Hola de nuevo a otro one-shot de esta serie. Como podéis ver en el título, la protagonista será...la sensual Akeno Himejima!
Sin mas dilaciones...EMPECEMOS!
-Vamos Anata, di "aaah"-decía con una sonrisa Akeno que sostenía un par de palillos que tenían un trozo de carne entre ellos
-A-aaah!-cumplía Issei la pequeña orden de la ojivioleta, aunque este estaba un poco nervioso y con gotas de sudor cayendo por su sien y cuello
¿El porqué? Pues muy sencillo
Justo detrás del castaño se encontraba su esposa pelirroja soltando su aura carmesí del poder de la destrucción. Ella también quería tener su lindo momento con su esposo pero se quedó un par de minutos más, ocasionando que la chica de ojos violetas le ganase la partida
-Ufufufu Rias si no dejas de fruncir el ceño te van a salir arrugas-decía con su eterna sonrisa teniendo como reacción que a la pelirroja le comenzara a temblar una ceja
-Akeno...¿Tu sabías que hoy sería yo quien alimentara a Issei...verdad?-preguntaba Rias intentando calmarse y no caer en las provocaciones de su mejor amiga
-Oh vaya ¿Era hoy? Usaría un refrán muy popular, pero creo que sería algo irrespetuoso para Asia-chan, Xenovia e Irina-hablaba Akeno
-Pero eso da igual. Hoy que es sábado disfrutaré de mi día con Anata-volvía a hablar muy feliz la chica ansiosa de disfrutar el día de hoy junto a su futuro esposo
Ante las palabras de su mejor amiga, Rias solo pudo dejar que un suspiro saliese de su boca. Las chicas y ella habían hecho un trato que decía que cuando Issei y la pelirroja llegaran de su luna de miel el castaño pasaría al menos un día con cada una de ellas
-Esta bien...-accedía la pelirroja a regañadientes
Varias horas más tarde, podemos ver como Issei estaba esperando en el salón de la residencia Hyodo a Akeno
El castaño vestía una camiseta blanca, por encima de esta una chaqueta deportiva negra con jeans negros y tenis morados
Tan solo tuvo que esperar unos cinco minutos más cuando comenzó a escuchar como alguien bajaba las escaleras
-Espero no haberte hecho esperar mucho Anata-escuchaba Issei hablar a Akeno
Este giró para responder a su pregunta pero no pudo al ver lo hermosa que se veía su novia de ojos violetas
La pelinegra vestía un simple vestido negro que llegaba hasta un poco por encima de sus rodillas, el cuál acentuaba todas y cada una de sus curvas
-¿Te gusta lo que ves Anata?-preguntaba Akeno poniendo una pose sexy y disfrutando de como el chico la contemplaba de arriba a abajo
-S-si...estas hermosa-respondía ya más compuesto el chico
-Muchas gracias. Bueno, ¿Empezamos ya nuestra cita?-preguntaba Akeno
-Por supuesto-respondía el castaño levantándose del sillón en el cuál estaba sentado
Tras esa acción le ofreció el brazo a Akeno que aceptó encantada aferrandose a él y comenzando a caminar hacia el centro comercial de Kuoh para disfrutar de la cita
-Bueno Anata ¿Tienes algo planeado?-preguntaba de forma curiosa Akeno caminando junto a Issei
La pareja ya habían llegado al centro comercial, por supuesto eran el centro de atención, sobretodo Akeno ya que cada hombre que pasaba al lado de estos, los cuáles la miraban con ojos que no reflejaban buenas intenciones
Issei comenzaba a irritarse, estaba experimentando la misma situación que cuando en su luna de miel Rias y el iban a la playa, y por supuesto la pelirroja Gremory se llevaba toda la atención de los hombres al ver su figura en bikini. Por lo que decidió seguir el mismo plan que usó con Rias
Movió su brazo que estaba siendo abrazado por Akeno, extrañando a esta. A continuación usó dicho brazo para rodear la cintura de la pelinegra y acercarla hacia él, aprovechando así para plantarle un apasionado beso descolocando a la joven pero esta rápidamente correspondió al beso rodeando el cuello del castaño
Tras varios segundo, la pareja se separó dejando un fino hilo de saliva uniendo sus bocas y algo sonrojados
-¿Y este beso Anata?
