POV Jasper.

Nos vemos bella – me había despedido de ella al salir de la clase.

Hasta la próxima clase Jazzy – bella dio media vuelta dejándome en shock, ¿Cómo me había dicho?, no puede ser ¿O si?, ¿bella es la que me esta mandando las cartas? ¿Es que acaso es posible que ella me esté mandando a mí las cartas?, ¿Es ella la chica misteriosa que dice sentir algo por mí?

¿Te pasa algo? – escuche la voz de Emmett pero hice caso omiso.

¿Qué le pasa? – esa era la voz de Edward.

No lo se, parece que ha visto un fantasma – Emmett comenzó a reírse por lo que había dicho.

¿Jasper? – Me zarandeo Edward del hombro – ¿Jasper? – dijo mas fuerte, si lo escuchaba pero aun no salía de mi asombro, como es que bella; la chica tímida con la que comparto un par de bromas me hubiera dicho Jazzy, tal y como la que me ha estado mandando las cartas, es imposible que sea bella – Jasper – grito mas fuerte Edward y todos los que estaban pasando a nuestro lado se giraron para ver que es lo que estaba pasando.

¿Qué? – me gire para encararlo.

¿Qué te pasa? – me miro con el ceño fruncido.

No me pasa nada – no, ella no podría ser, aquí debe de haber una equivocación, no es posible que ella guste de mi.

Estas muy raro – me observo Emmett – siempre eres raro – Edward y él comenzaron a reírse – pero hoy estas peor – hoy era uno de esos días que Emmett se daba cuenta de todo, no necesitaba que sacara el tema a colación, justo hoy que no quería que nadie se diera cuenta de lo que me estaba pasando y a Emmett se le ocurre fijarse.

No es nada, solo estoy algo agotado por lo del entrenamiento – me encogí de hombros – no es nada que un buen baño y un poco de descanso no pueda quitar.

Ok – Edward se veía que no me creía nada de lo que les estaba diciendo.

Que mas da – Emmett fue el mas rápido en responder – ya vámonos – estábamos caminando hasta que nuevamente se le ocurrió hablar – ¿Y que tal las carta? – movió las cejas.

Las mismas Emmett – fue lo primero que se me vino a la mente.

No pregunte cuantas recibiste – genial ahora ya los dos volvían a centrar su atención en mi.

Si, es que respondí rápidamente que no preste atención – estaba evitando sus miradas no quería que vieran que algo andaba mal en mi.

Esta bien – Emmett me seguía observando fijamente a tal grado que con solo verlo me estaba poniendo más nervioso.

Emmett – lo regañe.

¿Qué? – su sorpresa fue tal que estaba por reírme.

¿Sabes que es de mala educación ver fijamente a alguien? – lo cuestione

¿Y tú sabes que no es bueno mentir? – Edward solamente nos estaba observando a los dos.

No miento – refute.

Lo haces – me dijo al instante.

Mientes – lo fulmine con la mirada.

Si, he mentido – me dijo como si nada.

Ves – no entendía porque estábamos discutiendo.

Pero yo lo acepto – me dijo como un niño pequeño y yo con todo y mi madurez me estaba conteniendo para no sacarle la lengua, infantil lo se pero es que Emmett llega a desesperar.

Ya basta – intervino Edward antes de darme tiempo para responderle – ¿Qué tal te ha ido a ti Emmett? Te vi muy distraído en clases y casi ni hablaste – observe a Emmett para ver que era lo que le iba a responder a Edward.

Ya te lo había dicho – dirigió su mirada a otro lugar – es solo que hoy no sabia que decir, te prometí que iba a pensar cuales eran las bromas que iba a utilizar Eddy – Edward hizo una mueca, no le gustaba que le dijéramos así.

