Aclaración: Rurouni Kenshin no es mío, por más que le he pedido a sensei Watsuki que me lo regale, el me dice que ni siquiera es de el, porque se lo acababa de regalar a las Kazuko Rk. Malditas Kazuko´s!

Otra cosa: advierto que en este ff podría haber lenguaje muy a lo MONIKA-DONO, puede ser chocante para quien ama a la dulce Kaoru y compañía.

Kaoru, la loca.

Capitulo 4: La reina de la yakuza: Te haré una oferta que no podrás rechazar.

-Pásame un diario niño.- dijo Hiko con la voz ruda y con cabeza baja, no era el mejor momento para que lo reconocieran. El mocoso les entrego el diario y pudieron observar en plenitud sus blancos traseros, enfocados desde la ventana del corrupto baño.

-ORORORORO!... MALDITA SEA, KAORUUU!- gritaron ambos al unísono.

En el dojo:

-Se puede saber que mierda les pasa a todos con el puto oro!.- exclamó iracunda la recién nombrada. Y continuaba con su ataque de risa.

Hiko Y Kenshin caminaron a toda velocidad hacia el dojo, cuando atraparan a la graciosa de Kaoru le harían recordar que tan poderoso podía ser el Hiten Mitsurugi.

Cuando llegaron a la entrada del dojo, se asombraron de ver a una sonriente Kaoru esperándolos en la puerta, con unas coronas de flores y rodeada de al menos diez hombres de muy mal especto. Todos portaban katanas y fumaban como chinos, creando una atmósfera toxica.

-bienvenidos mis estimados, de corazón siento haberles hecho semejante broma, lo que sucede es que no me he sentido muy bien en estos días…snif, snif, ustedes me comprenden no?.- Dijo Kaoru mientras lloraba a todo lo que le daba el pulmón. Kenshin sintió toda su alma desfallecer al ver a su adorable Kaoru-dono llorando, pero Hiko le mando un certero codazo en las costillas para hacerlo reaccionar. Kenshin se quejó

-Nadie hace llorar a la señorita Kaoru, malditos¡¡¡.-gritó unos de los hombres, lanzándose al ataque katana en mano.

-basta Kyosuke¡¡¡, no te he contratado para que vengas a lastimar a mis amigos.- amenazó por lo bajo Kaoru, siendo rápidamente obedecida su orden.

Los hombres retrocedieron atemorizados, esa mujer si que era un peligro andante. Además pagaba demasiado bien para osar desobedecer.

-Kaoru-dono, me podría explicar quienes son estos señores de gozaru yo?.- pregunto tiritando Kenshin. Hiko lo miraba con cara de "eres un ahou, baka deshi".

- mi amado Kenshin, lo único que te puedo decir es que "les haré una oferta que no podrán rechazar"(gracias Ane Himura por la frasecita).- dijo Kaoru mirando fijamente a ambos hombres delante de ella. Los matones tras de Kaoru hicieron tronar sus dedos.

-ororororo¡¡¡, Kaoru nos va a matar?.- chilló Kenshin, logrando exasperar a Hiko.

-ya cállate Kenshin¡¡¡¡.- dijo Hiko golpeando a Kenshin en su cabeza.

-ajajajajajaj como se te puede ocurrir Kenshin que te voy a matar…o sip, claro que podría matarte, pero a besos.- agregó Kaoru, haciendo que Kenshin se sonrojara, que Hiko lo mirara con envidia y que los matones le lanzaran miradas asesinas.- por supuesto que no los voy a matar, solo los invitare a cenar, yo misma he cocinado.- habló Kaoru con orgullo.

Kenshin y Hiko tragaron saliva.

Los matones se pusieron detrás de los señores del Hiten Mitsurugi, impidiendo así su posible escape.

-señores, por favor acompañen a mis invitados al comedor.- Kaoru los miró, informándoles que ya no tenían escapatoria.

Cuando estaban a punto de caminar rumbo a la cocina, un grito conocido los interrumpió, por su suerte.

-Himuraaaaaaaaaaa¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡.- gritó una voz reconocida como amiga. Todos miraron hacia la entrada del dojo, viendo entrar a una pareja dispareja. Una comadreja y un cubito de hielo.

