Hola de nuevo, aquí esta por fin después de meses y meses sin subir nada nuevo, aquí esta el capítulo.


Ian caminaba a través de los túneles aún con sus pensamientos en Wanda, de frotaba los ojos y pasaba las manos por su oscuro cabello tratando de aclarar su mente.

Cuando comenzó acercarse al hospital varias voces se mezclaban y hacían eco en el túnel. Ian se concentró en lo que decían.

—... Podemos hacerlo— dijo una voz, que en definitiva era la de Jared—. No sería la primera vez, lo hemos hecho antes.

— Si, pero no será una rutina de ir de compras o algo así, esta vez será más serio Jared—le respondió Doc, con voz cansadamente—. Ella esta embarazada nadie podría desconfiar de ella.

—Pero Ian...—comenzó Jared de nuevo subiendo la voz.

—Yo —lo interrumpió mientras entraba al hospital, los tres hombres lo miraron expectantes—. No la dejaría ir —continuó—. Además ¿para qué querríamos salir de nuevo? ¿No teníamos suficientes provisiones?

—Así es, Ian—dijo Jeb desde la esquina de la habitación—. Pero no tenemos suficientes medicinas para abastecer todas estas personas—Jeb se acercó a Ian, mientras intercambiaba una mirada con Doc en un acuerdo silencioso.

—¿Y por que no enviamos a Burns o nos contactamos con otras células?

Ian se cruzó de brazos y miraba de Jeb a Doc dándoles a entender que no dejaría ir a Wanda a ninguna expedición mientras ella estuviera en cinta e incluso después de eso no habría más expediciones para ella.

—Se los dije—dijo Jared con una sonrisa petulante en la cara.

—Déjalo ya, Jared. Ian, las cosas no andan muy bien desde que descubrieron a unos cuantos chicos correteando por ahí detrás de unos camiones de comida, no hemos podido contactar con otras células—. Ian entre cerro los ojos sopesando las palabras de Jeb, sus ojos azules relucían.

—Bien, entonces... ¿Porqué no mandamos a mi tonto hermano y a su novia?

—¿Estas de broma Ian? —le dijo Jared quien había permanecido a su espalda—. Tu mismo lo haz dicho: tu estúpido hermano y su tonta novia nunca saldrían para algo así. En primera por que algo que he aprendido sobre los O'shea es que suelen ser extremadamente sobre protectores y tú, Ian—dijo señalándolo—¿de verdad crees que Kyle O'shea dejaría que su tonta e inútil novia salga por ahí a robar medicinas?

—¿Estas insinuando qué acepte todo esto de ir por más medicinas? —Podía sentirse el enfado de Ian filtrarse por cada una de sus palabras—. Pensé que estabas de mi lado, Jared.

La situación de Jared e Ian había estado tensa después de que Melanie hubiera obtenido de nuevo el control sobre ella y Wanda un nuevo cuerpo, aunque Ian le había dado espacio a Wanda, él no dejaba de pensar y vigilar a Jared constantemente al igual que Jared hacia con él, había veces en las que ellos se lanzaban algunas miradas acusadoras cuando uno de ellos tomaba la mano o por accidente se rozaban de más con los cuerpos de las chicas, lo cual causaba celos y después era una constante pelea de miradas, pero habían pasado los meses y las cosas entre ellos mejoraron, ya no se miraban mal y parecían tener algo así como un acuerdo sin palabras para cuidar de las chicas, cuando todo el mundo se entero del embarazo de Wanda, Jared se había alejado un poco pero en seguida las asperezas parecieron limarse y una pequeña amistad se había formado, pero en ese momento lo único que Ian deseaba era poder arrojársele al cuello y partirselo de una sola patada, algo nada propio de él, Ian, se dio cuenta que Kyle y él eran mucho más parecidos de lo que pensaba, quizás sólo era cuestión de tiempo para que se convirtiera en Kyle y nadie pudiera diferenciarlos, en ese momento todos en esa sala e incluso él mismo no parecía reconocerse. Pero pensar en eso no hizo que su humor mejorara.

—Y lo estoy—le aseguró Jared—. Pero tu hermano es un cabeza hueca y haría cualquier estupidez por ella, seguramente lo atraparían y nos delataría ¿Quieres eso?

Ian apretó la boca, los nudillos de sus puños se volvían blancos.

—¿Cuándo salimos?

Todo el mundo se sorprendió, Jeb lo miraba con el ceño fruncido.

—No llevarás a Wanda—dijo Jared, poco después con el ceño fruncido. No le estaba preguntando, sonaba algo así como una orden—. No lo harás.

—No—dijo en voz baja—. No lo haré. No la podré en peligro.

