Disclaimer: Personajes pertenecientes a JK, las modificaciones a su historia original son producto de nuestras locas imaginaciones que no quedan conforme con ciertos detalles y aman moldear a los personajes a su anotojo.

Muchachines intergalácticos! Este fic está basado en la Tabla Musical del foro Retos Harry Potter y más, por lo que en este cap va una canción. Está subrayada, a ver si la adivinan antes de llegar a mi saludo final. Por cierto, la canción es original en inglés.

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Un Trago, para Afrontar el Pasado

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-¡Vamos a bailar!-exclamó una pequeña pelirroja, quien iba de la mano con su novio hacia un reconocido bar del mundo mágico, Shots of Witches, a celebrar su cumpleaños y su ascenso en el trabajo. Vestía un vestido corto color crema a tirantes, y sandalias altas. El chico iba con pantalones negros y camisa celeste.

-Lo sabemos hermanita, lo has repetido todo el camino.-respondió Ron, quien iba atrás de la pareja junto a Hermione y Luna. Las chicas también iban con vestidos cortos y ligeros, el de la castaña era color amarillo, y el de la rubia era de un pálido rosa. Ron llevaba pantalones ligeros azules y una blusa blanca.

-Y toda la cena-añadió Luna.

-Y toda la semana-finalizó Hermione. Todos rieron.

-Pero es que esta celebración es muy importante-dijo Ginny, quien se había dado vuelta para hablar con los chicos, por lo que estaba caminando de espaldas, guiada por Harry-y ¿qué mejor manera de celebrarla que bailando con mis amigos?

-Tienes razón, pero ¿era necesario venir justamente al lugar más costoso?-reclamó Ron. El bar era uno de los más exclusivos del mundo mágico, por lo que entrar a el era un lujo.

-No seas tacaño-decía Ginny, mientras le sacaba la lengua-¿no crees que tu hermanita se merece lo mejor?-añadió con un ligero puchero.

-Anda con esos cuentos a convencer a tu novio, que yo creé una barrera de inmunidad hacia ti-las chicas rieron, incluyendo a Ginny. Harry frunció el ceño, pero no despegó su mirada del camino, no quería que Ginny tropezara o se golpeara contra un árbol que creciera súbitamente en la acera.

-Como les iba diciendo-dijo Ron, dirigiéndose solo a Luna y Hermione. Ginny lo miro feo y se dio la vuelta, para hablar con Harry-si algún mal nacido osa ponerles la mano encima sin su consentimiento, ustedes vienen a nosotros y…-miró a Harry, quien en ese momento besaba a su hermana-bueno, vienen a mi porque dudo que Harry esté disponible, acotó en un susurro y yo me encargo de quitárselos de encima terminó con convicción, dando con el puño derecho a su palma izquierda.

Desde que había terminado su relación con la castaña, Ron había adoptado ese papel de hermano mayor con ella. Junto con Harry, la protegían de todo lo que podría hacerle daño. A Hermione no le incomodaba, aunque a veces quisiera sacárselos de encima unos cinco minutos. Con Luna, todos eran protectores. La veían tan débil y vulnerable, que a todos les nacía el sentimiento de querer cuidarla y resguardarla.

-Ya Ron, todos vinimos a divertirnos, no a armar conflictos-rebatió Hermione.

-Pero si ustedes me dicen yo…

-Creo que esta noche deberías dejar de jugar al guardaespaldas con nosotras, y dedicarte a disfrutar una buena velada-dijo Luna, quien más que caminar, parecía que flotara con su larga cabellera rubia al viento.

-Lo haré-las chicas lo miraron con incredulidad.-Ok… lo intentaré, ¿vale?

-Con eso me basta-dijo Hermione, riendo, mientras de tomaba el cabello en una coleta suelta-¿A ti Luna?

-Es un avance considerable-contestó.

Siguieron en su camino, entre risas y bromas.

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-Pansy, no estoy de ánimos para fiestas-dijo un enfurruñado Draco desde su habitación.

