¡Hola a todos! Soy Sp~ con un nuevo capítulo.

Sé que quizás este capítulo no está tan bueno, y puede que hasta les resulte algo aburrido. ¡Pero ya casi entramos en la historia principal de este fin! que es el triángulo amoroso entre Ichigo - Kisshu y Masaya, y los problemas que ello causará, más las confusiones de Ichigo.

Así que, espero tengan paciencia, e igual sigan ayudándome dejando review constructivos.

¡Gracias! Nos leemos la próxima~ n_n


CAPÍTULO 4: CONFESIÓN

- ¡¿UNA DECLARACIÓN DE AMOR?! – gritaron todas las mews al unísono.

- Así es – afirmó Kisshu.

- ¿P-p-p-pero de quién? – preguntó Lettuce completamente roja - ¿Acaso podría ser…? – Pensaba mientras su corazón latía cada vez más rápido.

- Oh, no… ¡no de nuevo! No quiero imaginar lo que vendrá – Pensó Ichigo llena de vergüenza.

- Señoritas, hay una persona aquí presente que no podía esperar más para ver a su amada mew. – dijo Kisshu con los ojos clavados en Ichigo – Cada segundo que pasaba era una verdadera agonía por estar a tan enorme distancia. Hoy finalmente llegó el día en que hará algo para cambiar eso. Y esa persona… esa persona… - tomó aire, hizo una pequeña pausa, y finalmente lo dijo – esa persona es mi hermano Taruto.

- ¿TARUTO? – gritaron todos los allí presentes.

- ¿YO? – gritó aún más sorprendido Tart.

- Así es, mi hermano finalmente ha vendio a declararle su amor a la pequeña mew Pudding.

- Y-y-yo no h-h-he v-v-enido a eso – exclamó Taruto apenas pudiendo pronunciar las palabras.

- ¡Cálmate Tart! Lamento haber tenido que confesar la verdad, pero ya viste que la situación se nos fue de las manos. – dijo Kisshu apenado, mientras se acercaba a él – Mejor que colabores porque fue tu culpa que el plan haya fallado, ¿oíste bien enano? – le susurró al oído con tono amenazante.

Tart sentía que no tenía escapatoria. Si él no colaboraba, deberían regresar a casa. ¡Pero era muy pronto para volver! Realmente quería pasar tiempo con Pudding. Se moría de ganas de jugar y contarle de sus múltiples aventuras en su planeta.

Tart tenía bien en claro que los idiotas de sus hermanos mayores no confesarían la verdad.

- Así que… llegó el momento de madurar – pensó Tart, tragándose su orgullo – y ya tendré tiempo de vengarme después…

Tart se safó del agarre de Kisshu. Dio unos pasos al frente. Tomó aire, y lleno de vergüenza dijo:

-Y-y-y-yo… - apenas se lo podía escuchar.

-¡Awwwww ! ¡Claro que Pudding acepta tus sentimientos, Taru-Taru! – exclamó Pudding llena de alegría, saltando hacía él mientras lo abrazaba – ¡yo también te extrañaba !

- E-e-e-espe-esper-

- Pero no nos podemos casar, ya que estoy comprometida con otra persona

- ¿Comprometida? – preguntaron Pai y Kisshu sorprendidos.

- ¿Q-Q-Qué? – Tart apenas podía procesar la información.

- Sí, es un matrimonio arreglado que organizó mi padre. Aun así, falta mucho tiempo para eso – respondió Pudding muy optimista - ¡Vayamos a jugar! – dijo, mientras tomaba a Tart de la mano y se lo llevaba corriendo hacia afuera.

Realmente estaba muy feliz. Taruto apenas podía reaccionar ante todo lo que estaba ocurriendo, pero en el fondo estaba feliz de que Pudding lo estuviera tomando de la mano.

. . .

- Lamentamos haberles mentido, y causado problemas. La razón principal por la que vinimos fue por Tart, pero claro, no íbamos a delatar a nuestro hermano. Por eso nos vimos en la obligación de mentir – explicó Kisshu.

- La verdad es que hay que ser muy idiota para crear una mentira tan poco creíble – interrumpió Mint

- Jeje… sí – dijo Kisshu, intentando no mirar a Pai, al cual podía presentir su enojo desde atrás – Por cierto – prosiguió Kish – no solo vinimos por Tart. Nosotros también extrañábamos la tierra y a nuestras enemigas – dijo mirando con una sonrisa picarona a Ichigo - Vinimos a quedarnos por un tiempo para conocer más de este hermoso planeta.

- ¡Pero si salen afuera así, todos sabrán que son extraterrestres! – dijo Lettuce preocupada

- Vinimos preparados – Al decir esto, Pai mostró una pastilla que al tragarla, sus orejas puntiagudas se transformaron en orejas humanas.

- ¡Wow! – exclamaron las mews sorprendidas.

- ¿Entonces? ¿Nos dejarán quedarnos y ayudarán a conocer la tierra? – preguntó Kisshu, casi suplicando.

- Está bien – respondió Ryou – pero si van a vivir aquí, tendrán que ayudar en el café. Nada en esta vida es gratis

A Pai no le agradó mucho la idea de trabajar ahí. Pero suponía que no quedaba otra alternativa.

- ¿Cómo que trabajarán aquí? – preguntó Ichigo exaltada

- ¿Acaso no dijiste que necesitabas más personas que trabajen? Bueno, ahí lo tienes, ahora dejen de causar problemas – respondió Ryou antes de abandonar esa sala, para volver a sus investigaciones.

- Me parece bueno que hayan regresado y seamos aliados. Si necesitan algo, avísenme o díganle a las chicas – sonrió cálidamente Akasaka y luego volvió a la cocina.

- ¡Uf! Esto solo me traerá más dolor de cabeza, lo presiento. Iré a tomar té – dijó Mint quejándose, mientras se dirigía a la cocina.

- ¿Q-Q-Quie-quieres que te muestre los dormitorios? – le preguntó una muy tímida Lettuce, a Pai.

- ¡Claro! – aceptó Pai, y luego se marcharon.

Ichigo y Kisshu habían quedado solos en la sala.

Ichigo no se había movido de su posición. Kisshu no paraba de mirarla.

La miraba de abajo a arriba lentamente, tomándose su tiempo para contemplar cada parte de ella.

- Se ha vuelto más hermosa de lo que recuerdo – pensaba Kisshu – Ich- Kisshu fue interrumpido

- Entonces… - finalmente se decidió a hablar la mew rosa - ¿Me vas a explicar por qué me besaste?