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El ambiente se tornó silencioso por un momento, yo no sabía qué decir y Tom tampoco era una persona muy sociable. En ese momento Fleamont siguió hablando.
—Ya que nos conocimos hoy puedes contar conmigo en el futuro, si vas a Gryffindor puedes buscarme —dio vivamente—. Pero si vas a Slytherin entonces puedes buscar a Gale —ofreció—. Se hizo muy famoso en esa casa así que lo encontrarás muy pronto, es buen estudiante así que te ayudará sin pensarlo.
—Claro —respondió cordial. Suspiré y decidí aprovechar el momento para hablar.
—Y si terminas en otra casa aún puedes buscarme —ofrecí—. Siempre es bueno tener un conocido en la escuela.
Tuvimos una ligera charla sobre Hogwarts y las casas, no fue nada importante pero fue suficiente como para que sintiera que una pequeña carga se había liberado. El próximo año tendría que aumentar sus tareas, la más importante sería cuidar de Tom.
Después de un rato terminamos, Fleamont pago nuestros uniformes y cada uno fue por su lado.
Lo que quedó de verano Fleamont me acompaño a visitar a mis amigos, podía convivir con ellos sin ningún problema. Cuando el grupo de 6 se reunía no podía evitar demostrar lo emocionados que estaban de asistir a Hogwarts, claro que unos lo demuestran más que otros.
Había un año de diferencia entre Harry Walburga y Lucrecia, pero aún así era la primera vez que su grupo vivirían bajo el mismo techo, por llamarlo de alguna manera. Aunque no había día que Harry no viera al menos uno de ellos, aún así no era común que los 6 convivieron juntos tan seguido.
Cuando el día de partir realmente llegó, se encontraron en King's Cross. Una atmósfera rara se formó cuando las familias más poderosas del mundo mágico se reunieron, Black, Potter y Malfoy estuvieron juntas para despedir a sus hijos. No todos los días se veían a las tres familias en un solo lugar.
Especialmente porque hace años los Malfoy y los Black veían con desprecio a los Potter por no seguir con las ideologías de los sangre pura. Pero las generaciones jóvenes nacieron y con Gael como anzuelo, las familias empezaron a fortalecer sus lazos. Y aunque los padres no se llevaban de maravilla, los chicos tenían una muy buena relación como un grupo.
Harry ya se había convertido en un guía para el grupo, así que cuando los llevo en la búsqueda de un vagón para todos lo siguieron sin dudarlo por el largo tren. Su comportamiento era llamativo, en varias coacciones paso por compartimentos vacíos y pasó de largo, él estaba buscando a Tom, así que no se detendría en un vagón vacío. Ya que lo iba a cuidar, lo haría unirse al grupo nada más empezar el año.
Fue hasta los últimos vagones que lo encontró, estaba tranquilo leyendo un libro. Llamó a la puerta para llamar su atención. El chico retiró su vista de su libro para ver a Harry.
—Hey, nos volvemos a ver. —Lo salude y él empezó a examinarme con su mirada. —¿Puedo acompañarte? —pregunte—. Aunque traigo un ejército conmigo, quedas avisado —bromeé, aunque bueno 7 para un compartimiento si el algo justo.
—¿Quién es tu amigo? —preguntó Walburga, estaba justo detrás de mí y asomo la cabeza para ver a Tom.
—Es un estudiante de primer año, lo conocí en la tienda de túnicas.
—¿Es a quién buscabas? —preguntó y la aleje atrás.
—Igual y te molestamos, somos 6 y aún espero que venga mi hermano.
—Podemos buscar en otro lado —sugirió Lucrecia.
—¿Podemos acompañarte? —pregunté a Tom.
—No me molestan —dijo Tom.
—Bien, Abraxa, Haelis y Alphard van a gustar sus cosas aquí, Walburga Lucrecia y yo buscaremos otro compartimiento para dejar nuestras cosas y después regresaremos aquí.
Después de dejar a los tres bajo su cargo los tres de nosotros seguimos al frente a buscar otro compartimento. Podía dejar las cosas en ese mismo lugar, pero daría una sensación de lleno, y ya que no importa donde fueran dejados los baúles después aparecerán en las habitaciones, en realidad no importaba.
