Lost Canvas y Saint Seiya son de Shiori Teshirogi Y Masami Kurumada.

Primer cuento:

Capítulo 3

Un poco de "romance".

Casa de Escorpio.

Milo regreso de la ronda… Realmente había sido otra ronda aburrida a pesar de estar con Aioria… Las charlas habían sido muy monótonas…

-HEY…-Pego el grito cuando vio venir corriendo a los de bronce. Hyoga al verle se le tiro encima.- ¿Qué pasa?

-Señor Milo… está vivo-el chico y los otros estaban que no se lo creían…

-Hyoga…quien se va a morir seras tu a menos que te bajes de encima…-el chico rubio se bajo del caballero dorado- Claro que estoy vivo, por que debería de estar muerto…

-Pero…pero…-Seiya estaba algo perdido.-nosotros vimos su cuerpo… estaba muerto…

-¿Eh?

-¿Donde está Aioria?-pregunto al fin Shiryu.

-En Leo… le acabo de dejar ahí…-informo el Escorpio, completamente perdido…- ¿se puede saber que les pasa?-los chicos sintieron que el alma les volvia al cuerpo. Entonces no le había pasado nada a los caballeros dorados… Ikki fue el que más rápido recupero su frialdad.

-Milo… -Ikki trato de sonar lo más frio posible.- ¿Los gemelos están en Géminis?

-No se… no les vi… ¿Por qué?-Ikki miro a los otros nueve…

-PERO SI SERAN UNOS…-Milo le tapo la boca a Hyoga.

-A tu maestro no le hará gracia, saber que tienes ese vocabulario.-Informo Milo, mientras quitaba su mano de los labios del rubio.- ¿a qué viene todo esto? Corrían como alma que persigue el diablo… Además… Kanon sufrió un infarto y el patriarca le prohibió usar su cosmos por 48 horas…-les miro completamente desorientado.- si les hicieron una broma con ilusiones… No pudo haber sido él… ¿Qué paso?

-Pues… lo que paso…-Shun estaba algo rojo por la vergüenza, al igual que el resto de los chicos… Incluso Ikki- vera señor Milo…-Shun le explico todo lo acontecido al de Escorpio. Quien no sabía si reírse de los 10 adolescentes o matarles por atreverse a tomar el libro.


-Ósea… Leyeron una historia de terror y cuando salieron, del cuarto de Hyoga, se encontraron con: la muñeca, mi cadáver y el de Aioria…-Tomo un poco de aire para reprimir la carcajada- y se asustaron y vinieron corriendo desde Acuario hasta aquí… Y si no me veían de seguro seguían corriendo hasta Leo…

-Algo así…-Shun estaba rojo de la vergüenza.

-Como me perdí eso...-murmuro el escorpio. Los chicos le miraron- ¿No sintieron ningún cosmos?-los chicos negaron con la cabeza- vayan con Shaka… él sabe cuando se activan los cosmos de todos…-los chicos se fueron de ahí.-Una ilusión con una muñeca diabólica…-el chico soltó una risa…- como me perdí eso…-entro al sector privado de Escorpio.

Casa de Virgo.

-Juro que matare a Saga por eso…-gruño Ikki al escuchar, por parte del caballero de Virgo, que el cosmos de Saga. Se había activado hacia unos breves minutos, en la casa de Acuario. De los diez, solo Ikki y Shun se habían quedado en Virgo.

-Ikki, calma… Solo fue una broma-trato de calmarle su hermano.

-Creo que eso les servirá de lección-informo el rubio- supongo que no volverán a tomar cosas ajenas luego de eso…

-Si maestro-informo Shun.- luego de este susto… Nadie vuelve a tomar ese libro…

Casa de Escorpio, esa misma noche.

Ahora la noche de lectura estaba más organizada. Se habían llevado botanas y bebidas… Camus se volvió a sentar en el mismo sillón que había ocupado el día anterior… Y miro a sus expectantes oyentes.

-Se escapara o no se escapara…-estaba Afrodita.