Oye bella – le grite al ver que iba avanzando con sus amigas riéndose de no sé que cosa – espera – volví a gritar para que se detuviera – en un momento regreso – les avise a los chicos que solo me veían con asombro – bella – me acerque a ella algo fatigado debido a la carrera que había hecho para tratar de alcanzarla ya que no se detuvo cuando le hable.

¿Pasa algo? – frunció el ceño.

Es solo que quería preguntarte sobre la tarea – me arrepentí de inmediato.

No tenemos – me observaba, buscando algo en mí.

¿Segura? – volví a preguntar como retrasado.

Estoy segura – ahora estaba cruzada de brazos – ¿Pasa algo malo Jasper? – su vista no se apartaba de la mía, no sé que era lo que estaba buscando pero al parecer no encontró nada ya que dejo de observarme fijamente.

Nos vemos mañana entonces – trate de sonreírle pero lo único que salió de mi fue una mueca.

Adiós – me miro extrañada.

¿Por qué fuiste con ella? – me cuestiono Edward al estar cerca de ellos.

Para saber si había tarea – no se me ocurrió otra cosa y le dije lo mismo que le había dicho a Bella.

A ti no se te olvida los deberes de la escuela – todavía no salía de una cuando ya estaba metida en otra.

Es que con eso de las cartas ando algo despistado – recordé la carta que había recibido de la cual estaba sospechando de bella.

¿Qué tal galán, como te fue con esa carta? – bendito sea Emmett al cambiar de tema.

Lo normal ya sabes – no les iba a mostrar mi carta, eso era algo personal – ¿Y a ustedes? – de inmediato note que Edward se tenso.

A mi bien ya sabes las traigo muertas a todas – Edward y yo rodamos los ojos antes las ocurrencias de él.

Si claro – le seguí el juego – eres tan irresistible.

Sabes que lo soy – levanto sus brazos a la altura de su cabeza y beso sus músculos, una cosa tan típica en él.

¿Y tú Edward? – estaba esquivando mi mirada.

No las he leído – fue lo único que nos dijo, pero como siempre Emmett que no se quiere quedar con la duda, bueno yo también pero él me gano al momento de preguntarle.

¿Por qué? – casi se horrorizo de lo que había dicho.

Pues porque no quise, además se me hace tarde – consulto la hora en su reloj – tengo que resolver unos problemas que gracias a las dichosas cartas no puse atención a la clase y no se como se tienen que hacer – ahora le estaba echando la culpa a la actividad, sabía que algo le estaba pasando él no era así, cada día salía con una chica diferente pero desde que ha iniciado esta actividad él se comporta de una manera muy diferente al Edward que un día conocí.

Entonces ya vámonos – Emmett estaba de su lado – nos vemos mañana – se despidió de nosotros y se fue en su jeep.

Algún día me dirás que es lo que te esta pasando, nos vemos mañana Edward – me despedí de él y yo me fue en mi BMW.

POV Edward.

Algún día me dirás que es lo que te esta pasando, nos vemos mañana Edward – Jasper se alejó antes de que yo le pudiera responder, ¿A que se refería con eso?, es que acaso ya se había vuelto loco, me fui a mi auto dispuesto a irme a mi casa a leer esas cartas. En el camino recordé como es que se comporto Jasper de una manera tan extraña, incluso fue con el pretexto de que se le había olvidado la tarea para preguntársela a Isabella, no es que me molestara porque nada que ver esa chica conmigo, solo que él no era así, a mi amigo le estaba afectando de mas esa dichosa actividad del "Buzón del amigo secreto", en que momento fue que a las chicas se les ocurrió hacer eso, es que acaso ¿no sabían cuales eran los problemas que iban a ocasionar con tanta carta?, mi cabeza ya estaba hecha un lio con todo esto, tendría que manejar mis emociones, no podía ser tan transparente con los demás. Me frustraba que Jasper pudiera notar el cambio en mi, es mi mejor amigo pero aun no estoy preparado para hablarle de lo que esta pasando y si me consideraba ¿Débil?, no, eso no define mi fuerza, pero si incrementan mis ansias al esperar la dichosa carta, como es que fue posible que en menos de una semana una chica desconocida pusiera mi mundo de cabeza.