-¿Que pasa? ¿No puedo demostrarte cuanto te amo?-preguntaba Issei haciendo que Akeno suelte una pequeña risita y vuelve a abrazarse al brazo de Issei para seguir caminando
-Por supuesto que puedes, de hecho me encanta que lo hagas pero...¿No habrás hecho esto para dejar en claro que soy tu mujer, no Anata?-preguntaba la chica y sonriendo al sentir como por un par de segundos el chico se tensó
-N-no sé de que me hablas-respondía Issei mirando hacia otro lado
-Ufufufu que lindo de tu parte Anata, que ellos miren todo lo que quieran porque solo tu eres el único que puede tocarme-susurraba Akeno de forma seductora en el oído del castaño haciendo que este se sonroje por la insinuación
-Además esto también me sirve a mi para dejar en claro a las chicas que te miraban que tu eres mio, al menos durante el día de hoy-decía la pelinegra desconcertando a Issei
-¿Algunas chicas me estaban mirando?-preguntaba algo sorprendido el castaño, después de todo estaba tan atento en intentar que los hombres dejasen de mirar a Akeno que ni se fijó en ese detalle
-¿Por qué no se iban a fijar en ti?
-Bueno no sé, entendería que en el mundo sobrenatural llamara más la atención pero en el humano no soy alguien que destaque mucho-respondía el castaño
-Eso es lo que tu crees Anata, pero desde que has entrado en la universidad llamaste la atención de muchas chicas
-¿En serio?
-Muy en serio-respondía la chica a la pregunta de su novio-de hecho un día que tu estabas ausente una chica de la clase en la que estamos Rias y yo consiguió una foto tuya con el torso desnudo y recién salido de las ducha-explicaba la chica que en estos momentos tenía un pequeño tic en uno de sus ojos
-¡¿Q-QUE?!-exclamó el chico ante la información que le acaba de dar Akeno
El castaño estuvo un par de minutos con la sorpresa en su cara hasta que su rostro mostró una cara inexpresiva
-"Matsuda y Motohama"-pensó para si mismo el chico sabiendo que algunas veces sus dos amigos intentaban algo contra él, aunque por alguna razón tenía una ligera sospecha de que Aika estaba también metida en el asunto siendo quién repartía la fotografía entre algunas estudiantes y por supuesto llevándose algún tipo de beneficio
-Pero no te preocupes Anata, esas fotos ya no están en circulación-volvía a hablar Akeno
-¿Y eso?-preguntaba un tanto curioso Issei
-Rias y yo nos emcargamos personalmente de deshacernos de todas y cada una de esas fotos
Al escuchar lo dicho por la pelinegra el castaño no pudo evitar que una pequeña sonrisa socarrona se dibujase en sus labios
-Ooooh ¿Ahora quién trata de de dejar en claro quién es su hombre?-preguntaba Issei disfrutando de ver como la ojivioleta desviaba la mirada mientras ponía un lindo puchero
-Hmph! Teníamos que dejar en claro que nosotras y el resto de las chicas somos las únicas con derecho a verte de esa forma-explicaba la joven para después volver a mirar a su novio con otra sonrisa socarrona-¿O acaso que harías tu si alguna de nosotras hubiera sido fotografiada desnuda y esas fotos hubieran llegado a las manos de los chicos de la universidad?
...
...
...