-No se… pero yo le aposte 50, a Kanon, de que le agarran como a Saga.-informo Ángelo. Camus abrió el libro, el texto comenzó a aparecer por donde había sido dejado.


El rey Manigoldo caminaba en compañía de uno de sus generales, Defteros Géminis. Cada quince días aproximadamente, los hijos de este mandaban algo de información o confirmaban que aún no habían sido descubiertos. Hacía tres días que, se supone, tenían que haber mandado un mensaje cada uno.

-Estoy preocupado por mis hijos…-Informo el general, el rey le miro de reojo. Él también estaba preocupado, además comprendía al hombre. También tenía dos hijos… Un chico y una chica (que no tenía nada que envidiarle en fuerza a su hermano mayor). Sus hijos ahora practicaban esgrima bajo uno de los cerezos del palacio.

-Las noticias ya llegaran…-Informo el rey.-Solo se han demorado un poco.

-SU ALTEZA…-Un soldado llego y se arrodillo ante el rey y el general. Los príncipes dejaron de entrenar y se acercaron para saber a qué venía el alboroto.-El teniente Kanon acaba de llegar del Reino del Mar…

Ángelo saco 50 euros de su billetera y se los dios a Kanon, había perdido la apuesta.

-¿Kanon?-El general salió corriendo hacia la entrada del palacio. El rey le siguió, al igual que los príncipes. Kanon se estaba refrescando la cabeza en una de las fuentes de la entrada del palacio, mientras la pobre y agotada yegua saciaba su sed.

-Ahí esta señores…-Informo el guardia.

-¡KANON!-El general se acercó corriendo a su agotado hijo.- ¿Qué paso?-El muchacho tomo aire e iba a hablar, pero el agotamiento de los ultimo cuatro días fue superior y cayo inconsciente en los brazos de su progenitor.- ¡KANON!-El general comenzó a buscar heridas en el cuerpo de su hijo, solo percibió un par de rasguños y un agotamiento general.-Mi señor…

-Llévalo adentro, cuando despierte nos dirá que paso.-Sentencio el rey-Ángelo.-Miro a su hijo mayor-Ayúdalo a cargarlo…

-Si padre…-Ángelo ayudo al general a entrar al teniente inconsciente. –Tres años sin verte amigo… para que vuelvas en estas condiciones…-Murmuro el príncipe.

-Shaina.-El rey miro a su hija, la peli verde se puso tensa- Ordena que refuercen las vigilancias en las fronteras… Que tus arqueras estén listas, es posible que lleguemos a necesitarlas.-La joven asintió, monto a un caballo y partió hacia el palomar real… donde se emitían gran parte de las ordenes.- ¿Qué demonios paso?

-¿SHAINA Y ANGELO SON HERMANOS?-Exclamo sorprendido Afrodita.- bueno… los dos son de Italia… pero otra similitud no les veo…

-Dita… no empieces a interrumpir-gruño Camus.

Kanon fue abriendo lentamente los ojos. Se hallaba en una cómoda cama, en una habitación bien amueblada. Se levantó de golpe al recordar todo lo que paso los últimos días… Alguien le puso una mano en el pecho, para que se recostara de nuevo, cuando miro…

-¿Tío?

-Acuéstate de nuevo Kanon…-Le ordeno su Tío y superior. El joven se recostó de nuevo, su tío le quito el paño de la frente y lo remojo un poco para volver a ponérselo luego.

-¿Ya despertó? Aspros-Esa era la voz de su padre.

-Si… Su alteza.-El hombre realizo una inclinación de la cabeza. El rey se acercó y se sentó en la cama del joven.

-Ya sé que estas agotado… pero necesito que me digas que paso.-Pidió el rey amablemente. Kanon seguía sintiendo esa extraña opresión en el pecho. Tomo un poco de aire y les conto todo lo que había pasado, de como por poco y le agarran en la frontera. Como había logrado evadir misericordiosamente el peligro y llegado a ese lugar. Aun se sorprendía que no haya dormido en cuatro días, si no habían sido más...

