en los últimos dos años. -

El chico alzo la vista adolorido por la rudeza en la voz de su madre, el que le regañase por esta situación era totalmente injusto, no era su culpa lo que estaba sucediendo. Además de que claro, era la primera vez en que le reprendían por algo en lo que SI era inocente… bueno, parcialmente.

- ¡Pero Okasan, no he hecho nada…lo único que hice fue caminar por la casa con mi limite sanguíneo activado… bueno casi en su totalidad, el olfato era lo único que no active para no aspirar alguna asquerosidad! – Pregono el chico intentando salirse del agua lo más dignamente posible, ignorando que a la escena habían llegado chicas del clan que le perseguían desde más lejos, con el único motivo de descubrir que ocurría, además de saber, porque de la noche a la mañana habían desarrollado interés en el "guardián" de las herederas.

Hikari por su parte solo abrió los ojos de golpe al escuchar al chico decir tales palabras. Sabía que el lado salvaje que Naruto heredaría debido a los cambios, maduraría mas temprano que su lado humano, pero esto era una locura… AUN ERA UN NIÑO.

- Naruto, activa tu límite sanguíneo. – Exigió seria la mujer a medida que se acercaba al chico con tal de constatar si sus sospechas eran reales. Su mirada fría y enfocada le informaron al chico que no estaba de humor como para aceptar un "no" como respuesta, por lo que obedeció de inmediato, cerciorándose de hacerlo a toda potencia, con tal de demostrar que en realidad, no era su intención que de su cuerpo emanase semejante olor.

Hikari solo pudo olfatear un par de veces antes de que su cuerpo se volviera completamente loco, gracias al cielo su modo "Zorra" aun estaba activado por lo que pudo controlarse para su satisfacción, aun cuando lo que realmente deseaba era devorar al chico allí mismo y ahora. – Na… Naruto, desactívalo… AHORA. – imploro la mujer al sentir que sus fuerzas fallaban y sus manos lentamente abandonaban su cintura con tal de aferrarse a la fuente de feromonas que se encontraba frente a ella.

Obediente no tardo en desactivarlo, no obstante jamás pudo evitar la avalancha de chicas que cayeron sobre el sin piedad alguna. Ninguna de ellas había podido contenerse lo necesario antes de arremeter en contra del chico con tal de obtener un pedazo suyo.

Gracias a Dios todas habían reaccionado antes de desgarrar la parte baja de su Kimono, claro, que encolerizadas de que las hiciese actuar de esa manera tan… animal. No tardaron en enojarse con el chico y otorgarle una buena centena de cachetadas y pellizcos por ser tan… eso.

Pasadas unas cuantas horas, un ahora más amoratado Naruto yacía sobre el Tatami, mientras una enojada Hinata aplicaba sobre sus heridas una buena dosis de alcohol con tal de castigarlo por ser en su opinión, indecente. Mas aun, por otorgarle ese extraño sentimiento de angustia y dolor en su pecho al verlo rodeado de tantas chicas.

La puerta se abrió de golpe para dejar entrar a un molesto Neji, que intentaba en vano controlar su ira al enterarse de las acciones de su hermano, lo que en su opinión no podía bajarse de indigno. Claro, que tales regaños jamás llegaron cuando a su espalda un serio y muy arañado Hiashi entraba al cuarto, con tal de cumplir su objetivo. Lastima que su postura amenazante y de dominio, enflaquecía ante el obvio renqueo en sus pies y su apariencia de agotado por demasiado trajín físico.

Hinata observo horrorizada a su padre mientras sin desearlo dejo caer un poco de alcohol puro sobre las heridas de un ya casi en llamas rubio, que no pudo evitar gritar al sentir el liquido quemar su piel como si hubiesen pasado una braza hirviendo sobre el. Ella volteo de inmediato reconociendo su error, pero incrédula de que realmente le haya causado tal sufrimiento, olvidando que su piel estaba extremadamente sensible en estos instantes. Lo ignoro por unos segundos antes de atenderlo apropiadamente, acariciando su cabello como siempre lo había hecho cuando deseaba calmarlo, consiguiendo el efecto deseado, el escandaloso chico se había callado de inmediato, y caía bajo su poder, cosa que a ella por mas extraño que parezca, no parecía enojarle.

- Ejem. – Hiashi sabia que tenia que detener esto cuanto antes, ya que su hijastro poseía por los momentos un arma demasiado beneficiosa en la vida de un hombre, además de peligrosa. Si lograse dominar su producción de esa feromona en específico, podría seducir sin trabajo a cualquier mujer del mundo. Ya que de la química nadie tenía salvación. – Hinata-Hime, tu madre te espera en el gimnasio junto con algunas chicas de tu edad, para recibir una… instrucción apropiada a lo sucedido, por favor evita la sala educativa, que es donde los chicos recibirán su… adiestramiento por parte de los maestros, yo por mi parte… tengo la labor de enseñarle a estos dos chiquillos por apartado, por petición de Hikari claro esta. -

Reluctante ella abandono los rizos del chico, con tal de inclinarse respetuosamente ante su padre y líder, procediendo a retirarse dubitativa de la zona. Hiashi por su parte, solo suspiro resignado y dirigiendo su atención al par de chicos, se dedico a traumarlos con el arte de tortura paternal llamado.

"LA CHARLA".

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Una vez terminado de traumar… digo enseñar a los chicos sobre la anatomía humana y las relaciones que conllevan a la creación, Hiashi regreso a su cuarto con tal de descansar un poco su agotada anatomía, de hecho ya se estaba haciendo costumbre el dormir algo adolorido por las "sesiones de amor" que Hikari solía ofrecerle.

Mas la ocurrida horas atrás, fue un salvajismo total, la mujer había interrumpido una sesión de entrenamiento importante con Neji, solo para arrastrarlo a sus aposentos, desgarrar su Kimono favorito, y poseerlo como si no hubiese un mañana, claro eso y arañarlo como si fuese un mástil de juguete que utilizan los felinos para afilar sus uñas. No obstante, a pesar del dolor… del maltrato y de las… ejem… otras situaciones, lo que mas traumo al hombre fue enterarse que su hijastro había alcanzado el inicio de su madures corporal, o al menos en una parte gracias a su aun no nombrado limite sanguíneo.

De inmediato aun cuando su cuerpo pedía a gritos que no se moviera, acudió a su siempre confiable armario con tal de conseguir ropas decentes que cubriesen su anatomía, con tal de darles… "LA CHARLA" a los chicos, aun cuando para su gusto es demasiado temprano. Como pensó, los chicos al enterarse de la verdad del mundo, habían tomado una coloración que harían que un Jitomate pareciese pálido.

Lentamente cerró sus ojos con tal de recuperar un poco de energía en un merecido sueño reparador. Y por un instante creyó conseguirlo, hasta que un par de manos juguetonas comenzaron a surcar su cintura con tal de conseguir su objetivo.

Eso, y los labios de su esposa surcando la piel de su cuello… resignado soltó una carcajada y se dedico a reciprocar el cariño que estaba consiguiendo, ya que no deseaba ella tuviese que recurrir a las uñas nuevamente.

Lastima que sus hijos no podrán verlo por lo que queda de la semana. Ya que definitivamente, después de esta noche no podrá levantarse por completo de su futon.

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Impactante, es la palabra que tenían los chicos en sus pensamientos al día siguiente, de hecho ninguno podía mirarse al rostro por mucho tiempo antes de que una serie de imágenes comenzaran a cruzar por su cabeza.

Dolor, esa era la sensación que cruzaba por cada uno de ellos antes de saber que el entrenamiento con su madre seria de esta manera. De hecho ella parecía disfrutar el demostrar sus fallas, mientras les enseñaba de la manera dolorosa el como no cometerlas nuevamente. Naruto tuvo que admitir, que su madre podría ser incluso peor que Gai y su padre juntos cuando sus ojos tenían ese "brillo de malevolencia", de hecho esta situación podría ser menos humillante, si su dolor no estuviese divirtiendo a una pequeña niña de tres años, que mirada extasiada los rostros de cada uno de sus hermanos.

- ¡Naruto, menos chakra hacia tu piel… no queremos que tus feromonas se salgan de control nuevamente! Hinata, la rodilla izquierda debe estar mas inclinada hacia la derecha con tal de mantener el equilibrio adecuado, NEJI, la mano izquierda bloquea mientras que la derecha se prepara para el contra ataque… más velocidad VAMOS. – esgrimió técnica la mujer mientras analizaba a cada uno de ellos con su Byakugan activado con tal de no perderse ningún detalle.

- NARUTO MENOS CHAKRA EN TUS ZANCADAS; NO DESPERDICIES NADA DE EL POR MAS DIMINUTO QUE SEA. – Exclamo seria al ver que por mas que lo exigiera, el rubio no podía evitar el desperdiciar grandes cantidades de energía en cada movimiento, por mas simple que sea. De hecho, aun conociendo que poseía enormes cantidades de chakra, sabia que tarde o temprano se enfrentaría a alguien capaz de bloquear su acceso a el, por lo que Kagami exigió que debía tener una condición física excelente, que no necesitase del chakra en lo absoluto para ser rápido, letal y preciso.

- HINATA, REPITE ESE MOVIMIENTO TREINTA VECES HASTA QUE LO SEPAS DE MEMORIA, NEJI, MAS VELOCIDAD EN EL KATA NUMERO DOCE, ESTAS PERDIENDO PRECISION. – Los chicos no dudaron en obedecerla de inmediato, mientras ella se acercaba tranquila a un nervioso rubio, que en vano intentaba controlar su chakra lo mejor que podía con tal de no desperdiciar en lo absoluto algo de el. Lastima que sus ojos solo tuviesen en común con el Byakugan la facultad de hacer "zoom", aun cuando el a diferencia sufría perdida de la capacidad para ver en color, además de síndrome de túnel hasta que lo desactivase.

- Naruto, tienes que empezar nuevamente desde cero en el control de chakra, tu dominio sobre la materia ha decaído mucho en estos últimos dos años, si bien, estoy orgullosa de que tengas un buen desarrollo físico, autónomo de cualquier fuente externa al chakra, no debes ignorar, ni desperdiciar cualquier cantidad de esta energía en tu cuerpo, porque tarde o temprano, por mas extensas que sean tus reservas, estas se agotaran, dejándote en desventaja con tu enemigo. El taijutsu es esencial para sobrevivir en el mundo ninja, más para algunos enemigos nunca será suficiente, debes aprender a controlar el Ninjutsu, el Taijutsu, y el Genjutsu con tal de que puedas mantener bien equilibradas tus habilidades. – Naruto se detuvo de golpe al escucharla, sabia que su habilidad para controlar el chakra en su cuerpo desmejoraba con el pasar de los días, de hecho por mas que lo intentase no podía evitar el sentirse inferior a sus hermanos, debido a que por mas que lo tratase, no podía dominar y controlar sus reservas a la perfección.