Dos espacios adelante había otro compartimiento vacío, dejamos nuestros baúles ahí y regresamos con los chicos.
El compartimiento podía ser pequeño, perfectamente cabíamos los 7 allí. Tomé el asiento junto a Tom, Walburga y Lucrecia se sentaron junto a mí. Haeli estaba justo enfrente de Tom, después estaba Abraxas y Alphard a su lado.
—¿Entonces cuál es tú nombre? —pregunte. Podía ser extraño empezar a llamarlo Tom cuando nunca había preguntado por su nombre, familiar frente a él sin saber eso ya llama suficiente la atención.
—Tom Riddle .—Cuando dijo su nombre tanto los Black como los Malfoy reaccionaron, después de todo era un simple apellido Muggle.
—Mi nombre es Gael Harrison Potter, pero todos me llaman Gael así que puedes llamarme así —me presente para que los otros no tuvieran una conducta negativa. Algo así como mostrar que no podían meterse con él. —Este de aquí es Haeli Potter, es estudiante de primer año y es mi primo, trátalo bien.
Haelis se limitó a asentir con la cabeza para saludarlo. Entonces me moví y señalé a las chicas a nuestro lado.
—Ellas son Walburga y Lucrecia Black, segundo año, son primas pero tienen lenguas igual de mortales, no las provoques. —Me burlé un poco.
—¡Gael! —reprochaban las dos a mi presentación, las ignore y continúe.
—El hermano menor de Walburga es Alphard, es un buen chico y también entra este año.
—Un gusto —saludó.
—Y el último es Abraxas Malfoy, entra también este año pero es más feroz que los otros dos.
Malfoy chasqueó la lengua en respuesta a mi comentario.
—¿Y ya has pensado a qué casa quieres asistir? —pregunte.
—Slytherin me parece la mejor opción —respondió.
—Abraxas y Alhard asistirán a Slytherin este año, ya sabes cosas de familias. Pero Haeli aún no se decide que quiere.
—Mi padre quiere que asista a Gryffindor y mi madre quiere que vaya a Slytherin. —Se alzó de hombros Haeli.— Sin contar que todos mis amigos asistirán a Slytherin.
—Sigo pensando que quedarías bien en Ravenclaw.
—Sí, el cerebrito quedaría bien en allí —dijo Walburga.
—Si al final quedas en Slytherin es muy posible que te molesten, tu tienes esa aura. — concordó Lucrecia.
—Ignoralos, me tienen envidia —murmuró Haeli a Tom, perro dejando que todos lo escucharan. Entonces Abraxas lo empujo, claro que no fuerte.
A pesar de que Haeli era el más dócil de ellos, la relación que tenían era lo suficientemente fuerte como para poder bromear así. Hablamos durante otra hora, aunque dije hablamos en realidad Tom solo respondía lo justo y necesario. El ambiente del grupo era relajado y una hora después llegó Fleamont.
Estaba un poco sorprendido cuando vio a Tom, pero lo saludó cortésmente. El aura de Fleamont era siempre muy relajada, así que cuando llegó con todos no fue sorprendente que empezaran una discusión sobre quien tenía más mi aprecio como si de una discusión normal se tratara. Ese era el poder de Fleamont.
Una hora después decidieron la victoria de Fleamont con el extraño argumento de "Dijo mi nombre primero". No tenía ningún sentido, pero eso les valió. Después de eso se despidió y se fue a su propio vagón.
Como esta vez había más personas en el grupo las discusiones no terminaron allí y cuando el carrito de los dulces pasó, empezaron un reto de comer grageas de todos los sabores. Al final fue Alphard el primero en rendirse cuando le tocó uno con sabor a mocos. Eso fue suficiente para que todos decidieron dejar de jugar.
El resto del viaje fue mucho más tranquilo, con pequeñas charlas y momentos de total silencio. En algún momento empezaron a hablar de las últimas fechas navideñas. En ese momento Harry notó como Tom estaba claramente curioso sobre las costumbres magias, pero no preguntó sobre eso, era parte de su orgullo.
Pasó más tiempo cuando finalmente llegaron a su destino, fue entonces cuando Lucrecia, Walburga y Harry se despidieron de los chicos y salieron por caminos separados.
