La Tempestad
Capitulo 4
El inicio de la tempestad, Parte 1
Twilight caminaba adolorida, las Princesas le habían dado parte de razón a Northern Wind, así que ella y sus amigas estaban recibiendo algo de entrenamiento militar. Naturalmente Applejack no tenía problemas, Rainbow tampoco, excepto con la disciplina, Fluttershy y Pinkie estaban recibiendo un entrenamiento especial, pero ella y Rarity eran las que sufrían más.
Entro lentamente en la gran carpa, estrechamente vigilada, que se ubicaba en uno de los jardines del palacio. Adentro de esta decenas de unicornios voluntarios ejecutaban el hechizo especial que la princesa Luna les había enseñado sobre las joyas especialmente preparadas antes. Twilight no sabía cómo se preparaban las joyas, ni como los siguientes ponies las montaban en las armaduras. Tal y como lo habían dicho las princesas solamente la princesa Luna conocía en su totalidad el proceso.
Había una gran conmoción en una esquina, la unicornio se acerco con curiosidad.
-¿Qué sucede?
Un joven unicornio giro, visiblemente emocionado
-Es esa nueva chica ¡Solo lleva un día aquí y ya ha llenado tres vagones!
Twilight estaba genuinamente impresionada, ella en un buen día podía llenar un vagón si no estaba cansada. Y ya llevaba tres días haciendo eso. Se abrió paso entre el pequeño grupo de unicornios. Vio a una joven pony azul claro que ejecutaba el hechizo con gran facilidad, depositaba la joya en un pequeño vagón a su lado e inmediatamente tomaba otra joya sin tratar.
-¿Trixie?, ¡esto es grandioso!, ¡no esperaba verte aquí!, me alegro que estés bien.
La unicornio azul no se molesto en mirar, seguía concentrada en su trabajo.
-Estoy ocupada, no tengo tiempo parrra hablarrr.
Twilight noto algo curioso en su forma de hablar, su peculiar acento seguía ahí. Era otra cosa, pero no podía encontrar que.
-Escucha, nada de lo que paso en Ponyville era mi intención. Solo hice lo necesario para que la osa menor no lastimara a nadie.
- Si, y supongo que arrruinar mi forrrma de ganarrrme la vida tampoco errra tu intención.
-yo…, lo siento, pero si ese par de tontos no hubieran…
-¿Van a quedarrrse aquí todo el día mirrrandome hacerrr su trrrabajo?, los grrrifos no van a esperrrar.
Los unicornios se sintieron un poco culpables e inmediatamente regresaron a sus estaciones de trabajo. Twilight espero unos minutos, pero Trixie no dio ninguna señal de querer hablar, así que fue a ocupar su lugar. Al terminar su jornada la busco, pero no fue capaz de encontrarla.
Decidió regresar a su cuarto en el palacio, al día siguiente tendrían una reunión con las princesas y los comandantes, la primera ola de guardias con armaduras mágicas seria desplegada dentro de dos días y ella y sus amigas saldrían ya al campo de batalla.
Desde su ventana podría ver la sección del jardín donde se forjaban las armaduras, pero no podía ver el proceso, solo las columnas de humo de los hornos que salían de la enorme herrería que fue construida solo en cuestión de horas.
Twilight estaba impresionada y orgullosa de su maestra, en cuestión de días bajo su dirección Equestria se había convertido de un festivo y pacifico país en una afinada máquina de guerra. Su estancia en el palacio le permitía enterarse de algunas cosas y se dio cuenta de que probablemente Celestia tenía previsto que algo así pasaría tarde o temprano y tenía un plan de emergencia listo.
Unos suaves golpes sonaron en la puerta.
–Adelante.
Rarity entro, dedico una sonrisa cansada a su amiga y se dejo caer pesadamente en un sillón.
-Estoy terriblemente cansada, si esto sigue así voy a morir antes de ver a algún grifo.
-Heee, sabes, no deberíamos hablar, tú trabajas en otra fase y todo eso.
-No te preocupes, la princesa solo nos dijo lo más básico, solo sé que recibo las joyas de un pony, hago lo mío y se lo doy a otro pony, no sé cuantos pasos hay antes o después y no se para que sirve exactamente lo que hago, soy como un loro que solo repite las palabras sin comprenderlas.