—¿Qué peligro podría haber en que Wanda vaya con ustedes? —pregunto Doc—. Son de su especie, los haz visto, no la dañarían.

—Pero no la dejare ir. Y eso es todo. Me importa un pepino si ellos son como ella o no. No irá—dijo Ian poniendo un punto final a la conversación.

Salió del hospital con los puños cerrados, pisaba con fuerza, ya llevaba unos cuantos metros recorridos, cuando pregunto en voz alta:

—¿Cuándo saldremos?

—Mañana por la mañana—respondió Jared, un poco detrás de él.

Cuando Jared igualo sus pasos a los de Ian le coloco una mano sobre el hombro, Ian se giró hacia él.

—¿Se lo dirás?—le pregunto.

Los ojos azules aún relucían de furia, pero esa furia no era dirigida hacia Jared o hacia Jeb, o a Doc, si no a sí mismo. Ian no contesto.

—Pensé que tú eras el mejor de los dos, Ian.

—Creo que en estos meses, me he vuelto más idiota.

Jared rió.

—Eso ya lo tenía claro, pero,¿estas seguro que a Kyle y a ti no les cambiaron los cerebros mientras dormían? —Ian sonrió, por que eso mismo había estado pensando él, minutos antes. Jared lo miró serio minutos después—. Sólo dile ¿De acuerdo?

Y entonces Jared se fue, Ian se quedo unos minutos más en ese mismo lugar en la oscuridad en el que se mantenía ese túnel. No sabía que hacer, no quería decírselo y ni siquiera comentárselo a Wanda, sabría que le rogaría para dejar que lo acompañara, sabía que ella odiaba quedarse sentada y sin hacer nada, sabía la expresión que podría y como lo miraría, por esas razones no iba hacerlo, por que simplemente él no se negaría, dejaría que lo acompañara.

No le diría nada, fue su decisión final.

Ian se sentó junto pared de piedra y se quedo ahí por horas dejando transcurrir el tiempo, las personas que pasaban por ahí parecían no darse cuenta de que él estaba ahí o si lo veían lo ignoraban, últimamente él no era el favorito de todo el mundo, se había vuelto callado y reservado, siempre se le veía ensimismado en sus pensamientos y cuando no lo estaba miraba, abrazaba y besaba a Wanda, lo que ellos no veían era que Ian trazaba distintos planes en su cabeza. Planes para hacer una pequeña cuna, planes para hacerle la vida más fácil a Wanda a medida que su estómago aumentaba, incluso planeaba algún tipo escape para Wanda, él y el bebe por si llegarán a descubrirlos, todo tipo de planes se trazaban en la cabeza de Ian, pero más allá de los planes que ocupaban la mente de este, la culpa y la preocupación era lo que más lo abrumaban, culpa de traer a un pequeño ser a este mundo que debía ser de ellos, pero en el que tenían que vivir como fugitivos, un mundo en el que tenían que esconderse y robar para sobrevivir. No era un mundo para niños. Doc y las otras células trabajaban, a veces, sin descanso para sacar almas de los cuerpos, pero Ian sentía que no era suficiente ¿cómo podían cien, quinientas, mil o, quizás, dos mil personas evitar que las almas siguieran tomando cuerpos, cuando ellos ya habían tomado el planeta casi por completo? Había rumores de que cada vez más almas caían ante las emociones humanas y estos se volvían más violentos ¿Y si era cierto? ¿Y todo este loco y extraño sueño terminaba en una despiadada guerra entre almas y humanos? ¿Cómo él podría evitar que Wanda y su bebe terminarán envueltos en algo así?

Ian abrió los ojos, sus ojos azules relucían en la oscuridad, se pasó una mano por el rostro, se sentía completamente exhausto como si hubiera corrido una maratón y después otro sin parar. Se levantó y comenzó caminar recorriendo lentamente los pasillos de piedra, la oscuridad se había vuelto más negra y se dio cuenta que era de noche, quizás se había perdido la cena. Cuando entró a la habitación descubrió a Wanda sentada sobre los catres que habían acomodado a la mitad de la habitación, ella trenzaba su largo y rubio cabello con los dedos temblorosos, cuando él entro Wanda lo miró, ella le sonrió tímidamente mientras sus ojos con aquel plateado que los rodeaba brillaba intensamente, Ian se quedo sin respiración, su corazón latía con fuerza dentro de su pecho, toda ella era hermosa y perfecta para él, amaba cada palabra y expresión que provenía de ella y amaba aún más el plateado de sus ojos.

Ian se arrodilló y se arrastró hacia ella, le cogió una de sus pequeñas manos y se la llevo a la boca depositando un suave beso en ella.