- ¡Lo siento Okasan… lo intento… pero por mas que lo trato no logro controlarlo como Neji o Hinata! – El chico bajo su cabeza de inmediato al pensar que la mujer ante el no haría mas que reprenderle al escucharlo decir algo tan derrotista, mas sin embargo ella jamás levanto la voz, de hecho las palabras del chico habían abierto sus ojos a una realidad que había estado omitiendo sin desearlo.

Naruto no era un Hyuuga, por más que lo amase tanto como a sus hijas, el realmente no poseía su herencia sanguínea dentro de si, para que le ayudase sin duda a dominar por completo sus fallas en el área de control, de hecho el método Hyuuga no parecía ayudarle en lo absoluto, cierto, su habilidad era infinitamente superior a la de su contraparte futura, pero no estaba aumentando su poder lo suficientemente rápido como ella y Kagami desearían, el año siguiente entrarían en la academia ninja con tal de empezar su educación para formar parte de la rama Genin.

Pero también marcaría el comienzo de la vida agitada de Naruto, pronto conocerá a Sasuke, pronto intentara superarlo, y peor aun, terminara conociendo a Orochimaru en el camino, logrando así reiniciar toda la pesadilla de nuevo.

Sabía que el darle demasiado poder era arriesgado, pero Naruto tenía que aprender una inmensidad de cosas en un simple año, y conociéndolo, solo el Tajuu Kage Bushin No Jutsu, podría entregarle esa facilidad. De nuevo maldijo al destino por ser tan testarudo, aun cuando ella rompía las leyes del espacio y tiempo, la línea temporal insistía en mantenerse fija y sin cambios. Lastima que ella era igual de intransigente.

- ¡Chicos, deténganse… es hora de que hablemos, como verán los he estado entrenando para ser ninjas dignos, fuertes e independientes, incluso mas poderosos que cualquier chico de su edad, o al menos igual de fuerte que algunos de los jóvenes de los clanes en Konoha! – Los chicos no sabían el porque Hikari decía esto, por lo que cada uno de ellos había comenzado a pensar distintas razones por las cuales su madre había comenzado esta platica. De hecho, tanto Neji como Hinata sospecharon estaba relacionado nuevamente con Naruto. – Naruto, sabes que te amo como a mi propia carne, no importa lo que suceda de hoy en adelante, siempre serás un Hyuuga para mi y tus hermanos. – El trío de chicos no tardo en dar un respingo al escucharla decir eso, alertando de inmediato a la pequeña Hanabi, que intentaba en vano comprender el porque todos se habían detenido, por un instante intento intervenir, solo para ser detenida por un par de brazos alrededor de su cintura, que sin mucho esfuerzo le alzaron por los aires hasta el pecho de su ahora serio padre, que comprendía mejor que nadie que estaba por ocurrir.

Naruto por su parte temblaba profusamente al creer que estaba a punto de ser desheredado, aun cuando conocía que estaba por ocurrir realmente, parte de el esperaba a que le corriesen de la mansión cuanto antes al ser un fracasado en adquirir las técnicas de la familia. Después de todo, no era un Hyuuga de sangre.

- Naruto, tu entrenamiento como Guardián de las herederas, comenzara a partir de ahora, me duele decir que al comenzar tu labor, no tendrás ni podrás portar el nombre Hyuuga, de ahora en adelante volverás a ser Uzumaki Naruto, aunque esto mi querido niño, no es ningún impedimento para que aun nos consideres tu familia. Tal vez ya no podrás decirme Madre en las afueras de la residencia. Pero en estas paredes, siempre serás mi pequeño Naruto. – El chico alzo su rostro para observar a su madre a los ojos un tanto implorante de que esto fuese verdad, y que dentro de la residencia el pudiese aun ser considerado parte de la familia. Hinata intento intervenir, pero la mano de Neji sobre su hombro le detuvo en el acto, a pesar de que ella le imploro con sus ojos que le dejase marchar con tal de estar al lado del chico.

El no obedeció sus suplicas, y firmemente sujeto a la chica por los hombros, aun cuando sus manos temblaban ligeramente al ver que legalmente estaban por quitarle a un hermano a los ojos del publico, para ahora ser considerado una herramienta, en el escarnio popular.

- Naruto, tu entrenamiento de ahora en adelante será por separado, por todo un año no podrás acercarte a Hinata, Hanabi y Neji, sin que hallas aprendido la manera apropiada de cómo hacerlo, tus movimientos, tus modales, incluso la forma en que hablas debe ser modificada con tal de que puedas cumplir el rol de "guardián", se que es duro que los separe nuevamente después de haber regresado de un largo viaje. Mas es necesario, tenemos poco tiempo para que comiencen sus lecciones en la academia, y no puedo desperdiciarlo más… no con algunos miembros del consejo esperando a que falles, con tal de desacreditar nuestro juicio e intentar revocarnos del liderato Hyuuga. – Ella guardo silencio al verlo sonreír ligeramente, de hecho le entristeció que recurriese a esa mascara de felicidad que solía portar para ocultar su dolor en la antigüedad. Más sabia que el grupo que sostenía la falsedad de la "muerte del Kyuubi" se estaba impacientando con el pasar de los días. Naruto debía adquirir poder y experiencia cuanto antes, con tal de modificar el destino por cuenta propia.

Ella sonrió mientras permitía que sus ojos derramasen lágrimas de sufrimiento ante su ahora impactado hijo, que no pudo sostener aun mas la mascara y dejo que sus ojos derramasen su dolor por medio de pesadas gotas, El no dudo en arremeter en contra de ella cuando Hikari extendió sus brazos, invitándolo a un último abrazo a la luz pública. Sabia que era duro para el chico ser separado de la familia, para ahora ser una sombra "protectora" de las herederas. Más sabía también que esto no era más que una fachada para la muchedumbre.

- No lloren mis pequeños. – exclamo la mujer al recibir el impacto en su espalda del cuerpo de Hinata, que lloraba abiertamente la perdida "publica" de su hermano. Mas aun porque de nuevo estaba por marcharse el chico de cabello rubio. Neji por su parte solo se acerco lo suficiente a ella con tal de recibir un poco de consuelo, conocía como controlar sus lagrimas, aun cuando su rostro expresaba claramente su condescendencia y dolor por el hecho.

Sabia que esas reglas fueron hechas especialmente porque Naruto no era Hyuuga de sangre, sabia que de estar el en su posición nunca se le hubiese exigido semejantes cosas. O al menos eso creía.

Hanabi no entendía el porque todos lloraban, o incluso el porque hasta su padre parecía entristecido con la escena, de hecho ella misma no pudo evitar llorar al contagiarse del ambiente que aquí se manifestaba. De hecho, esa fue la noche mas larga que habían vivido.

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Hinata se había encerrado en su cuarto, al enterarse de que ahora Naruto tenia prohibido acercársele hasta aprender las reglas y modales de cómo interactuar con ella apropiadamente. Su pecho dolía como nunca, de nuevo el extraño chico había sido apartado de ella, y como si le quitasen su juguete más preciado, ella no podía evitar sentirse vacía al no tenerlo saltando y gritando de sala en sala junto a ella.

De hecho, sentía algo de rencor hacia su madre por haberlo entregado a su padre con tal de que empacase lo suficiente mientras ella informaría al consejo de ancianos que el trato finalmente se había realizado, no comprendía como su poderosa madre había permitido que alguien mas, sobretodo esos ancianos, aun insistieran enojados en regresar las cosas a su normalidad. De hecho su última carta bajo la manga fue el mismo chico, ya que la misma Hinata había escuchado como ellos le utilizaron como una herramienta con tal de mantenerla a raya. Si no cumplía el trato estipulado con el antiguo consejo, concerniente a Naruto, ellos revocarían a los líderes actuales gracias al incumplimiento de su palabra.

Ella sabia que si sus padres dejaren el liderato Hyuuga, las cosas volverían a ser igual de incomodas a como eran cuando era una pequeña niña, no deseaba que esos días regresasen de nuevo. Pero tampoco quería que esto sacrificara al pobre Naruto con tal de salvar al clan de un destino nefasto.

-Naruto. – dijo ella adolorida mientras nuevamente abrazaba su almohada fervientemente, intentando comprender el porque la pronta partida del rubio, causaba tal estrago en su corazón.

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- Yo me encargare de entrenarlo personalmente Hiashi-kun, por lo que espero que mi partida sea bien sustituida por ti claro esta, no dejes que la presión de los decrépitos derrumben lo que hemos logrado, arréstalos si es necesario. Pero los Hyuuga no deben regresar a lo que eran antes… ese camino solo nos llevaba a la destrucción definitiva. – Comento seria la mujer mientras sellaba todo su equipaje en un pergamino en blanco con tal de aligerar su carga. Hiashi parecía enojado por su decisión, pero sabia mejor que nadie que ella no cambiaria de parecer por más que insistiera en el asunto. De hecho el mismo había insistido en entrenar al chico, pero ella supo cortarlo de golpe, alegando que el consejo no aceptaría que ella se mantuviese como líder supremo, mientras su esposo entrenaba a un extranjero al clan por todo un año. Claro eso y que seria todo un año sin recibir esas bestiales encuentros pasionales.

- No entiendo porque tienes que entrenarlo personalmente, sabes que eso despertara muchas sorpresas sobre ti, principalmente desde que insisten fuiste influenciada por el Kyuubi con tal de obtener un lugar en el clan mas poderoso. ¿Además de que sabes que los Anbu estarán supervisando cada movimiento tuyo, como planeas evadirlos? – El guardo silencio al ver que ella de inmediato se detuvo de empacar los sellos con comida procesada que había preparado semanas atrás, con tal de no regresar a la aldea en búsqueda de suministros. - ¡Lo se, por eso entrenaremos en el lugar mas seguro de la aldea! – afirmo ella con una sonrisa picara, mientras se acercaba a su marido con tal de susurrarle el preciso lugar en el cual estaría residiendo por todo este tiempo venidero.

