Capítulo 4
-Veo que has conseguido una vida de lo más tranquila después de tus…aventurillas…-el deje de desprecio en aquella última palabra hizo que un nudo se dispusiera en la garganta de la peli castaña.
-¿Qué hacéis por aquí?-preguntó temblorosa y con un algo de nerviosismo.
-Ha llegado a mis oídos una noticia de lo más interesante querida y he venido a haceros una propuesta a ti y a tu piratucho sobre uno de vuestros vástagos.
-¿De Gray y Rouge? Madre…-Nerumi la miró extrañada y con preocupación.- ¿Ha ocurrido algo con mis hijos que no sepa?
-Todo a su tiempo Nerumi. De momento podemos charlar de ello tranquilamente esta tarde mientras nos tomamos un estupendo té con pastas. ¿A las cinco?-la mujer espero que la peli castaña aceptara sin rechistar ya que más que una petición casi había sido una orden.
-Pues…supongo que…-tartamudeó la de ojos verdes.
-¡Por el amor de Dios hija! Deja de preocuparte y responde, no tengo todo el día y los pueblos así hacen que mi jaqueca vaya a peor. Así que, sé rápida Nerumi, ¿quieres?
-Está bien madre…A las cinco estaremos listos.-terminó la joven con el alma en vilo. Tener a aquella mujer allí no significaba desde luego nada bueno.
-Muy bien. Nos veremos esta tarde entonces.
-Buenos días señora, Neru cielo, -Delia intervino sin saber absolutamente nada de lo que estaba ocurriendo- ¿puedes cobrarme esta maleta cuando tengas un hueco?
-Si…si…claro…-susurró la joven como ausente. Delia la miró con preocupación.
-¿Desea usted algo?-se dirigió respetuosa a la señora que había frente al mostrador.
-No quiero nada, muchas gracias.-soltó con señorío.-Nerumi a las cinco, ni antes ni después. Buenos días. -y sin más, la mujer salió de la tienda con paso decidido y elegante.
Fue en aquel momento cuando Delia se giró hacia su amiga.
-¿Quién era esa mujer Neru? ¿Estás bien?-la miró con preocupación, la de ojos verdes aún seguía medio ausente y acongojada.
-Esa mujer Delia…nunca me ha traído nada bueno…-la tendera la observó asustada.-no sé qué quiere de nosotros, de mi…
-Nerumi me estás asustando…
-Yo también lo estoy…esa mujer es mi madre adoptiva…
…
-¿No creéis que habéis empezado demasiado tarde con eso?-Eli sonrió de oreja a oreja mientras observaba como aquellos dos hombres de, prácticamente su familia, habían empezado a construir la base una pequeña embarcación.
-¡Eli!-Kyle le sonrió desde lo que se suponía que era la cubierta, mientras se secaba el sudor de la frente. A pesar de hacer bastante fresquito allí, a la orilla del gran río de la montaña, hacía un calor de mil demonios.
-¡Hola Kyle!-lo saludó de lo más contenta.
-¡Oh Dios mío! ¿Qué está pasando? ¡Qué ven mis ojos!-aquella voz que habló detrás de ella hizo que saliera a relucir un poco el carácter de su tía Nami.
-Roger…-susurró enfadándose un tanto, mientras cerraba la mano que tenía libre con la intención de darle un buen coscorrón a su primo en cuanto se girara.- ¿Qué quieres…?
-¡Nada! Pero no tenía ni idea de que fueras capaz de sonreír así de vez en cuando.-Aquel comentario fue la gota que colmó la paciencia de la peli roja que definitivamente se giró con la intención de…
-¡Hola Eli!-Rouge levantó la mano saludándola con gracia y una enorme sonrisa al lado de su hermano mayor. Y Elizabeth olvidó por completo su enfado para abrazar a su prima favorita.
-¡Rou-chaaan!-la joven castaña a pesar de sentirse estrujada correspondió al abrazo casi con la misma intensidad.- ¿Cuándo has llegado? ¡Deja que te vea!-y ahora la tía Hanon parecía entrar en acción.- ¡Estás preciosa y mucho más alta!
-Sí, prácticamente igual que tu…vas para mayor primita…ya estás encogiendo como las señoras mayores…-Gray rió con satisfacción por el comentario burlón y Kyle lo siguió un tanto.
-¡Roger! ¡Cómo te atreves!-se giró de nuevo la joven de malos humos.
-¡Gray!-lo regañó su hermana.