Antes solo era mi música, familia, amigos, alguna que otra chica y yo, pero ahora ya nada de eso me importaba, bueno mi familia y amigos si, pero las chicas ya no me interesaban, no era gay eso me constaba tenia bien definida mi sexualidad, pero ahora trato de ponerle una cara a esta chica misteriosa que lo único que hace es que me desespere por que llegue el tan ansiado día para saber quien es – maldición – susurre, eso si es que la chica se animaba a decírmelo, Alice y Rose habían dicho que si querían podían decir quienes eran, pero que era recomendable que se esperaran hasta el 14 de febrero para hacerlo, debido al festival que iban a hacer. ¿Y si no me decía quien es?¿Y si solo estaba jugando con mi mente?, ¿sería esa chica tan malvada como para hacerme eso?, ¿a mi, al chico que no caía en las redes de nadie?, tal vez sea el karma, y tenga que pagar con ella todo lo que les he hecho a las demás, mas frustrado que antes llegue a mi habitación no sin antes saludar a mi madre, seré un mujeriego pero mi madre me ha educado para ser un caballero ante una dama, conste que he dicho dama. Algunas veces pienso que he nacido en el siglo equivocado, algunas chicas ya no son como las describen en los libros de Jane Austen o incluso como las describía Emily Brontë, estas chicas de ahora se lanzan al primero que ven, no digo que todas pero ahora la mayoría son así, incluso los hombres han ido perdiendo la costumbre de abrirle la puerta del auto para que suba, ayudarla a bajar de las escaleras, o incluso arrimarles la silla cuando se vayan a sentar, eso es lo que veo que Carlisle, mi padre hace con mi madre, quizás me gustaría a mi encontrar con quien hacer eso. Una chica hermosa pero sencilla, divertida pero tímida, directa pero reservada, en fin una chica como Isabella, espera un momento ¿Qué es lo que acabo de decir?, no eso no puede ser cierto, no conozco a esa chica no se como es, porque pensé en ella, tiene que haber una explicación porque yo no pude sacar su nombre, mi mente me estaba jugando una mala pasada, ¿Cómo es que Isabella había llegado a aparar en mi mente como una chica para mi?, tiene que haber una confusión y tenia que encontrarla en cuanto antes, tal vez se deba a que el comportamiento que tubo Jasper con ella el día de hoy fue demasiado extraño, si es por eso, porque Jasper estaba con ella y yo solo recuerdo lo ultimo que veo, debe ser eso ¿Si no que mas?, esa chica y la chica secreta estaban siendo mi perdición es menos de una semana.

¿Edward? – mi madre estaba en la puerta de mi habitación algo preocupada.

Mande – la observe para que viera que si le estaba prestando atención.

Te he estado hablando por un par de segundos – comenzó a reírse de mi – he dicho que ya esta la comida y que bajes que tu padre ya no tarda en llegar.

Lo siento – agache la cabeza un poco avergonzado por la actitud que tenia este día.

¿Qué es lo que tienes en la cabeza cariño? – me pregunto mi madre en tono maternal.

Es solo cuestiones de la escuela – mejor dicho tiene que ver con una chica que va en la escuela – solo estaba distraído pensando en los trabajos de la escuela.

Lo he notado – volvió a reírse – no demores tanto en bajar cielo – mi madre cerro la puerta al momento que yo me acercaba a la horilla de mi cama para sentarme a pensar acerca de lo que había dicho, como es posible que su nombre se esté colando en mis pensamientos, algo me esta pasando y me asusta pero me gusta, me tranquilice un poco y baje al comedor con mis padres, era muy raro que Carlisle, mi padre, viniera a comer con nosotros pero cuando tenia tiempo lo hacia, nos preguntamos que tal nos había ido en el día y en eso termino nuestra charla, al menos yo ya no intervine por estar pensando en la chica sin rostro que me mandaba las cartas anónimamente.