-Tsk! Esta bien...ahí me pillaste-respondía Issei mirando a Akeno
Por varios segundos se miraron el uno al otro para luego comenzar a reírse
-Entonces Akeno ¿Que te parece ir al arcade y luego un helado?-preguntaba Issei proponiendo un plan para la cita
-Ufufufu encantada de seguir ese plan si es contigo Anata-decía la chica con una sonrisa
Así ambos se dirigieron hacia el arcade del centro comercial. Una vez allí la joven pareja se estuvo divirtiendo por un par de horas, incluso el chico después gastar una buena cantidad de monedas consiguió ganar un peluche de un Pikachu para Akeno en el juego del gancho
-Akeno ¿Te apetece jugar al billar?-preguntaba Issei viendo que había una mesa de billar libre
-Me encantaría pero no sé jugar Anata
-Entonces yo te enseñaré, de eso no te preocupes-respondía el castaño convenciendo así a la pelinegra
Tras pagar lo marcado para jugar una partida de billar y colocar correctamente las bolas, Issei comenzó a enseñarle a Akeno como jugar
-Muy bien Akeno, el taco de billar se coge de esta forma-explicaba Issei poniéndose a espaldas de la chica
-Ahora coloca tu mano derecha en la parte de abajo del taco y la izquierda en la de arriba. Después inclinate hacia delante para golpear la bola blanca-instruia el castaño a la pelinegra
Akeno siguió las instrucciones y se inclinó junto a Issei, el cuál, repitió la misma acción de la chica para no perder la postura inicial, pero en ese mismo momento Issei sintió como el trasero de Akeno rozó contra la entrepierna del castaño
El castaño no pudo evitar tragar duro al sentir el suave trasero de su novia pelinegra, sobretodo al ver la postura en la que estaban su mente le jugó una mala pasada imaginando a ellos dos haciendo cosas nada santas encima de la mesa del billar
Por otra parte, Akeno también sintió ese pequeño roce contra la entrepierna del castaño y se le ocurrió una idea, así que poniendo una sonrisa traviesa la pelinegra puso en práctica su naturaleza de ángel caído
-¿Así está bien Ise-sensei...o debería decir Anata-sensei?-preguntaba con voz seductora la chica inclinandose un poco más, ocasionando así que su trasero volviera a rozarse con la entrepierna de su novio
-S-si...así está muy bien. Ahora arrastra el taco hacia atrás y golpea con fuerza la bola blanca-explicaba como podía Issei
-De acuerdo-respondía la chica para realizar la acción que le dijo su novio pero de nuevo haciendo que su trasero volviera a tocar la entrepierna de Issei pero ahora la chica consiguió notar de forma leve un pequeño bulto
La pelinegra sonrió orgullosa al ver la reacción que provocaba en el castaño
Tras ese momento, Akeno golpeó la bola blanca rompiendo así el rack y consiguiendo entronerar una bola lisa
-Buen golpe Akeno!-felicitaba Issei a la ojivioleta
-Gracias Anata, se lo debo al buen sensei que tengo-decía Akeno con una sonrisa y un guiño para el castaño
Unos minutos después...
-Akeno...¿Estás segura que no sabías jugar al billar?-preguntaba con ojos entrecerrados Issei mientras miraba a una Akeno sonriente
Todo se debía a que el castaño perdió en el billar contra Akeno
-Por supuesto Anata. De seguro que solo ha sido la suerte del principiante-aseguraba la pelinegra con una sonrisa inocente
-Si...seguro que fue eso...-seguía diciendo el castaño manteniendo la mirada en la joven
-Venga Anata, vayamos a tomar ese helado que prometiste y así podré pensar mi recompensa por haber ganado
-Espera...¿Desde cuándo acordamos que habría una recompensa?-preguntaba Issei curioso
-Siempre tiene que haber una recompensa para el ganador o la ganadora en cualquier juego
-¿Cualquier tipo de recompensa?
-Cualquiera...-decía Akeno mientras pasaba sus brazos por el cuello del castaño
El castaño correspondía a la acción de la ojivioleta posando sus manos en la cintura de la chica. A continuación, la pareja cerró el poco espacio que había entre ellos para juntar sus labios en un beso
Durantes veinte segundos la pareja estuvi besándose hasta que tuvieron que separarse para poder respirar. Se quedaron mirando a los ojos del otro mientras juntaban sus frentes
-Creo que necesito ese helado más que nunca...-decía Issei sin apartar su mirada de los orbes violetas de Akeno
-Ufufufu ya somos dos-hablaba la pelinegra
En ese momento ambos compartieron una pequeña risa para poner camino al puesto de helados más cercano
-¿De que sabor quieres tu helado Akeno?-preguntaba Issei una vez llegaron a la heladería
-Mmmm...me apetece uno de fresa-respondía la joven pelinegra
-Estupendo. Ahora mismo voy a pedirlos ¿Que tal si tu vas cogiendo algún asiento en la terraza?
-Hai!