Los matones miraron a Kaoru, esperando que esta les dijera que hacer con los entrometidos. Pero ella les devolvió una mirada de seguridad, asegurándoles que eran amigos.

-muy buenas tardes a todos.- saludó cortésmente Aoshi, mirando de soslayo a los hombres con cara de asesinos. Ellos le devolvieron la mirada gruñendo.

-pero mira quienes acaban de llegar…wow, Aoshi, nunca me había fijado en lo buen mozo que estas¡¡¡.- dijo Kaoru acercándose provocadoramente al nombrado, pero Misao se interpuso en su destino, mirándola con odio.- Mi pequeña Misao, no me vas a decir que eres tan egoísta como para no compartir a este hombrazo con tu mejor amiga ne?.- Kaoru ahora reía. Kenshin intentaba sujetar al Hitokiri dentro de el.

-esta bien Misao, estoy seguro de que la señorita Kamiya solo estaba bromeando, cierto?.-le preguntó Aoshi mirando a Kaoru.

-por supuesto que si Misao.- dijo Kaoru al aire, pero lanzándole un imprevisto beso en la dirección de Aoshi, quien se sonrojo y bajo la mirada para que nadie lo notara.

Pero Kenshin si lo notó.

-por que no pasamos a cenar de una buena vez, me imagino que no han comido nada desde hace un buen rato de gozaru ka.-Kenshin hablaba tupidamente, intentando mantener los celos lejos de Battousai.

-hai!.- respondieron todos al unísono, y partieron rumbo al comedor.

Kaoru caminaba al lado de Aoshi, sin hablar, hasta que Kaoru rompió el silencio.

-Aoshi, trajiste el encargo que te pedí?.- mas que una pregunta, era una obligación a responder positivamente.

-si, los Oniwabanshuu siempre cumplimos.-respondió tan orgulloso y seco como siempre.

-ma-ra-vi-llo-so.- simplemente susurro Kaoru, con una sonrisa astuta.

Los diez matones rodearon la mesa, mientras los demás se sentaban esperando a que Kaoru trajera la comida.

Entonces sucedió: Kaoru entro portando una bandeja repleta de suculentos manjares, de olor muy apetecible. Todos miraban asombrados a la pelinegra.

Kaoru se sentó, dando el visto bueno a que todos empezaran a comer, más nadie toco ningún bocado. Los matones hicieron tronar los dedos, de forma amenazante, por lo que empezaron temerosos a comer. Inmediatamente los ojos de cada comensal brillaron de alegría. La comida estaba deliciosa, era un manjar de los dioses.

-Kaoru-dono, su comida ha quedado deliciosa.- alabó Kenshin, sintiendo la aprobación silenciosa de los demás. En ese momento llego Yahiko junto a Sano y Megumi, quienes luego de saludar, toman asiento.

-hey jou-chan, pues que te ha quedado de maravillas.- dijo Sanosuke, tragando como degenerado, al igual que el resto.- y nos puedes decir que es?.

-pues claro, eso es culebra rellena de gusanos. El otro plato son cucarachas con moscas y lo que esta comiendo Hiko son eses de caballo.- explico Kaoru como quien dice que están comiendo arroz con pescado.

Ante tales palabras, el rostro de cada comensal se puso de diferentes colores.

El de Kenshin: blanco como papel.

El de Sanosuke: morado por la falta de aire al intentar reírse, pensando que era una tonta broma de Kaoru.

El de Yahiko: verde como el vomito que se venia asomando por su garganta.

El de Megumi: rojo a causa de la ira zorruna muy característica en ella.

El de Misao: nada en realidad, lo encontraba todo muy rico como para quejarse

El de Hiko se mantuvo impasible: esto debía ser una broma, cierto?.

Uno…

Dos…

Tres…

Y todos vomitaron al mismo tiempo, justo en el momento en que venia entrando una muchedumbre de hombres armados con katanas, rompiendo cosas y golpeándolos a destajo.

Los hombres del Kenshin-gumi se recuperaron del asco de inmediato, tomando sus espadas para defenderse, pero el espacio era muy reducido como para una batalla.

El hombre que parecía ser el cabecilla de los intrusos tomo a Kaoru por el cuello, posando su katana cerca, muy cerca de la aorta. Los ámbares de Battousai brillaron coléricos.

