Capitulo 3

-Vale, pues eso es todo, ya conoces a todos los tripulantes y ya sabes más o menos todas las habitaciones y lugares que hay en el barco. No es pequeño, pero tampoco lo suficientemente grande como para perderse. Creo yo – Killer se había tomado la molestia en hacerle un tour completo a su nueva enfermera, ya que el capitán dijo que estaba demasiado ocupado en sus tonterías, o como le gustaba llamarlo a él, "inventos".

-Muchas gracias por todo Killer.

-¿Eh? Ehh no hay de qué, si necesitas algo tan sólo búscame e intentaré ayudarte en lo que pueda. – comienza a alejarse de ella, pero antes de desaparecer de la puerta se gira – Sé que el capitán es un poco…especial, es muy joven en realidad todavía y es muy impulsivo, pero te aseguro que una vez lo conozcas lo adorarás.

-¿Cómo le haces para no estrangularlo?

-Ehhh – parece recordar algo. Algo agradable, porque a pesar de llevar máscara se le nota que está alegre – Digamos que nos conocemos desde hace muuuucho tiempo. Sé cómo es en realidad.

El rubio desaparece por la puerta, dejándola sola en la enfermería, donde a partir de ahora se establecerá. Al ser la única mujer de toda la banda no hay un cuarto para mujeres y pasa de dormir con puro hombre. Además no le importa estar ahí, de todo lo desconocido que la rodea la enfermería es lo que más familiar le puede resultar. Recuerda cuando estaba en la consulta de su hermano mayor y de cómo éste le enseñaba cualquier cosa interesante. Lo echaba de menos ¿Qué estaría haciendo ahora?

Retira de su mente ese pensamiento, tiene que centrarse en otras cosas. Tiene que llamar a Sabo e indicarle su posición y planes, también tiene que conocer qué planea hacer él. Después de la muerte de su hermano Ace dijo que tenía cosas que hacer y salió de la sede sin dar explicaciones a nadie. No es que le importara su seguridad o algo por el estilo, sabía cuidarse solo, pero necesitaban sincronizarse y además Kaito y Kota, sus otros dos compañeros, también habían estado preguntando su posición.

La revolucionaria comienza a ordenar todo aquel desastre ¿Cómo demonios se les ocurre tirar al médico por la borda? Esos idiotas vestidos como grupo de metal tenían muy pocas luces. Además, por si fuera poco, Kidd le había obligado a vestir con un traje de enfermera que parecía más bien un vestido para salir de fiesta de lo corto que era. Lo bueno es que al menos se veía bastante bien en él. A pesar de tener pésimo gusto en ropa masculina, el chico sabía lo que le quedaba bien a una chica.

En fin, a partir de ahora y durante bastante tiempo este será su hogar, así que será mejor que lo vaya arreglando un poco.

-Timeskip de una semana-

Había pasado una semana desde que estaba en la tripulación.

Había descubierto cuales eran los poderes de su capitán, que era básicamente ser un imán con piernas.

El resto eran bastante normales. El alto que vestía más raro de todos utilizaba un tridente como arma, el que parecía un espantapájaros lanzaba fuego con la boca pero no era usuario de una fruta del diablo y el segundo de abordo usaba una especie de cuchillas giratorias bastante curiosas. El resto de los tripulantes le daba bastante lo mismo.

A decir verdad, para ser unos de los considerados piratas más crueles por la Marina, eran bastante idiotas y lo máximo que les había visto hacer era clavarle el reverso de una espada en el ojo a otro pirata. Eso a ella no le impresionaba, había visto y hecho cosas peores. Tras pensar esto se sintió ligeramente un animal. Luego recordó lo mucho que odiaba al Gobierno y se le pasó.

…...

Lo cierto es que a pesar de ser espadachina no la había visto luchar todavía. Ni siquiera la había vuelto a ver desenvainar su espada desde aquel día.

En varias ocasiones a lo largo de la semana habían sido atacados por marines y otras bandas y en ninguna ocasión se dignó a luchar. Contra los otros piratas Heat aseguraba haber visto que ella lanzó a uno por los aires de una patada al intentar acercarse a ella y en cuanto a los marines, bueno, simplemente había bostezado y se había ido a dormir.

Otro tema que molestaba a Kidd bastante era ese. Esa chica tenía un problema muy grave con el sueño. Sabía que se pasaba todas las noches en vela y luego se pasaba todo el día durmiendo por los rincones del barco. Cuanto más ruido hacían, con más facilidad se dormía. Incluso había llegado a dormirse mientras comía.

