La historia original pertenece a Greenfire87 (YsbaddadenTheBrave) y la franquicia y derechos a Disney.
Kylo Ren subió sigilosamente la rampa que llevaba al puesto de mando de la nave cuando vio a la Capitana Phasma esperándole. Sus Caballeros ya estarían en la lanzadera, pensó, junto a los soldados de reconocimiento y a los soldado lanzallamas que había solicitado para la misión. Le había ordenado a Phasma que llevara unas pocas docenas de soldados de asalto con ella. Cuando Kylo Ren llegó a la cima de la rampa, esta empezó a cerrarse. Llegó al centro de la sala de mando de la nave y ladró bruscamente a través del casco:
- Vete. Aterriza en el pueblo de Tateth.
- Sí, señor- el piloto giró en su silla, apretó unos pocos botones y les dio órdenes a sus subordinados de forma tranquila. El transbordador tembló al alzarse verticalmente desde el suelo del hangar, seguido de un ligero sobresalto al acelerar desde la estación.
Kylo Ren miró a través de la enorme ventana de la inmensa cabina, mientras la nave se acercaba cada vez más a Lothal. A sus espaldas escuchó la voz cauta y tensa de la Capitana Phasma.
- Señor, ¿podría hablar con usted?
Se quedó mirándole el casco cromado durante un instante y asintió. Phasma se alejó de los soldados de asalto, junto a los controles de la nave y Kylo Ren la siguió hasta una pequeña sala. Phasma se giró sobre sus talones.
- Estaba preguntándome qué habrá sido de la piloto de la Resistencia.
Kylo Ren sintió cómo su pecho se oprimía de la ansiedad. Apretó sendos puños a sus costados y recordó cómo había dejado a Rey aquella mañana. Le había arrojado su uniforme de piloto y le había ordenado que se lavara y vistiera. Mientras se duchaba, había regresado a su habitación para informar de su misión de ataque. Por lo que él sabía, volvería de la Estación de Menar justo para descubrir que ella había intentado escapar y había sembrado el caos. Volvería y descubriría que ella se había ido. O volvería y se la encontraría sentada en la silla, como esa mañana. Kylo Ren no podía preocuparse por eso en ese momento. Se encogió de hombros y dijo:
- El Líder Supremo Snoke me ordenó que me quedara con ella.
- ¿Con ella? ¿Como esclava?- presionó Phasma y de pronto Kylo Ren se sintió muy irritado.
- Eso no es asunto suyo, Capitana Phasma- dijo bruscamente. Phasma agachó la cabeza y asintió.
- Por supuesto, señor- admitió- Me gusta estar al corriente de lo que ocurre en la estación. Pero me he extralimitado. Perdóneme.
Kylo Ren se irguió, aunque no consiguió superar en altura a Phasma.
- Cuando aterricemos en Lothal, rodead el pueblo con los soldados de asalto. Si os encontráis resistencia de cualquier tipo, tenéis permiso para abrir fuego.
Rey se agazapó en una esquina y se asomó por el pasillo. Había dos soldados de asalto patrullando dirigiéndose hacia ella. Armándose de valor, salió al pasillo y terminó con dos blásters apuntándole directamente a la cara.
- ¡Identifícate!- le ordenó uno de los soldados, pero Rey levantó la mano y la movió con el gesto típico del truco mental de los Jedi.
- Me vas a dar tu bláster, los dos os daréis la vuelta y os marcharéis por el otro lado- dijo ella. Los soldados se miraron el uno al otro, aparentemente confusos. Rey les obligó a mirarla de nuevo y movió su mano otra vez- Me vas a dar tu bláster, los dos os daréis la vuelta y os marcharéis por el otro lado.
El soldado de la izquierda sintió y el otro se encogió de hombros. El de la izquierda le dio su arma a Rey y ella la cogió, murmurando:
- Gracias. Ahora iros por el otro lado.
Así lo hicieron, dando media vuelta y marchándose rápidamente. Rey sabía que tendría que darse prisa si quería escapar. Cuando salió de la ducha, descubrió que Kylo Ren se había ido. Había hecho la cama torpemente, nada que ver con lo que Rey había visto antes. Sabía que él había tenido prisa por marcharse. Rey pensó que no le quedaba ya más opción que volver junto a Luke Skywalker y decirle que no había sabido cómo llevar a cabo su misión adecuadamente. Aunque hubiera tenido la voluntad de cumplir con las órdenes de Luke, las cosas se habían complicado demasiado. La lujuria se había apoderado de ambos y ella había cometido el error de permitir que esa lujuria diera frutos. La misión se había echado a perder. Había fracasado.