-tranquilo Battousai, Ichiro nunca me haría daño, cierto "amorcito"?.- pronunció Kaoru diciendo la ultima palabra con un deje sumamente irónico. De un gancho violento, Kaoru se soltó del amarre, dejando a Ichiro atontado y mareado en el piso.

Los matones de kaoru se pusieron defensivamente delante de ella, tronando los dedos como les era costumbre, mientras que los matones de Ichiro, los cuales eran mas en cantidad apuntaban sus katanas en dirección de Kaoru. Hiko coqueteaba con Megumi, Yahiko escondía el resto de la cena en sus bolsillos, Sano miraba rencoroso a Hiko, Aoshi meditaba en una esquina de la habitación, que diablos le importaba a el lo que sucediera, Misao lo miraba sin poder creer que pudiera meditar con tanto ruido y Kenshin miraba a Kaoru dulcemente y a Ichiro como si fuera a pulverizarlo en cualquier minuto.

-Alguien me puede explicar que demonios esta sucediendo aquí?.- gritó Sano mirando a Kaoru, quien solo alzo los hombros, y explico:

-mira estupido tori-atama, primero que nada yo no tengo porque darte explicaciones a ti. En segundo lugar lo que suceda dentro de MI DOJO no es mas que mi problema. En tercer y ultimo lugar te explicare lo que sucede.- Ante esta resolución a todos les salió una enorme gota en la frente. Primero se hacia la difícil y después lo contaba todo?. Así era la nueva Kaoru.- lo que sucede es que Ichiro y yo tenemos invertida una pequeña cantidad de dinero en un negocio, dinero que me viene a reclamar por no haber funcionado el maldito negocio. Eso es todo.- explicó Kaoru sintiendo la mirada de reproche de sus amigos. La explicación aun era muy acuosa.

-Kaoru Kamiya, no seas mentirosa perra maldita¡¡¡¡. Quieren saber realmente que fue lo que sucedió con el negocio?¡¡, pues bien les contare¡¡¡¡¡- gritó Ichiro enrabiado. Kaoru le tapó la boca antes de que empezara a hablar, pero Ichiro estaba iracundo y a punto de mandarle una feroz cachetada a Kaoru, pero la mirada ámbar le hizo detenerse de inmediato. Todos los matones hicieron tronar los dedos. Todo estaba más que denso.

-pueden parar de una vez de tonar los dedos por un demonio?¡¡¡¡.-rompió Kaoru el silencio con un grito. Todos matones obedecieron. Esa belleza era muy peligrosa. Y el de los ojos ámbares lo era mas aun.- mira mi "querido Ichiro"…te haré una oferta que no podrás rechazar.- ante estas trilladas palabras, los matones de Kaoru hicieron crujir nuevamente sus dedos, recibiendo de regalo una mirada amenazadora de Kaoru.

-pues cuéntame, soy todo oídos maldita mujer ladronzuela.- ante este apelativo todos se pusieron a la defensa. Ahora todos tronaban los dedos, los matones de Kaoru e Ichiro además del Kenshin-gumi, solo para molestar a Kaoru. Ella los miro ácidamente demostrando que no estaba de humor para esa clase de bromas colectivas. Todos soltaron una carcajada…- pero primero creo que es justo que tus amigos sepan lo que hiciste de nuestro negocio, no?.

Todos, inclusive los entrometidos matones afirmaron con la cabeza, esperando sentados la narración de Ichiro. Kaoru solo bufó y se sentó esperando la "no muy divertida" narración de su "no amigo". Por un momento pensó en huir como la perra cobarde que era, pero la mirada ámbar le advirtió que no huyera o sufriría las consecuencias. Ella trago saliva, Battousai últimamente aparecía mas seguido de normal. Y la culpa no era más que de ella y sus locuras.