La cena con Astoria se había cancelado, ya que ella y su hermana tenían una importante reunión con el que a partir de ahora sería su jefe. A Draco no le había disgustado en absoluto, es más, le parecía fantástico descansar al fin una noche. Por lo que llegó a Malfoy Manor y sin siquiera cenar, se fue a su habitación. Trató de dormirse, y a punto estaba de conseguirlo, cuando sintió que algo caía sobre su torso. Pansy, desde la chimenea, le había lanzado un libro pequeño, excusando que no se despertaba ante sus llamados.

-Pero Draco-dijo lastimosamente la chica-hoy es LA noche en que Daniel Lacroix estará presente en su bar, y sabes que buen inversor es.

-Pero Pansy-dijo Draco, ironizando la voz que había empleado su amiga-estoy agotado y quiero descansar.

-Draco Malfoy Black-Pansy se había materializado en la habitación, con cara de enfado. Draco se sentó en su cama, esperando el discurso de la pelinegra.-Eres demasiado joven como para querer quedarte en casa un viernes. Hemos perdido años de nuestras cortas vidas haciendo cosas que no estaban bien, del lado de bandos que no representaban nuestros ideales, traicionándonos a nosotros mismos. Ahora somos libres de culpas y de presiones, y estamos en la linde de nuestra juventud, y tú la aprovechas quedándote aquí, en cama.

-No es necesario que me recuerdes que…-a Draco aún le incomodaba hablar sobre lo ocurrido en la guerra.

-¡Merlín Draco! ¡Tenemos veintiún años! ¡Tenemos un mundo por descubrir aun! Ya tendrás tiempo para dormir cuando mueras. Recuerda, la juventud es como los diamantes en el sol, y los diamantes son eternos.

-De verdad, te has puesto muy melodramática últimamente-dijo Draco.

-Draco, por favor acompáñame-pidió Pansy.

-No-respondió Draco, mientras volvía a recostarse en su cama.

-Por favor-insistió la chica.

-No-Draco cubrió su cara con la almohada.

-Por favor-intentó una vez más-Por favor.

Draco le dio como respuesta la simulación de un ronquido, con la cara aún bajo la almohada.

-¡Draco!-gritó la chica, exasperada.-Levanta ahora tu bonito y aristocrático trasero si no quieres tenerme aquí toda la noche gritándote, y sabes que soy capaz.

Draco dio un grito, mordiendo la almohada. Sabía muy bien que Pansy decía la verdad. En quinto año de Hogwarts, Theo, Blaise y él mismo habían echado una carrera de escobas. No tenía nada de malo, eran chicos y les gustaba la velocidad. Repentinamente se había puesto a llover, y ellos siguieron su juego. La reprimenda no llegó cuando entraron a su sala común empapados, ni cuando enfermaron. Fue cuando Theo no pudo resistir el impulso de estornudar, y lo hizo nada mas ni nada menos en el bocado que Pansy se estaba llevando a la boca. Aún recuerda ese día. Pansy, con la boca abierta tanto por el atrevimiento como por lo que estaba por hacer, giró lentamente la cabeza hacia su derecha, donde se encontraba sentado el castaño, se levantó de su asiento, y con una cara que nada tenía que envidiar a su propio padre cuando quería verse amenazador, siseo un "los tres, síganme, ahora". Los chicos, ante la intimidatoria cara de su amiga, se levantaron y la siguieron. Ese día Pansy les gritó por lo que pareció una eternidad sobre las irresponsabilidades de volar a deshoras y más aún considerando el clima invernal que estaba sobre ellos, y mezcló y reprochó otros asuntos que venía callándose. Le dolió la cabeza una semana luego de eso.

-No sabes cuanto me gustaría estrangularte en este momento-murmuró Draco, mientras se incorporaba y se ponía de pie.

-¿Decías?

-Que mientras me doy una ducha me esperes en ese asiento-respondió, esperando le creyera.

-Si. Claro-respondió Pansy con burla.-Pero un avada sería mucho mas rápido y efectivo-Draco se maldijo internamente. Esa chica tenía muy buen oído.

-Por supuesto-Draco estaba en su armario buscando unos pantalones y camisa limpios.-En todo caso, ¿por qué vas conmigo y no con Theo o Blaise?

-Porque a ellos no logré levantarlos-dijo simplemente la chica, mientras se sentaba en la cama del rubio-¿Podrías esperar estar en el baño para sacarte la ropa?

