Disclaimer: los personajes de Katekyo Hitman Reborn no me pertenecen, son propiedad de Amano Akira-sama cuanto quisiera yo que me pertenecieran pero que se le va hacer y los nuevos personajes que aparezcan son de mi autoría. Este fanfiction es sin fines de lucro y exclusivamente para la diversión de la autora y posibles lectores espero que los disfruten

Aclaraciones

"Letra cursiva" – puede ser muchas cosas como sarcasmo, recuerdos, recitación de frases, etc.

‹‹Letra cursiva ›› – pensamientos

:::::::::::: Cambio de escenario

( ) Ciertas aclaraciones

# Día 3

Tu sonrisa es lo que alegra mis días

– Lo siento Juudaime – se volvía a disculpar, Tsuna solo le sonreía ya que no era culpa de su amigo que no pudiera escapar de sus deberes por más tiempo y él lo sabía, existían documentos que necesariamente el mismo tenía que revisarlos y firmarlos.

– No te preocupes Hayato – trato de tranquilizarlo, aunque realmente le hubiera gustado estar pasar más tiempo con Haru pero no podía hacer nada – ¿Reborn ya regreso?

– Aun no, incluso Reborn-san no se ha comunicado con nosotros aunque realmente nunca lo hace – le informo mientras veía asentir a su querido jefe-amigo, veía atentamente los movimientos del castaño, se dio cuenta que su mirada no demostraba su característico brillo, incluso sus sonrisas no eran sinceras desde que había ocurrido aquel ataque no le agradaba verlo de esa manera, deseaba poder hacer algo – Spanner e Irie están haciendo todo lo posible para encontrar alguna solución además, Haru es una mujer muy fuerte resistirá, no pierda las esperanzas Juudaime – trato de animarlo, aquella mujer era también importante para él, a pesar de sus discusiones y peleas había llegado a formar parte de su familia, la quería y no soportaba ver a las dos personas que más le importaba en esa situación.

El castaño suspiro antes de sonreírle un poco – lo sé.

Gokudera hizo una reverencia antes de marcharse y dejarlo solo, se dirigiría a la biblioteca y después a los laboratorios, no se quedaría de brazos cruzados, el también empezaría la búsqueda.

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Caminaba por los pasillos con tranquilidad, se sentía más cansada de lo costumbre pero aun así no deseaba quedarse en su habitación sin hacer nada, a pesar de haber tenido fiebre toda la noche no quería desperdiciar un nuevo día.

Pero solo con dar un par de pasos más su vista empezó a nublarse, tuvo que sostenerse de la pared para evitar caer, otro mareo últimamente eran más frecuentes, pero se alegraba que estos no ocurrieran cuando estaba cerca del castaño ya que no deseaba preocuparlo, respiraba lentamente esperando que ese mareo desapareciera.

– ¿Te encuentras bien? – Abrió sus ojos al escuchar aquella voz – Yo, Haru – le saludo el azabache mientras le regala una sonrisa, una que siempre lograba tranquilizarla.

– Haru se encuentra bien Takeshi-san – respondió su pregunta con ánimo no demostraría lo contrario, no preocuparía a nadie de su familia.

Yamamoto la miro por unos segundos, su mirada seria la inspeccionaba detenidamente pero en un instante esta desapareció volviendo su habitual sonrisa, Haru sabía bien que no le había podido engañarlo con sus palabras – ya veo, supongo que estás buscando a Tsuna está en su despacho, deberías ir a verlo estoy seguro que le encantara tu compañía.

Se sonrojo totalmente no esperaba que leyera sus pensamientos, el azabache solo rio ante su comportamiento mientras le daba unas pequeñas caricias a su cabeza – si te sientes mal solo debes decirlo Haru somos parte de tu familia – susurro antes de marcharse y dejarla sola.

Ella lo sabía, que podría confiar en ellos pero no deseaba darles más preocupaciones de las que tienen en ese momento, lo sabía al verlos tan desanimados a todos no quería verlos de esa manera, antes de suceda lo inevitable ella haría algo por su familia.

Tan perdida iba en sus pensamientos que no se dio cuenta que había llegado a su destino – ‹‹ ¿estaría bien que molestara a Tsuna-san?›› – se preguntaba a si misma aun indecisa entrar o no – ‹‹pero aun así Haru quiere pasar el mayor tiempo con Tsuna-san›› – se animó a sí misma, respiro unos segundos antes de darle unos pequeños golpes a la puerta.

Al escuchar la voz del castaño dándole permiso de entrar una alegría la inundo, entro totalmente animada. Lo veía leyendo varios documentos a la vez que fruncía el ceño, Haru se rio ante esa imagen – Tsuna-san parece un viejo amargado-desu ~

Tsuna dejo de prestar atención a esos documentos al escuchar su risa y ese comentario – Haru no soy ningún amargado – le reprocho.

