La fiesta; Mi amiga de la infancia.
-"A partir de un cierto día, las mujeres de todo el país"-
-"Algunas eran esposas: algunos perdieron a sus hijas"-
Cuando el duque volvió a su mansión, fue sorprendido por una cena en donde estaban todas sus mujeres sentadas en cada una en una silla, Gakupo se sentía como un reí rodeado de las más hermosas mujeres del mundo, aunque se siente vacio todavía. Una de las sillas estaba vacía, estaban todas sus chicas excepto Miku.
— ¿Donde está Miku? —le preguntaba Gakupo algo extrañado por no ver a su chica. El miraba a Luka, ella miraba para otro lado y luego mira a su amo.
—Ella últimamente se ha sentido un poco mal—contesta Luka seriamente ante su amo.
—Acaso ¿está enferma?
—No mi señor, ella últimamente ha estado vomitando en el baño y se sentía mareada, con antojos—responde la peli rosada, mientras se sentaba en su silla.
—Esos síntomas son de embarazo, ella está embarazada…No esto no puede estar pasando, porque a mi—pensaba el de cabellos purpura al levantarse de su asiento. El duque entra rápidamente entra en el cuarto de libros, en donde estaba su biblioteca y su escritorio. El joven se sienta en su silla y se queda en shock al recibir esa noticia por parte de su sastre.
—Esto es una pesadilla, un hijo…Un heredero—dijo este en voz baja. El se olvido de su objetivo por un instante y luego una voz grave, en la cual él la reconoce, otra vez el estaba en su mansión, por lo que se ve ese demonio nunca se fue del lugar.
—Parece que tienes problemas de nuevo…—dijo el demonio burlase del duque.
—En esto no te metas —reacciona el duque levantando la voz.
—No es necesario hacer nada, tu chica ya bebió un vino rojizo…—dijo el demonio expresando una sonrisa malvada.
— ¿Qué le hiciste? —le preguntaba el de cabellos purpura levantando su voz ante el demonio. Por unos minutos el demonio no dijo nada solamente sonreía al mirar al duque enfadado, hasta que se escucha un grito de una joven, que provenía del baño.
Gakupo sale corriendo rápidamente dejando al monstruo de un lado, al entrar en el baño se encuentra con manchas de sangre en el suelo, el levanta su vista y era Miku, quien había quedado desmayada…—Perdí a mi hijo…—dijo Gakupo al rodillarse en el suelo, en manchando su pantalones con la sangre. Sus ojos temblaban, el había quedado en shock, por unos minutos el se iba a sentir como padre y también iba dejar nacer a ese feto, que estaba dentro de la campesina.
—Maldito ¿cómo pudiste?
—Solamente hice mi trabajo, no tendrás hijos con tus chicas…—le contesta el demonio mientras aparecía detrás del joven.
—Yo podía cuidarlo…—dijo Gakupo levantándose del suelo.
—Si como digas señor, estaba muy seguro que no estabas preparado—dijo el demonio con una sonrisa irónica.
El monstruo desaparece, el joven duque llama a sus mujeres para que limpien todo lo del baño, este se va al otro baño que tenía en su habitación. El duque se toma un largo baño de burbujas en su tina.
—Ahora debo ir a la fiesta, que nunca termine de leer la carta…—dijo este en voz baja. — Ahora se en donde te puedo encontrar Gumina…—pensaba Gakupo mientras se relajaba.
*en el castillo de la princesa*
Todos los preparativos para la fiesta de esta noche ya estaban todo listo, los músicos los invitados, etc. Gumina observaba desde la ventada un pequeño laberinto hecho con plantas. Luego mira a hacia la pared y estaba una foto de su padre al lado de Gumina.