-¿Y cómo vas con el entrenamiento?
-Terrible, mi cuerno es una herramienta delicada para crear arte, no está hecho para esas cosas rudas, puedo hacerle un buen hoyo al suelo, pero no puedo darle al blanco, me pregunto si la armadura me ayudara con eso, bueno, por lo menos es exquisita. ¿Tu como lo haces?
-El instructor se dedico a enseñarme hechizos de pelea, pero tampoco soy muy buena. ¿Crees que realmente seremos de ayuda en la guerra? Comienzo a creer que la comandante tiene razón.
-Las princesas tienen mucha confianza en ti, al igual que nosotras. Y nunca nos has decepcionado ni a ellas ni a nosotras. Estoy segura que esta vez también será así. Hablando de las princesas ¿te han dicho algo de Spike?
-No he tenido oportunidad de hablar con ellas. Por lo que he oído parece que son capaces de enviar y recibir mensajes inmediatamente al frente. Eso quiere decir que el está bien.
-También quiere decir que el está en medio de la batalla. De haber sabido que pasaría esto jamás hubiera aceptado que se uniera a la guardia. Pero el estaba tan feliz en la boda y yo no pensaba que hubiera algo que pudiera dañarlo. Y ahora sé que la única razón por la cual los grifos no lo mataron es porque se desmayo y creyeron que estaba muerto.
-No te preocupes, Spike es listo y tiene mucho sentido común. Sabrá cuidarse.
Las dos unicornios cambiaron de tema y continuaron platicando. Eventualmente las otras cuatro ponies llegaron al cuarto. Las seis amigas iniciaron una pequeña reunión sin proponérselo, recordando viejos tiempos y riendo. A pesar de la alegría había también cierto dejo de melancolía. El día siguiente sería el primer día que recibirían órdenes y el día después de ese se embarcarían. Las ponies extendieron cobijas y almohadas en el piso de la habitación de Twilight y durmieron juntas, arrullándose mutuamente con su respiración.
El día siguiente empezó muy temprano, las seis amigas se pusieron sus armaduras y se presentaron ante las princesas en el salón de reuniones del palacio. El consejo de guerra ya estaba en sesión y ellas escucharon atentamente lo que se decía. Northern Wind hablaba mientras movía las pequeñas esculturas a través del enorme mapa, había ahora un tercer tipo de esculturas, amarilla.
-Hemos tenido enfrentamientos con los grifos en ocho puntos diferentes. Después de la masacre de Appleloosa los grifos se confiaron y creyeron que todas las tropas serian como esos soldados novatos. Aun así lo único que hemos podido hacer en todo caso en mantener las posiciones por unos días antes de vernos forzados a retirarnos.
White Thunder tomo la palabra.
–Hay algo más grave, un grupo de grifos ha penetrado a bastante distancia en nuestro territorio. Todo parece indicar que son parte del batallón que causo la masacre de Appleloosa. Están siguiendo el camino más corto posible hacia Canterlot. Me temo que están siendo guiados.
Rainbow Dash sintió un dejo de preocupación y culpa. Celestia hablo
-¿Qué medidas se están tomando respecto a eso comandantes?
Northern Wind se inclino y movió una pequeña figura más elaborada y que incluía a los tres tipos de ponies.
-Su majestades, tengo en este momento a mi mejor unidad mixta tendiéndoles una emboscada en el camino hacia Cloudsdale.
Celestia asintió lentamente mientras observaba el mapa.
-Excelente, por favor, asegúrense que de mantenernos informadas lo más frecuentemente posible respecto a esto. Luna, ¿qué avance tenemos respecto a las armaduras?
-Tenemos listos ochocientos juegos para ponies de tierra, cuatrocientos para unicornios y otros ochocientos para pegasos. Todos están listos para el despliegue de mañana. La producción es eficiente y no hemos tenido problemas de ningún tipo ni fuga de información, en una semana estaremos en posibilidades de proporcionar una armadura a cada miembro de nuestras guardias.
-Excelente, respecto al despliegue ¿estamos listos?
White Thunder reviso unos documentos.
-Tenemos diez dirigibles y cinco trenes especialmente modificados. Están en perfectas condiciones y listos para partir, llegaremos al frente en dieciséis horas.