- No es algo arriesgado llevarlo allí, aun no esta listo para saber la verdad. – argumento él en protesta, aun cuando reconocía no existía lugar mas seguro para el chico. Ella refunfuño un poco, pero sus labios lentamente devoraron a los de su marido en lo que seria la última vez que se verían en mucho tiempo. – El distrito de su padre… solo él puede abrir y cerrar los cellos del lugar, si somos rápidos, solo nosotros podremos entrar a la zona de entrenamiento. Me asegurare que solo eso conozca. Y me importa un comino lo que piensen esos idiotas, solo tu cariño conoces la verdad, y fue por accidente… jamás creería que compartiríamos la misma visión cuando nuestros cuerpos se… "conectan" y se hacen uno solo, sabes bien el porque debo hacerlo, sabes bien que debes hacer con tal de que las cosas no se vuelvan lo que viste en ese pequeño fragmento de mi memoria. – Argumento seria la mujer mientras lentamente despojaba de sus ropas al hombre ante ella, que obedecía lentamente a sus peticiones.

- Sabes que solo pude ver un pequeño fragmento, se que las cosas empeoraran mucho en los exámenes Chuunin, además del mal padre que fui al perderte, pero no pude discernir las otras imágenes, de hecho no puedo recordarlas por mas que lo intente, solo se que el futuro es oscuro si no logramos cambiarlo. – Susurro mientras lentamente la arrastraba al futon con tal de estar junto a ella de forma tranquila y pacifica. Ella se irguió por un instante antes de desvestirse por completo, para luego acurrucarse al lado de su marido. - ¡Créeme, es por tu bien que no recuerdas todo! Yo misma impedí que esas imágenes fueran claras y concisas, se supone jamás debías enterarte, mucho menos debías saber cuanto se ha cambiado en estos momentos. De hecho cariño… - Ella lentamente golpeo con sus dedos la cabeza de Hiashi con tal de modificar sus recuerdos. Logrando que por un instante el hombre entrase en éxtasis mientras ella utilizaba el poder de la cola del Kyuubi para modificar la información que sin desearlo, ella misma le había otorgado cuando su lado salvaje prácticamente abuso de el hasta que se agoto su energía, transmitiendo con cada embestida, no solo algo de chakra, sino pequeños fragmentos del futuro que residía en su cabeza gracias a Kagami.

Satisfecha de haber extraído todo lo que le pertenecía, lentamente libero a su marido de su toque, para ver como ligeramente recuperaba la conciencia, y continuaba donde se había quedado últimamente. Ahora Hiashi por fin había regresado a ser el mismo, obstinado, siempre serio y monótono. Pero finalmente, el Hiashi que ella misma había creado gracias a las modificaciones en el tiempo.

Sabia que esta técnica de modificación de memoria no era humana, de hecho comprendía que sus orígenes eran demoníacos, no quiso darle nombre al saber que ya probablemente poseía uno. Mas jamás deseo aprender el nombre de tal acto, no quería estar orgullosa de borrarle los recuerdos del futuro a Hiashi. Pero se supone solo ella y Kagami debían saber que ocurrirá dentro de poco. Solo ellos podían jugar con el destino.

Aun a sabiendas, de que a la hora de morir, Kami les aplicaría un enorme castigo por modificar lo que se supone debía ocurrir sin cambio alguno.

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La despedida jamás existió para Hinata y compañía, de hecho tenia esperanzas de poder verlo una ultima vez antes de que se marchase de nuevo. Pero para cuando pudo despertar después de madrugar llorando. Ya tanto su madre como Naruto habían partido, lo único que habían dejado era una pequeña nota, donde el chico expresaba con alegría, a pesar de la pésima caligrafía y la tinta corrida por sus lágrimas, que definitivamente regresaría para protegerla de todo peligro. Tanto a ella como a Hanabi, o al menos eso decía la carta, antes de que Hinata decidiera dejar de leer con tal de no arruinar aun mas su mal día.

Odiaba la idea de que Naruto fuese entrenado como su Guardián, el no debía protegerla, ELLA DEBIA PROTEGERLO A EL, esa a sido su función desde que el chico ingreso a la casa en una camilla. Por más que intenten disuadirla de lo contrario, esa era su función en la vida, debía ser más fuerte que Naruto con tal de evitar que él arriesgase su vida por protegerla a ella.

Guardo la carta con cariño en su lugar más preciado, justo donde podría obtenerla cada vez que necesitase tener a su lado algo de Naruto. Sus deseos de batalla aumentaron significativamente a medida que los días avanzaban, Neji dentro de dos días comenzaría clases en la academia Ninja, por lo que no dudo en luchar aun más fuerte con tal de no quedarse atrás de Naruto.

Ella decidió optar por el mismo espíritu, no podía deprimirse y perder mucho tiempo, Naruto estaba entrenando furiosamente, de hecho ella entrenaría a diario hasta desfallecer, no importa lo que suceda, ella seria suficientemente fuerte como para protegerse a si misma y a su hermana. Naruto solo será su acompañante, el solo tendría que escoltarla valla a donde valla, siempre tendría que estar a su lado. Aun cuando no lo comprendía del todo, deseaba que ambos estuviesen juntos sin importar que.

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Celos es lo que Neji sentía al enterarse de que Hikari-sama en persona entrenaría a Naruto por todo un año, mas no obstante, comprendía el porque se deseaba que el chico fuese mas poderoso de lo usual, al ocupar un lugar tan importante para el clan. Aun cuando muchos no lo reconocían, los escoltas y "guardianes" eran esenciales en el clan para mantenerlo funcionando, al igual que a sus lideres protegidos de todo mal, aun cuando ellos podían defenderse por si mismos.

La academia al comienzo no represento ningún problema para el, de hecho las clases eran en extremo sencillas en comparación con el régimen de estudio que había obtenido en los últimos años. De hecho, lentamente se había ganado un club de admiradoras, y para su sufrimiento, admiradores, que no hacían mas que rodearle de halagos al comprender que el chico hacia todo a la perfección desde un comienzo. Cuando en realidad, el y sus congéneres, habían sacrificado gran parte de su infancia con tal de adiestrarse mas en las artes Ninja, de hecho la diversión solía encontrarse entre descansos y entrenamientos.

No envidiaba a sus compañeros, que parecían haber tenido mas tiempo para compartir con sus amigos y familia, su vida necesitaba poco placer según el, ya que mientras mas te acostumbres a la felicidad, mas olvidas lo difícil que es conseguirla, además de lo fácil que es perderla. Eso lo comprendió al ver el régimen al que había sido sometido Naruto.

Su profesión era difícil, de hecho prácticamente mortal, cada vez tendrán menos tiempo de disfrute y más compromisos a medida que las responsabilidades aumentan acorde a la edad, además que sus vidas podrían ser arrebatadas por algún enemigo con mejor entrenamiento o un golpe de suerte. Tenían que estar preparados para ser adultos, ya que apenas coloquen esa banda ninja en su frente, serán considerados, legal y judicialmente adultos.

- ¡Neji-kun, querrías salir conmigo este fin de semana! – La voz suave de una chica saco de su ensoñación al joven de largo cabello negro, de hecho, fue eso y el sonido de una pelea en desarrollo que se había desatado sobre la chica, al ser confrontada por otra joven de su mismo club de fans. El les ignoro frió y decidió continuar su camino con tal de descubrir un lugar sereno donde descansar un momento de semejante barullo. O al menos eso creía podría lograr hasta que finalmente el joven que buscaba se presento ante el sin necesidad de ser llamado. – YOSH, NEJI-SAN, LAS FLAMAS DE JUVENTUD ARDEN FUERTE EN NOSOTROS ESTE DIA, PUEDE QUE ME SUPERES EN: NINJUTSU, GENJUTSU, HISTORIA, MATEMATICAS, FILOSOFIA… - El joven jamás pudo terminar su recuento, debido a una muy bien ubicada roca que sin fallo alguno, había atinado justo en medio de sus cejas.

- Lee, cállate, estas por darme una migraña. – dijo una seca voz femenina desde un banquillo cercano. Todos los presentes dirigieron su mirada a dicha chica con tal de verificar si en efecto había sido ella la que había interrumpido el escandaloso discurso del tonto de la clase. O al menos eso era lo que pensaban las chicas presentes.

- QUIEN ERES TU QUE OSAS ARRUINAR LAS LLAMAS DE JUVENTU… - De nuevo una piedra se alojo en el entrecejo del chico, logrando callarlo nuevamente ante su intento de elaborar su discurso pasional sobre las flamas de juventud.

Neji incluso pudo notar que esta chica tenia una gran habilidad para atinar en el blanco sin importar cual sea el objeto que ella arroje, de hecho, Lee parecía aceptar el castigo aun cuando sus reflejos podían percibir el peligro cercano. Intento preguntarle el nombre a esta jovencita, pero nuevamente, su club de fans había demostrado ser útil, al menos en cuanto a información se trata. – Tenten, como puedes estar frente a Neji-kun con esas ropas tan sucias y esa desgarbada apariencia. Es una vergüenza que seas una chica como nosotras. – La joven no pudo terminar sus palabras debido a una muy bien ubicada piedra en su frente, que logro desubicarla por unos segundos, antes de que la chica ahora conocida como Tenten se irguiese enojada del banquillo donde descansaba tranquila antes de ser interrumpida tan groseramente. –

- ¡Como te atreves! – Comento la chica agredida antes de arremeter en contra de la joven de vestimenta china, que sin mucho esfuerzo no había tardado en sacar un Kunai de su sostenedor para así amenazar directamente a su agresora. – Ni una palabra, me da incluso más vergüenza saber que te interesa más tu apariencia que demostrar que realmente podemos ser tan buenas y eficientes como un hombre, o incluso más que ellos, pero no, prefieres coquetear con un niño lindo antes de demostrarte a ti misma y al mundo que realmente tenemos valor. Que podemos llegar a ser igual de grandes que cualquier Hokage… - la joven de inmediato se detuvo al ver que toda la atención se había fijado en ella, de hecho comprendió que era en vano que intentara disuadir a esta chica de usar este camino con tal de convertirse en Kunoichi. De hecho ella sabia el porque se les entregaba ese nombre para diferenciarlas de los chicos, y aun cuando estaba directamente relacionado con su sexualidad, no podía evitar intentar separarse del camino de la seducción, para entrar directamente en el mundo de la habilidad y la destreza en la que eran tan menospreciadas las mujeres.

Lentamente retiro su kunai para así marcharse del sitio sin siquiera mirar a los que ahora le observaban atentos, ni siquiera para descubrir que tanto Lee como Neji habían desaparecido junto con ella segundos después de que se marchara del lugar.

Para el joven Hyuuga esto era una gran sorpresa, de hecho, sabia que había encontrado buenos oponentes con los cuales medirse y saber cuanto le faltaba por crecer. Sabía que esto era el comienzo de una posible rivalidad que los conllevaría por los caminos de la amistad si continuasen entrenando juntos. Nunca supo cuan similares eran sus pensamientos a los de Lee y Tenten.