Así fue como Akeno se sentó en una de las mesas de la terraza de la heladería
Mientras esperaba pacientemente a que su novio volviera, un grupo de tres pandilleros se acercó a la mesa en la que estaba la pelinegra
-Hola hermosa ¿Como alguien como tu está por aquí sola?-preguntaba el que parecía el líder en un intento de seducir a Akeno
Aunque por fuera la pelinegra mostraba una sonrisa forzada, por dentro tenía otros pensamientos
-"¡¿Por qué tenían que llegar gentuza como esta a estropear mi cita con Anata?!"-exclamaba la joven en su mente en un intento por pensar en como ahuyentarlos y poder seguir esta gran cita sin ningún inconveniente más
-Tan solo esperando a mi novio. Así que me gustaría que no me molestarais más. Gracias-respondía Akeno manteniendo la sonrisa forzada aunque una de sus cejas comenzaba a temblar al ver que estos seguían a su lado
-Oh vamos! No seas tan ruda preciosa ¿Que te parece si vienes a pasar un buen momento con nosotros, unos verdaderos hombres, ahora que ese noviecito tuyo no está aquí?-preguntaba el segundo de ellos con una sonrisa lasciva mirando el gran pecho de la ojivioleta
Aunque esa sonrisa cambió a una expresión de confusión cuando escuchó como la pelinegra comenzó a soltar una leve risa
-¿Verdaderos hombres? ¿Hoy en día se le llama así a los insectos que intentan intimidar a una mujer yendo en grupo? Mi novio es mucho más hombre que vosotros tres juntos, ni siquiera le llegáis a la suela del zapato ni sois dignos de pisar el mismo suelo que pisa el-hablaba Akeno con voz fría y aún manteniendo su sonrisa
Akeno no estaba dispuesta a que unos don nadie ningunearan a su novio
Los tres pandilleros sintieron como un escalofrío de miedo recorría toda su espalda tras escuchar las palabras de la pelinegra
A los pocos segundos, el primer en salir de ese estado era el que aparentaba ser el líder de los otros dos
-Oye zorra! ¿Quién te crees que eres? Si no vienes por las buenas con nosotros, vendrás por las malas!-exclamaba el líder levantando su mano para golpear y luego llevarse a Akeno
Todo eso habría funcionado sino fuera porque cierto castaño se hizo presente
-Ya tengo nuestros helados Akeno!-exclamaba Issei saliendo de la heladería y sosteniendo una copa de helado en cada mano. Uno de fresa y otro que parecía de vainilla
-Estupendo Anata-hablaba Akeno con un tono de voz más animado y alegre
El castaño le cedió el de fresa a la chica mientras que se quedaba con el de vainilla, pero antes de que pudiera sentarse el líder de los pandilleros volvió a hablar
-¡¿Ahora tu quién mierdas eres?! No me digas que eres el novio de esta zorra!-exclamaba iracundo el líder
-Oh perdón! No os había visto, aunque claro, suelo ignorar a los insectos
-¿Eh?-fue lo más inteligente que salió de los labios del líder ante las palabras
Y cuando vio que el castaño se acercaba hacia él y sus dos compañeros con una expresión tranquila no pudo evitar tener la sensación de querer huir de ahí
-Si insectos, insectos que se atreven a levantarle la mano a una mujer. Os recomiendo que os largueis de aquí cuanto antes...porque si veo que le levantas de nuevo la mano a mi mujer...desearas no haber nacido-decía Issei con un tono frío y amenanzante consiguiendo ahuyentar a los tipejos que molestaban a Akeno
Pero lo que no vio el castaño fue el efecto que tuvo su amenaza a los pandilleros en su novia pelinegra
La chica al oír como Issei la reclamaba su mujer no pudo evitar que sus mejillas se sonrojaran levemente, y a eso hay que añadirle que tras oír también la amenaza del castaño a esos tipos su sonrojo aumentó un poco y también...se excitó
-Espero que no te hayan molestado mucho esos tip...-iba a decir el chico solo para ser interrumpido por un corto pero apasionado beso de su novia pelinegra
-¿Y eso?-preguntaba algo aturdido por la repentina muestra de afección por parte de Akeno
-Una pequeña recompensa por defenderme. Además de que viéndote actuar de forma tan varonil contra ellos...me excitó bastante-explicaba la pelinegra susurrando la última parte en el oído de Issei, provocándole un sonrojo
Issei decidió no responder y se centró en comer su helado de vainilla. Akeno también siguió la misma acción solo que con un semblante más feliz de lo normal
Y así fue como la cita de Issei y Akeno estaba llegando a su fin, hasta que, por azares del destino acabaron en un lugar algo conocido para ellos
-Akeno...¿Esta calle...es la de los "love hotels"?-preguntaba un tanto nervioso el castaño al estar caminando por dicha calle junto a la pelinegra
-Eso parece Anata
-Creo que deberíamos desviarnos por otro sitio...-hablaba el chico intentó tomar un camino diferente pero fue interrumpido por la ojivioleta
-Ne ne Anata...¿Por qué no entramos en uno de ellos?-preguntaba con voz sugerente la chica y pegando su cuerpo al de su novio
-¿Q-que?