Esto a pesar de ser molesto no afectaba a su labor en el barco, pues es verdad que si alguien necesitaba su ayuda para cualquier cosa se despertaría enseguida y haría la que fuera con precisión y eficacia. Además había demostrado tener excelentes dotes curando a la tripulación después de cada pelea.

...

Después de haber comprado varias cosas en la última ciudad a la que bajaron, La joven decidió ordenar todo aquel lugar y buscar los informes médicos de sus compañeros, pero por más que buscaba no encontraba nada que le fuera de utilidad ¿Podría ser que…? Imposible, Eustass le había dicho que tenían médico. Aunque lo hubiera tirado por la borda no serian lo suficientemente idiotas como para lanzar todo lo demás ¿No?

Tras varios intentos fallidos de búsqueda de los famosos informes, se da por vencida y decide buscar al pelirrojo, el cual se encuentra como siempre en su taller, arreglando una especie de reloj.

-Eustass, necesito ver los registros médicos de la tripulación.

-¿Qué cojones es eso?

-Un papelito donde pone cosas médicas como por ejemplo vacunas, alergias y enfermedades pasadas con anterioridad – explicó como si fuera a un niño pequeño.

-No tengo ni idea de lo que estás diciendo, pero si no lo encuentras es porque no está.

-Gracias capitán obvio. Necesito que vengáis entonces uno por uno a la enfermería y así haceros una ficha médica a todos, no podéis ir por la vida sin una. Sinceramente ¿Qué clase de médico tenías antes?

-Era un idiota que recluté porque era el único que sabía vendar sin dejarnos como momias.

-No me extraña que lo tiraras por la borda.

-¿Ahora me entiendes?

-Bueno, resumiendo, diles que vayan pasando uno por uno.

Durante el resto del día la pelirrosa se dedicó ha hacer un examen médico a cada uno de los integrantes de la banda. La mayoría ni sabían lo que era una vacuna así que cada uno duraba cerca de una hora. Killer fue el único de toda esa sarta de idiotas que parecía tener una ficha médica, así que gracias a Dios con él solo fueron un par de preguntas sobre sus hábitos y ponerle alguna vacuna que le faltaba.

Al final del día faltaba el más importante de todos, el capitán.

-Bueno Eustass, necesito que te quites la cami… da igual. - Comenzó a ordenar los papeles y empezó con el exámen.

-Muy bien ¿antecedentes familiares?

-¿Qué?

-Que si tus padres padecían de alguna enfermedad.

-Lo siento guapa, la última vez que supe de ellos tenía cinco años.

-Muy bien, entonces tendré que sacarte sangre, extiende el brazo si no te importa.

Kidd extendió el brazo y sintió como una pequeña aguja comenzaba a sacarle sangre y la depositaba en la jeringa.

-¿Y qué hay de ti?

-¿Hmm? - Contestó ella mientras examinaba la muestra de la jeringa

-¿Tienes familia?

-Mmmm, si te refieres a la biológica pues sí, aun quedará alguien por ahí. Mi padre murió cuando tenía cuatro años.

-¿Y tu madre?

-Me abandonó.

Los dos permanecieron en silencio mientras Mina continuaba con el examen. Le pidió que se subiera a la báscula y se midiera. Apuntó los resultados de ambas pruebas. Le tocó el cuello, le observó los ojos y el interior de la boca. También le tomó la presión.

-A ver, necesito que tomes aire profundamente y luego lo sueltes lentamente.

Tras un par de más pruebas le vacunó y comenzó con las preguntas sobre sus hábitos:

-¿Fumas?

-Sólo la distancia.

-¿Bebes?

-Si te digo que mi saliva es prácticamente sake ¿cómo lo interpretarías?

-¿Consumes algún tipo de droga?

-Reconozco que cuando era adolescente solía darle un poco a ciertas cosas.

-¿Pero actualmente?

-Tranquila, ya dejé esa mierda hace bastantes años.

-¿Cuantas horas duermes al día?

-Depende, por lo general te diría que ya dormiré cuando esté muerto, pero si acabo de pasar una noche con un par de chicas pues comprenderás que necesito todo el descanso posible para recuperar energías.

-Quiero suponer que tomas precauciones Eustass- dijo con cierto sarcasmo.

-¿Quieres comprobarlo?

Una sonrisa irónica atravesó el rostro de la joven enfermera y continuó con el cuestionario.

-¿No vas a hacerme una exploración más…profunda?

-Ya sé que deseas que te toque hasta el alma pero créeme que no es necesario, tendrás que conformarte con que te toque la lengua con un palo.

-Estaría mejor con otra lengua.

-Lo siento capitán, no se puede todo en esta vida.