Por fin el último capítulo! nOn… me siento emocionado porque al fin puedo terminar un fiki más n.n… ahora si podré centrar mi completa atención en Jugando con fuego en los últimos capítulos infidelidad… También les aviso que continuaré la segunda parte de Be Free… aunque me tardaré un poco en subir el segundo capi o.o… pero tengo muchos ánimos de escribir o
Y agradezco su apoyo n.n
Espero que les guste este capítulo o.o
Amigo míoCapitulo IV
- FINAL -
DespedidaPOV Of Kanon:
Han transcurrido tres días desde que te vi pasar junto a mí, atravesar esa puerta y desaparecer de mi vista. Durante este tiempo no me has llamado, ni respondido a ninguno de mis mensajes.
Y no lo entiendo, creí que me amabas, pensé que estabas dispuesto a compartir tu vida conmigo. Ahora me doy cuenta que no es así, que tal vez no me quieres de la misma forma…
A raíz de tu ausencia no me quedó otra salida que hablar con Camus, ya que fue con él con quien intercambiaste tus últimos diálogos antes de salir huyendo. No había querido interrogarle, puesto que ha estado ultimando los detalles para su viaje; eso sin contar con el hecho de que cada día el color en su rostro decrece y se ve mucho más triste. Mi intención era no preocuparle más; pero considerando que es tu mejor amigo, supuse que él sabría porque has dejado de amarme. Yo al principio sospeché que habían tenido una riña porque tú no deseabas que se marchara. En este momento he conocido la verdad referente a tu disgusto, el propio Camus me la acaba de revelar…
Mi respuesta a sus disparates fue un puñetazo directo al pómulo diestro.
El liquido que antes fluía libremente por mis venas, ahora lo recorre acelerada y torpemente, obstruyendo mis arterias. La explicación a este fenómeno es lo que acabo de escuchar. Ahora él está ahí, en el piso, con la mano en la mejilla y su cabello obstaculizando mi vista para que no vea su cara de hipócrita. Saga se encuentra arrodillado a su lado, mirándole como siempre: como lo más preciado en su vida.
-"¿Estás bien?"- Le pregunta, preocupado. Camus no responde; reúne todas sus fuerzas y se levanta, ignorándole, como siempre.
Estoy furioso; mas no puedo evitar sentirme mal por leer abatimiento en sus retinas y notar el hilo carmesí que pende de su comisura labial.
-"¿Te sientes mejor?"- Me pregunta. Yo lo tomo como un reto.
-"¡Estúpido!"- Exclamo, arremetiendo nuevamente contra su mejilla.
-"¡NO!"- Grita Saga cuando él vuelve a caer. Camus otra vez se incorpora, aunque ahora un poco más lento. Yo me siento enérgico, herido; no puedo creer que mi hermano y que uno de mis amigos más cercanos me mintiera de esta forma. ¿Por qué?... No lo entiendo… Milo me ha gustado desde que lo conozco, y aunque me fui, siempre tuve la esperanza de volver a verlo, de que estaríamos juntos y que compartiríamos nuestras vidas sin importar nada ni nade; pero ¡esto es demasiado! Por su culpa él me odia. ¡Por su causa piensa que yo estaba jugando con él y que estoy metido en su estúpida mentira!
-"Termina con esto"- Me reta Camus, limpiando el hilo escarlata en su comisura labial con un roce de su mano. –"No pondré resistencia si quieres golpearme hasta cansarte; pero quiero que sepas que no fue mi intención lastimarte, y que hice las cosas sin saber lo que realmente sentía…"- Un estado de estupor me invade por completo.
-"¿Q-que quieres decir?"- Le pregunto. Él me mira fijamente, dejándome notar como sus ojos olvidan la tristeza, para brillar cuando te rememora
-"Ya te lo había dicho: Milo estaba pasando por un mal momento y necesitaba de alguien que lo quisiera, a su lado. Yo estaba con él, pero sentí que no era suficiente; es decir, que mi cariño fraternal jamás podría llegar a ser tan grande para sanar sus heridas… Es por eso que le inventé un admirador secreto. Las cosas se me salieron de control y tuve que darle un nombre..."
-"¿Entonces tú no sabías que yo estaba enamorado de él?"- Lo interrumpo.
-"No."- Responde con toda sinceridad. –"Yo sólo quería que supiera que alguien muy cercano lo amaba…"- Una daga corta el paño que vendaba mis ojos, permitiendo ver lo que estaba oculto ante ellos; es así como descubro la cruda realidad
-"Tú…"- Señalo, con murmuro sobrecogido. El semblante de Camus se torna ensombrecido, mientras calmoso asiente
-"Las cartas eran mi único pase para conquistar su corazón y que supiera cuanto lo quería."- Confiesa –"Al principio no me di cuenta que mi amistad iba más allá, hasta que no abrí los ojos y descubrí mi propia verdad."- Hace una pausa. Mis ojos notan que sus puños se cierran con fuerza. –"Ahora Milo sabe lo que siento… Se lo dije todo la otra noche"- Puedo ver claramente la expresión aterrada de mi hermano, y como mi corazón late apresuradamente con inseguridad.
Me siento mal… demasiado. Me molesta que Camus jugara de esta forma con ambos; pero aún más que te dijera todo sin habérmelo consultado primero, al menos para estar preparado para defenderme. Milo debe estar pensando que yo era parte de su juego. Camus seguramente lo quería así para separarnos…
-"¿Y por qué no me dijiste esto en un principio? ¿Por qué esperar hasta el último minuto para decirle lo que sentías?"- Lo interrogo con dureza, manipulado por mis pensamientos previos. Él me responde con una simple sonrisa, pese al dolor en sus orbes
-"Porque ustedes estaban bien, eran felices. Yo no quería separarlos… Nunca me lo hubiera perdonado… Mejor dicho, nunca me lo perdonaré, Kanon."- Si me mostrara un indicio de duda, uno solo, me atrevería a romperle la cara o a matarlo aquí mismo; pero todo lo que hace, lo que dice… ¡Todo él, maldita sea! Me rompe por dentro
Camus hizo lo que creyó correcto en bienestar de la persona que amaba. Y si yo tuviera la oportunidad de recomponer esta situación no sé si estaría dispuesto a regresarle a Milo, o preferir que se quede conmigo, manipulando todo perfectamente...