-Estoy en mi cuarto-dijo Draco, y para confirmarlo se quitó la camisa y comenzó a desabrocharse los pantalones.

-¡Pero con una chica!-remarcó Pansy.

-Entonces si hay un problema-dijo, mientras detenía sus manos en la faena de bajarse los pantalones y se golpeaba la punta de la nariz, con gesto pensativo-, no debería ser yo quien me desvista.

-¡Draco!-Se escandalizó la chica, y desvió la vista hacia el lado contrario de donde Draco ahora reía y se quitaba del todo los pantalones.

-Tranquila cariño-dijo Draco, mientras se acercaba y le daba un tierno beso en el cabello-por hoy no me quitaré la ropa interior-bromeó.

-Muchas gracias, sabía que tenías juicio.

-¿A que viene el problema, Pansy?-gritó el rubio desde el baño.-Que yo sepa, haz visto de mí mucho más que eso.

-¡Fue un accidente!-gritó la muchacha a modo de respuesta, sonrojada.-Te he pedido perdón mil veces por eso.

Pansy, en su afán de meterse en chimeneas ajenas cada que puede, una mañana ingresó a la habitación del rubio cuando este salía del baño. Por el susto de verse acompañado repentinamente, dejó caer la toalla que lo cubría, quedando por completo desnudo. Desnudo y mojado. Menos mal que se consideraban hermanos, porque Pansy tuvo la dignidad de girarse y darle la espalda, y Draco tuvo la decencia de coger la toalla. Pansy ya estaba acostumbrada a que los chicos recordaran esa escena, pero eso no quitaba el hecho que se sintiera abochornada cada vez que decidían rememorarlo, o incluso cada vez que veía una toalla.

Desde el baño se escucharon risas y luego, el sonido del agua al caer. Pansy agarró el libro que Draco tenía en su mesita de noche y comenzó a hojearlo, esperando al rubio.

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-¡Felicidades Ginny!-las compañeras de equipo de Ginny ya estaban en Shots of Witches para celebrar con ella su cumpleaños. Se saludaron entre todos, con Ginny presentándolos.

-Gracias por venir, chicas.

-¡Ginny!-se escuchó un grito a sus espaldas, que por el sonido de la música llegó amortiguado a sus oídos. Hermione advirtió el llamado, y giró la cabeza para ver de quien se trataba.

-¡Neville!-respondieron las chicas, Ginny, Luna y Hermione al ver a su amigo acercándose a ellos a base de "permisos" y empujones para poder pasar entre la gente. Venía acompañado de las hermanas Patil, Padma y Parvati, Lavender, Seamos, Dean, y los hermanos de Ginny, George y Fred.

-¡Iré a ver si están las chicas!-Hermione medio gritaba para hacerse entender sobre todo el bullicio del lugar. Los demás asintieron.

De no haber celebrado el cumpleaños de Ginny, Hermione igual tendría que haber asistido a ese lugar. Era un evento organizado por Daniel Lacroix, dueño del lugar, y Alex Cailleaux, su jefe, en donde las modelos debían vestir diseños de Alex y mezclarse con las demás personas. Al otro día las muchachas comentarían los hermosos vestidos que utilizaban las modelos e irían a adquirir uno. Por lo que suponía el resto de modelos brujas de la agencia de Cailleaux, que eran siete sin contarla a ella, estarían ya en el lugar.

-¡Hermione!-la chica giró la cabeza hacia la izquierda, de donde provenía el grito. Una chica rubia, alta, y de unos hermosos ojos color turquesa, Agnes, agitaba su mano para hacerse notar. Hermione se dirigió a ese lugar.

-¡Hola chicas!-saludó la castaña-Por fin las encuentro. Este lugar es un caos.

-Un caos que nos beneficia-respondió Charlotte, alta y morena que usaba un vestido color beige.

-Ciertamente-convino Hermione.-Estoy celebrando el cumpleaños de una amiga, ¿quieren venir un rato con nosotros?

-Claro, ¿qué estamos esperando para comenzar a socializar?-preguntó una chica pelirroja de ojos verdosos, Madge, provocando que las chicas rieran, entusiasmadas.