-Está bieeen…-contestó resignado y con una sonrisa mientras subía la madera al barco.
Y Rouge miró la escena feliz. Nada de lo que dejó hacía dos años había cambiado. ni siquiera aquellas costumbres de meterse los unos con los otros.
-Bueno, -Eli la observó expectante.- ¡cuéntame!
-El mundo de la medicina es apasionante, si quieres que hablemos de ese tema podemos estar aquí años. Peero, te diré que he conocido a gente de lo más interesante.
-¿De veras? ¿Y cómo es vivir en la ciudad?
-Increíble, no había ni un solo día que no saliéramos de tiendas o algo así… ¡y te encantaría tomarte un helado en la plaza de la ciudad al sol en primavera! tienen unos helados maravillosos y…
-¡Oi chicos!-Kyle los interrumpió.-Ya que estamos todos reunidos y que dentro de unos días nos pondremos de nuevo en marcha, ¿qué os parece hacer una fiesta familiar y de amigos esta noche?
-¡Sería genial!-gritó Rouge entusiasmada.
-Una magnífica idea.-la siguió Eli con una enorme sonrisa.
-Solo tenemos que avisar a los demás.-intervino Gray.
-¡Muy bien! ¡Entonces fiesta esta noche y mucha comida!-rió el rubio alzando un puño al cielo.
-¡Aaaahh!-ante aquel grito, todos miraron serios a Elizabeth.
-¿Qué pasa?-la pecosa la miró alarmada y asustada ante aquel grito.
-¡Que os he traído granizado y se está derritiendo!
-¡No importa!-Kyle saltó desde la cubierta hasta el lado de las chicas. -Con este horrible calor pega el granizado hasta líquido y fresquito, además me apetece un baño en el río ¿a ti no, Gray?
-Lo cierto es que es una idea estupenda.
-Genial, ¡descansoo!
-¡Sí!-gritaron los otros tres al unísono.
-Por cierto Eli…-la peli castaña susurró a su prima al oído en cuanto los otros estaban algo despistados y la de ojos verdes observó con intriga la sonrisa picaresca de Rouge.
-¿Qué ocurre?
-He conocido a alguien…-sonrió feliz.
-¿Enserio…?-y de pronto, emoción…
…..
Nerumi salió de la tienda un poco antes de la hora del medio día con la preocupación en el rostro. A pesar de que había insistido, Delia le había prácticamente "ordenado" que se marchara a descansar. No tenía ni mente ni cuerpo para estar allí desde luego y además tenía que hacer algo muy importante, sin embargo…
Repasaba sus cuentas. Había gastado un poco más de lo que esperaba en la compra para el almuerzo. Mientras caminaba, suspiró resignado. Nunca imaginó que alguien como él, el segundo al mando de los revolucionarios, tuviera que hacer la compra en el mercado para una taberna…Sin duda el cuento había cambiado mucho y aquello de hacerse mayor hacía que de vez en cuando se desanimara un poquito.
Miró el camino hacia su casa con resignación. Ace pondría el grito en el cielo en cuanto se enterase de que la "señora" había sido invitada a tomar el té en su casa… Tenía la sensación de que ir a su allí iba a significar discusión. Suspiró y decidió ir a dar un paseo, quizás estar sentada un rato en aquel lugar que tantas veces la había apartado de todo. Necesitaba pensar qué hacer y cómo explicarle la situación al pecoso…
Alzó la vista un instante antes de entrar al bar y a lo lejos observó extrañado cómo Nerumi miraba el camino hacia su casa un rato, para después irse hacia otro lado con cara de preocupación. Algo ocurría, pensó con el ceño fruncido. Quizás necesitaba hablar con alguien o quizás no…Pero en cualquier caso, algo dentro de él le decía que no podía dejarla sola en aquel momento, así que, la siguió…
….
-¡Aaace!-aquella voz le resultó realmente familiar al pecoso que terminaba de recoger sus cosas para ir a casa a descansar.
La jornada había sido de lo más dura. No obstante, las vacaciones se aproximaban, y ese aliciente no se lo quitaba nadie. Mientras antes terminara sus tareas, más tiempo libre tendría. Pero…
-Esa voz…-y en cuanto se giró comprendió que había acabado su descanso.- ¡Lu!-sonrió contento.
-¡Tío Aaaacee!- y pronunció más aun su sonrisa cuando vio a la pequeña Belle de siete años acercarse a él a toda velocidad.
