Ayuda De Un Enemigo - IV
¿Estaba muerto?...no..no podía estarlo..
"¿Qué estás haciendo?"
Ichigo veía borroso mientras se ponía de pie, mirando alrededor. Sus manos se dirigieron automáticamente a su estómago, que ya no estaba sangrando…¡qué rayos!, ya ni siquiera estaba herido. Alarmado, volvió a mirar a su alrededor. Todo parecía estar en cámara lenta cuando reconoció el lugar donde se encontraba. Echó vistazos, tratando de encontrar a Zangetsu. Pero no estaba en ningún lado.
Zangetsu normalmente aparecía durante las batallas. No era normal que lo hubiera llevado ahí en su lecho de muerte. De repente, el entorno de Ichigo cambió. Todo estaba oscuro…Ichigo parpadeó para quitar la borrosidad de sus ojos para ver algo, lo que fuera.
Entonces lo vió.
"¡Por qué estás aquí!" gritó él "¡quién eres!"
"Yo soy tú. Pensé que ya habíamos aclarado eso."
Repentinamente, el mundo a su alrededor comenzó a girar. Ichigo se mareó un poco y cerró los ojos ante el giro. Entonces se detuvo. Cuando los abrió, no estaba preparado para lo que vio. Estaba parado en el mismo edificio en que murió. Su cuerpo yacía en el suelo, el oscuro y espeso charco de sangre alrededor de él. Silenciosamente agradeció que Rukia no estuviera despierta para ver eso. Entonces vio a Renji, Byakuya y Hitsugaya. Renji quería marcharse; parecía enfermo al ver a Ichigo, sabiendo que había sido el quien lo mató.
Hitsugaya sólo estaba parado ahí, con la mirada fija en el suelo. Él había asesinado muchas, muchas veces. Peró seguía sin gustarle ver a la gente morir.
Y Byakuya estaba tan frío y distante como de costumbre, con Rukia todavía en sus brazos. Ichigo quería correr hacia él, deseando recuperar a Rukia, pero una mano en su hombro lo detuvo. Él se volvió, gruñendo al hombre que dijo que era el mismo Ichigo.
"No puedes hacer nada. No pueden verte; estás muerto"
"¿Entonces por qué demonios me trajiste aquí?" reclamó Ichigo. Veía desesperadamente como Byakuya daba media vuelta y se retiraba. Hitsugaya lo siguió. Renji, aunque más lento, miró de nuevo a Ichigo, sus ojos estaban llenos de dolor por haber matado a su amigo.
"Lo siento, Ichigo"
Ichigo vio eso, casi al borde del grito. ¡Quería regresar!. ¡Podía ver el dolor que Renji estaría cargando si no la hacía! ¡quería ir con Rukia!
"¿Entonces por qué no lo haces?"
Ichigo se volvió para encontrarse frente a frente con su otro yo.
"¿Cómo?, ¿cómo rayos puedo hacerlo? Por Dios ¡estoy muerto!"
Miró de nuevo al grupo que se marchaba. Parecía que todo iba en cámara lenta. Ellos caminaban con mucha lentitud. Quizá el tiempo se lentificaba ahí.
"Tu voluntad de vivir es más grande que la muerte misma"
"¿Por qué me estás ayudando?" preguntó Ichigo, su corazón le decía que creyera lo que el hombre le decía, pero su cabeza, que no había manera. Su cuerpo estaba acabado, no podía regresar. "Las otras veces que te he visto, ¡has tratado de matarme!"
"¡Eso era cuando necesitabas ayuda en la batalla!"
"¡Y cuál es la diferencia ahora!" gritó Ichigo, sintiendo furia acumulándose dentro de él.
"¡Necesitas ayuda para vivir! ¡Yo soy tú!. ¡Tú viniste a este mundo porque quieres ayudarte a ti mismo!. Tú quieres vivir, yo sé que sí, ¡así que tranquilízate y hazlo!".
Ichigo estaba impresionado. El otro…no,él mismo tenía razón. Él necesitaba vivir. Si moría, también lo harían Rukia, y el bebé. Maldición, ¡tenía que vivir!, ¡tenía que!.