La princesa del sol asintió nuevamente
-Perfecto, en ese caso mi hermana y yo les damos autorización para partir mañana a la hora programada. Ahora, hemos discutido este asunto nuestros comandantes y hemos decidido a que unidades se incorporaran los caballeros de la orden de la corona solar. Su nivel de mando será similar al de los comandantes y responderán solamente ante nosotras, sin embargo les sugiero que sigan los consejos y las ordenes de ellos y de los oficiales con más experiencia.
Sir Twilight Sparkle se unirá a la primera unidad de unicornios de la guardia diurna, bajo el mando del capitán Steady Steep. Lady Rarity quedara en la primera unidad de unicornios de la guardia nocturna con el comandante White Thunder. Sir Applejack se unirá a la primera unidad de Ponies de tierra de la guardia nocturna junto a la capitana Dreamycloud. Sir Rainbow Dash estará en la primera unidad de pegasos de la guardia diurna….
-¡SI!
-…bajo las ordenes de la comandante Northern Wind…
-¡Rayos!
-… finalmente Lady Fluttershy y Lady Pinkie Pie se unirán a la unidad mixta de sanadores.
Los comandantes asintieron, y observaron a sus nuevos soldados, Twilight, Rarity y Applejack tenían una expresión resuelta, Fluttershy sonreía, feliz con la idea de estar lejos de los combates, Pinkie sonreía también, aunque eso no tenía nada fuera de lo normal y los comandantes no estaban muy seguros si tenía algo que ver con su asignamiento, por el otro lado la expresión de Rainbow no tenía nada que envidiarle a la que tendría si le hubieran dicho que le amputarían sus alas.
White Thunder fue el primero en hablar
-Muy bien señoras y señoritas, el embarque será en la estación especial de Canterlot a las cero quinientas. Tienen que estar ahí mínimo una hora antes, así que les sugiero que duerman temprano hoy, obviamente los pegasos irán por aire, los unicornios utilizaran los dirigibles y los ponies de tierra los trenes, la unidad de sanadores nos seguirá en un dirigible especial.
Northern Wind se les acerco.
–Espero que estén consientes que esto bajo ninguna circunstancia es similar a cualquiera de las misiones que hayan tenido antes. Llevan nuestras armas más poderosas. Utilícenlas bien y no defrauden a sus majestades.
Los comandantes se retiraron, las princesas abrazaron a cada una de los ponies. Celestia abrazo al último a Twilight, quedándose más tiempo con ella.
-Mi más fiel alumna, mí querida Twilight Sparkle. Por favor ten mucho cuidado. Sigue tu corazón, apóyate en tus amigas. Cuando estés ahí recuerda que ya te has enfrentado antes a enemigos mucho más fuertes que tu y has salido victoriosa, pero también recuerda que no lo has hecho sola. Ellas te seguirán a donde las lleves. Y estoy completamente segura que las guiaras correctamente. Mi corazón me dice que tú y tus amigas ayudaran a la resolución final de esta terrible situación.
Twilight no podía hablar, solo se limito a contestar tratando de contener las lágrimas
-Si, gracias, no te defraudare princesa.
Al día siguiente las ponies se encontraban listas en el andén, eran el centro de la atención con sus armaduras. Estaban un poco confundidas, especialmente Rainbow Dash, que nunca en su vida se habría levantado tan temprano. Se sobresaltaron cuando cuarentaicinco minutos antes de la partida unos oficiales empezaron a gritar ordenes y los regimientos se dirigieron a sus respectivos andenes, antes de separarse se abrazaron y se despidieron, uniéndose a sus unidades sin dejar de mirar atrás, a sus queridas amigas.
Twilight subió a un enorme dirigible, era una nave de recreo antes de la guerra, pero los carpinteros habían hecho un excelente trabajo modificándola, inmediatamente subió a la primera cubierta, un viejo unicornio con armadura dorada mas decorada que las demás se dio la vuelta, era color verde oscuro y su crin ya estaba gris, pero sus ojos cafés estaban llenos de vida y brillantes, le dedico un saludo militar y después le sonrió.
-Vaya, pero si es la discípula personal de nuestra querida princesa Celestia, ¿Sir Twilight Sparkle verdad?, es todo un honor tenerla a bordo, cualquier cosa que desee no dude en pedírmelo.