-Así que, aparentemente, atraparon a Saga…-Dijo con voz queda su padre, Kanon asintió.-Me lo temía…-Al poco tiempo un halcón entro por la ventana, lo reconoció al instante.- ¿Horus?-Miro la nota que el ave traía sujeta de su pata. Él la tomo y la extendió:

"Los reyes son hermanos. Traidores en varios reinos.Derrocaran a los reyes. SAQUEN A KANON DE REINO DEL MAR, SU VIDA PELIGRAMe están persiguiendo, no vengan a Elíseos" S.

-Ya tenemos el reporte de Saga…-Informo en un hilo de voz el general Defteros.-Mi señor. ¿Qué haremos ahora?

-Avísenle a Kaiser, Kardia, Degel, Asmita y Hakurei.-Ordeno, para luego mirar al general- Recuperaremos a Saga, lo prometo.

-Bueno… ya tenemos el nombre de los reyes…-comento Shion- mi maestro Hakurei es uno…

-Al igual que Asmita…-Miro de reojo a Shaka.-y no sé por qué… Me hago una idea de quién podría ser su heredero…-Camus solto un gruñido y los mayores de la orden sonrieron con pena.-Bueno… última cosa… Defteros era el nombre de Kanon en el siglo XVIII… En esa historia aparecen como dos personas distintas…

-Aparecemos como hijos de la reencarnación de Kanon.-informo Saga.- bueno… uno de dos a salvo…

-YA PAREN DE HABLAR-Ladro Camus. Para continuar con el capitulo al que solo le quedaban un par de renglones.


-Conclusiones… antes de que empieces el siguiente-Ángelo sonrió- si no entendí mal… Soy el heredero al trono…. Y Kanon ¿es mi amigo?

-Y uno de los tenientes de las legiones de tu "padre".-informo Shaka

-Que interesante…-informo Ángelo-Ya no me mires así… y sigue leyendo…

-Amordacen a Aioria -Pidió Camus cuando leyó el titulo del siguiente capítulo.

-¿Por qué?-pregunto el afectado.

-Leones y Corderos.

-No te preocupes… guardare silencio-informo el chico.

Él esquivo el ataque una rapidez casi divina, armo su arco y atravesó el corazón de su oponente con una flecha

-Ese es Aioros…-comento alegre Athena, Camus soltó un bufido y continuo leyendo.

No muy lejos de ahí, su hermano sostenía una vehemente batalla con tres hombres a la vez.

Aioria embozo una sonrisa divertido… Claramente hablaban de él

Luego de frenar otro ataque con una de sus espadas, a la que sujetaba cuidadosamente cuando disparaba con el arco. Se entrelazo en un combate de esgrima con un general del reino enemigo. Aioros, príncipe heredero del Imperio de los Leones, se movía con gracia al realizar sus hábiles y certeros movimientos. Aioros era, junto con su hermano, uno de los guerreros más férreos del ejército. Aunque poseía una gran habilidad con el arco se defendía muy bien en la esgrima. Las tropas enemigas comenzaron a retirarse, sin duda la batalla estaba terminando. Creía que llevaban alrededor de 8 horas peleando, dado que él sol ya se escondía. Su hermano apareció montando en un corcel prestado, por algún enemigo muerto, y le dio las rienda de otro segundo. Una vez seguros que la batalla había terminado, reunieron a las tropas y volvieron al campamento base.

-Las tropas de Apsu cada vez atacan con mayor regularidad-Informo Aioria mientras espoleaba su montura, para estar a la par de su hermano.-Las fronteras están bien protegidas, no entiendo por qué insiste en atacarnos.

-¿Quién diablos es Apsu?-pregunto Shion- debe ser un enemigo inventado…

-Sí, me eh dado cuenta-Aioros miro de reojo a su hermano menor y camarada de armas. En su mano derecha aun llevaba el arco, con dos flechas, para usar. Aioria le miro, había entendido el mensaje no era momento de hablar. Los enemigos tienen, curiosamente, las orejas muy largas.