-¡Beeeelle chaan!-en cuanto lo tuvo cerca, la morena se lanzó a sus brazos y Ace la alzó por los aires.- ¿Qué hacéis por aquí? ¿No estabais de visita con Robin?
-Sí, pero teníamos que establecernos en algún lugar durante un tiempo-sonrió el muguiwara-es totalmente necesario volver a tierra firme.
-¡Exacto! ¡Hola Ace!-Nami saludó al moreno con una enorme sonrisa.
-Nami, ¿qué tal…? ¡Ostraaas!-Ace abrió los ojos de par en par y Belle rió en sus brazos.- ¿embarazada?
-¡Y van dos!-rió la peli naranja.
-Ya veo ya… ¡Enhorabuena chicos! tito por segunda vez por vuestra parte… ¡es genial!
-Bueno, más bien por segunda y tercera vez.-ante el comentario de Nami, el pecoso observó a la pareja sin entender nada mientras Lu se dedicaba a sonreír más si cabe.
-No os entiendo en absoluto…
-¡Tío Ace!-el pecoso miró a Belle con la misma cara de desconcierto- Voy a tener dos hermanitos más.
-Exacto Ace, estoy embarazada de mellizos.-rió Nami.
-¡¿Enserio?!-Ace abrió los ojos de par en par y sonrió entendiendo por fin que pasaba.-¡Enhorabuena chicos!
-¡Siiii! Ahora a ver a Sabo y luego, ¡fiestaa!-gritó el ex muwigara de lo más animado.
-Como no…-terminaron soltando la joven y el pecoso con resignación mientras una preciosa Bellemere de ojos oscuros y pelo naranja reía sin parar. Su familia era de lo más divertida…
….
Aquella zona casi virgen de la playa era realmente fascinante. El mar en calma y la brisa eran lo más relajante del mundo. Se quitó las sandalias y se alzó un tanto los vaqueros hasta que algo de sus piernas, vieron la luz. A pesar de que había llovido hacía unas horas, la arena ya estaba seca y perfecta para caminar. Así que, tras un largo suspiro, se dispuso a hacer lo propio. Pero de pronto, un pequeño toque en su hombro derecho la detuvo.
-Neru…-al reconocer la voz se giró de inmediato sorprendida.
-Sabo, ¿qué haces aquí…?
-Te vi salir de la tienda preocupada, lamento haberte seguido pero creí que…-no terminó de contestar cuando la joven lo abrazó con fuerza. El rubio sorprendido, la correspondió con ternura.-Nerumi… ¿qué te pasa?
-Me encantaría saber porque es todo tan difícil…-soltó, aún mantenía el abrazo.
-¿Qué es difícil? porque yo me sé unas cuantas cosas…-rió el rubio. Nerumi se separó de su abrazo y lo miró con una sonrisa tímida. Su chispa estaba por encima de toda pesadumbre sin duda, pensó la joven.
-¿Tienes tiempo?
-No te he seguido hasta aquí porque necesite librarme de Makino un rato, te lo aseguro…-la de ojos verdes no pudo aguantar la risa mientras Sabo la seguía.
-Eres un caso…
-Gracias-le guiñó un ojo atrevido y la de ojos verdes negó sonriente.
-¿Paseamos?-en cuanto la peli castaña propuso aquello, el rubio empezó a andar por la arena con sus chanclas en mano.
-Claro.-Y así empezaron a caminar en un silencio sepulcral, hasta que tras unos minutos el rubio no pudo aguantar más tiempo en silencio. -¿qué pasa?
Y Nerumi suspiró.
-Es mi madre…es decir, mi tía.-tuvo que hacer la aclaración al ver como Sabo la miraba espantado por un instante-Está aquí en el pueblo…esta mañana ha venido a la tienda… ¿La recuerdas? te he hablado de ella alguna vez…
-Es la mujer con la que Rayligth os dejó ¿no?-la peli castaña asintió.
-Pues bien, dice que quiere algo con uno de mis hijos. Que quería hablar conmigo para tratar el tema…y la verdad…no tengo ni la más remota idea de lo que quiere…
-Pues rechaza su invitación. No tienes por qué verla si no quieres… ¿no crees?