—Ha pasado mucho tiempo… padre—dijo ella con suspiro, —No sabes cuánto te echo de menos…—
Meiko, estaba buscando su vestido rojo con una máscara negra, para que su rostro no sea revelado ante los demás, para esta noche. Gumi mira a su reina por unos minutos y luego vuelve a poner su vista hacia la ventana…
*en la mansión del duque*
La hora pasó rápidamente, ya estaba anocheciendo, Gakupo salía de uno de las habitaciones de sus mujeres, él había entrado en el cuarto de Lily, la panadera de Asmodin. Las sabanas cubrían el cuerpo desnudo de la joven, mientras que el duque se llevaba consigo otra sábana blanca para ocultar su desnudes. El no podía llevar a una de sus mujeres, porque podían sospechar los guardias… Últimamente por las calles del pueblo había unos oficiales buscando a las últimas tres chicas que comenzaron a pertenecer a su Harem.
El joven de cabellera purpura entra a su cuarto y comienza a cambiarse para la fiesta, con un traje purpura oscuro con detalles dorados, unos pantalones elegantes de color negro con unas botas del mismo color. El duque se miraba en su espejo hasta que su sastre, Luka, entra con una pequeña mascara que podría ocúltale la mitad del rostro del joven.
—Gracias Luka—dijo Gakupo, al besar a su sastre a su primera víctima, ella se da la media vuelta y vuelve a su habitación.
El mismo sujeto de cabellera rojiza, estaba esperando al duque para llevarlo al castillo de la princesa Meiko, el joven duque se sube a su carreta lujosa gris con detalles dorados.
-la fiesta comenzara a las 9pm en el castillo Belzenia… —con eso el joven duque terminaba de leer la carta.
Akaito ya se estaba acercando al castillo de la princesa Meiko, el detiene a los caballos y el joven baja de la carreta, los guardias lo detienen para pedirle su invitación, este rápidamente le entrega la invitación y lo deja entrar.
Adentro del lugar todos los invitados bailaban a los compas de la música clásica, la princesa estaba sentada al lado de su pareja, Kaito Shion. El joven de cabello purpura los miraba a ambos, mas a la princesa de vestido rojo. Pero algo lo distrajo rápidamente, la vio a ella… A su amiga de la infancia la encontró de nuevo, Gumina estaba vestida con un vestido verde claro que tenía detalles negros y una máscara del mismo color que el de su vestido. Gakupo la encuentra de nuevo bailando con su medio hermano Len, pero ese muchacho de cabellera rubio estaba vestido de otra manera, algo que lo distinguía… El de cabello rubio deja por un momento a su chica en el medio del baile, el joven se alejaba de ella para servirle el vino a su jefe, a Kaito.
—Es un sirviente—murmuraba el de cabello purpura con una sonrisa. Este se acercaba lentamente a la peli verde.
—Como una hermosa dama la dejaron plantada en el medio del baile—dijo Gakupo, parándose atrás de ella. Gumina voltea hacia atrás.
¿Perdón? Y ¿usted quién es? —le preguntaba la de cabellos verdes levantando una ceja.
Oh!, perdón por no presentarme, mi nombre es Gakupo soy el duque del pueblo Asmodin, seguro que has oído de mi, ¿no? —le responde este con una sonrisa.
Si, los campesinos me habían comentado algo sobre el duque—decía Gumina, sonriendo ante él. —Me llamo Gumina—dijo ella cortésmente.
Que hermosa sonrisa tienes, Gumi, ¿te gustaría bailar conmigo? —dijo el duque, ocultando sus ojos con su flequillo.
Si—contesta la de cabellos verdes sonrojada. El joven duque pone una mano en la cintura de la chica y la otra mano derecho agarra la mano de la joven, mientras que ella ponía su mano en el hombro izquierdo del muchacho. Ambos comienzan a bailar, ella se dejaba llevar al ritmo de la música clásica.
Kaito y Meiko los miraba a ambos, quien ellos dos se dispusieron a bailar en el medio de la pista, Len los miraba con una sonrisa, pero por unos segundos mira a su chica que estaba bailando con aquel sujeto de cabello purpura. El rubio comenzó a ponerse celoso, pero como él era el sirviente, no podía interrumpir nada. Algunas mujeres de otros señores miraban al hombre hermoso, Gakupo , que cuando ella lo veían y querían estar con él.
—Que hermosos ojos esmeralda tienes, señorita…—dijo Gakupo admirado la belleza de su acompañante. —Te tengo una sorpresa… Por fin te encontré, mi doncella—pensaba este mientras que miraba a su futura doncella.