Ichigo sintió que resbalaba. Como si estuviera en un techo de hielo, y estuviera deslizándose. Cerró los ojos y dejó que la sensación lo cubriera.
Entonces sintió dolor. Duro, terrible dolor. Pero tenía que ignorarlo. Mientras abría sus ojos lentamente, se dio cuenta de que estaba de vuelta en su cuerpo. Podía ver a Byakuya y a los otros marcharse. ¡No! ¡no se los permitiría!.
Pero todavía estaba moribundo. Estaba despierto, lo cual era una mejora, pero su visión estaba a punto de desaparecer otra vez, probablemente por la falta de sangre, y estaría de vuelta de donde vino. No, no podía. Tenía que levantarse.
¡Levántate! ¡Levántate! ¡Levántate!
Su mente le gritaba sin parar, mientras el dolor que recorría su cuerpo gritaba otra cosa. El quería salvar a Rukia, pero ¿podría?.
¡Sí! ¡tenía que!. Tenía que ponerse de pie, desenvainar su zanpakutou…¡y tenía que pelear!.
Podía sentir su cuerpo moverse. Sentía movimiento en sus manos, sentía su cuerpo alzarse desde el suelo. Sentía sus piernas levantarse debajo de él, pero no sabía cómo es que lograba hacerlo.
…Tu voluntad de vivir es más grande que la muerte misma…
Tenía que creer en eso. Tenía que ponerse de pie. Tenía que pelear.
No podía morir todavía, no ahora, no así. Quería ver nacer a su hijo, y quería verlo crecer. Quería ver el sonriente rostro de Rukia otra vez. Quería ver a su familia y a sus amigos. Quería ver un mañana.
Necesitaba poder para hacer eso. Justo ahora, aunque estando de pie, no podía hacer mucho. Incluso si pudiera luchar, moriría rápidamente. Necesitaba poder.
Sólo había un lugar dónde conseguirlo.
Ayúdame.
Ichigo susurró la silenciosa súplica, dispuesto a dejar salir al hollow dentro de él. Podía ganar la pelea…podía vivir. Pero tenía que recurrir al poder que tanto odiaba. Tenía que llamar a la otra parte que nunca quiso usar.
Pero, para salvar a Rukia, tenía que hacerlo.
Por favor, ayúdame.
Ichigo sabía que lo estaba haciendo cuando sintió que su cuerpo se acaloraba Podía sentir el poder correr por sus venas. Podía sentirse a sí mismo siendo controlado.
Y, por una vez en su vida, dejó que pasara. Lo recibió. Si era la única forma de salvar a Rukia, entonces lo haría. Se mataría a sí mismo después si no podía detener el control del hollow sobre él, pero lo haría.
Finalmente, escuchó la voz dentro de su cabeza.
Estúpido. Vas y te dejas matar, ¿no?. Puedo curar una pequeña herida como esta si quiero.
Por favor.
¿Me dejarás pelear?.
Ichigo sabía que no tenía opción.
Sí. Pero tengo que pedirte un favor. Déjame tener el control cuando esto termino. Te lo suplico.
No tengo porque hacer todo ahora que tengo el control. Tu cuerpo está muy débil, podría apoderarme de él completamente si quiero.
Por favor. Podemos trabajar juntos. Necesito tu poder, y tú necesitas mi cuerpo. Sabes que te matarían si te apoderas completamente de él. Por favor, préstame tu poder…
Por ahora. Y ya veremos si te regreso tu cuerpo después. Quiero cortar. Necesito saborear sangre. Ha pasado mucho tiempo…
Ichigo podía sentir esa necesida…como si fuera la suya. Y sabía que el hollow asesinaría a todos. Los mataría, y se divertiría haciéndolo.
¡No! ¡no los mates! ¡por favor! Ichigo se dio cuenta del error que había cometido.
¿Quién dijo matar?, quiero hacerlos sufrir. Quiero sentir esa satisfacción otra vez.