-Lo que sucede es lo siguiente.- empezó a narrar Ichiro.- un día en la tarde yo me encontraba en la sala de te de mi casa, cuando apareció mi "querida amiga Kaoru" riéndose como idiota, diciendo que quería hacer un negocio conmigo, los que ya me conocen saben a que clases de negocios me refiero, lo que no sepan, los digo de inmediato, yo soy el jefe de la yakuza de Tokio y me encargo de exportar por contrabando el opio que realizo en mis fabricas.- ante esta revelación a todos se les cayo la quijada hasta el suelo. A Aoshi solo le salio una gota. Quien se iba a imaginar a la dulce e inocente Kaoru trabajando con la yakuza?(pues a MONIKA-DONO se le ocurren todas estas idioteces).- ahora pues, la cantidad de dinero que me presentó Kaoru no era tan módica como se refirió ella. Cuento corto, la muy perra me emborracho y huyo astutamente de mi casa con el dinero y el opio. Ahora solo vengo por lo que es mio.- terminó aclarando suavemente Ichiro. Todas las miradas se dirigieron rápidamente hacia Kaoru, quien solo podía sonreír nerviosa.

-maldición, no me miren así, ustedes no saben la presión que significa tener que alimentarlos, cada vez que viene algún enemigo terminan destruyendo alguna parte de mi dojo. De donde creen que saco el dinero para alimentarlos a todos?¡¡¡¡.- Kaoru gritaba histérica tratando de sacarse las acusadoras miradas de sus amigos. Aoshi, Misao y Hiko miraban al Kenshin-gumi con cara de reproche, en realidad son unos caraduras, pensó el trío el mismo tiempo. A Ichiro le conmovieron profundamente las palabras de Kaoru, tan sensible era que pensó seriamente en eliminarla del mapa otro día, ya que hoy se veía un poco estresada. Pero el sentimentalismo de Ichiro no duró más que una milésima de segundo, ya que casi de inmediato trono los dedos haciendo que sus matones se pusieran en la ofensiva ante Kaoru.

Piensa Kaoru, piensa¡¡¡¡¡

-verdad o consecuencia, verdad o consecuencia, verdad o consecuenciaaaaaaaaaa¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡.- gritó Kaoru presa de la desesperación en dirección a Ichiro, quien le miró con cara de psiquiatra.

Los demás solo esperaron la respuesta de Ichiro, ansiosos. En que diablos estaba pensando Kaoru?.

-verdad…-suspiró Ichiro cansado de tanto juego por parte de la pelinegra. Kenshin solo pensaba en ese momento en una estrategia para huir sanos y salvos de la impaciente yakuza.

-ejem…verdad…bueno pues…¿¿¿¿que harías "mi estimadísimo Ichiro" si yo te dijera que me gaste todo el dinero en una fiestota pervertida la noche en la que huí con la mercancía?.- preguntó Kaoru tiernamente, parpadeando rápidamente y con los ojos con estrellas. Battousai parpadeó iracundo.

-pues te descuartizo.- respondió con la simplicidad tan característica de un mafioso. Sus matones tronaron los dedos. Los matones de Kaoru también. Aoshi desde una esquina de la habitación también hizo tronar los dedos, por lo que empezaron a hacer una competencia acerca de quien hacia tronar los dedos mas sonoramente. Aoshi les ganó por goleada. Los matones se enojaron y salieron al patio a beber sake junto con Hiko, Sano y Yahiko, quines escaparon de la pelea para regocijarse un poco.

Todos tragaron saliva pesadamente.

-miedaaaaaa!.- piensa Kaoru, piensa¡¡¡¡¡.- bueno pues…me alegro de que ese no sea el caso, porque yo tengo el dinero, pero no recuerdo donde maldita sea lo guarde¡¡¡¡.- mintió Kaoru rápidamente, sorprendiéndose a si misma por su recién descubierta capacidad para mentir. Inmediatamente se arrodilló, abriendo un especio hueco bajo el suelo, pero este estaba vacío.

-maldita sea, Sanosuke Sagara¡¡¡¡, donde diablos dejaste mi dinero?¡¡¡¡¡.- Sanosuke desde el patio gritó.

-y que hip…demonios…hip… voy a saber yo… hip…. de tu asqueroso dinero…hip…?¡¡¡¡¡. Kaoru maldijo por dentro. Megumi hizo una mueca de asco, Aoshi seguía tronando los dedos solo, Misao preparaba sus kunais para un poco de acción y Kenshin seguía pensando una manera de salir sanos y salvos, aun sin resultados. De verdad el muy baka nunca fue muy buen estratega.

-escúchame bien perrita…tienes una semana para juntar mi dinero y pasármelo. Si dentro de una semana no lo tienes, tu, tu dojo y todos tus inútiles amigos van a arder en llamas. Te quedó claro?.- amenazó Ichiro. Desde el patio llego el sonido de sus matones tronando sus dedos y luego una ronda de muchas carcajadas. El sonido ya era un chiste. Para ellos.