—Gracias y usted tiene unos ojos hermosos…—dijo ella ruborizada, Gakupo se quita su máscara y corre su flequillo que tapaba sus ojos, purpuras brillantes. La chica de cabellera verde esmeralda lo mira a los ojos, hasta que esos ojos purpura dominaron los ojos de aquella chica.
Ella lo miraba con una sonrisa, la misma sonrisa que todas sus otras mujeres cayeron ante él. El duque se apresuro en sacarla de la fiesta a su chica, el joven duque la agarraba del brazo y se la lleva en su carreta lujosa. Cuando las personas terminaron de bailar, el sirviente buscaba a su chica por todos lados y no la encontraba en ninguna parte…
Akaito había llevado al duque devuelta a la mansión, todas sus mujeres estaban en sus respectivas habitaciones, mientras que el duque bajaba de la carreta llevándola a Gumina en sus brazos. El pelirrojo desaparece junto con la carreta lujosa, ya que obtuvo más dinero por parte del señor, las chicas estaban dormidas ya que era muy tarde. Gakupo entra a su habitación junto con su amiga de la infancia.
El se quitaba su camisa, hasta dejar su ver su pecho al descubierto. Sujeta a la joven de la cintura y la besaba hasta llegar a su cuello. El duque la desvestía quitándole ese vestido verde, ella se dejaba llevar por lo que hacía su amo, ella quedo completamente desnuda, el duque admiraba la hermosura de su amiga, esa piel blanca le atraía mucho hacia ella, hasta esos ojos verdes esmeraldas, la volvía a besar en sus labios carnosos hasta que luego. El joven se bajaba sus pantalones… Sus cuerpos se juntaron, ella gemia en cada penetracion por parte del muchacho, el la disfrutaba con deseo, todo para apoderarse del cuerpo de la joven. Los gemidos que provenian de ambas personas se mesclaron. Ellla acariciaba el cabello de su amo, mientras que él la besaba en su cuello hasta llegar a sus cenos, que los tocaba con suavidad mientras que el muchacho la penetraba...
Los rayos del sol alumbraba el cuarto del joven, dos personas completamente exhaustas estaban acostados en la cama, ambas personas estaban tapados por una sábana blanca cubría los cuerpos desnudos de aquellas dos personas. Gakupo abría sus ojos y se encontraba con ella, con Gumi, su amiga de la infancia, ella estaba completamente dormida arriba de su pecho. El la miraba y acariciaba su cabello verde y corto, haciendo que ella abriera sus ojos.
—Buenos días, mi doncella—decía él, al acariciarle la espalda se su amante. Ella solamente lo miraba y le sonreía. Luka entra para dejarle a ambos ropa para que se vistan. Este se levanta y se tapa con una parte de la sabana, y entra directamente al baño para ducharse. Ahora que el la poseía nadie lo podía detener aunque la tuviera a ella, en su interior se sentía vacio, algo más le faltaba, "más mujeres para su Harem".
Cuando el sale del baño se encuentra con Gumina, quien ya estaba cambiada, en su cuello tenía un listón negro y con una rosa verde, un vestido transparente y corto que le llegaba hasta las rodillas. Gakupo la miraba y le sonreía, el sale de su cuarto y ella lo seguía atrás… Hasta que ambos entraron a una habitación en donde se encontraba la chimenea que estaba encendida.
El duque miraba su cuadro antiguo, en donde él se recordaba a su yo del pasado, al que todos se burlaban y ella también. Agarra la pintura de, el mismo y lo tira a la chimenea haciendo que el fuego quemara por completo esa pintura de su pasado. Como su doncella estaba al lado él, la agarra del brazo y la besaba… Después de lo sucedido, varias mujeres nuevas llegaron a la mansión del duque, esposas e hijas que venían de diferentes países, una florista de 62 años que venía de otro país, una viuda de 19 años, otra joven sin ocupación y hasta una joven monja…
Continuara…
Y ¿que les pareció? :D, el final ya se acerca, nos vemos en el próximo capitulo…
Saiyonara. JH