-"¿Qué te respondió él?"- Le pregunto, un tanto inseguro, suavizando mi voz.
-"Es obvio, ¿No?"- Interviene mi hermanito. –"Salió corriendo…"- Responde.
Esto sólo significa una cosa: Está confundido. Si le hubiera dicho un claro 'no' querría decir que su corazón estaba conmigo; pero al emprender la huida dijo 'puede ser', dejando la semilla de que Camus no era únicamente su amigo. Sin embargo, por la mirada y expresión de este, puedo ver que no se ha dado cuenta que despierta otra clase de cosas en su mejor amigo.
Eso es un punto en mi contra, y uno a favor a mi nueva decisión…
-v-v-v-v-v-
(Esa tarde)
POV of Camus:
Me siento como una persona egoísta, ¿Qué clase de amor es este que quiso verte padecer mi misma aflicción, al no poder callar la inextricable situación que armé? Debí sellar mis labios perpetuamente y llevarme esto a la tumba. Al menos lo correcto hubiera sido hablar primero con Kanon, armarlo correctamente y que luego lidiara con Milo...
De alguna forma tengo que pagar por mi error, y hacer lo que esté en mis manos porque Milo y Kanon vuelvan a estar juntos; después de todo, se aman.
Yo soy Cupido, el enamorado más estúpido de todo el mundo; aquél que le entregó a la persona que tanto amaba, a su casi rival…
Los más grandes románticos del pasado deben estarse revolcando en sus tumbas ante mi idiotez…
Para reparar mi afrenta he decidido escribir una nota, la cual no es extensa, es breve y concisa, y explica algunos puntos que quiero que Milo tenga claros, principalmente la inocencia de Kanon en todo este asunto. Si se hizo pasar por el autor de las cartas, fue como una improvisación.
Como sé que no responderás mis llamadas he traído este papel hasta la puerta de tu casa, que es donde ahora me encuentro. Mi osadía pareciera haberse destilado en cada paso de mi puerta a la tuya, puesto que ahora no tengo el valor que necesito para dejar mi explicación caligráfica, ni la rosa que llevo conmigo. De pronto escucho ruido del otro lado de la puerta. Se tratan de pasos que van del interior de la casa hacia la entrada, al lugar donde yo estoy parado. Entonces miro aterrorizado a todos lados, buscando un lugar para esconderme. No lo encuentro. Mi mente dice 'Corre lejos de la puerta'; pero recuerdo el paquete que has de recibir, y regreso. Lo deposito suave y rápido en el piso y salgo corriendo calle arriba…
Una parte de mi hubiera querido contemplar tu rostro una vez más; no obstante, la otra no soportaría ver desprecio en tus ojos, así que huyo, como siempre…
… … … … …
POV Of Milo:
Gracias a la posición del sol es como puedo apreciar una sombra filtrándose por el resquicio de la puerta, señalándome la presencia de 'alguien' del otro lado.
Mi primera reacción es quedarme de pie, estático, hasta que una idea roza mi cabeza y me hace caminar aprisa para descubrir la identidad de aquél ente; pero al abrir, averiguo con tristeza que no hay nada ahí.
¿Serán alucinaciones mías?
Mis ojos desmienten esta idea, cuando bajan hacia el peldaño de la entrada y se encuentran con un sobre blanco colocando de forma sutil con una insidiosa rosa escarlata.
-"¿Camus?"- Es lo primero que llega a mi cerebro y que se drena por mis labios. Ahora una sonrisa adorna mi gesto, mientras me inclino, bajando el brazo y tomándola delicadamente entre mis dedos; ascendiéndola hasta mi nariz, percibiendo su fragancia.
Su cópula tan roja y oscura como tus ojos, su tallo tan espinoso como tu amor; pero ella tan hermosa y reconfortante como lo eres tú.
Me dueles, como la espina que ahora se ha enterrado en mi yema, tiñéndola a carmesí. Te quiero… no sabes cuanto… ¿Qué si te amo?... No lo sé. Mi enojo no me aprueba recapacitar claramente; pero si puedo decirte que esto es tan diferente y que se siente tan extraño, como sentir la punzada en mi dedo y no tener ganas de tirar la rosa porque me ha lastimado. Así es como puedo explicar lo que siento por ti: es un cariño que por más que duela, quisiera prenderme perennemente a él.
-v-v-v-v-v-
(Mañana siguiente)
POV of Kanon:
Yo estaba ansiado encontrar una forma de comenzar con mi plan, cuando recibí tu llamada. Para ser sincero me desconcertó, creí que no querías saber nada de mí; y aunque tu actitud ahora hostil no me ayuda mucho a pensar que mi suposición es errada, tampoco me hace especular lo contrario.
Me citaste en este café, un lugar un poco apartado de la escuela, de la casa de ambos; es como si fuera una charla privada que nadie debe ver que sostenemos.
Después de unos momentos de silencio, que se establecieron luego del intercambio de un saludo, me atrevo a hablar
-"Milo… yo…"- Pero me interrumpes.
-"Disculpa mi frialdad. No te merecías que tratara de esta forma"- Me dices, jugueteando con un salero que hay sobre la mesa.
-"… eh…"- No sé que puedo decirte. No esperaba que tus primeros vocablos fueran de ese tipo.
-"Es que… Camus me explicó lo que él hizo; pero no me dijo que clase de participación habías tenido hasta este momento…"- Coloca una hoja en la mesa. Su estructura me indica que ha sido arrugada y desdoblada más de una vez.