-Entonces síganme-Hermione las guió hacia su grupo de amigos. Una vez llegados, y habiendo saludado y presentado a todos, las chicas comenzaron a entablar conversación y salir a bailar o a tomar tragos con los demás.

Agnes apartó a Hermione.

-Herms, ¿te enteraste?

-¿De qué? ¿Qué pasó?

-Vamos a la barra a tomarnos algo. Lo necesitaras.

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-¿Ves que no está tan mal?-Pansy iba del brazo del chico, y aun así tenía que elevar su voz para hacerse entender en medio de la música. Iba vestida con pantalones grises y camisa blanca.

-Sin contar lo asquerosamente lleno que se encuentra-ironizó Draco-no está tan mal. Aunque claro, no se compara a mi idea de pasar mi viernes durmiendo plácidamente en mi cama.-Draco vestía pantalones y camisa negros.

-Y sigues quejándote-reprochó Pansy.

-Esta bien, hagamos lo que vinimos a hacer.

-Espérame aquí, iré a consultar a la barra donde puedo encontrar a Daniel-se encontraban en el segundo piso del lugar, donde se distribuía una serie de mesas y sofás para los que no bailaban. Tenía una vista panorámica del lugar. Al medio, se visualizaba el primer piso y la amplia pista de baile que tenía, la cual, a pesar de su tamaño, estaba llena de magos y brujas que se movían al son de la música. A su vez, en medio de la pista, se encontraba una barra circular, en donde algunos magos bebían sentados sus aperitivos, y otros los adquirían y se dispersaban por el lugar.

Pansy bajó las escaleras y Draco se sentó en una de las mesas, a esperarla. Comenzó a observar su entorno. No reconocía muchas caras, aunque sinceramente nunca fue que le dedicara más de dos segundos a mirar a sus compañeros de escuela. Por lo menos, lo reconocían a él, y algunos seguían reprochándole con la mirada, pero eran los mínimos. La mayoría del mundo mágico olvidó su participación en la guerra cuando se enteraron que él le había evitado la muerte al gran héroe del mundo mágico, Harry Potter. Como odio esos primeros meses. Todo el mundo creía que podía venir y hablarle como si nada.

Siguió estudiando con la mirada a los asistentes. Había muchas chicas lindas, pero se quedaban en eso, en ser lindas. Soltaban risas estúpidas por todos lados, era como si se hubiesen multiplicado, y vestían trajes similares. Los chicos las miraban, embobados en su mayoría, a excepción de quienes iban con pareja.

Sin nada más interesante que observar arriba, Draco se dedicó a mirar la pista de baile. Igual de aburrida para él que arriba. No había elegancia en esos pasos, si es que podían llamarse así. Todo el mundo se movía como en automático al son de una pegajosa música, pero que de armoniosa nada tenía. También ahí habían chicas guapas, pero Draco no iría a bailar eso, ni menos ahí, donde nadie respetaba el espacio del otro y estaban todos apretujados.

Aburrido y harto, considerando que no tenía ánimos de nada, buscó a Pansy con la mirada. La encontró tratando de hablar con uno de los magos que servían tragos, pero estos parecían tener cosas más importantes que hacer que contestar a su amiga. Al lado de Pansy llegaron dos mujeres, que a distancia lucían bastante bien, y cuando una de ellas, la rubia, mostró una especie de tarjeta, tenía a dos hombres tomando su pedido. Frunció el ceño, su amiga llevaba un rato ahí y aun no la atendían, y esas mujeres apenas se sentaron tuvieron atención. Indignado, se paró de su lugar y se dirigió a donde Pansy, para encarar a uno de esos ineptos magos, y para ver que tan importantes eran esas desconocidas.

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-Si no me crees cariño, llama a Alex con ese aparato raro que insisten ustedes en portar-dijo Agnes, mientras se sentaba a la barra y mostraba su pase como modelo de la presentación de Alex Cailleaux de esa noche.

-Es una buena idea-Hermione tomó su bolso, y sacó su teléfono celular, marcando el número de su jefe.

Mientras, Agnes pedía dos Cervezas de Mantequilla. Hermione se impacientaba al teléfono, rogando que sólo fueran rumores infundados.

-Bueno-contestó Alex.