Ichigo sintió al hollow tomar por completo el control. Sentía que lo empujaba más y más hacia el reino de la nada.
Entonces él regresó.
"Lucha contra él. No dejes que tome el control. ¡Lucha contra él!"
Ichigo podía verse a sí mismo otra vez. Su yo interno estaba de vuelta, parado frente a él.
"Ichigo, lucha contra él. Él matará, no dejará vivir a tus amigos. ¡Tienes que hacer esto tú mismo!
"¡Maldita sea! ¡no puedo!, ¡no puedo hacer nada sin su ayuda! ¡estoy casi muerto!, ¡necesito su poder!"
"¡Tonto! ¡tu propio poder es suficiente!, ¡tienes que pelear!. Cálmate, y no permitas que te controle! ¡morirías!, ¡y también aquellos a quienes amas!.
Ichigo no sabía qué hacer. Su yo interno lo presionaba para que tomara el control, pero necesitaba el poder del hollow. Tenía que recibir ese poder…y vivir.
Sintió al hollow comenzar a sanarlo. Una vez que estuviera curado, el hollow se apoderaría de él completamente. Rukia estaría segura, pero él se iría para siempre.
No. Tenía que pelear. El hollow mataría a Renji, a Byakuya y a Hitsugaya. No podía dejar que eso pasara. Tenía que ganar con su porpia fuerza, y tenía que hacerlo con sus propias manos.
Podía sentir el incremento de poder mientras la curación se completaba. Tenía que apresurarse a recuperar el control. En primer lugar, fue un error dejar salir al hollow. Debió de creer en si mismo desde el inicio.
Entonces, todo se volvió oscuro, y supo que el hollow se había apoderado de él.
¡No! ¡maldición! ¡tenía que lograrlo!
Pero no podía. Parecía como si unas cadenas lo estuvieran reteniendo al tratar de controlar al hollow.
Entonces, escuchó una voz que no era la suya. De repente, su mundo se iluminó otra vez, mientras el hollow permitía a Ichigo ver a través de sus propios ojos.
"Ahora, te dejaré observar Ichigo, mientras mato a tus amigos. Entonces mataré a Rukia. Lentamente."
El hollow atacó. Byakuya dio vuelta, para darse cuenta de que Ichigo estaba de pie. Renji grió, ahogando un grito al ver la máscara expandirse sobre la cara de Ichigo, cubriéndola completamente. Él desenvainó su esapada, pero no fue lo suficientemente rápido. El hollow apuñaló a Renji directo al corazón, riendo mientras el otro caía.
"¡NO!"
Ichigo se escuchó hablar a través del hollow.
"¡Cállate Ichigo!" le gritó el hollow.
Ichigo tiraba de las cadenas invisibles que lo envolvían.¡Se liberaría!. Podía hacerlo, sólo tenía que encontrar la fuerza.
"¡No!, ¡detente!, ¡te mataré!"
Y antes de que Ichigo supiera supiera lo que pasaba, el hollow se apuñaló a sí mismo, sabiendo que tan pronto como Ichigo estuviera lo suficientemente débil, lo controlaría de nuevo. Ichigo cayó de rodillas.
¡No!, ¡no podía morir! Si el monstruo se apoderaba de él, ¡ aquellos que amaba morirían!.
Ichigo logró alcanzar su máscara, tirando de ella con toda su fuerza. El hollow estaba débil, también, podía sentirlo mientras jalaba la máscara. Sabía que la Zanpakuto no había tocado órganos vitales. Todavía respiraba, y todavía podia moverse. Era una buena señal.
Entonces, sin darse cuenta de dónde obtuvo la fuerza, Ichigo se había arrancado la máscara, viendo como se destruía a sus pies.
"Lo siento Renji, lo siento Rukia"
Y con esas últimas palabras, Ichigo cayó inconsciente. El viviría, si lo ayudaban, lo sabía. Tenía que confiar en que Byakuya y Hitsugaya lo ayudarían, él y a Renji.
Pero parecía que Renji se había ido, a un lugar del que nunca podía regresar.
Otro capítulo más!...trágate esa Renji!! xD