Ahora corría hacia el centro de la estación, hacia las cabinas de transporte. Golpeó frenéticamente el botón que decía Plataforma de Llegada y Salida y se impacientó mientras la cabina descendía rápidamente y después se sacudía hacia atrás para moverse lateralmente a través de la estación. Cuando la puerta se abrió, Rey corrió y de inmediato encontró una esquina detrás de la que esconderse. Se asomó, apuntando con el bláster que le había quitado al soldado de asalto. Escuchó voces llegando del pasillo y se escondió en la esquina, con el arma preparada. Su dedo tembló en el gatillo y se obligó a serenarse en cuerpo y alma.
Las voces y los pasos pasaron de largo y Rey sintió con la Fuerza que estaba sola. Echó a correr como una loca hacia el hangar, recordando desde dónde le habían interceptado el caza. Salió al vasto espacio abierto y se escondió rápidamente detrás de una pila de combustibles que había cerca del perímetro. Se ocultó durante un instante y echó un vistazo a las naves del hangar. No logró ver el caza que había llevado a la estación y se preguntó dónde estaría. Divisó un caza estelar TIE aún anclado al puesto de carga y combustible, con una escalera que llevaba a su puerta.
Rey tragó saliva y se calmó. Analizó dónde estaban los guardas en el perímetro del hangar y esperó hasta averiguar qué patrón de movimientos se repetían tres veces. Podía contar con un margen de unos veinte segundos para correr hacia el caza TIE y meterse en él sin que nadie la viera. Entonces podría escapar y volver junto a Luke Skywalker, contarle que su misión con Kylo Ren había fracasado y reagruparse. Esperó a que la patrulla volviera a moverse y preparó el bláster por si hiciera falta. Corrió tan rápido como pudo en línea recta, atravesando el duro suelo de metal. Aterrizó con los talones tan silenciosa como pudo y, mientras se paraba junto al caza TIE aún atado, se escondió una vez más de los soldados de asalto.
No la vieron y Rey suspiró de alivio. Salió de detrás de la esquina y subió las escaleras sin hacer ruido, deslizándose al puesto de mando del caza estelar. Jamás había volado en una de esas naves y tuvo que tomarse unos pocos instantes para hacerse a los controles. Mientras se preocupaba de que los soldados de asalto se dieran cuenta de que no estaba. Empezó a abrocharse al asiento del piloto y, justo cuando estaba a punto de pulsar el botón de arranque, hubo un potente rugido cerca de la puerta del hangar.
Rey levantó la vista alarmada y preparó el bláster. Una enorme nave negra estaba llegando y Rey la reconoció al momento. Era la lanzadera de Kylo Ren. Ya la había visto antes y el hecho de volver a hacerlo hizo que su tripa se retorciera de ansiedad.
No hay caos; hay armonía. No hay muerte; hay la Fuerza.
Rey se tomó diez segundos para cerrar los ojos y prepararse para luchar. Apartó la mano del botón de arranque y se desabrochó del asiento del piloto, acuclillándose en el suelo. Se asomó lo bastante como para poder ver a través de la ventana frontal octogonal y contuvo el aliento.
La enorme nave negra estaba anclándose al hangar y de pronto Rey se dio cuenta de por qué faltaban tantas otras naves. La lanzadera necesitaba medio hangar para ella. Agarró con fuerza el bláster robado y miró alrededor del perímetro, tratando de averiguar si tendría el tiempo suficiente para marcharse. Pero ahora que la lanzadera había vuelto había muchos más soldados de asalto que antes. Podría tratar de hacer volar el caza y escapar rápidamente, pero el lugar estaba asediado y el perímetro rodeado de armas. Rey sabía que la mejor escapatoria era esconderse en el caza TIE y esperar hasta que los controles hubiesen terminado de arrancar. Cuando el hangar fuese de nuevo un lugar seguro, se movería.