Has estado muy distraído Edward – observo mi padre antes de que termináramos de comer.

Es solo la escuela – me excuse por mi comportamiento – provecho – me levante de la mesa para irme a mi habitación a leer las cartas y también a realizar mi tarea.

Los problemas que había dejado el profesor de trigonometría se me hicieron sencillos, me pregunto ¿Cómo los estará resolviendo ella?, bueno creo que ya me estaba excediendo con su nombre el día de hoy, tendría que mantener mi mente ocupada en otra cosa que no sea ella, juro que iban a ser mi perdición hasta no se cuanto tiempo, sin mas por hacer me dispuse a leer todas y cada una de las cartas que había recibido el día de hoy, no tenían un gran cambio seguían diciendo lo mismo que ayer solo que con palabras diferentes, pero nuevamente esa carta me dejo impactado.

Hola Edward.

Antes que nada solo espero que te encuentres bien.

Tengo que confesarte otra cosa, no se como es que te lo vas a tomar pero ya lo he callado mucho tiempo, no mucho pero si lo suficiente como para que no me recuerdes, no puedo decirte mucho porque quizás de inmediato sepas de quien se trate, pero pensándolo bien creo que no te acordaras de mi.

Te conocí en un parque éramos muy pequeños y si lo recuerdo fue porque era la primera vez que llegue a vivir a Forks. Choque contigo y sin querer me tropecé, tu muy amablemente me ayudaste a levantarme y me sonreíste, después te marchaste. Quería agradecerte pero ya no te volví a ver, con el paso del tiempo me olvide de ese día hasta que nos volvimos a rencontrar en el instituto.

Cabe decir que aunque trate de acercarme a ti siempre estabas rodeado de varias chicas, así que desistí de mi intento, creo que si llegaba y te lo decía así tal cual fue me tomarías de a loca, incluso puede que lo hagas en este momento, pero no puedo ver tu reacción así que no me siento cobarde al hacerlo.

Sin mas que decirte me despido de ti si me recuerdas creo que ya sabrás quien soy y si no lo haces mejor para mi, así podre seguir viviendo en el anonimato. Cuídate Edward y que tengas un excelente inicio de semana.

Marie.

¿Ya nos conocemos?, como es que me he olvidado de ella, no recuerdo nada de lo que me esta diciendo, quizás solo sea una invención, pero ¿Qué ganaría esa chica con mentirme así?, ¿Sera el karma?, y nuevamente con el karma, ni modo tendré que esperar hasta el día de mañana para ver que es lo que me dice esta vez.

POV Bella.

Me sentía nerviosa si se llegara a acordar de quien soy yo estaba perdida, no se en que estaba pensando cuando decidí hacerle semejante confesión. Ya me encontraba en el instituto ya había depositado mi carta, solo me faltaba anotarme en la bitácora que tenían las chicas en cada uno de los contenedores, hasta que sentí que alguien me estaba observando, algo asustada porque alguien pudiera ver lo que estaba haciendo me gire lentamente y vaya sorpresa que me lleve al ver que no había nadie cerca de mi. Tranquilízate, me dije a mi misma, solo estas alterada, es solo eso.

Hola bella – se acercó Jasper.

Hola – tarde un poco en responderle porque se me había ido la voz con solo verlo.

¿Qué haces aquí tan temprano bella? – me miro interrogante.

Ya sabes cosas de chicas – me sonroje un poco.

¿Te puedo hacer una pregunta? – se veía nervioso.

Adelante – esperaba que no me pidiera el nombre del chico a quien le estoy mandando las cartas.

¿Por qué ayer me dijiste Jazzy? – Oh, Oh, estaba metida en un lio creo que Alice le puso así en su carta.