-"¿Puedo…?"- Le pregunto tomando la hoja, él me hace una seña positiva.
No sé con que palabras exactas comenzar a escribirte, por lo que te diré lo primero que venga a mi cabeza.
Mi intención nunca fue herirte, así que te pido perdón por haberte lastimado, por haber hecho algo que yo creí correcto; pero que estaba mal. Saga me lo dijo muchas veces; y sin embargo, jamás lo escuché. Debes creer que soy la peor persona del mundo… No te culpo…
En realidad no quiero excusarme a través de este escrito, mi intención es hacerte saber que Kanon no es culpable de nada. Él se encontraba en otro país cuando todo sucedió, por lo que decidí hacer uso de su nombre… Por favor, habla con él, Kanon te puede dar su versión de la historia.
Mi vuelo sale pasado mañana, a las 10:30 del día. Creo que no tendré la oportunidad de despedirme… y yo… sólo quiero que sepas que… siempre serás la persona más importante en mi vida, sin importar cuanto tiempo pase, cuantas personas toquen tus labios, o toquen los míos… yo te amaré hasta el final de mis días… por muy cursi que te parezca… pero te dije que escribiría cuanto pensara.
Te quiero.
Camus.
Con esto me queda claro lo que una vez en clase me explicaron.
Podré conocer a Camus como sujeto, pero no me había interesado en saber lo que él sentía. Hasta el momento de leer la última línea donde plasma su nombre, es cuando puedo decir que realmente lo conozco.
-"Te envidio"- Le digo a Milo, quien se sorprende por mi comentario. –"Me gustaría que él, o que alguien como él me quisiera así."- Mi acompañante baja la vista y la frente, sonrojándose.
He vivido un lustro más que ustedes, lo que me da la experiencia necesaria para comprender cabalmente lo que ocurre.
Tú lo amas, siempre ha sido así. Si no han estado juntos es porque los dos son tan inocentes y distraídos como para darse cuenta que son el uno para el otro.
-"De cualquier forma…"- Interrumpes mis pensamientos –"Estoy molesto con él… No quiero verlo, no quiero hablarle… por mi que se quede con Saga"- Mentiroso, acabas de formar una clara mueca de dolor. Yo sonrío, mirándote con apego. Mi brazo se desliza por la superficie de la mesa hasta que mi mano puede cubrir la tuya.
-"Mi hermano y él no tienen nada que ver, Milo. Ellos son tan amigos que casi podrían ser hermanos. De hecho, Camus es como el hermano pequeño y molesto que nunca tuve"- Agrego en tono jovial, esperando una risa suya que nunca llega.
-"Tú y yo los vimos el otro día... ¡Saga estaba por besarlo!..."- Comenta visiblemente molesto, tan tiernamente celoso.
-"Pero ellos no son nada, te lo juro. Además, Camus se va mañana a Oxford y…"- Milo agacha la cabeza todavía más, permitiendo que su fleco cubra al cien sus ojos. Mis palabras acaban de afligirlo mayormente; algo que me hace entristecer, porque esa no era mi intención. –"Debes decírselo antes de que se vaya"- Él retira su mano, metiéndola bajo la mesa.
-"No tendría caso."- Responde.
-"¿Por qué no?"
-"Porque Camus se irá, conocerá a alguien más y dejará de amarme. Es lo que siempre pasa"- Explica molesto; me atrevería a decir que impotente.
-"Yo creo que…"- Pero mi opinión es interrumpido por el sonido de mi celular. –"Permíteme"- Me excuso ante Milo, tomando mi teléfono móvil. –"¿Diga?"
-"¡Muevete, idiota!"- Escuchó un grito molesto desde el otro lado, que me hace retirar el auricular. Enseguida la bocina de un automóvil suena con insistencia y enfado
-"Saga, ¿qué pasa?"- Mi hermanito ahora se pone a discutir con otra persona; al parecer, se encuentra en un embotellamiento. Cuando termina su dialogo, por fin me atiende
-"¡Kanon, ¿Dónde estás?!"- Me pregunta molesto, como si yo fuera el culpable de su crisis nerviosa.
-"Estoy tomando un café con…"- Milo niega, dándome a entender que nuestra charla es secreta. –"… con un viejo amor…"- Termino mi respuesta, sonriendo débilmente. Mi acompañante me imita, sonrojándose de forma sutil.
-"¡Me alegra que te estés divirtiendo!"- Nuevamente me regaña. ¿Qué le pasa?
-"¿Te hice algo malo?"- Le pregunto dolido. Otra vez el sonido de la bocina de auto aparece. –"Saga, ¿Dónde estás?"
-"Voy de camino al hospital…"- Me informa.
-"¡¿Qué?!"- Exclamo, preocupado. Sin querer me he levantado de mi silla y llamado la atención de todos en el lugar. -"¿Qué te sucedió?"- Milo me mira de la misma forma en que yo he reaccionado.
-"No es por mi… es por Camus…"- Lentamente me siento, evitando hacer movimientos bruscos para que mi acompañante no se alarme.
-"¿Se encuentra bien?"
-"No sé. Me llamaron para decirme que lo habían llevado inconsciente al hospital… Kanon, necesito que vayas. Donde estoy hay demasiado tráfico y me será difícil estar ahí enseguida…"- Yo asiento.
-"Ahí estaré."- Y finalizo la llamada. Ahora entiendo porque mi hermano estaba tan alterado. Yo no estoy enamorado de Camus; pero percibo una dolorosa opresión en mi pecho, así que no quiero ni imaginarme como se sentía él.
Entonces, al mirar un par de zafiros, recuerdo que no estoy solo, que me encuentro con la persona que yo amo, y que a su vez, es quien más ama a mi casi hermano.
-"¿Algún problema?"- Me pregunta.
Yo trago saliva, pese al trabajo que me cuesta por la obstrucción en mi traquea.
¿Cómo se lo digo a Milo?
