Hola hola! cómo les va? c: una disculpa por tardar en subir el capitulo 4, ser la hermana menor no es fácil! xD bien, quiero agradecer por los reviews y por tomarse su tiempo para leer estas cosas que escribo! de verdad significa mucho para mi c: Espero que les guste este capitulo!
Disclamer: Los personajes pertenecen a sus respectivos creadores, en este caso CAPCOM; Lo único mío es la historia.
(-) diálogo
(-"-)pensamiento
(()) comentarios loquillos de la autora xD
en este cap hay flashback! así que a leer!
-¿Ya me vas a decir qué te pasa? – Entró a la suit detrás de ella -¿Por qué tendría que pasar algo? – Su tono de voz era molesto, y el rubio no entendía muy bien que era lo que le sucedía –Dímelo tú, no hablaste en casi toda la cena, y encima te molestas. – Dijo tratando de obtener alguna explicación –Deja de imaginarte cosas Leon, no estoy molesta. – Suspiró –Sólo digo lo que veo – trató de acercarse a ella, pero esta lo evadió al instante, se estaba cansando así que la jaló de la muñeca, pero su agarre duró poco, pues el dolor de sus costillas volvió –Ouch! – En ese momento la soltó y se llevó la mano a la parte adolorida –Sufre. – Lo dejó solo y se metió a la habitación –Ada! – se azotó la puerta, estaba perdiendo la paciencia –Abre la puerta… - No obtuvo respuesta alguna –Hey! – Golpeó fuerte –Lo siento, estoy muy ocupada, así que mejor intenta más tarde - -Abre esa puerta o juro que voy a tirarla – pudo oír su risa llena de sarcasmo –Quiero ver que lo hagas, tú pagarás los gastos – dijo –Los gastos me importan un carajo – recargó su cabeza sobre la puerta, se quedó callado por unos segundos y después suavizó su voz -¿Y quién me va a curar ahora, eh? – hubo silencio durante un instante –¿Por qué no vas y le dices a tu amiguita Angela que te ayude, después de todo son bastante cercanos no? – fue ahí que reaccionó –Ada Wong… - ella podía escuchar como reía –No me digas que estás… - La puerta se abrió de golpe y se encontró con una mirada verde más que furiosa –Ni se te ocurra Leon Kennedy! La palabra "celos" no existe en mi código! – Vio como él sonreía triunfante, lo que la molestó más, pues había quedado al descubierto –Yo nunca mencioné los celos ¿sabes? – seguía con su sonrisa, y al verlo ella solo frunció el entrecejo –Te odio. – cerró la puerta otra vez.
**Flashback**
Lo que pasaba en esos momentos la ponía más que furiosa, esa mujer simplemente se lanzó hacia él, lo abrazaba y le hablaba con su tono meloso, a pesar de eso su expresión se mantuvo seria, pues su trabajo no le permitía mostrar esa clase de emociones, algo que agradecía en esos momentos, ya que se vería totalmente ridícula enfadándose en la calle frente a todos, al parecer la odiosa ya se había decidido a soltarlo, pero ver a Leon conversando tan alegremente con ella era algo que la hacía querer matarlo -¿Y qué haces por aquí? – le preguntó el rubio –Estoy de vacaciones – hablaba enredando un mechón de cabello sobre su dedo índice –"¿Es enserio? Hasta para coquetear es estúpida"- pensaba Ada –Leon, ya que estamos los dos aquí, hay una plaza muy bonita cerca de mi hotel, si quieres podemos ir mañana – Ada juntó levemente las cejas, apenas se notaba su expresión –Lo siento, estoy en un viaje de negocios – Leon rechazó su invitación tan amablemente que juraba que le daría un ataque en ese lugar.
-Bueno, tal vez en otra ocasión… - Ada raspó la garganta para obtener la atención de Leon –Ah, lo siento Angela, debo irme – la castaña volteó a ver a Ada y se encontró con su fría mirada, así que de inmediato se volvió hacia Leon –Claro, estamos en contacto – le sonrió y Leon se despidió, pero antes de dejarlo ir, Angela hizo algo que provocó que la pelinegra estuviera apunto de explotar, le repugnaba, juraría que estaba por vomitar sangre en el momento que besó la mejilla del hombre de ojos azules, pero esto no se quedaría así, esa Angela no sabía lo que le esperaba, si se volvía a cruzar con ella se iba a enterar de quien era en realidad Ada Wong.
**Fin del flasback**
-Deja de actuar como una adolescente, abre la puerta ya!- Dijo Leon –Piensa lo que quieras! Yo no salgo de aquí ¿Me oíste? – él definitivamente ya estaba molesto -¿No te gusta perder verdad? Déjame informarte que en esta vida no siempre se gana! - -¿Y quién dijo que perdí? No admití nada, así que deja de cantar victoria - -Eres necia mujer - -Y tú un tarado – Leon solo gruñó -¿Entonces vamos a jugar así? Pues bien! Se acabó el señor amable Ada Wong! - -Bien! Espero que duermas cómodo en el sofá! – Ninguno de los dos volvió a dirigirse la palabra, león sólo se dirigió a la sala y se tumbó en aquel sillón.