¿No te gusta? – me hice la desentendida.

No – me sorprendí, tenia que decírselo a Alice – quiero decir si, es solo que no sabía que así me decías tu – me sonroje, yo no le decía así pero no se lo podía decir porque me iba a preguntar que de donde lo saque.

Es que se me ocurrió decirte así – siempre había sido una mala mentirosa, solo esperaba que no se diera cuenta – porque es mas corto, pero si quieres te diré Jasper, no hay problema – le sonreí.

Como gustes bella, no me incomoda de veras – me observaba fijamente y eso hacía que me sonrojara un poco más, no me gustaba que me vieran así como lo estaba haciendo él.

Jasper – al oír su voz mi corazón latió como un colibrí.

¿Edward? – Se veía sorprendido – ¿Qué haces tan temprano en la escuela? – me sentía incomoda ante su presencia.

Necesito ayuda – fue lo único que alcance a oír antes de que toda la sangre se acumulara en mi cara y me llegara el tan típico mareo.

Nos vemos en clase Jasper – estaba dispuesta a irme, ¿Y si me había reconocido? No me quería quedar para comprobarlo.

No espera – su voz hizo que me sonrojara aun más, si es que eso era posible.

Umm – no hable porque estaba segura que mi voz apenas si se oiría pero para mí.

¿Me podrías explicar los ejercicios de trigonometría? – ¿Edward Cullen, pidiéndome que le explicara un trabajo?, eso si que era una novedad, seguro algo malo pasaba hoy porque ni en mis mas locos sueños Edward se dirigía a mi, al ver que no le respondía se estaba poniendo nervioso, se veía tan lindo – ¿Entonces que dices? – me pregunto.

Bella – Mike me gano la palabra – ¿Cómo estas? – se acero a saludarme con un beso en la mejilla, me quede tiesa ante su tacto nunca había hecho eso.

Si – le respondí a Edward – estoy bien gracias – no salía de mi estupefacción.

¿Quieres que te pase los ejercicios de trigonometría? – se ofreció Mike.

La verdad es que no ya los tengo y si no los tuviera la mejor manera sería pidiendo ayuda, no que me los pasen – Jasper y Edward solo sonreían – además me tengo que ir, nos vemos – me despedí en plural puesto que no iba a nombrarlos a cada uno.

Espera – me detuvo Mike, lo único que yo quería era ya poder escaparme de ahí, estar con Edward hacia que me pusiera nerviosa.

¿Qué pasa? – regrese lentamente la mirada.

Te quería preguntar ¿Qué vas hacer esta noche? – bueno es que ¿acaso Mike no entendía que no quería salir con el?

No puedo de verdad – no me gustaba estarlo rechazando y menos tan directamente – enserio me gusta alguien mas – me sonroje al escuchar las palabras salir sin me permiso, Edward y Jasper me estaban observando para ver que era lo que decía.

Parece un farolito – la risa escandalosa de Emmett me sobresalto haciendo que el riera mas fuerte.

Nos vemos – casi Salí corriendo de ahí, vaya vergüenza que había pasado en un solo día, no podía creer que yo le hubiera dicho eso a Mike enfrente de Edward.

¿Bella estas bien? – me detuve al escuchar la voz de Alice.

No – me acerque a ella y me abrazo.

¿Qué pasa cariño? – me pregunto.

Nada es solo que Mike me invito a salir y le dije que no – su pequeño cuerpo me estaba asfixiando.

¿Y te siguió insistiendo? – su voz era apenas un susurro.

Si, pero le dije que me gustaba alguien mas – ahora sentía que mi rostro estaba alcanzando un nuevo tono escarlata.

Pero eso no tiene nada de malo cariño – Alice soltó su musical risa.

Claro que si – me solté de ella.

Estas roja – se burlo de mí.

¿Cómo quieres que no lo este si ahí estaba él al momento de decírselo? – no mencionaría su nombre, no cuando habían varios chicos merodeando por ahí cerca de nosotros.