-El mensaje de Saga, hablaba de espías y traidores…-comento Aldebaran.

Aioria entro a la carpa mayor, seguido de su hermano Aioros. Echado, cómodamente en un almohadón, estaba un inmenso león de melena dorada. Aioros se le acercó y le acaricio la melena mientras el animal emitía un ligero ronroneo.

-Señores-Un capitán ingreso al recinto, ganándose un rugido de advertencia del león.-Disculpen…

-Que se cuenten los heridos, los muertos y los sanos. -Aioros le miro.-A los heridos los curan, a los muertos le dan digno entierro y a los sanos le dan descanso…-El hombre asintió y se retiró- ¿No te cae simpático? Quimba -Comenzó a jugarle al animal ante la atenta, y burlona, mirada de su hermano menor.

-A nadie le cae simpático-Su hermano le miro mientras se quitaba el casco-Buenos disparos por cierto, sigo creyendo que sería mejor que te quedaras con los arqueros. Con un príncipe vivo es suficiente. -Aioria rio ante la cara de pocos amigos de su hermano mayor.

-Aioria, no me quedare atrás mientras tú y el resto arriesgan su vida. -Aioros se reincorporo y miro fijamente a los ojos a su hermano. –El imperio es mi deber… y

-Ya se, sacrificare mi vida para mantenerle seguro del enemigo si es necesario.

-¿Siempre digo las mismas palabras?-Su hermano asintió.-Tengo que buscar otras…-Aioria soltó una risa.-Ven, vamos a ver cómo están las tropas…Quimba-El inmenso león se levantó y salió tras los jóvenes monarcas. Aioros llevaba consigo su arco, nunca se separaba de él… Mientras que Aioria llevaba dos espadas gemelas. Recorrieron el campamento visitando a los heridos y ayudando un poco. No querían sentirse unos inútiles. Luego de pasado unos días y de estar seguros que podían partir, el ejército se puso en marcha. Dejaron un contingente de hombres, a cargo de capitanes confiables, y partieron de regreso hacia el interior del reino. Los príncipes llegaron en plena noche al palacio con una reducida, eh innecesaria, escolta. Luego de estar dentro de los límites del castillo. Les despidieron agradeciendo el servicio brindado en el campo de batalla y pidiendo que estén alertas. Por si algo volvía a pasar y tenían que llamarlos para asistir al campo de batalla de nuevo.


Aioros y Aioria subieron hacia los aposentos reales, ninguno a pesar de sentirse terriblemente sucios se bañó. Su cuerpo les pedía una cómoda cama y un buen descanso. Ya habían estado sucios por casi una semana, no les afectaría para nada una noche más.

-Dale… total lavan las sabanas las doncellas-informo burlón Angelo, ganándose un "Shhh" por parte de los hermanos de fuego.

Una vez aseados y presentables los jóvenes nobles fueron al salón del trono, tenían que dar su reporte a su padre, el rey. Cuando entraron al salón del trono, siempre escoltados por el fiel Quimba, se encontraron que su padre estaba con los otros generales. Lo que era un muy mal augurio. Aioria y Aioros se arrodillaron ante el rey como muestra de respeto. Su padre con un movimiento de la mano les indico que se levantaran.

-Sí están todos aquí. Algo malo debió de haber pasado en nuestra ausencia…-Aioros se colocó en su lugar, mientras su hermano hacia lo mismo.

-Mensaje del reino de Cancro.-Informo la general del 5° regimiento.-No es nada alentador…

-Lithos

-¿Lithos?-Camus releyó varias veces el nombre, al igual que los otros no caían.- ¿Ella es una general?

-Pero… si era una mocosa que ni sabia pelear…-comento Ángelo- ya está decidido… la autora de esa historia estaba re fumada cuando la escribió…-Camus continuo leyendo.