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Enojo era lo que sentía Tenten al ver que de nuevo, sus dos "rivales" se habían olvidado por completo de ella al entablar un combate cuerpo a cuerpo con tal de descubrir quien de los dos era más talentoso en el Taijutsu.

Recuperando un poco su aliento, ella no dudo en usar todo su arsenal en contra de los chicos, sabiendo que con su habilidad podrían esquivar todas sus armas sin salir lastimados seriamente de su ataque, de inmediato no dudo en liberar los sellos que mantenían oculto su arsenal en frágiles hojas de papel, que lentamente se convertían en un par de dragones que al danzar en el aire, lentamente liberaban un sin numero de armas que ahora parecían perforar todo lo que tenia por delante.

Al terminar el ataque, ella pudo ver con horror que Lee fue herido en la pierna por uno de sus Kunai, y que esta herida parecía impedir que el se desplazara adecuadamente, Neji había evitado todo el peligro al usar su Byakugan, mas no obstante gracias a su limite sanguíneo pudo ayudar de inmediato al mal vestido, con tal de que mejorase mas pronto de lo usual.

- ¡Tienes suerte, es una herida superficial, no hay huesos perforados, ni arterias cercenadas, en uno o dos días podrás moverte con facilidad, pero la herida no sanara en un buen tiempo si te mueves o esfuerzas demasiado! – Fue el comentario frío y técnico que había soltado el Hyuuga al ver que en definitiva, la joven parecía algo consternada de haber herido al chico, aun cuando su ataque se suponía debía conseguir ese objetivo.

- Lo siento mucho Lee… pensé que con tu velocidad podrías esquivar todas mis armas sin problema alguno. – Argumento apenada la chica de los moños antes de inclinarse avergonzada por su grave error de calculo. Ya que suponía, solo rasguños era lo que obtendrían por ignorarla de esa manera. Solo para ser deslumbrada por una enorme y brillante sonrisa por parte del chico de enormes cejas. – Tranquila Tenten, esto significa que necesito entrenar aun mas para poder ser un fabuloso ninja que solo usa Taijutsu… ¡lo siento Neji-san, pero nuestro duelo por descubrir quien es el mejor en combate cuerpo a cuerpo tendrá que esperar hasta que este completamente recuperado! De lo contrario no seria una batalla justa, pero este error me ha demostrado que aun me falta mucho… como castigo por mi ineptitud daré dos vueltas a la aldea de Konohagakure no Sato sobre las palmas de mis manos, y si no logro eso tendré que hacer 3000 lagartijas. – Tenten miro acomplejada la forma de ser del chico, por un instante le había parecido observar a alguien temeroso y dubitativo de sus propias habilidades, solo para que esa imagen fuese rápidamente eliminada por la de un obsesivo compulsivo con el entrenamiento.

Por alguna razón, no pudo evitar sonreír al verlo intentar de hecho el comenzar su maratón de dos vueltas alrededor de la aldea en las palmas de sus manos.

Neji por su parte, nunca dijo nada para contrariarlo, de hecho de inmediato al verlo comenzar sus ejercicios decidió el continuar con su entrenamiento para evitar perder condición en comparación con el chico de verde vestimenta. Tenten por su parte suspiro aliviada de que sus únicos amigos decidiesen ignorar su error, con tal de seguir en la única meta que los tres compartían en estos momentos.

Mejorar por medio del entrenamiento y la competencia entre ellos.

Ella comenzó la ardua labor de recoger sus armas una por una con tal de regresarlas al sello, no sin antes lanzarle una ultima mirada tanto a Neji como a Lee. Después de todo… Por mucho entrenamiento y voluntad de hierro que demostrase, ella aun era una chica.

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La partida de Naruto fue mas silenciosa de lo que ella esperaba, de hecho, sabia que el que Hinata no pudiese despedirse de él estaba causando estragos en la cabeza del chico. Por un instante incluso pensó el regresar con tal de olvidar todo esto y dejarlo ser su hijo a la luz pública, pero con solo rememorar un poco en sus memorias comprendía la gran importancia de que Naruto adquiriese poder y experiencia en poco tiempo.

La aldea estaba aun dormida a esas horas de la mañana, de hecho el único movimiento en las calles que podía vislumbrarse era el de los dueños de negocios y centros comerciales, que madrugaban tan solo para prepararse para el día venidero.

Más no obstante, con sus sentidos en alerta máxima la mujer pudo percibir una gran cantidad de sombras asechándolos desde lo que ellos quizás consideraban una distancia segura, confiada de su velocidad, sujeto a Naruto con fuerza y se dedico a correr disparada al distrito Namikaze con tal de adentrarse en el lo mas pronto posible.

Sus perseguidores no tardaron en darle caza al ver que la "supuestamente aterrada mujer" corría presurosa en dirección del bosque de la muerte, por lo que ellos no dudaron en perseguirla hasta el fin del mundo de ser necesario, ignorantes de que sus verdaderos objetivos caminaban tranquilos por medio de las calles, disfrazados como simples aldeanos portando equipaje, mientras que sus "yo de apariencia real" no eran otros que un par de chicas Hyuuga portando un muy buen realizado Henge.

Naruto no comprendía el porque de tanto secreto, mas nunca objeto al ver que su curiosidad hervía de gusto ante lo que bien podría ser la primera vez que saliese de Konoha. Lastima que su deseo nunca se cumplió al adentrarse en las corroídas ruinas de un distrito que jamás había frecuentado con anterioridad. Mucho menos espero que su madre le exigiera el abrir un enorme par de puertas que si mal no había escuchado. Solo el podía abrirlas.

Al principio jamás le creyó, de hecho aun cuando ubico su mano en el sello y estas se abrieron cuando su mano fue herida ligeramente por una muy bien ubicada aguja. Que al succionar un poco del líquido carmesí, no dudo en abrir el sello con tal de otorgarle vía libre a los inesperados visitantes. Por un instante el chico pensó en las posibilidades de tener todo este lugar para si solo, mas no obstante su madre no tardo en tomarlo por el cuello de la camiseta, logrando controlarlo de adentrarse en el edificio principal, para así llevarlo a los adentros de un casi igual enorme gimnasio, donde según ella, residirían por los próximos doce meses.

Naruto no tardo en protestar al ver que su madre le había prohibido con severidad el salir de esta construcción, de hecho sus quejas fueron cortadas de golpe cuando una mirada fría y controladora descendió sobre el, intentando aniquilarlo sin compasión por su insubordinación, podrá ser el guardián de las herederas, pero ella se encargo de aclararle con algo de maldad, que aun era su madre de crianza y que no dudaría en reprenderlo si ella lo considerase necesario.

El rubio nunca supo porque tal amenaza alegro tanto su corazón.

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El régimen de entrenamiento al que fue sometido estaba haciendo palidecer al aparentemente inagotable chiquillo, de hecho no solo tendría que practicar todo lo que conoce desde cero, sino que también tendrá que aprender modales, comportamiento social y gran cantidad de cosas que el consideraba innecesarias.

Lastima que el demonio que tiene por madre no dudo en reprenderlo de inmediato al ver sus malas costumbres con respecto a la educación ordinaria, de hecho ella no dudo en aplicar castigos enormes por nimiedades, enseñándole al chico con rudeza de que no tenían tiempo alguno para perder, por lo que con cada castigo, seria un entrenamiento forzoso en cualquier área donde fallase. Los primeros días fueron un infierno para el chico: cada pose, cada acción, y palabra que emergía de su boca en las clases de modales, le ocasionaban el que se adentrase en una rutina asesina de entrenamiento probablemente sacada del libro personal de "actividades ligeras" de su antiguo sensei Maito Gai.

De hecho, ahora que lo pensaba por alguna razón ella insistió en que aprendiese una técnica en especial, con tal de abarcar varias áreas al mismo tiempo. De hecho para el horror de Naruto la técnica era un Kinjutsu, y ella no tardo en enseñarle las razones por las cuales era considerado peligroso el emplearlo.

- Kage Bushin no Jutsu, es una técnica poderosa, con ella puedes crear dobles materiales de ti mismo, los cuales según los utilices pueden completar tareas, recibir ordenes e incluso adentrarse en un lugar peligroso para tu persona. El problema es que es una técnica extenuante, y el abuso de la misma puede vaciar por completo tu chakra, lo cual mi querido Naruto es fatal, cuando comiences a sentir un vació agotador en tus reservas, deja de usarla, y evita por lo que mas quieras el seguir implementándola, no quiero que mueras por agotamiento. – comento la mujer mientras lentamente llamaba la atención del chico con tal de que aprendiese los pasos apropiados para realizar el jutsu. Al principio hubo renuencia de parte de ambos bandos, pero con el pasar del tiempo la mujer descubrió para su asombro que el pequeño aun a esta edad poseía enormes reservas de chakra, que sin lugar a dudas aun podían manejar la versión completa del Jutsu.

Con asombro y algo de shock, Hikari pudo observar como el chico en cuestión de días, podía efectuar el Tajuu Kage Bushin no Jutsu sin siquiera demostrar un gramo de agotamiento por ello. Comprendió que los cambios de Kagami en el cuerpo de Naruto no fueron únicamente para incrementar el rango de percepción de sus sentidos, sino que también el chico aumento sus reservas de chakra considerablemente. Sabia que el entrenarlo de esta manera podría tener el efecto secundario de que el chico madurase mentalmente mucho mas rápido de lo necesario, pero necesitaba con desesperación que Naruto, al menos tuviese el nivel necesario como para defenderse a si mismo de sus perseguidores. En especial, Madara.

- Bien, al parecer el límite de clones que puedes hacer es de 500, por ahora serán suficientes, a medida de que sigas progresando con la técnica podrás incrementar la cantidad, por ahora quiero que distribuyas a todos ellos en cinco grupos de una centena cada uno, la primera se dividirá en dos partes iguales, 50 de ellos estudiara conmigo sobre modales, la otra intentara mejorar su dominio sobre su limite sanguíneo, además de sus debilidades y limitaciones, intenta descubrir hasta donde puedes llegar. Que la segunda centena practique el control de chakra intentando mantener lo mas que puedan una hoja sobre su frente sin que esta se caiga, el tercero practicara las posiciones principales del Taijutsu que Maito Gai diseño para ti, la cuarta repasara los principios básicos del Ninjutsu e intentara aprender a usar eficazmente estas tres técnicas: Kawarimi, Bushin y Henge, por favor este grupo debe estar dividido en: 35, 30, 35 según el orden en que mencione las técnicas correspondientes. Y por ultimo la quinta se dedicara a estudiar lo básico del Genjutsu, que sea tu peor elemento no significa que no aprendas a como dispersarlo apropiadamente en caso de ser victima de uno. Ahora una advertencia final, NUNCA disperses a todos los clones al mismo tiempo, eso solo terminaría por freírte la cabeza al ser sobrecargada con semejante cantidad de recuerdos. – Ella sonrió satisfecha al ver que su hijo había entendido lo suficiente como para distribuir equitativamente entre sus sombras las órdenes que había escuchado de ella.