-No es tan sencillo-la joven miró decaída la arena bajo sus pies mientras se cruzaba de brazos.-Ella…bueno, supongo que a pesar de todo, me cuidó de cría. Creo que se lo debo, más por respeto que por otra cosa… Al fin y al cabo no es ella lo que me preocupa al cien por cien…
Sabo la observó sin comprender, tratando como siempre, de ir más allá. Sabía que a Neru le costaba en demasía sacar las palabras, aunque con los años la cosa se hubiera aflojado un poco. Y en cuanto suspiró por tercera vez, pudo darse cuenta. Había descifrado su preocupación y miedo. Tenía que acostumbrarse a que la principal causa de temor fuera aquel que solía nombrarse como su hermano…
-Ace…-Nerumi alzó el rostro sorprendida. Siempre acertaba. A veces le asustaba que aquel revolucionario la conociera como la palma de su mano. Aun así sonrió.
-¿Qué novedad verdad?-preguntó con algo resignación.
-Jajaja es normal, antiguamente te diría que salieras corriendo si Ace se entera de cualquier cosa algo más espeluznante de lo normal, pero ahora…No sé Neru, ¿te preocupa que a Ace le afecte lo que pueda decir tu tía de Rou-chan o de Gray?
-Bueno, es más que eso Sabo…El simple hecho de tener que decirle "mira Ace, esta tarde viene la mujer que me mantuvo casi encerrada diez años de mi vida, a tomar el té y puede que quiera algo peligroso con uno de tus hijos". ¿Crees que no es preocupante su reacción?-Neru lo miró interrogante y el rubio rió.
-También puedes intentar decírselo de otra forma "menos agresiva", y no sé Neru, creo que Ace ha madurado lo suficiente como para aceptar algunas de las decisiones que tomes. Debe de confiar en ti ¿no? por algo habrás dicho que si a la visita de tu tía, no creo que lo hayas hecho por fastidiar…-la joven suspiró.
-Tu sí que eres comprensivo…tratar estos temas contigo es muy fácil. Con él, algunas cosas son demasiado cuesta arriba. Ojalá se pareciera algo a ti en ese aspecto - el de ojos grises la miró un instante con cara de circunstancia y una extraña sonrisa en el rostro.
-Trata el tema de otra manera más suave simplemente. Dile que es importante para ti, que solo es escucharla y que no es una cuestión de vida o muerte. Yo creo que después de más de 17 años juntos deberías confiar en él, cosas como esas ¿no?-Nerumi asintió. Era cierto, su comportamiento estaba siendo un tanto excesivo.
-Tienes razón, parezco una cría haciendo un mundo de algo tan simple…Pero es que esa mujer jamás me ha traído algo realmente bueno y su aura de desconfianza parece que se expande…-Sabo sonrió cuando la joven se paró en seco y se giró para observarlo mientras gesticulaba dicha área de expansión.-Gracias por escucharme…
-¿Qué? Ni se te ocurra darme las gracias por una cosa así.
-Aguantas mis papeletas…
-Y tu mis chistes malos…-sonrió y ella lo siguió.
-¿Y tú que tal…?-Nerumi se acercó a él y le acarició la mejilla de la cicatriz. Ante aquel roce simple e inocente, el corazón del rubio latió desbocado.- ¿Cómo estás…?-le sonrió y por inercia el joven, prácticamente sin hacer caso a su razón, la agarró por la cintura acercándola un poco a él.
-Bien…-susurró, aunque realmente no fuese del todo cierto.
-¿Qué tienes planeado ahora que tu hijo se marcha a la mayor aventura de su vida?
-No lo sé…-suspiró con nostalgia.
-Quizás vaya siendo hora de que busques algo de compañía ¿no crees?
-Sí, es posible. Aunque es muy difícil complacerme, así que…-se encogió de hombros con desinterés mientras la miraba a los ojos con dulzura.
-¿Y esa chica de hace años?
-¿Quién?
-Koala…-sonrió la de ojos verdes en aquel contacto.
-¡¿Qué?! ¿Ella? Pues no sé…
-Escríbele y la invitaremos a cenar-propuso efusiva y emocionada ante la idea.
-No sé Neru, yo…-mientras que él contestó algo abrumado.
-Sabo…-la joven colocó uno de sus finos dedos sobre los labios del rubio para que se mantuviera en silencio un instante.-Avanza…es hora de que sigas adelante.
-Ese no es el problema Nerumi…-soltó cuando ya no tenía que guardar silencio. Y con unas de sus manos acarició la mejilla derecha de la peli castaña.
-¿Entonces…?-Sabo la observó entristecido. No podía hacérselo. Incluso se mordió el labio para impedir el impulso de besarla que le corroía el alma.