-Lithos, déjame que yo explique-La joven realizo un movimiento de la cabeza, como muestra de entendimiento. El rey miro a sus generales.-La general Lithos ya sabe, dado que su regimiento es el más cercano a las fronteras de Cancro, ya que fue quien recibió el mensaje. Hace una semana atrás si no es más… El rey Manigoldo de Cancro, recibió información. Según esta información, varios reinos enemigos se están aliando para derrocar a los demás reyes…-Paso la mirada por sus generales, había visto un ligero brillo en los ojos de Lithos.-Por lo tanto, me temo que tendremos que aplicar la ley de frontera cerradas.

-Mi señor…-Uno de los generales le miro-Eso…

-El imperio produce sus propios alimentos, tenemos minas donde extraemos los minerales y campos donde sacar el algodón para nuestras ropas, sin contar los rebaños de animales…-El rey le miro-No necesitamos comercializar con nadie, dado que nos podemos auto abastecer a nosotros mismos. Solo será por un par de semanas, pero hasta que todo este confirmado. Las fronteras se cierran. Lithos, Aioria y Aioros, quédense. Quiero escuchar sus reportes, el resto puede retirarse tienen trabajo que hacer.-Los generales asintieron y salieron del recinto. Los tres jóvenes se adelantaron y se arrodillaron ante el rey-Lithos, pude ver que te brillaron los ojos…

-Mi señor ¿Por qué suprimió información de vital importancia?-Los príncipes se miraron, también habían pensado lo mismo.

-Lithos, como la única general mujer de mi ejército. Debes saber que hay cosas que no se deben decir. Tu prudencia fue lo que te coloco en ese lugar.-El rey acaricio con cuidado la cabeza del león dorado que estaba junto a él.-Según el mensaje, hay generales traidores en los reinos que planean el derrocamiento de los reyes.

-¿Un golpe interno?-Aioros miro a su padre sorprendido.

-Exacto, por eso preferí no decir esa información y que solo ustedes lo sepan.-El rey cerró los ojos-Son las únicas tres personas en la que tengo confianza… Al resto de los generales les tengo en duda.

-Si me permite la pregunta-Lithos le miro- ¿A qué debo el honor de formar parte de su círculo de confianza?

-Dime Lithos ¿Cómo reaccionaron los demás al darse cuenta que eras mujer? ¿Cómo reaccionaron todos cuando permití a las mujeres formar parte del ejército en el escuadrón de arqueros?

-Mal, no querían saber nada incluso llegaron a golpearme cuando lo descubrieron y de no haber sido por Aioros. –La joven suspiro.- Y lo de las arqueras, que ahora protegen las murallas, de las ciudades más importantes… Tampoco les cayó en gracia.

-Que honor para Lithos…-comento Aioria.- ser la única general mujer…

-Puesto que seguro le costó obtener…-informo Camus… Con solo escuchar las palabras de la chica entendió que ese puesto había costado alcanzar.-seguramente Lithos paso las mil y una…-continuo leyendo.

-Dime Lithos, siendo considerada la responsable de que yo pusiera en igual de condiciones al hombre y a la mujer.-El rey le miro.- ¿Que creen que te harían?-Aioros cerró con fuerza las manos y Aioria apretó con fuerza los dientes. -Lithos, tú vales más que los generales que se han retirado de este recinto. Eres lista y muy ágil durante el combate, en mi opinión una gran general.-La joven sonrió suavemente.-Pero para ellos no eres más que una campesina que fingió ser hombre para entrar al ejército.

-Mi señor, yo les estoy muy agradecida por permitirme formar parte del ejército y por dejar que las mujeres también defendamos este país.-El rey le sonrió, cortando un poco con la seriedad de su rostro-Se lo que los otros generales piensan, que una cuerda en mi cuello no estaría mal si se le acompaña con una caída rápida desde la rama de un árbol. Puede contar con mi lealtad y mis huestes.

-Ah… esta no tiene nada de la chiquilla que conocimos…-informo Shaka- es muy avispada y sabe lo que pasa a su alrededor…

-Y cuenta con el apoyo del rey y de los príncipes…-informo Saga.

-¿Me dejan leer?-Camus continuo con la lectura.