¿Quién? – se atrevió a preguntarme.

Oye – nuevamente esa voz hizo que me sonrojara, genial ¿Cuántas veces me tenia que sonrojar frente de él? – Pensé que me ibas a ayudar – se acercó a nosotras.

He dicho que si – me gire para encararlo – vamos a la parte de atrás del instituto, nos vemos en un momento Alice – me despedí de mi amiga que solo nos estaba observando con los ojos bien abiertos.

¿Estas bien? – me pregunto al momento de ir caminando hacia las mesas que se encontraban en la parte de atrás.

Si – no dije mas, las mesas que estaban aquí generalmente se utilizaban cuando hacia un buen clima, aunque raramente en Forks salía el sol así que para este momento estaban vacías y mejor para mi, no quería ser el centro de atención.

Sentémonos – dijo al momento de llegar a una banca que no estaba tan mojada como lo estaban las demás por las que habíamos pasado.

Como habíamos llegado temprano nos dio tiempo de resolver los problemas, mejor dicho me dio tiempo de explicarle a Edward como es que los había resuelto y los dos comprobamos que el resultado estaba bien, de algo tenia que haber servido pedirle ayuda a Rose con mi tarea – no estaba tan lejos del resultado después de todo – susurre mas para mi misma, pero él lo alcanzo a oír.

Si, gracias por la ayuda – me sonrió.

Este, si no hay problema – tenia que salir de aquí antes de que comenzara a decir cosas que no – nos vemos – me levante de mi lugar y me dispuse a irme sin esperar a que el me dijera algo mas, quizás fue algo grosero pero tenia que salir de ahí por mi salud mental, juro que si estaba un segundo mas cerca de él su aroma iba a llegar hasta mi cerebro a tal grado de hipnotizarme y no ser conciente de lo que iba a hacer. Tampoco es que lo fuera a violar ahí, solo iba a decir unas cuantas cosas de mas, algo que estaba segura me iba a meter en un problema, así que cuando llegue a mi salón me sentí mas relajada por poder salir a tiempo lejos de él.

POV Edward.

Hoy al llegar al instituto le pedí ayuda a Isabella con los ejercicios ella muy amable me ayudo, no se cual fue el impulso que me orillo a hacerlo, eso de que no le había entendido fue una vil mentira porque si le entendí solo es que quería pasar un poco de tiempo con aquella chica que antes ni de su existencia sabia.

Hola Edward – se acercó Tanya meneando muy exageradamente sus caderas.

Hola Tanya – se sentó a mi lado en la hora del almuerzo.

¿Qué es lo que esta pasando contigo? – me dijo con una voz extremadamente melosa.

Nada – la mire raro – ¿Porque? – había veces que no entendía a las mujeres, y esta era una de esas veces.

Es solo que ya no eres el mismo Edward – hizo un puchero, que antes eso me hubiera parecido irresistible, pero que ahora no producía nada en mi.

No se a que te refieres – se estaba acercando mas a mi.

Es solo que ya no hemos salido – puso una mano en mi pecho – y me he sentido muy sola – coloque mi mano sobre la suya, creo que mal interpreto todo porque las unió, delicadamente la retire.

Tanya no me pasa nada es solo que no quiero estar en la compañía de nadie – utilice le plural por no hacerla sentir mal.

¿Entonces que es lo que estabas haciendo con Swan en la parte de atrás? – me quede sorprendido al escuchar lo que me estaba diciendo.

¿Cómo sabes de eso? – entrecerré los ojos.

Porque te vi que te ibas con ella solo que quería ver que tan fácil era esa chica, y al llegar a la parte de atrás me supuse que estaban haciendo algo – me miraba desafiante.

¿Me estabas espiando? – no podía creer a que grado llegaba esta chica.

Si – lo grito tan fuerte que varias mesas de las que estaban ocupadas voltearon a vernos.