-entiendo Ichiro, pero no existe una posibilidad de que te pueda pagar de otra forma?...en carne por ejemplo?.- sonrió Kaoru sensualmente, recibiendo una mirada amenazadora de Kenshin y una de sorna de Ichiro.- ok, ya me quedó mas que claro que quieres el dinero.- rió Kaoru. Pero nada perdía con intentarlo no?.

Ichiro y sus matones abandonaron el dojo, los últimos totalmente borrachos, pegándose patadas y haciéndose zancadillas. Ichiro los maldecía por dentro.

El dojo quedó nuevamente en completo silencio.

-Todos vayan a sus habitaciones ya¡¡¡¡¡.- gritó enfurecido Battousai. Sus ojos a punto de explotar de rabia y ámbar. Nadie se atrevió a desobedecerle. Cuando Kaoru iba a abandonar el comedor, Battousai la sostuvo firme del brazo arrancándole un gemido de dolor.

-tu no vas a ninguna parte, tenemos que conversar muy seriamente.- susurró el hombre mirándola vorazmente a los ojos. Ella ni se quejo.- mira muchachita, el hecho de que seas una preciosidad no te da derecho a coquetear con cualquier hombre que se te cruce por el camino, lo entiendes?.- ella asintió con la cabeza.

-mira Kenshin, eres tu quien no me entiende. Si fueres mas cariñoso conmigo nada de esto sucedería.- ella lo miraba provocativamente, pero Battousai no caería en su juego.

-eres tu quien no entiende mujer, yo te trato como se me da la maldita gan…- pero quedó silenciado por exclamación de Kaoru.

-verdad o consecuencia, verdad o consecuencia, verdad o consecuenciaaaaaa¡¡¡¡¡¡¡.- Kaoru lo miró divertida. Vamos a ver si Battousai cae en mi juego ajajajajaaj.

-verdad…- habló Battousai con una gesto serio.

-muy bien…verdad… que me dirías si te dijera que soy una mujer de diecisiete años, virgen y que se muere porque tu seas su primer hombre, aceptarías serlo?.- Kaoru ahora no podía evitar mirar seriamente la respuesta de Kenshin.

-no…- respondió escuetamente Battousai, el no caería en su juego, no señor¡¡¡¡. Kaoru lo miró desilusionada y a la vez divertida.

-muy bien… no faltara quien quiera serlo.- Kaoru partió en dirección a su habitación seguida muy de cerca de un sonriente Battousai. Pero Kaoru en vez de entrar en su habitación, entró en la de Hiko. Ahora Battousai no sonreía tanto.

Hiko se encontraba de pie frente a su futón, se volteó al escuchar el ruido del shoji abriéndose y se topó con una Kaoru que en cuestión de segundos se había desnudado. Ella se lanzó sin más sobre Hiko, enrollando sus piernas en las caderas de Hiko besándolo salvajemente ante la atónita mirada de un ahora enfurecido Battousai. Además Hiko correspondía al beso de Kaoru.

-pero que mierdaaaaa¡¡¡¡¡¡.- gruñó rabioso Battousai. Ante el gritó de este, todos los habitantes del dojo corrieron hacia el lugar, encontrándose con la calenturienta escena.

Aoshi se ruborizo.

Misao no pudo ver porque las manos de Aoshi le taparon los ojos.

Yahiko vomitó ante la imagen de su maestra desnuda.

Sano vomitó, pero de borracho que estaba.

Megumi soltó una feroz carcajada.

Battousai desenvainó su katana.

Kaoru y Hiko en vez de cortar el beso, se recostaron sobre el futón, ahora ambos desnudos. Ni se percataron de los observantes de su pervertida escena.

Los demás no creían que tanto descaro fuera posible y cuando estaban a punto de toser para llamar la atención, Hiko apretó el trasero de Kaoru haciéndola reír de las cosquillas que le provocó la caricia.

-OROROROROROROROOOOO?¡¡¡¡¡.- exclamaron todos, inclusive Aoshi.

-pero me pueden decir que mierda le encuentran de gracia en decir el maldito oro?.- gritó Kaoru furiosa, mientras se paraba y se iba a su dormitorio, ante la mirada confusa de todos, menos de Hiko, quien la miraba triste y desilusionado.