-Alex, soy yo, Hermione.

-Ah, hola cariño, ¿como estas?

-Bien gracias, tus vestidos son hermosos-dijo con total sinceridad la chica.

-Gracias, ¿les está yendo bien?-preguntó interesado.

-Si, no hemos tenido mayores problemas. Las chicas están compartiendo con grandes grupos de amigos, para abarcar al máximo de posibles compradores.-A excepción de ellas, las chicas estaban bien dispersas en el lugar, bailando, hablando y bebiendo con varias personas.

-Me parece bien. Cariño, ¿qué te sucede?-inquirió con preocupación Alex.

-¿Por qué crees que me sucede algo?-preguntó una curiosa y confusa Hermione. Agnus la miró interrogante.

-Tienes un deje de angustia en la voz.

-Dime que no es verdad-Hermione necesitaba saber que era todo una mentira. El pasado no podía volver a ella.

-Cariño…

-Por favor, dime que son rumores.

-Lo siento Hermione, pero es verdad. Considero que sus antiguas rencillas quedaron atrás. Ha pasado mucho tiempo de esa ocasión, y ellas dijeron haber madurado.

-¿Y tú les creíste?-preguntó incrédula la castaña.

-Claro, les di un voto de confianza. Creo que es tiempo de que olvides el pasado y te enfoques en dar todo de ti, como nunca debiste dejar de hacerlo.-En la voz de Alex había algo de reproche, aun le recordaba lo vulnerable que fue al dejarse llevar por ese problema.

-Entonces es oficial. Daphne y Astoria trabajarán con nosotros.

-Acabo de concluir una reunión con ellas. El lunes comienzan. Ya no hay vuelta atrás. Cariño, debo dejarte, me esperan en casa y no puedo usar la Red Flú hablándote por teléfono.

-Claro, entiendo. Ve tranquilo. Gracias por la información.

-No hay de qué. Pásenla bien. Y cariño… te irá bien, lo prometo.-Hermione finalizó la llamada, al momento en que le entregaban su trago.

-Que sean dos Whisky de Fuego, por favor-pidió amablemente al mago que le entregaba su bebida.

-Lo siento Hermy-Agnes le tomó la mano, en un gesto de apoyo.

-Tranquila. Alex tiene razón en algo. Hemos madurado, y ya no soy la niña débil que fui alguna vez-Agnes le dio un apretón a la mano de Hermione que tenía entre sus propias manos-En serio, estoy bien, no te preocupes.

-Su bebida, señorita-Hermione tomó una de las copas que se le entregaba, y la bebió de un solo trago.

-Estaré bien-se aseguró a si misma la chica.

-Vaya, vaya, vaya. ¡A tu salud, Granger!-una voz que arrastraba las palabras comentó a sus espaldas. Que familiar le resultaba esa voz.

Hermione giró su cuerpo, lo miró con la incredulidad marcada en sus ojos, y volvió a ver a Agnus.

-Perfecto, verdaderamente perfecto. Solo faltaba que me encontrara con Draco Malfoy para acabar con honores esta noche-y mientras lo miraba de reojo, tomó su segunda copa, la cual tuvo el mismo destino que la anterior. Hermione sintió como el fuego bajaba por su garganta. Luego, no vio ni sintió nada más.

Se había desmayado.

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Hola!

Con ustedes... el cuarto capi :D! Agradecemos a mi querida Sabaana por betear esta historia! Gracias Anny :D

Descubrieron la canción ¿? Si ¿? No ¿?

Bueno... Se trata de Forever Young

En ingles: Youth like a diamonds in the sun, and diamonds are forever.

En español: la juventud es como los diamantes en el sol, y los diamantes
son eternos.

Este cap va dedicado a mi siame querida, Bibo (más conocida como Bibi Malfoy Masen, aunque sus padres se empeñen en llamarla Bielka), que en veinticuatro horas con cuarenta minutos cumplirá sus quince *-* Solo por tí, Fred sigue vivo en mi fic :')

En fin... Les gustó ¿?

Cualquier comentario, o saludo, o reclamo, o lo que quieran, es bien agradecido en un review :D

Nos vemos en unos cinco días más ¿?

Saludines Intergalácticos *-*