-v-v-v-v-v-
(Minutos después)
POV Of Saga:
La recepcionista no ha terminado de hablar, cuando yo salgo corriendo en dirección al cuarto donde tienen a Camus.
Durante mi trayecto al hospital no hice otra cosa que rezar porque estuviera bien, mientras sostenía firmemente el celular y me debatía entre llamar a Milo y no hacerlo. Sé que él, pese a la confusión que ahora siente, no desearía ningún mal para Camus; pero también sé que a mi amigo no le gustaría encontrase con él en una situación como esta. Así que omití mi deseo, y no lo llamé.
Me pregunto si Kanon llegó antes que yo, como lo tenía pensado…
Por fin veo el número señalado en la puerta y la abro despacio, pese a que me muero de ganas de saber como se encuentra mi amigo…
-"¡Pero mañana viajo a Oxford!"- Escucho su queja, lo que me hace sentir menos preocupado.
-"Sólo serán unas pruebas y podrás irte. No querrás llegar en pedazos a tu destino, ¿o si?"
-"¿¡Pedazos!?"- Exclamo sobresaltado, llamando la atención del doctor en turno y de Camus.
-"Era una expresión"- Responde el médico, sereno. Yo respiro, más tranquilo
–"Lo siento…"- Me disculpo apenado, cuando sé que no debí irrumpir de esta forma. Él voltea hacia mi amigo.
–"Descansa. La enfermera vendrá en un momento."- Indica, enseguida camina hacia la puerta y desaparece; dejándome a solas con Camus. Suspirando, mis orbes se posan en el semblante pálido y abatido de él, quien huye a mis ojos, observando el polo apuesto a donde yo me encuentro.
Sé lo que quieres evitar con esto, y no lo conseguirás.
Lentamente me acerco a ti, hasta llegar a una silla disponible que pueda ocupar a tu lado.
-"¿Cómo te sientes?"- Le pregunto, suave. Él tarda un poco en responder; pero supongo que debo agradecer que lo haga.
-"Bien…"- Su tono cansino me desgarra.
-"Camus, dime, ¿Qué ocurrió?"- Él no parece tener la intención de contarme la causa de que terminara aquí; permanece con el rostro virado hacia un costado, ignorándome como si no existiera. –"¿Camus?"- Los parpados ocultan sus pupilas. –"¿No me dirás?"- Creo que no quiere preocuparme, por eso no habla; sin ser consiente que entre mayor silencio exista, mi preocupación será superior. –"¡Bien!"- Declaro, levantándome –"El doctor me lo dirá…"- Me muevo, de tal manera que puedo caminar hacia la puerta, cuando la mano de él me detiene. Mis ojos vuelven a enfocar su figura, para ver como se deja caer en la almohada, a causa de su rápido levantamiento para detenerme. –"¡Camus!"- Lo llamo, asustado.
-"Un debilitamiento… eso es todo…"- Responde, enervado. –"Los estudios que me harán son para detectar anemia o algo peor…"- Debí imaginar que se trataría de algo así. Una vida como la que ha llevado estos últimos días su cuerpo no la resistiría por más tiempo: sin comer, apenas durmiendo; demasiado concentrado en sentimentalismos como para preocuparse por su propia existencia.
Yo exhalo, apesadumbrado.
-"Sabes que te quiero, ¿No es cierto?"- No sólo te estoy hablando de lo que descubrí hace meses; si no de la emoción que me has inspirado durante todos estos años.
Un sonrojo apenas perceptible marca tus pómulos, al tiempo que con la cabeza me respondes afirmativamente
-"Entonces quiero que me prometas que vas a cuidarte"- Camus me mira a los ojos, consternado. –"Sé que estas triste, pero no quiero que eso siga interfiriendo en tu vida hasta que llegues a tener la idea de morir. Mañana te irás a Oxford, y debes prometerme que te cuidaras de aquí en adelante… No querrás tenerme detrás de ti como tu niñera, ¿Verdad?"- Su expresión se enternece
-"No, gracias."- Ríe un poco. Me alegra que lo haga. –"Te prometo que me cuidaré."- Su brazo se levanta, buscando mi mano; la cual estrecha su extremidad, cerrando este trato. –"Te agradezco mucho lo que haces por mi… eres un gran amigo…"- Su otra mano se posa sobre las que ya están entrelazadas, sonriéndome.
Si no me ama, por lo menos me alegra saber que soy importante para él.
… … … … …
POV of Milo:
A pesar de lo que Kanon diga, o piense, lo que ven mis ojos sólo acentúa mis mayores temores.
Por la puerta de tu habitación, a través del vidrio de esta, puedo observarte a ti y a Saga tomados de la mano. Y no es que yo esperara verte abatido, pero no quiero que tu sonrisa se la obsequies a él…
Esta bien… estoy celoso; aunque no es todo… Tengo miedo de que sea demasiado tarde…
¿Por qué no pensar que tú has decidido quedarte con Saga?
Dejo de contemplar la escena para apoyar la espalda en la pared, suspirar y terminar por decidir cual será mi final respuesta para Camus…
En ese momento entra una enfermera en la habitación de mi amigo, y apenas tengo tiempo de moverme, cuando Saga aparece. Nuestras miradas se cruzan, ambas sorprendidas.
-"Hola."- Me saluda.
-"¿Qué tal?"- Le respondo, sonriendo a medias. Nunca pensé que su presencia me lastimara tanto.
-"Camus está bien… un poco debilitado, pero bien..."- Comenta, quizá tratando de animarme. No sé porque razón mi amigo está aquí; pero sabiendo que su estado no es tan grave como visualicé, me siento mucho mejor.
-"Gracias…"- Responde agradecido, aunque hay algo que me molesta.
-"¿Podemos charlar?"- Me pregunta, después de un lapso de silencio incómodo.
-"Claro…"- Respondo dubitativo.
Acto seguido nos dirigimos a las bancas de espera, fuera de la habitación de mi amigo.