De hecho no pudo evitar sentir algo de remordimiento al hacer el chico mas poderoso de lo que jamás pudo haber imaginado en tan poco tiempo, solo esperaba que su compañía en los momentos de descanso y entretenimiento lograsen mantener vivo al "Naruto risueño y escandaloso" como para que use de buena forma las habilidades que aprendería por todo

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Los días se transformaron en semanas, y estas comenzaron a crecer hasta transformarse en meses, Naruto ahora portaba una apariencia distinta a la del chico escandaloso y juguetón que alguna vez porto al entrar en el distrito Namikaze, de hecho su rostro estaba libre de emociones gracias a su entrenamiento diario, sorprendiendo incluso a su madre que le examinaba de pies a cabeza, con tal de descubrir falla alguna. Ambos estaban sucios, agotados y con las ropas desgarradas y en mal estado. Naruto ahora envolvía su cabello con una venda, mientras le dejaba colgar tranquilo en forma de coleta por su espalda, asombrando incluso a Hikari por su decisión, ya que era casi irremediable que alguien le confundiese con una versión más pequeña del Yondaime.

Su altura aun se mantenía estable, de hecho era poco lo que el chico creció en todos esos meses, lo único definido en su cuerpo eran sus músculos, que aun cuando no lo desease aun se escondían debajo de una ligera grasa infantil. Ella no pudo evitar sonreír al ver que en definitivo, había transformado al chico en todo un guardaespaldas, o mejor dicho, guardián. - ¡Bien Naruto, ya puedes dejar caer la mascara, es perfecta la mire por donde la mire! – Admitió orgullosa la Hyuuga al ver que en efecto, el chico se relajaba enormemente al ver que había superado las expectativas de su madre en cuanto a su conducta. - ¡No importa cuanto me esfuerce, aun me cuesta comportarme de esa manera, incluso parezco un autómata que solo espera a recibir ordenes! – comento agotado el chico mientras caía sobre su trasero en el suelo buscando un descanso momentáneo en su agitada rutina.

- ¡Es necesario! recuerda que aun cuando todos te amamos como a un hijo o hermano, para el publico no serás mas que una herramienta… pero como siempre te he dicho… - Ella guardo silencio al esperar que el joven terminase sus palabras por ella, lo cual no tardo en llegar aun cuando el disgusto en su voz era evidente. – Siempre seré uno con la familia, lo se madre… lo has dicho mas de mil veces ahora que puedo recontar, mas aun así sigue pareciéndome injusto, no he podido ver a los chicos en mucho tiempo, no se cuanto han cambiado las cosas allí afuera, o si tan siquiera recuerdan que me conocieron en alguna ocasión… tengo miedo de regresar y haber cambiado demasiado como para que ni siquiera me noten o peor aun, como para agradarles. – Hikari suspiro pesadamente al escucharlo decir eso, hacia semanas que las inseguridades del chico con respecto a que sus hermanos le recordasen habían estallado, y sinceramente ya le estaban incomodando. -¡Naruto, dime… acaso a pesar de todo lo que hemos vivido, entrenado y discutido! ¿Te he abandonado? – inquirió serena Hikari mientras lentamente se dirigía hacia el joven con tal de sentarse a su lado. -¡No! – Al escucharlo responder con tanta rapidez ella no pudo evitar arrojarle una sonrisa por su confianza, por lo que no dudo en lanzar la siguiente bomba. - ¿acaso crees que Neji, Hanabi, Emi-chan e incluso Lee pudieron haberte olvidado? – pregunto curiosa solo para verlo dar un respingo ante la pregunta. - ¡Por supuesto que no! – comento el chico que ahora observaba atento el rostro de la mujer junto a el. Mas nunca pudo comentar lo que en su mente realmente transitaba hasta que ella introdujo su nombre. – ¿Acaso crees que Hinata podría olvidarte? – de inmediato con su sola mención Naruto no pudo evitar dar un pequeño respingo al imaginarse realmente lo que sucedería en su vida si su hermana llegase a olvidarlo. Mas el chico no pudo ahondar más, cuando un sentimiento de incomodidad se alojo en su estomago al intentar pensar en ella como en su hermana. Hacia pocos días que ese sentimiento de tristeza y vació se había alojado en el cuando nunca mas pudo sentir sus manos sobre su cabello. De hecho supo mas que nunca que eso era lo que más extrañaba en la vida. – No lo creo… ella jamás se olvidaría de mí. – respondió sonriente el chico al ver que en definitiva sus sentimientos por Hinata habían crecido aun mas gracias a esta separación, de hecho comenzó a creer que empezó a tenerlos desde el día en que abrió sus ojos y por primera vez pudo observarla sonreír de alegría. Supo que desde ese momento estaba perdiendo la cordura por la chica de fragancia a Lavanda.

Su madre pudo leer por completo al joven ante ella, comprendiendo que finalmente había creado lo que en un principio hasta incluso ella se había comprometido en evitar por ahora. Pero sabía que si deseaba que Naruto se mantuviese humano y sencillo a pesar del gran poder que comenzaba a ostentar, el chico necesitaba enamorarse y conocer la jovialidad de la vida ha la cual hasta ahora había sido negado. Solo esperaba que Hinata no lo siguiese viendo como un hermano a la hora de la verdad, aun cuando ella misma sospechaba ella jamás lo observo como un miembro de su familia.

- Entonces crece mas fuerte aun, practica lo mas que puedas para convertirte en un hombre maravilloso, así para cuando regreses ellos puedan darte la bienvenida que mereces, y tu puedas proteger a mis hijas con todo el corazón de ser necesario, te estoy dando fuerza Naruto, pero lo mas importante y realmente lo digo, es que no importa de cuanto poder ostentes y obtengas en tu vida, sin amigos a tu lado no importa cuan exitoso seas… toda victoria siempre estará vacía. Protege a todos aquellos que te rodean, incluso a los que no desean tu protección, ya que solo así demostraras al mundo que tú Uzumaki Naruto, eres la persona mas maravillosa que jamás hallan conocido. – El rubio al escuchar estas palabras no pudo evitar sonreír a todo dar al ver que al menos aun tenia a seres especiales que le apoyarían sin importar como y cuando. De hecho las palabras de su madre motivaron aun más al chico a alcanzar su meta con tal de lograr su mayor objetivo en la vida. Su ansiada y no tan secreta meta que añoraba más que cualquier otra cosa desde el día en que tuvo aquella conversación con su compañero de equipo Rock Lee.

Ser Hokage.

- Vamos madre… aun tenemos entrenamiento por delante, y el Shuunshin no lo aprenderé por arte de magia sabes. – enfatizo sonriente el chico mientras unía sus manos con tal de acumular chakra para su mas preciada y adictiva técnica. – TAJUU KAGE BUSHIN NO JUTSU. – logrando crear para la consternación de su madre al doble de clones necesarios para practicar y aprender las técnicas que tenia en practica por ahora, lo que significaba que el chico estaba por exigir mas pergaminos con tal de continuar con su aprendizaje.

- No tienes remedio… aun es demasiado pronto para que te sobrecargues con tantas tareas y áreas… utiliza a los clones extra para luchar contigo mismo, intenta acostumbrar y agregar lo que has aprendido a tu ritmo, además de que debes descubrir cualquier falla o debilidad en tu defensa y ataque… aprende a usar el terreno para tu ventaja y a diseñar una estrategia de batalla en medio de esta. Si logras aprender esto lo más probable es que puedas avanzar a lo más avanzado, y eso claro es nada más que definir y especializarte en tu elemento. Pero por ahora… continuemos con lo básico. Y no creas que las clases de etiqueta han terminado jovencito. – Naruto no pudo evitar fruncir el seño al escuchar con atención todas las tareas que le había impuesto su madre, que satisfecha de verlo reaccionar tan infantilmente por no obtener lo deseado, no pudo evitar abrazar al original en un espasmo de atención que duraría algunos minutos mientras sus clones se dedicaban a completar sus tareas asignadas.

Y al menos a eso se dedicarían por los últimos dos meses de entrenamiento del chico, que no sirvieron más que para pulirle aun más en su propio estilo, y aun cuando jamás pudieron practicar de lleno la afinidad elemental del chico al no poseer su elemento ella misma. Hikari se las había empañado para que el joven fuera lo suficientemente diestro con el Fuuton.

Una vez terminado de empacar y de recolectar toda su pertenencia de su rustico hogar, el par no tardo en dirigirse a la salida del distrito con tal de dirigirse al probablemente consternado Hokage.

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Sarutobi no sabia que decir a la hora de la verdad cuando frente a el se presentaron el fruto de sus ultimas pesadillas, Hikari finalmente había aparecido de su encierro en el distrito Namikaze para finalmente reaparecer ante el con el único objetivo de explicarle la situación, al principio estuvo reluctante de creer si realmente todo esto fue tan solo para entrenar al chico para el futuro venidero como "guardián" de las herederas Hyuuga, pero decidió no ahondar mas en el asunto, ya bastantes dolores de cabeza tenia con el consejo debido a esta situación. Por lo menos ahora tenía una confirmación de lo que para su molestia, los Hyuuga habían estado respondiendo desde el primer día.

Sin más palabras que dirigirse la mujer no tardo en disculparse ante el Hokage, antes de partir junto con el muchacho en dirección de su hogar. Mañana Naruto finalmente se adentraba a la academia Ninja que para consternación del joven, había empezado un mes atrás por exigencia de algunos miembros del consejo liderado por Danzo, con tal de "atrasar" al chico lo mas posible. Lastima que el joven esta lo suficientemente preparado como para entrar finalmente a la institución después de presentar y aprobar los exámenes apropiados.

Al principio Sarutobi no pudo creer que el chico fallase a propósito en la mayoría de ellos, más aun cuando su habilidad resaltaba a la vista de cualquier ojo experimentado. Más comprendía que cada uno de los chicos actuales tenía su forma de ser a pesar de lo que se les exigía. Pasó el detalle por alto y decidió otorgarle la entrada, con tal de que ingresase de inmediato a la institución, solo para que el chico en la forma más irrespetuosa posible, rechazara la oferta con tal de poder prepararse para el día siguiente.

