Simplemente celos 4

Después de buscar por un buen rato Margaret pudo encontrar a Mordecai, estaba sentado en una banca del parque. La banca en la que suele sentarse con Rigby cuando algo pasa, es la banca que sido testigo de muchas pláticas importantes y ahora se sumaría una nueva...

-Aquí estabas, me tardé en encontrarte.

-¿Qué haces aquí? ¿No deberías estar con.. él? - ni si quiera era capaz de pronunciar el nombre de su mejor amigo.

-No. Mordecai, él no sabe nada...-comentó con una voz suave

El chico de pelo azul se sorprendió un poco. Es verdad, ella había dicho que a su amiga le gustaba, era obvio que no se le confesaría a Rigby sino lastimaría mucho a Eileen y eso es lo que quiere evitar.

-No la tomes contra él, Mordecai. Él... ya tiene a alguien especial, esa persona no soy yo así que no le menciones nada, ¿de acuerdo?

-¿Que él qué? - volteó a verla después de solo estar viendo al suelo durante todo el tiempo que la pelirroja había estado hablando.

-Que no le digas nada, lo harás..

-No- interrumpió- eso no. ¿Quién es ese alguien especial? - preguntó de forma directa.

Margaret desvió la mirada, ahí estaba de nuevo, preocupándose por su amigo.. por saber quién le gusta a su amigo, esto no debería ser tan importante ahora. Parecía que el hecho de que Margaret, el "amor de su vida", lo había rechazado cruelmente ya no importara.

-Lo único que sé es que es alguien cercano-dicho esto se levantó de la banca- escucha, Mordecai, yo me iré de aquí en unos meses, me mudaré... -tras no recibir respuesta de su amigo decidió continuar- es lo mejor- volteó a verlo, estaba muy pensativo, parecía que ni le había prestado atención. -¿Mordecai?

-Ah sí, perdón pero debo irme - se levantó y se dirigió a la casa, murmurando cosas que solo él sabía.

"Alguien cercano... alguien cercano... ¿quién podrá ser? " Mordecai daba vueltas en su cama, tenía que saber quién era...tenía que asegurarse que fuera una buena persona. Se sentó al borde de su cama y agarró una pequeña libreta y empezó a anotar los nombres de las personas cercanas a Rigby. Él se anotó en primer lugar, después a los chicos del parque, a las chicas ... nadie de ellos podía ser...

"Jeremy.." al momento que ese nombre vino a su cabeza no pudo evitar romper el lápiz que traía en la mano. Ese maldito bastardo... no lo podía permitir. De alguna forma iba a hacer que a Rigby le dejara de gustar, solo tenía que desenmascararlo...

"Pero si esa persona en Jeremy... significa que Rigby es... ¿es gay?"

Se escuchó el giro de la perilla, dejando ver al mapache entrar a la habitación.

-¡¿A dónde diablos te fuiste, Mordecai?!-tenía que actuar normal, se supone que no sabía nada.

-¡Ahhhh! - gritó el peliazul un poco asustado, justo cuando estaba pensando en eso él aparece, se sentía como descubierto. Unos segundos después también Rigby gritó.

-¡¿Qué te pasa, Mordecai?! -preguntó molesto por el susto.- Me arrastraste a una cita doble y solo te vas! Me dejaste solo con Eileen, sabes que no me gusta - se cruzó de brazos con la vista fija en el peliazul, estaba haciendo un berrinche.-y ahorita me asustas, ¿qué clase de amigo eres?

-Ya cálmate, llorón, no aguantas nada.

"¿No me dirá nada?... qué raro. No se ve muy deprimido que digamos... conociéndolo debería estar cortándose las venas por su Margaret."

-Vayamos a dormir, mapache.

A la mañana siguiente...

-Oye no te acabes todo el cereal- dijo Musculoso entrando a la cocina, acercándose a la mesa y quitándole la caja de cereal al arrendajo

Mordecai no dijo nada, estaba muy metido en sus pensamientos que ni le había tomado importancia. El chico de pelo verde hizo una mueca, ¿cómo es que estaba siendo ignorado? Él era el maestro de las bromas... no podía ser ignorado de esta forma.

-Me contó Rigby que anoche te despareciste con Margaret -comentó el chico sentándose- ¿andabas de picarón? Hasta que aprendes algo de mí, estar con chicas a solas es...

-No es nada de lo que piensas... no soy un pervertido-contestó muy seriamente- oye, cuando quieres descubrir algo de alguien sin preguntarle.. ¿qué haces?

-Jajaja ¿tan rápido sospechas que Margaret te engaña? - preguntó en tono de burla pero al recibir esa mirada de seriedad supo que era hora de dejar las bromas- no lo sé, hermano, provocar situaciones que involucre lo que quieres descubrir o solo espiarlo, lo hago por ti si me das unos billetes...

-No pero gracias por la idea- se levantó sin si quiera terminar su cereal y salió corriendo.

Y ahí estaba Mordecai, oculto tras un árbol mientras observaba a su amigo. Definitivamente Benson tenía razón, era un holgazán. Había estado acostado en el pasto observando las nubes por casi 2 horas. Ahh esto era muy aburrido, no hacía nada interesante...ya hasta se estaba quedando dormido pero una voz bastante familiar le quitó ese sueño.

-Siento llegar un poco tarde, Rigby

-Jeremy, no te preocupes- sonrió amablemente mientras se levantaba del césped.

-Y lamento haber venido en horas de trabajo, pero necesitaba verte. - comentó mientras daba un paso al moreno.

-No hay problema, nunca hago nada de todos modos - se echó a reír a lo qu el rubio solo sonrió.- en fin, ¿para qué necesitabas verme?

-mmmm - el chico volvió a sonreís y bajó la mirada. Mordecai, aún escondido entre los arbustos lo miraba de una forma amenazante, si las miradas mataran definitivamente ese chico rubio estaría muerto. - a decir verdad no hay ninguna razón, solo quería verte - confesó.

-¿eh? pero nos miramos el otro día... - contestó confuso.

-Rigby, no importa cuántas veces nos veamos, siempre querré verte más. Además hoy es un día muy especial...

El chico moreno abrió los ojos de sobremanera ante tal confesión hecha. El rubio aprovechó lo impresionado que estaba el menor para acercarse aún más a él, abrazándolo, para después susurrarle algo al oído. Mordecai sintió que algo presionaba su pecho al ver esa escena, salió de donde estaba y jaló al idiota rubio (como él solía llamarle) para alejarlo de su amigo. Fue una acción que ni si quiera tuvo que pensar si debía llevarla a cabo o no, solo lo hizo.

-Aléjate de Rigby, un idiota como tú no puede ponerle las manos encima. - dijo amenazante.

-Tranquilízate, Mordo. - dijo Jeremy- no hay nada de malo en abrazar ...

-No me llames así- interrumpió

-Viejo, tranquilo, no pasa nada, él es mi amigo - intervino Rigby

-Así es, Mordecai. Además.. solo fue un abrazo de cumpleaños.

-¿Cumpleaños?

-Escucha, Mordecai- habló Jeremy- que tú olvidarás el cumpleaños de tu "mejor amigo".. no es mi culpa. Vamos, Rigby, tengo una sorpresa para ti. -Tras decir eso tomó la muñeca del menor y lo llevó a la salida del parque, dejando a Mordecai un poco agobiado.