Kanon en ese momento se encuentra llenando los formularios para registrar a Camus en el hospital, así que ahora estamos solos mi 'rival' y yo.
-"¿De qué quieres hablar?"- Indago, indeciso. Puedo sospechar cual es el tópico que quiere tocar; y sin embargo, no me abstengo de preguntar.
-"Quiero que hablemos de tu 'admirador secreto'."- Contesta firme, yendo al punto. Yo desvío la mirada, cobarde. Era obvia la cuestión; pero no sé si yo quiero hablar eso con él.
-"Saga… yo…"- Balbuceo.
-"Escúchame, por favor"- Me interrumpe, colocando su mano en mi hombro. –"Todo este tiempo has pensando que mi hermano era esa persona especial… ahora que sabes la verdad, ¿estás seguro de lo que sientes? Es decir, ya sabes que no se trata de la misma persona… ¿Sabes a quien amas de verdad?"
-"No es un tema que quiero tratar contigo..."- Contesto tajante, frío; apartando su extremidad de mi. Él prosigue, sereno.
-"Si, sé que soy la persona con quien menos quisieras hablar de Camus; pero ¿sabes? Yo también lo quiero, y no me gusta verlo así."- Su confesión me parece descarada, inapropiada; pese a que yo no se lo manifieste. –"Me gustaría que pudieras comprender que todo lo que hizo fue olvidarse de sí mismo para que tú no perdieras la esperanza…"- En vez de ayudarme, sus palabras me hacen enfadar
-"No necesitaba su ayuda…"- Reclamo, molesto.
-"No, quizá no; y aún así te la brindó. Creyó que era la mejor y se arriesgó a mentirte hasta que encontrarás a una persona real que amaras y que te correspondiera; pero… tú estabas enamorado de él y no se lo dijiste."- Me sobresalto, mirándolo a los ojos.
Él se había dado cuenta, y yo no.
Saga, notando mi turbación, se da la confianza para pasar el brazo detrás de mi cabeza, abrazándome y zarandeándome, suave.
-"Milo, Camus te ama con una intensidad indescriptible, tanto que no le importó pasar todo este tiempo amándote en secreto, dejando que fueras feliz al lado de la persona que él creía que amabas. La pregunta es ¿tú lo amas a él o a Kanon?, porque sé que llegaste a sentir algo por mi hermano..."- No sé como lo hace, pero acierta increíblemente en sus deducciones. –"Camus cometió el error de entregarte a otra persona, a alguien que te conquistó lentamente hasta confundirte. Fue un gran error que está pagando con lágrimas de sangre."
-"Mi intención no era lastimarlo"- Me disculpo, sintiéndome mal por lo que ha pasado mi amigo; pese a que sé que yo no cometí ese pecado, y que fue él quien lo complicó todo.
-"No fue culpa tuya. Ahora sólo te toca pensar a quién amas en verdad. Recuerda que Camus se va mañana, y puede que trascurra mucho tiempo antes de que vuelvas a verlo. ¿Permitirás que se marche sin una respuesta?"- Toca mí herida al hablarme de la partida de él, algo que me duele aún más que su superchería, por lo que enfadado me levanto.
-"¿Y prefieres que le de una apresurada?... Además, yo sé que él va a olvidarse de ti y de mi…"- Mi timbre de voz suena ampliamente enervado.
-"¿Lo crees?"
-"¿Por qué no hacerlo? Estará lejos, en otro país, se sentirá solo y necesitará…"
-"Llamáme tonto; pero yo creo que esa seria la última cosa que haría."- No soporto que pretenda conocerlo mejor que yo; demostrándomelo en su tono de habla
-"¡Pues yo no! Si sé que la persona que amo no me corresponde, entonces yo…"- Hago una pausa después de escucharme. El pensar… el crear esta suposición me hiere…
-"¿Si?"- Inquiere Saga, ansioso, pero sé que conoce mi respuesta. Yo continúo hablando, aún absorto por mis ideologías.
-"Buscaría a 'alguien' más…"- Al a completar, recuerdo un suceso –"¡Kanon estaba coqueteando con ese muchacho, en la recepción!"- Exclamo, y sin más me dirijo hacia allá, inspirado por mi charla por Saga, antes de que su hermano cometa una tontería.
-v-v-v-v-v-
POV of Camus:
Este día el destino ha urdido en mi contra. No soy consiente de cuanto tiempo ha pasado, ni tengo el registro de la mayoría de los hechos que me han traído a esta situación.
Hoy es el día en que mi corazón ha sido extirpado de mi pecho y pisoteado como un pedazo de chatarra. Y sé que mi nombre encabeza la lista de asesinos.
No sé si tuve tiempo de prepararme para este momento, pero me aparece que apenas ayer estaba dejando al descubierto mi delito, mi mentira, mi amor. Ahora te veo sonriente, vestido de blanco, tomado de la mano de quien considero un hermano y quien acaba de desposarte…
Suenan las campanas de la iglesia, se oyen los invitados aplaudir; desearía que lo hicieran más alto hasta dejarme sordo para no haber escuchado tus palabras:
-"Gracias por todo lo que hiciste por mi… me ayudaste a encontrar al amor de vida…"- Tus labios se empalman a los de Kanon, quien luego de acariciar los tuyos se dirige hacia mi
-"Si Camus, muchas gracias por sacrificarte por nosotros. En honor a ti nuestro primer hijo se llamará 'Camus'."
En ese momento no soy dueño de mi mismo, ni del dolor profundo que me abraza haciéndome enloquecer, al saber que ni ahora ni nunca serás mío…
FIN
Por su lectura… gracias! XXX
Jajajajaja… enserio creyeron que lo iba a terminar ahí?... pues no!... aprovechando que el capítulo de por si ya era largo, decidí inventar esa pequeña parte para fraccionarlo justo aquí y poner lo que sigue… espero les guste… y este si es el final S
-v-v-v-v-v-
(Mañana siguiente)
POV of Camus:
Mi respiración agitada… mis toxinas drenándose por mis poros abiertos… un dolor inevitable escurriendo por el rabillo de mi ojo…
Una pesilla. Me alegra que sólo se tratara de eso; después de todo, como homosexuales no podemos contraer matrimonio, mucho menos en una iglesia. ¿Tener hijos?... ¡Ja!... vamos, Camus, eso ni en una realidad alterna… ¿qué Milo se queda con Kanon? ¡Que sueños tan más extraños tienes!