Hikari frunció el seño por un segundo, más Sarutobi solo pudo sonreír al ver que Naruto en definitiva, a pesar de ser aun más respetuoso y cortes de lo habitual, aun continuaba siendo el mismo. Después de todo, Naruto podía decirle como se le antojase, ya que viniendo de él, un insulto podía ser considerado un halago en vez de falsas palabras de cortesía.

Al marcharse los dos seres de su presencia, Sarutobi no tardo en suspirar resignado al ver que sus opositores no tardaron en saltar hacia él con tal de que el chico fuese examinado más a fondo. Tristemente para el Hokage, sus dos compañeros de equipo, apoyaron la noción de que Naruto debía ser vigilado por los momentos. Gracias al cielo, solo se exigió que un Anbu confiable estuviese pisando la sombra del chico con tal de descubrir realmente su verdadero rostro. Y Sarutobi tenía al candidato exacto para ese puesto.

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Salvaje, es la palabra que puede aplicarse al encuentro amoroso que tuvieron los dos lideres al finalmente reencontrarse esa noche, de hecho Hikari nunca espero que de la nada al hombre que ella misma había sometido a su poder, dominase toda la situación desde un comienzo, satisfaciendo a la mujer de que al menos, las cosas habían cambiado para mejor en su ámbito marital, ya que la separación en vez de debilitar, lo único que había logrado era incrementar el afecto que sentían el uno por el otro.

Su única preocupación, era si el sello de silencio que coloco en la habitación con apuro, realmente había cumplido su prometido. Ya que de lo contrario, no podría darles la cara a sus hijos por el resto de su vida al demostrar un acto tan… privado ante lo que ella consideraba, sus aun frágiles oídos.

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Los jóvenes de la familia por su parte no pudieron sentirse mas decepcionados al descubrir que Naruto, había decidido no encararlos por este día, alegando que no estaba en condiciones de recibirlos apropiadamente. La siempre calma Hinata incluso había perdido por un instante las esperanzas de recuperar al chico que finalmente robaba sus sueños.

Solo para descubrir con sorpresa que en la puerta de cada una de sus habitaciones, el chico ya había dejado una nota explicando las verdaderas razones por las cuales aun no se presentaría ante ellos. Para el horror de Hinata, el chico fue demasiado explicito en lo que concernía a su higiene personal, por lo que no pudo evitar desmayarse al imaginarse exactamente que estaba haciendo Naruto en estos momentos en el baño.

A la mañana siguiente el chico para sorpresa de todos, los espero en la puerta con una reluciente vestimenta nueva que demostraba su condición de "guardián", la parte superior de su Kimono era sin dudas de un ligero color anaranjado similar al que usaba cuando residía en la mansión, pero a diferencia de su versión anterior este traje portaba mangas un poco mas largas que su brazo con tal de cubrir sus manos al momento de la verdad. Además de enfatizar al publico la noción de que el chico poseía brazos mucho mas largos que los usuales. La parte inferior de su Kimono era tan negra como el petróleo, de hecho asombro a los jóvenes el ver que el chico finalmente utilizaba un color distinto al naranja, por lo que omitieron el largo cabello vendado que yacía enroscado en el cuello del chico. Hinata corrió de inmediato a recibirlo como se merecía, derribándolo en el acto al arrojar su cuerpo sobre el muy sorprendido muchacho, Hanabi aunque algo dudosa, no tardo en seguirle la corriente a su hermana mayor con tal de emular lo que ella consideraba una bienvenida apropiada. Neji por su parte mantuvo su compostura mientras sonreía ligeramente ante el regreso del chico, mas sus ojos ostentaban unas ansias de batalla que nunca antes había sentido.

Le complacía verlo de nuevo, pero lo que realmente deseaba era medir sus fuerzas con el chico con tal de ver cuanto realmente había crecido. Sin embargo eso tendría que esperar a que Hinata finalmente lo dejase libre con tal de que Naruto pueda batallar con el. Naruto por su parte no pudo evitar sonrojarse al sentir el rostro de Hinata hundirse en su cuello mientras ella lloraba a todo pulmón el regreso del chico. Ignoro las sensaciones que su cuerpo le enviaba a medida de que el abrazo se ahondaba entre los dos, mientras sonreía satisfecho al ver que una pequeña niña intentaba en vano abrazarlos a ambos desde afuera con tal de ser incluida en la muestra de cariño.

- ¡Te extrañe tanto! – comento Hinata pasiva mientras ligeramente se separaba del chico con tal de darle algo de espacio personal. Naruto acepto la oferta mas no se separo demasiado de la chica para cuando la niña que luchaba por ser integrada hacia poco, se había detenido de golpe para examinarlo de frente con curiosidad. – También me hiciste falta Hina-chan. – Alego sincero el chico, antes de recibir una tonelada de intento asesino por parte de su hermano. – Oh… jejeje digo, los extrañe a todos… no solo a ella… Tiempo sin verte Neji, veo que has crecido mucho… y en más de una forma. – agrego sonriente el chico mientras miraba directamente a los ojos al joven Hyuuga que orgulloso le miraba desde mas arriba. – Lo mismo digo Naruto, estoy ansioso por medir nuestras fuerzas en combate. – El rubio solo alzo sus cejas en señal de curiosidad al ver que por alguna razón, la forma en que Neji había escogido sus palabras, fueron inusualmente parecidas a las que diría Rock Lee, claro, en un tono de voz más sereno y con la ausencia del teorema de las flamas de juventud en ellas. Neji al comprender su error, solo pudo sonrojarse avergonzado y con algo de frustración solo pudo comentar. – No preguntes… - mientras en su cabeza pensaba con claridad, cuan contagiosas podían ser las palabras que Lee escogía a la hora de querer enfrentarse en combate con alguien interesante.

Naruto decidió pasarlo por alto para así prestarle atención a la ahora enojada pequeña que molesta por ser dejada a un lado, fruncía el seño de manera forzosa. – Je lo siento pequeña, tu debes ser Hana-chan… es un placer ver que has crecido mucho Hanabi… me alegra mucho verte también. – Exclamo sereno el chico mientras lentamente envolvía en un suave abrazo a la ahora extasiada niña, que con tan solo olfatear un momento su olor, había olvidado todo el enojo que hasta hace poco expresaba con tanta vehemencia. Contenta correspondió el abrazo para así sorprender al rubio con las palabras más terroríficas que haya escuchado en su vida. -¡MIO! – dijo ella con algo de dominancia mientras intentaba en vano de alejar al rubio de la inquisidora y serena mirada de su hermana mayor. Naruto nunca supo que desde ahora el se convertiría en el fruto de muchas peleas entre Hinata y Hanabi Hyuuga.

- Ejem. – La estruja por el chico se detuvo de inmediato al ver que en la entrada un seriamente agotado Hiashi, y una muy sonriente Hikari observaban con algo de desdicha que ambas hijas pareciesen presentar atracción por el chico. Hiashi esperaba fuera algo momentáneo, mientras que Hikari jamás espero que el destino le entregase esta carta. Sabia que el ser madre seria un dolor de cabeza, pero esto era demasiado. - ¡Creo que es hora de marcharnos a clases! Naruto, a partir de hoy comenzara tu labor como Guardián de las herederas, pero debido a que asistirás a clases en la misma aula gracias a los resultados de tus exámenes, puedes acompañarla a la luz publica sin problema alguno, pero debes comprender que una vez alcanzado el rango Chuunin, pasaras a ser su sombra, y no tendrás permitido el hablar directamente con ella a menos que se te diga lo contrario. – Hinata frunció el seño por un segundo, solo para pasar por alto que por lo que seria un largo tiempo, Naruto estaría obligado a acompañarla a todos los lugares, excluyendo algunos claro esta. -

- Entiendo Padre… he estado entrenando por mucho tiempo con tal de cumplir con este rol. Espero no decepcionarlos tanto a ustedes como a mi mismo. – El chico lentamente se irguió con tal de posarse ahora al lado de Hikari con tal de entregarle el colgante humano que ahora portaba en el cuello. Hanabi de mala gana libero al chico solo a cambio de que el joven prometiera el regresar para jugar con ella hasta que no tuviese mas energías, lo cual el gustoso acepto al no tener mas oportunidad. Hinata solo sonrió comprensiva al ver que su hermana solo consideraba a Naruto un nuevo compañero de juegos, mas aun así no pudo evitar el sentirse algo incomoda con las palabras "mió" que su pequeña hermanita había dicho con anterioridad. – Hasta luego… Imouto-chan, Padre… Madre. – reverenciando con respeto antes de marcharse, Naruto procedió a acompañar tanto a Neji como a Hinata en el camino que les guiaría directamente a su institución, dejando atrás a un par de preocupados padres que no podían evitar el pensar como le iría al rubio al descubrir algunas cosas en lo concerniente a la vida de Hinata.

Mientras tanto Naruto no dejaba de apreciar la aldea nuevamente, de hecho pareciese que en su ausencia el lugar había incluso crecido mucho más, aun cuando algunas cosas parecían ser curiosamente más pequeñas de lo que recordaba. – Naruto….Kun, que hiciste en todo este tiempo que has estado apartado, de hecho ¿Dónde has estado? – pregunto serena la joven Hyuuga mientras intentaba discernir cuanto ha cambiado realmente su rubio hermanastro. El por su parte solo pensó bien su respuesta, a sabiendas de que había prometido a su madre jamás revelar, el donde estuvo morando por todo un año. – Estuvimos alojados en las profundidades del bosque que rodea a la aldea, viviendo a la intemperie mientras entrenábamos día y noche con tal de convertirme en alguien digno de protegeros Hinata-hime. – Contesto sereno y educado el chico, asombrando en el acto a sus acompañantes ante el obvio cambio de aptitud del rubio. – ¿Oye Naruto, no es necesario que actúes de esa forma ante nosotros, nadie mas esta viendo? – pregono Neji al ver que por alguna razón ese tono monocorde en su joven hermanastro no parecían naturales en lo absoluto. Más aun porque parecía crear distancia entre ellos. - ¡Lo lamento Neji-San, pero es parte de mi labor el dirigirme apropiadamente a los miembros de la familia con la debida educación, es parte de mi trabajo! – Contesto serio Naruto para enfatizar que definitivamente tomaría su trabajo con seriedad. - ¡En ese caso si yo lo ordeno deberías obedecerme no es así! – Comento Hinata con mesura con tal de medir hasta donde podría manipular a Naruto como lo hacia su madre.