Estas loca Tanya, no tienes derecho a hacer eso – me molestaba mas por lo que había dicho de Isabella.

¿Qué no tengo derecho? – Grito nuevamente – ¿Es que acaso ella si lo tiene? –De repente sus ojos se agrandaron como si hubiera hecho un descubrimiento – ¿estas saliendo con ella? – lo dijo en un susurro.

¿Qué? – ahora el que no salía de la impresión era yo.

¿Estas saliendo con ella? – volvió a repetir un poco mas fuerte.

Estas loca – no se porque demonios no le dije la verdad, solo fue una evasiva.

Juro que me las va a pagar Swan – no puede ser ahora ya había metido a Isabella en un problema.

¿Qué pasa aquí Edward? – llegaron Emmett y Jasper con la charola llena de comida.

Nada – ya se me había ido el hambre.

¿Por qué estaba gritando Tanya? – me pregunto Emmett metiéndose a la boca una rebanada de pizza.

No lo se – mi vista se perdió en el horizonte, sabrá Dios que es lo que tiene planeado hacerle a esa pobre chica.

¿No vas a comer? – me pregunto Jasper sorprendido al ver que frente a mi lugar no había nada.

No tengo hambre – me cruce de brazos esperando a que diera paso a la siguiente clase para poder tener nuevamente entre mis manos esa carta que solo me atormentaba con lo que decía.

Como quieras – él y Emmett continuaron con su desayuno, sentado y sin hacer nada más que ver a todos los que estaban en la cafetería es como me encontraba, cuando sonó el timbre dando por finalizado el descanso me puse de pie inmediatamente.

¿Qué? – dije al ver que me miraban detenidamente.

Nada – dijeron los dos al mismo tiempo.

Nos vemos después – me despedí de ellos y Salí de la cafetería para dirigirme a mi clase de trigonometría, para varias Isabella ya estaba ahí sentada con la mirada en su libreta, no me di cuenta hasta que me acerque que tenia los ojos cerrados y sus manos se apoyaban en cada extremo de su cabeza, ¿Qué era lo que le había pasado?, ¿Por qué estaba así?, ¿Acaso Tanya le había hecho algo?

Maldito Mike – era la primera vez que escuchaba que decía algo así.

¿Bella? – y hablando del rey de roma.

Vete – Isabella no levanto la vista de su libreta.

Escúchame – pidió.

No quiero vete – con la actitud que tenia me suponía que no iba a aceptar nada de lo que Mike le tuviera que decir.

Por favor – se estaba acercando más a ella.

He dicho que no, vete – se giro para quedar frente a mi.

Fue una equivocación – dijo una vez mas Mike en un intento en vano para conseguir su atención.

No quiero verte – levanto la barbilla.

Solo escúchame ¿Si?, y después me voy – Mike intentaba acercarse mas a ella.

He dicho que no – se levanto de su lugar y se puso detrás de mi para que Mike no pasara.

Bella – trataba de pasar a donde estaba ella pero mi cuerpo se lo impedía – Edward déjame pasar.

Vete – dijo ella en un grito.

Lo siento, ella no quiere verte, además estas en mi lugar no me voy a mover – su cara su puso roja de la rabia que le hacia al escuchar mis palabras.

Edward – había advertencia en su voz.

Ya dije que no Mike, no insistas – levante un poco mi voz.

Nos vemos después bella – se fue a su lugar resignado.

Gracias – se sonrojo un poco – no quería meterte en un problema – como yo a ti, quise agregar.

No te preocupes – le sonreí, ella se fue a sentar a su lugar sin hacer mucho ruido – ¿Te puedo hacer una pregunta? – ella se giro para verme a los ojos.

¿De que se trata? – se veía nerviosa, pero no sabía porque estaba reaccionando así.

¿Qué te hizo Mike? – su sonrojo aumento a tal grado de hacerla ver adorable.