Esa última suposición no me hace sonreír, ya que puede ser real. Lo peor es que en mi sueño sentí que debí impedir esa unión, y creo que lo hubiera hecho, que lo haría en esta realidad si pasara. Sé que he tratado de no ser egoísta, de pensar que lo mejor era quedarme callado y amarte en secreto; pero sabiendo que conoces mi tormento, me atrevería a ser egoísta si sé que no te compadeces ante mí penar.
Mi brazo se estira hacia la cómoda, tomando con la ayuda de mis dedos una cajita cuadrada, la cual acerco a mí levantándola hasta un punto donde la tenue luz del alba me permita obtener la información que deseo:
-"Seis, cincuenta y ocho"- Anuncio, cuando mis ojos reconocen esa hora al observar la posición de las manecillas. Nuevamente mi brazo se estira para colocar al despertador en su lugar, en tanto mi mano toca las mantas para desproteger mis piernas y permitirles deslizarse hacia un estribor de la cama, hasta que las plantas de mis pies tocan el suelo. Al dejar el reloj en su lugar, mis dos manos se colocan en mi cabeza, deslizándose por el cuero cabelludo y jugueteando con mis hebras rojizas; este es un protocolo que realizo cada día para desperezarme. Ahora me levanto de la cama, moviendo paulatinamente los pies para dirigirme hacia el marco frente a mi, por donde, por última vez, veré la ascensión del astro áureo.
Con mis dedos retiro las cortinas, visualizando a través del cristal las casas que componen mi lugar de hábitat; deslumbrado por la luz dorada que hace acto de presencia sobre el tejado de una vivienda.
Como todas las mañanas aquí estoy, observando el crepúsculo matutino, consiente que será la última vez que lo contemple desde este lugar.
Había pensado estudiar en Oxford, volver por las vacaciones y regresar cuando la fecha de clases inicie otra vez; pero ahora no lo sé. Creo que mi tendencia va más a rentar un departamento allá y quedarme de por vida en Londres; eso ayudará a que Saga deje de verme con los ojos de un enamorado, y a que yo haga lo mismo respecto a Milo.
Al darle la espalda a la ventana observo como la luz del alba a avanzaba en mi habitación, iluminándola, permitiéndome ver cada rincón, donde un recuerdo nuestro germina. Pasamos por tantas cosas que no puedo creer que terminemos así… Y me duele, aún más que saber que no me amas, me hiere letalmente sentir que te perdí incluso como amigo.
Un sonido intermitente resuena en estas cuatro paredes. Se trata de mi despertador, anunciándome que son las siete con treinta minutos, la hora que dispuse para despertarme. Ahora sé que cuento con treinta minutos para alistarme.
… … … … …
POV of Saga:
Uno a uno mis pies tocan cada peldaño. Su velocidad es mínima, incluso si compitiéramos con una tortuga creo que ella descendería mucho más rápido. Manteniendo esa morosidad me dirijo hacia la sala, donde mis ojos se topan con las maletas de Camus. Entonces los cambio hacia otra dirección, hacia el reloj, quien me apuñala y me indica que faltan pocos minutos para que se vaya.
Hice lo que pude respecto a Milo, a sabiendas de que si él estaba realmente enamorado de Camus, yo lo perdería; pero no contaba con que sus sentimientos por Kanon eran más profundos, demostrándomelo cuando fue a impedir que conquistara al chico de la recepción. Como si no fuera suficiente, en más de una forma mi amigo me ha rechazado alegando que no puede verme con otros ojos, y que para evitarnos mayores conflictos piensa en quedarse allá, donde un mar y miles de kilómetros nos apartan. Tal vez tenga razón; pero mi corazón no tiene raciocinio, por lo que no puede entender el porque de esa decisión.
Me dejo caer en uno de los sillones de la sala, con la cabeza en un ángulo que me permita observar el techo. Mis ojos se pierden en la nada, realizando su mayor esfuerzo para no liquidarse. Cuando tenga que despedirlo en la puerta, espero mantener resistencia.
En ese momento se oye la bocina de un auto: se trata del vehículo que ordenamos anoche para que lleve a Camus al aeropuerto.
Esta por irse y ni Kanon ni Milo están aquí para decirle adiós. Mi hermano no pasó la noche aquí. Tal vez se fue con Milo por ahí para no tener que ver la cara de Camus y no verse en la necesidad de actuar hipócritamente y despedirse de él.
Suspirando resignado me levanto del sillón, dirigiéndome pausadamente a la puerta para decirle al chofer que espere, que enseguida le avisaré a Camus que ya está aquí…
Para mi sorpresa alguien abre la puerta de la calle… es Kanon, pero no viene solo…
… … … … …
POV of Camus:
Por última vez paso el cepillo por mis hebras mojadas, aún mirándome al espejo y contemplando mi semblante entristecido, mis pupilas apagadas. Y el motivo por el cual ya no tengo luz, es que ya no te tengo a ti. Estoy a escasos minutos de marcharme sin haberme despedido correctamente de ti…
¿Por qué no me atreví a escribirte otra carta o a llamarte?
Creí que no querrías tener ningún tipo de noticia mía; eso descontando el hecho de que no hubiera soportado ver odio en tus ojos, ni el dictamen de tu corazón a favor de Kanon.
Me llevo todo el tiempo que estuvimos juntos, las cosas buenas que son demasiadas, tantas que no cabrían en mis maletas; también hubo malas, y me las llevo porque son parte importante de nuestra amistad: un equilibrio substancial entre el bien y el mal.
