IV

"-¿¡Qué sucedió, mi lady?!

-Lord Beilschmitd no quiso casarse conmigo.

-Es una pena, princesa Hedervary... por favor, déjeme secar sus lágrimas.

-Tienes mucha suerte, Roderich.

-¿Por qué dice eso?

-Porque tu trabajo te protege de la dura experiencia de amar a alguien y no ser correspondido, aunque es una lástima; muchas mujeres desean casarse con un hombre tan atento y adorable como tú".


El reino de espadas es uno de los reinos más antiguos; gobernado por el clan Kirkland desde su origen y actualmente, comparten el mandato con la familia Jones.

Su enemistad con el reino de corazones es conocida por todos, incluso antes de la guerra; ellos se odiaban a muerte, porque ambos se autoproclamaban los más poderosos... Por el momento, el reino azul afronta las pérdidas provocadas por la guerra, recuperándose poco a poco, incluso llegaron al punto de romper la "pureza" de la familia real y es seguro que harán lo que sea para recuperar su estatus y quien sabe; tomar revancha en el futuro.

El reino rosa buscaba aliados; uno de ellos fue el reino de tréboles. Al principio todo iba muy bien, hasta que el pacto se vio afectado por un "NO" del actual rey de corazones: Ludwig Beilschmitd. Esta acción se tomó como una ofensa para la casa Hedervary pero por razones desconocidas, el problema se solucionó a puertas cerradas.

Desde ese día, no se volvió a pronunciar la palabra "boda" en el palacio, de otra forma; terminarían sin lengua. El padre de Elizabetha era un hombre muy sobreprotector, capaz de declararle la guerra al patriarca de los Beilschmitd o incluso,asesinar con sus propias manos al rubio. Aunque... este era el peor momento para ganarse un enemigo más.

Apenas terminaron los tratados de paz entre los reinos rosa y verde, se escucharon los primeros gritos de guerra por parte del reino azul y amarillo; entonces los reyes tuvieron que liderar las tropas. En ese tiempo, la menor de la casa Hedervary practicaba con su espada, hablaba poco, y de vez en cuando se encerraba en el salón real para llorar por horas; con el tiempo inconcientemente y a pesar de no conocerlo, empecé a odiar al príncipe Ludwig. ¿Quién juega con los sentimientos de una chica? Eso no es de caballeros...

Tuvieron que pasar tres años y una sanguinaria guerra para que el estado emocional de la princesa se nivelara, es más; el cambio fue tan extremo que la muerte de su padre no le afectó. Con Lord Braginski a su lado, era obligatorio olvidarse del pasado y pensar en el futuro, como mencioné antes... la guerra todavía era un peligro latente y no había espacio para preocupaciones tan insignificantes como un amor no correspondido. Sobre todo con el reino de espadas y de picas respirándoles en la nuca.


Lord Honda se mantuvo de pie cerca a la entrada, lo que significaba que iba a ser un anuncio "público" aunque es sospechoso, porque la reunión había sido muy breve.

-El reino de corazones es aliado del reino de tréboles, por ese motivo; Lord Beilschmitd nos hizo una propuesta de negocios. Y tú serás la pieza clave de este nuevo proyecto, Roderich.-dijo en voz alta Lady Hedervary.

-Juro lealtad a la reina y a la casa Hedervary; lo que me solicite, con gusto lo acataré-como se trataba de un mandato oficial, el juramento era una parte importante, por más anticuado que paresca...

-Tus labores como Jack van a permanecer pero también te encargarás de los principales negocios de la nación.

-Entiendo, es todo un honor poder ayudar con la economía del reino.

-Bueno, el trato está hecho; rey Ludwig-sirvió agua en una copa-¡Brindemos!

-¿Brindar con agua? No se exceda mi lady; podríamos embriagarnos con eso-comentó el rey Ivan con una gran sonrisa.

-¡¿Cómo te atreves a venir aquí!? ¡Fuera de aquí, no eres bienvenido!-se escuchó el eco de los gritos de sir Toris.

-Cálmese, sir Laurinaitis-la voz de Feliciano se unió al escándalo.

-Lamento interrumpir-el castaño entró al salón real, hecho un manojo de nervios-pero hay un intruso en el palacio.

-¿Intruso? Se supone que estamos armados hasta los dientes-dijo la reina verde.

-Recorría el pasillo y lo ví.-agitado, dirigío la mirada hasta su amo-¿Lord Braginski, qué debería hacer?

-Eldenstein-la reina Hedervary susurró-ya sabes qué hacer.

-Sí, mi lady-¿Porqué el castaño estaba tan alterado? Se supone que es el mejor de su país ¿Acaso no tenía en claro que cuando hay un intruso en el palacio, por orden real debemos asesinarlo?

-Sir Toris, no deberíamos pelear; eso es parte del pasado-se escuchó una voz masculina a lo lejos.

Un silencio sepulcral invadió la habitación y la copa de lady Elizabetha chocó contra el suelo. Desenfundé mi espada y corrí hasta la puerta.

-¡Detente!-la reina de los ojos verdes, gritó.

-Evitemos el drama caballeros-el dueño de la voz desconocida entró al salón real. era un chico alto, de piel blanca como la nieve y vestido totalmente de negro-Buenas tardes-pronunció mientras hacía una reverencia.

-Se supone que deberías presentarte el domingo.-murmuró Lord Beilschmitd.

-¿Por qué el domingo y no ahora? Es de mala educación hacer esperar a una dama, sobre todo cuando se trata de la reina de tréboles-se quitó la capucha que cubría su rostro-Me alegra verte después de tanto tiempo, Luddy.

-Hola, Gilbert.

Continuará...


Nota del autor:

Pues, al principio no me había dando cuenta que Etel tenía el mismo aspecto físico que Bélgica. Ahora, para aclarar la duda: No, ella no es Bélgica... Etel es un OC que creé.
Para más información, spoliers y algunos dibujos de este fic, les invito a visitar mi página de Facebook, pueden buscarme como XShinigami_SukarettoX

Respuesta para friki:

La historia es contada por Roderich, que es un narrador protagonista y no un narrador omnisciente.
Respecto a Gilbert, desde que empecé a escribir esta historia , mi idea era presentarlo en el cuarto capítulo, por que vamos... a él le gusta hacerse esperar XD (?)

Hasta pronto.