El chico pensó por un segundo antes de responder sincero. – Mientras su petición no ponga en peligro su vida y reputación, no habrá queja alguna de mi parte Hinata-Hime. – Exclamo sereno el chico, intentando hacerles comprender que en público, era su labor el que se dirigiese a ellos de esta manera. Hinata y Neji guardaron silencio por un instante al comprender que por mucho que le pidiesen, o le ordenasen en el caso de la chica, el rubio no dejaría a un lado la cortesía con tal de cumplir con la labor que le habían otorgado.

Eso al menos hasta que Neji no tardo en desatar sus palabras. – Ya veremos cuanto dura esa cortesía para cuando llegues a la institución, Naruto. – Comento frío el chico al recordar lo que tanto él como Hinata tenían que experimentar diariamente. La aludida al solo recordar tales cosas no pudo mas que fruncir ligeramente el seño al recordar sus vivencias diarias en la academia. De hecho, hubiese deseado que Naruto no tuviese que pasar por ello. El rubio solo les miro expectante de que aclararan lo que sucedía, solo para dar un pequeño respingo ante la cantidad de intento asesino que pudo sentir a su espalda, en el momento en que se acerco a los Hyuuga para preguntarles a que se referían en especifico.

Lentamente se dio vuelta solo para ser recibido por un silencio abrumador cuando una gran cantidad de chicas y algunos chicos, le observaban celosos ante la situación en la que estaba involucrado. Al principio los intrusos solo le examinaron de pies a cabeza, examinándole cada centímetro de su cuerpo, solo para mirar aterrado como algunas de las chicas parecían desear matarlo por estar cerca de los dos Hyuuga.

Eso y que algunas aun no quitaban sus ojos de encima de su anatomía, lo cual sinceramente ya lo estaba incomodando. – Lamento ser descortés, pero están interrumpiendo el camino hacia la academia, me temo que si no se apartan del camino, no podremos llegar a clases como es debido. – inquirió Naruto en un tono monocorde y educado, sorprendiendo incluso a Neji, por cuan frío sonó el chico al emitir tales palabras. - ¿Quién lo dice? – Grito alguien desde atrás de la pequeña muchedumbre, logrando vociferar el pensamiento de muchos presentes. El rubio por su parte solo dio un paso adelante y extendió ligeramente su instinto asesino con tal de hacer retroceder a los más osados del grupo. – Lo digo yo, ¡Uzumaki Naruto, Guardián de Hyuuga Hinata! Heredera al trono de la Familia Hyuuga. – Exclamo serio el chico logrando dispersar ligeramente a la multitud, que impresionadas de su instinto asesino, no tardaron en abrirle paso al chico con tal de evitar lo que posiblemente podría ser un problema asegurado.

- ¡Gracias por su comprensión! Hinata-hime, Neji-San, por favor continuemos nuestro camino. – enfatizo el chico mientras espero a que sus dos hermanastros le siguiesen el juego y avanzaran silentes frente a el, mientras el cumplía con su labor y custodiaba con recelo a ambos jóvenes. La multitud de chicos solo se quedo pasmada por un segundo, antes de continuar con su camino en dirección a la academia, esperando de tener alguna oportunidad de encontrarse a los Hyuuga sin su "escolta" personal.

Lastima que esa petición solo seria posible para con Neji, para los tarados que no hayan prestado atención al discurso de Naruto. Mientras tanto, el ahora extrañamente largo camino a clases parecía estar peculiarmente más monótono y angustioso de lo normal. Al menos hasta que Naruto abrió su boca para susurrar algunas preguntas. - ¿Qué demonios fue eso? Porque todos parecían querer destrozarme miembro por miembro tan solo por dirigirles la palabra. – Hinata dio un pequeño respingo al escucharlo hablar de manera normal ante ellos. Aun cuando se suponía no debía hacerlo, lo cual no tardo en forjar una sonrisa en sus labios. – Neji-niisan, es uno de los chicos más populares en la academia, por lo que tiene un extenso club de admiradores y pretendientes que celan y alejan a cualquier competencia posible, incluso miembros del mismo sexo de niisan, por mi parte, tengo un club similar de pretendientes que esperan la oportunidad de que fije mis ojos en ellos, con la esperanza de escogerlos como mi pareja. – Expreso serena la chica mientras intentaba ignorar el hecho de que Naruto por un instante, había dejado caer su mascara tan solo para mostrar un rostro horrorizado por lo que acababa de escuchar. – ¿Ósea que hay hombres que consideran a Neji atractivo? – soltó burlón el rubio tan solo para recibir un fuerte golpe en su cabeza por parte de su hermanastro, que por algunos segundos, pensó que realmente el chico había cambiado para mejor. Hinata por su parte solo pudo soltar una ligera carcajada al ver que en definitivo, Naruto seguiría siendo el mismo, sin importar cuanto entrenase. Ella decidió seguir la corriente del juego por los momentos. – La verdad si, incluso algunos han sido tan osados como para proponerle… - La chica jamás pudo terminar sus palabras, para cuando la mano rápida de su hermano había tapado su boca con tal de que jamás pronunciase esas horrendas palabras cuando salían de boca de miembros de su mismo sexo.

- ¡Jamás digas eso! Nunca… Ni siquiera en broma. – Expreso monocorde el chico mientras miraba suplicante a la chica, que en vano intentaba contener una escueta carcajada provocada por su sufrimiento. – No sabia que nadabas en esa dirección Neji. - susurro sereno Naruto mientras pestañeaba ligeramente al chico con tal de aterrarlo aun mas. Lastima que el único resultado que pudo obtener, fue un golpe aun más fuerte sobre su ya maltrecha cabeza. – De acuerdo, ya entendí… no es necesario abrirme la cabeza para comprender que no te agradan esas bromas… Cielos, has perdido el humor desde que la ultima vez que me fui… pensándolo mejor, no recuerdo que tuvieses sentido del humor para empezar. – Neji lo único que hizo fue bufar indignado ante el tema a conversar, por lo que decidió el uso de su arma mas eficaz hasta ahora conocida, la técnica del hielo.

Hinata y Naruto se carcajearon un poco más a expensas del chico, tan solo para seguir caminando en dirección de una ahora visible academia, que por mas que lo intentase, no podía evitar el colocar nervioso al rubio al ser su primera vez en ella. Al menos hasta que Neji decidió el hacer un poco más difíciles las cosas. – Aquí nos separamos, mi turno comienza en menos de cinco minutos, y ya he perdido mucho tiempo hasta ahora, espero que cuides a Hinata muy bien Naruto, y si sobrevives a esta locura llamada academia, nos vemos a la hora de almuerzo, hay alguien que quiero presentarte. – Comento serio el chico antes de partir saltando en dirección a los tejados, con tal de acelerar aun más su paso rumbo a su aula de clases, dejando adrede por unos minutos a solas a los dos jóvenes, con tal de que aclarasen algunas cosas.

Hinata no pudo estar mas satisfecha por esto, de hecho esperaba el poder estar un momento a solas con Naruto para poder explicarle lo que ocurría en la academia últimamente. Mas aun cuando existía un gran malentendido con respecto a ella y uno de los alumnos de su clase. O al menos eso intento hasta que un par de chicas de su misma edad no tardaron en acercarse a ella con tal de declararle la guerra nuevamente como hacían diariamente en la entrada de la institución.

- HINATA… ESTA VEZ NO PERDERE ANTE TI Y DEFINITIVAMENTE LLAMARE LA ATENCION DE SASUKE-KUN. – Grito emocionada una chica de rosado cabello y roja vestimenta, que corría hacia la Hyuuga de manera errática al tener a su lado a su exacta misma velocidad a una despampánate rubia de vestimenta atrevida que mostraba su silueta al mundo, mientras que sus piernas e intimidad estaban cubiertas por un muy apretado vendaje que no dejaba mucho a la imaginación. – EN TUS SUEÑOS SAKURA, SASUKE SERA TODO MIO, Y NI TU FRENTOTA, NI LOS ATERRADORES OJOS DE HINATA IMPEDIRAN QUE TRIUNFE AL FINAL. -

- INO-BUNTA… -

- BAKEMONO. -

- ¡Disculpen lamento interrumpir tan entretenido espectáculo! Pero la señorita y yo intentábamos tener una conversación incluso antes de que fuéramos tan groseramente interrumpidos. – Comento Naruto con monotonía, regresando su mascara de seria convicción a su rostro. Entristeciendo nuevamente a Hinata ante lo que ella creía, seria la razón por la cual Naruto podría odiarla si no era bien explicado.

Las nuevas chicas mientras tanto, intentaron gritar enojadas por la forma en como les había hablado, tan solo para mirar sorprendidas de que como es usual, el chico que pronunciaba esas palabras no estaba presente en esos instantes, de hecho ninguna de ellas conocía a este joven que por alguna razón, parecía venir a competir en contra del Uchiha por el mejor parecido del grado escolar. Situación que Ino no tardo en aprovechar al acercarse al joven con tal de averiguar con más ahínco.

- ¡Mucho gusto, mi nombre es Yamanaka Ino, pero tu puedes llamarme, querida! – comento coqueta la chica mientras examinaba a Naruto con su vista, con tal de ver si todo lo que el chico portaba encima era real y no una ilusión del "otro" pretendiente de la jovencita. Naruto se mantuvo inamovible de su posición, aun cuando esta chica estaba violando con creces su espacio personal sin respeto alguno. De hecho, mirando de reojo a Hinata pudo observar extrañado que su casi siempre calmada hermanastra estaba a punto de estallar por el atrevimiento de esta rubia, por lo cual decidió ponerle fin antes de que algo malo ocurriese y el fuese culpado de incompetencia en su labor.

Gracias al cielo, esa intervención vino por parte de la joven de cabello rosa, que aunque algo sonrojada por su presencia, no tardo en recriminar a su compañera de ser altamente infiel al club de Sasuke Uchiha. – Que vergüenza Ino, no puedes ver a un chico bien parecido porque de inmediato te arrojas sobre el sin respetarle en lo absoluto, además te apuesto a que es otro Henge de Kiba con tal de impresionar a Hinata para que sea su novia y no la de Sasuke. – esgrimió Sakura con algo de calma al ver que su mejor amiga había optado por acosar a alguien que probablemente ni siquiera era real, o al menos eso pensó hasta que el chico ante ella pareciese haber perdido el alma ante lo que había escuchado, ya que su piel había perdido todo su color.

Hinata dio un respingo al escuchar lo que había dicho Sakura, sabia que de hecho si no explicaba esto pronto, Naruto lo tomaría en serio y no querría. - ¡Entiendo! Hyuuga-Hime, no sabia que había obtenido pareja en mi ausencia, mis más sinceras felicitaciones. – Comento Naruto mientras sonreía con su mascara, a pesar de que sabia que lo mas probable es que Hinata pudiese ver a través de ella. Después de todo, ella fue quien compartió mas tiempo con el en la residencia. Por lo que su rostro era algo muy fácil de leer para ella a diferencia de su madre, que se enfocaba más en el lenguaje corporal.