Sé que pase lo que pase nunca te olvidarás de mi, y que recordarás que existió una persona que te amó con locura y estupidez; así como yo no arrinconaré los momentos que tuvimos juntos, el sendero espinoso que en nuestra última etapa recorrimos.
Una expiración vaga abandona mis labios. Mi brazo baja, depositando el cepillo en el tocador, en lo que mis ojos observan mi reflejo por última vez; pero ya no aparece únicamente mi entidad, si no también, se manifiesta la silueta de la persona que día a día me roba la inspiración.
… … … … …
POV of Milo:
Tú estas ahí, parado delante de mi, mirándome a través del espejo. Yo me veo pálido, agitado, acongojado; aunque esta emoción no se refleje al cien como yo la percibo.
Tú te das la vuelta, dándome la cara. Yo me quedo paralizado porque las palabras que había ensayado en mi trayecto hasta aquí, ahora se han borrado.
-"Estas aquí…" Me dices jubiloso, con un destello inmenso en tus pupilas que me hace mirarte embobado. Pasamos estos días sin vernos, y creo que me acostumbré tanto a tenerte a mi lado, que la sensación de volver a verte es indescriptible, el decir que es mágica le queda corto. Mis labios tiemblan, sin expresarse. –"Estas aquí…"- Repites sonriente, acercándote paso a paso hasta que quedas cerca de mi y puedes colocar tus manos detrás de mi espalda, cuando unes nuestros cuerpos en un abrazo. Tus extremidades me acunan, protegiéndome como siempre lo has hecho. Y al tenerte así, tan pegado a mi, me doy cuenta que me subestimé al creer que podría vivir sin ti; por lo que apoyo la barbilla en tu hombro, sobre tus cabellos húmedos, en tanto mis brazos se deslizan bajo los tuyos para que las manos tomen sitio a la mitad de tu espalda. Los párpados protegen mis retinas, otorgándome un instante de oscuridad, que mi mente aprovecha para rebobinar y traerme de vuelta los momentos que juntos gozamos.
… … … … …
POV of Camus:
Está será nuestra eterna despedida. La guardaré en mi memoria por siempre, preservándola de todo lo que corroe este mundo.
Era consiente del gran amor que sentía por ti, hasta que llegamos al tiempo en que se suscitó este abrazo, y me reveló que en mi vida no habría nadie más especial que tú… Nadie más.
Ahora que lo pienso y lo siento, hubiera preferido no volver a verte que tenerte aquí, junto a mí, abrazándote así de fuerte; sabiendo que tengo que romper este contacto y marcharme lejos de tu lado.
Mis manos se colocan en tus hombros, empujándote suavemente hasta que quedamos de frente
-"Supongo que este es el adiós."- Manifiesto, intentando sonreír; pero el contorno de mi boca se niegan a surcarse de esta manera. Tus zafiros se cristalizan, en tanto aprietas los labios y asintientes dócil con la cabeza. –"Te echaré de menos…"- Es todo lo que puedo decir a causa de una obstrucción en mi traquea. Tú bajas la cabeza, apretando los ojos y soltando un par de lágrimas. Yo te miro con ternura, colocando los dedos por debajo de tu mentón para atraer la atención de tus pupilas hacia las mías. Cuando obtengo tu favor, mis manos se posan en tus pómulos. –"Ya lo sabes… pero prefiero repetírtelo…"
… … … … …
POV of Milo:
Mi corazón ha comenzado a bombear sangre a una velocidad anómala, mandando un poco de ella hacia mis mejillas, donde están colocadas tus manos. Mis pupilas titilan y a mi cuerpo lo ataca un ansia fulminante.
-"Ya lo sabes… pero prefiero repetírtelo…"
No estoy seguro si quiero o si merezco escucharlo…
-"Te amo, te amo mucho"- Me dice, provocando en mi un enternecimiento, que al mismo tiempo paraliza mi lengua. Mis labios otra vez se mueven, sin emitir sonido. –"Sé que tú amas a Kanon, así que no te sientas comprometido a responderme…"- Es que tengo que hacerlo, no puedes marcharte sin saberlo… -"¿Podrías regalarme un… beso?"- Pregunta, inseguro, arriesgándose al rechazo.
Yo no le respondo, me quedo estático, viéndole esperar mi respuesta.
… … … … …
POV of Camus:
Permaneces en silencio, analizando, tal vez, las consecuencias existentes entre permitir este contacto; o quizá, pensando en la manera más sutil para rechazarme.
-"Si no quieres…"- Comienzo a decirle para no someterlo a más problemas.
-"Es que… si quiero."- Responde, sonriendo débil. Y no tomaré esta respuesta como nada más que él no quiera profesarme. Mis labios imitan el gesto que los suyos me muestran, dichoso porque podré despedirme con algo que jamás he obtenido.
Permanecemos mirándonos, en la espera de que alguno dé el primer paso; aunque, como la propuesta fue mía, lo más correcto es que sea yo quien se acerque.
No puedo describir la emoción que se adueña por completo de mi cuerpo, mezclándose con mi sangre y recorriendo mi sistema sanguíneo hasta llegar a mi corazón y hacerlo dilatarse con mayor rapidez.
Tus labios se secan, tus ojos se posan efímeros en los míos y luego en mi boca, subiendo y bajando conforme la distancia es nula. Te siento temblar, no sé si de emoción o terror. Nuestra nariz se junta… pero no pasa nada; entonces cierras los ojos, esperando que termine con lo que seguro es un tormento para ti.
¿Cómo puedo otra vez jugar el papel de egoísta en esta historia, y pedirle algo que no puede darme?