Wanda llevo su otra mano al rostro de él y la dejo sobre su mejilla, le sonrió por debajo de sus doradas pestañas, le paso su pulgar por los labios que tanto ansiaba besar, suavemente se acerco a él, sus alientos se mezclaban al igual que sus respiraciones, ambos se miraban con intensidad y por un momento ella temió que él volviera a alejarse, como últimamente lo hacia, Wanda deslizo su mano suavemente hacia la nunca de él y lo atrajo hacia ella besándolo finalmente. Los labios de ambos sé movían suave y lentamente disfrutando de la sensación, Wanda podía sentir su pecho calentarse y el calor expandirse por cada célula de su cuerpo hasta llegar a cada fibra plateada de ella y abrasarla hasta su mismo centro. El beso comenzó a tomar profundidad, las lenguas exploraban la boca de cada uno, mientras las manos exploraban los cuerpos. Ian la atraía la apretaba contra él y Wanda lo tomaba por el cabello para evitar que él se apartará, ninguno de los dos estaba dispuesto a separarse.

Cuando el aire comenzó a escasear el beso dejo de ser intenso y nuevamente volvió a ser lento y dulce hasta que se separaron, Ian se acomodó sobre los catres y la atrajo hacia él, Wanda acomodó su rostro en su pecho mientras él trazaba pequeños círculos en la piel de su espalda que dejaba al descubierto la blusa, ella mantenía la mano cerrada sobre la camiseta de Ian, no quería que de nuevo se alejara, se quedaron en silencio disfrutando la compañía del otro como en los viejos tiempos, parecían años en lugar de meses, Wanda sonrió y momentos después se quedo dormida sobre el pecho de Ian, en sus recuerdos felices y con el pensamiento de que todo volvería a la normalidad y que vivirían felices por siempre.

Ian siguió despierto horas después del beso, hundiéndose en la culpa. Cuando el sol se comenzó a filtrarse e ilumino los pasillos de la cueva, Ian se deslizo por debajo del pequeño cuerpo de Wanda, se detuvo un momento y la observo, las pestañas doradas y largas formaban una pequeña sombra sobre los pómulos de ella, en su rostro se asomaba una pequeña sonrisa que hizo sonreír de regreso a Ian, se veía tan joven. Aún con el calor que envolvía su corazón y su cuerpo Ian se encontró con Jared a las afueras de la cueva, el calor le dio en el rostro haciéndolo sudar al instante. Y entonces, de repente se sintió cansado, los párpados le pesaban, sólo quería regresar, recostarse de nuevo junto a Wanda, enterrar su rostro en el suave y dorado cabello de ella y dormir. Ian observo la abertura que daba hacia la entrada de la cueva, el aire caliente los envolvió, Jared le hizo una señal con la cabeza dando a entender que era hora de partir.

— ¿Dónde está Melanie? — le pregunto comenzando a caminar hacia el lugar donde escondían los coches.

—Con Jamie.

—Pensé que nunca se separaban. ¿No viene?

—Decidió quedarse con Wanda. Así que solo será una misión para dos— respondió Jared mirándolo con extrañeza—. ¿Se lo has dicho?

La puerta del copiloto se cerró con fuerza.

—Eso, supongo, es un no— se dijo a si mismo Jared mientras suspiraba y abría la puerta.

El coche rugió al hacer contacto con las llaves, ambos se colocaron los lentes oscuros del maletero ocultando sus ojos. El coche se puso en marcha sobre el caliente suelo del desierto hacia la carretera más próxima bajo el ardiente sol que comenzaba a alzarse en lo alto, mientras naves plateadas cruzaban el cielo azul, ambos se miraron, Jared apretó el volante con las manos pero no aceleró el coche en ningún momento a pesar de que quería meter el pie a fondo. Ian suspiro y deseo dar vuelta al coche y volver.


Bueno, primero que nada una gran disculpa por ausentarme tanto tiempo, pero he regresado y empezaré a escribir el nuevo capítulo en seguida.

Otro punto que quiero comentar, es que como ves han dado cuenta (Creo) es que soy una persona que se toma eternidades para escribir, soy muy perfeccionista por lo que nunca estoy conforme en como termino haciendo un capítulo, les confieso que no tengo nada planeado sólo escribió sobre la marcha por lo que tardo más escribiendo. Pero bueno, pasando a otras cosas y sé que han pasado muchisimos meses desde que la película de La huésped se estrenó pero me gustaría saber que piensan y que les pareció.

Y ya sin nada más que decir, mas que me dejen sus comentarios para ver que tal me fue con este capitulo y que pueden buscarme por ahí en las redes sociales (quizás) por la de un lindo pajarito azul como JanethC03 y mandarme sus indirectas y empujarme a escribir el siguiente capítulo y ya por fin, ahora si, me despido.

xoxo