Hinata dio un respingo ante lo que había escuchado, de hecho ella jamás había esperado que Naruto lo tomase de esta forma, nunca antes le había llamado por su apellido, y ahora que lo había hecho sinceramente lo detestaba.

Sakura de inmediato detecto la tensión en el ambiente y pudo identificar que efectivamente, el chico de cabello rubio y rostro marcado, no era un Henge de Kiba con tal de impresionar a Hinata. De hecho, no pudo evitar el sonrojarse aun más al descubrir que en efecto el chico era real, pero más aun ante la pena que sentía al ver que probablemente había ocasionado verdaderos problemas a Hinata.

- Ano… no es que quiera interrumpir más de la cuenta, pero seas quien seas, Hinata no tiene novio alguno, solo pretendientes… Aunque nadie sabe si Sasuke-kun realmente la considera solo una amiga. – comento serena la pelirosa mientras lentamente se inclinaba en señal de disculpas ante la extraña pareja. Con tal de retirarse de allí lo mas posible y darles la privacidad que habían interrumpido con anterioridad.

- ¿Qué dices Sakura, como puedes poner en duda las cosas, Hinata es la única chica a la cual Sasuke-kun le dirige la palabra, a nosotras ni siquiera nos saluda por cortesía? – Comento Ino de lleno, rompiendo la poca enmienda que había logrado Sakura con sus palabras, la aludida no pudo evitar sentirse estupida tan solo por ser su mejor amiga en estos momentos. – INO-BUNTA, QUE NO COMPRENDES QUE ELLOS DOS QUIEREN PRIVACIDAD. – Reclamo enojada la pelirosa antes de arrastrar a una confundida rubia con ella en dirección a su aula educativa, o al menos eso parecía que hacían antes de esconderse en el lugar más cercano con tal de descubrir que ocurría en estos momentos.

Naruto no le dio tiempo a su hermanastra de explicarse, de hecho evito mirarla directamente a su rostro y serio pregono. – Debemos entrar a clases Hyuuga-Hime, no puedo permitir que la heredera llegue tarde a clases por mi culpa… seria imperdonable. – Hinata de nuevo dio un respingo al ver que Naruto estaba siendo tan frió con ella, de hecho todas las palabras que tenia en su garganta con tal de explicar este mal entendido se habían ahogado en inseguridades, al no saber si el chico creería realmente lo que ella diría. – Hai. – respondió ella en voz baja antes de continuar el camino en dirección a su aula educativa.

- Naruto Kun, por favor déjame explicarte antes de que tomes decisiones apresuradas. – comento ella en voz baja mientras se adentraban a la academia. Naruto no le respondió por varios minutos, antes de detenerla en la puerta con tal de aclarar algunas cosas.

- Cuando no estemos rodeados por oídos curiosos… podremos discutir esto con normalidad… por ahora lo único que puedo saber es que mi hermana ha conseguido pareja en el tiempo en el cual no estuve presente. – Cuando la puerta se abrió Umino Iruka no pudo evitar aterrarse ante la escena que pudo vislumbrar ante sus ojos. De hecho el nuevo alumno, que no era más que otro que el antiguo portador del Kyuubi no Kitsune, había sido abofeteado con fuerza por la siempre serena y calma Hinata, que parecía destrozada por lo que sea el chico le ha dicho. Por un instante intento reprenderlo, mas una pequeña lagrima que escapo del ojo derecho del rubio había tomado tanto a Hinata como a Iruka desprevenidos, por lo que decidió dejarlo pasar por ahora, el rubio por su parte lo único que hizo fue disculparse por la escena, e inclinándose hacia Hinata, decidió partir del lugar con el único objetivo de alejarse de lo que sea ha ocurrido en este lugar.

Hinata no hizo amago de detenerle, de hecho solo decidió entrar en el aula sin siquiera mirar a sus amigos al rostro, debido a que cualquier mirada pudiese desatar que ella perdiese el poco esfuerzo que hacia por no llorar en publico. Naruto por su parte solo maldijo su suerte para cuando alcanzando la puerta que lo libraría de esta pesadilla llamada academia, perdía toda posibilidad de huir cuando la campana sonaba estruendosa, anunciando que las clases habían comenzado finalmente. Resignado a su destino, decidió cerrar los ojos por un instante, ignorando el sentimiento de que el profesor aun lo estaba observando atento desde la puerta del salón.

Lentamente retrocedió hasta el lugar donde su nuevo docente se encontraba con tal de presentarse apropiadamente a el, antes de ser anunciado a toda la clase. Además de claro entregarle los papeles concernientes a sus calificaciones con tal de que los examinase por el mismo. Iruka frunció el seño al reconocer que el chico había entrado a duras penas a la academia, mas aun así todo el papeleo era legal y estaba en regla, mas tarde podría entregarlo en la dirección con tal sea corroborado por el director como era la rutina. Mientras tanto lo único que podía hacer era confiar en que el chico mejoraría con el pasar del tiempo y una instrucción apropiada claro esta. Lentamente se dirigió junto con el chico al centro de la clase, presentándole a todos al joven ante la mirada curiosa de cada chico y chica presente. Al principio no hubo problema alguno, de hecho le extraño que Hinata ni siquiera alzase su rostro para reconocer al chico, logrando llamar la atención tanto de Sakura como de Ino por el acto. En las afueras de la institución parecía mucho mas enérgica por hablar con el. De hecho algo tuvo que haber pasado en el corto tiempo que conversaron fuera de su rango de escucha como para que la siempre calma y sensible Hinata hubiese optado por hacer con este chico, lo que nunca había hecho con él algunas veces insolente Kiba.

Iruka le pidió a Naruto que por favor dijese algo personal que quisiera compartir con la clase, logrando finalmente llamar la atención de Hinata, que alzo ligeramente sus ojos tan solo para encontrarse con la mirada profunda del rubio inquiriéndole por completo. Ella sabia que si llegase a esquivar su mirada, el jamás se lo perdonaría en esos momentos, ya que le había tomado mucho valor el admitir que sinceramente tenían que hablar, por lo que se lo comunicaba sereno por medio de los órganos mas importantes del clan Hyuuga, sus ojos. Ella asintió ligeramente, gesto que solo fue observado por algunos chicos presentes. Entre ellos la mirada atenta del Uchiha y la enojada del Inuzuka.

Sakura e Ino se miraron la una a la otra al ver que las cosas podrían ponerse interesantes a partir de ahora. Más nunca esperaron la bomba que soltaría el chico al hablar por primera vez frente a la clase entera.

- Mi nombre es Uzumaki Naruto… y yo soy el Guardián de Hinata y Hanabi Hyuuga… es un placer conocerlos. -

Continuara…

Que les parece, estoy satisfecho con la calidad de algunos reviews que me han dejado en esta historia, y aunque algunos de nuevo me han pedido que acorte mas los capítulos. Debo decirles que al menos por ahora, no será posible ya que estos serán tanto, largos como cortos, según sea el desarrollo del capitulo.

Para los que desean saber mi horario de actualización, me es muy difícil decirles, ya que sinceramente me es bastante difícil el balancear todas las historias que tengo hasta ahora, sin terminar olvidando una en el proceso. (Como la de Dragon Ball… que tengo meses sin actualizar)

Ahora existe algo que me gustaría pedirles a cambio, y ese no es más que su más sincera opinión:

¿Voy muy lento con la trama?

¿Voy demasiado rápido?

¿Te agrada el desarrollo de la misma?

¿Si pudieras que me "exigirías" pusiera en la trama?

¿SI pudieras que me pedirías amablemente, cambiase de la trama?

¿Qué detalle te agradaría ver ocurra en la vida de los personajes?

¿Y claro, que parejas prefieres se realicen en la trayectoria del mismo?

El porque de estas preguntas es sencillo, es mi primera historia de Naruto, y quiero al menos desarrollarla lo mejor posible, para así con la experiencia que obtenga de esta, pueda publicar la otra versión (en realidad la primera que pensé pero esta me agrado mas por lo que la otra se quedo en mi disco duro acumulando polvo virtual.) Si ya les he comentado, esa será una trama Crossover, donde utilizare dos Doujutsu de un Manganime diferente (Basilisck) y un personaje incluso mas icono de los Ninja que cualquier personaje creado por Kishimoto, el cual se encargara de entrenar y criar a Naruto desde que era un pequeño bebe. ¿Qué quien es este sujeto, al que tan profanamente declaro incluso mas icono de los ninja que a todo el manganime de Naruto completo, pues no es mas nadie que el protagonista de uno de mis juegos favoritos, Llamado Ryu Hayabusa, miembro de la familia de los Dragones, y claro Protagonista indiscutible de Ninja Gaiden.

Ahora también una Votación esta disponible para nombrar al "limite sanguíneo" de Naruto, que hasta los momentos no es mas que una forma de encubrir la influencia de los cambios del Kyuubi sobre el chico, mas al final de cuentas es algo que puede activar y desactivar como cualquier limite de sangre. Por lo que les pregunto al no tener idea de cómo llamarlo en japonés… o tan siquiera en español.

¿Qué nombre le pondrías tú?

Así como tienen la capacidad para agregarme a favoritos, o historias en alerta, pueden tener la capacidad de darme un poco de su vida para decirme su opinión sobre lo que escribo… ¿Porque?… Porque así mi ego se emociona y puedo actualizar más rápido. Además que claro, si saben hacer bien el review, podré aprender que no les agrada que haga o que errores cometo para evitar repetirlos.

Oh y en caso de que no lo hallan notado (un lector despistado me confundió con una chica) SOY UN CHICO… DEJEN REVIEW, ya que yo me mato días escribiendo mientras que ustedes solo gastaran unos minutos… atentamente.

ShiroWolfmanK

Post Data:

Si quieren comunicarse conmigo vía correo electrónico (es raro cuando me conecto al MSN debido a que no tengo Internet.) En mi Perfil no solo pueden averiguar que otras cosas he publicado, (CHEQUENLO, PORQUE ME HE PERCATADO QUE ALGUNOS SE SORPRENDEN DE VER A DONDE PUBLICO) Sino que pueden sustraer mi correo electrónico y enviarme personalmente su opinión o el porque desean contactarse conmigo por correo, ya que quienes me han dejado sus correos en un review, se han olvidado que la pagina los borra automáticamente si no son publicados donde debe ser.