… … … … …
POV of Milo:
No puedo controlar mi nerviosismo, mezclado con el ansia de tocarlo de esta forma y demostrarle lo que nunca pude decirle con palabras…
Pero, cuando cierro mis ojos para intentar canalizarla de otra manera, él retira sus manos de mis mejillas y se aparta de mí, provocando que mis membranas se releguen y me encuentre con sus ojos, los cuales me revelan el motivo de su lejanía y me hacen tomar la iniciativa para usurpar el sitio de Camus, siendo yo quien establezca nuestra cernía y le robe el deseo que mi corazón ha formulado desde la primera vez que lo vi.
Mis dedos situados a cada lado de tu nariz, tus brazos apresando mi cintura, mis labios apostados sobre los tuyos que se mueven frágiles y lentos incitando a que los míos sigan tu compás.
Te amo, te amo mucho, y me duele saber que te irás lejos de mi lado, cuando me hice tan adicto a tu compañía…
Por más que traté de ser fuerte no pude, la tristeza me ha ganado y me ha hecho romper nuestro beso para permitirme abrazarte fuerte y aspirar el olor de tu cabello todavía húmedo.
-"Milo."- Pronuncia mi nombre con ternura, acariciando mí cabello con sus dedos, como si fuera un niño; y tal vez lo soy, aún no he madurado lo suficiente a pesar de mi edad. Mis brazos lo apresan con mayor fuerza, mientras percibo como mi corazón continúa acelerado, despedazándose.
Tal vez es momento de hablar o de callar para siempre, de expresar todo lo que Kanon, Saga y tú me han hecho comprender…
-"Te amo, ¿sabes?... si no lo hiciera no permitiría que te marcharas."- Tus brazos instantáneamente me apartan de tu cuerpo, y no sé si fue la forma de decirlo o las palabras el mecanismo por el que ahora me miras de esta forma.
-"¿Q-qué dijiste?"- Me preguntas, sin manejar la emoción que se destila por tus pupilas caoba.
-"Que acepto que te vayas."- Respondo, aunque sabía lo que él estaba preguntando.
-"Me alegra saber que me das permiso"- Comenta sarcástico. –"¡Pero eso no era lo que yo quería saber!"- Exclama.
-"¿No?"- Inquiero con inocencia.
-"No. Milo… ¿Qué dijiste?"- Pregunta, pretendiendo ponerse serio.
-"Ya lo te dije: puedes irte."- Repito.
-"¡Eso no fue todo! ¡Dijiste que me amabas!"- Exclama impaciente, azorado. Yo comienzo a reír, sonrojándome; él también sonríe, solaz ante su comportamiento.
-"Si, eso dije Camus. Comprendí que el amor es libertad, y que yo te amaba demasiado como para cortarte las alas y no permitir que alcanzaras tus sueños…"- Pero a pesar de mis palabras y de todo lo que entendí, mis ojos continúan destilándose con esta agridulce despedida.
-"Mi niño"- Al llamarme de esta forme me mira con ternura, enjugando mis lágrimas con el calor de sus besos y el desliz de sus dedos por mis pómulos. –"Volveré en vacaciones para estar contigo"- Me da un rayo de esperanza –"Te prometo que volveré, a menos que el avión se estrelle…"
-"¡CAMUS!"- Le grito enfadado, empujándolo.
-"¡Estaba jugando!"- Exclama soltando una risita nerviosa, y abrazándome otra vez. En ese momento, cuando nuestras miradas se cruzan, me es imposible reñirle o estar molesto con él.
Todo se detiene a nuestro alrededor y nada más importa, entonces surge un contacto espontáneo entre nuestros labios.
… … … … …
POV of Camus:
Por fin tengo a la persona que amo entre mis brazos, con la certeza que su corazón me pertenece a mí, ¡A MI!; algo que me dará la fuerza necesaria para afrontar cualquier tipo de reto en Oxford.
La bocina del taxi vuelve a anunciar que mi tiempo se ha terminado; y aunque me permito mezclar y compartir por mayor tiempo el aliento con Milo, al separarnos nos damos el último abrazo entre palabras cálidas.
-"Será una eternidad no tenerte"- Me dices, sonriendo a medias. Y yo lo sé, será muy difícil realizar mis actividades, mientras cuento los días para volver a verte.
-"Estaré aquí más pronto de lo que te imaginas"- Le aseguro, guiñándole el ojo. –"Además, siempre puedes tomar el primer vuelo a Londres y visitarme…"- Tu sonríes apoyando la noción.
Y sé que volveremos a estar juntos, confiaré con ello. Ni la distancia, mucho menos el tiempo, nos golpeará.
- FIN -
y este cuento se acabó n.nU
creen que fue un final raro? O.o
Su keria k Milo se quedara con Saga jajajajaja… pero no sé… no me gusta mucho la pareja o.o… aunque los fics de Sca son lo máximo… ah! Y uno precioso que escribió mi prima Geo hace un tiempo
De cualkier forma mi intención siempre fue dejar a Camus con Milo… sólo que no sabía por cual de los dos finales decidirme x.x… y total que al final no dejé ninguno XDDD… estoy bien loca XDDD
Esto ..U… x su lectura, apoyo y comentarios muchísimas gracias )
Ahora a continuar con 'Jugando con fuego' o.-
Notas finales:
La razón por la que Milo fue corriendo a la recepción donde Kanon se encontraba, mas que detenerlo, lo que quería era ayudarlo U… no encontré un momento en el fic para aclararlo, por eso lo escribo ahora. El gemelo pasó la noche con su presa (XD), pero pasó por Milo para que fuera a despedirse de Camus.
Otra fue que Saga llegó antes al hospital porque como lo dije en el fic, Kanon y Milo se encontraban del otro lado de la ciudad, y el geme mayor no lo sabía… así que se encomendó a mal santo xd
Tampoco hago mención de la persona que lleva a Camus al hospital… y digamos que se desmayó en la calle, uno de sus vecinos lo vio, llamó una ambulancia o algo así, y después a Saga.
En realidad creo que dejé muchas cosas al aire… pero no me acuerdo de todas 9.9… así que siéntanse con la entera libertad de preguntar n.n
Kisses!