-¿No crees que sería excitante? La esposa esperando en casa a su marido mientrs este está pasando un gran rato con su amante-decía Akeno pegándose a Issei aún más y pasando sus suaves manos por el cuello del chico
Por supuesto el castaño captó la intención de Akeno. La esposa era Rias, el marido él y la amante Akeno. El chico sabía desde hace mucho de esta pequeña fantasía y siendo sinceros a Issei también le excitaba un poco pero sentía como si traicionara a Rias
Algo muy raro, ya que después de todo tanto Rias como Akeno eran dos chicas de su harem
-¿Que dices Anata? ¿No te excita la idea?-preguntaba de nuevo Akeno
-N-no es eso pero...creo que sería mejor avisar a Rias...de que quizás lleguemos tarde-proponía Issei
-Pero eso estropearia todo!-exclamaba con un pequeño puchero Akeno, como si fuera una niña pequeña-además allí podríamos darnos nuestras recompensas sin preocuparnos por el resto de las chicas-seguía hablando la pelinegra queriendo tener su momento especial con su novio y futuro esposo
También la chica decidió usar un arma fatal para cualquier hombre en la faz de la tierra...los ojitos de cachorro
Issei hizo acopio de toda su fuerza de voluntad para no caer ante esa mirada...pero en el fondo también quería tener su momento con Akeno al igual que Rias y Asia tuvieron el suyo
Por lo que tragando el nudo que tenía en la garganta tomó una decisión
-Esta bien...pero solo por unas horas-aceptaba Issei provocando una gran sonrisa en Akeno y que esta lo llevara casi a rastras hasta el love hotel
Unos minutos después, una de las puertas de las habitaciones del hotel fue abierta por una pareja que estaba besándose de forma apasionada
Dicha pareja eran Issei y Akeno, los cuáles llevaban besándose de esa manera desde que la chica se colgó de Issei en el ascensor, abrazándolo con sus brazos y piernas
El castaño ya no soportó más y se dejó llevar por sus instintos
La oareja no dejó de besarse hasta que Issei dejó a Akeno encima de la cama y el se posó encima de ella
-Anata...no aguanto más...-decía Akeno entre jadeos mientras intentaba recuperar la respiración
-Yo tampoco...Akeno...
