Hola he vuelto :) estoy tratando de actualizar lo mas rapido que me permite el trabajo y mi tiempo libre ;) asi que aqui las dejo con otro capitulo :D
Emma nunca había tenido un mejor amigo antes y especialmente una chica. Nunca vivió suficiente tiempo en el mismo lugar para poder tener uno. Por supuesto estaba Neal, pero él era cómo su hermano mayor para ella, incluso si ella sabía que él quería ser mas que eso.
Pero con Regina todo era nuevo, maravillosamente nuevo. Era como si las dos fuesen dos mitades de la misma persona, de origenes diferentes, pero que parecían entenderse entre sí como nadie habia sido capaz de hacerlo. Emma estaba fascinada con Regina, su mente brillante, su fuerza de voluntad e incontables talentos, y Regina estaba fascinada con el ingenio de Emma, su sentido de libertad y su autosuficiencia.
Emma amaba pasar todo el tiempo que podía con Regina. Había cambiado sus horas de jardinería así que podía trabajar mientras Regina estaba ocupada. Emma estudiaba con Regina después de clases, y empezaba a tener mejoras en sus calificaciones. A lo mejor gracias a su nueva tutora podría graduarse de secundaría despues de todo. Regina amaba pasar su tiempo con Emma porque las cosas eran mucho mas fáciles con ella. No tenía que fingir ya que Emma veia a través de ella, a lo mejor era la primera persona a parte de su padre que le gustaba por quien era realmente.
A finales de semana en una tarde, Emma llevó a Regina a los lugares que a ella le gustaba, lo que hizo sentir a Regina terriblemente atrevida y algunas veces un poco asustada, ya que no estaba acostumbrada a esos diversos vecindarios, pero Emma podía cuidarse realmente en ese entorno, y se aseguraba de mantenerla a salvo. Regina estaba más confundida que en peligro ya que había un nuevo conjunto de reglas que ella no habia resuelto aún, y se maravilló de que Emma fuera tan sabia en la calle.
En varias ocasiones se quedaban en la mansión Mills, siempre y cuando su madre no estaba en casa. Cora Mills era una mujer muy ocupada. Regina no hablaba mucho sobre ella, pero Emma se daba cuenta de que le tenia miedo. Por el contrario Regina adoraba a su padre, un encantador hombre envejecido quien la consideraba la niña de sus ojos y siempre hacia sentir a Emma bienvenida cada vez que visitaba la mansión. Era extraño para Emma dejar su pequeña habitación que tenía que compartir con otras chicas, y caminar por la inmensa mansión de Regina, con sus incontables habitaciones, con una piscina olimpica y parque privado. Y aún no había visitado la casa de campo, que se encontraba en un lugar en Maine llamado Storybrooke.
La mayoría del tiempo lo pasaban en la habitación de Regina, el cual era tan grande que podia albergar a todas las compañeras de Emma, pero no era tan exageradamente lujoso como ella esperaba. Los Mills eran de dinero viejo, y Regina tenía buen gusto, elegante pero no llamativo. Su habitación tenía una cama tamaño Queen, 4 posters y unas cuantas piezas de muebles, dentro de los cuáles había una impresionante librería, pero su habitación estaba limpia y bien mantenida. No había nada rosa, y no tenía nada de las cosas que siempre tiene un adolescente, como posters de jovenes hermosos, animales de peluche, montones de CD y papeles llenos de corazones y purpurina, la habitación de Regina reflejaba un yo muy controlado, la mayoria de los cuales se mantenia cuidadosamente oculto.
Regina tenía un montón de ropa y zapatos costosos en un gran closet, y ambas amaban probarselos todo el tiempo, bufando y posando frente al gran espejo de Regina. Emma que siempre usó zapatos baratos toda su vida, se probó un par de tacones de Regina y descubrió que caminar con ellos era mas difícil de lo que parecía. Practicó caminando a través de la habitación, riéndose y perdiendo el equilibrio con la alfombra, mientras Regina le dirigía sentada en uno de sus sofás, riéndose y sacándole fotos con su teléfono. El tiempo siempre volaba cuando estaban juntas.
Un día Regina abrió su closet y usó la escalera para sacar un gran portafolio de uno de los estantes. Lo abrió en la cama y le enseñó a Emma una gran colección de dibujos y algunos hechos en acuarela, representando lugares imaginarios y personajes ficticios "Tu hiciste esto ?" preguntó Emma maravillada ante los mínimos detalles de la pintura. "Si, es algo como mi hobby. Cuando era pequeña me leían muchos cuentos de hadas en las noches antes de dormir. Odiaba los cuentos de hadas, me asustaban mucho, pero mi madre pensaba que creaban personalidad o algo. No podía dormir con esas horribles imagenes en mi cabeza, chicas cortandose partes del pie para que le pudieran entrar en un zapato pequeño, o morirse de frio, o perder la voz para poder tener piernas por unas cuantas horas, por eso es que me daban pesadillas asi que comence a dibujar para sacarmelos de la cabeza. Ahora se convirtió en un hábito. Cuando necesito despejar mi mente me ayuda a relajarme"
"Un hábito del que podrías vivir. Eres muy talentosa Regina. No puedo creer que no te hayas inscrito en el club de arte"
"Mi madre no sabe de esto. Por favor no digas nada sobre esto, ok? Lo último que necesito de ella es que se imagine que quiero convertirme en artista. Estoy segura de que me enviaría directo al campamento de jovenes gerentes para hacerme entrar en razon"
"No importa incluso si ella quisiera es imposible que te impida dibujar. Es algo que puedes hacer casi en cualquier lugar, usando casi todo. Y oye ella se lo pierde. Tus dibujos son muy buenos"
"Si, bueno como sea. Creo que serias perfecta para un nuevo personaje. Te importaría modelar para mi?"
De todos sus sueños de gobernar la economía de Internet, Regina era una talentosa artista que habia tenido éxito creando su propio mundo imaginario, y parecía determinada en incluir a Emma en él. "Este es el bosque encantado" explicó "Por supuesto yo soy la reina de todo este reino. Después de todo yo lo cree. Asi que es justo que tenga un castillo. Un bello palacio adentro pero también un real castillo gótico, algo fuerte, impresionante y puntiagudo, con torrecillas, zanjas y almenas en caso de que haya un ataque, ves? Esa idiota de Snow White pudiera vivir en esa pequeña cabaña en ese claro con los enanos… Qué te parece?"
"Por qué idiota?" Preguntó Emma
"Bueno porque es un personaje muy débil y poco interesante, siempre teniendo que ser salvada por algún hombre. La mujer que realmente manda en la historia es la reina malvada, sabes?"
"Interesante teoria" Dijo Emma con una sonrisa. Sin duda Regina estaba determinada a convertirse la mujer mas poderosa, y era un poco atractivo esa parte de ella. "Y que seria yo en tu mundo?" Preguntó "No soy mágica, no soy especial. No puedo hacer nada"
"Tu" Dijo Regina "no tienes nada que envidiarles a esos lamentables que se hacen llamar héroes. Tu serás la salvadora. Mucho mejor que esos ridículos príncipes. Tu serás Mi Salvadora"
El estómago de Emma dió un ligero vuelco "Su salvadora! Me pregunto de que tendré que salvarla" Pensó "Esta bien" Sonrió "Salvadora seré"