Twilight sonrió.
–Me siento honrada de que se me permita ponerme bajo las órdenes de tan agradable pony, por favor, considéreme a su completa disposición y no dude en corregirme y aconsejarme si es necesario.
-Encantadora señorita, definitivamente su majestad no se equivoco con usted. Si me disculpa tengo que asegurarme que mis muchachos puedan poner este trasto en el aire.
El viejo unicornio se alejo dando órdenes. Su forma tranquila y pausada de hablar cambio inmediatamente al tono seco y autoritario que Twilight asociaba con los militares.
Rarity subió a otro dirigible un poco más pequeño. Dentro se encontraba el comandante White Thunder, que daba órdenes, o mejor dicho las gritaba. La unicornio extendió una pezuña.
-Disculpe comandante, ¿Puede ayudarme a subir?
El unicornio suspiro y ayudo a Rarity a subir los escalones. Ella se asombro ante el hecho de que los demás unicornios no hacían ningún movimiento sin la previa autorización del comandante. Sintió un poco de pena por su esposo, tan dado a los comentarios sarcásticos y expresar lo que pensaba. Seguramente se metió en algunos problemas con un jefe tan estricto.
-Muchas gracias, comandante, ¿Podría ser tan amable de indicarme donde esta mi camarote?
El comandante volvió a suspirar, mientras supervisaba los amarres en los aparejos
–Segunda cubierta, los dormitorios femeninos están a la izquierda. Le sugiero que se dé prisa, las literas de arriba son muy disputadas.
-¿Litera?, me temo que eso no es posible, después de todo soy una caballero de la corona solar.
-Y yo soy el oficial de más alto rango en toda la guardia, excepto por su etérea majestad, y duermo en las mismas condiciones que mis soldados. Lo siento, pero esa es la forma en que lo hacemos en la guardia nocturna.
Rarity frunció el seño pero la expresión en el rostro del unicornio no cambio. Empezaba a mirarla con ese ojo tan penetrante que tenia.
-Rayos- pensó esta –Podría ser capaz de sostenerle la mirada incluso a Fluttershy, seguramente no voy a poder obtener nada de él.
White Thunder se giro para dar más órdenes.
-Una última cosa comandante, ¿Nos reuniremos con Spike?
El unicornio respondió sin voltear a verla.
-El dragón fue reasignado a la decimo segunda unidad de pegasos, a menos que algo extraordinario suceda este contingente no se unirá con el suyo, lo siento. Ahora si me disculpa estaré en la cubierta de carga.
Applejack subió a su tren, inmediatamente ubico su litera, dejo sus cosas y empezó a buscar a su oficial. La encontró en un vagón cercano a la maquina. Era de color rosa con una crin purpura que contrastaban con su armadura negra, tenía una expresión firme en sus ojos azules. Applejack realizo lo mejor que pudo un saludo militar.
-Buenos días, capitana, mi nombre es…
-Sir Applejack, originaria de Sweet Apple Acres, a las afueras de Ponyville. Sin experiencia previa en combate. Sin embargo ampliamente recomendada por sus majestades y con halagadores comentarios del instructor.
La pony militar observo fijamente, Applejack se mantuvo firme. Finalmente la otra pony se permitió una pequeña sonrisa.
-Perfecto, he tenido soldados originarios de granjas de manzanas y sé que tienen fuertes patas. Esperamos mucho de usted, Sir Applejack.
-Gracias señora no la decepcionare.
Fluttershy y Pinkie subieron a un dirigible especialmente modificado, de forma redonda y con muchos compartimientos separados. Se ubicaron y empezaron a buscar su superior, estaban muy contentas de poder viajar juntas. Repentinamente una voz conocida les llamo la atención.
-¿Qué es esto que ven mis ojos?, ¿acaso son las ponies que antes me causaron enojos?
Ambas se dieron vuelta pare encontrarse con una sonriente Zecora y corrieron a abrazarla.
-¡Deberíamos de hacer una fiesta!, ¡esto es increíble!, ¡hay que festejar!
Fluttershy sonrió ampliamente al separarse de la zebra
-¿Qué estás haciendo aquí?, no sabíamos que estabas en el ejercito.