-Entonces dejémonos llevar por la pasión Anata-hablaba la chica deshaciéndose de su vestido y quedando solo en su ropa interior de encaje negra
Siendo como era, Issei no pudo evitar mirar de arriba a abajo el sensual cuerpo de su novia de ojos violetas. Tenía que admitir que de todas sus chicas Akeno era la que tenía la figura más sexy y sensual, todo debido a su herencia de ángel caído y ser reencarnada en un demonio
-Ufufufu Anata...¿Te vas a quedar mirando toda la noche?-preguntaba la chica acercando a Issei hacia ella
-Por supuesto que no-respondía Issei atacando el cuello de la chica
Lemon inicia
La pelinegra comenzó a gemir al sentir su cuello siendo besado por su novio
Poco a poco el castaño fue bajando hasta llegar al valle que de entre los enormes pechos de su novia
-Ara ara ¿Estás ansioso por jugar con ellas Anata?-preguntaba Akeno con una sonrisa seductora
A continuación, la chica se llevó las manos a su espalda para desabrochar su sujetador, dejando así libre sus grandes pechos. A su vez, Issei se liberaba de la chaqueta y camiseta quedando solo con sus pantalones
Issei se quedó unos segundos hipnotizado al ver como los pechos de la ojivioleta rebotaban levemente hasta que se lanzó a besarlos y amasarlos, sacándole así gemidos a Akeno
-A-anata! Sigue...por favor...-pedía la chica abrazando la cabeza contra sus pechos, animándolo a seguir con su acción
El castaño estaba ahora mismo con ambas manos atendiendo los dos pechos de sus chica, usaba sus dedos para jugar con el pezón del pecho izquierdo y su boca para chupar el pezón del pecho derecho
Esto provocaba que la pelinegra se retorciera de placer. También comenzó a sentir algo duro rozar contra su vientre
Durante varios minutos Issei siguió jugando con los pechos de Akeno
-Anata...vamos a cambiar...de posición-decía como podía entre gemidos
En un movimiento rápido la chica tumbó a Issei, el cuál no se esperaba la acción de Akeno
-Ahora es mi turno de complacerte Anata-hablaba Akeno mientras desabrochaba y se deshacía del pantalón y ropa interior del castaño, haciendo que la erección de su novio quedara libre
-¿Que tal si probamos una nueva posición?-seguía hablando de nuevo la ojivioleta con una sonrisa seductora
Esta se posicionó encima del castaño pero a la inversa, quedando así en la posición del 69, donde la cara de Akeno estaba a centímetros del erecto miembro del chico y la húmeda vagina de la pelinegra muy cerca de la cara de Issei
-Itadakimasu~-hablaba Akeno comenzando a dar pequeños besos en la punta del miembro de Issei
Poco a poco, esos besos se fueron convirtiendo en lamidas por todo el pene del chico hasta que la chica comenzó a tragar y chuparlo a un buen ritmo
Mientras tanto, el castaño a la vez que intentaba aguantar sus gemidos, también amasaba las nalgas de su novia y tenía el ángulo perfecto para ver como la vagina de la chica se contraia y se humedecía aún más
-Anata...vamos, no es justo que solo tu estes recibiendo placer-se quejaba Akeno mientras seguía atendiendo el pene del castaño
-L-lo siento Akeno-se disculpaba Issei para afirmar su agarre en el trasero de su chica y empezar a atender su vagina, sacándole gemidos a esta
-Aaaah!...si Anata...sigue por favor...-pedía Akeno para volver a atender el erecto pene del chico con más ímpetu
Varios minutos después, la pareja seguía en la misma posición, como si estuvieran compitiendo para ver quién llegaba al clímax antes
Issei decidió subir un peldaño más y dejó de lamer la vagina de Akeno para introducir dos dedos en ella, mientras usaba ahora su boca y lengua para lamer y mordisquear levemente el clítoris de esta, ocasionando que la pelinegra soltara un gran gemido
La chica al ver como su novio subía la intensidad ella decidió hacer lo mismo. De un momento a otro la chica enredó el pene de Issei entre sus pechos para después moverlos de arriba a abajo y lamer la cabeza del miembro cuando este se asomaba. La acción de Akeo provocó que Issei gruñera entre dientes intentando aguantar su clímax
Continuaron de esta forma por algunos minutos más hasta que ambos llegaron a su límite
-Akeno...me corro!
-Anata!