-Te juro que algún día te diré por qué…-Soltó al fin. Indeciso, acelerado.
-Inténtalo por mí aunque sea, por favor…Quiero que seas completamente feliz…-al oír aquello de la peli castaña se tranquilizó por entero volviendo a la realidad y alejando cualquier extraño pensamiento de su mente.
-Y lo soy -Volvió a su sonrisa de siempre.
-¿Enserio?-la de ojos verdes agarró el cuello de su camisa con sus manos, sonrió divertida.
-Sí, ahora sí lo soy de verdad…-Y la besó en la frente para después abrazarla con fuerza…
…..
Nada más llegar al umbral de su casa respiró con profundidad intentando relajarse. A pesar de que su charla con Sabo la había dejado algo más tranquila, aún le brotaban mariposas en el estómago. Aun así, cogió fuerzas para abrir la puerta y entrar. Lo que tuviera que ser, sería…
-¡Hola a todos! ¿Quién hay en casa?-preguntó con normalidad mientras se quitaba las sandalias en el descansillo.
-¡Aquí estoy en la cocina Neru!-oyó a Ace desde el ala derecha de la casa. A pesar de los nervios, sonrió.
-¿Qué tal? -la peli castaña asomó la cabeza primero, para después entrar y soltar el bolso encima de la mesita de desayuno.
-Aquí terminando el almuerzo.
-Mmmm…Huele que alimenta Ace…-soltó con gusto en cuanto se acercó a la deliciosa carne que estaba preparando el moreno.
-¿Verdad? He mejorado la receta.-Nerumi lo observó, asintió risueña y sonrió como siempre. Después de degustar aquellos deliciosos platos lo hablarían. Él estaba muy animado y por nada del mundo quiso echar a perder el trabajo del pirata.
-Eres un cocinero maravilloso-la joven se acercó a él y le dio un suave y cálido beso en los labios. Con la necesidad de sentir aquel contacto. El pecoso le correspondió con ganas.- ¿Y los chicos?
-Pues estarán al llegar. Han ido esta mañana todos a trabajar en el proyecto del bote ese que está haciendo-contestó Ace mientras añadía algo de sal a la salsa. Nerumi rió.
-Jajaja ¿cómo que bote? ¡No digas eso!-bromeo mientras se sentaba en la mesita del desayuno y lo miraba con amor-Han puesto muchas horas y cariño a ese barco.
-Lo sé Neru…solo era una broma…-y le sonrió como solo él sabía hacerlo. Y por un instante la joven se quedó totalmente ensimismada y atontada mirándolo. Como la adolescente que una vez fue.
-Gracias Ace –soltó tras unos minutos de silencio. El pecoso se giró extrañado, espumadera en mano.
-¿Por qué?
-Por hacer el almuerzo, y por hacerme tan feliz.-el moreno abrió los ojos de par en par para después reír.
-No me tienes que dar las gracias por eso Neru, ¿lo sabes?-la joven asintió.
-No he podido evitarlo…
Y en aquel momento de embriaguez emocional, miradas y sonrisas, la puerta principal hizo su sonido correspondiente.
-¡Hola familia!-Gray saludó desde el descansillo mientras se quitaba los zapatos junto a Rouge
-¡Dios mío huele genial!-la muchachita de pelo corto entró a la cocina emocionada.-Comida hogareña…-y casi se echa a llorar de la emoción-¡Hace demasiado tiempo que no como algo tan rico! ¡Gracias papi!-Ace rió cuando su hija le dio un abrazo por la espalda.
-Sí, si… ¿podéis poner la mesa por favor?-preguntó su madre a la vez que se levantaba a por un vaso de agua fría
-¡Sí!-y allá que fue la menor de los Portgas.
-¿Cómo avanza el barco Gray?-comentó el pecoso mayor y el pequeño suspiró sentándose donde antes había estado su madre.
-Ahí va…hoy hemos holgazaneado más que otra cosa…Eli ha llegado con aperitivos y adiós mañana con Rou contando anécdotas de la ciudad.
-Jajaja ¡ánimo! Esta tarde adelantáis lo de la mañana.
-No lo creo papá. En cuanto termine de almorzar voy a ver a Rika.-el moreno se levantó y fue en dirección al salón pero su madre lo detuvo.
-¡Gray! ¿Y con ella qué tal?-su hijo se volvió y sonrió a imagen y semejanza de su padre.
-Muy bien mamá…
El pecoso salió de la cocina y ambos padres se sonrieron…
