Subo este capítulo en compensación por la demora del tercero.
Sé que es corto, pero explica algunas cosas importantes.
POV SANJI.
No aguantaba la rabia cuando salí de esa cafetería. Tenía que desahogarme, lo necesitaba. Alcohol o cigarros no bastaban. Necesitaba la materia de Law.
Dí unas cuantas vueltas al rededor de la ciudad y me paré en un callejón. Llamé pero me contestó el inútil de Penguin. Law estaba en una de sus ''reuniones''. No habrían ''cigarrillos especiales'' esa noche. Genial. Tendría que conformarme con alcohol y tabaco normal.
Entré al rato en un pub llamado ''Calm Belt''. A pesar de ser a penas las diez, ya había bastante gente en el local. Dejé mis cosas en el vestidor y me senté en la barra. Pedí un ron con cola y encendí mi pobre cigarrillo. Me giré en el taburete y analicé el local.
En una esquina, había un grupo de mujeres divirtiéndose que llamó mi atención. Para mi grata sorpresa, había mujeres decentes en ese tuburio.
La primera mujer en la que me fijé, vestía un elegante vestido rojo, largo. Dejaba poco a la imaginación por su largo escote en forma de corazón. Tenía una melena azabache que iba más allá de su cintura. Calzaba unos tacones de infarto. De sus orejas colgaban dos serpientes de oro. Sus ojos eran azules, hipnotizantes, así cómo toda ella y la manera en la que se movía. La acompañaban otras dos chicas.
Una tenía el pelo verde, hasta la cintura. Vestía unos vaqueros ajustados y una camisa verde oscuro que dejaba sus hombros a la vista. Era muy bella también, pero no se le igualaba a la primera chica. Luego, la tercera chica tenía el pelo de un color parecido al de Nami. Parecía más seria y recatada. Vestía un jersey de cuello vuelto de color marrón, vaqueros negros y botas del mismo color que su jersey. Tenía el pelo recogido, pero aún así se notaban sus rizos y su longitud.
Unas chicas tan bellas en un pub mierdoso. Sería mejor que alguien las sacase de ahí.
Me acerqué tan pronto terminé mi bebida y con otra en la mano.
-Hola chicas.
- ¿Quién eres tú? -Preciosa y con mucho carácter. Cómo a mí me gustan. Esta chica de pendientes de serpientes cada vez me gustaba más.
- Hancock, no tienes porqué ser tan desagradable. Sólo porque Luffy te halla rechazado no tienes que ponerte así. Hay más hombres. -La chica recatada habló. Qué pena que lo hiciera. Le quita lo hermosa. Tiene una voz desagradable para mis oídos.
-Claro Hancock, Marigold tiene razón.- La chica peliverde aportó algo a la conversación. No se iba a quedar atrás. Noté que había bebido.
-Sandersonia, mejor callate. Has bebido de más. Será mejor que nos vayamos.- A pesar de hermosa, aguafiestas.
-Señoritas, señoritas. Dejenme al menos invitarlas a un refresco más y a hablar. Sólo quiero compañía, esta noche estoy solo.
-Perdona Sanji, mi nombre es Sandersonia. Yo encantada aceptaré tu invitación.
-No Sandersonia, nos vamos ya.- Ay ay ay. Cuándo se ponen irrazonables son todavía más bellas si es posible.
-Hancock, Sandersonia. Dejad la discusión. Nos vamos a coger el bus o no llegaremos.
-Si gustan, yo puedo llevarlas.
- Lo siento Sanji- Desagradable sonido pero buenos modales.- Sandersonia ,Hancock y yo vamos a la universidad ''Amazon Lily'' y si no cogemos el bus de el campus, no podremos entrar. De veras agradecemos tu ofrecimiento pero tendremos que declinarlo.
Las chicas se levantaron, y fueron a recoger sus cosas. Estaba perdiendo toda mi labia con las señoritas. Desde que estuve con Nami he ido perdiendo facultades.
Pero cuando me volví a sentar en la barra, Sandersonia volvió.
-Toma Sanji, este es mi número de teléfono. Llamame un día de estos.
Guiñándome un ojo salió tras las otras chicas. Al parecer, no había perdido todas las facultades.
Cuándo me ví lo suficientemente borracho cómo para no pensar en Nami hasta que Law me llamara, me encaminé hacia mi casa. Sólo quería coger mi cama y hecharme a dormir.
Para mi desgracia, cuando llegué, el alcohol había perdido su efecto y todos esos malditos pensamientos volvían a mi cabeza.
Maldita sea, Nami. Tú y yo éramos felices.
Sabes que te quiero joder. Maldita sea.
Volvían cada vez con más fuerza.
Yo quiero a esa maldita rockera. A esa maldita psicópata.
Sólo por un error. Sólo por un error se marchó.
Maldito el momento en el que me acosté con Porche .
Ese día consumí demasiado ''número siete''. No fué mi puta culpa.
Maldita Porche, que no me dijo que Nami se pasaría por el pub esa noche.
Maldito el que le dijo que me había visto en la puerta de atrás.
¡Joder! Estoy harto de perseguirla. Sólo puedo hacerlo si tengo en mis pulmones ''número siete''.
Si no, no tengo cojones. Soy un mierdas.
Pero, dos años no se borran en seis meses. Nami no ha podido olvidarme todavía.
La traté cómo una princesa. La traté cómo una reina. La traté cómo una diosa.
Y mira cómo me lo agradece.
Con un solo pensamiento en mente, me quedé profundamente dormido.
Si no es mía, no será de nadie.
Espero que os guste chicos. También espero que entendais los eufemismos refiriendose al ''número siete'' y a ''cigarillos especiales''. Quiero que con esto aclarar el comportamiento de Sanji en el primer capitulo. No fué él. Fueron las drogas. Ah y el próximo capítulo seguramente no sea POV, que me he aficionado demasiado a esto.
¡Nos leemos Mugiwaras!
Nerea.