Así ambos llegaron a la vez a sus clímax, derramando sus fluidos en la boca del otro
Akeno tragaba por completo el semen de su novio con experiencia, sin dejar que se derramara ninguna gota. Por su parte, Issei también intentaba que ninguna gota se derramara
-Mmmm~, el sabor de Anata es tan varonil~-decía Akeno excitada tras haber probado la semilla de Issei
-Tu eres muy dulce Akeno-hablaba ahora Issei
En un momento, Akeno se quitó de encima de Issei pero se quedó en cuatro mientras miraba por encima de su hombro y con una de sus manos abría su vagina
-Por favor Anata~. Te necesito dentro de mí-decía Akeno balanceando su trasero de lado a lado
-¿Estás segura Akeno?-preguntaba Issei soportando las ganas de hacer suya a la ojivioleta
-Hai...no lo soportó más Anata. Quiero me hagas tuya...y que seas rudo desde el principio-pedía Akeno
Esas palabras de la pelinegra fueron el detonante para que el castaño introdujera de una sola vez su pene en la vagina de Akeno, rompiendo el himen de la chica y haciéndola gritar
-¿Estás bien Akeno?-preguntaba con un tono de voz preocupado Issei tras haberse dejado llevar por sus instintos y no haber sido más gentil
-Hai Anata...no te preocupes-decía Akeno con una sonrisa cariñosa mientras miraba por encima de su hombro a Issei
En ese momento, el castaño se inclinó un poco hacia adelante para capturar los labios de su novia pelinegra en un suave beso, por supuesto Akeno correspondió sin dudar a la muestra afectiva por parte de su futuro esposo
-Anata...puedes moverte ya...-pedía Akeno después de separarse del beso
El chico asintió al oír lo dicho por la ojivioleta. Con ambas manos agarró firmemente la esbelta cintura de su novia y comenzó a dar suaves estocadas contra ella
Con el paso de los minutos, el castaño comenzó a aumentar la velocidad de sus penetraciones, causando que Akeno apretara las sabanas y los dientes en un intento por reprimir sus gemidos
-Anata sigue, por favor...más fuerte...más duro!-exclamaba perdida en el placer Akeno
Issei cumplió con las palabras de la pelinegra y aumentó más la velocidad. A continuación, con uno de sus brazos abrazó la cintura de su novia, consiguiendo levantarla y haciendo que la espalda de esta y su pecho estuvieran pegados, la mano sobrante fue hacia uno de los pechos y comenzara a apretarlo fuertemente
Akeno ante la nueva posición, no pudo evitar que sus gemidos aumentasen, sobretodo por el nuevo ángulo en el que sentía como el pene de Issei la llenaba
-Akeno...no creo que aguante mucho más...-decía entre jadeos Issei
-Lo quiero d-dentro Anata-pedía la pelinegra
-Tomalo todo Akeno!-exclamaba Issei soltando su semilla en el interior de la ojivioleta, la cuál soltó un gran gemido al sentir como su futuro esposo la llenaba
Tras unos segundos más Issei descargó por completo su primera carga en el interior de su novia
Cuando el castaño iba a hablar se vio sorprendido al ser empujado, acabando bocarriba y con Akeno sentada encima de él
-¿A-akeno?-hablaba el chico
-Vamos Anata...¿Acaso me dirás que solo una ronda te satisface?-preguntaba Akeno a su novio con ojos que demostraban amor y pasión pero también mucha lujuria
-B-bueno...etto...-intentaba decir algo Issei pero no podía por los nervios de ver a Akeno más excitada de lo normal
-Además te recuerdo que tengo una pequeña competencia personal con Rias sobre cuál de las dos tendrá a tu primer hijo o hija. Ella me lleva una semana de ventaja...así que es justo que yo quiera aprovechar hasta el último segundo que tengo ¿No crees Anata?-preguntaba Akeno mientras movía sus caderas contra el miembro del chico, consiguiendo así una nueva erección de su novio
Por alguna razón el que Rias y Akeno se pelearan por tener a su primer retoño le excitaba pero también le conmovía, nunca se imaginó que dos hermosas chicas como ellas se pelearan por ese derecho y eso sin olvidarse de sus otras diez novias
-Gaaah!-exclamaba Issei al sentir como Akeno comenzaba a cabalgar su pene
-Vamos Anata. Aún tenemos la habitación para algunas horas más disponibles-decía la chica mientras comenzaba a aumentar su velocidad y apoyaba sus manos sobre el torso de Issei
-Claro Akeno-decía Issei para posar ambas manos de nuevo en la cintura de la chica y coordinar sus estocadas con los movimientos de la pelinegra
Y durante unas horas más, lo único que salía de la habitación de la joven pareja eran los distintos gemidos de un chico y una chica entregándose el uno al otro
Unas horas atrás...
Baraqiel se encontraba tranquilo firmando unos importantes documentos para Grigori en su despacho hasta que su ceño se frunció y el bolígrafo que estaba usando se rompió por la fuerza que hizo en su mano
-Por alguna razón deseo matar a Hyodo Issei-eran las palabras del cadre, vicegobernador de Grigori y padre de Akeno
Listo! Hasta el capítulo de Akeno. El siguiente capítulo estará protagonizado por la loli neko favorita de muchos...Koneko Toujou!
Hasta la próxima!