– ¡Hahi! Entonces ¿Tsuna-san acepta ser viejo? – un tic apareció en el ojo del castaño.

– ¡Haru! – aquel grito de reproche solo provoco más risas en la joven que aún se mantenía cerca de la puerta, Tsuna no pudo seguir con su enojo, Haru siempre era la luz que iluminaba su vida y nunca podría enojarse verdaderamente con ella – como me gustaría tener en estos momentos un cita con Haru – comento.

Haru detuvo su risa mientras todos los tonos de rojo aparecían en su rostro, lo que provoco que esta vez quien se riera fuera el joven, la castaña ante su risa solo hizo un mohín – Tsuna-san es muy cruel jugar con los sentimientos de Haru.

– Lo siento Haru – se disculpó mientras dejaba todo y se acercaba a ella – pero realmente me hubiera gustado tener una cita pero parece que el papeleo no opina lo mismo.

– Haru empieza a odiar al papeleo – se quejó mientras cruza los brazos y mira con enojo a aquella pila de papeles, Tsuna la miro con ternura por su comportamiento – entonces Haru ayudara a Tsuna-san con su trabajo-desu~ - sus ojos se le iluminaron ante tan brillante idea a la vez que lo miraba a los ojos.

Tsunayoshi no sabía que hacer pero no podía negar nada a esos ojos chocolates mirándolo tan atentamente – eso sería de gran ayuda.

– Manos a la obra-desu~ - comento con entusiasmo mientras se acercaba a su escritorio, una gotita de sudor recorrió por la cabeza del castaño al ver el entusiasmo de su novia.

– ‹‹Cuando se dé cuenta de que el papeleo es un demonio ya no estará tan animada›› – pensaba para sí mismo.

Una hora.

Dos horas.

Tres horas.

Pasaron cinco horas para el gusto de Haru y al ver el escritorio del castaño se dio cuenta que esos papeles no desaparecían sino habían incrementado, hizo un puchero – ‹‹el papeleo esta poseído-desu~›› – recordaba que había leído varios documentos pero esos no acaban incluso hace unos momentos creyó ver a Gokudera entrar con más de esos documentos, miro el que tenía en sus manos – ‹‹otro papel de reparación por daños que causaron Hibari-san y Mukuro-san›› – miro al castaño, su ceño se fruncía cada vez más, no le gusta ese gesto en el rostro del joven ella amaba su sonrisa, una idea apareció en su mente.

– Sabes Tsuna-san – el joven dejo de mirar por unos momentos los papeles que sostenía para darle toda su atención – Hay dos clases de personas, los que sonríen porque son felices y los que sonríen para hacer ver a los demás que son felices ¿Cual crees que seas Tsuna-san?

No se esperaba aquello, Haru siempre le sorprendía – Porque preguntas eso Haru

– Simple curiosidad-desu~ – sabía que no le había creído al ver su mirada tan fija en ella – Haru sonríe porque es muy feliz pero hay veces que ve a Tsuna-san sonreír solo para no preocupar a los demás Haru no desea eso – se sorprendió ante sus palabras, Haru siempre sabia como se sentía – la risa es la mejor de las medicinas… por eso siempre debes sonreír – y sin que se lo esperara la joven se acercó a él y coloco sus dedos índices en sus labios mientras formaba una sonrisa – Tsuna-san se ve mucho más atractivo cuando sonríe sinceramente, además deja de ser un viejo gruñón-desu~

Tsuna se sonrojo por la cercanía y sus palabras del principio – yo creo que la sonrisa de Haru es la más hermosa – la joven se paralizo en su sitio para después sonrojarse completamente, luego alejarse un poco mientras escuchaba su risa.

– Mou~ Tsuna-san es tan injusto – se quejaba para después ser contagiada por su risa.

– No creo ser injusto – comento sin comprender sus palabras – Haru que tal si me sigues ayudando con el papeleo.

– No es justo Tsuna-san ¡te aprovechas de mi amor por ti! – se quejó mientras agarraba aquellos papeles para empezar a leerlos otra vez.

A pesar de estar rodeado por esas pilas de papeles, se sentía feliz de que ella estuviera a su lado, podía sonreír con sinceridad.

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– ‹‹sabes Haru, tu sonrisa es la que alegra mis días››

– ‹‹mientras este a mi lado siempre voy a sonreír››

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Solo quedaban 4 días más.

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Notas del autor

Mi querida okita muchas gracias por tus comentarios me haces muy feliz debo admitir que por un momento yo también pensaba en la idea del bebe sería muy triste que no conociera a su padre pero no es posible jejeje él bebe no tendría ni posibilidades de nacer.

También quiero agradecer a Toonsita-chan me alegra que te guste cómo va la historia eso me inspira a escribir más.

Un agradecimiento más a todas las personas que leen esta historia sé que están ahí a pesar de no comentar nada, igualmente gracias.

Nos veremos en el día cuatro.