-Mi señor si me permite me retiro, mis tropas me esperan-La joven se levantó y se retiró luego de realizar una delicada reverencia. El metal de su armadura realizaba unos ligeros repliques al impactar a cada paso con el suelo. Aioros le miraba irse, se había reincorporado con su hermano para despedirla. Adoraba a Lithos, siempre tan segura de sí misma y poseedora de una bella mirada soñadora.

-Lithos es una buena opción…-Le dijo su padre al oído, haciendo que el joven diera un salto y su hermano ahogara una risa.

-Pero que dices padre…-Aioros se ruborizo un poco-Lithos eso solo una conocida, una hermana de armas.-Se controló ocultando su vergüenza.-Le tengo mucho aprecio no lo puedo negar.

-Aprecio…-Aioria le miro-No quieras esconder lo que pasa frente a nosotros Aioros, soy tu hermano y él es nuestro padre. Si no te conociéramos, diría que te gusta Lithos desde hace rato…-Aioria le dedico una mirada un tanto felina.

-Por favor, no digan sandeces…-Aioros salió del recinto sintiendo las mejillas arder. Su padre y su hermano siempre diciendo esas cosas. A él no le gustaba Lithos solo era una amiga. Se dirigió hacia los establos encontrándose con una curiosa escena.

-Aioros y Lithos…Aioros y Lithos -comenzó a canturrear Kiki, sentado en las piernas de Mu.

-Kiki, te recuerdo que soy un miembro de la orden dorada y tu un aprendiz -Aioros fulmino con la mirada al niño- me debes respeto.

-El te tiene que respetar…-Saga le lanzo una mirada burlona- nosotros no…-el arquero paso saliva. Ahora seria mortificado por el resto de su vida… por culpa de esa historia.

A Lithos, general del 5° regimiento, le comenzaba a faltar el aire. En vano trababa de liberar su cuello de la opresión que ejercían en él. Había sufrido peores cosas, no dejaría que un simple apretón en el cuello le hiciera hablar. Aunque el codiciado aire comenzaba a faltarle, lo que le provocaba un ardo en los pulmones y una punzada en la cabeza.

-Que decía el mensaje… perra. Habla.-Le ordeno su par. Lithos le miro desafiante a pesar de sentirse en completa desventaja.

-Que el mozo de cuadra se coge a tu esposa…-Le dijo mientras sonreía con burla, lo que provocó que la presión en su cuello se intensificara. Escucharon un ruido y este la soltó, Lithos se sujetó contra la pared para evitar caer de rodillas.

-Mirala al Lithos…-comento sorprendido Aldebarán-jamás la hubiera imaginando diciendo esas cosas… -Los otros asintieron, incluso a Camus le había sorprendido las palabras de la joven.

-Si valoras tu vida, me dirás luego lo que decía el verdadero mensaje…-El general se retiró por otro camino, Lithos sintió un ligero golpe al costado del brazo. Cuando levanto la vista se encontró que, Aioros se le acercaba con una expresión de rabia en el rostro. En una de sus manos aun llevaba un par de piedritas.

-Golpeaste algo con piedritas…-Lithos sonrió luego de tomar una bocanada de aire.

-Porque algo me dice que no es la primera vez que pasa.-Aioros le atravesó con la mirada, la joven se la esquivo.

-Tu padre está en lo cierto, si le derrocan yo salgo perdiendo.-La chica se paró firme y busco su casco con la mirada.-Y no, no es la primera vez que pasa.-La chica fue por su montura, Aioros no iba a dejar que se fuera así no más Lithos le diría todo.

-Lithos por que no dijiste nada antes.-El chico tomo las riendas del animal, para evitar que la general se fuera.

-¿Me hubieran creído?-la joven le miro escéptica.

-Mi padre si.-Él joven le miro dolido.-Yo también, lo mismo Aioria.

-Los demás no. Todos los demás piensan igual que él.-La chica le miró fijamente.