Observó a través de la ventana octogonal cómo los soldados de asalto de armaduras blancas avanzaban en filas perfectas. Se movían por el hangar de una manera tan mecánica que Rey tuvo que preguntarse si habría personas de verdad debajo de esas armaduras. Conocía a Finn y Finn había sido soldado. Así que era consciente de que había gente real debajo de esas máscaras. Pero mientras observaba el suave desembarco, tuvo dificultad para convencerse. A las filas de soldados les siguió su capitana de armadura de acero y detrás de ella bajó un grupo de prisioneros, con cadenas de metal rodeándoles todo el cuerpo. Rey tragó saliva al ver a los Rebeldes de Lothal- "traidores" tal y como había dicho Kylo Ren- siendo arrastrados por la estación por unos guardias. No reconoció a ninguno de los cinco que había en total. Pero tuvo que preguntarse qué sería de ellos y sintió cómo las tripas se le revolvían.
Entonces por fin una alta figura negra se abrió paso por la rampa de la lanzadera. Sus pasos fueron largos y contundentes. Su capa ondeaba bajo su ancha espalda y Rey recordó lo que sintió al envolverse con ella. Le había olido a él en ella. Se preguntó si él habría notado su olor. Su rostro estaba oculto por su máscara y capucha, por supuesto, pero aun así Rey sintió una terrible punzada de una emoción inidentificable al verlo. La puerta de la nave se cerró detrás de él y se dirigió a la misma puerta de la estación por la que todos los demás habían salido. Entonces se detuvo y dudó y Rey empezó a ponerse nerviosa. Intentó no hacerlo; intentó mantenerse calmada y repetir el Código Jedi en su mente. No funcionó. Él se giró y empezó a caminar directo hacia el caza TIE en el que Rey estaba escondida.
Sostuvo el bláster cuidadosamente con la mano derecha y se acurrucó en el asiento del piloto. Tendría que arriesgarse a que los cañones anti cazas le disparasen al salir del hangar y tendría que darse prisa para soltar la nave. No tenía más tiempo que para volar.
Sal de la nave, Rey.
Rey ignoró la presión de los pensamientos en su mente, poniéndose escudos mientras buscaba el botón que soltara el cable. Entonces escuchó el inconfundible crepitar de un sable de luz y echó un vistazo por la ventana octogonal, descubriendo a Kylo Ren justo debajo del caza TIE. Su aterrador tridente de luz roja chisporroteaba y brillaba en su mano derecha. Su máscara se quedó mirando fijamente la ventana de la nave por un momento y ella sintió de nuevo sus pensamientos, tan insistentes que no pudo alejarlos.
Sal de la nave. Ahora.
Rey negó con la cabeza y rápidamente se puso el cinturón del piloto. Iba a tratar de soltar la nave. Apretó el botón de arranque impulsivamente y llevó su mano a la palanca para tratar de darle la vuelta. De pronto las luces de la nave se oscurecieron y los controles y motor se apagaron con un zumbido decreciente y decepcionante. Rey frunció el ceño al comprender que Kylo Ren la había inhabilitado desde fuera.
Estaba atrapada. Atrapada en un caza, atrapada en la estación. Atrapada con él. Cerró los ojos y decidió que se quedaría sentada en el asiento del piloto, aunque no le sorprendió escuchar el sonido de alguien subiendo las escaleras de metal detrás de ella. Rey volvió a coger el bláster que había robado.
Voló de su mano e impactó contra la pared del puesto de mando, haciéndose pedazos antes de caer al suelo. Ella supo qué él había usado la Fuerza para quitarle el arma de las manos. Siguió agachada en el asiento del piloto, mirando a través de la ventana octogonal sin expresión alguna.
- Dijiste que querías que me fuera- dijo ella, preguntándose por qué le habría obligado a salir del caza.
- Estás robando una de nuestras naves. O estás tratando de robar una- dijo él detrás de ella y ella soltó una risita ahogada. Siguió mirando hacia delante y se encogió de hombros.
- ¿Cómo me voy a marchar si no?
Él no le respondió. La luz roja de su arma llenó el espacio con un brillo rabioso. Se escuchó un pequeño clic y después la luz roja desapareció. Cuando Kylo Ren volvió a hablar su voz sonó mecánica, filtrándose a través de la máscara.
- El Líder Supremo Snoke me ordenó que me quedara contigo. Mi misión consiste en demostrar que somos más fuertes que la Resistencia. Fui un idiota al decirte que te fueras. Tendré que ir más lejos para asegurarle al Líder Supremo que sé cumplir órdenes.
Rey desabrochó el cinturón que la unía al asiento del piloto. Se giró y se fijó en su máscara.