Su semblante se mantuvo igual durante toda una hora, sin duda estaba molesto, su móvil comenzó a sonar y contestó de mala gana -¿Qué? – la chica de anteojos lo vio raro –A mi también me da gusto verte – Leon se llevó una mano a la frente –Lo siento, ¿Qué pasa? – Preguntó –El objetivo fue hallado muerto afuera de una de sus propiedades – se mantuvo serio por unos segundos y suspiró –Entonces mi trabajo aquí terminó, ¿No es así? – inconscientemente miró la puerta donde entró Ada –Sí, pero estás herido, así que dije que estabas recibiendo atención médica y aún no te daban de alta, en resumen, tienes un par de días libres – Leon sonrió –Esa es mi chica – se escuchó de nuevo la voz de Helena -¿Es Leon? Pregúntale cómo le está yendo ahí – volvió a aparecer la chica castaña en la pantalla -¿Aún sigues ahí? Ponte a trabajar – le dijo Leon –A diferencia tuya, yo si estoy trabajando, llevo aquí desde la madrugada – él se olvidó de su enojo por un momento y rió –No puedes decirme nada, yo estoy herido – se pudo escuchar como Helena reía -¿Y cómo vas con tu "proceso de sanación? – Preguntó divertida – Espero no morir antes de que me den de alta – apoyó su cabeza sobre su mano derecha -¿Tan mal te va? – soltó un largo suspiro –Mujeres… - Todos callaron por un momento –Todo va a mejorar Leon – esta vez habló Hunnigan –Eso espero… señoritas, me voy a dormir- -Pero son las 5 de la tarde – respondió Helena –Estoy en otro país Harper – pudo escuchar una pequeña conversación entre las chicas acerca de la hora, se despidieron y la llamada finalizó.
En eso la puerta se abrió y sólo siguió con la mirada a la persona que salió de ahí, ella se detuvo frente a la nevera y sacó una botella de agua, Leon la miraba casi con la boca abierta, pues la pijama que llevaba aquella mujer era algo que le resultaba bastante "provocador", (llevaba un mameluco rojo xD ok no) él se levantó de su asiento y dio unos cuantos pasos –Oye… - ella volteó, -Yo… me preguntaba si… - señalaba en dirección a la puerta sin poder articular palabra alguna, Ada solo lo miraba esperando a que terminara la frase –Necesito mi ropa para dormir – soltó al fin –Seguro… - respondió desinteresada y volvió a voltearse.
Unos pocos minutos después salió de la habitación y la encontró entada en el pequeño comedor de enfrente, se acercó y tomó asiento a un lado de ella. No decían nada, solo estaban mirándose mutuamente, pero alguien debía romper el hielo, y ese fue Leon –Lo siento, no debí comportarme de esa manera… - ella movió su cabeza en señal de "no" –Yo soy la que debería disculparse – tomó su mano –Tengo que admitir que me molestó lo que pasó con esa mujer – él le sonrió –Angela fue solo una compañera de trabajo, no tienes que preocuparte por nada – ella se levantó de la silla –Eso espero, la próxima vez le enseñaré a no meterse con lo que es de Ada Wong – le devolvió la sonrisa -¿Qué insinúas? – la mujer tomó su barbilla –Eres mío Leon Kennedy… solo mío – el rubio no se opuso su aclaración, y sin más la besó. Ada correspondió con la misma intensidad que él, sin separarse de sus labios se levantó y puso sus manos en la espalda de ella, bajándolas hasta su cintura, por falta de oxigeno tomaron apenas unos centímetros de distancia –Odio pelear contigo… - la morena rió en voz baja –Ya no hables Scott – lo atrajo nuevamente hacia ella y lo besó otra vez, Leon bajó aún más sus manos hasta llegar a sus piernas, las tomó y trató de cargarla, pero de momento los dos cayeron al suelo -¿Qué haces tonto? No puedes cargar nada con ese golpe – ella estaba encima de él –Gracias, estoy bien –recibió una sonrisa por parte de ella, y el hombre le respondió igual -¿Ya pasó? – se inclinó para depositar un beso en su mejilla –Todo en orden – lo ayudó a levantarse –Aunque creo que tendré problemas de espalda -.
Leon estaba recostado boca abajo en la cama, mientras que ella se encontraba sobre él dándole un masaje en la espalda, estaba relajándose demasiado, las manos de aquella mujer lograban calmarlo siempre (cabe agregar que estaba sin camisa, chicas alóquense xD), sus ojos se cerraron por un momento, pero pudo sentir como los labios de la morena tocaron su hombro, en ese instante cientos de descargas eléctricas llegaron a su cuerpo, ella continuó con su camino hasta llegar a su oído, mordió suavemente el lóbulo de su oreja, conocía su punto débil y eso a él lo volvía loco. Exhaló de forma pesada mientras ella le susurraba -¿Me extrañaste Leon? – juraría que estaba apunto de perder la cabeza, así que se dio la vuelta sin dejar que ella estuviera abajo, -Nunca dudes eso – besó ferozmente a su compañera, mientras sus manos trataban de deshacerse de la pijama que ahora le parecía molesta, una vez que lo logró se detuvo a contemplarla, había quedado solo en ropa interior (xD me estoy abochornando con todo esto, Yisus!), iba a dar el siguiente paso, pero justo en ese momento su móvil sonó –Demonios! – paró por un momento –No contestes – le dijo ella –Pero… - fue callado por uno de los besos de la morena – Puede ser del trabajo – ella continuó y bajó hasta su cuello –Al diablo el trabajo Leon ¿Qué hay de nosotros? – definitivamente con todos esos besos y caricias lo había convencido, la tomó con delicadeza y le dio la vuelta a las cosas, ahora él estaba sobre ella –Conste que tú lo pediste, hoy no duermes – sonrió con malicia –Que miedo – volvieron a besarse, y de esa forma dieron inicio a una noche bastante larga, una noche que definitivamente ninguno de los dos olvidaría.