Continuara…

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no, no estaba muerta, andaba de parranda¡¡¡¡¡, con yuki-chan y Auki, claro esta.

ajajajajajaaja, pero que capitulo mas bizarro. Que será el encargo que trae Aoshi para Kaoru desde Kyoto?. Como lo hará Kaoru para conseguir el dinero que le debe a Ichiro?. Estas y otras preguntas se solucionaran en el siguiente capitulo.

A mis reviews con cariño:

michel 8 8 8: (mas conocido como mi-kun), "mi queridísimo amigo", déjame agradecerte de todo corazón tu grandioso apoyo, muchas gracias por tu importantísimo tiempo para leer el ff de una mujer tan horrible y desagradable como yo. Para mi es un honor que tu lo leas. Ajajajajajaj sabes que te quiero ne?.

CiNtHiA: de corazón me alegro que te haya gustado tu regalo, esta sencillísimo, pero cargado de amor para ti. Te quiero mucho amiga y nos leemos en msn.

Ane himura: wuauuu amiga muchas gracias de verdad, me halagan tantas palabras bonitas para mi persona, primero que nada se le agradece la frase que utilice en este capitulo, segundo: pues de verdad soy una hentai, pero no se lo cuentes a nadie. Nos estamos leyendo y se viene tu cumpleaños.

kaoru-luna: para variar….pues que te voy a decir…primero que nada actualice y después conversamos, segundo: siempre tan escueta ajajaajajajajaj, pero eso se valora. Muchas gracias y como vamos con el capitulo?.

Gabyhyatt: sip kao es genial, es mi idola, pero yo hubiera sacado esas fotos, yo quería estar ahí¡¡¡¡¡, maldita sea, eso es lo bueno de escribir ff, siempre hago lo que quiero.

Arcasdrea: mi amiga del almaaaaaaa¡¡¡¡¡ ajajjaajajajaa la media embarrada que me mande, pero tu sabes lo que sucede cuando una escribe los ff en estado etílico, no salen como uno quisiera. Mil gracias y celebramos tu nuevo alcance en materia de tesis.

DaniChan-KRK: imoutoo¡¡¡¡. Te he extrañado, lo sabes cierto?. Muchas gracias y con respecto a las calugitas de ken, pues bueno, vamos a ver que se le puede hacer(monika-dono babea). Nos leemos en msn.

Aiko1504: de verdad, te ries con mi ff, me halagas amiga¡¡¡¡¡. Muchas gracias y sip, yo creo que con la rapidez de Kenshin, kao se aburrira muy pronto. Muchas gracias por leerme.

Kitaniaryu: nooooo, nooooo, noooo¡¡¡¡ es un milagro aparecio taniaaaaaa¡¡¡¡ que miedo mujer, pense que habias muerto, espero hayas estado de parranda igual que yo. A tu petición, aquí esta Aoshi. Mas Aoshi en el siguiente capitulo. Me alegra que te guste de verdad….

Kaoru Himura star: ni se te ocurra loca, quizas hasta no le hago lemon, me aburrí de que me digan hentai! En la calle, quizas uno al final, quizas nop. Depende del publico. Muchas gracias amiga.

akari-aoi: akri, akari, akari, akaiiiiiiiii, porque todas dicen que se han cantado de la risa, digan con toda sinceridad que se han cagado de ella. Quien dijo actualizacion, pues aquí estamos esperando mas actualizaciones, pero parece que no tenemos pa´cuando amiga. Mil besos y nos vemos en las vaca de invierno, te extraño muchos hermanita.

Ok, eso es todo, bastante para mi gusto, me alegro de la aceptación que ha tenido este ff, es mas de lo que merezco(monika-dono llora desconsolada, Auki le da un vaso de vino para que calme su pena…y pucha que funciono)ajajajajajajaajajaja que felicidad, shiiiii shiiiiiii, salud ¡¡¡

Mil besos, mil abrazos, mil cariños, mil vasos de vino, mil puchos y mil patadas en las pompas si no me dejan un review en este capitulo.

Os quiero, os amo, os adoro…. Y viva chile, las kazuko, niño melón, Nuki-chan y el buen vino mierda¡¡¡¡