- Ven conmigo- dijo ella e ignoró la carcajada que soltó. Señaló con la barbilla el asiento del copiloto y añadió- Siéntate ahí y haré que volvamos junto a Luke Skywalker.
- Debería limitarme a rebuscar en tu mente y averiguar yo mismo dónde está Luke Skywalker- se burló él con una horrible voz- Entonces podré destruirle. ¿Cómo suena eso?
- Suena a que puede que tenga más trabajo que hacer- dijo Rey, tensando los labios.
Se produjo un silencio incómodo y Kylo Ren levantó la vista hacia la ventana octogonal, observando a los soldados de asalto del hangar.
- Me seguirás obedientemente hacia la estación. He dispuesto un cuarto para ti, adyacente al mío, pero privado. Es una habitación pequeña, nada más. Permanecerás todo el tiempo ahí, a no ser que te dé explícitamente permiso para abandonarla. Un droide te llevará comida tres veces al día. Si te aburres puedo hacer que te lleven material de lectura.
Rey asintió al comprender que su intención era mantenerla aislada, evitando cualquier vía de escape, pero sobre todo evitándole a él. No tenía ni idea de cómo iba a cumplir las órdenes de Luke Skywalker. Tendría que limitarse a pasar su tiempo en cautiverio, planeando otra forma de escaparse. Se levantó del asiento del piloto y se acercó a la puerta del caza TIE. Se detuvo un momento antes de salir, girándose a pocos centímetros de él. Él había agachado la cabeza por el techo bajo y su casco se cernía sobre el rostro de ella.
- ¿Y lo de anoche?- le provocó ella- ¿Esperas que…?
- Lo de anoche fue un lamentable error- dijo con un tono cortante y seco- Para ambos. Te quedarás en tu habitación leyendo. Ven.
Kylo Ren no bromeaba al decirle a Rey que su nueva habitación era pequeña. Ni siquiera podía calificarse como habitación. Rey se preguntó de forma ausente si antes sería un armario o un pequeño almacén. No tenía ventanas y la puerta que daba a la sala de estar de Kylo Ren era pesada y sólida. Tan solo había espacio para una cama, sobre la que alguien había dejado un duro colchón, una fina manta y una solitaria almohada. Junto a la cama había una silla y un aseo que habían construido junto a la pared. La luz superior era molesta y blancuzca y aquello era todo. Si Kylo Ren estaba tratando de convencer a Rey de que no se escapara, esa celda era una forma pésima de hacerlo. Ella decidió que él acabaría yendo a ver a Snoke con el rabo entre las piernas, admitiendo que su prisionera entrenada por un Jedi había escapado de esa celda tan cuidadosamente construida.
Era su cuarto día en la celda y Rey ya sabía cuándo había un droide al otro lado de la puerta, dejándole la comida, por los repiqueteos y chasquidos que producía. Entonces abría la puerta y cogía la bandeja, devolviéndola vacía en el mismo sitio al terminar. La tripa le rugió y se dio cuenta de que el droide que le llevaba la comida ese día llegaba tarde. Se levantó de la silla y se llevó la mano al abdomen, usando la Fuerza para calmar el hambre. No tenía ni idea de la hora que sería, pero si la cena tardaba tanto debía de ser cerca de medianoche.
De pronto se abrió la puerta de su celda con el clamor de las cerraduras soltándose. Rey se tambaleó hacia atrás y pestañeó repetidas veces, porque la celda no se había abierto en cuatro días. Trató de mantener un rostro sereno e inexpresivo al ver en el marco de la puerta a Kylo Ren. Parecía muy cambiado respecto a las demás veces que le había visto. Sus largos rizos estaban despeinados, tapándole el rostro y llevaba una simple camiseta de manga larga negra y unos pantalones. Los elementos propios de su elaborado atuendo habitual habían desaparecido. También su casco. Lo miró durante un largo momento, sabía que no debía de sentir más que odio por él. Fue más que frustrante pensar acerca de la noche en la que perdieron el control y le apartó la mirada.
- Ven a cenar aquí- dijo Kylo Ren y Rey se burló.
- ¿El droide se ha perdido esta noche?- preguntó ella. Él suspiró y le dijo en un tono más suave:
- He hecho que te preparen una ensalada de hojas de Kinyen y queso houjix. Vi las gachas que te traían.