-No todos…-Aioros le miro-Estoy seguro que no todos.-La joven sonrió ligeramente.-Ven vamos a montar juntos así te distraes un poco.-el príncipe fue por su montura.-Con Aioria tenemos un lugar de paseo especial…

-Un lugar de paseo especial…-canturreo burlón Ángelo- te re querías voltear a la general… No te hagas Aioros… se nota a leguas que te re gustaba… En la historia.-el arquero se puso rojo como un tomate.

Cabalgaban en silencio, ninguno decía nada. Como antes, Aioros llevaba consigo su arco y dos flechas, Lithos llevaba el arco al hombro y dos espadas pendiendo de su cintura. Ambos llevaban puestas sus armaduras. Se detuvieron en un pequeño arroyo con cascada para beber un poco. Aioros le miraba las marcas en el cuello. Supuso que Lithos las escondería con maquillaje, no lo haría con un pañuelo. Ella la gran mayoría de las veces que había reunión de generales se coloca un pañuelo al cuello. Supuso que era para amedrentarla, pero Lithos jamás se mordía la lengua.

Ella había presenciado la destrucción de su pueblo, luego de eso, tomo la armadura de su padre y se hizo pasar por chico. Un chico muy callado de apariencia menuda, pero que demostraba grandes habilidades en el uso de las armas…

-No sé por qué… pero me suena de algún lado…-comento Ángelo…

-Eh… chicos…-Camus les miro- Autora: En realidad me inspire en Mulan para hacer a Lithos, solo que la puse como una guerrera más lista y experimentada que la primera mencionada.

-¿eso… está ahí?-pregunto Aioros.- ¿POR QUE ME EMPAREJASTE CON LITHOS?

-Autora: porque se me antojo.-Camus arqueo una ceja.-que sincera… Ya dudo que nos vaya a hablar… ahora sigue el texto normal…-Camus continuo con la lectura del cuento.

Recuerdo.

Aioros caminaba tranquilo por el campamento, tenía 17 años y no estaba solo en ese campamento. Su padre estaba en una de las carpas con los generales. Le llamo la atención ver algunos de los soldados llevarse a uno de los más jóvenes del ejercito hacia el bosque. Pudo reconocer quien era porque solo había una persona en toda la legión con tan menuda apariencia. Era ese chico callado llamado Lithos, fue tras ellos motivado por la curiosidad. No paso mucho hasta que escucho burlas, insultos y gritos de dolor de una joven... Temió lo peor, pensó que los soldados habían atrapado a una campesina y que la idea era "presentársela" a Lithos. Se fue acercándose con la espada desenvainada, el jamás perdonaría esos actos bestiales. Se detuvo en seco detrás de un árbol al ver quien era la persona que emitía los gritos.

-Así que te metiste al ejercito eh nenita-Uno de los soldados golpeo el vientre desprotegido de Lithos, quien de no ser que era sujetada por dos más hubiera caído al suelo. De la boca y nariz de la joven caía sangre. ¿Lithos es una chica? La noticia le cayó como un balde de agua helada. Era ella quien gritaba de dolor.

-Hay que enseñarle a la mocosa cual es el lugar de las mujeres en este mundo…-Dijo uno mientras reía a mandíbula suelta.-El ejército es para hombres… no para mujerzuelas…-Al oír esto Aioros salió de su escondite, hecho una furia, con espada en mano.- ¿Su alteza? ¿Qué hace usted tan lejos del campamento?

-Suelten a esa chica…-sujetó con fuerza la empuñadura de la espada mientras apretaba los dientes.

-Príncipe, esta cría se metió al ejercito-Uno de los que sujetaba a Lithos miro al príncipe- desobedeció una de las leyes más importantes de todas.

-En ninguna ley dice que las mujeres no puedan integrar el ejército-El joven les miro furico, que no le vinieran con esas mentiras porque desde que era pequeño había tenido que aprender sinfines de leyes.-SUELTEN A ESA CHICA AHORA.

-Su alteza merece ser castigada por lo que hizo…-Le informo uno.

-Los que serán castigados son ustedes si no la sueltan. -Aioros miro a la lastimada Lithos, de los ojos de la joven caían lágrimas.

