Wow, ¿ya ha pasado un año tan rápido? Y yo que lo sentía como si fuera un mes... -se hace la alemana (?)-
Y hablando de alemanes, hoy vuelvo con este drabble de Ludwig. ¡Definitivamente no pienso rendirme con esto!
Espero les guste. Tiene una continuación en camino, por cierto.
Consuelo
Era tarde, muy tarde. Con una de esas oscuras y solitarias noches en las que se te congelan los huesos debido a un inesperado clima frío que azotó de buenas a primeras la puerta de tu casa. Así que tú, como buen alemán que eres, sales sin importar las condiciones climáticas en búsqueda de aquel tibio y espumoso consuelo coloreado en ámbar en su forma líquida. No le das importancia a lo gris del camino o a la calles que van pasando a tu alrededor; ni siquiera a los locales abiertos con tenues y discretos anuncios en neón, ya que cualquier bar de las cercanías estaría bien para ti.
Incluso el estar soportando de compañía italiana, francesa y española juntas te parece perfectamente bueno en esos momentos. Tú tan sólo quieres beber un poco de cerveza en paz…
Luego de haber tolerado murmurios y risas estúpidas del prototipo italiano número uno; golpes, gritos y palabras malsonantes del prototipo número dos, acompañados de los irritantes quejidos de parte del prototipo español debido al antes mencionado; y los esporádicos comentarios cargados de muchos dobles sentidos (mano escurridiza incluida) por parte del prototipo (pervertido) francés, finalmente llegas. Con lentitud te dedicas a abrir la puerta, y lo primero que recibes apenas vista la rendija iluminada es una pequeña onda de calidez proporcionada por la calefacción del interior de la tasca.
Tu respiración se renueva, tu seño se suaviza considerablemente, y todos los problemas a tu alrededor se van volando como una parvada de aves revoloteando en primavera…
Te sientas en alguno de los taburetes cercanos a la barra, al tiempo en que tus compañeros también lo hacen, y llamas con voz calmada al bartender de turno, demandando con claridad por una cerveza a temperatura ambiente. Ya para cuando te aseguraste de que aquel hombre se había ido a cumplir con el pedido reposaste tu espalda sobre la barra, apoyando levemente los codos en ella y echando ligeramente hacia atrás tu cabeza, como queriendo dejarla flotar junto con todo aquello que dejaste atrás una vez pisado ese lugar. Normalmente algo como eso sería impropio en tu persona, pero en esa ocasión, por una vez en tu vida, habías logrado finalizar el día de manera exitosa.
Y te sientes realmente satisfecho por ello.
Y ya, eso es todo. Vaya que ha salido corto y mucho mejor que lo que he escrito de Hetalia hasta ahora...
No creo que ni lo hayan notado, pero suelo echarme este tipo de perdidas en cada fandom cuando atravieso la etapa de "crecimiento", o algo así. Todo este año lo he aprovechar para indagar en Hetalia, y vaya que he aprendido y descubierto cosas...interesantes...
En fin, como había dicho antes, este drabble tiene una continuación. Será el próximo en publicar, y con ese daré fin a la fase de Ludwig para dar inicio a la de Feliciano, siiii~
Como siempre, los buenos y malos comentarios siempre son bienvenidos. Un poco de iluminación para el carácter de Feliciano e ideas para sus drabbles también, ya que no soy muy dada a escribir desde la perspectiva de personajes tan...alegres.
¡Que tengan todos ustedes un buen día!