Rey soltó una carcajada y Kylo Ren frunció el ceño. Antes de que le preguntara qué era tan gracioso, le dijo:
- En Jakku comemos raciones de pan de agua, nada más. Por supuesto uno casi nunca consigue una ración, así que te quedas hambriento. Los estofados y purés que me han estado trayendo los droides me valen.
Él se removió en el marco de la puerta y pareció algo avergonzado.
- Me alegra saber que no eres escrupulosa- dijo cuidadosamente- Aun así me gustaría que vinieras y comieras aquí y que te dieras una ducha. Volverás a tu celda en una hora o dos.
Sonó como si a ella le reconfortase estar en esa celda. Levantó una ceja y se encogió de hombros. Mientras salía con él hacia la sala de estar, le preguntó:
- ¿Has pensado en lo que te dije? ¿En venir conmigo a ver al Maestro Luke? Sería bueno, Ben…
Se giró hacia ella y golpeó con fuerza el aire. Rey sintió cómo sus rodillas cedían un poco mientras él usaba la Fuerza para paralizarla. Luchó contra él y, cuando logró incorporarse de nuevo, vio el brillo de rabia en sus ojos negros.
- Si tu vida te importa no volverás a llamarme así- dijo bruscamente, señalando la mesa del salón- Siéntate y come.
Rey se mofó mientras pinchaba las patatas de Kinyen y el queso. Tragó unos pocos trozos y miró a Kylo Ren, que se paseaba impacientemente por la habitación con los brazos cruzados en el pecho.
- ¿Sabes?- dijo ella, dándole un sorbo a la copa de metal de la mesa- Cada vez que te llamo "Ben" amenazas con matarme. Pero sigo viva. Me pregunto qué querrá decir eso sobre nosotros. ¿Es que no puedes hacerme daño o es que no te importa tanto como dices que te llame por tu nombre?
Él dejó de pasearse y la miró entrecerrando los ojos.
- No tendría ningún reparo en matarte a ti o a quien fuera.
Ella recordó la imagen de él atravesándole el pecho a Han Solo con su sable de luz rojo. Recordó cómo había arrojado a su propio padre por la pasarela, la mirada de traición en los ojos de Han Solo. Sabía que estaba entrando en un terreno pantanoso, pero dijo calmada:
- Me niego a creer que no sientas ningún remordimiento por haber matado a tu padre.
- La cena ha terminado. No necesitas bañarte. Vuelve a tu celda- escupió Kylo Ren, acercándose a la mesa y quitándole la bandeja. Ella emitió un pequeño gemido de protesta mientras se llevaba la bandeja a la ranura de la basura.
- ¡Bueno, gracias por nada, Ben!- gritó y la mirada que él le echó contuvo tanta ira que pensó que por fin la mataría. Se calmó y alzó la barbilla desafiante.
- Vuelve a tu celda- repitió él, pero ella ya había sentido esa pequeña fisura en su caparazón y decidió abrirla.
- No.
Él cerró el hueco que los separaba y le cogió violentamente de la cara. Jadeó con los dientes apretados y sus mejillas se enrojecieron.
- Tengo órdenes de Snoke de contenerte, de demostrar que soy más fuerte que tú. Podría hacerlo fácilmente llevándole tu cadáver.
- Si te crees capaz de matarme, Ben… Si crees que eso realmente te ayudará, entonces hazlo- Rey sintió cómo surgía una emoción desenfrenada, una terrible mezcla de miedo, determinación y algo más. Sintió cómo sus manos apretaban sus mejillas tan fuertemente que supo que le dejaría marca. Sabía que le estaba empujando más allá del punto de quiebre. Pero también sabía que estaba muy cerca de lograr un enorme avance en la misión del Maestro Luke. Levantó la mano y le apartó un mechón de pelo negro de la cara, esperando que le quitase la mano de un golpe. En su lugar sintió sus dedos temblando sobre su piel y susurró- No puedes matarme porque no eres Kylo Ren. Vuelve a la Luz, Ben.
Su respiración siguió sonando agitada y rápida a través de sus dientes apretados. Su pálido rostro brillaba del sudor y sus grandes ojos negros brillaban.
- Ponte de rodillas, Rey.