-Y ahora Aioros se enfrenta a espada limpia-comenzó burlón Milo-para rescatar a la doncella en problemas.

-Su alteza… regrese al campamento.-Dijo uno de los mayores.-Esta traidora pagara caro su osadía…-La joven de corta cabellera verde e intensos ojos verdes le miro, le pedía ayuda con la mirada.

-Ustedes son los traidores… por querer impartir justicia cuando no son más que soldados…-Aioros se les acerco con paso desafiante.- Suéltenla ahora.

-Príncipe… mejor será que se valla….-Comento uno mientras llevaba su mano a la empuñadura de su espada.

-Ustedes es mejor que se vayan-Dijo una áspera voz, el rey apareció con cara de pocos amigos (la cara que solía tener el 90% del día)-Suelten a esa chica…-Ordeno el monarca.

-Bueno… por no menos aclara que el emperador estaba serio gran parte del día…-comento algo divertido Kanon.-te salvo papi… Aioros.

-Rey Kaiser… esta chica.-comenzó uno

-Esa chica ah mostro una gran habilidad en el campo de batalla y ustedes la castigan por ser mujer.-El rey llevo su mano a su espada lo mismo que las dos personas que le acompañaban (un general y un capitán de confianza).

-Mi señor las mujeres no pueden formar parte del ejercito.-Informo uno de los agresores.

-Dime en que ley esta ese dictamen.-El rey avanzó un paso, dando a entender que le importaba poco lo que decían los soldados- Porque soy yo quien las hace y te aseguro que en ninguna de las leyes dice eso. Lo que ustedes le han hecho a esa niña, no es más que una muestra de su salvajismo. Suéltenla ahora.-Los dos que sujetaban a la indefensa Lithos le soltaron, dejando a la joven de 16 años caer de rodillas al suelo. Aiorios se acercó a la chica y le cubrió con su propia capa. La ropa de Lithos, una camiseta gastada y un pantalón marrón, estaban cubiertos por la sangre que caía de la boca y nariz de la chica. Aioros miro con ira a los guerreros.

-COMO SE ATREVEN HACERLE ESO A UNA CHICA-El chico estaba hecho una furia, eso era algo imperdonable.

-Ahora Aioros monta en cólera y mata a más de uno-comento divertido Angelo.

-Aioros, llévate a Lithos de regreso al campamento.-Le ordeno su padre, el príncipe supo por el tono frio de voz de su padre que no aceptaba replicas. Cargo a la asustada y lastimada Lithos en brazos y regreso al campamento. Cuando paso con la joven, cubierta con su capa, frente a los demás soldados. No pudo evitar hacer una mueca al escucharles susurrar idioteces. Llevo a Lithos a su carpa personal y la recostó en su "cama". Fue a buscar un poco de agua tibia y un trozo de tela de algodón, junto con algunas otras cosas para primeros auxilios. Con sumo cuidado comenzó a limpiarle la cara a Lithos, la joven estaba aterrada se encontraba en el mutismo total. Luego de curarle las heridas le ordeno a Lithos que se acostara a dormir. Que él velaría por ella, la joven entre sollozos ahogados quedo dormida. Se quejaba dormida de algunos dolores, lo cual preocupaba un poco a Aioros. Este no había tenido el valor, ni la desvergüenza suficiente, para pedirle a Lithos que se quitara la remera y revisar los golpes de su vientre... Su padre llego como una hora después. Mientras él con cuidado acariciaba el pelo de Lithos.

-Y….-comenzaron los demás

-Y… nada… El libro cabrón no me da el resto del texto-informo Camus. Por lo cual todos hicieron muecas.

-¿Qué le paso a la señorita Lithos?-Kiki miro atentamente a su maestro.

-Si de adulta es una general…-informo Mu.- quiere decir que siguió en el ejército-informo.

-Bueno… aprovechemos para comer mientras el libro termina de "cargar" la actualización.-comento algo burlón Milo.

Continuara