-Y no lo estoy, pero seré la que manda aquí a partir del día de hoy. Las princesas me pidieron que asumiera el mando debido a mis conocimientos, esperan que con mi ayuda podamos salvar a cientos.
Un pony con una armadura dorada se acerco a Zecora
–Disculpe señorita, estamos listos para partir en cuanto de la orden.
-En eso caso esperaremos a nuestros compañeros para poder juntos surcar los cielos.
Finalmente Rainbow se unió de bastante mala gana a su unidad, la cual se encontraba en plataformas elevadas junto a los demás pegasos del ejército. Northern Wind interrumpió la inspección que estaba llevando a cabo e inmediatamente la abordo.
-Escúchame bien, potra. No quiero tonterías, esto es muy serio. Seguirás mis órdenes exactamente como te lo indique. A la primera estupidez te mandare a la cocina y la única acción que veras será pelar las papas. Si tengo que elegir entre salvarte a ti y salvar el elemento de la armonía elegiré el ultimo, ¿quedo claro?
Rainbow Contesto de una manera bastante apagada.
-Si
-Bien quédate en donde pueda verte y no estorbes.
Todos los transportes estuvieron listos, solo esperaban las ordenes de partir. A la hora señalada, los dirigibles despegaron, las maquinas empezaron a andar y los pegasos desplegaron sus alas. Los soldados podían ver, recortándose contra el sol que ascendía, las siluetas de las princesas, supervisando su partida.
Twilight nunca había viajado en un dirigible, y el capitán le permitió curiosear por toda la nave. Finalmente regreso a la cabina, dese ahí podía ver los otros dirigibles que volaban al lado de la nave insignia donde ella volaba. Los comandados por miembros de la guardia nocturna viajaban más atrás y a menor altura, aun mas atrás logro ver un único dirigible de forma redonda que viajaba lentamente.
Podría ver las sombras de los pegasos que volaban sobre ellos. Más abajo podría ver los trenes que avanzaban uno atrás de otros en la misma vía, dando la impresión de que se trataba de un solo convoy enorme.
El capitán estaba a su lado sonriente y bebiendo una taza de té. Llevaban doce horas volando, durante las cuales los pegasos tomaban turnos para descansar en las naves. Twilight y el conversaban animadamente. El viejo militar resulto tener un amplio conocimiento de magia y se mostraba contento de compartir eses conocimientos. Un oficial se acerco corriendo.
-¡Capitán, tenemos contacto visual con el enemigo!
El viejo unicornio dejo caer su tasa.
-¿Qué?, eso es imposible. ¡Llamen a la comandante!
Inmediatamente la pegaso aterrizo en la cubierta. Observo por unos momentos a través de un telescopio.
-Son cientos de grifos. Definitivamente sabían que veníamos por aquí, nos están esperando.
-¿Un espía?
- Más bien un traidor. Cuando esto termine tendremos que comunicarnos inmediatamente con las princesas. Inicien el despliegue y adquieran posiciones de combate, tendremos oportunidad de probar estas armaduras antes de lo pensado.
El capitán empezó a gritar órdenes mientras la comandante volaba hacia la nave insignia de la guardia nocturna. Twilight distinguió pegasos de ambas guardias que se dirigían hacia los trenes.
Los dirigibles se detuvieron y comenzaron a girar para presentar las portillas a los grifos, estas se abrieron. Twilight pudo ver grupos de tres unicornios que se colocaban en estas, el de enfrente ya tenía su hechizo listo.
Los dirigibles de la guardia nocturna descendieron lo suficiente para permitirle a los unicornios saltar a tierra, incluyendo a Rarity, lo cual fue recibido con una honesta mirada de aprobación del comandante. Los trenes se detuvieron e inmediatamente cientos de ponies de tierra bajaron y tomaron formación junto a los unicornios de la guardia nocturna.
Los pegasos tomaron altura y se ubicaron sobre el espacio que había entre los dirigibles de la guardia diurna y los grifos. El dirigible especial se detuvo y aterrizo por completo.
Toda la actividad rápidamente ceso cuando las tropas estaban en su posición y dio paso a un silencio tenso mientras los ponies esperaban a sus enemigos que se acercaban volando a gran velocidad con las garras extendidas. El primer vendaval de la tempestad estaba a punto de desatarse.