Rey frunció el ceño, preguntándose qué querría hacer con ella y temiéndose lo peor. Negó con la cabeza entre sus manos y dijo:
- Creo que me tomaré esa ducha que…
- Ponte. De. Rodillas- repitió y llevó sus manos a sus hombros, obligándola a agacharse. Se encontraba justo delante del principio de sus pantalones y se preguntó si le obligaría a usar su boca con él. Pero entonces se alejó de ella y ella se quedó mirando la puerta blindada, preguntándose si conseguiría salir a tiempo.
Escuchó los ya familiares repiqueteos y zumbidos a su espalda y de pronto se dio cuenta de que había ido a buscar su sable de luz. Pretendía decapitarla o destriparla. Quería asesinarla ahí, justo en esa habitación. Pero Rey no moriría. Tal vez fracasara en la misión de Luke Skywalker, pero eso supondría como mucho salir de la estación en un caza robado. No iba a morir asesinada. Se giró y levantó la mano, enviando toda la Fuerza que pudo desde su palma. Lo vio de pie con su terrible sable de luz chispeante y usó la Fuerza para arrebatárselo de las manos, tal y como había hecho con el bláster anteriormente. Al principio la espada no se movió de su mano e incluso él dio un paso adelante. Pero entonces soltó el arma, que cayó al suelo estrepitosamente, apagándose su luz y energía. Se enfureció y levantó la mano para recuperar su arma invocando la Fuerza.
- Por favor, Ben…- pensó ella, enviándole sus pensamientos en una descarga desesperada- No quieres decapitar a la mujer que disfrutó tanto besándote y pasando la noche contigo. Por favor, devuélveme a mi celda y deja que me coma las gachas de los droides. Podrás decirle a Snoke que me tienes encerrada y será verdad. Eres mucho más fuerte de lo que estás mostrando ahora.
Su mano se congeló justo encima de su sable de luz apagado. Desvió sus ojos negros hacia Rey y le dijo en un murmullo confuso:
- El Líder Supremo Snoke me ha dicho hoy que tengo que fecundarte. Para multiplicar la Fuerza, para crear sirvientes de la Primera Orden sensibles a la Fuerza.
Rey asintió, su corazón descontrolándose en su pecho.
- Pero tú no quieres hacer eso- le contestó y el rostro de él se endureció.
- Oh, quiero- dijo- Estoy más que contento de cumplir esta orden. Pero tú haces que me sienta débil, Rey y no puedo permitirlo. Haré un trato contigo. Un trato por tu vida.
Rey normalmente se habría reído de cualquiera que le sugiriese entregarse como yegua de cría a cambio de su vida. Pero no estaba exactamente en posición de reírse, discutir o hacer otra cosa que no fuera aceptar. Miró fijamente a Kylo Ren desde donde se encontraba y le costó ver a Ben Solo. Levantó las cejas, expectante.
- Desistirás de tus intentos explícitos de devolverme a la Luz- le dijo firmemente- No mencionarás a la gente que te trajo aquí. Me permitirás fecundarte o morirás.
Rey tragó saliva.
Así que era mentira lo que me dijiste esa noche. Que no me violarías. Lo vas a hacer.
Él le cogió de la barbilla y se la levantó, con una extraña mirada en sus ojos negros.
- Sigo órdenes- dijo- Ve a darte una ducha.
El agua solo corrió durante cinco minutos en el pequeño cuarto de baño. Kylo Ren hacía guardia en la puerta, paseándose ansiosamente. No podía dejarla sola, porque intentaría robar otra nave. Y entonces él parecería como el mayor idiota a ojos del Líder Supremo Snoke. Había cumplido su misión en Lothal por los pelos; los rebeldes de la Resistencia se habían escondido muy bien en los pueblos. Lo último que necesitaba ahora era que su líder perdiera su confianza en él.
El agua se apagó y un largo silencio salió desde el baño. Kylo Ren llamó tres veces a la puerta y ladró:
- Si has terminado de lavarte, sal.
- Tengo que secarme el pelo- dijo ella en tono cortante y él puso los ojos en blanco. También tenía el pelo largo, pensó con amargura. Pero eso no significaba que fuese a pasarse ahí toda la noche esperándola.
- Hazte una maldita trenza y sal- dijo él. Se produjo otro silencio frustrante, durante el cual el rostro de Kylo Ren se volvió rojo de la frustración. Finalmente se escuchó un ligero chasquido y la puerta del baño se abrió. Ella salió irritada y bella.
Su pelo castaño estaba recogido en una trenza perfecta que le bajaba por la espalda y su piel seguía húmeda del agua. Levantó una ceja al mirarle y se fijó en su propia ropa. Había entrado en el cuarto de baño con uno de sus pantalones y una de las camisas negras que llevaba bajo la túnica y la capa. Le había mirado extrañada, pero había aceptado la ropa porque su uniforme de piloto estaba lavándose. Y ahora estaba frente a él, con una camisa enorme y nada más.
- Me quedan muy largos- dijo ella simplemente, devolviéndole los pantalones doblados- Pero gracias de todos modos.
Él sintió una especie de anticipación en el pecho, asintió bruscamente y le dijo:
- Ve a mi habitación y siéntate en la cama.
Lo hizo, rozándole al pasar y dirigiéndose a su cama. Kylo Ren se mordió el labio inferior, recordando lo que Snoke le había dicho ese mismo día.
Si aún no se ha marchado de aquí, ya no lo hará. Creo que puede convertirse. Tráela al Lado Oscuro. Fecúndala. No hay nada que una mejor a una mujer a una causa que el amor por su hijo.
Kylo Ren no pudo evitar pensar que Snoke se equivocaba respecto a eso, porque su propia madre jamás se había sentido tentada por el Lado Oscuro, ni siquiera después de que Ben Solo abandonara a sus padres. Aun así le había le hecho una reverencia a Snoke y le había prometido cumplir con su deber para con la Primera Orden, como luchador sensible a la Fuerza que era.
Apretó los pantalones que ella le acababa de devolver y la siguió hacia su habitación.
Continuará
¡Hola a todos! ¿Cómo estáis? Siento mucho la tardanza con este capítulo, pero he estado bastante liada y me ha costado bastante traducirlo (había muchas partes en las que tuve que adaptar la traducción, además de la posterior corrección). Pero sea como sea, aquí está el nuevo capítulo. ¿Qué os ha parecido? Por lo que se ve, la relación de Kylo Ren y Rey va a volverse más carnal tanto si quieren como si no y no dudo que los sentimientos van a empezar a descontrolarse tanto como su atracción física. ¡Qué ganas de ver qué pasa! Espero no tardar con el siguiente capítulo. Nos vemos!
cistxc: hola! La verdad es que este fic es para leerlo con calma, porque es largo y las conversaciones y vocabulario a veces se hacen un poco confusos para la gente no nativa. Puede que por eso tarde tanto en subir los capítulos, pero prefiero hacerlo bien, aunque vaya más lento. ¡Espero que te haya gustado el capítulo y nos vemos en el siguiente!
coframuss: hola! Rey es más terca que una mula y no piensa marcharse hasta que culmine su misión. Claro que se va a acabar enamorando de Kylo Ren, así que veremos qué pasa cuando sus intereses personales choquen con su deber. ¡Un beso!
Rafaela Montecristo: ¡Hola! Vaya, ¿en serio? ¡Pues qué honor estar traduciéndola! Espero que te siga gustando mucho y que la espera haya valido la pena. ¡Un beso!
LadyWitheRose: ¡Hola! ¡Muchas gracias! Desde luego la escena del secuestro y del interrogatorio no fueron casuales y ya desde el principio muchos sentimos que ahí podría haber algo más. Espero no tardar mucho con el siguiente capítulo y ver qué pasa. ¡Nos vemos!
nath: ¡Gracias por los ánimos! La verdad es que está gustando mucho, más de lo que me imaginaba, porque tampoco había visto mucho fandom de Reylo en español. ¡Pero me alegra mucho que cada vez seamos más! Espero poder subir pronto el siguiente capítulo. ¡Un beso!
Mafer: ¡Hola! Siento la tardanza, pero me ha costado un poco acabar de traducir el capítulo. Pero bueno, ya está subido. Me alegra que te esté gustando la traducción y espero que la historia te guste hasta el final. ¡Un beso!
Guest: Siento la tardanza, pero al fin está el nuevo capítulo. ¡Un beso!
QIAO-XIAO: ¡Hola! Kylo Ren en el fondo es más bueno que malo, de eso estoy segura. El problema es esa influencia tan dañina de Snoke. Habrá que ver qué pasa en las películas, pero al menos por ahora tenemos el fandom para consolarnos. ¡Un beso!
Kat Harley: ¡Hola! Me alegra mucho que te esté gustando e inspirando el fanfic. Por ahora está siendo bastante creíble en relación con el canon, así que espero con ansias saber qué va a pasar. ¡Nos vemos!
